lunes, 23 de febrero de 2026

TRES ANIMADAS Y NOMINADAS AL OSCAR

LAS GUERRERAS K-POP Un musical luminoso y endemoniado

Título original: KPop Demon Hunters
USA 2025 95 min.
Dirección
Chris Appelhans y Maggie Kang Guion Danya Jimenez, Hannah McMechan, Maggie Kang y Chris Appelhans Fotografía Gay H. Lee (animación) Voces (en versión original) Arden Cho, Ahn Hyo-seop, Mary Hong, Ji-young Yoo, Yunjin Kim, Ken Jeong, Lee Byung-hun Estreno en Estados Unidos y España (Netflix) 20 junio 2025


Debut en la dirección de largometrajes de Maggie Kang, mientras Chris Appelhans ya tiene experiencia en el género de la animación, con El dragón de los deseos, una producción china de hace cuatro años. Juntos han creado esta original, entretenida y muy divertida mezcla entre musical para adolescentes y manga con demonios a los que las tres protagonistas, de nombre artístico-musical HUNTR/X, deben hacer frente echando mano de sus habilidades y poderes.

Una boys band rival, los Saja Boys, acabará convirtiéndose en el mal con el que acabar, con lo que la batalla se extiende también al escenario de los megaconciertos en los que ambas bandas congregan a sus miles de fans. Todo es color, energía, mucho ritmo y desenfadada alegría en esta cinta concebida para Netflix y que hasta el momento ha cosechado dos Globos de Oro, a la mejor película de animación y a la mejor canción, y opta al Oscar en las mismas categorías. Desde luego el diseño es portentoso y las canciones dinámicas y pegadizas.

ZOOTRÓPOLIS 2 Intriga política con animales humanizados 

Título original: Zootopia 2
USA 2025 107 min.
Dirección
Jared Bush Guion Jared Bush Música Michael Giacchino Voces (versión original) Ginnifer Goodwin, Jason Bateman, Ke Huy Quan, Fortune Femmster, Andy Samberg, David Strathairn, Idris Elba, Shakira, Patrick Warburton, Quinta Brimson, Nate Torrence, Danny Trejo, Bonnie Hunt Estreno en Estados Unidos 26 noviembre 2025; en España 28 noviembre 2025


Casi una década han dejado pasar sus responsables para devolver a la gran pantalla las aventuras de la pareja de policías Judy la coneja y Nick el zorro, tras una temporada en la televisión. Sus directores, Jared Bush y Byron Howard, vuelven a dar en la diana, tras triunfar también con Encanto, y encargarse el primero de los guiones de Vaiana y su secuela.

Esta segunda parte se presenta todavía más vertiginosa y atiborrada que la anterior. La animación es sensacional, el ritmo excesivo y la cantidad de información que vomita, inabarcable e inasumible. Son detalles que igual sirven para destacar en positivo el resultado final que para hacerlo en negativo, aunque la balanza naturalmente, aunque sólo sea por el enorme esfuerzo de producción desplegado, se inclina hacia lo primero.

Los apuntes sociales, así como la denuncia de corrupción política y policial, vuelven a ponerse sobre el tapete, redondeando una propuesta nada desdeñable aunque definitivamente fatigante. Además, la humanización de los animales pasa por conservar algunas de sus características esenciales y perfeccionar su discurso sobre la diversidad. Zootrópolis ganó el Oscar y su secuela podría repetir la hazaña.

