martes, 27 de diciembre de 2022

WHITNEY HOUSTON: I WANNA DANCE WITH SOMEBODY Una voz que emociona

Título original: I Wanna Dance with Somebody
USA-Reino Unido 2022 146 min.
Dirección
Kasi Lemmons Guion Anthony McCarten Fotografía Barry Ackroyd Música Chanda Dancy Intérpretes Naomi Ackie, Stanley Tucci, Tamara Tunie, Nafessa Williams, Ashton Sanders, Clarke Peters, Daniel Washington, Bailee Lopes, Bria Danielle Singleton Estreno en España 21 diciembre 2022; en Estados Unidos 23 diciembre 2022

Hace apenas cuatro años un documental se atrevió a desvelar algunos de los secretos y traumas más íntimos de la que muchos consideramos la mejor voz soul femenina de las últimas décadas. Ahora ya no hace falta hacerlo, y podemos entrar sin ningún tipo de tapujos y con toda la naturalidad del mundo en esa vida íntima de Whitney Houston de tal manera que ni ella misma si resucitase, ni nadie de su familia, se ruborizaría al verlo. Es un logro de la sociedad que nos llena de orgullo y de satisfacción, y provoca que productos como este no tengan que basarse en el escándalo y el morbo para seducir, basta hacerlo fijando toda o casi toda su atención en el enorme talento de la homenajeada.

Existen varios responsables para que esta no sea en absoluto una película desdeñable. En primer lugar está su guionista, Anthony McCarten, especializado en biografías (Stephen Hawking en La teoría del todo, Winston Churchill en El instante más oscuro, Freddie Mercury en Bohemian Rhapsody y los dos últimos pontífices, Benedicto y Francisco, en Los dos papas), que ha urdido hábil e inteligentemente su trama en torno a los éxitos más fulgurantes de la cantante, permitiendo que sus temas suenen de forma generosa y entablando una ingeniosa relación entre los distintos estados de ánimo de la diva y su música. En especial merecen destacarse su actuación en los Premios de la Música Americana de 2004, cuando entonó sin solución de continuidad los difíciles I Loves You Porgy, And I Am Telling You I’m Not Going (de Dreamgirls) y I Have Nothing, y cuando presentó su último álbum de estudio en el show de Oprah Winfrey al son de la significativa I Didn’t Know My Own Strength, tras superar graves crisis sentimentales y adicciones a las drogas y el alcohol. En segundo lugar merece destacarse el trabajo de Naomi Ackie, gracias al cual y al cuidado estilismo de la película, ha conseguido parecerse a la bellísima cantante a pesar de no atesorar tanta hermosura.

Merece destacarse una vez más el espléndido y comedido trabajo de Stanley Tucci, esta vez incorporando al productor y fundador de Arista Records, Clive Davis. Y finalmente cabe congratular también a su realizadora, Kasi Lemmons, a quien hemos visto como protagonista de la primera versión de Candyman, y ha dirigido interesantes películas como Eve’s Bayou o Harriet, por haber sabido impregnar al conjunto de la energía y el dinamismo que requiere. Pero sobre todo brilla el rendido y sentido homenaje a una voz única y una presencia magnética, y esto lo consigue de forma tan sensacional como respetuosa.

sábado, 24 de diciembre de 2022

LA ALEGRE NAVIDAD DE LA ROSS Y EL CORO YAGO SCHOOL

Concierto de Navidad de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Vladimir Dmitrienco, concertino y dirección musical. Coro Yago School. John Richard Durant, dirección del coro. Programa: Obras de Vivaldi, Haendel, Mendelssohn, Pola & Wyle, Waldteufel, Almarcha, Grüber, Berlin, Durant, Pierpoint, y villancicos populares. Teatro de la Maestranza, viernes 23 de diciembre de 2022

