lunes, 28 de mayo de 2012

MEN IN BLACK 3 Vendida y agotada de antemano

USA 2012 106 min.
Dirección Barry Sonnenfeld Guión Etan Cohen, según el cómic de Lowell Cunningham Fotografía Bill Pope Música Danny Elfman Intérpretes Will Smith, Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Emma Thompson, Jemeine Clement, Alice Eve, Michael Stuhlbarg, David Rasche, Bill Hader Estreno en España 25 mayo 2012

Otras películas no, pero este tipo de productos reciben una atención masiva y desproporcionada en nuestros medios. Así que qué vamos a añadir nosotros, que bastante que hemos ido a verla para no quedarnos fuera y poder decir que hicimos los deberes. Pues más de lo mismo, el regreso de Sonnenfeld al cine después de varios años dedicado a la televisión, con el único y descarado fin de hacer caja. Ya se sabe, se vende antes de que se estrene y si después queda claro que no vale un pimiento, al menos ya se ha recuperado lo invertido en el primer fin de semana, para eso distribuidores y exhibidores se aseguran de estrenarla en todos los cines posibles y en las mejores salas, quitándole espacio a otras películas, como por ejemplo a las muy vilipendiadas, muchas veces de manera harto injusta, películas españolas. Esta combinación de los hombres de negro, una propuesta que se agotaba en la simpática y meramente correcta primera entrega, con los viajes al pasado al más puro estilo Regreso al futuro pero sin apenas ingenio, consigue llevarnos incluso al aburrimiento. La ambientación en 1969, las bromas con Andy Warhol y Cabo Cañaveral, o la caída al vacío de Will Smith mientras a su alrededor se ve el paso del tiempo, no son argumentos suficientes para mantener el interés de esta máquina comercial. Tommy Lee Jones está muy mayor, Josh Brolin lo imita bien en su versión joven, y Smith a estas alturas está tan subido y pagado de sí mismo que se dedica a hacer el graciosillo, aunque los chistes del guionista de Tropic Thunder sean más bien lamentables.

domingo, 27 de mayo de 2012

FIN DE CURSO DE LA ORQUESTA SINFÓNICA DE LA UNIVERSIDAD Y EL CONSERVATORIO DE SEVILLA: UN MODELO A IMITAR

5º concierto de la Orquesta Sinfónica Universidad de Sevilla-CSM Manuel Castillo. Francisco Javier Martín, clarinete. Jan Milosz Zarzycki, director. Programa Obertura Rok 1410 de Moryto; Concierto para clarinete nº 2 Op. 74 de Weber; Sinfonía Hob. I.104 «Londres» de Haydn. E.T.S. de Ingeniería, viernes 25 de mayo de 2012.

Jan Milosz Zarzycki
Coincidieron el viernes el estreno de la excelente película Los niños salvajes y este último concierto de la temporada de la Orquesta Conjunta. Dos caras de una misma juventud, la de la desmotivación y falta de compromiso y la del esfuerzo y disciplina, resultado de un modelo académico a imitar ahora que nos amenazan con retrocesos en la enseñanza.

La Universidad de Música Fryderyk Chopin está muy vinculada a este proyecto, lo que se ha traducido especialmente en este concierto de cierre del curso, con Jan Milosz Zarzycki, uno de sus más destacados miembros, como director y una partitura del rector, Stanislaw Moryto, en el programa. Probablemente Juan Gª Rodríguez dejara bien atado este concierto que él mismo dirigirá el 8 de junio en el patio del Conservatorio, pero en su puesta de largo debió faltar complicidad entre Zarzycki y la orquesta, a la vista de unos resultados algo menos satisfactorios que en conciertos precedentes.

Concebida para conmemorar los seis siglos de la Batalla de Grunwald entre polacos, lituanos y teutones, la página de Moryto se revela arquetípica y poco inventiva, pero destaca en brío y color, tal como lo entendieron los jóvenes intérpretes. Fco. Javier Martín brilló en virtuosismo, musicalidad y una muy personal puesta en escena como solista en el concierto de Weber, si bien aún debería limar algunos desajustes técnicos. El conjunto exhibió más cuerpo y energía que elegancia en una interpretación luminosa de la última sinfonía de Haydn, no exenta de aspereza e indefinición en las texturas, aunque sin llegar a deslucir el entusiasmo suscitado desde su debut.