ELIO Huyendo de la Tierra

USA 2025 98 min.
Dirección
Madeline Sharafian, Domee Shi y Adrián Molina Guion Julia Cho, Mark Hammer y Mike Jones Fotografía (animación) Derek Williams y Jordan Rempel Música Rob Simonsen Voces (versión original) Yonas Kibreab, Zoe Saldaña, Remy Edgerly, Brandon Moon, Brad Garrett, Jameela Jamil Estreno en Estados Unidos 20 junio 2025; en España 9 julio 2025

Poca gracia le debe haber hecho a la administración Trump que una película de animación protagonizada por personajes latinos y con un mensaje conciliador entre razas, y la diversidad como eje de la cuestión, se haya colado entre las nominadas al Oscar en su categoría. Claro, que no creemos que el infame presidente de Estados Unidos esté muy al corriente de temas relacionados con la cultura. Podríamos considerar ésta entre las producciones más modestas de Pixar, factoría de la que salen sus tres realizadores, Madeline Sharafian, que fue nominada a un Oscar por su cortometraje Madriguera, Domee Shi, responsable de Red, y Adrián Molina, que logró el éxito con Coco.

Juntas celebran ahora la curiosidad por el cosmos, la necesidad de creer que hay vida ahí fuera, y la oportunidad para encajar en un mundo del que la ausencia de los seres queridos parece apartarnos cada vez más. Elio es el pequeño protagonista, cuya relación con su tía, a quien presta voz Zoe Saldaña en la versión original, se ve forzosamente destinada a mejorar cuando viva extraordinarias experiencias y aporte generosidad y empatía a un sorprendente amigo encontrado en un universo paralelo.

Ni su parafernalia técnica ni su mensaje conciliador llegan a sorprender ni estremecer en exceso, respectivamente, pero en conjunto se trata de otro film hecho con esmero, cariño y respeto a su público destinatario, si acaso algo más infantil de lo habitual. No cabe duda de que sus guionistas han acertado al proponer una huida de nuestro planeta, bien la merece. Rob Simonsen, compositor al que rara vez se le presta atención, firma una excelente banda sonora.

domingo, 22 de febrero de 2026

SEONG-JIN CHO Y LA SINFÓNICA DE LONDRES EN PERFECTA COMUNIÓN

Gran Selección. London Symphony Orchestra. Seong-Jin Cho, piano. Gianandrea Noseda, dirección. Programa: Divertimento de Le baiser de la fée, de Stravinski; Concierto para piano y orquesta nº 2 en fa menor Op. 21, de Chopin; Sinfonía nº 2 “Épica”, de Borodin. Teatro de la Maestranza, sábado 21 de febrero de 2026


Ya lo decíamos a propósito del último concierto de abono de la ROSS, la inexplicable, a pesar de los altos precios, abundancia de localidades sin vender que experimentó este esperadísimo encuentro de una de las orquestas más importantes del Mundo con el público sevillano. Si Fibes llena sus cuatro mil localidades, sin importar el precio a pagar por ellas, para disfrutar de música de cine en directo, qué menos que acercarse al Maestranza para rendir pleitesía a la orquesta que dio forma a algunas de las bandas sonoras más veneradas de la Historia, como la saga de las galaxias, Supermán o la saga de Indiana Jones.

Sólo con que esos incondicionales de la música de cine hubiera hecho sus deberes, las entradas al concierto de la Sinfónica de Londres se hubieran agotado a los dos días de ponerse a la venta, como ocurrió hace un par de temporadas con la Filarmónica de Viena, o sucedió con Anna Netrebko o Cecilia Bartoli recientemente. Al margen de estas consideraciones cinéfilas, hay mucho público aficionado a la música clásica en la ciudad como para haber dejado pasar la oportunidad de rendirse a esta orquesta que, a pesar del paso de los años y el cambio continuo de plantilla, sigue exhibiendo una pureza de sonido y una maestría al alcance de pocas formaciones a nivel global.

Dicho esto, el de ayer fue un concierto apoteósico, pura emoción y mucha incredulidad ante tal grado de magnificencia. La Sinfónica de Londres bajo la batuta de un regio Gianandrea Noseda terminó aquí su gira española, que les ha llevado por Barcelona, Zaragoza, Madrid, Valencia y Sevilla con dos programas distintos a veces alternando piezas, y con dos solistas de excepción, la violinista Patricia Kopatchinskaja interpretando el concierto de Berg, y el pianista Seong-Jin Chon con el segundo de Chopin.


