viernes, 20 de abril de 2018

TRIUNFAL REENCUENTRO DE PERIANES Y LA ROSS

11º concierto de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Javier Perianes, piano. John Axelrod, dirección. Programa: Concierto para piano nº 2 en Si bemol mayor Op. 83 y Sinfonía nº 4 en Mi menor Op. 98, de Brahms. Teatro de la Maestranza, jueves 19 de abril de 2018

Perianes volvió a la casa que le vio crecer y que tanto le quiere y admira, y lo hizo con dos alegrías calentitas, haber sido designado Artista del Año por los International Classic Music Awards que se entregarán en mayo del año que viene en Lucerna, y ser prácticamente el único representante español de la programación de los Proms londinenses de este verano, que se dio a conocer hace apenas un par de días. Con él Axelrod puso punto y final al ciclo Brahms con el que arrancó la temporada el pasado mes de septiembre. En los atriles dos obras fundamentales de su catálogo, pertenecientes a una misma época de plena madurez creativa y con una estética expresiva de semejantes características. Director y pianista pusieron toda la carne en el asador para que la exhibición no resultara rutinaria o meramente complaciente, para lograr unas interpretaciones si no redondas sí al menos intensas y hasta cierto punto sinceras.

Desde siempre hemos alabado la habilidad del pianista onubense para extraer del teclado los sonidos más delicados y exquisitos, lo que se confirmó también en una versión del monumental y sinfónico segundo concierto de Brahms henchido de emotividad, prodigio de elegancia y bendecido por la proverbial humildad del artista, que no se deja llevar por florituras y filigranas vacuas y busca siempre el mayor grado de expresividad en sus interpretaciones, algo que por supuesto ni él ni nadie logra siempre, pero cuando lo hace, como es el caso, encandila. Majestuoso desde el arranque, con la complicidad de la batuta mantenida en todo momento, aunque con unos metales algo decepcionantes, si bien en esa misma introducción la trompa funcionara satisfactoriamente, Perianes hizo gala de un ritmo arpegiado y saltarín y un estrecho diálogo con la orquesta, alcanzando un clímax feroz y turbulento que se apaciguó con ese scherzo quizás menos misterioso y sombrío de lo acostumbrado, que sirve de bisagra entre el allegro inicial y el precioso andante que el violonchelista Dirk Vanhuyse defendió mejor en el registro grave que en el más agudo, con una articulación precisa y un sonido sedoso. Un allegro final no especialmente jovial, al que Perianes imprimió de dulzura y un poco de desencanto, terminando en una explosión de controlada energía, bordó este memorable Concierto nº 2.

Con la propina, el Nocturno Op. 54 nº 4 de las Piezas líricas de Grieg, Perianes dio nuevas muestras de hondura y preciosismo jamás inexpresivo. Satisfactorio también el trabajo de Axelrod y la orquesta, brillante y entregada, en la última de las sinfonías brahmsianas, donde destacó la progresiva turbulencia con la que remató los movimientos extremos, llevando al conjunto instrumental a los límites del paroxismo. Brillante la cuerda en el andante moderato, y robusta en el allegro giocoso, faltó sin embargo algo más de misterio y fantasía, pero redondeó con un allegro conclusivo equilibrado entre heroico y espiritual, inspirado y con una rica envergadura que se mantuvo hasta el final.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

martes, 17 de abril de 2018

CUSTODIA COMPARTIDA Secuestro institucional

Título original: Jusqu’à la garde
Francia 2017 93 min.
Guión y dirección Xavier Legrand Fotografía Nathalie Durand Intérpretes Denis Ménochet, Lèa Drucker, Thomas Gioria, Mathilde Auneveux, Coralie Russier, Matthieu Siakaly, Florence Janas, Saadia Bentaïeb Estreno en el Festival de Venecia 8 septiembre 2017; en Francia 7 febrero 2018; en España 21 abril 2018