Crítica publicada en El Correo de Andalucía el 27 de mayo de 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

LOS NIÑOS SALVAJES El drama de la ineducación

Título original: Els nens salvatges
España 2012 97 min.
Dirección Patricia Ferreira Guión Patricia Ferreira y Virginia Yagüe Fotografía Sergi Gallardo Música Pablo Cervantes Intérpretes Marina Comas, Albert Baró, Álex Monner, Clara Segura, Ana Fernández, José Luis García Pérez, Emma Vilarassau, Aina Clotet, Francesc Orella, Montse Germán, Marisol Membrillo, Lluís Villanueva, Eduardo Velasco, Mercé Pons, Xavier Ripoll Estreno 25 mayo 2012

La escueta filmografía de Patricia Ferreira se caracteriza por tratar temas graves y candentes bajo una estructura de cine de género. Una intriga psiquiátrica servía para plantear cuestiones directamente relacionadas con el terrorismo en Sé quién eres, una investigación criminal destapaba una trama de corrupción relacionada con centrales nucleares en El alquimista impaciente según la novela de Lorenzo Silva, y un drama familiar escondía heridas de guerra y diferencias de clase en Para que no me olvides. Siete años después de esta última la realizadora madrileña de origen gallego nos ofrece un intenso drama generacional. Con una inquietante intriga como hilo conductor, en esta ejemplar película la educación y las relaciones entre jóvenes y adultos son analizadas con clarividencia y una extraordinaria atención al detalle, con una producción parcialmente andaluza y cuatro premios en el Festival de Málaga, mejor película, guión, actor secundario y actriz secundaria para Aina Clotet, hermana de Marc, a quien vimos en La voz dormida. El guión de la propia realizadora y Virginia Yagüe, con quien ya colaboró en su anterior largometraje y en un segmento de En el mundo a cada rato, llega en un momento tan idóneo como es la agitación social que está provocando el gobierno frente a los terribles recortes en educación con los que nos amenaza. La ineducación, peor aún que la que padecía El pequeño salvaje de Truffaut o el Tarzán de Burroughs, como tema a tratar en una historia que nos suena mucho, ambientada en una situación caótica para la educación secundaria, con profesorado cogido de pies y manos, muchas veces impotentes a la hora de encontrar soluciones para el cada vez más problemático alumnado. Todo un universo que invita a pensar que grandes reformas son necesarias, pero al mismo tiempo advierte de la catástrofe que un paso atrás de gigante como el que se avecina puede provocar en el origen mismo de nuestra civilización, que es sin duda alguna la educación. Si esto es lo que hay con los recursos de que disponemos, qué no ocurrirá cuando esos recursos sean aún menores. La desorientación, la incapacidad para cultivar el esfuerzo, la sensación de que nada tiene importancia, se adueña de unos jóvenes sin horizonte, sin apenas ilusiones, sin referentes. Afortunadamente no siempre la realidad es así, de sobras conocemos que hay colectivos que se esfuerzan muchísimo y cuyos logros no encuentran parangón en la historia reciente, como por ejemplo las orquestas jóvenes de una calidad más que digna que han proliferado en los últimos años. No se trata tampoco de una situación aislada, aunque sus consecuencias pueden llegar a ser muy dramáticas. Ferreira encaja todas las facetas de la gravísima situación que plantea con sutileza, sin trazos gordos, con mucha naturalidad y con enorme atención hacia todos y cada uno de sus personajes, por muy secundarios que nos puedan parecer. Nada está dejado al azar; el montaje contribuye poderosamente a crear la intriga requerida, quedando todo milimétricamente diseñado para provocar el debate, revolucionar nuestras conciencias y lanzar un grito de socorro ante el drama que protagonizan tres adolescentes sumidos en una trama que a muchos y muchas nos evocarán trágicos episodios vividos recientemente, para con una estructura argumental y formal muy precisa ir tejiendo toda una inquietante historia de adultos y jóvenes que no se comprenden ni entre ellos. Una de esas películas que deberían ser de visionado obligatorio para quienes se retratan en su argumento: alumnado, profesorado, progenitores y, en definitiva, todos y todas, porque lo que está en juego es nuestra cultura, y por extensión la civilización misma, si no queremos volver a ser unos salvajes. Si se siguen haciendo películas así en nuestra comunidad, hay futuro para una industria cinematográfica en Andalucía.