Tuvimos suerte, porque el El beso del hada de Stravinski y la Sinfonía nº 2 de Borodin son piezas poco frecuentadas en las salas de concierto, no obstante su especial interés, frente a los más habituales Nocturnos de Debussy y la Sinfonía nº 1 de Rachmaninov que tocaron en otras plazas. Además, el pianista coreano es una estrella compulsada con diez discos grabados para Deutsche Grammophon que lo confirman como un nuevo fenómeno muy a tener en cuenta. Un día recordaremos la suerte que tuvimos de escucharlo en directo en nuestra propia casa.

Y es que la confluencia de una orquesta inimitable, un pianista brillante y la acústica casi inigualable del Maestranza, obró el milagro, dejando las grabaciones que de los dos conciertos de Chopin ha realizado Cho con esta orquesta y el mismo director, a un nivel inferior, aún siendo estupendas, del que pudimos apreciar en este concierto más allá de lo imaginable.

Piano y orquesta en perfecta sintonía

El homenaje que Stravinski dispensó a Chaikovski en forma de ballet, El beso del hada, reconvertido en suite o divertimento, en referencia a ese beso fatal que como en el cuento de Andersen, condicionó toda la obra trágica del compositor ruso, dio inicio a esta feliz andadura de la orquesta en Sevilla. Basada en composiciones menores de Chaikovski, lo que justifica que sean poco reconocibles, la obra dio pie a percibir la claridad y la brillantez del sonido de la orquesta en todas sus secciones, integradas de tal forma que cada sonido parecía emerger de otro distinto, apoyándose y complementándose de manera casi milagrosa.

En manos de Noseda, la obra dejó de ser una pieza artificial y falta de carácter para convertirse en pura delicia, con una expresividad encantadora, permitiendo que en esta primera aproximación del público a la estética de la orquesta ya fuera posible apreciar el empaste y la dinámica extrema del conjunto. Todo preparado ya para adentrarse en la pieza estrella y central de la velada, el Concierto nº 2 de Chopin, que Seong-Jin Cho ha grabado en un par de ocasiones, confirmándolo a sus apenas treinta años y tras lograr hace diez el prestigioso concurso internacional que lleva su nombre, convirtiéndolo en toda una joven autoridad en el compositor polaco.


Seong-Jin Cho está dotado para agradar al más exquisito paladar, como confirman sus registros sobre Debussy, doble, y Ravel, toda su obra para piano, incluidos los dos conciertos bajo la dirección de Andris Nelsons, cuyo rostro incrédulo nunca olvidaremos cuando saliendo al escenario del Maestranza comprobó el asolado aforo con el que se le recibió, una de las batutas más sobresalientes de la actualidad. Con esa exquisitez, pero sin los remilgos y afectaciones con los que hace tiempo se despachaba a Chopin, ofreció un sensacional concierto, bajo la atenta mirada de un director que sabe acoplarse a su refinamiento y abrigarlo con los mejores ropajes.

Su dilatado arranque orquestal sonó dramático y a la vez balsámico, hasta que la vigorosa irrupción del piano, ardiente y fastuoso, dio paso a un dinámico discurso y un cómplice diálogo, reflejo de la perfecta integración entre orquesta y solista, que siempre mantuvo un impulso virtuoso sin tregua. Pero fue en el larghetto donde apreciamos el más íntimo e inexplicable momento de la noche, cuando el piano se expresa apasionada y cadencialmente y la cuerda le apoya tremolante y de forma harto sinuosa, creando una atmósfera de encantamiento y misterio difícil de describir.