Aitana, la auténtica estrella de Belén, en el centro de la foto

Hemos perdido la cuenta de los años que Vladimir Dmitrienco, el entrañable y adorable solista de los violines segundos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, lleva organizando con todo el cariño del mundo estos conciertos de Navidad que unen a la orquesta y el Teatro de la Maestranza para brindar con todas las familias, en el más amplio sentido del término que abarca todos los modelos y posibles reuniones de gente de todos los tipos, por los mejores deseos de prosperidad y unión entre todos los pueblos. Él arrastra con su entusiasmo a los integrantes de la orquesta que en formación reducida hacen las delicias de los más pequeños y contagian así a los mayores. Junto a ellos y ellas, al escenario del teatro subieron de nuevo los niños, niñas y no tanto que integran el Coro del Colegio Internacional Yago, bajo la dirección de John Richard Durant, que colabora de nuevo con nuestra querida orquesta, tras haber tocado en ella como clarinetista en alguna ocasión y dirigido otros coros también jóvenes como el del Colegio Internacional Europa. Además de Durant también son responsables de este coro de voces blancas los principales artífices de la prestigiosa Escolanía de Los Palacios, Enrique Cabello y Manuel Busto.

Aprovechando la oportunidad de tener el teatro rebosando de público y con una amplia presencia de los y las más pequeñas, Dmitrienco procura acercarles los grandes clásicos, como Vivaldi, cuyo concierto de Las cuatro estaciones dedicado al Invierno sonó en un arreglo especial que encadena sus movimientos con suaves transiciones y cuenta con la divertida intervención de populares villancicos integrados en sus acordes, cortesía del percusionista Ignacio Martín. Un curioso matrimonio entre Haendel (Joy to the World) y Mendelssohn (Hark! The Herald Angels Sing) dio paso al famoso Vals de los patinadores de Émile Waldteufel, que Dmitrienco aprovechó para hacer bromas con la temperatura poco navideña de Sevilla (no se levantará muy temprano por la mañana). También Bach sonó como colchón sobre el que el coro entonó el tradicional Fun Fun Fun, así como la Marcha Radetzky de Strauss dio forma a La Marimorena con la colaboración entusiasta, perfectamente ritmada y entonada del público, que hizo también lo propio con el We Will Rock You de Queen sobre el que coro y orquesta construyeron Campana sobre campana.

Vladimir Dmitrienco

En el apartado melódico americano brillaron It’s the Most Beautiful Time of the Year, compuesto por Edward Pola y George Wyle y popularizado por Andy Williams, que dirigió Durant, cuya composición de espíritu conciliador Our World fue cantado por una niña de nombre Aitana que ya antes había despertado nuestra atención por su madera de auténtica estrella infantil. Más comedidas resultaron la joven que cantó Noche de Paz, y Sol Almarcha, que cantó uno de los tres villancicos incluidos en el programa escritos por su padre, Rafael Almarcha, componente de Siempre Así que fundó precisamente este coro hace diez años. No faltaron a la cita White Christmas, la canción con la que el gran Irving Berlin ganó un Oscar en 1942, y Jingle Bells en sus versiones castellanas, Blanca Navidad y Navidad Navidad respectivamente, siempre con el muy disciplinado y entrañable coro acertando en sus interpretaciones. Un éxito rotundo y una razón para volver a casa felices, tanto como aquellos peces en el río que beben una y otra vez.

Fotos: Guillermo Mendo
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

viernes, 23 de diciembre de 2022

CUERDA CRISPADA Y VIENTOS AFABLES EN LA CONJUNTA

2º concierto de la XII temporada de la Orquesta Sinfónica Conjunta de la Universidad de Sevilla y el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo. Ysé Dastugue, guitarra. Juan García Rodríguez, dirección. Programa: Concierto elegiaco para guitarra y orquesta, de Leo Brouwer; Serenta para vientos Op. 44, de Antonin Dvorák. Salón de actos-Aula Manuel Trillo de la ETS de Arquitectura, jueves 22 de diciembre de 2022


