Mostrando entradas con la etiqueta DC Comics. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DC Comics. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de octubre de 2024

JOKER FOLIE À DEUX El tebeo también puede ser un escenario

USA 2024 138 min.
Dirección
Todd Phillips Guion Scott Silver y Todd Phillips, según los personajes de DC Comics Fotografía Lawrence Sher Música Hildur Gudnadóttir Intérpretes Joaquin Phoenix, Lady Gaga, Brendan Gleeson, Catherine Keener, Zazie Beetz, Steve Coogan, Harry Lawtey, Leigh Gill, Bill Smitrovich, Jacob Lofland, Ken Leung, Sharon Washington Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2024; en Estados Unidos y España 4 octubre 2024

Cinco años han pasado desde que Todd Phillips, el responsable de la saga Resacón en Las Vegas, elevó a los altares de la intelectualidad política y social a un personaje de cómic tan carismático como el Joker, antagonista clásico de Batman. Por primera vez el universo comiquero convencía a propios y extraños, enganchando a habituales desinteresados de todo lo que oliese a tebeo de superhéroes. Y es que ahí el personaje pasaba a convertirse en un personaje real, de carne y hueso, que representaba a todo lo que de marginal y trastornado estamos acostumbrados y acostumbradas a ver en nuestras ciudades, y algo en lo que podríamos convertirnos sometidos como estamos a tanta presión en nuestra rutina diaria. La operación salió triunfante, convirtió a Phillips en un realizador serio y respetado, brindó a Joaquin Phoenix esa interpretación sobresaliente que le valió el Oscar, fue un rotundo éxito de taquilla y logró el León de Oro de Venecia a pesar de tratarse de un film en principio en las antípodas del cine de autor que suele triunfar en certámenes cinematográficos.

Quedaba todo dicho en relación al desdichado y solitario personaje, y estirar el chicle se revelaba una operación arriesgada. Pero no contentos con el reto, sus responsables aún han arriesgado más y han convertido su secuela en un musical, con todo lo que de veneno para la taquilla tiene el género, en proporción directamente inversa al éxito que cosechan en los escenarios. La presencia de Lady Gaga dando vida a Lee Quinzel, más adelante conocida como Harlequin, justifica el proceso, y garantiza cierto éxito comercial, aunque su registro aquí se acerque más al revival al que nos ha acostumbrado desde que decidió entonar las canciones de Sonrisas y lágrimas en los Oscar y hacer dúos con Tony Bennett, que al pop que le encumbró a la fama hace ya un buen puñado de años. Ella continúa afianzando esa carrera en el cine que muchas de su gremio hubieran deseado, pero no hace sombra a un Phoenix de nuevo deslumbrante en todos sus cometidos, incluso el de cantante capaz de definir su controvertido y complejo personaje a través de siniestras y distorsionadas versiones, solo o a dúo con la diva, de clásicos como That’s Entertainment (Fred Astaire y compañía), Bewitched (de Pal Joey), If My Friends Could See Me Now (de Sweet Charity), Get Happy o I’ve Got the World on a String (Judy Garland), Close to You (Burt Bacharach), When You’re Smiling (Louis Armstrong), For Once in My life (Stevie Wonder), If You Go Away (Nina Simone) o That’s Life (Frank Sinatra). Lástima que prescinda de los grandes números musicales que se esperan del género, apuntado en alguna secuencia dispersa de baile, pero resuelta con recursos mínimos y decorados muy discretos. Destaca la partitura original de Hildur Gudnadóttir, tan oscura, retorcida y atmosférica, de resortes medievalistas, como la que le valió el Oscar hace un lustro.

