lunes, 4 de mayo de 2015

TIEMPO SIN AIRE Sin cuerpo para fiestas

España 2015 102 min.
Dirección Andrés Luque Pérez y Samuel Martín Mateos Guión Andrés Luque Pérez, Samuel Martín Mateos, Javier Echániz y Juan Gil Bengoa Fotografía Juan Carlos Gómez Música Xavier Font Intérpretes Juana Acosta, Carmelo Gómez, Adriana Ugarte, Félix Gómez, Iván Luengo, Juan Pablo Shuk, Norberto Trujillo, Toni Acosta, Pablo Martín Estreno 30 abril 2015

Absorta en su dolor y su deseo de venganza, María, una joven y guapa madre colombiana, viaja en el autobús mientras otros pasajeros y pasajeras celebran el carnaval de Santa Cruz de Tenerife. Esta breve secuencia resume a la perfección lo ajeno que vivimos la mayoría de las personas que vivimos en los países más privilegiados del Mundo ante el sufrimiento, la barbarie y el calvario al que se enfrentan a diario millones de personas condenadas a continuas guerras, conflictos, odios y salvajadas de todo tipo. Ella, en concreto, busca venganza por el padecimiento extremo vivido en su tierra y que le ha marcado, a ella y su pequeño hijo, de por vida. Gerardo Herrero produce ahora con más acierto que cuando hizo La ignorancia de la sangre, este drama quizás algo folletinesco pero indudablemente efectivo a la hora de azotar, o al menos remover, nuestras burguesas conciencias. El individualismo se encuentra en el eje de esta tragedia en la que incluso los más generosos esconden razones para satisfacer sus propios egos y necesidades. Ahí entra el incomprendido personaje con el que Carmelo Gómez ha anunciado su retirada del cine, un cambio de registro que le hace viajar del tipo duro y decidido al que habitualmente da vida, y el anterior trabajo de estos realizadores, Agallas, es un ejemplo, hasta un tipo sensible y blando que marca una visagra entre el pasado amargo de la protagonista un futuro quizás no muy esperanzador pero que al menos esconde alguna posibilidad para apaciguar tanto dolor e impotencia concentrados. Cabe reprocharle a sus directores y guionistas ser demasiado explícitos al mostrar los acontecimientos, igualmente habrá quien los tache de tramposos a la hora de mostrar argumentos, pero el ánimo depositado en el film demuestra que tienen claro lo que quieren contarnos y por qué, y que lo hacen con generoso espíritu humano y sensible, contando para ello con las espléndidas interpretaciones de Juana Acosta y el joven Iván Luengo, cuya caracterización como niño traumatizado contiene más matices de los que muchos adultos son capaces de esbozar en sus interpretaciones. Poco hacía presagiar, viniendo de Málaga sin premio bajo el brazo, que esta segunda película de estos directores gallegos fuese a depararnos tan estimulante sorpresa, dominada por la seriedad de su narrativa y puesta en escena, lo que hace que algunos defectos de ritmo y montaje sean fácilmente perdonables.

MANDARINAS Ingenuo microcosmos antibelicista

Título original: Mandariinid
Estonia-Georgia 2013 87 min.
Guión y dirección Zaza Urushadze Fotografía Rein Kotov Música Niaz Diasamidze Intérpretes Lembit Ulfsak, Elmo Nüganen, Giorgi Nakashidze, Misha Meskhi, Raivo Trass Estreno en Georgia 17 octubre 2014; en Estonia 1 noviembre 2014; en España 30 abril 2015

