martes, 29 de noviembre de 2011

MARIA JOAO PIRES Y ANTONIO MENESES EN SEVILLA Largo adagio en un ambiente insufrible

Ciclo Piano
Maria Joao Pires piano Antonio Meneses violonchelo Programa: Sonata para violonchelo y piano nº 3 Op. 69 de Beethoven; Sonata para arpeggione y piano D.821, e Impromptus D.899 nº 2 y 3 de Schubert; Sonata para violonchelo y piano nº 1 Op. 38 de Brahms
Teatro de la Maestranza, Jueves 24 de noviembre de 2011

Recuerdo cuando era niño lo mucho que mi padre admiraba al público sevillano, por su elegancia y saber estar. Qué sorprendido se quedaría hoy con una ciudad que sus habitantes maltratan sistemáticamente, ensuciándola y destrozándola, y con la colección de toses, caídas de objetos y agresiones varias que se suceden frecuentemente en el Maestranza, propios de quienes se aburren con la música pero no renuncian a pasearse por el templo de sus vanidades; a lo que hay que añadir aplausos inoportunos que al menos tienen la lectura positiva de provenir de un público nuevo y no habituado del que puedan surgir nuevos aficionados.

El reencuentro de la famosa pianista portuguesa Maria Joao Pires con el público sevillano sufrió todo ese mal comportamiento de forma exagerada, hasta el punto de influir sobremanera en la percepción de la propia música, y quién sabe si incluso en la concentración de los intérpretes. No deja de ser paradójico que en un ciclo de piano el programa se centrase en sonatas para violonchelo y piano, si bien la compenetración entre ambos artistas logró que el protagonismo evidente de la cuerda no brillara excesivamente por encima del teclado. Pires posee una digitación prodigiosa, capaz de articulaciones claras y muy concisas, con un fraseo elegantísimo que provoca a menudo que sus versiones no resulten del agrado de quienes preferimos mayor incisividad y temperamento en las páginas de Beethoven y Brahms.

Se da la circunstancia de que las obras elegidas prescinden de adagio. La Sonata para arpeggione (instrumento de efímera existencia consistente en un violonchelo con seis cuerdas que se toca en posición de guitarra), única pieza de Schubert abordable por violonchelistas solistas, tiene un breve adagio, y la Sonata de Beethoven una mera introducción del allegretto en ese tiempo. Y sin embargo todo en el concierto del Maestranza tuvo aires de adagio perfumado y relamido, escaso en expresividad y no así de languidez. Caso flagrante el de la Sonata de Brahms, enérgica y excitante y de enorme plasticidad, que salvo en el contrapuntístico allegro final tan deudor de Bach, resultó también un tanto melifluo, más centrado en la forma que en el fondo, por mucho que Meneses lograse extraer del violonchelo un sonido amplio y cálido.

Los Impromptu de Pires son de referencia, tal como quedó demostrado en su grabación de los 90 Le voyage magnifique, y así quedó patente en una exhibición gimnástica y acelerada de los dos centrales de la primera serie, de articulación perfecta especialmente en la mano derecha, aunque echándose en falta un poco más de ímpetu en los acompañamientos de la izquierda. Como propina ofrecieron una composición del brasileño José Guerra Vicente, tan romántico y dulzón como fue abordado el resto del concierto.

sábado, 26 de noviembre de 2011

NOCHE DE ESTRENOS CON LA SINFÓNICA DE SEVILLA Crítica 3º Concierto de abono temporada 2011-2012

Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Pablo Sáinz-Villegas, guitarra. Alfredo García, barítono. Pedro Halffter, director. Programa: Salón de espejos, de Elena Mendoza. Concierto para guitarra A.501, de Heitor Villa-Lobos. Estancia Op.8, de Alberto Ginastera Teatro de la Maestranza, jueves 24 de noviembre de 2011


A pesar de los dictados del mercado, Halffter aún tuvo margen para programar un tercer concierto de abono tan suculento y poco convencional como éste. Dos piezas poco transitadas, estrenos para la orquesta, y otra en primicia absoluta, provocaron un aforo decepcionante, a pesar de tantos años intentando educar al público para apreciar los progresos de la música a partir de lo ya conocido y trillado.

La joven y mundialmente venerada compositora sevillana Elena Mendoza estrenó una obra de enorme fuerza y una férrea constitución orquestal, donde el juego de reflejos que propone resulta difícil de identificar, lo que no es obstáculo para considerar la pieza como un regalo para los sentidos, que batuta y orquesta defendieron con mimo y mucha disciplina.

Sáinz-Villegas volvió al Maestranza convertido en excelente embajador de la guitarra española, deleitándonos con enorme emoción y sensibilidad en un concierto cuyas hermosas cadencias permitieron al guitarrista desplegar un enorme talento, claridad en el fraseo y prodigiosa agilidad, corroborado en la exquisita propina de Agustín Barrios Mangore. Tras interpretarse la pasada temporada el ballet completo de Panambí ahora le tocó turno a Estancia, de la que habitualmente sólo se ofrece su suite de danzas. Alfredo García recitó con adecuado acento porteño los poemas del Martín Fierro de José Hernández que inspiraron la pieza, pero cantó con exceso de vibrato. El resultado no obstante fue una explosión de color, energía y buen gusto en una pieza vibrante y compleja, con una compenetración perfecta y diáfana entre todas las secciones del conjunto.