domingo, 20 de mayo de 2012

PROFESOR LAZHAR Gravedad tratada con discreción

Título original: Monsieur Lazhar
Canadá 2011 94 min.
Guión y dirección Philippe Falardeau, según la obra de Evelyne de la Cheneliére Fotografía Ronald Plante Música Martin Léon Intérpretes Mohamed Fellag,
Sophie Nélisse, Émilien Néron, Danielle Proulx, Brigitte Poupart, Vincent Millard
Estreno en España 18 de mayo de 2012

En los últimos años las películas ambientadas en aulas han conseguido un amplio reconocimiento de crítica y un generoso respaldo del público. Esta interesante propuesta canadiense se suma a otras cintas como Hoy empieza todo de Tavernier o La clase de Cantet, curiosamente ambas, como ésta, francófonas. Un tema muy delicado, el de la educación de los niños en época de anestesia emocional y en un momento de sus vidas en el que más necesitan una orientación sentimental y cultural, preparándose para comenzar a afrontar los problemas y responsabilidades de la vida adulta, es tratado por Falardeau con tanta discreción como contención. Basada en una obra de Evelyne de la Cheneliére, que afronta además en la película un pequeño pero muy significativo papel, el de madre de una de las niñas protagonistas, el realizador acomete la difícil tarea de plasmar en imágenes y diálogos la peripecia emocional de un profesor sustituto que se enfrenta a una situación traumática para toda una clase de niños y niñas carentes aún de los recursos necesarios para calibrar el drama que les ha tocado vivir. El hecho de que el profesor sea argelino da una visión especial a la propuesta; como si oriente mirase a occidente tratando de copiar sus formas sólo para darse cuenta de que éstas han cambiado y derivado a imposturas asépticas y deshumanizadas. Son los tiempos de lo políticamente correcto, que arrastra todo lo que se le pone por delante impidiéndonos desarrollar nuestras capacidades afectivas y morales y convirtiéndonos en meros robots funcionales y sometidos a un eficaz manual de enfrentamiento a un mundo hostil, complejo e hiriente. El éxito consistirá en preparar a las futuras generaciones para afrontar todo eso sin implicación emocional; pero esta cinta intentará demostrar que otros caminos son posibles, que los métodos que hoy hemos abandonado nos pueden servir para crear una sociedad más humana y sentimental. Lazhar ha tenido que superar sus propios traumas y eso enriquece su trabajo con los niños, que Cheneliére y Falardeau plasman en una historia contada sin mucho dramatismo, sin grandes giros argumentales, dejando que vaya fluyendo con naturalidad y sin prisas, y confiando en sus personajes la implicación emocional perseguida. Los riesgos de la operación implican conseguir que el público se identifique con la fauna retratada y mantenga el interés sobre una narración que avanza lentamente, sin mucho argumento. Naturalmente sólo un realizador muy experimentado podría lograr con tales dosis de discreción esa implicación, que termina dependiendo en exceso de la predisposición del espectador, quizás en parte por el trazo grueso con el que están diseñados los niños, con planteamientos a menudo más próximos a una mentalidad adulta que ciertamente infantil. Con todo se trata de un producto estimable y reflexivo, sin duda conveniente para profesionales de la educación, que consiguió cosechar en Valladolid los premios de la Crítica Internacional y mejor guión, así como una nominación al Oscar a la mejor película de habla no inglesa.

