martes, 28 de octubre de 2014

DOS DÍAS, UNA NOCHE Un dilema inmoral propio de una época desdichada

Título original: Deux jours, une nuit
Bélgica-Francia-Italia 2014 95 min.
Guión y dirección Jean-Pierre y Luc Dardenne Fotografía Alain Marcoen Intérpretes Marion Cotillard, Fabrizio Rongione, Catherine Salée, Christelle Cornill, Serge Koto, Timur Magomedgadzhiev, Batiste Sornin, Olivier Gourmet, Hicham Saloui, Hassaba Halibi Estreno en España 24 octubre 2014

Desde su primera película conocida entre nosotros, Rosetta, los hermanos Dardenne se han convertido en adalides de la defensa de la clase trabajadora en Europa continental; en las islas británicas ya lo hace Ken Loach. La inmigración proveniente de aquellos países que una vez fueron colonizados por europeos y luego abandonados a su suerte, y la actual y devastadora crisis económica, han dibujado un mapa diferente de esa Europa del bienestar, la tolerancia y el respeto que nos ha acompañado durante varias décadas. La nueva película de los Dardenne aprovecha esa coyuntura para plantearnos un dilema moral que pervierte el concepto de la democracia; sobre el papel se muestra discutible pero ayudado de argumentos de guión bien urdidos, logra convencernos, motivarnos y emocionarnos. Una sociedad en la que se han perdido tantos derechos laborales, en los que caer enfermo o enferma puede suponer la pérdida del trabajo, los contratos son efímeros o se fomenta, como aquí se hace, la confrontación entre colegas y el individualismo extremo, lejos de fomentar el trabajo en equipo y la seguridad laboral. Una sociedad en la que los trabajadores se han convertido en meras marionetas con las que sufragar el ansia de riqueza y poder de unos cuantos. Sobre esa base Marion Cotillard interpreta, con tanto acierto y esfuerzo que olvidamos quién es así como cualquier atisbo de glamour sobre su condición de estrella, a una madre de familia cuyo puesto de trabajo depende de que consiga convencer a sus compañeros y compañeras de que renuncien a una miserable prima en favor de que ella mantenga su puesto. Con una claridad expositiva prístina y libre de cualquier manipulación emocional, vamos conociendo las motivaciones de cada uno y una de ellos para optar por una u otra solución. Pero sobre todo vamos compartiendo el estado de ánimo, continuamente cambiante, incluso hasta límites extremos, de la protagonista ante las muestras que va recibiendo de apoyo o no de sus colegas. Una situación dura e incómoda que no es sino resultado de la deshumanización de nuestro mundo, del sálvese quien pueda, la zancadilla y la falta absoluta de piedad y solidaridad. El elenco protagonista, aparte de una soberbia Cotillard, hace un trabajo excelente, ya se trate de no profesionales, como Timur Magomedgadzhiev, que protagoniza una de las escenas más emotivas de la película, o profesionales, como Christelle Cornill, a quien conocimos en Una casa en Córcega o Fabrizio Rongione, que da vida al entregado esposo de la protagonista, auténtico bastón de apoyo para ella, y que es un popular actor y humorista en Bélgica y ya trabajó con los Dardenne en El niño de la bicicleta, El niño y la mencionada Rosetta. La cinta se presentó en la sección oficial de Cannes y también se ha dejado ver en Valladolid. En Sydney se alzó con el premio a la mejor película.

AMARÁS AL PRÓJIMO Huyendo en arenas movedizas

Título original: W imie…
Polonia 2014 102 min.
Dirección Malgorata Szumowska Guión Malgorata Szumowska y Michal Englert Fotografía Michal Englert Música Pawel Mykietin y Adam Walicki Intérpretes Andrzej Chyra, Mateusz Kosciukiewicz, Maja Ostaszewska, Lukasz Simlat, Tomasz Schuchardt, Maria Maj, Olgierd Lukaszewicz Estreno en España (no en Sevilla) 10 octubre 2014