"Sueño en la floresta" de Agustín Barrios Mangore, en interpretación del guitarrista australiano John Williams

Crítica publicada en El Correo de Andalucía el 26 de noviembre de 2011

UN MÉTODO PELIGROSO Los grandes languidecen

Título original: A Dangerous Method
Reino Unido-Alemania-Canadá 2011 99 min.
Dirección David Cronenberg Guión Christopher Hampton, según su obra teatral “The Talking Cure”, basada en la novela de John Kerr “A Most Dangerous Method” Fotografía Peter Suschitzky Música Howard Shore Intérpretes Michael Fassbender, Keira Knightley, Vigo Mortenssen, Vincent Cassel, Sarah Gadon Estreno en España 25 noviembre 2011


Esperada con impaciencia, tras cuatro años de inactividad, la nueva película de David Cronenberg no ha podido resultar más decepcionante. Y no porque no cuente con múltiples atractivos a priori, como la fotografía de Peter Suschitzky, inseparable del realizador canadiense desde finales de los 80, la música de Howard Shore, que le ha acompañado siempre, y la producción de Jeremy Thomas, responsable de El último emperador, Pina y otros trabajos de Cronenberg, como El almuerzo desnudo. Sin olvidar que tras el guión está Christopher Hampton, siempre recordado por adaptar Las amistades peligrosas para Stephen Frears, que en esta ocasión adapta su propia obra teatral. Hablarnos sobre los inicios del psicoanálisis de Freud en relación a los impulsos y represiones sexuales tampoco parecía mal asunto, y desde luego conecta mucho con la temática habitual en el director de Inseparables. Y sin embargo qué poco interés despliega esta tediosa y aburridísima película, lastrada además por una irritante sobreactuación de la ya habitualmente exagerada Keira Knightley. Últimamente parece que los grandes autores languidecen en una preocupante crisis de ideas debida quizás a un envejecimiento repentino. Si el realizador ha buscado en la ambientación un tono irreal e idílico, no tenemos nada que decir; pero si no es así, no hay quien se crea el entorno en el que se desarrollan las anodinas anécdotas de esta irrelevante película, artificiosos y pretenciosos en su blanco esteticismo. Por si fuera poco resulta muy irritante que bajo un prisma de supuesta progresía y modernidad, el tema sea tratado en realidad con tanta mojigatería y ridículo misterio. Lo único destacable al final es la inquietante banda sonora de Shore, en el que combina sugerentes temas originales con fragmentos de una trascripción directamente realizada para el film por el gran pianista Lang Lang de El idilio de Sigfrido de Wagner. Lástima que esta ocurrencia devenga de la tesis sostenida en novela, teatro y film de la búsqueda del ser impoluto, ilimitadamente puro y digno, representado en la figura del héroe mitológico alemán al que Wagner dedicó una tetralogía de la que este Idilio no forma parte. Más carca no se puede ser en este sentido.


En "Reflection" de Howard Shore, un tema incluido en la banda sonora de la película, resuenan ecos de "El idilio de Sigfrido" de Wagner, en trascripción e interpretación de Lang Lang

jueves, 24 de noviembre de 2011

CICLO LISZT EN EL MAESTRANZA: MIGUEL ITUARTE El calor de la intimidad

Miguel Ituarte, piano
Programa: Sonata en Si bemol Mayor Op.10 (“Hammerklavier”) de Beethoven; Estudios trascendentales S.139 de Liszt. Sala Manuel García del Teatro de la Maestranza
Miércoles 23 de noviembre de 2011

Resulta paradójico que tras recortar todos los “ciclos” programados en el Maestranza a causa de la presente coyuntura, se mantenga dicha denominación a lo que no es sino un par de citas. En el bicentenario del nacimiento del pianista y compositor, celebrado hace justamente un mes, el teatro ha programado en su sala pequeña un par de conciertos pianísticos, ambos a cargo de Miguel Ituarte, aunque en el segundo, programado para el próximo 21 de diciembre, tendrá como acompañante a la soprano Cecilia Lavilla.

La competencia de la Barroca en la Iglesia de la Anunciación, el mismo día a la misma hora, se dejó notar en la sala, habitualmente más concurrida de lo que lo estuvo ayer. Pero algunos preferimos el calor y la intimidad de la propuesta maestrante a la incómoda costumbre de organizar los conciertos de la por otro lado insigne orquesta en espacios fríos y abarrotados por la gratuidad de la entrada.

Ituarte, entregadísimo y excepcional pianista al que hay que conocer, no contento con desplegar los muy difíciles, agotadores y generosos en duración Estudios trascendentales lisztianos, prologó su intervención con la no menos exigente y complicada Sonata Hammerklavier de Beethoven, con la perfecta excusa de que fuera precisamente Liszt quien con su interpretación en público de esta obra maestra pusiera fin a la leyenda de su imposible ejecución. Y tanto empeño puso el pianista vizcaíno en su inclusión de la pieza en el programa, que la precedió de una completa conferencia sobre sus dificultades técnicas y su historial formal. Y es ahí donde dejó sentadas las claves de su manera de abordarla, más preocupado por la forma, los rigurosos estudios historicistas a los que ha sido sometida y los criterios de ejecución que se han ido sucediendo en el tiempo, que en extraer de ella toda la emoción, melancolía y tormento que Beethoven puso en uno de los últimos eslabones de su prodigioso ciclo de sonatas para piano. Ituarte ofreció una ejecución brillante, clara, contundente, enérgica y prodigiosa desde el punto de vista virtuosístico, pero con todos los tópicos de la interpretación contemporánea de una pieza del clasicismo, tosquedad, sequedad y falta de cantabilidad incluidas. No obstante es difícil no expresar sentimiento con su exquisito adagio, y el artista cumplió aunque le faltara también en este caso algo de pasión.

