domingo, 21 de septiembre de 2014

GOD HELP THE GIRL Dulce y tierna terapia musical en Glasgow

Reino Unido 2014 111 min.
Guión, música y dirección Stuart Murdoch Fotografía Giles Nuttgens Intérpretes Emily Browning, Olly Alexander, Hannah Murray, Pierre Boulanger, Cora Bissett
Estreno en España 19 septiembre 2014

Aunque de forma timida, el musical como género cinematográfico ha ido revitalizándose últimamente en su triple vertiente de adaptaciones teatrales (Dreamgirls, Los miserables, Sweeney Todd o la próxima a estrenarse Into the Woods), biopics (En la cuerda floja, Ray o la también a la espera de estreno I Feel Good) o recopilaciones de canciones, generalmente de un mismo compositor o grupo, en torno a un argumento adaptado a las letras, que es el caso tanto de ésta como de Amanece en Edimburgo, curiosamente ambas escocesas. Y si en el caso de la película de Dexter Fletcher se trataba de poner en imágenes el álbum Sunshine on Leith de The Proclaimers, en esta ocasión se trata del disco de Belle & Sebatian God Help the Girl, y es su propio artífice y líder, Stuart Murdoch, quien se encarga de la empresa. Un formato muy habitual en el cine de los años treinta y cuarenta, de donde salían las canciones que popularizaban radios y tiendas de discos y partituras. Y como entonces se recurría a salones de baile y cabarets para ambientar muchas de las secuencias musicales, hoy se confía a la estética videoclip ese menester; son los signos de los tiempos. Murdoch trasplanta con detallismo propio de cirugía la sensibilidad sencilla y melancólica de sus canciones a un film en el que una joven emocionalmente inestable y con problemas de anorexia encuentra la motivación terapéutica que necesita a través de la música, con la ayuda de otros dos jóvenes de sensibilidad y carisma muy parecidos al suyo. El resultado es una película entrañable, en la que la mirada nostálgica de Emily Browning, un cruce entre Audrey Hepburn, Ann Blyth y María Valverde, recorre las calles y garitos de Glasgow con espíritu de descubrimiento y aventura, la que se vive en esa edad en la que todo es un mundo lleno de posibilidades e ilusión. Estética vintage de años sesenta y una sana y amable puesta en escena entre edulcorada y naif integran los ingredientes de un musical tierno y simpático jalonado de bonitas y sencillas canciones, las que han llevado a muchos y muchas a admirar y consumir el estilo pop relajante del grupo en cuyas canciones se basa el film.

JOE Sórdida historia de redención, por un director redimido

USA 2013 117 min.
Dirección David Gordon Green Guión Gary Hawkins Fotografía Tim Orr Música David Wingo y Jeff McIlwain Intérpretes Nicolas Cage, Tye Sheridan, Gary Poulter, Ronnie Gene Blevins, Adriene Mishler, Heather Kafka Estreno en España 19 septiembre 2014

Joe supone el punto de inflexión definitivo para su director David Gordon Green, tras la inédita entre nosotros Prince Avalanche, que comenzó una prometedora carrera con títulos como George Washington y Undertow, para luego tener que plegarse a las exigencias de la nueva comedia gamberra americana de la mano del infame Judd Apatow y películas como Superfumados o El canguro. Recuperado económicamente propone ahora un cine más personal y mucho menos complaciente. De hecho puede que ésta sea la película más dura e incómoda, por no decir la más fea, del actual cine americano. Fea no por desechable o despreciable sino por la sordidez con la que están descritos sus personajes y ambientes, la acumulación de mal rollo que exhibe y el aire violento y nauseabundo que respiran casi todas sus escenas. Sin embargo todo esto se ha puesto al servicio de una tierna aunque velada historia de amistad y redención en la que un estupendo Nicolas Cage, desprovisto de retoques plásticos y posturas chulescas, comedido y generoso frente a su compañero de reparto, el joven y excelente Tye Sheridan, cuya actuación fue premiada en Venecia en 2013, encarna a un escéptico y desencantado expresidiario reconvertido en eficaz y honrado capataz de una plantilla de desgraciados y miserables trabajadores, que entabla una emotiva relación con un adolescente en busca de alivio y salida a una situación familiar insostenible. Sombría y negativista, la película resulta terriblemente incómoda, en un escenario hostil, sucio y desagradable que retrata de nuevo la América más profunda, más aún cuando se trata del pantanoso sur de las riberas del Mississippi. No hay apenas espacio para la ilusión, salvo en el muy significativo personaje de la pareja (efímera) del protagonista, una chica que aún espera una vida en la que cada día surja una chispa en forma de pequeña alegría o detalle. Y sin embargo, a pesar de tanta pobredumbre remarcada por una fotografía sucia y gris, se atisba en su atmósfera una esperanza para alcanzar una vida mejor, salir del atolladero y erigirse en agradecido depositario de las lecciones de vida que tan generosamente ofrece un viejo zorro, aún a costa de grandes y definitivos sacrificios.