Más dramático, pero igualmente elegante, se presentó el allegro vivace final, con ese primer tema en forma de vals que evoluciona a mazurka en las manos imperiosas del joven pianista, y unas tonificadas trompas anunciando la feliz resolución del concierto. Como propina, Seong-Jin Cho corroboró su afecto a Chopin tocando el famoso Vals Op. 64 nº 2, deleitándose en las notas, sin prisas, con enorme delicadeza y un fecundo y expresivo arraigo emocional.

Elogio de una impecable orquestación

La Sinfonía nº 2 de Borodin, llamada Épica por su propio autor por ilustrar episodios del Medievo ruso protagonizados por el bardo Bayán, es una lujuriosa pieza que ganó popularidad cuando Rimski-Korsakov la reorquestó aligerando la pesadez con la que se presentó infructuosamente por primera vez al público. Precisamente una de las grabaciones de referencia de esta poco divulgada pieza, a pesar de su calidad, es la que protagonizó la London Symphony en 1961, bajo la batuta entonces de Jean Martinon.


Noseda se enfrentó a ella desde la óptica de una espectacularidad evidente, pero sin marcar en exceso sus acentos eslavos y convertirla en un pastiche folclórico. La elegancia, pues, se hizo también patente en su particular lectura y la respuesta impecable que ofreció la orquesta, ahora dejando clara también su magistral percusión, ya apuntada en la pieza de Stravinski. Ese bloque de fuerzas y danza desenfrenada que protagoniza el allegro inicial, se benefició particularmente de un solo de violonchelo en magníficas condiciones y una cuerda grave de excelentes prestaciones y un sonido voluminoso.

Primó la melancolía en el prestissimo, pero sin sacrificar ritmo y viveza, mientras el andante dejó destilar toda su belleza y sensualidad a través de la noble melodía que lo informa y la imponente armonía de todos los elementos en liza. Momento cumbre para los brillantes y refulgente metales, increíblemente integrados con el resto del conjunto, en el bullicioso movimiento final, evocando las danzas de los juglares rusos y el estímulo de una muchedumbre regocijada. Puro éxtasis servida en manos inigualables, que junto a todo lo demás, incluida una portentosa Polonesa de la ópera Eugenio Oneguin de Chaikovski, haciendo alarde de una coherencia absoluta, bordó una noche inolvidable en el Maestranza.

Fotos: Guillermo Mendo
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

LITTLE AMÉLIE Recuerdos de una niña precoz

Título original: Amélie et la métaphysique des tubes
Francia 2025 77 min.
Dirección
Mailys Vallade y Liane-Cho Han Jin Kuang Guion Mailys Vallade, Eddine Noël, Aude Py y Liane-Cho Han Jin Kuang, según la novela de Amélie Nothomb Música Mari Fukuhara Voces (en versión original) Loïse Charpentier, Victoria Grosbois, Yumi Fujimori, Cathy Cerda, Marc Arnaud, Latitia Coryn, Haylee Issembourg, Issac Schoumsky En casa V.O. (sábado 21)

Eterna nominada a todos los premios del año en el apartado de película de animación, como Sirât lo es en el de película internacional, sin llevarse el gato al agua, Little Amélie o Amélie y la metafísica de los tubos, es una fábula basada en las memorias infantiles de la escritora belga Amélie Nothomb. Personalmente no recuerdo nada más atrás de los cuatro años, apenas un breve jugueteo con mi abuelo en mi antigua casa de la calle Recaredo de Sevilla. No comprendo pues que esta escritora sea capaz de acumular tantos recuerdos a la temprana edad de dos años y medio y tres, entre las que se encuadra las experiencias narradas en esta película, salvo que posea una mente muy privilegiada y adelantada en el tiempo. Y menos aún, sus reacciones, impropias de una niña de su edad, ante algunos de los dramáticos episodios que se le presentan en ese período de su vida.

