Ópera para escolares y familias. Autores Antoni Parera Fons y Paco Azorín Dirección musical Virginia Martínez Dirección escénica Paco Azorín Voces Maia Planas, Orlando Niz, Inés Moraleda, Marta Valero, Lluís Martínez-Agudo, Josep Ferrer, Jordi Casanova, Toni Marsol, Xavi Fernández Una Producción de los teatros Maestranza, Liceo y Real, Festival Grec 2010 y Asociación de Amigos de la Ópera de Bilbao. Teatro de la Maestranza, martes 17 de mayo de 2011
Hasta hoy jueves se puede seguir en el Maestranza la que parece ser la ya asentada costumbre de programar espectáculos líricos enfocados a los más jóvenes, con la muy sana intención de introducirlos en el amor por la música y todos sus derivados. Si la temporada anterior Els Comediants nos ofrecían su particular y, a nuestro juicio, disparatada reducción de La Cenerentola de Rossini, ésta se ha optado por un título expresamente concebido para este tipo de eventos, por lo que sus incoherencias con lo que se supone un proyecto educativo son aún mayores.

La partitura de Antoni Parera Fons se decanta por la atonalidad y los sonidos del siglo XX, con notables paralelismos con la música de Leonard Bernstein, especialmente Candide o Trouble in Tahiti, salvando por supuesto las distancias. Es ésta una buena forma de acercar los oídos y sensibilidades más inocentes a una música que aún hoy cuenta con pocos adeptos entre la población adulta. Además estuvo muy bien defendida por una orquesta reducida pero muy efectiva, que Virginia Martínez dirigió con energía y confianza, logrando momentos tan evocadores y mágicos como el de la llegada del hombre a la Luna. El elenco vocal, algunos de los cuales ya estuvieron en aquella Cenicienta, cumplió con solvencia y profesionalidad, muy especialmente la joven soprano Maia Planas, cuya generosa y afinada voz acompañó de una notable agilidad física, ideal para evocar el carácter entusiasta de su personaje. Sin embargo en estos casos sería preferible una más clara y concisa dicción y una mayor proyección que la lograda por los cantantes, de manera que costaba entender la trama, si no fuera por unos títulos aclarativos que la iban resumiendo. La escenografía, por su parte, alcanzó un nivel de calidad considerable, ideal para un público orientado a apreciar grandes montajes operísticos en un futuro próximo.
Crítica publicada en El Correo de Andalucía el 19 de mayo de 2011
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