EL CORREDOR DEL LABERINTO Por fin una saga para adolescentes prometedora

Título original: The Maze Runner
USA 2014 113 min.
Dirección Wes Ball Guión Noah Oppenheim, Grant Pierce Myers y T.S. Nowlin, según la novela de James Dashner Fotografía Enrique Chediak Música John Paesano Intérpretes Dylan O'Brien, Thomas Brodie-Sangster, Kaya Scodelario, Will Poulter, Ami Ameen, Blake Cooper, Ki Hong Lee, Patricia Clarkson Estreno en España 19 septiembre 2014

Una nueva saga cinematográfica basada en libros de éxito para adolescentes, como Crepúsculo o Los juegos del hambre, pero esta vez exhibiendo un mayor grado de inteligencia y respeto por el destinatario. Propone una trepidante y angustiosa aventura centrada en un grupo de chicos confinados a un espacio rodeado de un despiadado laberinto cuya salida se erige como única posibilidad de huir del amenazador entorno. Frente al conformismo del grupo y el mero espíritu de supervivencia, la llegada de un líder mesiánico se convertirá en revulsivo para intentar hallar nuevas respuestas y soluciones a la situación que les ha sobrevenido. Interesante porque plantea la inquietud, la motivación y la iniciativa para no quedarse en territorio conocido, para descubrir nuevos horizontes y buscar soluciones a nuestros problemas, frente al inmovilismo y el asentamiento en la comodidad que caracteriza al grueso de los seres humanos; y eso enfocado a un público que se está formando es muy interesante y desde luego muy recomendable. No bastan por supuesto las intenciones, sino que todo esto hay que plantearlo con sabiduría, sin machacar, con discreción y soltura, y enmarcarlo dentro de un producto atractivo que contenga una buena producción, buenas dosis de tensión, y en este caso hasta terror, y unas interpretaciones convincentes. Y todo eso lo cumple este inteligente entretenimiento, del que habrá que esperar a sus consecutivas entregas para ir desvelando los misterios y enigmas que propone dentro de un universo en el que la supervivencia postapocalíptica vuelve a ser el detonante del drama.

LA GRAN SEDUCCIÓN y la gran desilusión

Título original: The Grand Seduction
Canadá 2013 113 min.
Dirección Don McKellar Guión Michael Dowse, según el guión de Ken Scott para la película “Le grande séduction” Fotografía Douglas Koch Música Maxime Barzel, Paul-Étienne Côté y François-Pierre Lue Intérpretes Brendan Gleeson, Taylor Kitsch, Liane Balaban, Gordon Pinset, Rhonda Rodgers Estreno en España 19 septiembre 2014

A la pregunta de porqué diez años después alguien decide hacer una nueva versión de una película de cierto éxito en el mismo país de origen, cabría responder que pueda tratarse de una cuestión idiomática. Jean-François Pouliot dirigió en 2003 La grande séduction, una amable comedia de costumbres en la que un pequeño pueblo de la costa occidental canadiense seduce a un joven médico forastero para que residencie entre ellos y poder así cumplir la condición impuesta por una gran empresa para instalar allí una de sus fábricas y dar trabajo a todos los habitantes, desocupados desde que desapareciera la pesca en la zona. Se trataba obviamente de una película hablada en francés, y allí como en Estados Unidos no se doblan las películas, sólo se subtitulan, lo que resta muchos espectadores en un país que apenas consume más que cine americano. De modo que para aprovechar su tirón comercial lo mejor es hacer un remake en inglés, lo que unido al hecho de que actualmente el tema del desempleo, y la consiguiente aunque discutible pérdida de dignidad, es más candente, da como consecuencia esta innecesaria y forzada comedia bobalicona. Porque eso es lo que es esta fábula que bebe de la comedia social que tan buenos réditos dio en el cine inglés de la década de los 90 del pasado siglo, para contarnos una poco o nada plausible película tontorrona y pastelosa que ni convence ni interesa. Ambientada esta vez en Terranova, quizás uno de sus puntos de interés más flagrantes, ni las presencias del habitualmente solvente Brendan Gleeson ni del aligerado de músculos Taylor Kitsch (John Carter) logran elevar el producto por encima de una mediocridad rotunda. Por ser generosos hemos querido entrever en sus propuestas un paralelismo con la propia esencia del cine como fábrica de ilusiones, en cuanto a creación de espacios y ambientes, a través de un guión, un atrezzo y una intención con la que seducir al espectador, aunque en este sentido la empresa salga más bien malograda.