Antes, nos cuenta, apenas se siente como un tubo capaz de absorber el entorno como si fuera aire, para engullirlo y vomitarlo como experiencia y aprendizaje al mundo en el que le ha tocado vivir. En concreto, el suyo se circunscribe al Japón donde su padre ejerce de diplomático, a finales de los sesenta y principios de los setenta, con las heridas, todavía relativamente recientes, que le provocó la Segunda Guerra Mundial. Allí conoce los primeros berrinches, la optimista abuela que viene de vacaciones, los primeros juegos con sus hermano y hermana, el agua, que tanta fascinación le provoca, y sobre todo su tata, una joven japonesa sin rencores a pesar de un turbulento y traumático pasado provocado por la propia guerra.

Sin otro Dios que ella misma, como eje de todo el globo terráqueo, que en su vocación de fábula ensoñadora, le permite incluso emular al Moisés capaz de abrir de par en par el Mar Rojo, Amélie nos cuenta en off, imaginamos que algo más adulta, sólo así se comprendería esa rica elocuencia, esas primeras experiencias que se nos antojan excesivas, con imaginación y creatividad, apreciable en una puesta en escena tan deudora del anime, de colores a veces vistosos, otras decididamente pastelosos, y con cierta tendencia a la estética de la acuarela. Nada se nos antoja, sin embargo, tan atractivo y encantador como para elevarla a los cielos de la magnificencia, ni siquiera su edulcorada banda sonora, aunque el conjunto denote mucho entusiasmo de parte de su tándem de debutantes realizadores.

sábado, 21 de febrero de 2026

SIN CONEXIÓN El club personal de la comedia

Título original: Is This Thing On?
USA 2025 124 min.
Dirección Bradley Cooper Guion Bradley Cooper, Will Arnett y Mark Chappell Fotografía Matthew Libatique Música James Newberry Intérpretes Will Arnett, Laura Dern, Andra Day, Bradley Cooper, Christine Ebersole, Ciarán Hinds, Sean Hayes, Scott Icenogle, Amy Sedaris, Peyton Manning, Chloe Radcliffe, Jordan Jensen Estreno en Estados Unidos 19 diciembre 2025; en España 20 febrero 2026

Bradley Cooper
demuestra una gran devoción por su trabajo enfrentándose ahora a su tercer largometraje como director. Esta vez se trata de un film algo más íntimo y aparentemente menos ambicioso que los anteriores, Ha nacido una estrella y Maestro. Aunque en el fondo subyace la misma vocación de llamar la atención y cosechar un buen puñado de premios, que esta vez no ha funcionado. Sin embargo, nos encontramos ante una propuesta atractiva y bien hilvanada, una crónica sobre el desamor y el desarraigo en pareja cuando se trata de cumplir todas las fases que nos han impuesto incluso desde el punto de vista de nuestra vida sentimental. De esta manera, el comediante Will Arnett, rostro poco conocido en nuestro país, y la siempre convincente Laura Dern, componen un matrimonio que tras veinte años de convivencia, decide poner fin a su relación, a pesar de que los lazos que les unen son más fuertes que los que los separan.

Con una estructura que recuerda a Historia de un matrimonio de Noah Baumbach, Cooper decide contarnos el después de esa relación, cómo las vidas de cada uno y una intentan recomponerse, ella retomando la carrera deportiva que sacrificó para cuidar de la familia, y él descubriendo que a través de la comedia puede exorcizar sus particulares fantasmas y su dolor interior. Es ahí donde radica el mayor atractivo del film, en esos monólogos que Arnett dedica a sicoanalizar su situación frente al público de uno de esos clubs de comedia que proliferan en la vida nocturna neoyorquina. Hay una secuencia especialmente que funciona como corazón de la película, y se desarrolla precisamente en una sesión monologuista del protagonista. Pero a su alrededor, todo parece seguir igual, sobre todo el desfile de familiares y amistades que les rodean, y la incapacidad de hacer borrón y cuenta nueva que experimentan sus dos personajes principales.