Aclamada en todos los festivales en los que se ha proyectado, alcanzando incluso nominación a la mejor película de habla no inglesa en los Oscar y los Globos de Oro, la cinta del director georgiano Zaza Urushadze se antoja tan necesaria como ingenua en su denuncia de la guerra y la confrontación entre humanos como absurda e inútil. Realizada con pocos medios, su mejor baza consiste en disimular esas carencias con una limitación del espacio, el tiempo y los personajes que acaba convirtiendo la propuesta en metáfora y microcosmos del conflicto ilustrado. Dos estonios de avanzada edad se preparan para la última cosecha de mandarinas antes de abandonar sus tierras y reencontrarse con sus seres queridos en la patria de origen. El motivo es el desplazamiento que sufrieron sus connacionales a consecuencia de la Guerra de Abjasia, en la que participaron georgianos, abjasios, rusos y chechenos. Entre los primeros y los últimos surge un incidente a las puertas de los protagonistas que les obliga a atender a dos heridos enemigos entre sí. De una forma más convencional que convincente iremos asistiendo al previsible acercamiento entre los dos heridos, hasta desembocar en un final tan previsible como todo lo demás narrado, y que demuestra que hay muy buenas intenciones en un guión plagado sin embargo de excesiva ingenuidad e inocencia, falto de garra y suficiente tensión interna y víctima de caídas de ritmo y vigor narrativo. Se agradece su mensaje pacifista, tan trillado como necesario; pero su desarrollo y falta de ideas originales lastran notablemente el resultado, a pesar de un prometedor tratamiento de la imagen y la atmósfera a modo de western crepuscular.

sábado, 2 de mayo de 2015

CARRETERO, PHILLIPS, DUMBARTON OAKS Y MOZART: TRES PLATOS FUERTES Y UN SUFLÉ

12º concierto de la XXV Temporada de Conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Xavier Phillips, violonchelo. Marcus Bosch, director. Programa: Diario de a bordo, de Carretero; Variaciones sobre un tema rococó, de Chaikovski; Concierto “Dumbarton Oaks” de Stravinski; Sinfonía nº 39 de Mozart. Teatro de la Maestranza, viernes 1 de mayo de 2015


Marcus Bosch
La Sinfónica ya ofreció hace tres años un programa parecido en torno al neoclasicismo desarrollado alrededor de una obra de Mozart. Entonces fue su Sinfonía nº 27, mientras coincidió la pieza de Chaikovski y de Stravinski se eligió Pulcinella. La única diferencia es que en esta ocasión se ha añadido un estreno absoluto por encargo de la SGAE de un joven pero con largo recorrido autor sevillano, Alberto Carretero.

El suyo fue el primer plato fuerte de una noche que depararía varios. Una pieza de enorme complejidad estructural y técnica, con una arquitectura férrea y minuciosamente elaborada, de atmósfera tan envolvente como inquietante, que mantiene la tensión interna de principio a fin a través de un caos perfectamente organizado. Para los intérpretes además una ráfaga de aire fresco, que les permite enfrentarse a sus instrumentos, e incluso sus propias voces, con nuevos retos, extrayendo de ellos distintas sonoridades y efectos tímbricos, especialmente en el caso de una rica y profusa percusión y un trabajo insólito con los metales; todo lo cual hizo patente el disfrute de los músicos, entregados a un juego de una riqueza sonora inusitada que mereció el aplauso unánime y enfervorecido del público.

Xavier Phillips
El violonchelista francés Xavier Phillips y el director alemán Marcus Bosch edificaron unas Variaciones Rococó de Chaikovski brillantes y vivaces, combinando virtuosismo técnico, elegancia y ligereza, y acertando en expresar sus numerosos estados anímicos, desde la melancolía a la alegría, con enorme convicción. Phillips alcanzó niveles de gran intensidad poética, desarrollando el amplio rango del instrumento con imaginación, talento y acrobacia. Punteando en pizzicato la Serenata de la Suite Op. 72 de Britten también alcanzó altas dosis de lirismo. Bosch ofreció una versión académica y muy equilibrada de Dumbarton Oaks, página neoclásica de Stravinski con la que una formación muy reducida de la orquesta exhibió tanta cohesión interna como habilidad técnica y expresiva. Pretender acercarse a Mozart con criterios historicistas mal aplicados malogró sus posibilidades expresivas, reduciendo intensidad y majestuosidad a favor de una ligereza desesperante, especialmente en un menuetto a velocidad de vértigo; a pesar de lo cual el suflé se mantuvo erguido.
 