Con menos prejuicios y más soltura abordó los Estudios trascendentales, una obra plenamente romántica a la que Ituarte se acercó con la misma contundencia y energía pero añadiendo unas buenas dosis de sentimiento y expresividad, nunca teñidas de amaneramiento y sin resultar en ningún caso almibaradas. De muy difícil y compleja ejecución también, el pianista sonó brioso y ágil en la Mazappa o la Caza salvaje (Wilde Jagd), evocador en Paisaje y Tormenta de nieve (Chasse Neige), y profundamente sensible y romántico en la impresionante Ricordanza. De estos estudios en principio didácticos, recopilados por Liszt de piezas compuestas por él con anterioridad y por separado, y elevados al conjuntarlos al nivel de la excelencia y la vanguardia de la época, la visión del pianista fue extraordinaria, con gran empuje y clarividencia y pasmosa facilidad para ofrecer una interpretación indiscutiblemente antológica.

lunes, 21 de noviembre de 2011

UN DIOS SALVAJE Análisis poco incisivo sobre una sociedad enferma

Título original: Carnage
Francia-Alemania-Polonia-España 2011 79 min.
Dirección Roman Polanski Guión Roman Polanski y Yasmina Reza, según su obra teatral “Le Dieu du Carnage” Fotografía Pawel Edelman Música Alexandre Desplat Intérpretes Jodie Foster, Kate Winslet, Christoph Waltz, John C. Reilly
Estreno en España 18 noviembre 2011

La publicidad asegura que se trata de una comedia sin modales, y en eso cumple la última película del sufrido Polanski, escrita y preparada mientras permanecía recluido en su casa suiza por imperativo judicial a causa de un presunto delito cometido hace ¡cuarenta años! (por lo visto la justicia americana desconoce la figura de la prescripción). Basándose en una exitosa obra teatral de Yasmina Reza, que a su vez parece inspirada en la de Edward Albee ¿Quién teme a Virginia Woolf?, la cinta pretende diseccionar el comportamiento de un par de parejas burguesas en una sociedad pudiente y enmarcada en eso que se viene a denominar bienestar social. Pretender arreglar una grave pelea de niños entre sus padres de manera educada y civilizada acabará derivando en una sucesión de malos modos, reproches, peleas y violencia física y verbal, entre ambas parejas y entre sí. Un esmerado uso de la pantalla panorámica, un único escenario elegante y acogedor y cuatro solventes y comprometidos intérpretes hace que la película funcione como un entretenido espectáculo, sin embargo lo previsible de la situación desde el mismo inicio hace que el factor sorpresa, necesario en este tipo de denuncias, desaparezca y acabemos asistiendo a una sucesión de lugares comunes e imposturas sazonadas con unas interpretaciones convincentes pero no memorables. De los cuatro el mejor parado es Christoph Waltz, que aborda su papel con ironía y humor, mientras la peor es Jodie Foster, incapaz de resultar natural cuando ríe o llora. El resultado es un divertimento atractivo pero poco mordaz ni incisivo, una ocasión perdida para colocarnos frente al espejo y hacernos reflexionar sobre educación, cultura y relaciones sociales.

domingo, 20 de noviembre de 2011

PAT METHENY EN SEVILLA Maestro genial e incansable

Ciclo Grandes Intérpretes
Pat Metheny Group Guitarras Pat Metheny Contrabajo Larry Grenadier Batería Bill Stewart Teatro de la Maestranza, sábado 19 de noviembre de 2011

Treinta y cinco años sobre el escenario, nunca mejor dicho tratándose de un músico que sólo este mes de noviembre ha ofrecido conciertos en Alemania, Francia, Suiza, Polonia, Croacia, Italia, ahora España y todavía le queda Israel y Turquía hasta completar el mes. En total, 21 de las 30 noches de noviembre tocando música, sobre todo en nuestro país, por lo que quizás la gerencia del Maestranza haya aprovechado para ficharlo en su por segundo año consecutivo reducido ciclo de Grandes Intérpretes.

Desde que en 1976 grabara su primer disco, el trío ha sido una de las formaciones preferidas de Pat Metheny. Desde los legendarios Charlie Haden y Billy Higgins, al contrabajo de Christian McBride y la batería de Antonio Sánchez, pasando por los músicos que ayer le acompañaron, y que lo han hecho en estos primeros años del presente siglo, ya sea en un par de grabaciones o en numerosas giras en directo, Metheny ha sabido explorar todas las sonoridades del jazz clásico y el más vanguardista. Igual ha hecho en solitario, por ejemplo en su último trabajo, What’s It All About, donde versiona diversos estándares con su particularísimo timbre acústico, o con su mítico grupo coliderado por el teclista Lyle Mays. Lo sorprendente es que todas esas facetas tuvieran cabida en apenas un par de horas de éxtasis musical y catarsis experimental en su nueva comparecencia sevillana.

Durante algo más de media hora, bien en solitario, acompañado luego por el excelente bajista Larry Grenadier, y más tarde ya en formación completa, junto con el estupendo batería Bill Stewart, pareció que nos encontrásemos con el Metheny de sus inicios, recuperando el estilo clásico, un regreso a las raíces de trabajos como Rejoicing. Su dilatada carrera afianza esa hipótesis de que los grandes vuelven a sus orígenes cuando alcanzan un avanzado estado de madurez personal e interpretativa. Depuración estilística, virtuosismo incontestable, apabullante sentido musical y armónico son sólo algunas de las sensaciones que provocaron los tres excelentes músicos. Fue entonces desgranando temas de toda su carrera, desde su primer trabajo, Bright Size Life, al alarde espectacularidad ofrecido en una visión casi irreconocible de Question and Answer, perteneciente a uno de sus discos más populares y galardonados, junto a Still Life Talking y Setter from Home, de la misma época en la que el artista tocó en Sevilla en el Pabellón de Deportes de San Pablo.

Pero dónde quedaba el Metheny vanguardista, inquieto e innovador al que tanta referencia hizo la prensa local centrándose en su penúltimo trabajo discográfico, Orchestrion, en el que experimenta con una orquesta cibernética impulsada desde la cuerda. Pues llegó también esa faceta, y con sonidos extraídos de la cuerda rasgada, pulsada y hasta frotada, en un alarde de imaginación, se obró el prodigio y nos quedamos literalmente con la boca abierta. Creímos que asistiríamos a un espectáculo circense y nos regaló sin embargo una experiencia audio-visual absolutamente extraordinaria.

Otra sorpresa llegó de la mano de un extravagante instrumento multiguitarra, sitar incluido, del que Metheny extrajo sonidos étnicos, roqueros y jazzísticos, sin renunciar a su personalísimo estilo. Entre medias hubo también espacio para agradecer tocar en la cuna de la guitarra acompañado de tan notables músicos.


Crítica publicada en El Correo de Andalucía el domingo 20 de noviembre de 2011

miércoles, 16 de noviembre de 2011

5 METROS CUADRADOS Denuncia social poco incisiva

España 2011 91 min.
Dirección Max Lemcke Guión Pablo y Daniel Remón Fotografía José David Montero Música Fernando Velázquez Intérpretes Fernando Tejero, Malena Alterio, Manuel Morón, Emilio Gutiérrez Caba, Secun de la Rosa, Jorge Bosch Estreno en España 11 noviembre 2011

Muy mal debió estar el nivel del pasado Festival de Cine Español de Málaga para que una peliculita como ésta se hiciera nada más y nada menos que con cinco premios importantes: Mejor película, actor (un espléndido, hay que reconocerlo, Fernando Tejero), actor secundario (Jorge Bosch, éste más discutible), guión (cortito) y Premio de la Crítica. Ha pasado más de medio siglo desde que Marco Ferreri, con la ayuda de Rafael Azcona y con humor, denunciara en El pisito la dificultad que tenía la clase trabajadora en la España de Franco para comprar un piso. Max Lemcke, interesado en plasmar en celuloide las preocupaciones de la sociedad actual (las prácticas de empresa en Casual Day), dirige esta película en la que los problemas actuales son otros, pero el resultado el mismo. La especulación, la crisis, la estafa y la falta de justicia provocan ahora lo que antes hacía la falta de dinero y de oportunidades. Pero el guión es demasiado endeble, ya que no ofrece nada que no sepamos de antemano, sin arriesgar con una trama ingeniosa, intrigante, capaz de destapar prácticas escandalosas menos divulgadas, o sencillamente de tramar una intriga emocionante alrededor de un drama que han sufrido muchos y muchas compatriotas. Film por lo tanto discreto, en forma y contenido, con buenas interpretaciones y con poco presupuesto para el apartado musical, debiendo el internacional Fernando Velázquez conformarse con un órgano Hammond para dar forma a su, por otro lado, poco afortunada partitura, con temas poco o nada adecuados para las secuencias que acompañan.

DETRÁS DE LAS PAREDES y detrás de la cámara, ¿hay alguien?

Título original: Dream House
USA 2011 92 min.
Dirección Jim Sheridan Guión David Loucka Fotografía Caleb Deschanel Música John Debney Intérpretes Daniel Craig, Naomi Watts, Rachel Weisz, Marton Csokas, Elias Koteas, Jane Alexander, Taylor Geare, Claire Geare Estreno en España  noviembre 2011

Resulta impensable que el responsable de títulos tan dignos como Mi pie izquierdo o En el nombre del padre sea capaz ahora de perpetrar un engendro tan infumable como éste, aunque su anterior film resultase una pobre y poco convincente adaptación del film danés Brothers que dirigiera Susanne Bier. El guión firmado por el autor de libretos de tan poca categoría como Eddie (con Whoopi Goldberg) o Una pandilla de lunáticos (con Michael Keaton) es un auténtico despropósito. Una historia que no se decide si deambular por el cine de terror, el melodrama familiar o el criminal, y que conforme avanza no hace sino empeorar con sus absurdos y mal hilvanados giros argumentales, uno de los cuales, a poco que se haya visto el tráiler, se espera. Los solventes intérpretes hacen lo que pueden, pero el material es muy endeble y la dirección desganada y desmotivada. Problemas con la productora hicieron que Sheridan intentase quitar su nombre de los créditos y que el elenco se negara a promocionarla, aunque más bien que uno y otros sintieron vergüenza de participar en uno de los peores films del año.


Tema principal de la banda sonora de la película compuesta por John Debney

martes, 15 de noviembre de 2011

PROGRAMAS DE PANTALLA SONORA EMITIDOS EN RADIOPOLIS - NOVIEMBRE 2011

6-11-2011 Con ocasión del galardón obtenido como mejor compositor del año por el francés Alexandre Desplat en los World Soundtrack Awards celebrados en Gante (Bélgica) el 22 de octubre, dedicamos este programa a repasar algunas de sus composiciones, como Reencarnación, A Better Life, Largo Winch, La fille du puisatier, La joven de la perla, Fantastic Mr. Fox, El velo pintado, The Special Relationship Marie-Louise ou la permission.