Lástima que Cooper se empeñe en alargar la función innecesariamente, con escenas domésticas que poco aportan al conjunto, mientras una en particular demuestra su melomanía, cuando las parejas de amigos y amigas cantan espontáneamente Amazing Grace mientras preparan el desayuno, de la misma forma que en la película de Baumbach los personajes se arrancaban a cantar canciones del Company de Stephen Sondheim. Cabe preguntarse por qué aquí la han bautizado con este inapropiado título, cuando el original, ¿Funciona esto?, es tan significativo. Al menos en Latinoamérica la han traducido como ¿Está funcionando esto?, más acorde al original.

viernes, 20 de febrero de 2026

JUAN PÉREZ FLORISTÁN, PROFETA EN SU TIERRA

Sinfónico 8: El héroe y el destino. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Juan Pérez Floristán, piano. György Györiványi Ráth, dirección. Programa: Obertura Egmont OP. 84, de Beethoven; Concierto para piano y orquesta nº 2 en Sol mayor Sz. 95 BB101, de Bartók; Sinfonía nº 5 en mi menor Op. 64, de Chaikóvski. Teatro de la Maestranza, jueves 19 de febrero de 2026


La gran devoción que Juan Pérez Floristán despierta en el público sevillano justifica que ayer el Maestranza observara un lleno casi absoluto, que se repetirá hoy, lo que demuestra que el joven sevillano sí es un profeta en su tierra. Sorprende, sin embargo, a pesar del alto coste de las entradas, que la cita de mañana sábado con una orquesta tan mítica como la Sinfónica de Londres no haya corrido la misma suerte, al menos de momento, aunque a estas alturas no creemos que pueda remediarse, por muy imprescindible que sea este concierto en el marco de la actual programación.

Floristán completó con éste su particular ciclo de los conciertos para piano de Béla Bartók, que inició en junio de hace dos años de la mano de Marc Soustrot, y continuó en abril del pasado con Eun Sun Kim a la batuta. El relevo lo ha tomado ahora un director muy afín y apreciado de la ROSS, György Györiványi Ráth, no en vano principal director invitado de la formación desde 2024. Nombres de una larga lista de los que han hecho posible este complicado ciclo, y a los que con su proverbial facilidad para la retórica, el joven pianista dedicó un sentido agradecimiento.

En este octavo programa del ciclo sinfónico de la ROSS de esta temporada, se asumió el esquema clásico de concierto, una obertura, un concierto y una sinfonía, con Beethoven y Chaikóvski acompañando al segundo de los conciertos que el compositor húngaro dedicó al instrumento rey. El resultado suscitó el gozo generalizado del público, que en un par de ocasiones a lo largo de la sinfonía, pareció dejarse llevar por el entusiasmo y abandonarse a un espontáneo aplauso, al margen de la enorme ovación dedicada a Floristán.

Un pianista versátil y comprometido

Tras una Obertura Egmont de Beethoven, cuyos robustos primeros compases y una estética en general rotunda y musculosa, se vio empañada por unas continuas caídas de tensión y ritmo, lo que restó emoción y trascendencia al conjunto, Floristán acometió el Concierto nº 2 de Bartók. Arrancó con un diálogo exacerbado y aparentemente indisciplinado, en el que maderas y metales se mezclaron juguetonamente con un piano fluido e inventivo, generando un falso caos muy acorde al espíritu alegre y desenfadado del allegro inicial, y huyendo de todo mecanicismo posible.

Foto: Dolores Iglesias Fernández, Archivo Fundación Juan March

Ráth imprimió de misterio y contención la elegía nocturna que inspira el adagio central, con Floristán plegándose a ese halo de delicadeza que lo impregna, y que en su sorprendente y furtivo scherzo central se convierte en vertiginosa carrera hacia el abismo, recuperando entonces la energía vigorosa que exhibió en el movimiento anterior. La cuerda acompañó acariciando al solista y potenciando el carácter ensoñador de la pieza.