Aunque inició su duodécima temporada la pasada semana, tras hacernos padecer la incertidumbre de si este año volveríamos o no a disfrutar de esta orquesta que tantas satisfacciones nos ha dado desde su constitución en 2011, ha sido este segundo concierto con el que por fin hemos tomado contacto de nuevo con sus incontestables amabilidades. García Rodríguez, su principal artífice y moldeador, se puso una vez más al frente de esta formación forzosamente cambiante, no olvidemos que está integrada por el alumnado del Conservatorio Manuel Castillo, ya sea en fase final de sus estudios o en prácticas, y los resultados fueron otra vez tan estimulantes como ilusionantes.

Si el primer concierto, el pasado miércoles 14 de diciembre, tuvo lugar en el Teatro Los Remedios, ubicado en el Colegio de los Padres Blancos, en esta ocasión el lugar elegido fue el salón de actos de Arquitectura, que tantos recuerdos alberga para la cinefilia de los setenta y ochenta del pasado siglo, cuando allí tenía su sede el Cine-Club de la facultad. Hacía tiempo que no lo visitábamos y nos llevamos una grata sorpresa al comprobar cómo lo han habilitado y modernizado para permitir que conciertos como el de anoche gocen de una alta calidad acústica y la máxima comodidad para disfrutar de sus propuestas. Es así como orquesta y director, también responsable del conjunto puntero de música contemporánea Zahir Ensemble, se enfrentaron a uno de esos programas singulares que hacen tan atractiva su temporada año tras año y cubren así un hueco que conjuntos profesionales no se atreven a llenar, o quizás no tengan la imaginación suficiente para hacerlo.

En esta ocasión abordaron el que quizás sea el trabajo más emblemático del compositor, director y guitarrista Leo Brouwer, cuyo paso por la Orquesta de Córdoba como director titular en la década de los noventa nos dejó tan grato recuerdo. Se trata del Concierto elegiaco para guitarra. Para ello se contó con la colaboración del también joven guitarrista francés Ysé Dastugue, que realizó en nuestra ciudad estudios de perfeccionamiento junto al maestro Francisco Bernier. La pieza se inicia con acordes de la guitarra muy pausados, con un espíritu tremendamente tranquilo, que recibe rápidamente la respuesta contundente de una cuerda crispada y misteriosa, potenciada por una percusión contundente, timbales en un extremo y marimbas y glockenspiel al otro. A partir de ahí solista y conjunto desarrollan un diálogo que no parece acercarles, hasta que paulatinamente vemos percibiendo cierto acercamiento que conforme avanza se convierte en una interrelación ya fluida. Pero nada de eso sería perceptible sin el trabajo concienzudo de la batuta, siempre enérgica y decidida, y la disciplina férrea observada en los y las integrantes seleccionadas para la ocasión. García definió la obra con un trabajo muy meticuloso en las dinámicas y los crescendos que la caracterizan, mientras Dastugue mantuvo una pulsación segura y muy bien articulada, tanto en los pasajes tranquilos como en los más agitados, logrando una integración total con la orquesta, reforzando así su tímbrica y manteniendo en todo momento su sentido del ritmo.


Con Dvorák fue la sección de vientos de la orquesta la que se lució, con un esmerado trabajo en las maderas, oboes, clarinetes, fagots y contrafagot, y salvando con una nota alta el difícil trabajo de mantener el tono y la afinación en las trompas. A todos ellos y ellas se unieron un violonchelo y un contrabajo, imprescindibles para pulir las transiciones y potenciar el cuerpo de la pieza. El resultado fue una Serenata para vientos Op. 44 absolutamente encantadora, llena de magia y lirismo, sencilla pero contundente en su noble marcha cortesana de arranque, de aires inconfundiblemente pastoriles en su danzarín minueto, llena de lirismo y contención en su romántico andante, y potente y desenfadado en su alegre finale. Esperamos con mucha ilusión el resto de una programación que contiene escalas tan estimulantes como la que protagonizarán el 24 de febrero, ya en el habitual Auditorio de Ingenieros, junto a Natalia Labourdette y cuatro pianistas interpretando música de Alberto Ginastera y John Adams.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 22 de diciembre de 2022