martes, 16 de septiembre de 2014

BETIBÚ Arriba hay algo más que nubes

Argentina-España 2014 99 min.
Dirección Miguel Cohan Guión Miguel y Ana Cohan, según la novela de Claudia Piñeiro Fotografía Rodrigo Pulpeiro Intérpretes Mercedes Morán, Daniel Fanego, Alberto Ammann, José Coronado, Norman Briski, Lito Cruz, Osmar Núñez, Marina Bellati Estreno en España 12 septiembre 2014

Siguiendo los esquemas clásicos del género policíaco, con un pie en Agatha Christie y otro en los seriales de televisión de los años setenta, Betibú plantea una inquietante intriga en torno al asesinato de un poderoso empresario en uno de los barrios más lujosos de Buenos Aires. Una famosa novelista será la encargada de ilustrar los avances de la investigación en una columna diaria para un importante periódico de la capital, asistida por dos periodistas especializados en temas policiales. La destreza con la que Miguel Cohan, de quien hace unos años vimos otro thriller, Sin retorno protagonizado por Leonardo Sbaraglia, mueve los generosos recursos puestos a su disposición, una estupenda dirección de intérpretes y un guión ejemplar con una estructura narrativa sólida y solvente, hacen que la cinta sea pura delicia y se siga con enorme interés. Muy bien rodada y estupendamente interpretada por un elenco que se ajusta a la perfección a sus personajes, empezando por la atractiva madurez de Mercedes Morán y la típica socarronería del zorro viejo al que da vida Daniel Fanego, la cinta juega al caso típico de los diez negritos (en este caso cinco) pero apuntando como principal interés a poner de manifiesto los entresijos del poder y los hilos que lo mueven todo en el actual sistema. Ni reyes ni aristócratas, ni militares ni políticos, hoy el poder lo ostentan organizaciones que lo controlan todo y a todos. Por eso a lo largo del guión se hacen continuas referencias a la toma de control y a las órdenes que vienen de arriba, nunca se sabe exactamente de dónde pero está claro que no son nubes lo único que tenemos sobre nuestras cabezas. Aunque su trama pueda parecer rocambolesca, es precisamente por lo bien contada que está y el cariño con que está rodada, que logra convencer, y desde luego entretener. Llama la atención la elegancia con la que está rodado este ejemplar policíaco, cómo se mueve la cámara y cómo se aprovechan los recursos técnicos y estéticos para recrear crímenes y escenas claves de la investigación. Se agradecen además los apuntes románticos y sentimentales que va destilando para definir mejor los caracteres y empatizar de forma más efectiva con ellos.

ANTES DEL FRÍO INVIERNO Desorientado análisis sobre la incomunicación

Título original: Avant l'hiver
Francia-Luxemburgo 2013 102 min.
Guión y dirección Philippe Claudel Fotografía Denis Lenoir Música André Dziezuk Intérpretes Daniel Auteil, Kristin Scott Thomas, Leïla Bekhti, Richard Berry,
Vicky Krieps, Jérome Varanfrain, Laurie Killing, Anne Metzler
Estreno en España 12 septiembre 2014

El calificativo que nuestros avispados distribuidores han añadido al invierno del título original da buena idea del carácter de esta película, de su frialdad expositiva, el gélido ánimo de los personajes que la habitan y el poco candor que expide el análisis que propone sobre la incomunicación humana. La incapacidad para comunicarse de un matrimonio que lleva conviviendo largos años se ve de repente interrumpida e incluso trastornada por un agente extraño, una misteriosa joven que irá abriendo al protagonista una nueva ventana para exorcizar antiguos fantasmas y aspiraciones de futuro. Daniel Auteil incorpora como puede a esta especie de autista emocional, mientras Kristin Scott Thomas interpreta con sobriedad y elegancia a su resignada esposa, en esta nueva colaboración con el director que le regaló hace algunos años el goloso papel de una ex presidiaria en Hace mucho que te quiero. Leïla Bekhti pone belleza y ya es mucho en este melodrama lánguido y desencantado, por momentos aburrido y con una tesis de base notablemente discutible. Ambientes sofisticados y relajados, escenas robadas de Edward Hopper, y una agradable y melancólica banda sonora, constituyen el fondo de este frío ejercicio emocional que no llega a convencer ni consigue generar apenas inquietud.

domingo, 14 de septiembre de 2014

FLAMENCO SACRO EN LA BIENAL: LECCIÓN DE BELLEZA Y CONCORDIA

XVIII Bienal de Flamenco. José de la Tomasa, cante. Manolo Franco, toque. Solistas de la Orquesta Barroca de Sevilla. Andreas Prittwitz, dirección artística. Programa: Palos flamencos y obras de Bach, Vivaldi y Purcell. Capilla del Palacio de San Telmo.
Domingo 14 de septiembre de 2014

José de la Tomasa y Manolo Franco
Hay momentos que se clavan en el corazón y provocan una enorme y sincera emoción. Ocurrió en este estreno absoluto de la presente Bienal, cuando el maestro de la guitarra flamenca Manolo Franco y el no menos magistral Juan Carlos Rivera a la barroca echaron un particular mano a mano según las imprescindibles enseñanzas de Gaspar Sanz en una de sus zarabandas; un duelo en el que se puso de manifiesto la elegancia y la exquisitez de los combatientes, primero con Franco llevando el compás que le marcaba Rivera y ya después atacando la pieza sin complejos ni estridencias según el universo particular del flamenco más aristocrático. Puro ejemplo de concordia, belleza y entusiasmo musical ante la obra de arte, en un entorno de exuberante barroquismo que resume a la perfección la intención de este singular programa.

La capilla del Palacio de San Telmo posee una caja acústica inmejorable, ideal para que sin antinaturales reverberaciones brillen la tersura de la cuerda de la Barroca, los metales y maderas del incombustible Andreas Prittwitz, y la sobriedad y claridad al cante y toque de José de la Tomasa y Manolo Franco. Fusión musical en un entorno que supone a la vez fusión del mejor arte barroco sevillano. La magnífica restauración de Vázquez Consuegra permite admirar la nave con pilastras corintias y bóveda de cañón de Leonardo de Figueroa, las conmovedoras pinturas de Domingo Martínez y las extraordinarias tallas de Pedro Duque y Cornejo. Conciertos como éste o los que allí celebra la Escuela de Estudios Orquestales de la Fundación Barenboim-Said, unido a la posibilidad de visitas concertadas, convierten este enclave en el único visitable de un edificio emblemático sustraído por motivos de seguridad al disfrute de sevillanos y turistas.

Andreas Prittwitz
Pocas veces como ésta hemos aplaudido tanto la incursión jazzística de Prittwitz en la música clásica, con una estupenda introducción al saxo versionando la Sarabande de la Suite nº 1 para violonchelo de Bach, haciendo gala de profusa creatividad ornamental en el famoso largo del Concierto RV443 de Vivaldi, o llevando el lamento al alma del blues al sustituir la voz de Dido por el clarinete. Difícil es que el violonchelo de Mercedes Ruiz pase desapercibido; por sí solo da cuerpo y musculatura al resto de la cuerda, Leo Rossi y Valentín Sánchez en los violines y Gonzalo Castelló a la viola, todos demostrando dominio en color, empaste y agilidad. Junto a ellos y en perfecta sintonía, alternando cañas, seguirilla, soleá y malagueña, la voz potente y estremecedora del maestro José de la Tomasa, contenida y elegante, fraseada con mimo y notable claridad, con puntuales subidas de temperamento en la segunda caña o la saeta final, y magníficamente acompasada por un soberbio Manolo Franco con la sobriedad y solidez que da la experiencia; sin olvidar la participación activa de Mayte Martín jaleando como entusiasta espectadora. El espectáculo, que se disfrutará también los dos próximos domingos, merece sin duda la pequeña inversión de una entrada.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 15 de septiembre de 2014