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8-11-2011 Programa especial emitido en lugar de Alfombra Roja durante la celebración de la 8ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla. Repasamos la música de Ludovic Bource para el film The Artist, escuchamos una amplia selección de la música de Gottfried Huppertz para el clásico de Fritz Lang Metropolis, y de tres cintas míticas de Sergei Eisenstein, El acorzado Potemkin, Alexander Nevsky e Iván el Terrible, estas dos últimas con música de Sergei Prokofiev.


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13-11-2011 El compositor italiano, afincado en Alemania y más tarde Estados Unidos, Giorgio Moroder, pasó de ser el rey de la música disco en los 70 a ganar tres oscar en sus escasos devaneos con el cine. En los World Soundtrack Awards de este año ha sido galardonado con el premio a toda una carrera y nosotros lo celebramos escuchando temas de, entre otras películas, El expreso de medianoche, American Gigolo, El precio del poder, Flashdance Top Gun.


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20-11-2011 Aprovechando el estreno reciente de la película Anonymous de Roland Emmerich sobre la posibilidad de que William Shakespeare sólo fuera la tapadera del verdadero autor de sus obras, repasamos los títulos basados en obras del dramaturgo inglés a los que William Walton puso música, dirigidos y/o interpretados por Laurence Olivier: As You Like It (1936), Henry V (1944), Hamlet (1945) y Richard III (1955).


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27-11-2011 En este segundo programa dedicado a la música en las películas basadas en obras de Shakespeare, nos centramos en las composiciones de Patrick Doyle para las películas de Kenneth Branagh Enrique V (1989), Mucho ruido y pocas nueces (1993), "Hamlet" (1996), "Trabajos de amor perdidos" (2000) y Como gustéis (2006), de las que escuchamos selecciones de sus bandas sonoras originales. 


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PROGRAMAS DE ALFOMBRA ROJA EMITIDOS EN RADIOPOLIS - NOVIEMBRE 2011

1-11-2011 En este primer programa del mes de noviembre hablamos con el director del Festival de Cine Europeo de Sevilla, Javier Martín Domínguez, que celebra este año su octava edición. Además presentamos los estrenos de la semana y David Garrido nos comenta desde Mérida el palmarés del Festival de Valladolid.


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15-11-2011 Tras el paréntesis de la semana pasada, que estuvimos dedicados enteramente a cubrir el Festival de Cine Europeo de Sevilla, en esta ocasión nos dedicamos a desgranar nuestras impresiones sobre dicho certamen, además de comentar las nominaciones a los premios del Cine Europeo y los estrenos del próximo viernes, con la última película de Roman Polanski a la cabeza.


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22-11-2011 En este programa hablamos con el Concejal de Juventud de Mairena del Aljarafe, que nos informa sobre el Festival de Cortometrajes de esa localidad. En el estudio tenemos a Raúl González, director del Festival Internacional de Cine Lésbico y Gai de Andalucía, cuya 7ª edición se celebra en Sevilla del 25 de noviembre al 4 de diciembre. Entre los estrenos destaca Un método peligroso de David Cronenberg.


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29-11-2011 Pepe Serrano y Juan José Roldán hablamos con uno de los responsables del Festival de Cine Fantástico de Málaga, Fancine, organizado por la Universidad de esa ciudad, y que alcanza con ésta su 21ª edición. Además comentamos los estrenos del próximo viernes, entre los que destacan La conspiración, Restless Jane Eyre, así como los palmarés de los festivales de Huelva y Gijón.


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lunes, 14 de noviembre de 2011

ANONYMOUS Apasionante intriga histórica

Reino Unido-Alemania 2011 132 min.
Dirección Roland Emmerich Guión John Orloff Fotografía Anna J. Foerster Música Harald Kloser y Thomas Wander Intérpretes Rhys Ifans, Vanesa Redgrave, David Thewlis, Xavier Samuel, Sebastian Armesto, Joely Richardson, Rafe Spall, Edward Hogg, Jamie Campbell Coger, Sam Reid, Derek Jacobi Estreno en España el 11 de noviembre de 2011