Todo se apuesta por lo tanto al carisma de sus personajes, y una vez más a diseccionar esa condición de solitario que se convierte en motor de un trastorno emocional de gigantescas proporciones, ahora multiplicado por el encierro carcelario, al que sólo el amor parece poder redimir, aunque siempre aceche la amenaza de la doble personalidad, la de Joker capaz de fascinar a masas e individuos, y la del pobre Fleck amargado, que tanto rechazo provoca, y finalmente condenado como suele hacerse con este tipo de personajes, creyendo que la mejor redención es el sacrificio, aunque al final un nuevo éxito pueda motivar a sus guionistas para inventar otra secuela. Pero al final, como reza su publicidad y una de las estrofas más reconocibles de That's Entertainment de Arthur Schwartz y Howad Dietz, el mundo es un escenario (y el escenario un mundo de entretenimiento). Sólo así podemos a veces escapar de nuestras miserias; ya nos lo dijo Herbert Ross hace cuarenta años en Dinero caído del cielo. Pero el mayor logro sigue siendo ofrecer a quienes esperan tanta violencia, un musical romántico y nostálgico, y salir airoso. Ya lo dice la canción de Burt Bacharach, lo que el mundo necesita es amor, más que armas y violencia, y ahora, una vez más, más que nunca. Como curiosidad, algún final alternativo debía tener la película, porque echamos en falta una secuencia del tráiler en la que la pareja baja las escaleras del juzgado bailando con gesto triunfante.

lunes, 8 de abril de 2019

¡SHAZAM! Nostalgia por el pasado adolescente

Título original: USA 2019 132 min.
Dirección David F. Sandberg Guión Henry Grayden y Darren Lemke, según los personajes creados por C.C. Beck y Bill Parker Fotografía Maxime Alexandre Música Benjamin Wallfisch Intérpretes Zachary Levi, Asher Angel, Jack Dylan Grazer, Adam Brody, Grace Fulton, Michelle Borth, Faithe Herman, Meagan Good, Ian Chen, Ross Hunter, Jovan Armand, D.J. Coltrona, Mark Strong, Djimon Hounsou, Marta Milans, Cooper Andrews, John Glover, Caroline Palmer, Evan Marsh, Carson McCormac, David Kohlsmith Estreno en Estados Unidos y España 5 abril 2019

El escritor Bill Parker y el dibujante Clarence Charles Beck crearon al Capitán Marvel en 1939, DC Comics compró los derechos del personaje en 1972 pero Marvel se la adelantó cuatro años en registrar el nombre para otro personaje suyo, por lo que el que ahora nos ocupa se pasó a denominar Shazam, acrónimo de los principales Dioses del Olimpo y expresión que el niño protagonista ha de pronunciar para convertirse en superhéroe de marras, el más ingenuo e infantil de cuantos pueblan la pantalla de forma histérica y descontrolada desde hace ya un buen puñado de años.
 
Como si de Tom Hanks en Big se tratara, un mago convierte al niño Asher Angel en adulto, en este caso superhéroe, conservando la ingenuidad del adolescente. El problema es que no hay conexión alguna entre ambos personajes, por un lado un serio y melancólico niño en busca de la madre que perdió siendo casi un bebé, por el otro un jocoso, bromista y torpón superadulto que no mantiene el espíritu del niño que le da alma. El espectáculo funciona sin embargo como entretenimiento amable y distendido, y sobre todo como permanente homenaje al cine setentero y ochentero, muy particularmente el dirigido por Richard Donner, dos de cuyas más importantes películas son evocadas descaradamente en este film, Superman (guiño incluido a la secuencia del autobús en peligro) y Los Goonies (con los hermanos de adopción o acogida protagonizando uno de los mejores mensajes de la película, el de la familia alternativa unida más por lazos afectivos y de camaradería que por los sanguíneos, incluida una madre de acogida a la que da vida la española Marta Molins, que curiosamente protagoniza también uno de los estrenos de esta semana, Asher, junto a Ron Perlman).
 
Apuntes también al bullying y el abandono familiar, tratados con sencillez y efectividad. Guiños también por supuesto a Big con escena de piano de suelo en la juguetería, y a Rocky, con las escaleras del Museo de Arte de Filadelfia como metáfora del esfuerzo. Por lo demás se trata del habitual episodio piloto de la serie que vendrá, con los orígenes del personaje como leit motiv, y la presentación del resto del elenco, incluido el villano de turno, cómo no obsesionado con el dominio del mundo. Lástima que confíe su iconografía a las enseñanzas y el universo teológico católico cristiano de los pecados, simbolizados en monstruos execrables, Dios y los ángeles. Así las cosas, entre tanto infantilismo se agradecen secuencias como la carnicería en la oficina de los ejecutivos agresivos.