En su debut en el largometraje, el francés Xavier Legrand propone una variante de los problemas psíquicos y emocionales que provocan los divorcios, dentro de una vorágine que incluye violencia de género y vulneración de los derechos infantiles, entre otros espinosos y delicados temas. El proyecto se ha convertido en un éxito en su país, después de lograr diversos reconocimientos en certámenes alrededor del Mundo, incluido el León de Plata al mejor director en el Festival de Venecia. Enmarcado en dos cuestiones que marcan con una considerable preocupación estas diatribas conyugales, las decisiones judiciales (intencionadamente protagonizadas por mujeres) y la colaboración vecinal, Legrand propone un ejercicio centrado en el mero terror, el que provoca la sinrazón y la demencia, haciendo especial hincapié en el sufrimiento de un hijo utilizado como moneda de cambio para que el monstruo consiga sus desquiciados propósitos. En este sentido resulta meritoria la interpretación del joven Thomas Gioria, una responsabilidad basada en el sufrimiento y el horror que el niño borda con impecable precisión, pero que invita a reflexionar sobre la conveniencia de someter a semejante presión psicológica a un intérprete de tan corta edad, habida cuenta de que se está planteando una historia desgraciadamente muy candente y realista de monstruos domésticos. Contada con firmeza y tanta precisión que no falta ni sobra nada, la realización sin embargo busca cierto distanciamiento con el drama, de forma que lo vemos y oímos desde fuera, sin complicidad, como meros observadores de un terror cotidiano que ya conocemos y del que tenemos suficiente conciencia, a pesar de lo cual se sigue produciendo aquí y allá a diario. Como ejercicio de terror cinematográfico funciona satisfactoriamente, sin forzar la situación ni someter a sus personajes a esas recurrentes e irritantes reacciones que facilitan el progreso del guión a costa de la irracionalidad de los comportamientos.

lunes, 16 de abril de 2018

LA DELGADA LÍNEA AMARILLA Camino a la luz

México 2015 95 min.
Guión y dirección Celso García Fotografía Emiliano Villanueva Música Daniel Zlotnik Intérpretes Damián Alcázar, Américo Hollander, Joaquín Cosio, Silverio Palacios, Gustavo Sánchez Parra, Fernando Becerril, Tara Parra, Sara Juárez Estreno en México 7 marzo 2015; en España 13 abril 2018

La buena voluntad a la hora de hacer cine se agradece, pero no siempre es suficiente. El mejicano Celso García debutó en el largometraje hace algo más de dos años con esta cinta de tintes humanistas y muy buenas intenciones, que sin embargo plantea una situación arquetípica con el fin de generar una metáfora de la vida, concretamente de la de los más desfavorecidos. Una vez más un camino físico y real representa otro de carácter vital y emocional, cuando cinco hombres son contratados para pintar la línea de la carretera que une dos ciudades mejicanas separadas por doscientos kilómetros. Cinco personajes con sus historias, llenas de experiencias y traumas, que encontrarán en la amistad y la convivencia la posible solución a sus frustraciones y anhelos. El guión salva el camino plagándolo de lugares comunes, como el baño en el lago, la diversión en la feria, los encuentros varios con vehículos circulantes, las reflexiones nocturnas al calor de una fogata, etc., sin que en ningún momento se definan suficientemente sus caracteres, no pasando de meros personajes con vida limitada a la hora y media de duración de la película. No falta en este camino de la vida la redención, el despertar del amor, y algún giro de guión injustificado y caprichoso que no consigue sino irritar. Un producto por lo tanto endeble e insatisfactorio que no justifica los premios cosechados en distintos certámenes y convocatorias, como el Especial del Jurado y el de mejor guión conseguidos en Gijón.