EL UNIVERSO DE ÓLIVER El año del cometa

España 2022 112 min.
Dirección
Alexis Morante Guion Alexis Morante, Miguel Ángel González, Raúl Santos e Ignacio del Moral, según la novela de Miguel Ángel González Fotografía Carlos García de Dios Música Julio de la Rosa Intérpretes Rubén Fulgencio, Salva Reina, María León, Pedro Casablanc, Mara Guil, Moreno Borja, Iván Renedo, Josu Eguskiza, Ignacio Mateos, Luna Berroa, Lorca Prada, Fran Torres, María Alfonsa Rosso, Roberto Campillo Estreno 13 mayo 2022

Recuperamos este título estrenado el pasado mayo por su implicación en los diversos premios que se conceden durante esta época del año. En su primer largo de ficción, después de innumerables videoclips y documentales musicales, el algecireño Alexis Morante fija su atención en una novela de carácter generacional con la que autor y realizador no pueden disimular su querencia por el cine americano ochentero, el de aventuras adolescentes en barrios periféricos, con cielos estrellados y miradas al espacio.

Un universo hábilmente trasladado a los barrios más deprimidos de Algeciras, donde el protagonista intenta huir de los problemas económicos y sentimentales de su familia, el entorno hostil en el que surgen diferencias raciales y una pasión por el fútbol que se convierte en refugio y válvula de escape para los niños y niñas que habitan el lugar. Pero Óliver, un Rubén Fulgencio hermano de la omnipresente niña Luna Fulgencio, de mirada a menudo perdida y actitud algo endeble, tiene además otra vía de escape, su imaginación y la relación que mantiene con su abuelo, aficionado como él a observar el universo, justo cuando el Cometa Halley se prepara para surcar el cielo de 1985.

Trazado todo este plan cabe preguntarse cuál es el objetivo de la narración de una historia que ni avanza ni engancha, que se revela bastante marciana en sus postulados y cometidos y no progresa más allá de la mera anécdota sentimental. No ayuda un guion con demasiados resortes y personajes, sin que ninguno llegue a cuajar, ni una puesta en escena que aunque esmerada y con buenos recursos, resultan poco aprovechados en este espectáculo bastante vacío y desorientado. Bunbury, a quien Morante profesa una enorme admiración a través de los trabajos que para él ha dirigido, pone la canción de los títulos finales.

miércoles, 21 de diciembre de 2022

LA MANIOBRA DE LA TORTUGA La luz provoca muchas sombras

España 2022 103 min.
Dirección
Juan Miguel del Castillo Guion Juan Miguel del Castillo y José Rodríguez, según la novela de Benito Olmo Fotografía Gina Ferrer Música Xavier Font Intérpretes Fred Tatien, Natalia de Molina, Mona Martínez, Ignacio Mateos, Gerardo de Pablos, Luisa Vides, Carlos Manuel Díaz, Fran Caballero, Miguel Diosdado, Pablo Béjar Estreno en el Festival de Málaga 24 de marzo 2022; en salas 13 mayo 2022

No tuvo mucha suerte esta segunda película del jerezano Juan Miguel del Castillo, ni en su debut en el Festival de Málaga ni en su limitado y nada publicitado estreno en salas hace ya medio año. Concurre ahora a los premios del cine andaluz en su doble vertiente crítica y académica, y por eso hemos aprovechado para recuperarla. Se trata sin embargo de un sólido y solvente thriller policíaco basado en una interesante novela que desgrana el papel de víctima de la mujer en una sociedad fuertemente machista y violenta.

