sábado, 30 de marzo de 2024

PUAN Entre existir y funcionar

Argentina-Italia-Brasil-Francia-Alemania 2023 111 min.
Guion y dirección
María Alché y Benjamín Naishat Fotografía Hélène Louvart Música Santiago Dolan Intérpretes Marcelo Subiotto, Leonardo Sbaraglia, Julieta Zylberberg, Alejandra Flechner, Cristina Banegas, Andrea Frigerio, Mara Bertelli, Claudia Cantero, Gaspar Offenhenden, Lali Espósito Estreno en el Festival de San Sebastián 26 septiembre 2023; en Argentina 5 octubre 2023; en España 27 marzo 2024

Alché y Naishat tienen cada uno y una por separado una considerable carrera a sus espaldas como realizadores, pero es ahora con esta comedia agridulce con la que han saltado a la esfera internacional y logrado cierto interés como producto de calidad y ambicioso reducto de filosofía existencialista. Ambientada en lo que parece una universidad privada en la calle Puan de Buenos Aires, quizás en el año 2012, pues ni uno ni otro particular quedan suficientemente claros, trata sobre la diferencia entre existir y funcionar, dejarse llevar o tomar la iniciativa, tal como su torpe y algo anodino protagonista parece querer explicar a su rica y avejentada alumna de improbable interés por la materia.

Acostumbrado a existir bajo la sombra de su mentor y maestro, titular de la cátedra que tras su muerte aspira a ocupar, nuestro protagonista, un estupendo Marcelo Subiotto que logró la Concha de Plata del pasado Festival de San Sebastián, quizás en representación de un reparto coral absolutamente impecable, apenas recorre su vida sin un objetivo existencial que le asista, más allá del conocimiento y de seguir las reglas más o menos convencionales que se nos han impuesto. Pero la llegada de un oportunista y seductor antiguo compañero, un pícaro y pedante Leonardo Sbaraglia, le obligará a dejar simplemente de existir para comenzar a funcionar. La cinta a su vez funciona más como sucesión de episodios, algunos muy divertidos, en los que sus múltiples personajes se dedican a derrochar ingenio verborreico, sin que sus autores y realizadores acierten a encontrar un rumbo fijo al que destinar las desventuras de su perdido y desorientado personaje principal.

Se trata de un film por lo tanto disfrutable y divertido, repleto de ocurrencias y con cierto sabor intelectual que se echa mucho de menos en tanto y tanto cine que se estrena sin dejar huella indeleble alguna. Pero falla su intención y no logra cerrarse de manera convincente y satisfactoria, sin que tampoco quede muy definido el ambiente político y social en el que pretende desarrollarse, habiéndose rodado tantos meses antes de que el lamentable fenómeno Milei arrasara en las urnas e hiciera todavía más improbable la utópica intelectualidad que propone una cinta donde la corrupción durante décadas ha mermado tanto las posibilidades de un país que merecería mayor riqueza de la que disfruta. En San Sebastián logró también el premio del jurado al mejor guion, mientras los Goyas y los Forqué la consideraron en el apartado de mejor película iberoamericana, que en ambos casos le arrebató La memoria infinita.

ROAD HOUSE. DE PROFESIÓN: DURO Una de mamporros y poco más

Título original: Road House
USA 2024 114 min.
Dirección
Doug Liman Guion Anthony Bagarozzi y Charles Mondry, según el guion original de Hilary Henkin y David Lee Henry Fotografía Henry Braham Música Christophe Beck Intérpretes Jake Gyllenhaal, Billy Magnussen, Daniela Melchior, Conor McGregor, Lukas Gage, Joaquim de Almeida, Jessica Williams, B.K. Cannon, Dominique Columbus, Austin Post, Darren Barnet Estreno en Amazon Prime 21 marzo 2024

Un desconocido Rowdy Herrington dirigió en 1989 Road House 
a la mayor gloria de Patrick Swayze. La mala acogida de la cinta por parte de la crítica provocó que el director quedara relegado a una serie B permanente, con cintas tan mediocres como Gladiator (olvidada película de boxeo de igual título que la epopeya que Ridley Scott rodó ocho años después) y Persecución mortal, improbable film de acción y seducción con Bruce Willis y Sarah Jessica Parker como protagonistas. Pero aquel drama de acción sobre un experto en seguridad contratado para poner orden en un bar y de paso en toda una comunidad dominada por un mafioso sin escrúpulos ni compasión, tenía suficientes encantos como para lograr un buena cifra en taquilla y, con el paso de los años, convertirse en un film de culto que ahora disfruta del consabido remake de la mano de Doug Liman, un experto en cine de acción que ha cosechado éxitos como Barry Seal: El traficante, Al filo del mañana, El caso Bourne o Sr. y Sra. Smith, aunque sus arranques (Swingers) prometieran otro tipo de cineasta más comprometido y serio.

Pero los tiempos cambian y nuestra inocencia se ha ido perdiendo paulatinamente, de forma que todo el encanto que tenía aquel modesto film de 1989, incluida una banda de country rock que amenizaba la acción con un buen puñado de canciones, y un romance previsible que añadía amabilidad a la cinta, sin olvidar su moraleja y ajuste de cuentas un poco a lo Frank Capra con solidaridad y colaboración entre los humillados empresarios del lugar, han dado paso a un film de acción pura y dura, con héroe protagonista naturalmente atormentado (también Swayze lo estaba, pero de otra forma, no con gesto taciturno y pose indiferente como el que luce Gyllenhaal) y una trama que conduce inevitablemente al gran duelo final con el luchador profesional irlandés Conor McGregor en su debut como actor después de protagonizar dos documentales sobre su figura.

Mientras Gyllenhaal se mantiene más recatado que Swayze, McGregor se encarga de suplir ese puritanismo con una buena dosis de exhibición física. Por lo demás, asistimos a la sempiterna descarga de adrenalina a fuerza de una buena coreografía y un rodaje plagado de efectos técnicos y fotográficos de auténtico vértigo, mientras el resto, incluida la alarmante falta de definición del reparto, no logra insuflar demasiado interés.

miércoles, 27 de marzo de 2024

LA ABADESA Espada y cruz, dos caras de la misma moneda

España-Bélgica 2024 122 min.
Guion y dirección
Antonio Chavarrías Fotografía Julián Elizalde Música Ivan Georgiev Intérpretes Daniela Brown, Blanca Romero, Carlos Cuevas, Ernest Villegas, Berta Sánchez Bajona, Oriol Genís, Joaquín Notario, Olivia Auclair Estreno en el Festival de Málaga 7 marzo 2024; en salas 22 marzo 2024

El veterano director Antonio Chavarrías (Una sombra en el jardín, Susanna) vuelve a depositar su interés en un personaje histórico, tras el de Ramón Mercader que protagonizó El elegido. Se trata ahora de la conocida como Emma de Barcelona, hija de un conde catalán del siglo IX que tras la muerte de su padre entró a regir como abadesa el Monasterio de San Juan de Ter que su padre fundó con el fin de frenar el avance de sarracenos o mahometanos en sus dominios. Su misión fue repoblar las tierras del condado y homogenizar el dominio del Cristianismo en el lugar, algo que cumplió con creces y enorme sentido de la ambición, aunque el episodio mostrado en la película se reduzca a sus primeras y trascendentales decisiones como máxima autoridad de una institución que contó con la protección del Rey Carlos III el Simple y el Arzobispo de Narbona.

Chavarrías pone su mayor empeño en la ambientación y la atmósfera que recrea con esmero los últimos años del polémico siglo, mientras evidencia con su propio guion cierta dispersión y alguna que otra inconexión entre los episodios narrados y quienes los protagonizan. Esto naturalmente resta eficacia a un proyecto que nace con tanto interés como oportunidad, toda vez que el personaje central se revela casi desde el principio como reflejo de la todavía de actualidad lucha feminista. Pero poco a poco la cinta logra cumplir sus objetivos, captar nuestra atención y demostrarnos una vez más, aunque sea lógicamente modernizando lenguajes y psicologías, la influencia regresiva de la religión y cómo ésta ha sido utilizada con ambición expansiva a través de la espada, el tormento y la injusticia, así como imposición fanática respecto a cualquier tipo de placer, obstaculizando cualquier forma de cultura en favor de la evangelización y el control, en una operación que se revela como abuso intensivo del dogma de fe.