La realizadora polaca Malgorata Szumowska, conocida por su película Ellas protagonizada por Juliette Binoche, muestra en esta ocasión su sensibilidad e interés hacia la censura sexual en el seno de la Iglesia. Como ya hiciera hace dos décadas la directora inglesa Antonia Bird en Priest, nos narra la lucha de un sacerdote contra sus propias inclinaciones e impulsos sexuales, orientados hacia otros hombres. La austeridad de su puesta en escena y la escasez de datos que se nos ofrecen hacen sin embargo que la capacidad para identificarse y enganchar con el drama propuesto sea bastante inferior a los logros de la cinta que protagonizaron Linus Roache y Robert Carlyle. Su ingenuidad patente en cómo intenta simbolizar la huida del protagonista de sus propias tentaciones a través de correrías deportivas en el bosque o bailes borracho con el retrato del Papa Wojtyla, no hacen sino confirmar las limitaciones de una cinta poco atractiva e innecesaria. Parece ser que el sacerdote en cuestión, cuyos valores y visiones ante la vida desconocemos en todo momento, decide recluirse en un campamento para jóvenes difíciles para reprimir sus tentaciones; no nos parece lo más adecuado para alguien que huye de la carne. Una vez allí, y habida cuenta del desprejuicio con el que estos rebeldes afrontan nuevas experiencias, revivir la tentación llegará por sí solo, y lo hará en forma de joven salvaje pero atractivo al que pone imagen el propio esposo de la realizadora. Cámara en mano, escenas sin aparente conexión, reiteraciones de cuadros costumbristas contemplando el jugueteo permanente de los jóvenes, y detalles tan poco imaginativos para que descubramos la identidad sexual del protagonista, como hacerle rechazar las descaradas insinuaciones de la joven esposa de un colega, no hacen sino que la propuesta resulte más cansina y anodina. Sólo esas secuencias de huida por el bosque están rodadas con un mayor esmero estético, presuntamente intencionado para darle un matiz místico. La inquietante secuencia final se convierte en última instancia en única esperanza de que Szumowska pueda ofrecernos algo más interesante en el futuro. En Berlín logró el Teddy, premio reservado para la mejor película de temática homosexual.

domingo, 26 de octubre de 2014

ORQUESTA BÉTICA DE CÁMARA: POESÍA OTOÑAL EN ALCALÁ DE GUADAIRA

1º concierto de abono de la Orquesta Bética de Cámara. Jacobo Díaz Giráldez, oboe. Pepe Benítez Ortiz, clarinete. Begoña Roche Vicente, fagot. Manuel Enamorado, trompa. Michael Thomas, director. Programa: Entreacto y Ballet de « Rosamunda », de Schubert ; Sinfonía Concertante K.297 de Mozart ; Sinfonía nº 100 « Militar » de Haydn. Teatro Auditorio Riberas del Guadaíra. Domingo 26 de octubre de 2014


El programa elegido para este primer concierto de la nueva temporada de la Bética tuvo un inconfundible aire otoñal, puro clasicismo servido con cariño y amabilidad, evocando una estación que resiste a instalarse. Los jóvenes integrantes de la Bética de Cámara tocan cada vez mejor; su técnica ha ido depurándose hasta merecer todo nuestro apoyo y admiración. Un logro que seguramente debemos a Michael Thomas, cuya entrega, energía e ilusión se deja notar con estos jóvenes músicos, exigiéndoles pleno rendimiento tras una sólida formación académica.

En noviembre el conjunto cumple noventa años, aunque muchos de ellos haya estado inactivo, y lo celebrarán tocando en el Auditorio Falla de Granada música del autor gaditano y de su contemporáneo Adolfo Salazar. Muy satisfechos deben estar los artífices de esta recuperación de la orquesta de Falla, especialmente Inmaculada Hernández, que durante mucho tiempo estuvo encargada de la custodia de los valiosos archivos que les sirven para recrear sus actuales conciertos. El Entreacto y Ballet de la música escénica de Schubert para el drama Rosamunda ya lo interpretaron hace un año con menor fortuna. Con un mayor poder de convocatoria en Alcalá de Guadaira que en la Sala Joaquín Turina donde hicieron este mismo programa el domingo anterior – otro motivo para pensar que el público sevillano sea en gran medida responsable del cierre de este emblemático espacio – esta pieza fue abordada con delicadeza, ternura y sentido de la melodía, pero también con escaso nivel de ensoñación e incómoda flacidez, posiblemente debido al limitado relieve que la batuta otorgó a la cuerda grave, con Israel Martínez al frente.