viernes, 18 de mayo de 2012

PRESENTACIÓN DE LA TEMPORADA 2012-2013 MAESTRANZA Y ROSS: SALVADOS DEL NAUFRAGIO

Es curioso cómo me sorprendo a mí mismo satisfecho con la nueva programación del Maestranza y la ROSS, consciente de que hay poco riesgo y no abundan las estrellas. Es lo que se consigue con una política orientada al miedo y la resignación, que luego acabamos sintiendo alivio por el mero hecho de que el espectáculo continúe y podamos seguir soñando con épocas mejores. Hace unos meses recibíamos de parte de la Directora del Teatro de la Maestranza, Remedios Navarro, la esperanzadora noticia de que el coliseo contaba con recursos propios suficientes para hacer frente a las siniestras contingencias de la dichosa crisis económica y poder así ofrecer una programación de calidad. Nos congratulamos hoy, cuando se acaba de presentar la próxima temporada del teatro y la Sinfónica, al comprobar que la Sra. Directora ha cumplido con su palabra y, aunque naturalmente no tan del gusto de todos y todas como quisiéramos y con pocas concesiones a lo novedoso, la nueva programación está más cerca de lo que se espera del primer templo andaluz de la lírica y la música que de las circunstancias políticas y económicas que lo acechan.

El Rigoletto de Leo Nucci
Aunque hace ya algunas semanas que circulaba el rumor, recientemente desmentido por sus protagonistas, Halffter y Domingo, con ocasión de la promoción en Madrid de Cyrano de Bergerac, finalmente un diario local se encargó hace sólo unos días de reventar la sorpresa que a buen seguro nos querían dar los responsables del Maestranza. A saber, que finalmente tendremos de nuevo a Plácido Domingo en Sevilla, de la mano de su reciente éxito en Valencia con Thaïs de Massenet. Además Domingo dirigirá a la ROSS en una gala lírica extraordinaria entre representaciones de Thaïs. También del Palau, esta vez además con su propia producción, nos llegará Sigfrido de Wagner y La Fura dels Baus, tras disfrutar en las dos temporadas anteriores de los primeros capítulos de la tetralogía del anillo. Repite Lance Ryan en el papel titular tras el triunfo cosechado en la ciudad del Turia. Halffter, en una temporada en la que parece querer implicarse más que en la actual, dirige ambos títulos, así como el otro que ya sabíamos se representaría esta nueva temporada, Rigoletto de Verdi, coincidiendo con el doscientos aniversario de su nacimiento. Otra leyenda del canto, Leo Nucci, dará vida al personaje, flanqueado por los muy queridos Mariola Cantarero e Ismael Jordi en ocho representaciones. La oferta lírica se completa con un atractivo programa, el estreno en España de la ópera breve Sárka de Jánacek, que se ofrecerá conjuntamente con la más popular Cavalleria Rusticana de Mascagni, con la dirección escénica en ambos casos del director de cine Ermanno Olmi. La Orquesta Barroca de Sevilla ofrecerá una ópera de nuevo en versión concierto; se trata de La princesa de Navarra, de Rameau, que se integrará en la celebración del 30º Festival de Música Antigua de Sevilla. Finalmente esta vez serán dos los títulos zarzueleros que se representen, satisfaciendo así la demanda de un amplio sector del público sevillano. El gato montés de Penella, con dirección escénica de José Carlos Plaza, nos llegará del Teatro de la Zarzuela de Madrid, mientras Entre Sevilla y Triana de Sorozábal se ofrecerá en una coproducción entre los teatros Arriaga de Bilbao, Canal de Madrid, Campoamor de Oviedo, Calderón de Valladolid y el propio Maestranza. A esta propuesta lírica hay que añadir los recitales de Ainhoa Arteta, recién desembarcada de su sueño en el Real, y María Bayo, apostándose así por el talento patrio.