Roland Emmerich abandona, al menos momentáneamente, la destrucción masiva del Mundo (Independence Day, El día de mañana, 2012) para embarcarse en el drama histórico, aunque sin dejar de lado la fantasía. Y es que elucubrar sobre la autoría de las obras de Shakespeare, algo que ya apuntaban personalidades del prestigio de Mark Twain o Sigmund Freud, no deja de pertenecer al género fantástico. Pero si se hace sobre la base de un guión tan espléndido y bien urdido como del de John Orloff, autor de la serie de televisión Hermanos de sangre o la cinta de Michael Winterbottom Un corazón invencible, y cuenta con una realización tan sobria y convencida como la del director alemán, la plausibilidad surge desde el primer momento. Poco se sabe de la biografía del genial autor de Stratford-upon-Avon, y eso abre el camino a la especulación, lo que unido al elevado nivel intelectual de su legado, propio de alguien exquisitamente ilustrado, como se supone lo era el Conde de Oxford, Edward de Vere, a quien en esta intriga histórica se le atribuyen los extraordinarios versos shakespearianos, logran que la trama sea convincente y enseguida veamos al venerado autor como se le presenta, un mediocre actor pendenciero y chabacano. La habilidad del guionista y el realizador hacen que la combinación entre las obras teatrales representadas en el Globe Theatre y las intrigas y artimañas que sobre la sucesión de Isabel I se urdieron a finales del siglo XVI, con protagonistas como el Conde de Essex, sirvan como justificante y parámetro sobre el que edificar esta inteligente, intrincada pero muy bien contada intriga política. A nivel interpretativo el film ofrece un excelente nivel actoral, con una mención muy especial al emocionante prólogo y epílogo protagonizado por Derek Jacobi, la magnífica caracterización de Isabel I de Inglaterra, con Vanesa Redgrave y su hija Joely Richardson en su vertiente más joven, y sobre todo el extraordinario trabajo del siniestro y a la vez bufonesco Edward Hogg incorporando al  consejero de la reina Robert Cecil. Ni que decir tiene que la ambientación es excelente y la puesta en escena meticulosa y preciosista. Antes Emmerich sólo había abordado el drama histórico en El patriota, pero en esta ocasión la jugada le ha salido mucho mejor y el resultado es bastante más emocionante.


"Play After Play" es uno de los temas compuestos por Harald Kloser y Thomas Wander que integran la banda sonora de la película

domingo, 13 de noviembre de 2011

XXII CICLO DE CÁMARA DE LA ROSS Cuarteto y Sexteto a nueve voces

Alexandre Da Costa, Jill Renshaw, Susana Fernández Menéndez y Martine Cardinal violines Tie Bing Yu y York Yu Kwong violas Dirk Vanhuyse y Robert Thompson violonchelos Matthew Gibbon contrabajo Juan Pérez Floristán pianista invitado Programa Sonata para violín y piano nº 5 en Fa mayor Op. 24 “Primavera” de Beethoven; Cuarteto nº 15  en Mi bemol menor Op. 144 de Shostakovich; Capriccio para sexteto de cuerda de Richard Strauss. Sala de Prensa del Teatro de la Maestranza
Domingo 13 de noviembre de 2011

Este fin de semana, en el que la Sinfónica está embarcada de pleno en La Valquiria, prosiguió su ciclo de cámara, lo que ha debido suponer un esfuerzo considerable a la hora de compaginar ambos menesteres. No sé si habrá influido o no decisivamente ese factor, pero lo cierto es que el programa elegido sufrió en su gran parte una muy deslucida interpretación por parte del nutrido elenco de maestros convocados.

El joven pianista Juan Pérez Floristán
La primera obra requirió de la agradecida comparecencia del joven pianista Juan Pérez Floristán, que con su orgulloso padre, el director jerezano Juan Luis Pérez, como pasante de partitura, logró insuflar a la Frühling Sonata de Beethoven de tanta energía como delicadeza y colorido. En ese empeño le ayudó el violinista canadiense Alexandre da Costa, concertino invitado este año de la ROSS, que ofreció un delicado fraseo en el instrumento, destacando toda la alegría de vivir que desprende la pieza, de claros aires mozartianos, como evidencia el hecho de que su cuarto movimiento esté basado en el Aria de Vitellia de La clemencia de Tito. Ambos lograron empatía y compenetración, con amplia exhibición de exuberancia, fluidez y vivacidad. Da Costa además se reveló como competente conferenciante en perfecto castellano.

El violinista canadiense Alexandre Da Costa
Pero la excelencia desprendida en esta primera obra no obtuvo parangón en las dos posteriores, con la formación considerablemente aumentada en ambos casos. El Cuarteto nº 15 de Shostakovich, un lamento aterrador en el umbral de la muerte, no sólo fue doblado sino que contó además con el refuerzo del contrabajo. Y sin embargo eso sólo sirvió para crear un mayor descontrol en el conjunto, poco empastado y tendente continuamente a la inseguridad, la languidez y la inestabilidad, sólo superada en los momentos más enérgicos y pujantes. No funcionaron los pianissimi ni se transmitió el conveniente patetismo, destacando únicamente los pasajes en los que el protagonismo lo tenía la cuerda grave.

También reforzada, con dos violines más y un contrabajo, se interpretó la romántica introducción de la ópera Capriccio de Strauss, última obra lírica que el autor disfrutó en su querido Teatro de Munich, antes de ser devastado por las bombas aliadas en la Segunda Guerra Mundial. Faltó sutileza, transparencia y armonía, con lo que la pieza perdió encanto y romanticismo. Destacaron al menos los trémolos en la zona central, pero la interpretación en general no logró presagiar el dolor expresado en las Metamorfosis (que tan bien sonaron en la anterior cita del ciclo) de las que esta página suele considerarse un estudio preliminar.


Sexteto para cuerdas "Capriccio" de Richard Strauss, en interpretación de André Previn y miembros de la Filarmónica de Viena

MELANCOLÍA La incapacidad del Hombre para asumir su posición en la Naturaleza

Título original: Melancholia
Dinamarca-Suecia-Alemania-Italia-Francia 2011 139 min.
Guión y dirección Lars von Trier Fotografía Manuel Alberto Claro Intérpretes Kirsten Dunst, Charlotte Gainsbourg, Kiefer Sutherland, Charlotte Rampling, John Hurt, Alexander Skarsgard, Jesper Christensen, Udo Kier, Stellan Skarsgard, Brady Corbet, Cameron Spurr Estreno en España 4 noviembre 2011


La melancolía es un estado de ánimo por el cual se siente una profunda tristeza que te hace incapaz de disfrutar de la vida. Por eso quizás el personaje por el que Kirsten Dunst ganó el premio a la mejor actriz en el pasado Festival de Cannes, y que originalmente fue concebido para Penélope Cruz, que decidió embarcarse en otros proyectos más lucrativos, siente una enorme apatía en su propia boda, y por eso un planeta con el nombre de la patología se abalanza contra la Tierra para provocar la destrucción de toda vida sobre ella. Un prólogo preciosista, con imágenes oníricas deudoras del arte de la videocreación, ilustradas muy significativamente con el preludio de Tristán e Isolda de Wagner, y dos partes muy diferenciadas conforman este nuevo trabajo del director Lars von Trier, con el que se reafirma en su condición de perfecto realizador nórdico redentor en la línea de un Dreyer y dramático al estilo Bergman. Se trata en cierto modo de su obra más pictórica, evidente en el retrato de la protagonista como una Ophelia de John Everett Millais, o en su imagen tendida desnuda bajo la luz del planeta que pondrá fin a todas las banalidades de los humanos. En su primera parte la protagonista experimenta una progresiva degradación psicológica y moral cuando comprende, merced a la visión del planeta presuntamente hostil, que el mundo que le rodea es superficial y banal, ridículo y egoísta. Los invitados a su celebración representan lo más bajo y ruin de la condición humana, y para ello Trier se rodea de un lujoso y espectacular elenco, incluyendo al hijo, Alexander Skarsgard (True Blood, Perros de paja), de uno de sus actores fetiches, también presente en la cinta. Lástima que el realizador se empeñe en esta orgía de falsa felicidad conducida por la voluntariosa y más tarde desesperada hermana del personaje central, una espléndida Charlote Gainsbourg, con cámara fatigosa en mano y un uso de los tiempos muy caprichoso. Incomoda y desorienta esta tendencia al exceso, al montaje frenético y al empeño de epatar a toda costa. Las cosas cambian radicalmente en una segunda parte mucho más sosegada, ilustrada siempre por la famosa página wagneriana, en la que asistimos a la desesperanza absoluta, a la resignación frente a lo inevitable, al cataclismo absoluto que pondrá fin a la incapacidad del Hombre para asumir su verdadera posición en la Naturaleza. Es en este sentido en el que la música de Wagner cobra todo su significado, merced al empeño del autor por plasmar en sus óperas la lucha de la Naturaleza en un entorno dominado por el Hombre y condenado a la devastación, aunque sea en la tetralogía del anillo, y no en el romántico Tristán e Isolda, donde esa inquietud se plasme con más transparencia y claridad. En definitiva, el hombre es cretino por naturaleza y sólo la devastación podrá redimirle, lo que confirma la tendencia teológica del realizador.


El Preludio al Acto III de "Tristán e Isolda" de Richard Wagner, aquí en una interpretación de Daniel Barenboim frente a la Orquesta de París, ilustra los títulos de crédito finales de esta película

TRIUNFO DE LA VALQUIRIA DE LA FURA DELS BAUS EN EL MAESTRANZA

Crítica de ópera

Música y libreto de Richard Wagner. Pedro Halffter, director musical. Carlus Padrissa y La Fura dels Baus, dirección escénica. Allex Aguilera, dirección escénica de la reposición. Voces: José Ferrero, Dmitry Ulyanov, Michael Volle, Petra Lang, Evelyn Herlitzius, Iris Vermillion. Real Orquesta Sinfónica de SevillaTeatro de la Maestranza
Viernes 11 de noviembre de 2011


Pedro Halffter disfrutó el viernes noche de un triunfo personal. Suyo fue principalmente el empeño de, incluso en época tan delicada como la presente, poder traer al Maestranza la aclamada y multipremiada tetralogía wagneriana de La Fura dels Baus. Y cuando acaba de cruzar el ecuador de dicho empeño, el resultado no puede ser más satisfactorio. Aunque el factor sorpresa ha quedado velado tras la catarsis experimentada en el anterior título, y teniendo en cuenta además que esta primera jornada dobla en duración al prólogo, y que sus escenas son más dilatadas y pausadas, no obstante el viernes noche quedó patente la fuerza fascinadora e hipnótica de un espectáculo decididamente global.

Los ingenios mecánicos de Roland Olbeter, las videocreaciones de Franc Aleu, el vestuario multimedia de Chu Uroz y la iluminación de Peter Van Praet obraron el prodigio de marcar en nuestras retinas momentos tan mágicos y sobrecogedores como la huida del bosque ilustrada por la imponente música que abre la partitura, los vuelos de las valquirias, el péndulo cargado de guerreros muertos, los viajes siderales, el planeta Tierra premonitoriamente devastado, o el emocionante fuego mágico del final. Una puesta en escena apoyada en el cine – Si John Williams basó su música para La guerra de las galaxias en Wagner, Padrissa recurre a la saga de Lucas para algunas de sus soluciones estéticas -, moderna, sofisticada y a la vez literalmente fiel al drama y al imaginario ideado por el autor.

Pero de poco serviría todo esto sin una gran interpretación musical, y la de este montaje de la producción del Palau de las Arts y el Maggio Fiorentino fue colosal, gracias al espléndido trabajo de Halffter, que ha puesto el corazón y el alma en una partitura que adora, y la ROSS, que sonó con un brillo, un empuje y una tersura incontestables. En cuanto al elenco vocal, los resultados fueron de primer nivel. Ferrero, que fue Froh en El oro del Rin, convenció con su debut en el difícil papel de Sigmundo, con una interpretación llena de lirismo y pasión del Winterstürme; Michael Volle transmitió con su voz ágil y grave y una actuación llena de matices, la pesadumbre de quien tiene que renunciar a quienes más ama; Petra Lang se mostró al principio insegura en tono y emisión, para acabar no sólo corrigiéndose sino además deleitarnos con poderosos e infatigables agudos; Ulyanov, Gran Inquisidor en el pasado Don Carlo, modeló un Hunding tenebroso y primitivo; Vermillion clavó su dúo con Wotan en el segundo acto, con voz decidida y perfectamente colocada; y Herlitzius, que a muchos nos cautivó con su Isolda de hace dos temporadas, combinó en Brunilde candor y vigor, exhibiendo una voz clara, poderosa y perfecta en todos los registros de su tesitura.

Si Wagner perseguía con ésta su obra magna el Gesamtkunstwerk (obra de arte completa), este montaje que ya podemos considerar un clásico, y el equipo artístico reunido para la ocasión logró sin duda el objetivo.


Una curiosa grabación de la Cabalgata de las Valquirias, a cargo del desaparecido especialista en música de cine Charles Gerhardt y la National Philharmonic Orchestra


El legendario heldentenor René Kollo interpreta "Winterstürme" con Otmar Suitner y la Staatskapelle de Berlín


Versión ligeramente modificada de la crítica publicada en El Correo de Andalucía

sábado, 12 de noviembre de 2011

8º FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA CONCLUSIONES

Ayer viernes 11 de noviembre terminó la 8ª edición del Festival de Cine Europeo de Sevilla, con la incertidumbre de si habrá una novena, a pesar de que sigue constituyendo un éxito de asistencia, sólo por detrás en nuestro país de los de San Sebastián y Sitges. En principio quienes hemos asistido a menudo hemos constatado que el nivel del cine exhibido sigue mermando con cada nueva edición, sin embargo a la vista del palmarés, en el que han tenido cabida tantos títulos distintos y con varias menciones especiales suscitadas por la indecisión de premiar unas u otras películas, tendremos que reconsiderar nuestra opinión.

Es cierto que no hemos visto lo más granado de la producción del año en Europa, aunque también lo es que muchas películas que este año han sido importantes o ya las hemos visto o estamos a punto de hacerlo, y por supuesto otras faltan, pero quizás no se pueda tener todo. Lo que sí nos ha llamado la atención es que los gustos son siempre muy diferentes vengan de quien vengan, y que en esto de los premios la disparidad de criterios nos obliga a aceptar que nuestra opinión puede no ser siempre la más acertada, y que en este mundo hay tanta gente, especialista o no, como gustos y necesidades. Sólo así comprenderemos que una cinta simpática y sencilla, pero a la vez corrientita, como Siempre feliz haya logrado el Giraldillo de Oro, y que un tostón descomunal y archivisto como la alemana Si no nosotros, ¿quién? se haya alzado con el de Plata. Aceptamos y subrayamos el Premio Especial del Jurado, lógicamente porque coincide con el de la crítica andaluza; se trata de la experiencia cinematopictórica El molino del tiempo. Pero no comprendemos que la espléndida cinta rusa Elena, dirigida por un veterano del festival como Andrei Zvyagintsev, se haya tenido que conformar con el premio a la mejor actriz, Nadezhda Markina, compartido además con Bien de Moor, por su rol desequilibrado en la cinta de Urzsula Antoniak (Nothing Personal) Code Blue. O que la muy reaccionaria, conservadora y moralista Shane de Steve McQueen, con todos sus méritos cinematográficos, que los tiene, lograse dos grandes premios, el de mejor actor, para Michael Fassbender, ya reconocido en Venecia, y también compartido con August Diehl, algo paradójico si tenemos en cuenta que para nosotros carecía del carisma necesario para abordar su complejo personaje de Si no nosotros, ¿quién?

A los jóvenes universitarios les gustó Tres veces 20 años, de Julie Gavras, que a nosotros sólo nos pareció simpática pero anodina, y al público The Artist, una de las propuestas más espectaculares, frescas y nostálgicas del certamen. Sin embargo hubo mención especial para Lidice, una cinta tan mal contada como rodada.  Y la crítica no quiso dejar de lado a la arriesgada y radical Mercado de futuros de Mercedes Álvarez, concediéndole una mención especial. Gustos para todos y muy repartidos, lo que celebramos porque significa que hubo mucha gente que disfrutó de la oferta de este festival.

Reproducimos para terminar el comunicado de prensa de ASECAN en el que da a conocer sus preferencias:

El jurado de la Asociación de Escritores yEscritoras de Cine de Andalucía, integrado por don Rafael Galisteo Tapia, doña Carmen Jiménez Lirola, doña Lourdes Palacios Matías y don Juan José Roldán Valdés, ha decidido conceder el Premio ASECAN 2011 a la película The Mill and the Cross de Lech Majewski, por su capacidad de experto para introducirnos en el universo pictórico de Brueghel con una puesta en escena transgresora y preciosista, y por poner el acento en el papel subversivo del arte frente a las tiranías de todo tipo y condición.

El jurado ha decidido también hacer una mención especial a la película de Mercedes Álvarez Mercado de futuros, por su apuesta por una forma de vida a la medida humana y por su talento e ingenio para observar el mercado ferozmente especulativo que nos ha llevado a la crisis que padecemos.