Dirección Antoine Fuqua Guion John Logan Fotografía Dion Beebe Música Lior Rosner Intérpretes Jaafar Jackson, Colman Domingo, Nia Long, KeiLyn Durrel Jones, Juliano Valdi, Miles Teller, Larenz Tate, Kendrick Sampson, Laura Harrier, Jayden Harville, Jaylen Lyndon Hunter, Judah Edwards, Nathaniel Logan McIntyre, Amaya Mendoza Estreno en España 22 abril 2026; en Estados Unidos 24 abril 2026
Quizás quienes conozcan en profundidad la biografía extra oficial de Michael Jackson, encuentren en esta película centrada en sus primeros años como artista infantil y su posterior ascenso al estrellato más absoluto tras la publicación del icónico álbum Thriller, falsedades y ocultaciones. El resto, conscientes sólo de sus barrabasadas posteriores, sus excentricidades y sus supuestos abusos sexuales a niños y niñas, no encontramos en esta primera mitad de su corta vida nada que censurar. En cuanto al abuso del que fue víctima por parte de su padre, si lo fue de carácter sexual, sí que se ha ignorado. Pero si, por el contrario, lo fue en cuanto a explotación, control y malos tratos, ha quedado perfectamente reflejado en el primoroso guion del prestigioso John Logan, que habrá hecho malabares para contentar a la familia, artífice del producto, y mostrar un personaje amante de niños y animales, filántropo, excéntrico en su justa medida, y sometido en muchos sentidos.
Logan creó la serie Penny Dreadful, algunos de cuyos episodios fueron dirigidos por J.A. Bayona y Paco Cabezas, participó en los guiones de Skyfall, Spectre y Gladiator, y fue autor absoluto de los de El aviador y La invención de Hugo, ambas de Scorsese. No cabía esperar de él un mal trabajo, y desde luego no lo es. Por su parte, Antoine Fuqua no puede considerarse un gran director, pero sí eficiente, que encontró sus mejores trabajos en Training Day y The Equalizer, y desde luego es capaz de insuflar el suficiente ritmo y energía a un producto como éste como para resultar eficiente, y desde luego lo es, sobre todo para fans e incondicionales. Quienes hemos vivido esa evolución desde sus inicios en The Jackson 5, aunque fuera a través de hermanas y padres, después The Jacksons, y en solitario desde Off the Wall, con ese puro y singular sonido Quincy Jones, también tenemos motivos para salir del cine satisfechos. No buscábamos morbo ni desmitificación, sino espectáculo, una historia sólida como la que proporciona esa difícil relación paterno filial, y buena música.
Todo eso, además de unas emocionantes recreaciones de sesiones de grabación, conciertos masivos y realizaciones de video-clips legendarios, está en esta película de la que se ha desentendido por motivos personales Janet Jackson, cuyo personaje no aparece en la película. Sí lo hacen otros fundamentales como Berry Gordy, magnate de Motown, un majestuoso Quincy Jones y Walter Yetnikoff, presidente de CBS, que sirve a Mike Myers para otra de sus divertidas intervenciones, esta vez evidenciando el racismo de la MTV, al menos en sus inicios. Por otro lado, tenemos una estupenda interpretación del propio sobrino de Michael, Jaafar, hijo de Jermaine, parecido absoluto incluido, no como la pobre Whitney Houston, a quien Naomi Ackie no se le parecía en nada en su particular biopic. No hacía falta pedirle más, y quienes disfrutamos en su día del arte del irrepetible cantante, lo hacemos también ahora recordando una época y un fenómeno, aunque no fuéramos precisamente fans ni incondicionales del rey del pop.