Artículo publicado en El Correo de Andalucía el domingo 3 de mayo de 2015

jueves, 30 de abril de 2015

EL MAESTRO DEL AGUA Zapatero a tus zapatos

Título original: The Water Diviner
Australia 2015 111 min.
Dirección Russell Crowe Guión Andrew Anastasios y Andrew Knight Fotografía Andrew Lesnie Música David Hirschfelder Intérpretes Russell Crowe, Olga Kurylenko, Yilmaz Erdogan, Jai Courtney, Cem Yilmaz, Jacqueline McKenzie, Isabel Lucas, Ryan Corr, Damon Herriman, Dan Wyllie, Deniz Akdeniz Estreno en Australia 26 diciembre 2014; en España, simultáneo con Estados Unidos, 24 abril 2015

Demasiado bien ha tratado la crítica internacional a este fallido debut en la dirección del ególatra Russell Crowe. A lo largo de la historia muchos han sido los actores y actrices que en algún momento de sus carreras se han pasado al otro lado de la cámara, con resultados a menudo desiguales. Sin embargo pocos y pocas han sido los que han cimentado el resto de su profesión sobre el rol de realizador con éxito considerable; entre éstos cabría citar a John Cassavettes, Robert Redford y Clint Eastwood. En los últimos meses hemos asistido a la confirmación de Angelina Jolie como eficiente realizadora a través del drama bélico Invicto, y la audacia principiante de Ryan Gosling en Lost River; pero lo que nos depara el trabajo del protagonista de Gladiator es tan inútil como endeble. Trasladándose a la Primera Guerra Mundial, y más concretamente a la Turquía que venció a los australianos en la Batalla de Gallipolli, ya llevada al cine por Peter Weir a principios de los ochenta, Crowe intenta tejer un melodrama de cariz sentimental y humano en torno a las bondades musulmanas, para lo que no duda en definir a los británicos como desatentos anfitriones y a los griegos, contra los que los turcos lucharon en la Guerra de Asia Menor justo después de la Gran Guerra, como poco más que unas alimañas. En el camino el noble granjero australiano buscará a sus hijos muertos en la citada batalla con la inestimable ayuda del enemigo, un mayor del ejército turco que también luchó en la campaña de los Dardanelos y que se revelará como entrañable amigo y compañero en la línea en que Omar Shariff lo fue para Peter O’Toole en Lawrence de Arabia. Y la comparación nos lleva también a imaginar lo que el material hubiera sido en manos de un especialista como David Lean. A Crowe le falta aliento dramático, espíritu épico y nervio narrativo, perdiendo el ritmo constantemente y embarrándose en batallas mal rodadas, acontecimientos mal descritos y anécdotas románticas innecesarias, todo ello ilustrado con una mala banda sonora y fotografiada y montada con un estilo definitivamente rancio. El título se refiere a la plausible habilidad del protagonista para encontrar agua en los subterráneos de tierras áridas, lo que se pretende justifique la nada creíble habilidad para encontrar muertos bajo la tierra en un espacio devastado por la tragedia, lo que añade a todos los defectos apuntados un despropósito descomunal.

miércoles, 29 de abril de 2015

JAMES CARTER ORGAN TRIO EN EL LOPE DE VEGA: CUANDO ALGUIEN ES UN FUERA DE SERIE

James Carter Organ Trio: James Carter, saxofón. Gerard Gibbs, órgano. Elmar Frey, batería. Teatro Lope de Vega, martes 28 de abril de 2015

El concepto que tenemos de virtuoso se queda corto cuando nos referimos a artistas de la talla de James Carter. Curtido en la decadente Detroit, donde nació, y la cosmopolita Nueva York, el aún joven saxofonista y su actual formación estuvieron ya el año pasado en Sevilla, en el seno del ciclo de jazz del CICUS, en el Teatro Alameda. Esa proximidad de citas hizo temer que en esta ocasión la respuesta del público fuera más tibia; sin embargo, dejando clara la buena afición al género que existe en la ciudad y la capacidad de convocatoria de un artista de su talla, el aforo fue generoso, al menos en lo que al patio de butacas se refiere.

