sábado, 31 de marzo de 2012

4ª Y ÚLTIMA CRÓNICA DEL FEMÁS (30 y 31 de marzo)

Miguel Rincón, Fahmi Alqhai,
Enrique Solinís y Johanna Rose
Tras el fabuloso e irrepetible fin de semana pasado y repitiendo el esquema del año pasado, el Festival terminó con su propio director al frente de la Accademia del Piacere, seguido al día siguiente de la Barroca de Sevilla, una tradición ya del gran final de la muestra que no hace sino corroborar nuestra teoría de que esta edición se parece demasiado a otras anteriores. El primero se celebró en la Iglesia de San Alberto, cuyo párroco tuvo la deferencia de explicar aspectos del edificio y su historia antes de comenzar un concierto que fue una especie de Fahmi y sus amigos, que a lo largo de este dilatado certamen han ido apareciendo en muchas de sus propuestas. No discutimos el nivel alcanzado por estas formaciones locales, y nos encantaría disfrutar de ellas más a menudo, pero muchos y muchas preferiríamos que el FeMÁS diera más entrada a otro tipo de ofertas, nacionales e internacionales, todavía a descubrir por nuestro público. De la misma forma que sería saludable que existiera un mayor esfuerzo en estudiar y desempolvar el magnífico legado cultural y musical de nuestra tierra, en lugar de someterlo a intervenciones y manipulaciones a menudo folclóricas, caprichosas y facilonas con la coartada de la habitual glosa practicada en tiempos pasados.

Iglesia de San Alberto, en la calle Estrella
Los integrantes del conjunto han dado sobradas muestras en ésta y otras ocasiones de su virtuosismo técnico, su elegancia y su rotunda musicalidad, con el siempre magnífico percusionista Pedro Estevan, las excelentes prestaciones de la familia Alqhai a la viola de gamba o de Javier Núñez al clave, incluido un desacreditado Juan Ramón Lara al violón. Pero para estas danzas del XVI y XVII en forma de folías, marionas y jácaras, se optó por unos arreglos que hicieron sin duda las delicias de un público entregado aún a costa de que se desvirtuaran las piezas hasta el punto de mezclar algunas con el flamenco, para lo que se contó con el percusionista David Chupete y la maestría una vez más de Enrique Solinís, que domina la guitarra barroca hasta en estilo agitanado. Todo muy deslumbrante y muy complaciente.


Christophe Coin volvió a colocarse frente a una Barroca de Sevilla que hacía tiempo no disfrutábamos tan al completo, y es que el programa lo demandaba. El lugar elegido fue la Fundación Cajasol, quizás a punto de desaparecer por una pésima gestión y la clásica tozudez sevillana. El francés confirmó ser mejor violonchelista que director; con él la orquesta suena más destemplada en los tiempos pausados, como ocurrió en la introducción de la Obertura de La isla deshabitada de Haydn, pero recupera fuelle en los pasajes enérgicos y briosos. Con una primera parte prácticamente dedicada al compositor austriaco, con la excepción de una anodina aria de Boccherini cantada con estilo por Raquel Andueza, lo mejor fue sin duda la intervención de Coin en el célebre Concierto para violonchelo nº 1, capaz de emocionarnos con tan sólo rozar la cuerda con el arco, tanto que ni siquiera molestó alguna tirantez ni exceso de vibrato. Como Boccherini, Gaetano Brunetti también pasó gran parte de su vida en la corte madrileña. Su música es sin duda de menor categoría y sirvió en la segunda parte para lucimiento del hermoso timbre de Andueza, que cantó con elegante fraseo y las agilidades justas, aunque algo más sosa de lo habitual. Una insustancial broma musical, la Sinfonía nº 33 “El maniático” del mismo autor, puso punto y final a un concierto quizás de los menos memorables de nuestra querida formación, y de paso a una edición del FeMÁS en la que ha brillado la organización, capaz de corregir errores de ediciones anteriores, pero que en general se nos ha antojado, con contadas excepciones, más de lo mismo.

viernes, 30 de marzo de 2012

EL EXÓTICO HOTEL MARIGOLD Una mirada amable al crepúsculo

Título original: The Best Exotic Marigold Hotel
USA-Reino Unido 2011 124 min.
Dirección John Madden Guión Ol Parker, según la novela “These Foolish Things” de Deborah Moggach Fotografía Ben Davis Música Thomas Newman Intérpretes Judi Dench, Hill Night, Tom Wilkinson, Maggie Smith, Dev Patel, Celia Imrie, Penelope Wilton, Ronald Pickup, Tena Desae, Diana Hardcastle Estreno en España 23 marzo 2012

Comedia romántica coral y amable, en la línea de Love Actually o Notting Hill, con la que su director prueba otro género apenas abordado en su variada e irregular filmografía (Shakespeare in Love, La mandolina del capitán Corelli, La deuda…). En ella un grupo de británicos de avanzada edad deciden, por varios motivos, pasar unas vacaciones en el mismo hotel, decadente pero encantador, de la India, impregnado de exotismo y colorido local, pero con más clichés que autenticidad. La excusa sirve sin embargo para regalarnos un par de horas de humor distendido, amabilidad y buenos modales y sentimientos, y unas excelentes interpretaciones del elenco británico, pues en lo que respecta a la historia de los personajes indios el conjunto pierde fuerza e interés. Escrita con cariño y expuesta con sencillez, la cinta vale en lo que lo hacen sus ejemplares protagonistas, si bien sus historias pecan de esquematismo y poco relieve, cosa que no importa tanto si se cumple lo que se propone, que es distraer y divertir, y eso lo consigue. Afortunadamente para la banda sonora no se ha contado con el recurrente y chirriante A.R. Rahman (Slumdog Millionaire), sino con el mucho más interesante y eficiente Thomas Newman, que se adapta para la ocasión a los ritmos y sonidos del lugar. Curiosamente su último trabajo fue La dama de hierro, compuesto para la realizadora de ¡Mamma Mia!, un film con el que éste, aunque no sea musical, tiene muchos puntos en común. Mención especial merece Maggie Smith, que cada vez frecuenta menos el cine pero que sigue teniendo una chispa impresionante.

REDENCIÓN La vida es dura

Título original: Tyrannosaur
Reino Unido 2011 89 min.
Guión y dirección Paddy Considine Fotografía Erik Wilson Música Chris Baldwin y Dan Baker Intérpretes Peter Mullan, Olivia Colman, Eddie Marsan, Paul Popplewell, Ned Dennehy, Sian Breckin Estreno en España 23 marzo 2012

Empezando por su grisácea y oscura fotografía, todo es tremebundo e intencionada y extremadamente miserable y terrible en esta película. Si Peter Mullan es ya de por sí heredero de Ken Loach, pero llevando las premisas sociales de su mentor a extremos más tremendistas (Las hermanas de la Magdalena, y más concretamente NEDS), ahora se pone a las órdenes de un actor metido a guionista y director, Paddy Considine, que lleva aún más lejos esos extremos del Mullan Loachiano. En consecuencia tenemos un glosario de barbaridades que van de la violencia de género a la matanza de perros, pasando por la infancia maltratada, y todo bañado, cómo no, por un río de alcohol. En el mismo tono tremendo, miserable y desagradable se mueven las interpretaciones de su pareja protagonista, siempre rendidos al exceso, mientras la redención del título (el original Tiranosaurio está cogido con alfileres) llega a golpe de guión, sin preparación ni precisión, ni tan siquiera un análisis coherente y serio. Y encima le ríen la gracia en los festivales, como en el de Sundance del 2011, donde logró varios premios, o en los Bafta, donde su realizador y productor fueron distinguidos en su condición de noveles.