De nuevo agilidad y torbellino en el allegro molto final, acopio de virtuosismo y todo un desafío técnico que el pianista salvó con maestría, mientras la percusión potenció su espíritu eufórico y su frenético ritmo. En la propina, Floristán homenajeó a Falla con una Serenata andaluza centrada más en los acentos y el ritmo que en obtusas florituras.

Una orquesta entregada a su máxima potencia

György Ráth y la ROSS en abril 2025. Foto: Marina Casanova

Son ya muchas las veces que la ROSS se ha enfrentado a ese grito de rabia y desconsuelo que es la Quinta de Chaikóvski, con resultados en su mayoría satisfactorios. También lo fue en esta ocasión, con Ráth entregado en cuerpo y alma, y la ROSS respondiendo con todo su arsenal, resplandeciente y gloriosa. La página se deslizó con tanta amargura como cierta esperanza, evidenciando los resortes anímicos de su compositor, tan preocupado por el destino, ahora trasmutado en providencia, como lo estuvo en su anterior sinfonía, escrita una década antes.

Ráth se atrevió a modificar ritmos en algunos pasajes del allegro inicial, precedido de un melancólico adagio, y con una conmovedora tristeza informando todo el movimiento. Un inquietante arranque en el que brillaron las trompetas y el estallido enfático y generalizado de toda la sección de metal, precedió al conmovedor solo de trompa con el que se inicia el famoso andante cantabile, tan espacioso como intenso, impregnado de nobleza y patetismo. La orquesta se deslizó de forma majestuosa, plena de lirismo y serenidad, con aportaciones sobresalientes del clarinete y el oboe, y puntuales irrupciones de furia devastadora y contrastante.

El vals resultó elegante pero pasó desapercibido frente a la energía y la serenidad espiritual que destacaron en los movimientos precedentes. El andante maestoso, por su parte, se convirtió en pura batalla seguida de un triunfal final no exento de pesimismo, como fue posible adivinar de la interpretación tan desesperada que una muy disciplinada ROSS hizo de este sospechoso canto más angustiado que victorioso, bajo la firme y segura dirección de György Ráth. Para entonces, todas las familias instrumentales habían evidenciado la responsabilidad, el brillo y la majestuosidad con la que asumieron esta página tan frecuentada.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 19 de febrero de 2026

EL AGENTE SECRETO Intenso thriller con fondo político

Título original: O agente secreto
Brasil-Francia-Alemania-Países Bajos 2025 158 min.
Guion y dirección
Kleber Mendonça Filho Fotografía Evgenia Alexandrova Música Mateus Alves y Tomaz Alves de Souza Intérpretes Wagner Moura, Laura Lufési, Tânia Maria, Robério Diógenes, Hermila Guedes, Italo Martins, Carlos Francisco, Maria Fernanda Candido, Thomás Aquino, Gabriel Leone, Roney Villela, Kaioni Venâncio, Udo Kier, Isabél Zuaa, Joâo Vitor Silva, Alice Carvalho, Enzo Nunes, Luciano Chirolli, Isadora Ruppert, Geane Alburquerque, Erivaldo Oliveira, Fabiana Pirro, Gregorio Graziosi, Marcelo Valle, Joálisson Cunha Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2025; en Brasil 6 noviembre 2025; en España 20 febrero 2026


El cine brasileño vuelve a triunfar rememorando la dictadura de los años setenta, década denominada como Años de plomo por la fuerte represión policial. Lo hizo el año pasado con Aún estoy aquí y lo hace ahora en un tono radicalmente diferente de la mano de Kleber Mendonça Filho. El director vuelve a practicar la narrativa coral, como hiciera en Doña Clara y, de forma mucho más evidente en Bacurau. Como en la primera, El agente secreto presenta un personaje absolutamente protagonista, pero lo rodea de tantos personajes, historias y vidas diferentes, que esa sensación coral rápidamente se adueña del producto. El título parece funcionar más como metáfora que en sentido estricto, de forma que nos adentramos en las experiencias como refugiado dentro de su propio país de un personaje perseguido a dos bandas, siempre desde el mismo lado, el aparato del Estado y los intereses económicos representados en la fuerza industrial y empresarial que también caracterizaron una época paradójica de represión y auge económico.