El suyo es un talento innato, moldeado con años de duro trabajo y una incontinencia creativa considerable, que le ha llevado incluso al campo de la música clásica con colaboraciones del calibre de la soprano Kathleen Battle y proyectos como su Concierto para saxofón. De esa inquietud dio buena muestra en un concierto ecléctico, en parte dedicado al estilo de Django Reinhardt que ya cultivara en su disco Chasin’ the Gypsy, tan difícil de emular cuando se prescinde de guitarra. No faltaron los ritmos latinos, el elegante sonido madison, el bebop tradicional y el swing mejor sincopado, con hueco incluso para los sonidos y efectos más atrevidos y arriesgados, en la onda de la más exigente música contemporánea.

Carter destacó sobre todo en su imaginativa y exuberante exhibición de solos, tan improvisados como calculados a juzgar por el diálogo y la coherencia mantenida con sus espléndidos compañeros de viaje: Gerard Gibbs aportando un estilo nostálgico en su uso del Hammond B3 y haciendo gala igualmente de una enorme creatividad en las ornamentaciones, y Elmar Frey tan eficaz y comprometido a la percusión como el integrante original Leonard King. Y para no anquilosarse Carter exhibió también un virtuosismo extremo, a veces rabioso y provocador, al clarinete, hasta el punto de que a veces parecía estar tocando simultáneamente varios instrumentos, tal fue la riqueza tímbrica y la vertiginosa velocidad manifestadas.
 
Artículo publicado en El Correo de Andalucía el jueves 30 de mayo de 2015

lunes, 27 de abril de 2015

MURIERON POR ENCIMA DE SUS POSIBILIDADES Auténtico esperpento español

España 2014 100 min.
Guión y dirección Isaki Lacuesta Fotografía Diego Dussuel y Marc Gómez del Moral Música Albert Pla Intérpretes Raúl Arévalo, Imanol Arias, Bruno Bergonzini, Álex Brendemühl, José Coronado, Eduard Fernández, Ariadna Gil, Bárbara Lennie, Sergi López, Carmen Machi, Ángela Molina, Álex Monner, Albert Pla, Josep María Pou, Pau Riba, José Sacristán, Jaume Sisa, Emma Suárez, Iván Telefunken, Luis Tosar, Jordi Vilches, Julián Villagrán Estreno 24 abril 2015