AL BORDE DEL ABISMO y del disparate

Título original: Man on a Ledge
USA 2012 102 min.
Dirección Asger Leth Guión Pablo Fenjves Fotografía Paul Cameron Música Henry Jackman Intérpretes Sam Worthington, Elizabeth Banks, Jaime Bell, Anthony Mackie, Génesis Rodríguez, Ed Harris, Kyra Sedgewick, Edward Burns
Estreno en España 23 marzo 2012

Documentalista e hijo del reconocido director danés Jorgen Leth, sobre quien escribió un documental hace unos años titulado The Five Obstructions en el que también aparecía Lars Von Trier, Asger Leth da el salto a Hollywood con este thriller. Si esto es lo mejor que puede ofrecer hoy la meca del cine en temas de suspense, entonces es que el declive es más grave de lo que creíamos. El guión es bochornoso y disparatado, a pesar de lo cual consigue mantener el suspense y entretener, aunque la trama resulta muy previsible. Sus aciertos son tan aislados como la simpática pareja integrada por Jamie Bell y la guapa hija de El Puma, Génesis Rodríguez, y sus cómicas intervenciones. El resto del elenco cumple con dignidad sus cometidos extraídos del manual del cine de suspense y acción, con mención especial a la preocupación que suscita un deterioradísimo y muy envejecido Ed Harris.

miércoles, 28 de marzo de 2012

PROGRAMAS DE ALFOMBRA ROJA EMITIDOS EN RADIOPOLIS - MARZO 2012

20-3-2012 Rompemos el paréntesis realizado durante más de un mes en la emisión del programa centrándonos en los estrenos del viernes 23 de marzo, y escuchando sus bandas sonoras. Blancanieves, El exótico Hotel Marigold, Al borde del abismo, Redención, Todos los días de mi vida y Extraterrestre son algunas de estas películas, que completamos escuchando la música de Alexandre Desplat para Tan fuerte, tan cerca, y de Gabriel Yared para En tierra de sangre y miel.


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27-3-2012 En este segundo programa de esta nueva etapa repasamos los estrenos del viernes 30 de marzo escuchando sus bandas sonoras, como Lorax: En busca de la trúfula perdida, La cazarrecompensas o Cumbres borrascosas, nueva versión de la novela de Emily Brontë, de la que además repasamos algunas de sus adaptaciones más célebres, escuchando música de Alfred Newman, Michel Legrand y Ryuichi Sakamoto.



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PROGRAMAS DE PANTALLA SONORA EMITIDOS EN RADIOPOLIS - MARZO 2012

25-3-2012 Tras varias semanas sin emitir el programa, regresamos con un especial dedicado a repasar la música compuesta por el compositor polaco Zbigniew Preisner para las películas de su compatriota fallecido Krzystof Kieslowski, a propósito de una proyección especial que le dedicó en Sevilla unos días antes al realizador la asociación de amigas y amigos del Cine Linterna Roja. Decálogo, La doble vida de Verónica y Tres colores: Azul, Blanco y Rojo son los títulos elegidos, además una selección del Requiem For My Friend dedicado a su memoria.


Descargar en http://archive.org/details/PantallaSonora2012PreisnerKieslowski

LA ORQUESTA DEL CONSERVATORIO Y LA UNIVERSIDAD CONFIRMA CON BRUCKNER SU COMPROMISO Y RESPONSABILIDAD

Lo que más le urge a esta joven formación sinfónica es encontrar un nombre adecuado, porque con el nivel que exhiben ya va siendo hora de ampliar horizontes y darse a conocer en otros ámbitos. Aunque nos habían sorprendido en sus anteriores únicos tres conciertos, atreverse con Bruckner, y nada menos que con la monumental y mastodóntica Sinfonía Nº 8, no ofrecía apenas garantías de éxito. Y sin embargo de nuevo lo hicieron… maravillarnos por cuarta y definitiva ocasión.

Hace falta mucha madurez, análisis, reflexión y trabajo infatigable para enfrentarse a una partitura en la que su autor planteó tantas cuestiones acerca de la verdad divina y la lucha del hombre por encontrarla y revelarla, con todas sus derrotas y anhelos. Naturalmente la interpretación de la juvenil orquesta no atinó en todos estos planteamientos, pero se acercó mucho y de manera bastante satisfactoria. Al margen de la emoción que suscita - no nos cansamos de repetirlo - ver a esta juventud alternativa, responsable y comprometida, que trabaja duro y se empeña a fondo, no podemos sino reverenciar a Juan García Rodríguez por llevar esta empresa a tan buen puerto, extrayendo tanta energía, fuerza y entusiasmo en cada una de las secciones del conjunto.

Tras un primer movimiento más epidérmico que profundo, los dos centrales fueron sensacionales en sus arrebatos y silencios, logrando un extraordinario trabajo contrapuntístico, y con un adagio conmovedor gracias a un trabajo sensible y muy disciplinado del numeroso elenco. Aunque más matizado que ruidoso, la batuta infló considerablemente los fortissimi del finale, pero siempre desde una sinceridad absoluta y sin apenas desfallecer. Por supuesto que hubo caídas de tensión, desajustes y falsas entradas, pero primó la excelencia, muy perceptible por ejemplo en el caso de los timbales y las trompas, lográndose mantenernos atentos durante toda una hora y cuarto de gloriosa música. Alguien con suficiente influencia debería ir tomando nota para que esta incipiente orquesta vaya trascendiendo del ámbito local.

Crítica publicada en El Correo de Andalucía el 29 de marzo de 2012

domingo, 25 de marzo de 2012

3ª CRÓNICA DEL FeMÁS (del 22 al 25 de marzo)


Gli Incogniti, Alba Roca en el extremo de la derecha
Una de las citas más atractivas de la presente edición del FeMÁS tuvo lugar el viernes 23 en la bellísima Iglesia de Santa Ana en Triana. Comandados por la inquieta y polifacética Amandine Beyer, el grupo Gli Incogniti hizo acto de presencia demostrando una energía y fuerza expresiva extraordinarias, en un programa íntegramente dedicado a Vivaldi en el que no faltaron las archiconocidas Cuatro Estaciones, auténtico reclamo de la noche. Si bien es cierto que de éstas ofrecieron unas versiones protagonizadas por el contraste y el cambio de ritmo, con efectos sorprendentes y originales, y con un dominio indiscutible del estilo y la técnica, no dejan de ser piezas demasiado transitadas, por lo que lo mejor se contuvo en una serie de hermosísimos conciertos interpretados con exquisito gusto y sentido de la retórica, con una disposición de los instrumentos que daba a cada interpretación un efecto multifónico altamente atractivo. A destacar la contundencia y la elegancia empleadas en el Concierto para violonchelo RV420 y la presencia de la violinista Alba Roca, a quien echábamos mucho de menos desde que dejase la Barroca de Sevilla.

Václav Luks al frente del Collegium 1704
El más importante compositor checo del Barroco, Jan Dismas Zelenka, ha encontrado nuevos valedores en Václav Luks y su Collegium 1704, y para demostrarlo presentaron en la Catedral su Misa de Santa Cecilia, un trabajo exquisito y rico en contrapuntos, fugas y armonías, prácticamente desconocido hasta hoy. La excelencia interpretativa primó en los integrantes del conjunto; cuerda, órgano, fagot y oboes que sonaron con plasticidad y equilibrio sorprendentes, a los que se sumaron las ocho extraordinarias voces solistas del Collegium Vocale 1704, logrando juntos una recreación impecable de esta imaginativa, melódica y audaz página coral. El programa se completó con un Miserere del mismo autor, que Luks dedicó a Sevilla y su principal templo, y en el que se apreció una escritura dramática, inhóspitamente agresiva y contundente, pareja en más de un aspecto a lo que contemporáneamente componía Händel.


La soprano gaditana, aunque nacida en
Barcelona, Ruth Rosique
Los todoterreno Ruth Rosique y Dani Espasa al frente del conjunto Vespres d’Arnadí cerraron la semana llena de magia y sensaciones que iniciaron el grupo noruego Nordic Voices. La encantadora soprano lució una voz llena de virtuosismo y tan generosa en agilidades que se quedó en la frontera de la coloratura belcantista sin perder en estilo. Aunque con algún agudo tirante, fue capaz de devorar un complicadísimo programa que incluía la Cantata 51 de Bach y el motete Silete venti de Händel con tanta gracia, estilo y poderío vocal que acabó recibiendo una larguísima y merecidísima ovación. Su habitual delicadeza escénica ayudó también en esta ocasión. El conjunto, que arrancó la velada con una pieza de Tafelmusik de Telemann, destiló tanta energía y un sonido tan envolvente que algunas irregularidades de tono y afinación pasaron a un segundo plano.