María Bayo
Los de teclado estarán protagonizados por el excelente pianista húngaro Zoltán Kocsis, el ruso Nikolai Luganski, que además tocará el Concierto nº 1 de Tchaikovsky en un concierto de abono de la ROSS, y Javier Perianes, que esta temporada se convierte en artista residente tanto del teatro como de la orquesta. Esta responsabilidad le llevará a interpretar un recital junto al prestigioso Cuarteto Tokio, que curiosamente anunció en abril pasado su disolución, recuperándose así la música de cámara de calidad, tan extrañada desde la desaparición del ciclo Cajasol. También tendremos música de cámara gracias al 23º ciclo de la ROSS. Perianes participará también en la temporada de abono de la Sinfónica tocando el Concierto nº 1 de Chopin, y fuera de abono interpretará los cinco conciertos de Beethoven, bajo la dirección del siempre eficiente Juan Luis Pérez. Además de con Rigoletto, el “año” Verdi se completará con el Réquiem, dirigido de nuevo por Halffter, y un recital de coros a cargo del Coro de la Maestranza. La orquesta estará presente en el ballet Giselle de Adam a cargo del Ballet Nacional de Letonia.

Zoltán Kocsis
La programación de la ROSS se revela atractiva pero poco arriesgada. A la novedad de títulos como Cantos de Pleamar de Antón García Abril, la Sinfonía nº 5 de Sibelius, el Concierto para oboe y el poema sinfónico Aus Italien de Strauss, o el Concerto Soirée de Nino Rota, hay que contraponer las tantas veces programadas Sinfonía nº 9 de Dvorak, Sinfonía nº 2 (un highlight de Halffter) y el Concierto nº 2 de Rachmaninov (con Pogorelich al piano), la Sinfonía nº 5 de Tchaikovsky, el Réquiem de Mozart (nueva ocasión para disfrutar de Raquel Lojendio) y el Preludio y Muerte de Isolda (una de las favoritas del director titular). La Orquesta Filarmónica de Málaga, dirigida por Edmon Colomer, será la invitada, con un programa que incluye obras de Debussy, Strauss y la muy festiva Obertura de Candide de Bernstein. Mientras la OJA volverá al escenario del Maestranza, con Halffter dirigiéndola en otra obra compleja, la de Mahler.

Michael Giacchino
y su Oscar por "Up"
Curiosamente tras la crónica del último concierto de abono de la ROSS, en la que confirmábamos la práctica institucionalización de Marc Soustrot frente a la orquesta, esta nueva temporada no estará entre la nómina de directores invitados. Una lástima considerando la sintonía que ha logrado con los músicos y el cariño que se ha granjeado de los aficionados y aficionadas. Por contrapartida el legendario Helmuth Rilling dirigirá el Mesías participativo de Navidad. Y para terminar la grata noticia del regreso de la Música de Cine al Maestranza, quién sabe si para quedarse. De momento será en una única cita, la que protagonizará una fecha tan americana como el 4 de julio Michael Giacchino, autor de las bandas sonoras de Los increíbles, Ratatouille, Up (por la que ganó el Oscar), Monstruoso, Star Trek (versión de 2009) y las tercera y cuarta partes de Misión: Imposible. Para lo tiempos que corren y lo mucho que nos hacen sufrir los pronósticos y malos augurios, no está nada mal. Se agradece el esfuerzo y merece todo nuestro reconocimiento y enhorabuena.

HA MUERTO LA REINA: DONNA SUMMER Y MIS RECUERDOS DE ADOLESCENTE

Ayer dejó este mundo Donna Summer. La reina de la música disco, como se le conocía, marcó una fundamental época de mi vida. Cuando sus discos empezaron a circular por las tiendas yo contaba apenas diez años; los siguientes fueron de ilusión, curiosidad, formación y anhelo por todo lo que habría de venir. Los doce y catorce son años de frustraciones y descubrimientos. Mis amigos y yo comenzábamos a escuchar radio fórmula y nos llamaba la atención la música que sonaba en las discotecas, templos entonces prohibidos para nosotros que promovían nuestra generosa imaginación. Pronto comenzamos a desarrollar un interés extraordinario por la música de esta negra estupenda que había comenzado cantando gospel en iglesias y admirando a la gran Mahalia Jackson.