La cinta se beneficia de una hermosa fotografía con la que se capta el habitual claroscuro invernal y monacal, así como los paisajes nebulosos y nevados en los que se desarrollan los escasos exteriores. También destaca la interpretación de su joven protagonista, Daniela Brown, y muy meritoria de Blanca Romero, a quien no veíamos casi y menos en papel relevante desde su debut en la serie de televisión Física o química y la película de Alberto Rodríguez After. También Carlos Cuevas logra una interpretción convincente personificando al cruel hermano de la abadesa del título.

martes, 26 de marzo de 2024

CAZAFANTASMAS: IMPERIO HELADO Una saga congelada

Título original: Ghostbusters: Frozen Empire
USA 2024 115 min.
Dirección
Gil Kenan Guion Gil Kenan y Jason Reitman Fotografía Eric Steelberg Música Dario Marianelli Intérpretes Paul Rudd, Carrie Coon, Finn Wolfhard, Mckenna Grace, Kumali Nanjiani, Patton Oswalt, Celeste O’Connor, Logan Kim, James Acaster, Emily Alyn Lind, Dan Aykroyd, Ernie Hudson, Annie Potts, Bill Murray, William Atherton Estreno en Estados Unidos y España 22 marzo 2024

Dejando la entrega en clave femenina de 2016 aparte, la saga de los Cazafantasmas se reinició hace un par de años a instancias del hijo de Ivan Reitman, director ya fallecido de las dos primeras películas en los ochenta del pasado siglo. Si en Cazafantasmas: Más allá se homenajeaba a Harold Ramis y sus descendientes se erigían en protagonistas de la función, ahora en ésta que hace lo propio con el fallecido padre de Jason Reitman, la familia Spengler se traslada a Nueva York, escenario clásico de este serie entre la comedia, la fantasía y la ciencia-ficción.

Todo se reduce sin embargo a una sucesión de continuos homenajes en esta película que dirige Gil Kenan, guionista junto a Reitman de la anterior entrega, que ahora intercambia su papel con el director de las más interesantes Juno, Up in the Air y Hombres, mujeres y niños. Es como si la franquicia quisiera conectar con nuevos públicos sin traicionar el espíritu original, para lo que su aspecto visual sigue basándose en los entonces novedosos efectos visuales de Industrial, Light & Magic, mientras todo el elenco de las originales tiene su particular intervención estelar en esta película en la que la amenaza fantasmal llega en forma de glacial. Con una filmografía que evidencia su querencia nostálgica por el cine de los ochenta, y que incluye cintas como City of Ember, Monster House o el inútil remake de Poltergeist, Kenan hace guiños continuos a las dos míticas entregas ochenteras, con pequeños muñecos michelín comportándose como gremlins, y el moco verde haciendo de las suyas.

Hay sin embargo poca novedad, poca trama y más de un momento de letargo que provoca algo de aburrimiento en esta película en la que al menos se atisba cierto compromiso con el sexo fluido tan afín a las nuevas generaciones. Ya lo anunciábamos en la reseña de Más allá, que el personaje de Ernie Hudson prometía secuela. Ahora, entre los personajes recuperados encontramos a William Atherton, entonces Inspector de la Agencia de Protección Ambiental, convertido en Alcalde de Nueva York. El conjunto es a lo que nos tienen acostumbrados y acostumbradas estas secuelas y estiramientos de sagas, que no aporta nada, repite el mismo esquema y cuenta una y otra vez la misma historia, tan congelada como el paisaje que propone su apocalíptica ciudad de los rascacielos.

lunes, 25 de marzo de 2024

LOS NIÑOS DE WINTON Un héroe conmovido y conmovedor

Título original: One Life
Reino Unido 2023 110 min.
Dirección
James Hawes Guion Lucinda Coxon y Nick Drake, según el libro de Barbara Winton Fotografía Zac Nicholson Música Volker Bertelmann Intérpretes Anthony Hopkins, Johnny Flynn, Helena Bonham Carter, Romola Garai, Alex Sharp, Lena Olin, Jonathan Pryce, Ziggy Heath, Marthe Keller, Juliana Moska Estreno en el Festival de Toronto 9 septiembre 2023; en Reino Unido 1 enero 2024; en España 22 marzo 2024


Cada guerra o peligro de ella tiene sus propios héroes anónimos. El cine, en su clara vocación divulgadora, rescata de vez en cuando a algunos de ellos. En esta ocasión se trata de un joven corredor de bolsa que acudió, como británico de origen judío alemán, a la llamada de la colaboración desinteresada en ayuda de refugiados judíos de la Austria ocupada en vísperas de la Segunda Guerra Mundial en la Checoslovaquia en peligro inminente de invasión nazi. Una vez allí sintió especial conmoción por la situación de los más jóvenes, niños y niñas que debieron sufrir la separación traumática de sus progenitores para ponerse a salvo gracias a la campaña de mediación que entabló nuestro protagonista con instituciones británicas y familias de acogida en unos trenes de evacuación y vida que pronto debieron bloquearse ante la deshumanizada y atroz intervención de las autoridades nazis.

Se trata de episodios que conocemos bien; en el recuerdo los miles de niños y niñas españolas acogidas en la Unión Soviética a raíz de la represión franquista. Lamentablemente se repiten una y otra vez en un planeta sin remedio ni memoria, tanto que ahora nos tiene conmocionados con dos vertientes muy pronunciadas, las de Putin y Netanyahu. La máxima atribuida al Talmud de que quien salva una vida salva a la humanidad y a uno mismo, se convierte aquí, al menos en su primera mitad y a a partir del título original One Life, en razón para rescatar este personaje que, no obstante, contó a finales de los ochenta con cierto reconocimiento en uno de esos magazines televisivos acostumbrados a sacar partido de cualquier tragedia o episodio de alto contenido sentimental. Se trata sin duda de personajes que aparecen en todas estas situaciones lamentables y merecen todo nuestro respeto y admiración.

Bajo las órdenes del televisivo James Hawes (Penny Dreadful, Black Mirror, Genius), Anthony Hopkins y Johnny Flynn dan vida al carismático personaje en distintas edades, con especial mención para el primero, lejos de su histriónico y oscarizado trabajo en El padre, más sincero ahora y con una mirada de alto calado emotivo y sentimental. A su alrededor Flynn, Romola Garai, Helena Bonham Carter y Lena Olin ofrecen interpretaciones ajustadas, mientras los veteranos Jonathan Pryce y Marthe Keller participan en dos de los episodios más emotivos de la función, a los que se une la participación de muchos de aquellos niños y niñas salvadas por Winton que aún viven. Sin duda un testimonio imprescindible, a pesar de lo cual seguimos cayendo una y otra vez en los mismos errores (léase horrores).

COLLEGIUM 1704 BRINDA UN MESÍAS PARA EL DELEITE

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Gran Selección del Teatro de la Maestranza. Collegium 1704 y Collegium Vocale 1704. Václav Luks, dirección. Deborah Cachet, soprano. Avery Amereau, alto. Krystian Adam, tenor. Luigi Di Donato, bajo. Programa: Messiah (El Mesías) HWV 56, de Haendel, oratorio con libreto de Charles Jennens. 
Teatro de la Maestranza, domingo 24 de marzo de 2024


El componente religioso que todos y todas quienes hemos sido educados en el Cristianismo mantenemos en nuestro acervo cultural, por mucho tiempo que haya pasado desde que descubriéramos nuestro ateísmo, potencia la emoción que puedan expedir ciertas obras de arte, de las que El Mesías de Haendel ocupa un lugar preferente. Es como esas películas religiosas, especialmente las inspiradas en el Nuevo Testamento, que consiguen al cabo de décadas seguir emocionándonos como si fuésemos los creyentes más acérrimos. Pero lo cierto es que, consideraciones espirituales aparte, si hubiera que seleccionar un grupo de obras musicales imperecederas, dignas de ser salvadas ante un eventual cataclismo, este oratorio con el que el compositor recuperó la confianza en sí mismo, debería encontrarse entre ellas. Tal es el grado de inspiración que le informa, tratándose encima de un autor al que ésta raramente le falló. Su consideración de clásico popular no debería jamás empañar este reconocimiento del que Václav Luks, el director y fundador del conjunto Collegium 1704 nos brindó ayer por la mañana una versión de extrema exquisitez y magnificencia.

Después de muchos años disfrutando de la pieza en vísperas de la Navidad, ya era hora de emplazarla a estas fechas en las que la Cristiandad celebra la pasión y resurrección de Cristo. Más de la mitad de la obra está dedicada a estos episodios, por lo que arrancar así las fiestas resulta para el melómano tan emocionante como para cualquier aficionado o aficionada las procesiones que lamentablemente un año más parecen malograrse por el caprichoso estado atmosférico. Sólo así, por ese acervo artístico y cultural que acarreamos, se entiende que gente atea y agnóstica se emocione con una y otra disciplina. Pero es que además, escuchada así el grado de emoción se dispara, tal es el nivel ofrecido por la escueta orquesta y el numéricamente limitado coro, que encorsetados en un escenario especialmente concentrado para la ocasión, posiblemente a petición del mismo conjunto, sonaron con toda la suntuosidad que la partitura demanda, llegando sin duda a cada rincón del agradecido auditorio con idéntica nitidez y proyección.

Avery Amereau

Luks cuidó al máximo cada detalle, giro e inflexión para estremecernos con su lectura impoluta de la partitura, ofrecida íntegra. Para ello contó con un conjunto extremadamente disciplinado, optando por una estética huidiza de habituales asperezas propias de lenguajes supuestamente informados, y más centrada en ese carácter espiritual que indaga en la belleza intrínseca de la partitura, pero sin imposturas ni faltas evidentes de sinceridad. Todo lo contrario, la de Luks fue una lectura humilde y sencilla, contagiada a un conjunto instrumental y vocal que respondió con toda la excelencia imaginable para lograr el deleite generalizado de un público entusiasmado. Cuerda aterciopelada y magníficamente contrastada, maderas responsables, un continuo en perfecta armonía y unas trompetas entonadas y refulgentes, lograron el milagro instrumental que las voces armonizadas del coro acompañaron hasta redondear una interpretación sensacional, brillando en los jubilosos And He shall purify o For unto us a Child is born. Entre los pasajes más recogidos e íntimos, la orquesta brilló especialmente en una Sinfonía pastoral de la primera parte plena de lirismo y emotividad.

Un cuarteto de lujo

Pero nada de esto hubiera funcionado tan a la perfección sin la loable intervención de los solistas, cuatro esmeradas voces de impoluto fraseo y trasparente dicción. El primero en aparecer y convencer fue el tenor polaco Krystian Adam, de timbre sedoso y potente proyección, rutilante ya desde Comfort ye my people. Igualmente sensacional resultó la contralto estadounidense Avery Amereau, de voz profunda y gruesa, quizás algo corta en los acordes más graves, pero hipnótica en su forma de modular y entonar, especialmente evidente en el sobrecogedor He was despised de la segunda parte. Rutilante también la preciosa voz de la soprano Deborah Cachet, capaz de transmitir fragilidad y entusiasmo a la vez en arias como Rejoice greatly. Y no menos ejemplar fue la intervención del bajo barítono italiano Luigi Di Donato, que logró brillar en su particular diálogo con el trompetista Hans Martin-Rux en The trumpet shall sound casi al final de la pieza, que culminó con un Amen de dinámicas pronunciadas y acentos marcados hasta el éxtasis.

Deborah Cachet

Lástima que no se ofrecieran los textos en inglés y traducidos en las pantallas que el Maestranza posee para estos menesteres. Ofrecerlos en las páginas web tanto del Femás como del Maestranza, al tratarse de un concierto enmarcado tanto en el Festival de Música Antigua como en el ciclo Gran Selección del teatro, se revela insuficiente e inapropiado, pues no vamos a estar consultando el móvil continuamente, molestando a los demás y manejando un dispositivo del que hemos sido avisados debemos prescindir durante el concierto, que naturalmente exige toda nuestra atención para cumplir su objetivo de experiencia total.

Fotos: Lolo Vasco

domingo, 24 de marzo de 2024

ARTEFACTUM VUELVE A HACER DE LAS SUYAS

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Artefactum. Programa: Quadragesima. Música del Medievo en torno a la Cuaresma. Espacio Turina, sábado 23 de marzo de 2024


Después de algunas ediciones ausentes del Femás o relegados a espacios reducidos y sin muchas posibilidades, Artefatum volvió a ocupar su lugar y reencontrarse con su público en el espacio con el que más sintonizan, el Turina. Y lo hicieron en el año en el que celebrarán sus treinta años de recorrido. Será a finales de año, posiblemente en noviembre, así que estaremos pendientes para celebrarlo con ellos como se merecen. En esta ocasión el dicharachero José Manuel Vaquero y sus compañeros y compañera (Carmen Hidalgo a la viola) ofrecieron a su manera un programa centrado en la música de Cuaresma de los siglos XIII y XIV. La propuesta se antojaba demasiado seria para lo que se espera del conjunto sevillano, pero sólo lo fue la indumentaria, enchaquetados en negro riguroso. El resto fue Artefactum puro, con alternancia de cantos polifónicos juglarescos con otros más meditabundos y relajados, frecuentemente entonados por la voz suave y sedosa de Alberto Barea.

Este recorrido por la pasión y muerte de Cristo se pretendía recogido y reflexivo, a la manera espiritual que se espera de la estación. Pero la alegría consustancial del grupo se justificó con ese final glorioso que conocemos. Ni las gracias, chistes e incontinencia verbal de Vaquero ni el tono y el color con el que los músicos despacharon el repertorio, malograron la propuesta ni por supuesto escandalizaron a nadie. El público, habitual y fiel a sus propuestas, disfrutó como siempre y no se dejó embaucar por falsos remilgos. En los atriles piezas del Laudario de Cortona, con especial peaje en Plagiamo quel crudele basciare, en el que la voz de Barea se acompañó del sutil trabajo de Ignacio Gil al oboe de cápsula. Otras piezas provinieron de las Cantigas de Santa María y los Carmina Burana, indispensables en los programas de Artefactum, así como del más serio Códice de las Huelgas con el que acabaron, participación completa de todo el elenco, voces bien armonizadas incluidas.


En el apartado instrumental, volvimos a disfrutar con el distinguido y elegante trabajo de Álvaro Garrido al imaginativa percusión, el dominio absoluto de Vaquero al organetto y la zanfoña, los orlos perfectamente entonados de Barea, la viola medieval de César Carazo, el sentido de la musicalidad de Hidalgo y las maderas magníficamente ornamentadas de Gil. Todas esas indiscutibles habilidades con las que ellos hacen su música a su estilo, y así la han llevado por toda España y parte del extranjero, lucieron especialmente en las danzas, unas ductias que ofrecieron de arranque y otra que sirvió como prólogo al majestuoso tríptico final. Sin duda la de noviembre será una celebración memorable.

Fotos: Lolo Vasco

CUALQUIERA MENOS TÚ Mucho éxito y pocas luces

Título original: Anyone But You
USA 2023 103 min.
Dirección
Will Gluck Guion Will Gluck e Ilana Wolpert Fotografía Danny Ruhlmann Música Este Haim y Christopher Stracey Intérpretes Sydney Sweeney, Glen Powell, Dermot Mulroney, Michelle Hurd, Alexandra Shipp, Darren Barnet, Gata, Rachel Griffiths, Bryan Brown, Hadley Robinson, Joe Davidson, Charlee Fraser Estreno en estados Unidos 22 diciembre 2023; en España 19 enero 2024


Sin intención alguna de verla cuando se estrenó, su resistencia en cartelera ha inspirado nuestra curiosidad, sólo para constatar que merecía aún 
menos nuestra atención de lo que a priori parecía. Se trata de la enésima comedia romántica que repite clichés y estructuras, esta vez con la pretensión de inspirarse ligeramente en Mucho ruido y pocas nueces de Shakespeare. Su director, Will Gluck, ya hizo algo parecido hace un buen puñado de años cuando adaptó La letra escarlata a la mayor gloria de una incipiente Emma Stone en Rumores y mentiras, pero aquella operación le salió más interesante.

