jueves, 14 de noviembre de 2019

SEFF 2019. JUANA DE ARCO Postal musical de aficionados sobre un personaje trillado

Título original: Jeanne
Francia 2019 137 min.
Guion y dirección Bruno Dumont, según la obra de Charles Peguy Fotografía David Chambille Música Christophe Intérpretes Lisa Leplat Prudhomme, Annick Lavieville, Justine Herbez, Benoît Robail, Alain Desjacques, Serge Holvoet, Julien Hanier, Christophe, Fabrice Luchini Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2019; en Francia 11 septiembre 2019; en el Festival de Sevilla 14 noviembre 2019

Francia tiene siempre su enfant terrible, y últimamente nadie mejor que Bruno Dumont parece merecer ese título. Desde 2006, cuando estrenó Flandres, un drama romántico y bélico que consiguió el Gran Premio del Jurado en Cannes, no ha hecho sino aumentar esa sensación de realizador caprichoso que se enfrenta a sus proyectos con una visión muy particular de la estética y la provocación. En el Festival de Sevilla lo hemos podido comprobar con Camille Claudel 1915, protagonizada por Juliette Binoche, y con la insufrible Ma Loute (La alta sociedad), que se llevó el Giraldillo de Oro contra pronóstico. Hace un par de años se enfrentó a la figura de Juana de Arco en clave de seudomusical en Jeannette, que aquí se tituló La infancia de Juana de Arco. Entonces contó con la jovencísima Lisa Lesplat en el rol principal, y otra joven al final a edad más madura. Ahora vuelve a ser Lesplat quien con solo doce años da vida a la heroína y santa francesa, aunque sigue aparentando ante la hoguera menos edad que quien le incorporó de mayor en la anterior entrega. Se trata de llevar al cine un díptico teatral de Charles Peguy, y el resultado de la segunda parte es este esperpéntico fresco histórico que parece rodado por aficionados. Antes la figura de Juana había sido objeto de películas de Dreyer, Victor Fleming con una Ingrid Bergman superados los treinta, o más recientemente Luc Besson. Solo Lelee Sobieski en una producción televisiva con dieciséis años parece reflejar mejor la apariencia más acorde de la protagonista. Lesplat solo contaba doce años cuando rodó esta improbable Juana de Arco parlanchina y redicha a la que dan réplica una serie de insufribles personajes en playas, campos, bunkers de la guerra y la Catedral de Aimes. Una producción ciertamente baratita en la que los interminables parlamentos se combinan con anacrónicas canciones de Christophe, mientras entre todos los despropósitos posibles aparece también una exhibición ecuestre digna de Jerez de la Frontera. A estas alturas sorprende que todavía estas historias eclesiásticas sigan mereciendo tanta atención, aunque sea para criticar la institución.

SEFF 2019. TECHNOBOSS Musical anti estrés laboral

Portugal-Francia 2019 112 min.
Dirección Joâo Nicolau Guion Joâo Nicolau y Mariana Ricardo Fotografía Mário Castanheira Música Pedro Da Silva Martins, Norberto Lobo y Luis José Martins Intérpretes Miguel Lobo Antunes, Luísa Cruz, Américo Silva, Duarte Guimarâes, Matias Neves, Tiago Garrinhas, Sandra Faleiro, Ana Tang Estreno en e Festival de Locarno 11 agosto 2019; en Portugal 7 noviembre 2019; en el Festival de Sevilla 14 noviembre 2019

Como casi todo lo que nos llega a través de festivales del vecino Portugal, nos encontramos ante una insólita propuesta que combina musical con comedia, drama social y hasta romántico. Realizado tan precariamente que incluso un viaje a Sevilla es resuelto con un fundido en negro tras el que escuchamos las experiencias del protagonista en El Corte Inglés, seguido de una típica mesa de velador sevillano con cerveza y aceitunas y fondo negro, y rematado con el protagonista bailando el Aserejé de las Ketchup junto a su coche, de cuya radio sale este éxito de los noventa. El hilo argumental gira en torno a un hombre ya maduro, próximo a la jubilación, que se dedica a suministrar a grandes y pequeñas empresas mecanismos de seguridad que no siempre funcionan correctamente. Su buen talante e infinita paciencia hace que se tome esta última etapa de su vida laboral con extrema tranquilidad, mientras intenta seducir a la encargada de la consejería de un hotel de lujo y lidia con su hijo, nieto y jefe, siempre bajo la supervisión y los buenos consejos de un hipotético jefe con el que solo habla por teléfono y que es quien le inspira esa paciencia infinita. Todo esto puesto en escena con extrema pulcritud y economía de medios, incluidos algunos fondos pintados que francamente descolocan, pero con ese encanto que saben desplegar los portugueses y que se extiende a unas canciones amables y distendidas. Evidentemente no vale gran cosa pero se deja ver aunque sea como producto extraño, simpático y un punto marciano.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

VENTAJAS DE VIAJAR EN TREN Trastornos salvajes en cadena

España 2019 102 min.
Dirección Aritz Moreno Guion Javier Gullón, según la novela de Antonio Orejudo Fotografía Javier Agirre Erauso Música Cristóbal Tapia de Veer Intérpretes Luis Tosar, Pilar Castro, Ernesto Alterio, Qim Gutiérrez, Belén Cuesta, Macarena García, Javier Godino, Javier Botet, Gilbert Melki, Ramón Barea, Daniel Hurvath CineZona Estreno en el Festival de Sitges 5 octubre 2019; en salas comerciales 8 noviembre 2019

Hacía tiempo que no se veía en el cine español una película tan original y sorprendente. Echando mano de una estética próxima a algunas de las más célebres y rebuscadas producciones de Javier Fesser, y con un libreto tan sabroso en la mano como la novela de Antonio Orejudo en la que se basa, Aritz Moreno dirige su primera película con un pulso y un ingenio sobresalientes y algo insólito tratándose de un debutante. Como si de una de esas muñecas rusas se tratara, la historia se compone por varias a la vez, como si fueran unos relatos salvajes, unos dentro de otros hasta provocar una especie de puzzle que el espectador tiene que ir colocando ordenadamente en su cabeza para ir sacando las consecuencias que la cinta propone sobre diversos tipos de trastorno mental y sus derivados.

Finalmente son nuestros miedos y traumas los que yerguen este castillo de naipes, siendo seguramente el mayor de todos nuestros terrores la pérdida de la razón y el alejamiento de la realidad. Una vistosa puesta en escena, un muy cuidado y esmerado elenco interpretativo, una rigurosa planificación del material, incluida su original banda sonora, que contribuye sobremanera al extrañamiento generalizado, y un montaje ágil y estudiado que permite el máximo de información en el tiempo justo y sin abrumar, logran que el producto se disfrute con facilidad y hasta entusiasmo.

Este juego de espejos convence de que en la vida lo más sorprendente puede ser real y lo más convincente irreal. Hay que estar alerta porque en cualquier momento somos nosotros quienes perdemos la razón.

SEFF 2019. ATLANTIS Devastación tras la guerra

Ucrania 2019 106 min.
Guion, fotografía y dirección Valentyn Vasyanovych Intérpretes Andriy Rymaruk, Liudmyla Bileka, Vasyl Antoniak Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2019; en el Festival de Sevilla 13 noviembre 2019

Todo el poder devastador físico y moral de una guerra concentrado en unas cuantas secuencias en las que recorremos el peregrinaje de un hombre que sufre síndrome de estrés postraumático por una Ucrania devorada por la guerra de 2015 que acabó con la anexión de Crimea a Rusia. La acción transcurre diez años después de aquella fecha, con un país desolado y casi sin esperanza. La violencia interiorizada en quienes lucharon en la guerra, la crisis de la industria siderúrgica y un país sembrado de minas y cadáveres son los ambientes por los que este ex soldado realiza su particular via crucis diario. Una serie de largas secuencias sin elipsis y con vocación minimalista componen la particular estructura de esta cinta premiada en la sección Horizontes del pasado Festival de Venecia. El sufrido protagonista encontrará el camino de redención y esperanza en una especie de ONG que recupera los cadáveres enterrados en fosas comunes e investiga sus identidades, algo que en nuestro país tendría que haberse hecho hace mucho tiempo y no darle tantas vueltas. Este trabajo humanitario e identitario y la relación que entabla con una compañera se convertirán en válvula de escape para salir de esa crisis traumática en la que se encuentra, curar heridas y aliviar tanto dolor acumulado. En el proceso se corre el peligro de que el espectador pierda el interés, debido a un ritmo premioso y la deliberada dilatación de las secuencias, pero no cabe duda de que su director tiene las ideas muy claras y sabe perfectamente convertir su intención en realidad, quizás por eso se encarga también del guion y la fotografía, por cierto muy preciosista.

SEFF 2019. SINÓNIMOS No queda donde ocultarse

Título original: Synonymes
Francia-Israel-Alemania 2019 123 min.
Dirección Nadav Lapid Guion Nadav Lapid y Haim Lapid Fotografía Shai Goldman Intérpretes Tom Mercier, Quentin Dolmaire, Louis Chevillotte, Uria Hayik, Olivier Loustau, Yehuda Almagor, Léa Drucker Estreno en el Festival de Berlín 13 febrero 2019; en Israel 28 febrero 2019; en Francia 27 marzo 2019; en el Festival de Sevilla 13 noviembre 2019

Nadav Lapid, que tanto sorprendió hace cinco años con La profesora de parvulario, sigue confiando en la fuerza de las palabras y en este caso particular del idioma como herramienta para expresar nuestras emociones y sentimientos y huir de aquello que nos disgusta o perturba. Yoav es un joven israelí que aterriza en París para trabajar en su embajada como personal de seguridad. Sin embargo pronto descubriremos que su razón para buscar su sitio en la capital francesa es huir de una guerra permanente, la que sufre y provoca su país desde que se proclamó como estado. Claro que esto es simplificar mucho las cosas en un film en el que el extraño comportamiento de un joven que parece más que trastornado va fijando el devenir de los acontecimientos, todo en un conjunto en el que se percibe una fuerte tensión sexual, exprimida por las miradas y los cuerpos cercanos y una generosa exhibición de la hermosa anatomía del protagonista. Habría que manejar los recursos y lenguajes que el director israelí parece querer estar instaurando en esta cinta con la que obtuvo el Oso de Oro en Berlín, para poder analizar en su justa medida y sin miedo a equivocarnos el posible trasfondo que parece querer transmitir un film tan caprichoso como pretencioso. Pero la ciudad de la luz no parece ser ya el lugar idóneo para hacer volar la imaginación; también allí se ha establecido el caos y la represión y puede que Yoav no encuentre su lugar en el mundo.