Pero no fue en América donde Summer empezó a ser conocida. Tuvo que probar en Munich, centro a mediados de los 70 de un nuevo sonido que combinaba la música de baile originada en Filadelfia con la música electrónica generada por nuevos talentos italianos, el país vecino. Giorgio Moroder y Pete Bellote verían en ella, mujer de extraordinaria voz con tesitura de mezzosoprano y amplio volumen enriquecido con un físico atractivo y sensual, el perfecto vehículo para intentar abrirse un hueco en esa industria en la que más tarde tendrían que triunfar otras reinas menores como Grace Jones, Amii Stewart o Judy Cheeks. El potencial erótico de Donna Summer quedó expuesto en su primer disco con Moroder y Bellote, Love to Love You Baby, en el que jadeaba al más puro estilo Serge Gainsbourg y alimentaba de paso la imaginación sexual de millones de seguidores que pronto habrían de convertirse en fans. Un tema de Barry Manilow, Could It Be Magic, se convertiría en el reclamo de su siguiente LP, A Love Trilogy, mientras el éxito definitivo le llegaría en 1977 con I Feel Love, exponente definitivo de la música disco electrónica y precedente inmediato del tecno pop que reinaría en los 80. Ese mismo año grabó su primer doble LP, Once Upon a Time, donde temas como Rumour Has It o I Love You alcanzaron también su lugar destacado en las listas de éxitos.

Su primera incursión en el cine le llegó de la mano del gran John Barry, creador del estilo James Bond y artífice de obras maestras como Nacida libre o Memorias de África, que compuso para ella Down Deep Inside, tema principal de Abismo (1977), al que ella puso letra, como hacía desde dos años antes con los temas de Moroder. Pero la consagración definitiva le llegó con ¡Por fin ya es viernes!, una comedia coral en torno a las discotecas, que protagonizaron unos desconocidos Jeff Goldblum y Debra Winger, y en el que ella debutó discretamente como actriz. Pero lo más notorio de esta película fue la canción Last Dance, compuesta por Paul Jabara, uno de tantos de sus amigos que se llevó la epidemia del SIDA, y por cuya magistral defensa por la ya entonces consagrada cantante logró el Oscar a la mejor canción de 1978. Su matrimonio en el cine continuó en 1979 con la canción On the Radio de la película de Adrian Lyne Foxes, protagonizada por Jodie Foster. También suena su voz en canciones originales de las bandas sonoras de Flashdance y Pánico en el túnel, si bien será más recordada por Hot Stuff en Full Monty, un tema del excelente disco del 79 Bad Girls que Paul Cattaneo rescató con enorme fortuna en su película sobre strippers poco agraciados.

Coronó los 70 con una espectacular versión a toda orquesta del MacArthur Park de Jimmy Webb y un celebrado dúo con otra gran diva, Barbra Streisand, No More Tears (Enough is Enough). Quincy Jones apostó por ella en el disco del 82 que lleva su nombre, en el que triunfó con temas tan redondos como Love is in Control o su particular versión del clásico de Vangelis y Jon Anderson State of Independence. Mientras tanto prestaba su voz y su persona a asuntos sociales de primer orden, como un concierto a favor de UNICEF o su pionera reivindicación de la igualdad laboral de la mujer en el tema She Works Hard for the Money, producido por Michael Omartian. Su estrella empezó a decaer después de ese enorme triunfo. Los productores de moda en los 80, Stock, Aitken & Waterman, artífices del éxito de Rick Aistley o Kylie Minogue, intentaron rescatarla a mitad de esa década con la canción This Time I Know It’s For Real, pero no pasó de un discreto éxito. Por aquel entonces frecuentó nuestra televisión y actuó en festivales de verano por Cataluña, pero su éxito se fue apagando y sólo resucitaba esporádicamente, como cuando versionó el éxito de Andrea Bocelli Con te partiró.