En la mozartiana Sinfonía Concertante se pudo presumir de cuarteto solista, que resultó sensacional. Su carácter poético y evocador, casi otoñal, quedó patente en una interpretación sin fisuras, coherente y bien ensamblada. Perfecto el diálogo de los solistas, incluida la siempre difícil trompa, entre sí y con la orquesta; y muy emotiva la propina, un arreglo instrumental de la canción principal de Philippe Rombi para la película Joyeux Noël de Christian Carion. Thomas se decantó por tempi rápidos, dinámicos y enérgicos, en la Sinfonía Militar de Haydn, donde destacó el trío de percusión turca, discreto pero efectivo, una modulación espectacular, tutti impecables y unos muy sugerentes silencios.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 27 de octubre de 2014

sábado, 25 de octubre de 2014

MÚSICA ANTE TODO EN EL POLÉMICO CUARTO CONCIERTO DE ABONO DE LA ROSS

4º concierto de abono de la XXIV Temporada de conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Regina Chernychko, piano. Pedro Halffter, director. Programa: La fundición de acero Op.19 de Mosólov; Conciert para piano nº 1 Op.23 de Chaikovski; Sinfonía nº 3 Op.44 “El ángel de fuego” de Prokofiev. Viernes 24 de octubre de 2014

De entrada resulta penoso que la atención mediática de este cuarto concierto de abono estuviese centrada en el reencuentro de Pedro Halffter con la orquesta que presuntamente le desprecia, y en la actitud de los maestros y maestras, portando lazos verdes en denuncia de la situación de abandono por la que están pasando. Sigue sin haber nada claro en este turbio asunto, pero viendo el panorama en cualquier instancia de la vida política y social de este desdichado país, no nos sorprende el pasotismo y la desidida por parte de quienes deciden, aunque sea sin criterio ni formación, que están sufriendo los integrantes de esta orquesta que tantas alegrías nos ha dado, y sigue haciéndolo a tenor de los resultados de este puntual concierto. Tienen razón los músicos, y el derecho les asiste, a manifestar su descontento, más cuando han sido ninguneados por quienes tantas promesas les hicieron y que, como siempre, incumplen. No es justo tampoco que sufran ataques sistemáticos por manifestar ese descontento. No hacerlo es precisamente lo que nos está llevando a todos los españoles y españolas a sufrir cada vez más abusos por parte del gobierno y la administración. Otra cosa es que compartamos el punto de vista de los músicos; los resultados obtenidos en estos últimos diez años nos hacen ser complacientes y agradecidos con el director madrileño, pero repetimos que aquí no hay nada claro y la información es siempre pacata y parcial.

Pero aparte de las caras tiesas y los lazos verdes en un ochenta por ciento de la plantilla, el cuarto concierto de abono nos ofreció dos páginas interesantísimas y otra trillada de repertorio, que Halffter y la ROSS resolvieron con gran nivel y encomiable profesionalidad, ofreciendo lo mejor de sí mismos. Del concierto de Chaikovski cabe poco esperar, muy pocas sorpresas que dar y poco estímulo para el intérprete; sencillamente está demasiado transitado. Regina Chernychko es una pianista competente, virtuosa como casi todos los de su generación que han otenido generosos reconocimientos, y disciplinada, aunque denote que aún le queda superar un proceso de maduración que eleve su pianismo a cotas más altas. Hizo un interesante juego de reflexión en el primer y más denso movimiento, recorrió el andantino con un lirismo acaso muy controlado, y llegó al allegro con fuoco con prisas y poca excitación física. Por su parte la batuta se decantó por una versión extremadamente triste y melancólica de la pieza, arropando con delicadeza no exenta de considerable rutina, pero sin atisbo de heroicidad ni esplendor.

El Halffter apasionado que apuesta por otros lenguajes y se empeña en ofrecer algo diferente se hizo patente en el único segmento que ha sobrevivido del ballet Stal, compuesto por Alexander Mosólov en 1926, antes de que el régimen soviético lo machacara y acabara con su prometedora carrera. Rugiente y trepidante, así se mostró en los atriles de la ROSS, con dinámicas muy controladas, texturas muy espesas pero atención al detalle tan pristino que podían apreciarse todas y cada una de las capas instrumentales que van construyendo esta pieza fundamental del efímero movimiento conocido como futurismo. Por derroteros similares deambuló una interpretación de la Sinfonía nº 3 de Prokofiev gozosa y desgarradora. Compuesta en 1928 a partir de una suite sinfónica extraída de su ópera El ángel de fuego, que no obtuvo aceptación ni reconocimiento a pesar de sus evidentes virtudes, la sinfonía se asocia con tanta facilidad a su referente que prácticamente resulta una ilustración musical a imágenes en la medida en que lo es, por ejemplo, la banda sonora de una película. Una pieza de difícil clasificación dentro del catálogo del compositor ruso, con claras influencias del expresionismo alemán, aunque según qué director algunos pasajes también se pueden llevar al terreno del impresionismo. Halffter llevó a muy buen puerto sus movimientos extremos, virulentos y llenos de tensión dolorosa, muy atento a sus transiciones, incluso las que sobre el pentagrama deben sonar bruscas, ritmo obstinado y hasta diabólico. En el andante se hizo patente su atmósfera fantasmagórica y sensual, con efectos embrujadores; mientras en el allegro la cuerda silbante logró ese clima demoníaco que demanda la partitura. Era la primera vez que la abordaba la Sinfónica y la primera que Halffter se ponía al frente del conjunto sin ser su director musical y artístico, en este difícil y delicado momento de transición. La ovación y puesta en pie de gran parte del público dejó clara la opinión del cliente.