Sus dos horas y media aprovechan todo un rico material dramático en el que la fuerza del cine constituye un pilar fundamental de la historia, haciendo de clásicos como Tiburón o La profecía, metáforas de una época, del miedo que provoca las peores pesadillas y la necesidad de exorcizarlas, de afrontar esos demonios que generan acritud y desarraigo, y que hoy vuelven a estar tan presentes en la política mundial, bajo la nueva forma de democracias erráticas y forzadas. Wagner Moura, tras su exitoso paso por la serie Narcos, hace un trabajo extraordinario, arropado por un interminable plantel de actores y actrices que conforman un sensacional mosaico humano, tan entrañable como execrable. En sentido personal estricto, me conmovió especialmente el momento en el que se revela que cierto edificio sanitario ocupa el lugar que en el pasado ocupó un importante cine de Recife, capital de Pernambuco, pues yo mismo resido en un edificio que después de un tiempo viviendo en él descubrí que ocupaba la plaza del antiguo Cine Goya que tantas veces frecuenté con mi padre.

Cuestiones románticas aparte, este es un film excelente, magníficamente ambientado con ayuda de una producción holgada, la que propicia la colaboración de varios países europeos, y con interpretaciones sensacionales. Un excelente thriller para hablar de miseria institucional, desviación de fondos y corrupción a gran escala. Una estupenda selección de temas musicales completan la que a nuestro juicio es una de las mejores películas del año, y la que más nos ha convencido de cuantas optan a los Oscar. De momento, los premios al mejor director y al mejor actor en Cannes los tiene asegurados, así como el de mejor actor en los Globos de Oro.

LA MALDICIÓN DE SHELBY OAKS Docudrama ingenioso pero de escaso alcance

Título original: Shelby Oaks
USA-Bélgica 2024 99 min.
Guion y dirección
Chris Stuckman Fotografía Andrew Scott Baird Música James Burkholder y The Newton Brothers Intérpretes Camille Sullivan, Sarah Durn, Michael Beach, Brendan Sexton III, Charlie Talbert, Robin Bartlett Estreno en Estados Unidos 24 octubre 2025; en España 20 febrero 2026

La experiencia como periodista de Chris Stuckman debe haber influido para que los primeros veinte minutos de este film resulten tan novedosos, por cuanto formulan todos los precedentes de la trama en formato de reportaje televisivo, con entrevistas, imágenes reconstruidas, informativos y recortes de periódico milimétricamente reproducidos como si de realidad se tratara, en un estilo que recuerda a experiencias de falso documental como Las brujas de Blair o falsas grabaciones domésticas como Paranormal Activity,

Pero tras los avanzados títulos de crédito, todo se torna convencional en su tendencia puramente cinematográfica, constituyendo el conjunto una original mezcla de documental y ficción que nos lleva a una historia de demonios, casa del terror, pasadizo secreto y otras constantes del género, bañadas con una música atmosférica omnipresente e inconveniente, todo lo cual resta originalidad e interés al resultado final.

Con todo, la historia de una mujer que busca a su hermana desaparecida diez años atrás, cuando un reportaje televisivo la trae a la actualidad y desencadena un trágico pero revelador suceso, tiene sus aciertos y demuestra que Stuckman, que después de un mediometraje y un documental, debuta en el largometraje, se maneja suficientemente bien como para provocar suspense e inquietud. Sin embargo, la propuesta se revela menos malsana de lo que pretende, siempre que nos recuerda trágicos acontecimientos que han ocurrido en la realidad sin intevención de agentes fantásticos. Lástima, porque los ingredientes son suficientemente adecuados para generar una obra de mayor envergadura emocional.