Después de perpetrar una espantosa adaptación de Annie e incurrir en la literatura infantil con Peter Rabbit, Gluck vuelve al género que ya probó en Con derecho a roce y nos propone una improbable historia de amor, desamor y reencuentro para lucimiento de dos guaperas en un ambiente de lujo y sofisticación a la australiana. Vamos , como hecho por ordenador para lograr el éxito que está disfrutando.

Lo único sorprendente de este producto que por supuesto se ve sin esfuerzo, entretiene y tiene algún gag aislado divertido, es que el conjunto se muestra más desinhibido, mostrando más carne de lo habitual en el cine estadounidense. En su reparto, aparte de la chica de moda Sydney Sweeney y el hiperdefinido compañero de Tom Cruise en Top Gun Maverick, Glen Powell, coinciden de nuevo en una comedia romántica con boda Dermot Mulroney y Rachel Griffiths (La boda de mi mejor amigo), y recuperamos al veterano Bryan Brown (El pájaro espino, F/X Efectos mortales).

sábado, 23 de marzo de 2024

LA ESENCIA DEL NIBELUNGO

7º Concierto de abono Ciclo gran Sinfónico de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Marc Soustrot, dirección. Programa: El anillo sin palabras, de Richard Wagner según síntesis sinfónica de Lorin Maazel sobre “El anillo del Nibelungo”. Teatro de la Maestranza, viernes 22 de marzo de 2024


Quienes crecimos amando la música de cine, apreciamos mucho en su momento la simplificación de grandes bandas sonoras, sobre todo del Hollywood clásico, en formato suite de concierto, por lo que de acercamiento al gran público suponía, y por la condensación en escasos minutos de los motivos que caracterizaban musicalmente muchas de esas películas que entraron a formar parte de nuestro acervo sentimental. Las casi tres horas de música de Max Steiner para Lo que el viento se llevó se redujeron a cuarenta minutos, las casi dos de Korngold para El halcón del mar a ocho minutos, y un largo etcétera. Algunos fans convirtieron en la mesa de mezclas la mastodóntica partitura de John Williams para la saga galáctica en suites sinfónicas que recogían los temas principales de cada entrega y trilogía. En la sala de conciertos tiene una significación especial, pues permite a la melomanía visualizar la entrega de la orquesta y disfrutar de las virtudes y exigencias de la música en esencia, sin las ataduras escénicas que con frecuencia distraen la concentración.

Maazel grabó junto a la Filarmónica de Berlín este Anillo sin palabras en 1987 por encargo de Telarc, sello estadounidense especializado en eso que denominamos clásicos populares. Luego lo llevó de gira con diversas formaciones y recaló en el tórrido agosto de los irrepetibles fastos de la Expo 92 con la Sinfónica de Pittsburgh. Como quiera que por entonces un concierto disfrutaba de mayor duración que los muy breves que se ofrecen ahora, la cita estuvo acompañada de la Obertura y Bacanal de Tannhäuser, una partitura que con el tiempo también ha contado con suite sinfónica del afamado director, como también lo hizo y presentó en este mismo Maestranza quien fuera director titular de la ROSS, Pedro Halffter. Del Anillo son muchas las reducciones sinfónicas que de sus quince horas han hecho multitud de compositores y arreglistas. La de Maazel proviene de quien conoce muy bien la partitura y el universo wagneriano en general, y condensa a la perfección el espíritu de esta música inmensa y apoteósica. El también francés Marc Soustrot dirigió con aplomo y responsabilidad esta partitura que reduce a hora y cuarto lo que Wagner concibió para cuatro óperas y más de quince horas de música.


Maazel prefirió centrarse en los pasajes mayoritariamente instrumentales y prescindir de las escasas arias que salpican este recorrido por el Rin. Pero la dramaturgia queda intacta y perceptible desde las majestuosas notas de arranque que nos sitúan en esas mismas aguas y más tarde en el Walhalla, hasta la inmolación final de Brunilda y la destrucción del mundo que conocemos para abrirse a una nueva esperanza. Por el camino conocemos los múltiples personajes que jalonan esta epopeya, desde Alberich a Wotan, pasando por Fafner, Loge, Siegmund, Sieglinde y, por supuesto, Brunilda y Sigfrido, con una capacidad de síntesis extraordinaria. De todo esto se hizo eco la magnífica interpretación de la orquesta, reforzada con muchas caras nuevas (cantera hay para eso) y un gran despliegue instrumental, incluyendo cuatro arpas, ocho contrabajos (excelente como siempre la aportación de este importante cuerpo de la Sinfónica) y una imponente sección de metales.

Ejemplar respuesta de la orquesta que se vio además potenciada por la tan celebrada acústica natural del Maestranza, todo lo cual llevó a un éxtasis rotundo de nuestros sentidos en una ocasión que no requiere si quiera un análisis pormenorizado y casuístico de cada pasaje, sino embelesarse como de hecho hicimos con la imponente música del compositor alemán. Sólo destacar la capacidad de Soustrot tanto para extraer de la orquesta la mayor espectacularidad posible como para centrarse en el conmovedor lirismo de algunos de sus episodios, siempre con la elegancia y la distinción como leit motiv absoluto. Pasajes completos de la partitura, como la Marcha fúnebre de Sigfrido, llegaron a estremecernos si no fuera por un impertinente móvil que se cargó literalmente su arranque, como ya antes habían sonado al menos otros tres. Hubo quien asistió a este acontecimiento las dos funciones programadas, y no era para menos.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

viernes, 22 de marzo de 2024

CAPRICHOS Y CURIOSIDADES EN EL JARDÍN ARMÓNICO

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Giovanni Sollima, violonchelo. Il Giardino Armonico. Giovanni Antonini, flauta dulce, chalumeau y dirección. Programa: Concierto para flauta dulce en la menor, de Sarri; Concierto para violonchelo en re menor L.60, de Leo; Quintettino en Do mayor Op. 30 nº 6 “La musica notturna delle strade di Madrid” de Boccherini; Concierto para dos chalumeaux en re menor TWV 52:D1, de Telemann; Concierto para violonchelo en la menor RV 420, de Vivaldi; Passa Calle XXI para dos chalumeaux y violonchelo, de Sollima. Espacio Turina, jueves 21 de marzo de 2024


Hay ocasiones en las que las expectativas no se cumplen. El esperado regreso de Il Giardino Armonico a la ciudad no se desarrolló como cabía esperar, y no porque no exhiban excelencia en sus formas, técnica y probada expresividad, sino por los caprichos que afearon a nuestro juicio el reencuentro. No era el programa un dechado de atractivos, una recopilación de conciertos que pretendían comparar los estilos imperantes en Venecia y Nápoles, los dos núcleos fundamentales del barroco italiano que tanto influyeron también en otras plazas, especialmente del país vecino, Alemania. Pero Vivaldi aparte, que hasta en sus trabajos más tempranos deja tan buen sabor de boca y evidencia un estilo inconfundible, el resto de los convocados no ofrecían un interés especial, más allá de su correcta factura y momentos aislados de inspiración.

Pero fueron sobre todo las intervenciones de Giovanni Sollima al violonchelo las que de alguna manera enturbiaron el habitual magnífico trabajo del consumado conjunto italiano. Antes, el otro Giovanni, Antonini, dio una lección magistral de musicalidad a la flauta dulce y a la dirección de un conjunto perfectamente entonado, capaz de conmover, limar asperezas y seducir de forma tan hábil y con texturas muy sedosas, con el concierto de Domenico Natale Sarri, potenciado con un continuo muy completo y gran capacidad de la cuerda para sonar suntuosa y perfectamente empastada. Sollima se estrenó con uno de los conciertos para violonchelo de Leonardo Leo, de contornos aristados y momentos evocadores que el reconocido instrumentista abordó con sentido del ritmo y del volumen. Mucho se ha escrito sobre el carácter histriónico de Sollima y su exagerada gestualidad, pero sólo viéndolo en tarea nos hacemos realmente idea de hasta qué punto puede afectar incluso a sus propios méritos, pues esa puesta en escena se corresponde también con sus formas interpretativas, poco proclive a delicadezas, con ataques furiosos y dinámicas muy acentuadas.