Patricia Paz 
No tenía más remedio que sufrir una indisposición la soprano Patricia Paz en el concierto que ofreció junto a Canto Divino el sábado por la mañana en otra joya de nuestro esplendoroso Barroco, el Convento de Santa Isabel. Sólo así se explica que una voz de timbre tan hermoso, canto sereno y delicado y tan en estilo, arrastrara tantas impurezas de fraseo, legato, modulación y emisión, llegando en ocasiones a ser inaudible. En el programa una serie de piezas de la liturgia renacentista luterana de enorme riqueza melódica y armónica, con Buxtehude a la cabeza. Un trío de flautas comandadas por Guillermo Peñalver, con Daniel Zapico (tiorba) y Alejandro Casal (órgano) de apoyo, protagonizaron una parte instrumental solvente pero convencional y viciada en exceso de languidez.

No sería justo en este punto dejar de reconocer el alto nivel logrado por el equipo de organización en esta 29ª edición del festival, lo que ha hecho posible terminar con las insufribles colas, los malentendidos y confusiones, y que todo haya fluido en esta ocasión con mucha ligereza, comodidad y naturalidad.

sábado, 24 de marzo de 2012

EXTRATERRESTRE Idiotez marciana

España 2011 90 min.
Guión y dirección Nacho Vigalondo Fotografía Jon D. Domínuez Música Jorge Magaz Intérpretes Michelle Jenner, Julián Villagrán, Carlos Areces, Raúl Cimas, Miguel Noguera Estreno 23 de marzo de 2012

Una decepción más que añadir a la presente temporada. Cuatro años ha necesitado Nacho Vigalondo para presentar su nuevo trabajo, tras el discreto éxito que suscitó su sobrevalorado debut Los cronocrímenes, una cinta enmarcada en el género de la fantasía y el terror con toques de humor. La de ahora es una comedia romántica con aspecto de vodevil lánguido y marciano. Como aquellas comedias de enredo que hacían las delicias de un público exigente en los teatros de variedades que inundaban nuestras ciudades hace décadas, su argumento gira alrededor de dudas, infidelidades, engaños y traiciones en torno a una incipiente relación romántica, con una invasión extraterrestre (muy pobre en recursos) como telón de fondo, que no sirve más que para introducir elementos dramáticos presuntamente originales y atrevidos. Sin ritmo ni apenas gracia, su mayor acierto reside en haber aprovechado barrios vacíos de la periferia madrileña, así como quizás el famoso aeropuerto inutilizado de Castellón, para recrear una ciudad fantasma a consecuencia de la citada invasión, algo así como una metáfora de la situación de crisis que padecemos en la que el comportamiento humano puede alcanzar límites extremos. Por lo demás, una idiotez en toda regla que se quiere parecer a Shyamalan en su intento de profundizar en nuestra conducta a partir de la ciencia ficción, aunque añadiendo un cansino sentido del humor. Sólo la música parece estar en estilo y sintonía con lo que se nos quiere contar, pero fuera consecuentemente de marco.

viernes, 23 de marzo de 2012

UNA SINGULAR EXPERIENCIA CON UN AFRANCESADO MIKHAIL RUDY

Mikhail Rudy, piano. Programa: Sonata 1.X.1905, Selección de Po zarostlém chodnicku (En un sendero frondoso), y V mlhách (En la bruma) de Leos Janácek; Kartinki s vystavki (Cuadros de una exposición) de Modest Mussorgsky. Teatro de la Maestranza, jueves 22 de marzo de 2012

Quizás sean los tiempos que corren, pero estamos asistiendo a una ola de nostalgia sin precedentes, que nos lleva del cine, con éxitos como The Artist, La invención de Hugo y War Horse (Caballo de batalla), a la música, con este particular concierto que pudimos disfrutar en el Maestranza de la mano del pianista ruso Mikhail Rudy. Hacía mucho, desde hace exactamente cinco años, que no asistíamos a un concierto-instalación como éste; concretamente fue con Rosa Torres-Pardo a propósito de Iberia de Albéniz, aunque los resultados en aquella ocasión fueron muy decepcionantes. Afortunadamente ahora no podemos decir lo mismo.

La Gran Puerta de Kiev, de Kandinsky




Mussorgsky compuso Cuadros de una exposición en 1874 para celebrar la obra de su amigo Viktor Hartmann, basándose en una serie de dibujos y acuarelas suyas expuestas con carácter póstumo, en una operación diametralmente opuesta a la de un réquiem al uso. Kandinsky realizó en 1928 dieciséis acuarelas inspiradas en esta música, con las que se realizó un montaje fílmico que es que ahora el que se ha recuperado a partir de una, suponemos, documentada recreación, pues el original se perdió, no así dichas acuarelas. Música inspirada en pintura, y pintura inspirada en la misma música, como un boomerang, y como resultado una creativa experiencia que nos retrotrae al cine mudo, cuando un pianista sincronizaba su interpretación al ritmo de las imágenes, y al universo Disney plasmado en esa obra maestra que es Fantasía, especialmente sus pasajes dedicados a la Tocata y Fuga de Bach y al Cascanueces de Tchaikovsky. El espectáculo resulta gratificante y estimulante, tanto desde el punto de vista nostálgico como lúdico y estético, aunque sea a costa de distraer la atención sobre la interpretación estrictamente musical.


En Sevilla Rudy se situó a un lado de la gran pantalla
Rudy parece haber somatizado perfectamente el espíritu del país cuya nacionalidad ha adoptado, no sólo por su estética a lo Principito de Saint-Exupéry, sino por su forma de abordar la música, en el caso de los Cuadros con un estilo muy similar al de Ravel – curiosamente autor de la trascripción orquestal de la obra más difundida y lograda – por sus matices sinuosos y seductores y su melancólica expresividad, mostrándose contenido y delicado incluso en los momentos más arrebatados y violentos. Antes abordó la reducida integral pianística de Janacek, salvo por la particularidad de que sólo se ofrecieron cuatro de los trece númeos que integran En un sendero frondoso (traducción literal del original checo, y no los títulos en inglés que inexplicablemente se ofrecieron en el programa de mano, por otro lado muy bien escrito por mi amigo Ismael G. Cabral). Al compositor checo lo conoce muy bien, pero también a su manera, con una línea claramente afrancesada. Ya en la Sonata 1.X.1905 atisbamos unas disonancias románticas en las antípodas de la intención del autor, más bien parco y seco. Aún así fue donde Rudy marcó más las dinámicas y contrastes, despreciadas en el resto de un programa, completado con En las brumas, que ofreció sin pausa ni aplausos, aunque con las habituales y muy molestas toses, caídas de objetos y desempaquetado de caramelos del público maestrante. En su lugar se decantó por acentuar un estilo impresionista más cerca quizás de Satie que del Debussy con el que algunos estudiosos pretenden identificarlo. En definitiva, un sonido romántico inadecuado pero gratificante al oído, síntoma del paradigmático afrancesamiento del reconocido y carismático pianista.

lunes, 19 de marzo de 2012

2ª CRÓNICA DEL FeMÁS 2012 (del 16 al 18 de marzo)


Quizás el emblema de esta edición, Metamorfosis, invite a echar un vistazo al pasado para encarar en la próxima nuevos rumbos, y ello justifique la multitud de rostros y conjuntos que se repiten este año. La excelencia interpretativa de Juan Carlos Rivera y Armoniosi Concerti, y el placer que provoca en nuestros sentidos se dieron cita de nuevo en un festival del que esperamos que en próximas ediciones nos brinde la oportunidad de ampliar horizontes y conocer así más de lo que se hace en otros entornos menos explorados en el campo de la música antigua. En el programa ofrecido por este conjunto el pasado viernes, tras la apertura de la semana de la vihuela que protagonizó el carismático Paul O’Dette dos días antes, nos reencontramos con sonidos y formas con las que estamos ya muy familiarizados; no por ello podemos dejar de destacar la seriedad y rigor con el que Rivera, Consuelo Navas y Juan Miguel Nieto tañeron las danzas de Fabricio Caroso que popularizó Respighi, o las de Cesare Negri, Girolamo Kapspeger y los inevitables Gaspar Sanz y Santiago de Murzia, con tres visiones de los ya célebres canarios españoles incluidas. Para el recuerdo la sensibilidad mostrada en Las penas y Pasacalles de Murzia, si bien hubo demasiada sobriedad en un programa que demandaba mayor dinamismo y un carácter más festivo, pero cuya a priori monotonía se vio una vez más salvada por la excelencia interpretativa de los tres efectivamente armoniosos intérpretes.