Dos historias y dos personajes convergen en un mismo bloque de viviendas. Ella es Natalia de Molina, que protagonizó el primer largometraje de Juan Miguel del Castillo, Techo y comida, y ganó un Goya por ello, y él es el actor francés afincado en España Fred Tatien, a quien este año lo hemos visto también en Cerdita. Entrelazados por historias de violencia machista, ella ocupa un papel secundario en esta película de clara vocación criminalista que sigue los pasos de un taciturno y amargado policía en su investigación de la muerte de una joven desaparecida y asesinada de igual forma que nos hemos acostumbrado a ver en las noticias. Ni la luz de Cádiz, primorosamente retratada en esta inquietante película, logra iluminar las terribles sombras que se ciernen sobre sus dolidos personajes.

Quizás el conjunto funciona mejor como intenso drama policial con tensión in crescendo y un paisaje aterrador de chulos, traficantes e instituciones corruptas, que como drama íntimo y doloroso sobre la pérdida y la frustración, por mucho ojo de buey que el esforzado director utilice para retratar el terror experimentado por Natalia de Molina, que esta vez no tiene que imitar el acento gaditano y puede respetar el granadino que tan bien domina habiendo nacido en Linares (Jaén). El esfuerzo de producción y el competente trabajo del resto del elenco logran, con la ayuda impagable de un director consciente de lo que cuenta y hábil para hacerlo, una cinta más estimable de lo que cupiera esperar.

AVATAR: EL SENTIDO DEL AGUA Pandora's Waterworld

Título original: Avatar: The Way of the Water
USA 2022 192 min.
Dirección
James Cameron Guion James Cameron, Rick Jaffa y Amanda Silver Fotografía Russell Carpenter Música Simon Franglen Intérpretes Sam Worthington, Zoe Saldana, Sigourney Weaver, Kate Winslet, Stephen Lang, Cliff Curtis, Giovanni Ribisi, Joel David Moore, CCH Pounder, Edie Falco, Brendan Cowell, Jemaine Clement, Britain Dalton, Jamie Flatters, Jack Champion, Bailey Bass, Filip Geljo, Jo-Li Bliss Estreno en Estados Unidos y España 16 diciembre 2022

Trece años separan esta secuela del éxito que supuso la primera entrega de una saga familiar que amenaza con perpetuarse hasta tres capítulos más. Muchos piensan que James Cameron es un visionario, mientras otros simplemente opinamos que es un ingenioso creador de ilusiones con capacidad para fusionar géneros y referentes, mezclarlos con temas de especial preocupación para la humanidad, y darle a todo un barniz de trascendencia con pretensiones de concienciación y mensajes de muy buena voluntad.

El ecologismo de postal subyacente en el ya clásico de 2009 se traslada ahora a los océanos y las criaturas que habitan en él, aunque se trate del planeta Pandora generado casi a imagen y semejanza del nuestro propio, ya inservible para la posteridad. En eso hemos ganado, porque los paisajes fluorescentes y decididamente horteras de la primera entrega, han sido ahora sustituidos por unos fondos marinos más bellos y sugerentes. También hemos ganado en el hecho de que los protagonistas más jóvenes hayan tomado el relevo de los adultos, con lo que todo ha tomado un cariz más amable y desenfadado. Se trata en esta segunda entrega, larguísima, de seguir las aventuras de un grupo de niños y adolescentes bajo la amenaza de un imperialismo militar empeñado en colonizar el frondoso planeta, en otro claro ejemplo de ejercicio de hipocresía por parte de la misma fuerza que provoca estos desmanes universales. De esta forma, se aprovecha la humanista y ecologista trama para una vez más exhibir el poder más virulento y el arsenal armamentístico más terrible y temible. 