miércoles, 22 de octubre de 2014

ELIANE ELIAS RECORDANDO A CHET Y A BRASIL

Eliane Elias, piano y voz. Marc Johnson, contrabajo. Graham Dechter, guitarra.
Teatro Lope de Vega. Martes 21 de octubre de 2014 

Descubrí a Eliane Elias hace veinticinco años, a través del tema Through the Fire de su primer CD como solista, Illusions; en él ya hacía gala de la elegancia y la sofisticación que le caracteriza, y se confirmaba como una extraordinaria pianista. Con el nuevo milenio se recicló añadiendo voz y abordando clásicos o standards americanos como han hecho tantas otras estrellas del jazz, el pop y hasta el rock.

En el programa presentado en el Lope de Vega, su única actuación en nuestro país justo antes de recalar en Gibraltar, estuvo únicamente acompañada por contrabajo y guitarra; en la roca se les unirá Randy Brecker, que bien podría haber hecho acto de presencia aquí donde el programa giraba en parte en torno a Chet Baker. Fue precisamente recordando a Chet - título que eligió John Barry para uno de los preciosos temas de la banda sonora de Playing by Heart o Jugando con el corazón que dedicó al famoso cantante y trompetista - como nos embelesó buena parte del concierto, con imprescindibles como I Thought About You, I've Never Been in Love Before, compuesto por Frank Loesser para el musical Guys and Dolls, o el precioso Embreceable You de los Gershwin que Elias cantó y tocó con extrema delicadeza y un exquisito fraseo. Como pianista es sencillamente una fuera de serie, y como cantante una seductora nata, de registro grave y sensual e inteligente modulación, destilando felicidad y satisfacción a lo largo de su actuación.

Considerada una de las mejores intérpretes de la música de Antonio Carlos Jobim, buena parte del concierto estuvo también dedicado a invocar su país, con clásicos de la samba y la bossa nova de autores como Barroso (Sandália de Prata), Caimmy (Rosa Morena, que cantó luciendo aún cuerpazo), o el propio Jobim (One Note Samba), hasta desembocar en los bises en una Chica de Ipanema participativa. Hubo por supuesto lugar para las jam sessions, sin percusión y aún así muchísimo ritmo, con exhibiciones virtuosísticas en piezas como You and the Music and the Night, dedicada a Bill Evans; su propia composición The Time Is Now, incluido un espectacular e hipnótico solo de su esposo Marc Johnson; un frenético Liza de Gershwin o Bowing to Bud, ofreciendo también al guitarrista californiano Graham Dechter continuas posibilidades de lucimiento. Aún emocionado creo que quienes asistimos al concierto comulgamos con lo mejor del jazz clásico y contemporáneo, con grandes como Grusin, Hancock, Getz y todos los ya indicados, invocados en una noche mágica.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 23 de octubre de 2014

lunes, 20 de octubre de 2014

MAGICAL GIRL Un país de toros

España 2014 127 min.
Guión y dirección Carlos Vermut Fotografía Santiago Racaj Intérpretes José Sacristán, Bárbara Lennie, Luis Bermejo, Lucía Pollán, Israel Elejalde, Elisabet Gelabert, Miquel Insúa, Teresa Soria Ruano, David Pareja, Eva Llorach Estreno 17 octubre 2014

Estrenó sólo en internet su anterior película, Diamond Flash, y salta ahora a primera línea del cine español con su segundo largometraje, Magical Girl, tras conseguir con él la Concha de Oro y el Premio al mejor director en el pasado Festival de San Sebastián. En su película se percibe la influencia de su trabajo como dibujante gráfico, en la planificación de las escenas, los encuadres y hasta los escuetos diálogos, sin olvidar ese homenaje al manga en que consiste el personaje que da título a la película, y muy especialmente su rebuscada indumentaria. Igualmente se trasluce algo del universo bizarro y perturbador del cine de Almodóvar, de quien Carlos Vermut se confiesa un gran admirador. Pero el realizador madrileño cuenta con un lenguaje propio traducido en una cadencia muy particular y, al menos en este caso, una clara vocación por hacer partícipe al espectador de la trama, involucrarlo, invitarlo a que interactúe, imagine, resuelva y definitivamente coloque todas las piezas del puzzle que le ofrece como regalo, incluso las que faltan. El último deseo de una niña con cáncer terminal desencadena una serie de infortunios que irán desangrando y radiografiando la idiosincrasia de un país mucho más vulnerable ahora que se encuentra sumergido en una situación de crisis; un caos en el que las vergüenzas propias y ajenas emergen con más facilidad. Un país amante de la tauromaquia, del dolor y la sangre, escenificado cuando el profesor retirado y ex convicto se viste con traje y corbata siguiendo el ritual del matador al son de Niña de fuego de Manolo Caracol. Torear e ir a matar, así nos define Vermut en un misterioso e intrigante viaje al submundo de la vejación, la tortura, la extorsión y el abuso, siempre de los más débiles y más vulnerables. El ejercicio, que exige tanta dedicación al espectador que no resulta recomendable para perezosos y pasivos, brinda excelentes oportunidades de lucimiento al elenco interpretativo, especialmente a Bábara Lennie, que encuentra por fin un papel a la medida de una gran actriz, y una nueva oportunidad a José Sacristán para demostrar lo buen actor que es, en este otoño actoral que le ha tocado en suerte vivir.

domingo, 19 de octubre de 2014

BELLEZA EN EL ARRANQUE DEL XXV CICLO DE MÚSICA DE CÁMARA DE LA ROSS

XXV Ciclo de Música de Cámara de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Anna Emilova y Uta Kerner, violines. York Yu Kwong, viola. Gretchen Talbot, violonchelo. Roberto Carlos Barroso, contrabajo. Miguel Domínguez, clarinete. Álvaro Prieto, fagot. Juan Antonio Jiménez, trompa. Programa: Octeto en Fa mayor D803 de Schubert.
Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza, 19 octubre 2014

Álvaro Prieto y Miguel Domínguez
Con el generoso patrocinio de English Language Institute por tercer año consecutivo, arrancó el imprescindible ciclo de cámara de la Sinfónica, con una página de tan comprometida ejecución como es el Octeto de Schubert. Publicada en su momento sin los movimientos 4º y 5º para darle aspecto de sonata, se trata de una composición inspirada por el Septimino de Beethoven, muy apreciado entonces en Viena, escrita por encargo y en un momento en el que la economía y la salud del autor se tambaleaban, a pesar de lo cual destila un considerable encanto y amabilidad. Una introducción en la que Álvaro Prieto nos dió la bienvenida, Miguel Domínguez nos habló de la génesis de la obra, y Gretchen Talbot de su estructura, hizo aumentar la expectación por escucharla.

El cuarteto de cuerda mantuvo en todo momento el vigor y la homogeneidad exigidas, con cuerpo y volumen potenciados por el refuerzo al contrabajo de Roberto Carlos Barroso. En la sección de viento destacó el protagonismo del clarinete, que no decayó en ningún momento, manteniendo el lirismo y el gozo inherentes a la pieza. También el fagot acertó en su labor de apoyo, mientras la siempre difícil trompa se debatió entre momentos inspirados y otros desentonados y desafinados, especialmente en el adagio, donde también atisbamos algún desliz en el primer violín, restándole lirismo y melancolía al conjunto, a pesar del conmovedor acento aportado por el clarinete. El carácter dancístico se hizo patente en el scherzo (Allegro vivace) y el campechano minuetto, abordados con astucia y picardía.

Con mucha gracia y desparpajo se resolvió el Tema y variaciones del cuarto movimiento, basado en el dúo Gelagert unterm hellen Dach de la ópera o Singspiel del propio Schubert Los amigos de Salamanca. Convenientemente dramático en su introducción, el Andante molto final se benefició de una interpretación ágil y alegre. En conjunto se evidenció disfrute colectivo, mucha cohesión y transparencia, así como un muy adecuado equilibrio entre los pasajes melancólicos y los mayoritariamente amables por los que apuesta su tonalidad en Fa mayor.
 
Artículo publicado en El Correo de Andalucía