Por si fuera poco los nombres que se repiten en esta edición, los conciertos matinales dedicados a los músicos locales ofrecen también más de lo mismo, adelantándose a la programación estival de los Jardines del Alcázar. Temperamento nos trajo un programa confeccionado de manera exquisita a fuerza de arias de cantatas y oratorios de Bach, pero con resultados poco satisfactorios. Desde el respeto y la admiración que nos merecen sus integrantes y sus excelentes currículos, debemos sin embargo decir que Cristina Bayón cantó fuera de estilo, con voz espesa de escolástica técnica y continua e inexplicable tendencia al forte y la coloratura. También sin apenas delicadeza ni estilo, de manera seca, monótona y en exceso contenida atacaron el resto de los integrantes, Rafael Ruibérriz a la flauta, Guillermo Turina al violonchelo y Alejandro Casal al órgano.

También asiduos al Festival, los integrantes de Forma Antiqva, los hermanos Daniel, Pablo y Aarón Zapico, aprovecharon la ocasión para presentar en sociedad su último disco, Concerto Zapico, una práctica muy saludable para cualquier festival y que debería ir acompañado de su correspondiente rueda de prensa. Con una propuesta muy similar a la de Armoniosi Concerti pero con un espíritu muy distinto, los jóvenes hermanos derrocharon creatividad, agilidad, ritmo y sobre todo mucha musicalidad en su paseo por fandangos, pasacalles, folías y otras danzas fundamentalmente españolas, algunas para cuerda pulsada, otras para teclado, pero en todo caso transcritas para guitarra, tiorba y clave, éste a veces adoptando una original sonoridad laudista. Bendecidos por el ritmo, la jovialidad, la simpatía y un encomiable sentido para la improvisación, no podemos obviar la delicadeza con la que abordaron algunas recercadas, en un exquisito programa con piezas también de Kapsberger, Murzia y Sanz (en las propinas), además de Roncalli, Ortiz y Scarlatti, entre otros.

Aunque existe una grabación de 1965 de Edwin Loehrer de Santa Teodosia de Alessandro Scarlatti, la nueva edición crítica de Eduardo López Banzo de El martirio de Santa Teodosia, un oratorio escrito dentro de una serie de ellos dedicados a promover la constancia de la fe en varias mártires cristianas, gozó de honores de estreno en una Sala Joaquín Turina abarrotada. Esta reedición prescinde del coro e introduce ligeras variantes en el texto, que María Espada cantó con su habitual brillo ornamental, sonido envolvente y extraordinaria delicadeza, descubriéndonos arias tan hermosas como Se il Cielo m’invita y otras de vertiginosas habilidades técnicas como Oh gradita sentenza. El tenor portugués Fernando Guimaraes prestó al príncipe enamorado un bellísimo timbre aterciopelado y elegante fraseo; el contratenor Carlos Mena, otro habitual del festival, desarrolló su rol con un toque preciso de ironía; y el bajo italiano Luigi de Donato lució una voz potente y contundente. Banzo dirigió con entusiasta solvencia el conjunto aragonés Al Ayre Español, con los pilares fundamentales para el éxito de la empresa de James Bush al cello, Juan Carlos de Múlder al archilaúd, Carlos Gª Bernalt al órgano, y Farran James comandando la cuerda.

sábado, 17 de marzo de 2012

LUCIA DI LAMMERMOOR Doble reválida de Mariola Cantarero

Música de Gaetano Donizetti. Libreto de Salvatore Cammarano. Will Humburg, dirección musical. Giulio Ciabatti, dirección escénica. Mariola Cantarero, Stephen Costello, Juan Jesús Rodríguez, Vicenç Esteve, Simón Orfila, Anna Tobilla, Manuel de Diego, intérpretes. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro de la A.A. del Teatro de la Maestranza. Producción de la Fundación Teatro Lírico "Giuseppe Verdi" de Trieste.
Teatro de la Maestranza, sábado 17 de marzo de 2012

Las expectativas que teníamos en torno a la Lucia de Mariola Cantarero quedaron sobradamente satisfechas. Su tesitura ha ido evolucionando con el paso del tiempo, de manera que ya no es la soprano ligera de sus comienzos, cuando empezó a abordar el papel que más veces ha llevado al escenario, sino que ahora puede empeñarse en roles líricos, por lo que no extraña que la suya sea una Lucia que se va acercando más al verismo que al puro bel canto, lo que no le impide seguir luciendo una voz metálica de espectacular coloratura, unas modulaciones sensacionales y un gusto exquisito para ofrecer una de las mejores locas enamoradas imaginables. Todo ello unido a un talento innato para la interpretación, tanto dramática como moderadamente cómica para matizar tan carismático personaje. En su comparecencia hispalense la Cantarero ha revalidado no sólo su dominio sobre la heroína de Donizetti, otra mujer castigada por los hombres, sino también la pasión que le profesa ya de forma incondicional su público sevillano. Desde Il dolce suono al Spargi d’amaro pianto todo fue un festival de trinos, mordentes, sobreagudos, habilidad técnica, dramatismo y expresividad, lo propio en una auténtica prima donna.

Las excelencias de la soprano se vieron muy bien acompañadas por un Edgardo de preciosa voz aterciopelada. El norteamericano Stephen Costello no posee excesiva proyección pero sí una excelente articulación, un brillo muy especial y un fraseo tan elegante como su modulación. El aviso antes del tercer acto de cierta indisposición se antojó innecesario ante tan solventes resultados. También el barítono onubense Juan Jesús Rodríguez, el gran triunfador de la pasada Luisa Fernanda, dio buenas muestras de su capacidad vocal, seguridad y precisión y una muy adecuada presencia escénica. Pero en su tesitura quien realmente brilló fue el capellán de Simón Orfila; su extraordinaria potencia y su indiscutible habilidad para articular la voz lo colocaron en un lugar preferente de la función. Por detrás quedaron unos correctos Esteve, Tobilla y de Diego. Sólo con tan buenas prestaciones vocales se consigue un montaje en el que brillen el dúo de amor del primer acto, el sexteto del segundo, la legendaria escena de amor del tercero y el solo final, Tu che a Dio spiegasti l’ali.

Will Humberg desplegó en todo momento mucho nervio y enorme dinamismo, en ocasiones incluso excesivo, llegando a eclipsar las voces, pero en cualquier caso cargado de intención y expresividad, y extrayendo de la orquesta excelentes prestaciones, salvo de los dichosos metales. El coro como siempre, estupendo, entonado, conjuntado y brillante. Lástima que la desastrosa escenografía no acompañase tan estimulante espectáculo, pues aparte de poca profundidad – qué pocas veces hemos disfrutado de las enormes posibilidades del nuevo escenario del Maestranza – y de unos diseños literalmente feos, incluidos unos figurines poco creativos, lo peor fue el abrupto suelo, rocoso y lleno de obstáculos; un auténtico desafío para cantantes y figurantes, tan preocupados por su interpretación como por no tropezar. Si se trataba de dejar impronta, mejor confiarse a la música y la interpretación; lo demás sólo es un ridículo ejercicio de ego.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 19 de marzo de 2012

TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN El demonio en casa

Título original: We Need To Talk About Kevin
Reino Unido-USA 2011 112 min.
Dirección Lynne Ramsay Guión Lynne Ramsay y Rory Kinnear, según la novela de Lionel Shriver Fotografía Seamus McGarvey Música Jonny Greenwood Intérpretes Tilda Swinton, John C. Reilly, Ezra Miller, Siobhan Fallon, Jasper Newell, Rocky Duer, Ashley Gerasimovich, Alex Manette, Ursula Parker Estreno en España 16 marzo 2012

Con la tomatina de Buñol como acto liberador y punto de arranque, Steven Soderbergh produce esta crónica sobre el germen del mal, en la que una meritoria Tilda Swinton, que lleva todo el peso de la película, parece reencarnar el personaje que Mia Farrow interpretó en La semilla del diablo. Lynne Ramsay, una realizadora desconocida en nuestro país pero con tres largometrajes ya a sus espaldas, dirige este drama sobre la difícil relación que se entabla entre un hijo dificilísimo y su fría madre, incapaz de aguantar las rarezas e inconvenientes sin fin que presenta su primogénito. Se trata de trazar el finísimo límite que existe entre una maternidad responsable y la imposibilidad de educar a determinados hijos, con consecuencias en este caso dramáticas e inevitables. Formalmente nos encontramos ante una película presuntamente atrevida, de gramática poco convencional y resolución algo caprichosa, lo que acaba malogrando nuestra participación en la dura trama. Los diálogos tampoco ayudan, apenas acertando a aclarar algunas situaciones que se antojan cruciales no para su entendimiento pero sí para la participación a la que hacíamos referencia. Se trata en definitiva de un film que plantea incógnitas sobre problemas muy candentes especialmente en la sociedad americana, pero no da respuestas, con la sensación final de inutilidad total en el conjunto, a pesar del esforzado trabajo de su protagonista, el inquietante trazado del hijo y algunos apuntes colaterales que dan cierto empaque a un producto que finalmente se antoja algo endeble e irresoluto. Tilda Swinton logró con este trabajo el galardón a la mejor actriz en los últimos premios del Cine Europeo.

ORQUESTA SINFÓNICA DE NAVARRA Más atención a los embajadores culturales

11º concierto de abono. VI Ciclo intercambio de orquestas. Orquesta Sinfónica de Navarra. Jean-Philiippe Collard, piano. Ernest Martínez Izquierdo, director. Programa Concierto para piano y orquesta nº 5 en Fa menor Op. 103 « Egipcio » de Saint-Saëns; Sinfonía nº 5 en Re mayor Op. 107 « La Reforma » de Mendelssohn. Teatro de la Maestranza, jueves 15 de marzo de 2012

Collard y la Sinfónica de Navarra interpretando
el Concierto de Saint-Saëns en el Baluarte de Pamplona
el pasado octubre
Está claro que los responsables del Maestranza y la ROSS tienen que hacer encaje de bolillos para mantener una programación digna en los tiempos que corren. Nuestros gestores políticos deben asumir la importancia que para una sociedad civilizada y culta tiene prestar la más esmerada atención a sus agentes culturales, y no permitir que languidezca el más que aceptable nivel al que se ha llegado con mucho esfuerzo en arte, cine y música, lo que constituye una inmejorable tarjeta de presentación al exterior. La Orquesta que Pablo Sarasate fundó en 1879 es una buena muestra de ello, ofreciendo un alto nivel de exigencia técnica y expresiva.

Jean-Philippe Collard ya defendió aquí hace cinco años el Concierto Egipcio de Saint-Saëns, entonces con Marc Sustrot y nuestra sinfónica. Especialista en la materia, destiló en esta evocadora, exótica y estilizada página mucho virtuosismo y un musculoso entusiasmo que le llevó a balbucear las notas como es habitual en él. Su estilo rapsódico disfrutó en manos del veterano pianista de una enorme transparencia y un cromático lirismo, también exhibidos en la propina, Oiseaux tristes de Ravel.


Martínez Izquierdo acompañó a Collard con suma atención al detalle y los matices, más estructurales que expresivos, realizando de la Sinfonía No. 5 de Mendelssohn, inspirada en la liturgia luterana, una lectura técnicamente impecable aunque demasiado ortodoxa, sin acentuar su carácter místico y sombrío. Excelente el trabajo de maderas y metales, y muy sensible el de la cuerda en La muerte de Melisande de Sibelius, fuera de programa.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 17 de marzo de 2012

TAN FUERTE, TAN CERCA Tan irritante y tan anodina

Título original: Extremely Loud and Incredibly Close
USA 2011 129 min.
Dirección Stephen Daldry Guión Eric Roth, según la novela de Jonathan Safran Foer Fotografía Chris Menges Música Alexandre Desplat Intérpretes Thomas Horn, Tom Hanks, Sandra Bullock, Max Von Sydow, Zoe Caldwell, Viola Davis, Jeffrey Wright, John Goodman Estreno en España 16 marzo 2012

Resulta desalentador que un realizador tan estimable como Stephen Daldry, cuya filmografía hasta el momento estaba formada por tres títulos tan estimulantes como Billy Elliot, Las horas y El lector, y un guionista capaz de adaptar con éxito incontestable los textos de El curioso caso de Benjamin Button y Munich, puedan perpetrar un producto tan irritante e infame como éste. Una película basada en una novela que pretende explorar el dolor y la solidaridad humanas a partir de un hecho tan trágico como el atentado de las torres gemelas de Nueva York, a través de la mirada de un niño de nueve años repelente, redicho e inaguantable, con el que es muy difícil sentirse identificado o tener la más mínima empatía. La luminosa fotografía de Chris Menges y la preciosa aunque omnipresente banda sonora de Alexandre Desplat poco pueden hacer frente a este recital de impertinencias, repelencias y aventuras sin sentido por una gran ciudad que se pretende herida y dolorida, en busca de una cerradura que abra no se sabe muy bien qué, aunque todo apunta desde el principio que deberá ser la propia alma de un niño con remordimientos y sentido de la culpa cristiana, y de paso aprender a conocer a quienes protagonizan nuestro entorno. Pretenciosa e intranscendente, a pesar de procurar ser todo lo contrario, ni interesa ni inquieta, más bien molesta y aburre, con una duración desmesurada y la insoportable presencia permanente del irritante niño, una suerte de Billy Elliot que ha perdido frescura y se ha convertido en catedrático. En el reparto, auspiciado por una pareja reclamo que tiene el inconveniente de crear más fobias que filias, destaca Max Von Sydow, si bien en cierto modo su personaje también resulta irritante, y la propia Sandra Bullock, que de nuevo se revela como competente actriz dramática. Por lo demás, un título decepcionante y anodino.

jueves, 15 de marzo de 2012

DICTADO Demonios en el alma

España 2012 95 min.
Dirección Antonio Chavarrías Guión Antonio Chavarrías y Sergi Belbel Fotografía Guillermo Granillo Música Zacarías M. de la Riva y Joan Valent Intérpretes Juan Diego Botto, Bárbara Lennie, Mágica Pérez, Nora Navas, Ágata Roca, Marc Rodríguez, Cristina Azofra, Adrián Ramírez, Pedro Muñoz Estreno 9 de marzo de 2012

Más prolífico como productor que como realizador (su última película data de 2006, Las vidas de Celia), Antonio Chavarrías nos ofrece ahora una película atípica. En principio podría circunscribirse en esa ola de terror gótico que está promocionando la fama internacional de algunos de nuestros directores; sin embargo hay detalles que la alejan de esa corriente, como una puesta en escena más austera y naturalista, una escenografía más contemporánea y un mayor énfasis en el terror psicológico que en el propiamente fantástico. Aparte estas consideraciones, nos encontramos ante una historia sorprendente, a través de la cual sus artífices nos hablan de diversos temas, como la paternidad, la infancia robada, la desestabilización de la pareja, los traumas del pasado o incluso la reencarnación. Temas que son sutilmente abordados gracias a una planificación excelente, un montaje portentoso a través del cual vamos recibiendo información de forma inteligentemente dosificada, y sobre todo naturalidad extrema en la elección de escenarios y en la interpretación de todo su elenco, fundamentalmente la pareja protagonista, seguidos muy de cerca por los estupendos niños, alejados de la impostura habitual en este tipo de personajes. Juan Diego Botto borda un papel extremadamente difícil, sumando otro logro al conseguido el año pasado con Todo lo que tú quieras, también con temática infantil. Quizás lo único forzado sea su final, aunque no por eso deja de tener plausibilidad. Inquietante de principio a fin, plantea un misterio que aunque a grandes rasgos resulta previsible no deja de sorprender y hasta fascinar, por su capacidad para convertir en pesadilla un relato sobre fantasmas del pasado y vidas sumidas en el dolor. Su partitura musical se ajusta también como un guante a una propuesta dramática que por una vez no se apoya tanto en los diálogos (y menos mal, porque lo peor de la cinta es la mala dicción de sus intérpretes, única mancha en unos trabajos por lo demás impecables) como en la imagen, la sugerencia y la apariencia. Quizás no sea un film perfecto pero, repetimos, se trata de una propuesta muy sugerente e inquietante de terror contemporáneo y psicológico.

LAS MALAS HIERBAS Un Resnais en baja forma

Título original: Les herbes folles
Francia 2009 104 min.
Dirección Alain Resnais Guión Alex Reval y Laurent Herbiet, según la novela de Christian Gailly “L’incident” Fotografía Eric Gautier Música Mark Snow Intérpretes André Dussollier, Sabine Azéma, Anne Consigny, Emmanuelle Devos, Matthieu Amalric, Michel Vuillemoz, Sara Forestier, Nicolas Duvauchelle, Vladimir Consigny
Estreno en España 16 de marzo de 2012

Mantenerse en forma a los 87 años es de por sí una proeza, pero tiene su precio, y es que con cada nueva película Alain Resnais se muestra más cursi y amanerado. A partir de una anécdota insulsa, según una novela que no debería haber disfrutado de adaptación alguna, Resnais teje una historia de soledades, emociones y sentimientos, ingenua, irreal y por momentos hasta absurda. Apoyándose en un plantel de intérpretes atractivo y una puesta en escena elegante aunque también remilgada, consigue que el espectáculo se vea con agrado pero con una terrible sensación de intrascendencia y pérdida de tiempo. También su anterior trabajo Vicios privados en lugares públicos acusaba algunos de estos defectos, pero al menos presentaba una trama atrayente y unos personajes plausibles. Aunque se estrena ahora en nuestras salas, se pudo ver en el Festival de Cine Europeo de Sevilla hace ya tres ediciones.

JOHN CARTER Traidor al espíritu original

USA 2012 132 min.
Dirección Andrew Stanton Guión Andrew Stanton, Mark Andrews y Michael Chabon, según la novela “Una princesa de Marte” de Edgar Rice Burroughs Fotografía Dan Mindel Música Michael Giacchino Intérpretes Taylor Kitsch, Lynn Collins, Samantha Morton, Mark Strong, Ciarán Hinds, Dominic West, James Purefoy, Daryl Sabara, Polly Walter, Bryan Cranston Estreno en España 9 de marzo de 2012

Resulta inexplicable que el mismo director de las espléndidas Wall-E y Buscando a Nemo sea también el responsable de este despropósito que traiciona el espíritu de aventura romántica y exótica del original en el que se basa, y de paso desaprovecha sus oportunidades. Edgar Rice Burroughs, el autor de Tarzán, escribió en 1912 la primera novela de este personaje de la Guerra Civil Norteamericana que viaja astralmente a Marte para allí convertirse en una especie de caballero salvador y redentor de las continuas guerras que asolan el planeta. Naturalmente la iconografía utilizada por el escritor en su momento luce muy distinta a la empleada por los representantes del Disney actual, descaradamente deudora de Avatares y Guerras de las galaxias (fundamentalmente la primera trilogía, la que se rodó en segundo lugar y más recientemente). Un arranque prometedor en pleno Oeste americano deriva a los escasos quince minutos en una batalla continua sin alma, comandada por un personaje desnortado y desorientado, con abuso de explosiones (en el original Burroguhs prefería que sus personajes se comportasen como caballeros medievales, sin armas de fuego), muchísima infografía, lo que hace que el producto tampoco difiera formalmente mucho de las cintas de animación de las que proviene su realizador, y nula química entre la pareja protagonista. Por cierto, existe una versión bastante más cutre, y aún más olvidable, de hace apenas tres años en la que a la princesa le da vida la ex-estrella del porno Traci Lords. Esta propuesta que nos ocupa carece de romanticismo, apenas esboza intriga o misterio, se pierde al apenas apuntar los precedentes del protagonista, y ni siquiera convertir al autor de la novela en el sobrino de su propia creación, así como depositario de sus relatos, se erige en punto de ingenio o interés. Sus dos horas y cuarto pasan de forma anodina, aburriendo más que otra cosa, muy a pesar de las millonarias cifras invertidas. Un fiasco considerable y un esfuerzo de producción desaprovechado, en la que ni siquiera las espectaculares recreaciones de paisajes marcianos ni la épica partitura de Michael Giacchino lucen satisfactoriamente.

lunes, 12 de marzo de 2012

LA HERMOSA VOZ DE BARBARA HENDRICKS EN EL MAESTRANZA

Recital lírico. Barbara Hendricks, soprano. Ariane Jacob, piano. Programa Lieder, mélodies, songs y canciones de Schubert, Fauré, Mahler, Barber y Falla
Teatro de la Maestranza, Domingo 11 de marzo de 2012

Cuando atendemos a quien se mantiene en activo desde hace cuatro décadas es habitual encontrar una voz manchada por el paso del tiempo. Barbara Hendricks nos ha dado buenas muestras de su versatilidad en anteriores visitas a la ciudad, la última hace tres años en el Lope de Vega homenajeando a Billie Holiday. Esta vez se ha atrevido con un programa extenso y ambicioso en torno al dificilísimo arte del lieder, manteniendo un timbre hermosísimo, un gusto exquisito en el fraseo y la modulación y una memoria prodigiosa.

Acompañada por una pianista de evidente sensibilidad y muy precisa digitación, la frágil y muy elegante Ariane Jacob, la soprano abordó una primera parte de carácter sobrio y melancólico, coincidiendo con Thomas Hampson, de cuya excelente forma disfrutamos apenas hace un mes, en los Rückert-Lieder de Mahler, abordados con un enfoque muy distinto que prescindió de cualquier atisbo de heroicidad y acentuó su carácter nostálgico. La voz tardó en coger temperatura, lo que propició que Schubert no disfrutara de suficiente alcance hasta las propinas, con un Ave Maria impecable. Con la voz ronca en pasos y transiciones y una emisión poco limpia pero generosa proyección, echamos en falta más gracia en las melodías de Fauré, que sí asomó con Delibes también en los bises.

La combinación de folclore y espiritualidad de las Canciones del hermitaño de Barber encontraron un buen apoyo en su estilo interpretativo, mientras sorprendió el buen gusto y temperamento destilados en las Canciones Populares de Falla. Corroboró su ampliamente demostrada capacidad para el canto espiritual en el conocido He’s Got the Whole World in His Hands con el que se cerró este reencuentro con la leyenda.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía (edición impresa) el martes 13 de marzo de 2012

domingo, 11 de marzo de 2012

1ª CRÓNICA DEL FeMÁS 2012 (del 9 al 11 de marzo)

No estamos muy seguros de que celebrar la XXIX edición del Festival de Música Antigua de Sevilla durante casi todo un mes, con intervalos de varios días desiertos, sea una buena idea. No parece apropiado con la intención de darle mayor proyección internacional, ya que difícilmente va a encontrar un público dispuesto a venir a Sevilla tantos días y con varios entremedio para perder. Lo que sí quedó claro con el doble concierto de inauguración es que desde el extremo sur de Europa cuesta más demostrar la excelencia en cualquier disciplina artística. Sólo así se explica que la Barroca de Gante, una de las cuatro capitales que junto a Sevilla forman las ciudades europeas de la música, exhiba una agenda envidiable en sólo doce años de vida contando con unas prestaciones más bien discretas.


La B’Rock Baroque Orchestra Ghent articuló su aportación en torno a una serie de poco divulgados compositores belgas de mayor interés musicológico que artístico, con los que el conjunto evidenció un estilo flácido y frágil, indeciso en ocasiones, pero de acentuados contrastes y correctos juegos dinámicos, y que nos permitieron descubrir piezas interesantes como un onomatopéyico y vivaldiano concierto de Henri-Jacques de Croes, o un concierto para flauta travesera de Jacques Loeillet que el solista Alexis Kossenko abordó con sorprendente virtuosismo y evidente buen gusto. Un recientemente descubierto concierto de Telemann que Rudolph Richter, a la cabeza del conjunto y abordando las partes solistas al violín, defendió con delicadeza y agilidad, dejó claro que cuanto mejor es la obra más se luce la interpretación.

Algo que confirmó el repertorio elegido por la Orquesta Barroca de Sevilla, una serie de grandes piezas para cuerda, entre ellas el Concierto Grosso nº 1 de Haendel y el primero de los tres conciertos para uno, dos y hasta tres violines que sobreviven en su formato original de los seis que compuso Bach, del que la formación ofreció una interpretación antológica comandada por un extraordinario, preciso y radiante Pablo Valetti como solista. Dos introducciones teatrales de Locatelli y una breve sinfonía de Domenico Scarlatti completaron un programa que la orquesta abordó con su habitual ímpetu, solidez y fuerza expresiva. Una lectura conjunta de ambas orquestas del mismo concierto de Haendel culminó al arranque de un mes de celebraciones en el que se echó en falta una mayor evidencia de que nos encontramos en el marco de un festival, y no de una cita cualquiera.

Dominique Visse
Dos músicos de lujo acapararon nuestra atención en la velada del sábado, el contratenor francés Dominique Visse y el clavecinista brasileño Nicolau de Figuereido, sin duda dos de las figuras más aclamadas de la interpretación de música barroca desde hace varias décadas. Henry Purcell es un compositor que no falta nunca a la cita, y en torno a él y bajo el título Music for a While se articuló un concierto en el que se alternaron canciones y piezas vocales teatrales con instrumentales de autores como William Byrd, Bernardo Storace y Barbara Strozzi. Visse posee una voz en sintonía con su aspecto estético, particular y extravagante, de generosa y limpia proyección, que modula no enteramente a su antojo, ya que son numerosas las ocasiones en las que para alcanzar las notas más bajas acude a abruptos cambios de color, acusando además monotonía en su estilo canoro, a pesar del tono jocoso y hasta cómico que adopta cuando la ocasión lo demanda. Figuereido cargó con el mayor peso de la función, al clave o al órgano, infatigable durante la más de hora y media ininterrumpida que duró el concierto, evidenciando un dominio absoluto del teclado, un gusto exquisito para la ornamentación y una sintonía simbiótica con el atribulado vocalista. Los dramáticos y apesadumbrados O solitude de Purcell y L’Eraclito amoroso de Strozzi acapararon los momentos álgidos de la noche.

Vicente Parrilla
La sorprendente acogida que la música renacentista y barroca ha obtenido en nuestra ciudad, al abrigo de las estupendas formaciones que en ella han surgido en los últimos tiempos, vuelve a tener su protagonismo en los conciertos matinales de los fines de semana, el primero de los cuales se destinó a presentar el último registro discográfico del grupo More Hispano, liderado por Vicente Parrilla, Glosas. Hasta seis flautas renacentistas, una bajo, dos tenores, dos altos y una soprano, llegó a tocar el creativo músico en un rico repertorio de música de alcoba del S. XVI escrita a cuatro voces. Una oferta sobria y disciplinada, acaso demasiado rutinaria a pesar de las múltiples posibilidades en timbres y ornamentación que ofrece el género. Parrilla debería ser más atrevido, abandonar las digitaciones a las que nos tiene acostumbrados, y experimentar con nuevas variantes y agilidades. No obstante cada instrumentista dio sobradas lecciones magistrales en armonía, contrapunto y articulación, destacando el vuelo lírico y la sedosidad de Johanna Rose en la viola de gamba, especialmente en Chi me dara piu pace de Marchetto Cara, si bien la pieza que logró un acabado más impecable y sorprendente fue el Une jeune fillette que Montserrat Figueras popularizó en la banda sonora de la recurrente Todas las mañanas del mundo. Por su parte el excelente laudista Miguel Rincón, también componente del conjunto, fue el protagonista en solitario de un didáctico segundo concierto matinal en torno a las mismas célebres partitas para violín de Bach cuyas versiones originales se pudieron disfrutar en la noche del domingo a cargo de la especialista japonesa Midori Seiler, precedidas de las prodigiosas suites para violonchelo del mismo autor en interpretación del donostiarra Iagoba Fanlo.

sábado, 10 de marzo de 2012

INTOCABLE Los misterios de la química

Título original: Intouchables
Francia 2011 115 min.
Guión y dirección Eric Toledano y Olivier Nakache Fotografía Matthieu Vadapied
Música Ludovico Einaudi Intérpretes François Cluzet, Omar Sy, Audrey Fleurot, Anne Le Ny, Clotilde Mollet, Alba Gaïa Bellugi, Cyril Mendy, Christian Ameri
Estreno en España 9 de marzo de 2012

Quizás que Eric Toledano y Olivier Nakache sean grandes amigos y hayan realizado juntos cada una de las películas que conforman su corta filmografía, haya sido el motor impulsor de esta entrañable y aparentemente sencilla crónica de una amistad imperecedera y reveladora, la que protagonizan una en principio improbable pareja formada por un aristócrata multimillonario parapléjico y su cuidador negro, macarra y ex convicto. Y sin embargo qué convincente resulta su planteamiento y cuánta verdad esconde en torno a la esperanza, el optimismo y el esfuerzo. Resulta sorprendente la poca proyección que de momento está teniendo la actual crisis económica, política y social en el cine. Baste recordar cuántas películas, muchas de ellas comedias, surgieron al amparo de la crisis del 29, como vehículos tanto para el consuelo como para la reflexión. Por eso agrada especialmente esta simpática propuesta que indaga incluso sobre esa lacra impuesta en la sociedad actual del parásito que pretende vivir a la sombra de los subsidios públicos, un problema que en nuestro país, en el que tantos inmigrantes siguen encontrando trabajo mientras las listas del paro siguen incrementando dramáticamente a fuerza de desempleados nacionales, tiene especial virulencia. Pero la propuesta de Toledano y Nakache no se centra ni en ésta ni en otras problemáticas, sólo las apunta para dar rienda suelta a una divertida, sensible y muy humana crónica de la amistad, la diversión y la imaginación, que fluye con naturalidad, buen gusto y mucha música. Especial atención merece la excelente secuencia en la que el personaje de Driss (un absorbente, carismático y excepcional Omar Sy, ganador del César al mejor actor del pasado año) identifica la batería de piezas populares de la música clásica que le ofrece Philippe (extraordinario también el veterano François Cluzet), sólo para después pasarlo por el filtro de Earth, Wind & Fire y marcarse unos envidiables y contagiosos pasos de baile. Para disfrutar y reír sin complejos y con mucha esperanza.

jueves, 8 de marzo de 2012

LOS IDUS DE MARZO Poder, ambición y tragedia política

Título original: The Ides of March
USA 2011 101 min.
Dirección George Clooney Guión George Clooney y Grant Heslov, según la obra “Farragut North” de Beau Willimon Fotografía Phedon Papamichael Música Alexandre Desplat Intérpretes Ryan Gosling, George Clooney, Evan Rachel Wood, Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Max Minghella, Jeffrey Wright
Estreno en España 9 de marzo de 2012

¡Cuídate de los idus de marzo! decía Shakespeare en su obra Julio César, refiriéndose a la anécdota contada por Plutarco sobre el aviso que un mendigo hizo al emperador romano de que algo terrible ocurriría a mitad de marzo, su propio asesinato. Con este título ha bautizado George Clooney su particular tragedia shakespeariana sobre el poder y la ambición, la misma que inspiró los siglos XVII y I de nuestra era. Tras dirigir la inefable Confesiones de una mente peligrosa, la interesante y comprometida Buenas noches, y buena suerte. y la mediocre Ella es el partido, Clooney nos presenta su mejor película hasta el momento. Una inteligente e inspirada crónica negra sobre los entresijos del poder, la corrupción y el aprovechamiento de las oportunidades por sabandijas sin escrúpulos, todo ambientado en una campaña política previa a las presidenciales. Un reparto de lujo que borda sus correspondientes roles, una planificación excelente, una esmerada puesta en escena y una sobria narrativa logran un film inquietante, que lejos de parecernos ajeno por su retrato muy localista de la política norteamericana, logra interesar intensamente. Por su parte el espléndido compositor francés Alexandre Desplat se consolida como perfecto ilustrador de crónicas políticas, tras La reina y El escritor. Sin él y su música el resultado no sería el mismo.

LUCES ROJAS Negando nuestros demonios

Título original: Red Lights
España-USA 2012 119 min.
Guión y dirección Rodrigo Cortés Fotografía Xavi Giménez Música Víctor Reyes Intérpretes Cillian Murphy, Sigourney Weaver, Robert De Niro, Elizabeth Olsen, Leonardo Sbaraglia, Toby Jones, Joely Richardson, Craig Roberts, Jeany Spark, Garrick Hagon Estreno 2 de marzo de 2012

Tercer largometraje del realizador de la ingeniosa Buried (Enterrado), a quien no podemos por menos que reconocer los méritos que conlleva meterse de lleno en una producción al más puro estilo norteamericano, escrita e interpretada íntegramente en inglés, sin renunciar a una producción española, tanto económica como artística. Y lo reconocemos y admiramos porque son muchos los que durante mucho tiempo en este país han deseado al menos rozar la intrépida aventura que ha corrido este joven director sin duda con mucho esfuerzo y desde luego bastante talento. En esta ocasión nos cuenta una historia de videntes y supuestos superdotados en contraposición a científicos y escépticos, para trazar una parábola sobre la autoaceptación, la libertad, la integración y el respeto a la diferencia. El camino lo traza con estilo de thriller claustrofóbico, denso y espeso, en el que no faltan golpes de efecto, la mayoría innecesarios, y falsas pistas, que algunos considerarán trampas y otros simplemente recursos dramáticos. Cortés articula este espectáculo rotundo, repleto de figurantes, escenarios y situaciones, con pulso firme y mucha pasión, la misma que contagia al resto del equipo artístico y técnico. Otra cosa es que los resultados sean plenamente satisfactorios, pues nos encontramos ante una propuesta defectuosa, apasionada en exceso, ingenua en ocasiones, demasiado literaria (uno de los grandes defectos del cine español, reflejarlo todo en el guión, dejando pocas vías a la imagen y la sugerencia) y un poco manipuladora. Pero el entretenimiento está asegurado, así como la capacidad de su realizador y autor para mantener la intriga en un viaje hacia no se sabe dónde, preparándonos para la sorpresa en cualquier momento. Le ayudan unas más que solventes interpretaciones, incluida la de un comedido De Niro (hasta cierto punto, pues el personaje no demanda precisamente calma), y unos ingredientes adecuados, desde la tenebrosa fotografía de Xavi Giménez a la perturbadora música de Víctor Reyes, un compositor que no encuentra su estilo propio pero que resulta eficaz al abordar el de otros autores reconocibles, añadiéndoles algo de su propia cosecha. Particularmente nos parece muy saludable que haya un grupo de cineastas españoles con vocación internacional, más preocupados en el público y en crear industria que en el más narcisista objetivo de crear arte, por mucho que lo mejor sea una combinación de ambos fines. Después del éxito de Buried, Luces Rojas no decepciona y nos permite esperar de su director una gran obra posterior.

miércoles, 7 de marzo de 2012

CHRONICLE Superman en la MTV

USA-Reino Unido 2012 84 min.
Dirección Josh Trank Guión Max Landis Fotografía Matthew Jensen Intérpretes Dane DeHaan, Alex Russell, Michael B. Jordan, Michael Nelly, Ashley Hinshaw, Anne Wood
Estreno en España 2 de marzo de 2012

“Sea usted joven, vaya al cine”, con esta frase se publicitaba la asistencia a las salas de cine en los años 80, y es que de todas las personas es sabido que el cine atrae especialmente a la gente joven, dinámica, inquieta y libre aún de grandes responsabilidades. Por eso no es de extrañar que el cine siempre busque nuevas ideas y formatos para atraer a su público. Lo de cine clásico, ese que tanto nos está haciendo disfrutar últimamente con propuestas como las de Scorsese o Spielberg (lo de Hazanavicious es un fenómeno aparte digno de mayor análisis), se nos tiene que quitar de la cabeza. Si nuestras salas se llenan de espectáculos frenéticos y artificiales, a ser posible en 3D, no es sino para atrapar a ese público potencial con el que perpetuar lo que es más una industria que un arte. Por eso el mayor mérito de esta película presuntamente sorpresa (hace gracia comprobar como muchos de estos productos presumiblemente frescos y espontáneos son producto de un concienzudo y escrupuloso estudio de mercado) es su habilidad para dirigirse a ese público mayoritario y encima que se le aplauda como si se tratara de una genialidad. Los jóvenes Josh Trank, quien hasta ahora sólo tenía experiencia en la televisión, y Max Landis, hijo de John (director de Desmadre a la americana, Un hombre lobo americano en Londres, Granujas a todo ritmo y el video Thriller de Michael Jackson), han tenido la habilidad de trasplantar el formato de los reality show de la cadena especializada en público joven MTV (programas sobre búsquedas de pareja, noches de juerga, convivencias y viajes) al género de los superhéroes, dándole a todo una pátina de seriedad a partir de una iconografía muy identificable para el público anglosajón, la del gran drama clásico al estilo Shakespeare. El resultado deslumbra y convence, aunque repetimos no se trate sino de una muy calculada operación comercial con fecha de caducidad pero muy buenos dividendos. Un poco de filosofía trascendental para alejar a sus jóvenes personajes del habitual entorno de institutos invadidos por exceso de testosterona, y estilo de falso documental emulando los resultados conseguidos por cintas como Monstruoso, Paranormal Activity o la española Rec, lo que conlleva un forzado uso de la cámara en mano (siempre hay alguien grabando en el momento justo para que no perdamos detalle), lo que a su vez supone una perversión del estilo dogma, creado en Dinamarca para evitar cualquier tipo de artificio. Nos encontramos justo en el artificio del artificio, simular que es natural lo que no es sino manipulación artificiosa y antinatural de los recursos genuinamente cinematográficos. Pero la cosa funciona, porque si imaginamos esta misma historia, con todo lo que de original conlleva, contada de modo convencional, su poder de atracción para ese público al que busca desesperadamente se difumina de modo inevitable, y el espectáculo pierde fuerza aún en nuestra imaginación. Sus moralejas sobre responsabilidad y compromiso, haciendo un uso obsceno de los tópicos de siempre (familia desestabilizada, enfermedad, padre totalitario… típicos motivos para una adolescencia traumatizada y llena de rabia, desencadenante de la tragedia), buscan deslumbrar, subvirtiendo la línea habitual de los superhéroes para darles un aire más dramático y trascendental. El proyecto funciona porque sus responsables demuestran ingenio, pero el talento tendrán que demostrarlo en próximas ocasiones, porque lo de ésta es puro artificio.

INDOMABLE Miss Kickboxing vs. Ken's Eight

Título original: Haywire
USA-Irlanda 2011 93 min.
Fotografía y dirección Steven Soderbergh Guión Lem Dobbs Música David Holmes Intérpretes Gina Carano, Ewan McGregor, Michael Fassbender, Channing Tatum, Bill Paxton, Michael Angarano, Matthieu Kassovitz, Antonio Banderas, Michael Douglas
Estreno en España 2 de marzo de 2012

No hay nada que reprochar a este nuevo producto deluxe del director de Contagio y Traffic. Soderbergh suele trabajar fundamentalmente con dos compositores, Cliff Martínez cuando se trata de dramas (las dos citadas, Sexo, mentiras y…, El rey de la colina) y David Holmes cuando son películas sofisticadas con aires de comedia (la saga Ocean, Un romance peligroso). En ésta colabora el segundo, y por ahí van los tiros. Contrata a una guapa y sexy guerrera proveniente de esos programas de la televisión americana de lucha libre, la rodea de un elenco de primeras figuras masculinas de Hollywood, todos galanes al más puro estilo de los chicos de Ocean, y a jugar. A partir de ahí y a través de un guión al que hay que agradecerle su transparencia y fácil digestión, cuyo autor colaboró con el realizador en otros dos títulos muy diferentes, Kafka y El halcón inglés, nos lleva de la mano por Barcelona, Dublín, Nueva York, Méjico y otros paisajes de la América profunda, en una frenética carrera de traiciones, supervivencia, persecuciones y sorpresas. Todos hacen bien su cometido, la cosa funciona como un reloj y nosotros sólo tenemos que sentarnos y dejarnos llevar. La historia ya nos la han contado otras veces, pero él lo hace con mucho estilo y con un envidiable sentido del ritmo y del espectáculo, y de esa forma consigue hacernos pasar una tarde entretenida. Eso sí, hay que estar muy atentos porque aunque la trama es fácil de seguir, algún detalle se nos puede escapar y al final dejarnos k.o.