Donna Summer parece haber sido una nueva víctima de los atentados del 11-S, once años después de la tragedia que tanto le conmocionó hasta el punto de generarle incluso una depresión. La respiración de partículas cancerígenas provocadas por el hundimiento de las Torres Gemelas parece haber sido la causa del cáncer con el que ha bailado su último baile y que le ha arrebatado una vida que para tantos y tantas ha significado mucho, ha llenado tantas horas de entusiasmo y admiración y nos ha servido para disfrutar más de esta vida cuyo sentido sólo encontramos en esos momentos de felicidad que nos deparan las cosas sencillas, como escuchar un disco religiosamente en compañía de unos buenos y entrañables amigos de la infancia.

LA NOCHE FRANCESA DE LA ROSS

15º concierto de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Marc Sustrot, director. Programa: Fanfarrias litúrgicas de Henri Tomasi; Sinfonía nº 2 de Honegger; Pavana para una infanta difunta, Le tombeau de Couperin y Bolero, de Ravel. Teatro de la Maestranza. Jueves 17 de mayo de 2012

Prácticamente se ha institucionalizado la comparecencia anual de Marc Sustrot frente a nuestra orquesta, siempre con un atractivo programa de música francesa bajo el brazo, excepto el año pasado en el que el protagonista fue Beethoven y su Sinfonía nº 8. Con los maestros del impresionismo Sustrot ha llegado a un punto de depuración que le hace merecedor de ocupar un puesto a la altura de Plasson o Martinon; pero en esta ocasión la sorpresa la dio con dos obras poco frecuentadas, estrenos absolutos en Sevilla.

La impresión que desde hace tanto nos causaba la sección de metales de la ROSS ha mejorado sustancialmente desde que hace sólo cuatro días el conjunto Royal Brass Quintet nos ofreciera en el ciclo de cámara de la orquesta un excelente recital de precisión, dominio y sensibilidad, corroborado ahora con unas espectaculares prestaciones en las Fanfarrias litúrgicas del compositor francés Henri Tomasi. Aún siendo tonal se trata de una música de escritura muy avanzada en la que los aficionados al cine encontramos precedentes de la épica romana de Rózsa, las aventuras orientales de Herrmann o el misticismo de Newman. Con la joven y brillante Nuria Leyva (trompeta) como única representante femenina, el conjunto de metales y percusión desarrolló un trabajo impecable, lleno de fuerza y expresividad que Soustrot dosificó de forma magistral. Gracias a un atractivo diseño, el programa continuó con una obra sólo para cuerdas, la Sinfonía nº 2 de Honegger, uno de sus mayores logros compositivos junto a la Sinfonía nº 3, Pacific 231, Rugby y sus bandas sonoras para películas como Napoleón, Pigmalión o Los miserables. Como tantas otras obras para cuerdas del S. XX, su composición fue promovida por Paul Sacher para su Orquesta de Cámara de Basilea, reflejando toda la angustia posible suscitada por la guerra en Europa. Soustrot acertó en captar todo el carácter sombrío de la introducción, la agresividad posterior, la ausencia de esperanza en el lúgubre adagio, su tempestuoso final y la optimista conclusión, con una dirección electrizante, dramática y muy atenta a su compleja polifonía y claridad instrumental.

Ravel ocupó toda la segunda parte del concierto, con las archiprogramadas Pavana para una infanta difunta y el Bolero. De la primera potenció su sensibilidad extrema, prestando especial atención a volúmenes y dinámicas, con el fin de recrearla con un exquisito regusto de resonancias pastorales. El Bolero se ha convertido en caballo de batalla de la orquesta, intensificando su carácter hipnótico y exhibiendo, salvo en muy contados resbalones, una depuración formal admirable. Soustrot subrayó su capacidad de seducción y su final grotesco. Completando el trío raveliano y de paso el de novedades, la Sinfónica interpretó Le tombeau de Couperin, concebida por el autor para homenajear a sus compañeros caídos en la Gran Guerra, pero sin ahondar en el dramatismo de la ocasión como Honegger, sino más bien en una volátil y grácil placidez que Soustrot tradujo en elegancia, evocación y tan exquisita como infinita atención al detalle.