LA CASA TORCIDA Marlowe conoce a Agatha en Brideshead

Título original: Crooked House
Reino Unido 2017 115 min.
Dirección Gilles Paquet-Brenner Guión Julian Fellowes, según la novela de Agatha Christie Fotografía Sebastian WinterØ Música Hugo de Chaire Intérpretes Max Irons, Stefanie Martini, Glenn Close, Honor Kneafsey, Christina Hendricks, Terence Stamp, Julian Sands, Gillian Anderson, Christian McKay, Amanda Abbington, Preston Nyman, John Heffernan, Jenny Galloway, David Kirkbride, Tina Gray, Roger Ashton-Griffiths Estreno en Reino Unido 21 noviembre 2017; en España 13 abril 2018

Como si de una novela de Raymond Chandler se tratara, esta película basada en otra de Agatha Christie, arranca con un detective que recibe la visita en su despacho de una misteriosa y atractiva joven con la que mantuvo un idilio tiempo atrás en un exótico y convulso El Cairo. El crimen esta vez ha vuelto a cometerse en una de esas mansiones británicas con las que tanto nos hemos familiarizado gracias a producciones del cine y la televisión como Retorno a Brideshead, Gosford Park o Downton Abbey, cuyo guionista y creador, Simon Fellowes, ha sido también el encargado de adaptar esta intriga policíaca. Pocas novelas de la reina del crimen se resisten al espectador curioso y ávido de acertijos, y ésta no es una excepción. Un lujoso reparto, aunque abunden estrellas de antaño y el protagonismo descanse sobre una desconocida pero atractiva y joven pareja, con el hijo de Jeremy Irons y Sinéad Cusack a la cabeza, y un escenario de porte aristocrático, repiten las señas de identidad de este tipo de producciones que tanto se han prodigado en la pequeña y gran pantalla. Todo está bien contado, y la intriga muy bien servida, aunque en el desarrollo aparezcan algunas lagunas que podamos achacar a la torpeza del guión. El interés de la función sin embargo se diluye cuando se nos presentan muchos personajes y pocos móviles para perpetrar el crimen, lo que resta utilidad a los miembros interrogados e investigados, y dispersándose las tramas propuestas, incluido el romance interrumpido de la pareja protagonista. El trabajo del francés Gilles Paquet-Brenner, que dirigió a Kristin Scott Thomas en La llave de Sarah y a Charlize Theron en Lugares ocultos, se antoja algo rutinario, mientras una niña repelente tampoco ayuda, a pesar de lo cual el producto se deja ver con la curiosidad que siempre suscita cualquiera de las intrigas que propone la mítica escritora, con el aliciente en esta ocasión de que pudiera tratarse de una de sus novelas más retorcidas y morbosas.

sábado, 14 de abril de 2018

Estreno de HEARTSTONE en salas comerciales

Reseña de la película, estrenada en el Festival de Cine Europeo de Sevilla el 6 de noviembre de 2016. Estreno en salas 13 abril 2018

EL BUEN MAESTRO Tratamiento ligero de un tema de vital importancia

Título original: Les grands esprits
Francia 2017 106 min.
Dirección Olivier Ayache-Vidal Guión Olivier Ayache-Vidal y Ludovic du Clary Fotografía David Cailley Música Martin Caraux Intérpretes Denis Podalydès, Abdoulaye Diallo, Lèa Drucker, Zineb Triki, Tabono Tandia, Pauline Huruguen, Alexis Moncorgé, Emmanuel Barrouyer Estreno en Francia 13 septiembre 2018

Si lo que refleja esta película, y otras sobre el mismo tema que nos han llegado del país vecino en los últimos años, es la verdadera y preocupante situación de la educación en Francia, aquí es mucho peor, y sin embargo qué poco (o nada) ha inspirado a nuestros cineastas, más entregados a emular el thriller americano o prorrogar el éxito de la comedia a lo españolada, género en el que se han inscrito incluso algunas de las escasas incursiones de nuestro cine en la crisis económica que tanto hemos padecido, y aún mucha gente padece. El debutante en el largometraje Olivier Ayache-Vidal muestra más voluntad que auténtica pericia cinematográfica a la hora de abordar el tema, echando mano de un argumento muy explotado, en una variante que da a su arranque la poca originalidad de la que el conjunto carece, a pesar de resultar muy forzado e improbable. Un experimento del Ministerio de Educación lleva a un catedrático de lengua francesa de impartir clases en un prestigioso instituto de París a una de esas tierras de nadie que abundan en los extrarradios, donde la esperanza por un futuro mejor parece diluirse entre un alumnado abocado al fracaso o contaminado por el de sus compañeros y compañeras. Este es el punto de partida de una película entre la comedia y el drama que naturalmente se antoja previsible ya desde el publicitado tráiler. No hay sorpresas ni atrevimientos en esta correcta y académica cinta que repite un esquema mil veces visto ya desde cintas como Rebelión en las aulas, y en la que todo ocurre de la forma más convencional, a golpe de guión, aunque en general el conjunto funcione como sano entretenimiento y materia sobre la que dialogar y debatir después, ya con argumentos más sólidos y experiencias más firmes. La frescura de los jóvenes intérpretes amateurs y el buen hacer del protagonista no bastan para definir mejor sus personajes, carentes de vida propia más allá de unas páginas de guión puestas en escena con oficio y voluntad por una dirección algo rutinaria y poco experimentada.