Nada que reprochar a la homogeneidad, calidez y sedosidad de su sonido, mucho sin embargo a su enfoque interpretativo, especialmente en una Música nocturna de las calles de Madrid irreconocible en algunos de sus pasajes, al menos tal como estamos acostumbrados a escucharlo, con caprichos severos que afearon su cuerpo a pesar de optar por su instrumentación original. Especialmente relevantes fueron los cambios observados en el pasacalle y sobre todo en la ritirata, que emergió en pianissimo y se enroscó hasta provocar el hartazgo. Licencias seguramente derivadas del escaso aprecio que Boccherini tenía a la página, y que ha provocado la sucesión de arreglos a los que ha sido sometida.

Tampoco la pieza del prolífico Telemann resultó especialmente reseñable, más allá de contar con dos chalumeaux, instrumento barroco que convivió con el incipiente clarinete imitando su sonido, aunque su historia fue breve. Antonini y Tindaro Capuano fueron los encargados de poner en pie este Concierto TWV 52:D1, más interesante en su esquemático adagio que en el resto de movimientos, una introducción lenta y otros dos de carácter vivo y alegre magníficamente resueltos por los dos experimentados solistas. Tras el Concierto para violonchelo RV 420 de Vivaldi, con otra exhibición histriónica de Sollima, aunque controlado en su expresividad musical y desde luego dejando constancia de su destreza al instrumento, el ensemble completo se entregó a una suerte de recorrido por diversos estilos, ritmos y danzas de la mano del propio violonchelista, que en su Passa Calle XXI mezcla toques presuntamente contemporáneos con querencia por lo antiguo, mucho estilo orientalizante, especialmente el hebreo tan afín al clarinete, de nuevo doble chalumeau, y una ambición desmedida que no se corresponde con la escasa entidad de la larga y festiva pieza, tanto como la propina del sur italiano que ofrecieron en perfecta comunión y armonía.

Fotos: Antonio Iglesias

jueves, 21 de marzo de 2024

CONJUGACIÓN DE GALANTERÍA Y SOFISTICACIÓN CON ÍMPETUS

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Ímpetus: Pablo Gutiérrez, violín; Marina Cabello, viola da gamba; Yago Mahúgo, clave y dirección. Programa: Pièces de clavecín en concerts, de Jean-Philippe Rameau. Iglesia de San Luis de los Franceses, miércoles 20 de marzo de 2024

Foto: Luis Pascual

No cabe lugar más idóneo en Sevilla que la suntuosa Iglesia de San Luis de los Franceses, dedicada por los jesuitas al Rey Luis IX, santo de la Francia medieval, para deleitarnos con la música galante y delicada de Rameau, contemporáneo en cierto modo de Marin Marais, a la sazón músico de la Corte de Luis XIV, el más musical de los reyes franceses, y con el que parece encajar mejor la arquitectura de este templo desacralizado. Las piezas para clave que el autor de Las indias galantes compuso en 1741 trascienden al teclado para adentrarse en terrenos del concierto de cámara, si bien la presencia y protagonismo del clave es tal que toda su estructura y significación gira en torno a él.

Tiene mérito que el conjunto liderado por el reconocido clavecinista madrileño Yago Mahúgo, tirase de una grabación publicada y premiada hace nueve años para recrearla en este singular concierto incluido en el Femás cuando entra en su última semana. Pero aunque el trabajo de Mahúgo se revela esencial para dar salida a los intrincados acordes de estos cinco conciertos, no se puede desdeñar en absoluto el papel que juegan sus acompañantes, un violín que no en vano se responsabiliza de la carga melódica de cada una de las dieciséis piezas que integran el conjunto, y una viola da gamba que potencia la carga armónica de cada una de ellas y aporta cuerpo y volumen al total. Pablo Gutiérrez afrontó su parte con disciplina y amplio sentido de la musicalidad, sin asperezas aunque sin la sedosidad de su compañera, por más que en La Coulicam de arranque se apreciara cierto enmarañamiento que desluciera la buena conjugación de los tres instrumentos, echándose en falta algo más de definición y claridad. Pero sólo fue ese inicio, quizás a la espera de una mayor calidez, que asomó inmediatamente en La Livri, recreada primero por Mahúgo en solitario, dejando constancia de la máxima del propio Rameau según la cual las piezas se pueden interpretar sólo al clave, y repetida después con la participación de la cuerda con tanta delicadeza como elegancia y una considerble dosis de sentimentalismo. Una licencia que dio singularidad a la forma con la que estos artistas afrontan el ciclo.

Foto: Antonio Iglesias (Femás)

Gutiérrez dialogó a discreción con Mahúgo y Marina Cabello, que cuidó al detalle la articulación, alcanzando momentos de indiscutible belleza en la balanceante La Timide, y de absoluto ímpetu y energía en los Tambourins que le siguen. La respuesta del clave y la viola fue en todo momento ejemplar, con técnicas al teclado que aportaron mucho color, como ese punteado en La Boucon, y una agilidad extrema para resolver con acierto los acordes más complicados sin decaer en ritmo ni estilo, como por ejemplo en ese Le Marais que precisamente cierra el ciclo. Pero si hubo algo realmente destacable fue la delicadeza que aportaron como conjunto, y el abanico de matices que extrajeron de cada página. Donde otros prestan mayor atención a la técnica, aquí hubo preferencia por dotar de singularidad a cada página, de forma que interpretadas todas casi de corrido (hubo una pausa entre el segundo y el tercer concierto), la experiencia pudiera parecer monótona, y sin embargo en manos de este trío consumado y disciplinado, no resultara así.

miércoles, 20 de marzo de 2024

EL CLAN DE HIERRO Paternidad tóxica

Título original: The Iron Claw
USA-Reino Unido 2023 130 min.
Guion y dirección
Sean Durkin Fotografía Mátyás Erdély Música Richard Reed Parry Intérpretes Zac Efron, Jeremy Allen White, Harris Dickinson, Stanley Simons, Holt McCallany, Maura Tierney, Lily James, Michael Harney, Aaron Dean Eisenberg Estreno en Estados Unidos 22 diciembre 2023; en España 15 marzo 2024


El mundo de la lucha libre convertida en grotesco espectáculo de masas en Estados Unidos, ha tenido poco reflejo en el cine, pero cuando se ha abordado ha conseguido notables resultados. Es el caso de El luchador de Darren Aronofsky, Foxcatcher de Bennett Miller o más recientemente Cassandro con Gael García Bernal. Coincide esta Garra de hierro (título original) con la cinta que protagonizaron Steve Carell, Channing Tatum y Mark Ruffalo en la relación fraternal de sus protagonistas, vampirizados por un entrenador tóxico y extremadamente peligroso y manipulador, que en este nuevo caso coincide con el rol de padre que una vez más exige a sus hijos los logros en él frustrados
Quienes apreciaran su debut en el largometraje, Martha Marcy May Marlene, saben que el director canadiense Sean Durkin es una firma a tener en cuenta, con una escasa pero interesante filmografía cinematográfica y televisiva a sus espaldas. Sólo así se consigue que un material tan delicado y tan proclive a resultar un puro disparate, logre sin embargo convertirse en una crónica devastadora y a la vez llena de ternura y compasión de un mundo en principio tan machista e hipertrofiado. Estando detrás productoras de tanta categoría como A24 o la BBC, no extraña que el resultado sea tan atractivo y envolvente.

La historia de la familia Von Erich, cultivada en el wrestling, la superación infinita y la devoción religiosa por parte de madre, parece entrañar la postal ideal del sueño estadounidense, especialmente cuando se ambienta antes de la era Carter, una época que los actuales emuladores pretenden convertir en paradigma de unos Estados Unidos potentes y todopoderosos, en los que triunfaban los Ford y los Cadillac así como esos muebles televisor de madera anclados en el suelo hoy sustituidos por automóviles y pantallas LED similares a los que circulan por toda Europa. En ese entorno de presunta felicidad, al que el mandato del rey del cacahuete sirve de bisagra para adentrarse en una época más agreste, los cuatro hermanos protagonistas de esta historia real que como tantas veces supera la ficción, sufren el estigma de un padre ultra exigente, lo que deriva en una sucesión de amargos episodios que van enturbiando el carácter festivo de su primer tercio.

El excepcional trabajo de prácticamente todo el reparto, pero muy especialmente de un hipervitaminado Zac Efron en el papel de su vida, junto a su medida narrativa y equilibrada disposición de todos sus elementos, además de una esmerada ambientación, consiguen un film que se disfruta de principio a fin, llegando tanto a divertir con esas imposibles coreografías en el ring como a estremecer con la ternura y el sentimiento con los que está tratada la relación fraternal y las dramáticas situaciones que van nutriendo el atormentado carácter de sus protagonistas. Lamentablemente ninguna de estas dignidades fueron apreciadas en los casi siempre discutibles premios de la Academia.

EL CASO GOLDMAN Duda razonable

Título original: Le procés Goldman
Francia 2023 116 min.
Dirección
Cédric Kahn Guion Nathalie Hertzberg y Cédric Kahn Fotografía Patrick Ghiringhelli Intérpretes Arieh Worthalter, Arthur Harari, Jeremy Lewin, Christian Mazucchini, Stéphan Guérin-Tillié, Aurélien Chaussade, Nicolas Briançon, Jerzy Radzinilowicz, Chloé Lecerf, Laetitia Masson Estreno en el Festival de Cannes 17 mayo 2023; en Francia 27 septiembre 2023; en España 15 marzo 2024

Apenas conocido en nuestro país, Cédric Kahn ha compaginado desde 1991 su trabajo como director de una decena de películas con la de actor en cintas como Cold War. Tras indagar en las rencillas familiares de la mano de Catherine Deneuve en Happy Birthday o Fiesta en familia (su título original), ahora fija su atención en un caso muy mediático del país vecino en la década de los setenta del siglo pasado, y que en cierto modo guarda alguna relación con nuestro país al estar su protagonista implicado en ETA y ser al parecer objetivo del GAL. El caso que aquí se recrea, no sin cierto artificio que da al aspecto general de la obra cierto espíritu de tragedia griega, coro incluido, se refiere al segundo juico al que fue expuesto el polaco judío Pierre Goldman, de pasado muy activo en la lucha de la izquierda tanto en Europa como en Sudamérica. 
Acusado de cuatro atracos, uno con resultado de muerte, reconoció haber participado en tres, pero no en aquél en el que habían fallecido dos mujeres. La presión de la izquierda, con rostros algunos tan conocidos como el de la actriz Simone Signoret, hizo que el Tribunal de Casación anulara una primera condena de cadena perpetua y se repitiera el juicio en 1976, siete años después de ocurrir los hechos.

La cinta se centra ya desde un principio en el rechazo del protagonista a los trámites habituales de la justicia, abogados defensores incluidos, asumiendo su propia defensa, aunque sin poder prescindir de la ayuda de sus letrados y protagonizando un grotesco espectáculo centrado en acusar al sistema, especialmente el francés, de antisemita, racista y fascista. A lo largo de casi dos horas no salimos de la sala de enjuiciamiento, con un tratamiento muy discursivo de la trama, que de esta forma cae en continuas reiteraciones, perdiendo de paso la oportunidad de diseñar un perfil psicológico del personaje más fascinante y acorde a la trascendencia del caso y su carácter discretamente intelectual. El descrédito de la policía y del entramado político al que atiende cualquier sistema dentro del capitalismo generalizado, merecía también un tratamiento narrativo y filosófico más depurado e ingenioso, que desaparece en favor del trabajo meritorio de Arieh Worthalter, que con su César recién conseguido logra así el reconocimiento definitivo tras protagonizar películas como Girl de Lukas Dhont o Abrázame fuerte de Mathieu Amalric junto a Vicky Krieps.

Debía haber sido un gran fresco sobre la Europa siempre convulsa de los choques ideológicos y los fascismos emergentes, y sin embargo se queda en una mera crónica que pretende no juzgar, dejar constancia de esa misma duda razonable que centró el debate y se mantiene en nuestro particular acervo, e incluir detalles de autor por doquier, como esos primeros planos de testigos y familiares de espaldas al locuaz y omnipresente encausado. Presentada en la Quincena de Realizadores del último Festival de Cannes, ni siquiera sus ocho nominaciones al César, sólo cristalizadas en la de mejor actor ya apuntada, consiguen maquillar la que es una película interesante y atractiva pero parcialmente fallida.

martes, 19 de marzo de 2024

FeMÀS AFRONTA SU RECTA FINAL CON ÉXITO

La tercera y última semana del Festival de Música Antigua aglutina citas muy atractivas hasta culminar con un Mesías de auténtico lujo

Yago Mahúgo

Todavía estremecidos por el auténtico delirio emocional disfrutado con conciertos como los de animAeterna y su particular Réquiem de Mozart, o la voz cálida y sensual de Ángeles Núñez junto a Constantinople, Proyecto Ocnos y la música de Alberto carretero sonando en el Alcázar, afrontamos la última semana de esta cuadragésima primera edición del Femás con compromiso e ilusión. El miércoles 20, el virtuoso clavecinista madrileño Yago Mahúgo asumirá la dirección del ensemble Ímpetus en la Iglesia San Luis de los Franceses para ofrecer un monográfico de Jean-Philippe Rameau. Aunque el grueso de su producción no sean precisamente obras para clave, sí es cierto que llegó a publicar hasta tres libros dedicados al instrumento, además de otras piezas en combinación con el violín o la viola, e incluso algunos arreglos de extractos de Las indias galantes. Pero es sin duda la colección Pièces de clavecín en concerts de 1741, donde más se aprecia la esencia del clave como protagonista, siendo la cuerda, en este caso el violín de Pablo Gutiérrez y la viola da gamba de Marina Cabello, un elocuente añadido.

El prestigioso conjunto italiano Il Giardino Armonico regresa a Sevilla con su fundador, el reputado flautista y director operístico Giovanni Antonini al frente. Junto a ellos, será el violonchelista y compositor Giovanni Sollima el protagonista de un concierto el jueves en el Espacio Turina en el que se interpretarán obras de Natale Sarri, Leonardo Leo, Telemann y Vivaldi, además de un pasacalle del propio Sollima y la popular Música nocturna de las calles de Madrid de Boccherini. Los dos giovannis alternarán las partes solistas, Antonini con exhibición incluida del sintomático chalumeau (salmoé en castellano), una suerte de combinación de clarinete y flauta.

Il Giardino Armonico

Al día siguiente será la participación obligada de la Orquesta Barroca de Sevilla la que convoque al melómano sevillano al Turina. Ocho de los doce conciertos que integran L’estro armonico de Vivaldi, sonarán bajo la dirección de Enrico Onofri, uno de los colaboradores más frecuentes del conjunto hispalense. También muy vinculada a la orquesta, la violinista balear Lina Tur Bonet será una de las solistas junto a algunos de los maestros de la formación, Mercedes Ruiz y Valentín Sánchez entre ellas, que atenderán a esta inspiración armónica que tanta divulgación tuvo en su tiempo gracias a su publicación en Amsterdam, alternando uno, dos o varios de sus instrumentos y rebosando sin duda calidez, vitalidad y expresividad.

Una edición coronada con El Mesías de Haendel

El sábado 23 tendremos una original cita en San Luis al mediodía, con la formación de flautas Phaedrus, que debe su nombre al texto de Platón en el que Sócrates afirma que el arte de la retórica fluye de la locura, la interpretación divina y sobre todo, del amor. Este conjunto que recrea el sonido de las flautas traveseras renacentistas, con repertorio fundamentalmente de la polifonía occidental del siglo XVI y principios del XVII, propone un recorrido por el instrumento en la Corte de los primeros Tudor, con Enrique VIII como insólito autor y poseedor de una extensa colección de éste y otros instrumentos. Músicas de Jean Rochefort, Diego Ortiz, Antoine de Févin o John Lloyd completan las piezas extraídas de los manuscritos del monarca inglés y el cancionero de Ana Bolena. Para la ocasión se cuenta además con la voz y el laúd de Emma-Lisa Roux.

Artefactum tampoco faltará a su cita con el festival, con un emplazamiento temporal y espacial de lujo, el mismo Sábado de Pasión en el Espacio Turina, uno de los bastiones fundamentales de la música en nuestra ciudad. El conjunto sevillano se adelantará a la celebración este mismo año de sus treinta años de historia con un concierto en el que repasará la música del medievo en torno a la Cuaresma, con piezas del Laudario de Cortona, el Códice de las Huelgas, las Cantigas de Alfonso X El sabio y los Carmina Burana, territorios todos muy explorados por el conjunto a su particular manera. Alberto Barea, César Carazo, Carmen Hidalgo, José Manuel Vaquero, Ignacio Gil y Álvaro Garrido volverán sin duda a hacer las delicias de su incondicional público.

Collegium 1704

Muchas veces nos hemos preguntado por qué en Sevilla El Mesías siempre se ha interpretado en vísperas de Navidad, cuando el grueso de su partitura se centra en la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Prueba de ello es su frecuente utilización en películas que abordan esta llamada Historia más grande jamás contada. Los responsables del Femás nos brindarán ahora la oportunidad de escucharla en Semana Santa, el mismo Domingo de Ramos a las once de la mañana en el Maestranza, con tiempo suficiente para ver salir la Borriquita. El prestigioso conjunto checo Collegium 1704 y su correspondiente coro, bajo la dirección de su fundador, el clavecinista Václav Luks, serán los encargados de ofrecernos este inmortal oratorio haendeliano, contando para ello con las acreditadas voces de la soprano belga Deborah Cachet, el alto Avery Amereau, aclamado Cherubino en Las bodas de Fígaro de Mozart, el tenor polaco Krystian Adam y el bajo especializado en Haendel y Rossini Luigi di Donato. Habrá culminado así la que podemos considerar una edición con mucho lustre de nuestro veterano Festival de Música Antigua.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

viernes, 15 de marzo de 2024

Estreno en salas de HOW TO HAVE SEX

Reseña de la película, estrenada en el 20º Festival de Cine Europeo de Sevilla. Estreno en salas 15 marzo 2024

PASEO POR LAS MÚSICAS DE SEVILLA CON ÁNGELES NÚÑEZ

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Constantinople & Proyecto Ocnos & Ángeles Núñez & Alberto Carretero. Programa: La Sevilla de las Tres Culturas: Una mirada actual. Salón de Tapices del real Alcázar, jueves 14 de marzo de 2024


Tras el triunfal estreno de La bella Susona de Alberto Carretero en el Maestranza, el Femás presentó ayer un espectáculo único y singular con el que se complementaba de alguna manera la experiencia vivida al aire de la calle antes denominada de la Muerte, a escasos metros del precioso Salón de Tapices del Alcázar donde se convocaron los talentos partícipes en este evento. Pero aunque la fuerza de este encuentro de artistas y culturas fue resultado de una estrecha y muy cuidada colaboración, en la que todos sus resortes brillaron con considerable potencia, fue la cantante de Alcalá de Guadaira, Ángeles Núñez, a quien tantas veces hemos seguido en conciertos de las Noches del Alcázar y otras propuestas sevillanas, quien tuvo posiblemente ayer su gran noche, en la que desplegó sus indiscutibles habilidades y su particular talento para afrontar tantos y variados estilos con una disciplina férrea y sentido de la responsabilidad.


Este recorrido por la Sevilla del siglo XV en la que se desarrolla el drama musical de Carretero y Puerto, encrucijada de culturas que han moldeado sin duda nuestra particular cultura musical, concitó en el escenario al conjunto canadiense Constantinople, de quienes ya disfrutamos en alguna edición anterior del festival junto a la este año ausente Accademia del Piacere, al sevillano Proyecto Ocnos, especialistas en música contemporánea y de amplia divulgación en nuestra ciudad, la música electrónica y las nuevas composiciones de Alberto Carretero, y la voz inmensa y la presencia arrolladora de la cantante sevillana, quien salvo en los cantos de origen persa que entonó Kiya Tabassian, de Constantinople, abordó todas las piezas programadas con un rigor extraordinario, sin desfallecer ni evidenciar fatiga alguna, y una capacidad para embelesar fuera de toda discusión.

El espectáculo se estructuró en cuatro bloques de idéntica duración, hasta completar la hora y media exacta, dividido cada uno a su vez en cuatro disciplinas distintas pero intercomunicadas con acierto e inteligencia. Un canto con ínfulas de danza sefardí, seguido de otro de carácter más recogido y mística cristiana, con piezas de Juan de Anchieta, Juan del Encina y Juan Cornago, entre otros. Después la aportación de raíz musulmana y finalmente el nuevo cancionero experimental de Carretero, siguiendo unas pautas de guion que nos llevaron siempre con carácter de yuxtaposición por la Fe y Tradición, la Infancia y la Maternidad (con escala evidente en nanas sefardí y cristiana entonadas con sentimiento estremecedor), Vida y Muerte, para terminar con Amor y Desamor. Escalas que el ecléctico conjunto abordó con maestría y enorme sentido musical, especialmente en las endiabladas danzas, destacando la capacidad de Núñez para adaptarse a cada disciplina con voz estudiada y adecuada. Acentuó el carácter local de los cantos naturales sefardíes y el tono lírico más afín a su voz de soprano de timbre sedoso y sensualidad desbordante, siempre en perfecto estilo, culminando en un despliegue de vocalizaciones vertiginosas y muy exigentes en las experimentales coplas de Carretero, quien depuró su estilo y lo suavizó para adaptarse a las circunstancias, evidenciando en todo momento un trabajo exhaustivo de investigación y contemporización.

Un esfuerzo considerable para la cantante, que se vio acompañada del poderoso conjunto instrumental en el que se fundieron los instrumentos étnicos, como el kanun o el setar, con las guitarras, incluida la eléctrica, y los clarinetes contemporáneos y debidamente preparados, instrumentos de percusión de diversa índole, incluidos objetos domésticos, y la envolvente y atmosférica electrónica de Carretero. El punto y final lo puso una larga exhibición de todas estas disciplinas que dejó clara la ferviente implicación de cada artista convocado y convocada, provocando deleite y admiración.

Fotos: Lolo Vasco

RADICAL La receta del conocimiento

México 2023 127 min.
Guion y dirección
Christopher Zalla, según un artículo de Joshua Davis Fotografía Mateo Londono Música Pascual Reyes y Juan Pablo Villa Intérpretes Eugenio Derbez, Daniel Haddard, Jennifer Trejo, Mia Fernanda Solís, Danilo Guardiola, Enoc Leaño, Gilberto Barraza Estreno en el Festival de Sundance 19 enero 2023; en México 20 octubre 2023; en España 15 marzo 2024

Posiblemente México sea uno de los países más peligrosos donde vivir, especialmente si se hace en zonas marginales, olvidadas y desprotegidas. Pero es verdad que sitios así hay en todas partes y que las principales víctimas de ese clima enrarecido y poco recomendable son los niños y las niñas. También es cierto que la lacra de la educación existe en todos los rincones del mundo, si bien en unos más que otros. Para nosotros resulta fácil identificarnos con este problema estructural y de clases en el que se ha convertido la educación oficial, más bien encaminada a adocenar, encorsetar y evitar el libre pensamiento, siempre tan amenazante para los poderes reinantes. En ese contexto, el director mexicano Christopher Zalla, nacido en Kenia y cultivado en Estados Unidos, donde ha dirigido subproductos como Padre Nuestro (Sangre de mi sangre) y Sensualidad letal, con Rob Lowe, Paz Vega y Candice Bergen, ha encontrado en un artículo periodístico aparecido en 2012 el vehículo perfecto para recrear con mimo, delicadeza y extrema amabilidad la peripecia vital de un profesor de primaria que recién llegado a una escuela deprimida, experimenta con métodos revolucionarios basados en la práctica, el juego y la reflexión, para poner patas arribas el colegio, el sistema y la esperanza de los y las más jóvenes.

Tres de ellos y ellas, además del director del centro, se convierten en los principales aliados de la cruzada del idealista profesor, y con ello de nuestra propia ilusión y emoción, logrando hacernos reír y llorar a la vez, de forma muy hábil y meditada, sin que parezca caer en el sentimentalismo barato, aunque en el fondo sus costuras estén tan aprendidas como las lecciones que pretenden inculcar a los desmotivados estudiantes. Con todo, se trata de un film estimulante, que se ve más que con agrado, con entusiasmo y la esperanza de que otro mundo y otra sociedad son posibles, y que podemos evitar la máxima de Einstein con la que se cierre al film, que lo único que interfiere en nuestro aprendizaje es nuestra educación.

Como protagonista, el veterano Eugenio Derbez (Coda) pone toda la carne en el asador, para eso es también el productor de la cinta. Le sigue con idéntico entusiasmo Daniel Haddard, componiendo juntos una oda a la camaradería y la amistad, y el resto del joven elenco, tan fresco y natural aunque a veces el guion se revele demasiado profundo en sus gargantas. Galardonada con el Favorite Award del Festival en Sundance, así como el premio a la Mejor Película Iberoamericana en Málaga, opta por un Platino a la mejor banda sonora, a pesar de que su optimista soniquete se inspira muy a propósito en el mismo Gassenhauer de Carl Orff que motivó el reconocido You’re So Cool de Hans Zimmer para la película Amor a quemarropa.

jueves, 14 de marzo de 2024

LA SUSONA DE CARRETERO DEVIENE DE RETO A TRIUNFO

Ópera con música de Alberto Carretero y libreto de Rafael Puerto. Nacho de Paz, dirección musical. Carlos Wagner, dirección escénica. Alejandro Andújar, escenografía y vestuario. Albert Faura, iluminación. Francesc Isern, diseño de video. Sylvain Cadars, ingeniero de sonido. Alberto Carretero, electrónica. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Con Daisy Press, Luis Cansino, José Luis Sola, Federico Fiorio, Marina Pardo y Andrés Merino. Coro Teatro de la Maestranza (Íñigo Sampil, director). Producción del Teatro de la Maestranza en colaboración con el Auditorio de Tenerife. Teatro de la Maestranza, miércoles 13 de marzo de 2024

Daisy Press y José Luis Sola

Tratándose de Alberto Carretero, no cabía esperar de La bella Susona uno de esos estrenos absolutos que programan periódicamente teatros como el Metropolitan de Nueva York basándose en éxitos teatrales o cinematográficos. Tampoco era previsible que echara mano de su particular, duro y exigente universo musical, no muy al alcance de todo tipo de sensibilidades. Demostrando una vez más su indiscutible inteligencia, ha tirado por la vía intermedia, que ni traiciona su estilo ni la vanguardia para la que está comprometido, pero tampoco pide al público habitual de la ópera la aceptación incondicional de una estética que se antoje demasiado extremista y exigente. El resultado es hora y media casi de experiencia sensorial siguiendo los cánones tradicionales de un espectáculo operístico, tanto escénica como musicalmente, teñido de una experimentación inquieta y sumamente atractiva.

Tras varios años desde que la pandemia retrasara su estreno, este encargo con tema sevillano de la Sinfónica de Sevilla cuando la dirigía John Axelrod, por cierto presente en la sala como también lo estuvo la tarde anterior con el Réquiem de musicAeterna, se añade a la suculenta lista de óperas ambientadas en nuestra ciudad. Durante todo este tiempo ha asumido su condición de work in progress, hasta que anoche se presentó ante el público seguramente en su versión definitiva. No ha perdido del todo su carácter de ópera de cámara, pero ha avanzado hasta adquirir un aspecto mucho más ambicioso y presentarse como híbrido entre dicho concepto y el que tenemos de ópera en toda regla. Para eso se ha rodeado de un equipo de primera categoría, técnico y artístico, que ha dado como resultado el triunfo del que anoche pudimos disfrutar en el escenario principal del Teatro de la Maestranza.


Una protagonista controvertida

Extraña sin embargo que para la ocasión se haya decantado por un personaje continuador de esa tradición que sitúa a la mujer en el centro de intrigas y traiciones, le hace purgar sus pecados y finalmente sacrificarse por amor y asumir su condición de víctima del hombre machista y maltratador. Creíamos que ese tipo de personaje pertenecía al pasado, cuando Madame Bovary o Anna Karenina triunfaban en la literatura y Lucia di Lammermoor o Violeta Valéry lo hacían en la ópera. Sin embargo, el talento del libretista Rafael Puerto ha dado un pequeño vuelco al comportamiento de esta bella Susona, fundamental para eximirle de esos prejuicios y constantes que han lastrado históricamente la condición de la mujer. No es precisamente su Susona otra Eva o femme fatale medieval que arrastra al hombre a la tragedia para terminar sacrificándose por él.

Salvado inteligentemente este escollo, la leyenda que dio nombre a una calle sevillana en el Barrio Santa Cruz, antes llamada de la muerte, viene servida con un trabajo espléndido en lo musical y en lo poético, que gracias a la dirección escénica de Carlos Wagner apoyada en la escenografía de Alejandro Andújar, curtido también en el musical como atestigua su Company del Teatro Soho de Málaga, la iluminación de Alberto Faura y los muy creativos videos de Francesc Isern con el río siempre como protagonista, nos sumergen en una Sevilla tenebrosa, la que sin duda debió reinar cuando el catolicismo fue purgando cualquier otra creencia que se antojara amenazante. En este entorno, la música de Carretero fluye con fuerza hipnótica y subyugadora, combinando y alternando electrónica, manipulada por él mismo, con una orquesta sinfónica magníficamente dirigida por Nacho de Paz, preparada concienzudamente para la ocasión, extrayendo de sus instrumentos sonidos nuevos y embriagadores. La literatura es convencional, permitiendo licencias vocales e instrumentales que entroncan con la tradición operística, pero sin renunciar a sonoridades dispares y vanguardistas, todo envuelto en un halo místico e intrigante en el que todas las familias orquestales lucen resplandecientes, mientras el trabajo de Sylvain Cadars al sonido reproduce ese ambiente amenazador que da sentido contemporáneo a la historia que se nos cuenta.

Poesía y tinieblas al servicio de una música hipnótica

También se esmera mucho Rafael Puerto para dotar de poesía una historia que se presenta más como larga reflexión de la protagonista que como una narración convencional, donde los recuerdos se mezclan con los sentimientos en una Sevilla ocupada por la sinrazón y el fanatismo religioso, que renuncia a ser crisol de culturas para sumergirse en las tinieblas medievales que lastraron nuestro progreso y devenir. En un doble plano escénico, asistimos en un nivel superior a la turba humana a la que presta voz y cuerpo un coro entregado al máximo, mientras en otro nivel a la altura del escenario entramos en la casa de Aben Susón y en el convento donde Susona recibe al apoyo y el consuelo de Sor Gregoria.

Federico Fiorio

Soluciones inteligentes y atractivas para dar empaque a un estreno absoluto en el que brilló el talento de la artista multidisciplinar estadounidense Daisy Press, con voz lírica educada y presencia arrolladora también en sus espasmódicos movimientos. Frente a ella, José Luis Sola fue un Guzmán de dicción clara y fraseo preciso, el que mejor encaja en el concepto tradicional lírico, y Luis Cansino luchó por destacar en el entorno a pesar de la amplificación natural, debido a una voz de escasa proyección. Mucho mejores estuvieron Marina Pardo con voz potente y flexible, y la sedosidad del contratenor Federico Fiorio como escribano. Habitual del Maestranza, Andrés Merino cumplió tan favorablemente como el espléndido coro, completando un elenco a la altura de este estreno absoluto con el que el coliseo sevillano cumple una obligación consustancial a los buenos teatros de ópera.

La colaboración en la producción del Auditorio de Tenerife asegura una representación en esa ciudad que esperemos se extienda a otras plazas. Aquí de momento queda otra oportunidad, el viernes, de asistir a un evento de este calado y ser testigo de su transcendencia. Entretanto, se complementa con un espectáculo en el Alcázar de la mano del Femás, con el grupo canadiense étnico-oriental Constantinople y el conjunto sevillano experimental Ocnos junto a la carismática voz de Ángeles Núñez, recreando sonidos de la Sevilla de entonces acompañados de un nuevo cancionero en cuatro partes del propio Carretero.

Fotos: Guillermo Mendo
Versión ampliada del artículo publicado en El Correo de Andalucía