Premio Fipresci en San Sebastián por Los condenados y Concha de Oro por Los pasos dobles, la filmografía de Isaki Lacuesta, fundamentalmente integrada por cortos y documentales, se ha caracterizado por un aire experimental que hacía difícil adivinar que fuera a derivar en un producto en principio de carácter tan comercial como esta comedia satírica sobre la crisis económica en nuestro país. Su reparto multiestelar y el aire provocador y gamberro que destilaba a priori hacían pensar que se trataría de un nuevo acercamiento a tan espinoso y trágico tema desde el modelo cómico rancio que tan buenos dividendos dio en la pasada dictadura cuando de hablar de emigración, por ejemplo, se trataba. Afortunadamente no es ese el tono elegido por tan carismático realizador; en lugar de la astracanada, Lacuesta propone un esperpento, que al fin y al cabo es un género digno muy relacionado con la cultura española. Provocadora desde luego lo es, desde el momento en que sus protagonistas encabezan un movimiento terrorista para acabar con la oligarquía imperante en nuestra sociedad. Cinco ciudadanos corrientes a los que la crisis ha hundido en la miseria y abocado al crimen, diseñan desde sus celdas en un psiquiátrico un plan para secuestrar al Presidente del Banco Nacional y ajustar cuentas con él y su política financiera. Hay desmadre, pero controlado, pero quizás falte mala leche, si bien se agradecen sus posturas y postulados y, sobre todo, sus argumentaciones en torno a causas y efectos de este mal endemoniado que nos acucia. En el fondo se atisba un aliento tristón en el que quedan atrapados muchos de los personajes que aparecen en el film. Un ritmo acertado y una digna puesta en escena contribuyen a que no sólo el reparto constituya su principal aliciente. Mientras el personaje que interpreta José Sacristán responsabiliza de nuestros males al hecho de que seamos españoles, el de Álex Brendemühl exige que se publiquen las listas de los amnistiados fiscales y Raúl Arévalo critica que el movimiento 15-M surgiera en primavera; por su parte, Josep Mª Pou da por perdida la partida y asume la responsabilidad de una clase política y económica imparable e inevitable. El conjunto puede resultar indigesto en su acumulación y en la predisposición a no llegar a ninguna parte, pero entre cameo y cameo uno sólo se pregunta si podría haberse hecho mejor y con un mayor grado de incisividad y tono épico. Presentada en San Sebastián y proyectada fuera de concurso en la sección oficial del Festival de Málaga.

CÓMO SOBREVIVIR A UNA DESPEDIDA Juventud alegre aún en tiempos difíciles

España 2015 97 min.
Dirección Manuela Moreno Guión Manuela Moreno, Susana López Rubio y Nuria Valls Fotografía Bet Rourich Música Víctor Reyes Intérpretes Natalia de Molina, Úrsula Corberó, Celia de Molina, María Hervás, Brays Efe, Roger Berruezo, José Lamuño, Daniel Pérez Prada, Javier Bódalo, Jim Arnold, Emma Bunton, Miguel Nadal
Estreno 24 abril 2015

Por mucho que quieran empeñarse en que ésta es la versión castiza de la nueva comedia americana gamberra y de mal gusto, muy especialmente la que atañe a las despedidas de solteros y solteras, la película, debut en el largometraje de la premiada Manuela Moreno (Pipas, Camas), se aparta considerablemente y en el buen sentido de sus presuntos referentes, para convertirse en una comedia divertida y amena en la que sobresalen sus carismáticas protagonistas. Moreno acierta a darle una visión femenina pero sin estridencias al asunto, sin necesidad de acudir a la broma escatológica y la vulgaridad extrema para generar gags divertidos. Si bien es cierto que su trama argumental es demasiada simple y convencional, sirve a la realizadora para exprimir las posibilidades cómicas de su reparto y al mismo tiempo trazar un retrato válido y convincente sobre las excelencias de una buena amistad de las de siempre, sin malos rollos ni miserias evidentes. El escenario, las playas del sur de Gran Canaria, y la lozanía de sus intérpretes redondean un espectáculo con mera vocación de entretenimiento, surgido a partir de la idea de una supuesta Generación BY y la influencia que en su infancia ejercieron las Spice Girls, una de las cuales acude a la cita con honores de estrella. El film ofrece además a la joven Natalia de Molina, cuya hermana en la vida real interpreta aquí a la amiga que celebra su despedida de soltera, la posibilidad de explotar su vena cómica y lucir esplendorosa. Atención también a la muy divertida María Hervás y el tratamiento visual y dramático en cierto modo deudor del universo Almodovariano. Un acierto de su joven realizadora, capaz de trazar una definición convincente y certera de unas chicas a las que se les prometieron tantas cosas y que han tenido que conformarse con las pocas oportunidades que les ofrece la sociedad actual, aunque sepan aprovecharlas y muy bien cuando de divertirse se trata.