Dirección Kevin Williamson Guion Kevin Williamson, Guy Busick y James Vanderbilt Fotografía Ramsey Nickell Música Marco Beltrami Intérpretes Neve Campbell, Courteney Cox, Isabel May, Jasmin Savoy Brown, Mason Gooding, Anna Camp, Joel McHale, Mckenna Grace, Asa Germann, Celeste O’Connor, Sam Rechner, Michelle Randolph, Jimmy Tatro, Ethan Embry, Matthew Lillard, David Arquette, Scott Foley, Laurie Metcalf, Jeremy Conner Estreno en Estados Unidos y España 27 febrero 2026
El creador de esta saga estirada como un chicle, Kevin Williamson, decide por fin controlar todo el asunto y ponerse tras la cámara, debutando como director. Se toma la empresa, además de como excusa para seguir engrosando la cuenta corriente sin mucho esfuerzo, como homenaje a un producto que arrancó a finales del siglo pasado, y tras cuatro entregas, alguna de ellas bastante estimulante, todas dirigidas por el especialista en la materia Wes Craven, se interrumpió en 2011 para resucitar una década después de la mano de Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, que introdujeron nuevos personajes, incluido el interpretado por Mikey Madison antes de ganar el Oscar por Anora, y trasladaron la segunda entrega a Nueva York. Nada se sabe ahora de esos personajes, Williamson prefiere enlazar con la tetralogía inicial en esta séptima película que se añade a series y otros títulos aledaños que han hecho las delicias de millones de fans durante décadas.
Williamson no se quiebra mucho la cabeza y presenta una estructura archivista, comenzando fuerte con una visita a la casa original de los horrores y unos crueles asesinatos en la honda de la saga, para después centrarse en la nueva vida de Sidney Prescott (Neve Campbell) y presentar nuevos personajes, su hija y amistades, la clásica pandilla de jóvenes sanos y aseados que irán sufriendo las tortuosas muertes de Ghostface. El principal acierto de Williamson creador fue que el asesino cambiara en cada entrega y trabajara en pareja o grupo, con lo que no hacía falta resucitarlo como sí han hecho otras sagas como Halloween o Viernes 13. El principal acierto de esta séptima entrega es que juegue con la inteligencia artificial para desconcertar y despistar al público, y de esa manera resucitar antiguos personajes.
Pero ahí se queda todo atractivo de esta pésima sucesión de clichés y lugares comunes, en el que también tiene vuelve a tener cabida la periodista Gale Weathers, a la que da vida una multi operada Courteney Cox. En su afán de sorprender, cuenta con una de las resoluciones más ridículas del cine de terror, haciendo incluso que la mayoría de los asesinatos sean literalmente imposibles de llevar a cabo, ni que decir sus esperpénticos planteamientos. El tren de la bruja está servido, y Marco Beltrami lo sabe, así que con añadir golpes de efecto y música estruendosa tiene bastante.