ALMA MATER Refugiados como nosotros

Título original: Insyriated
Bélgica-Francia-Líbano 2017 87 min.
Guión y dirección Philippe Van Leeuw Fotografía Virginie Surdej Música Jean-Luc Fafchamps Intérpretes Hiam Abbass, Diamand Bou Abboud, Juliette Navis, Mohsen Abbas, Moustapha Al Kar, Alissar Kaghadou, Ninar Halabi, Jihad Sleik, Elias Khatter Estreno en el Festival de Berlín 11 febrero 2017; en España 13 abril 2018

En su anterior y primera película, El día en el que Dios se fue de viaje, el director belga Philippe Van Leeuw mostraba el horror de una guerra civil, la más cruel de las conflagraciones posibles, a través de la peripecia personal de una mujer que huye del genocidio tutsi en la Ruanda de mitad de la última década del pasado siglo. Con Insyriated, un juego de palabras que podríamos traducir como Encerrados en Siria, insiste en reflejar este horror cotidiano al que apenas echamos cuenta frente a nuestras miserables y rutinarias vidas, y lo hace echando mano de la habilidad para lograr al menos durante hora y media la empatía del espectador medio con la situación extrema que se nos muestra. Se trata de concienciar sobre el drama de los refugiados sirios escenificando con unos recursos limitados que dan al conjunto la imagen de una representación teatral, el miedo, el amor y la compasión de unas personas alejadas de la imagen que tenemos de la población en oriente medio, con ese aspecto más occidental con el que resulta más fácil identificarse. Y es que el ser humano funciona así, se conmueve más por lo que le queda más cerca que por lo que está más apartado, así nos han educado definitivamente para mal. Por eso la familia y vecinos que sufren el encierro y acoso en un piso rodeado de bombas y francotiradores, reflejan un pasado de clase media intelectual, en sus muebles, enseres y estilo de vida. Encerrados en ese espacio limitado, y con una madre coraje llevando el mayor peso de la situación, asistimos a muestras de solidaridad, amor incondicional (como el que viven los jóvenes adolescentes), cruel despertar a la madurez (la más joven de las hijas) y decepción ante la esperanza frustrada (la joven madre que espera empezar una nueva vida junto al marido del que está tan enamorada, a la que da vida Diamand Bou Abboud, recientemente vista en El insulto como abogada). Articulado en torno a un trágico suceso con el que arranca la historia, que mantendrá en vilo al espectador como recurso cinematográfico de primer orden para mantener el interés, y que Van Leeuw lleva con tan buen pulso como sentido del ritmo, este paseo por el amor y la muerte se va convirtiendo en una experiencia irrespirable que apenas encuentra la calma en algunos pasajes que demuestran la capacidad de amar del ser humano aún en las situaciones más desesperadas, con reminiscencias de otras tragedias humanas como la persecución nazi de judíos en la Segunda Guerra Mundial. El éxito de la empresa reportó a su comprometido realizador, sin más pretensiones que llamar nuestra atención y hacerlo de forma eficiente y nada chapucera, el premio del público en la sección Panorama del Festival de Berlín del año pasado, y el mismo reconocimiento en la pasada edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla.