miércoles, 11 de febrero de 2026

PRIMATE Cuidado con el mono

USA 2025 89 min.
Dirección
Johannes Roberts Guion Ernest Rivera y Johannes Roberts Fotografía Stephen Murphy Música Adrian Johnston Intérpretes Johnny Sequoyah, Jessica Alexander, Troy Kotsur, Victoria Wyant, Gia Hunter, Benjamin Cheng, Charlie Mann, Tienne Simon Estreno en Estados Unidos 9 enero 2026; en España 6 febrero 2026


Inútil buscar en este largo de terror una carga dramática más allá de la sucesión de muertes sanguinolentas que propone. Hay por ahí una historia de padre y dos hijas que completan la familia con un chimpancé domesticado; otra de amiga no del todo bienvenida a la mansión que dicha familia posee en pleno corazón de Hawaii; y, finalmente, la habitual procesión de cuerpos jóvenes deseosos de fiesta y placer carnal. Pero lo que verdaderamente importa es el primate del título y la matanza que provoca a raíz de contraer la rabia por la mordedura de una mangosta. 
Arranca con una ancestral definición de rabia como hidrofobia, cuando en realidad ésta es una consecuencia de la enfermedad y no al revés, ocasionada especialmente cuando son los humanos los contagiados, y no se refiere exactamente al miedo al agua sino a beberla, por los dolores que causa al tragarla cuando se está infectado. A partir de ahí, lo de refugiarse en una piscina cuando al animal ataca sólo tiene sentido por la falta de habilidad del mismo a la hora de nadar.

El director británico Johannes Roberts, con una docena de títulos olvidables a su espalda, entre los que se encuentran otros ejemplos de serie B como las dos entregas de A 47 metros (que pronto serán tres) o Los extraños: Cacería nocturna, además de un capítulo de Resident Evil, prosigue su andadura por el terror con toques gore y un poco de humor, esta vez con el ganador del Oscar por CODA, Troy Kotsur, dando vida al padre sordomudo de las dos protagonistas, cuya condición sirve para un par de situaciones inquietantes.

Lo cierto es que el conjunto funciona como entretenimiento no exento de cierta tensión, aunque la influencia de otros títulos similares, como Atracción diabólica de George A. Romero o Link de Richard Franklin, que además comparte con ésta mansión al borde de un acantilado, es más que evidente. Claro que lo de convertir a un simio con rabia en un psicópata calculador y asesino por la cara, quien mejor parece haberlo comprendido es el compositor Adrian Johnston, que emula en su banda sonora el estilo de John Carpenter en su saga de Halloween.

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