SEFF 2019. LA FAMOSA INVASIÓN DE LOS OSOS EN SICILIA Espectáculo violento y reaccionario ¿para niños?

Título original: La fameuse invasion des ours en Sicile
Francia-Italia 2019 82 min.
Dirección Lorenzo Mattoti Guion Thomas Bidegain, Jean-Luc Formental y Lorenzo Mattoti, según la novela de Dino Buzzati Música René Aubry Voces (en versión francesa) Leïla Bekhti, Thomas Bidegain, Jean-Claude Carrière, Beppe Chierici, Arthur Dupont, Thierry Hancisse, Pascal Demolon, Jacky Nercessian, Boris Rehlinger Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2019; en Francia 9 octubre 2019; en Italia 7 noviembre 2019; en el Festival de Sevilla 13 noviembre 2019

Visto lo visto, de Italia podíamos esperarnos cualquier cosa, pero de Francia cuesta creer que se embarque en una producción tan reaccionaria e inapropiada para fines educativos como ésta. Se trata de una adaptación a dibujos animados del libro homónimo de Dino Buzzati, una institución en Italia, autor de la célebre El desierto de los tártaros, también llevada al cine, por Valerio Zurlini en 1976. Pero aun cuesta más trabajo creer que en esta cinta se hayan involucrado gente como Thomas Bidegain, guionista de Un profeta o Los hermanos Sisters y director de Mi hija, mi hermana (Les cowboys) o el famoso guionista Jean-Claude Carrière, colaborador en varias sonadas ocasiones de Buñuel. Y es que nos encontramos ante una historia de guerra, de violencia, entre osos y humanos, de nuevo con la monarquía como institución natural, ese origen divino que convierte en unos y no otros en líderes de la manada, y con mensajes, ambientes y personajes más afines a la logística Disney más ultraconservadora que al cine de animación eminentemente educativo al que nos tienen acostumbrados los franceses. Tanto intelectual sorprende en un caso tan lamentable y repugnante como éste a efectos humanistas. En el aspecto formal la empresa se salva con estética nipona y algunas secuencias brillantemente coreografiadas, pero en el fondo se llega incluso a espetar la consigna de que cada cual ha de ocupar el puesto que se le ha asignado, nada de combinaciones o integraciones progresistas. Lo peor es que habrá tanta gente que crea que se trata de un producto ideal para sus hijos e hijas, cuando no es conveniente ni para adultos, que así anda el patio.

martes, 12 de noviembre de 2019

SEFF 2019. SOBRE LO INFINITO La vida en amables ilustraciones de colores

Título original: Om det oändliga
Suecia-Alemania-Noruega 2019 78 min.
Guion y dirección Roy Andersson Fotografía Gergely Pálos Intérpretes Martin Serner, Bengt Bergius, Marie Burman, Amanda Davies, Tatiana Delaunay, Karin Engman, Thore Flygel Estreno en el Festival de Venecia 3 septiembre 2019; en el Festival de Sevilla 12 noviembre 2019

El veterano director sueco Roy Andersson ha hecho del sketch su particular marca de casa en películas como Canciones del segundo piso, La comedia de la vida o Una paloma se posó en una rama… Resulta difícil distinguir el leit motiv que informe cada una de estas cintas, aunque en esta ocasión pudiera tratarse de ver la vida desde polos opuestos, la banalidad o la trascendencia, lo amable y lo cruel, la belleza y lo grotesco. Con un uso menos recurrente del humor que en su anterior film, Andersson apuesta esta vez por una mayor espiritualidad en el conjunto, comandado por un sacerdote que ha perdido la fe y ofrece la eucaristía algo alegre después de beberse la mitad de la sangre de Cristo. Una pareja de presuntos enamorados sobrevuelan una ciudad que antes fue hermosa y ahora está reducida a ruinas, o tres hermosas jóvenes se marcan un simpático baile al son de un swing. Todos estos episodios se muestran igual que en su anterior título, con un cuidado especial por el encuadre (estático) y el detalle, como si fueran cuadros animados, pinturas elegantes y equilibradas, predominando el tono pastel y una iconografía casi de ilustración para cuentos. Quizás todo esto sin embargo no sea suficiente para que el total tenga el calado emocional que tanto preciosismo busca, a pesar del premio a la mejor dirección obtenido por Andersson en el Festival de Venecia.