Cameron mezcla hábilmente referentes populares como Waterworld, Tiburón, Peter Pan o Una familia de robinsones para dar forma a esta epopeya en la que se suceden episodios de extrema violencia con otros más placenteros, un uso de la tridimensionalidad tan logrado que hace recomendable su visión en este formato, y una digitalización de los actores y actrices que roza la absoluta perfección (a Sigourney Weaver le habrá encantado verse de nuevo adolescente), aunque seguimos preguntándonos qué esconden los Na’vi tras sus puritanos taparrabos y tangas. En el apartado musical, Simon Franglen, que ya colaboró con James Horner en la primera Avatar y en otras bandas sonoras, como la de Los siete magníficos, compone una música heredera y deudora de la del malogrado compositor, demostrando así un enorme respeto por su mentor.

martes, 20 de diciembre de 2022

BELLÍSIMO RECITAL DE DELPHINE MÉGRET Y MARTÍNEZ-PIERRET

Rasgando el silencio: Ciclo de mujeres compositoras. L’heure rose. Concierto de Navidad. Delphine Mégret, soprano; Carmen Martínez-Pierret, piano; Alejandro Bustamante, violín; Israel Fausto, violonchelo. Programa: Canciones de Elfrida Andrée, Amy Beach, Lili Boulanger, Nadia Boulanger, Cécile Chaminade, Augusta Holmès, Liza Lehmann, Alma Mahler, Mana-Zucca, Fanny Mendelssohn, Clara Schumann, Pauline Viardot, Madeline Dring, Carrie Jacobs-Bond, Poldowski, Mathilde von Rothschild y Dana Suesse. Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza, lunes 19 de diciembre de 2022


Coincidió este recital con la presencia en cartelera y en las nominaciones a los premios que tradicionalmente concede el cine a los mejores trabajos del año, de la película María Lejárraga. A las mujeres de España. En ella la directora sevillana Laura Hojman, autora de Antonio Machado. Los días azules y del audiovisual que acompañó al reciente concierto conmemorativo de la Exposición Iberoamericana del 29, glosa la vida y obra de una de las mejores escritoras del pasado siglo de nuestro país, ensordecida por el machismo imperante, lo que le obligó a firmar sus trabajos, entre los que se encuentran éxitos como el libreto de El amor brujo y la obra de teatro varias veces llevada al cine Canción de cuna, con el nombre de su esposo, Gregorio Martínez Sierra. Hoy todos sus trabajos se le han justamente atribuidos, pero hasta hace muy poco seguía siendo Segura su autor reconocido. Se trata de un lastre que la humanidad ha arrastrado desde tiempos inmemoriales, y que merecería un arduo trabajo de investigación para deshacer todos los entuertos e injusticias urdidas desde antaño, desde la misma Grecia Clásica. Hojman echa mano de la contención, el detalle y la elegancia para narrar a través de los testimonios de intelectuales como Rosa Montero, Vanessa Montfort o Manuela Carmena, las entrañables imágenes de archivo, el delicado trabajo de interpretación de Cristina Domínguez y la voz narradora de Kity Manver, no solo la vida de esta ilustre trabajadora de las letras y la política, sino de paso lamentar cómo la dictadura cercenó todas las ilusiones que millones de mujeres españolas habían depositado en el gobierno progresista con el que empezaban a disfrutar de derechos que durante tanto tiempo se les habían negado.


En esa misma línea de elegancia y contención se desarrolló también este imprescindible recital programado y estructurado por la entusiasta e incombustible Carmen Martínez-Pierret, el mejor hasta la fecha que hemos disfrutado en este ciclo dedicado a recuperar la memoria de tantas y tantas compositoras a la sombra de sus esposos y de una sociedad terriblemente machista cuya huella tanto nos está costando borrar, ni tan siquiera menguar. Nada más y nada menos que diecisiete mujeres protagonizaron este impecable y primoroso trabajo para el que contó con otra mujer incombustible, la soprano Delphine Mégret, capaz de enfrentarse sin solución de continuidad a las de más de veinte canciones programadas. Y eso que al principio pudimos apreciar cierta incomodidad en la colocación de su voz, lo que hizo que la pieza que daba título a la empresa, L’heure rose, una exquisita canción de amor de Augusta Holmes, que también solía firmar con seudónimo masculino, y Les papillons de Mathilde von Rothschild, sonaran destempladas, inseguras y con dificultades para llegar al extremo grave de su registro. Pero debió tratarse de falta de calentamiento, porque en el resto del recital Mégret dio muestras de controlar perfectamente su instrumento, de timbre cálido y aterciopelado y fraseo maleable. A partir de ahí se enfrentó con ahínco y capacidad resolutivo a páginas bien dispares, empezando por dos canciones de muy distinta índole de Cécile Chaminade, con las que pasó de un alto vuelo (Auprés de ma vie) a un complejo trabalenguas (Sombrero), una sentida canción de Elfrida Andrée, quien acuñó el término elevación de la mujer, acompañada en esta ocasión no solo por Martínez-Pierret sino también por el violinista Alejandro Bustamante, que añadió sentimiento y pasión a la pieza y volvería a colaborar en el conocido standard americano I Love You Truly, obra de Carrie Jacobs-Bond con un inconfundible aroma de musical.

Una miniatura de Alma Mahler, la menos prolífica y sin embargo más programada de las compositoras convocadas, dio paso a una nostálgica Clara Schumann, siempre defendidas por Mégret en perfecto estilo y con el feliz acompañamiento del piano, entregado y voluptuoso, siempre en línea con el canto, respetándolo y arropándolo en perfecta sintonía. Tras la última obra compuesta por una debilitada Fanny Mendelssohn, atendiendo a la exquisitez de su propuesta, Mégret siguió dando muestras de buen canto, aplomo y dulzura según tocase, con una divertida canción de la inglesa Madeline Dring, asidua del teatro, la radio y la televisión, cuyo lenguaje eminentemente cabaretero se adornó con un pequeño atrezzo, una taza de té envenenada. Quizás una de las piezas más conmovedoras y evocadoras de la noche fue la propuesta por Rebecca Clarke según textos de Yeats, Down by the Salley Gardens, de aroma rústico y evocador, tan emotiva como Evensong, un homenaje de Liza Lehmann a nuestros seres queridos y desaparecidos. Tras ello Israel Fausto se unió al dúo con su violonchelo para una Chanson d’amour de Amy Beach de tintes sensuales y carnales, con alguna salida de tono dentro de la complicidad lograda. Algo impetuosa y atropellada resultó la pieza basada en textos de Verlaine de Poldowski, compositora y pianista británica de origen polaco que adoptó este seudónimo por conveniencia a la clase aristocrática a la que pertenecía su marido; sin embargo Les étoiles de Pauline Viardot se saldó con gracia y desenfado.

En el bloque final Mégret y Martínez-Pierret se amoldaron con total soltura y perfecto estilo al musical genuinamente americano, dejando claro que algunas de las compositoras del momento podían parangonarse con los más reputados del género, como Gershwin, Berlin o Kern, como así lo demostraron Dana Suesse, Mana-Zucca y la ya citada Jacobs-Bond. Lo curioso es que muchas gozaron en su momento de cierta popularidad, a menudo interrumpida por sus matrimonios y el cuidado de su familia; pero la mayoría hoy han pasado al olvido y por eso es importante que alguien las rescate, como hacen Pierret e Israel, promotores de este ciclo, con acompañamientos tan exquisitos como el de esta ocasión, la soprano Delphine Mégret, que además contó para la ocasión con un espectacular atuendo y una pequeña escenografía que potenció aún más su adecuada expresividad, fundamental para una buena interpretación de lieder y canciones. Para terminar, como propina los cuatro reivindicaron con aires algo porteños ese Bésame mucho que la mexicana Consuelo Velázquez compuso hace exactamente noventa años.

Fotos: Guillermo Mendo
Artículo publicado en El Correo de Andalucía