lunes, 30 de noviembre de 2015

THE DIARY OF A TEENAGE GIRL Disfrutar de la adolescencia

USA 2015 102 min.
Guión y dirección Marielle Heller, según la novela de Phoebe Gloeckner Fotografía Brandon Trost Música Nate Heller Intérpretes Bel Powley, Alexander Skarsgard, Kristen Wiig, Christopher Meloni, Margarita Levieva, Madeleine Waters, Abby Wait, Quinn Nagle, Austin Lyon Estreno en el Festival de Sundance 24 enero 2015; en el de Berlín 7 febrero 2015; en Estados Unidos 28 agosto 2015; en España 27 noviembre 2015

En su primera película como directora, la joven y habitualmente actriz Marielle Heller adapta un libro de la viñetista Phoebe Glockner que es algo así como un manual sobre el despertar a la sexualidad sin sutilezas ni ñoñerías, sino todo lo contrario, acentuando la luminosidad de una época mágica para cualquiera adolescente que decida abrirse sin miedos ni prejuicios al disfrute de la juventud en todas sus acepciones. Glockner creció en el ambiente cosmopolita del San Francisco de los setenta, donde practicar sexo y consumir droga no tenía tantas connotaciones negativas como ahora. Allí tuvo la oportunidad de codearse con los más vanguardistas artistas del cómic del momento, gracias al novio de su madre, Bob Armstrong, detalle obviado en esta divertida comedia. Él trabajaba con Robert Crumb, el creador de Félix el Gato, a su vez esposo de Aline Kominsky, que junto a Diane Noomin y sus Twisted Sisters se convirtieron en inspiración y objeto de admiración de la jovencita, entonces adolescente, Glockner. Una sorprendente y carismática Bel Powley se convierte en alter ego de la dibujante, y junto a una fascinante fauna de gente divertida y dispuesta a experimentar, entre los que destacan un contenido Alexander Skarsgard y una estupenda Kristen Wiig en las antípodas de La boda de mi mejor amiga, pueblan esta original y fresca comedia, sensación indie del año, premiada en Sundance por su fotografía y en Gijón por su dirección artística, premio compartido con La calle de la amargura de Arturo Ripstein. Precisamente su puesta en escena, combinando a menudo imagen real e ilustraciones de cómic, es una de sus bazas fuertes, en un conjunto tan saludable como estrepitoso, pero sin histerias ni descalabros, sino manteniendo siempre ese tono jovial y desenfadado que vierte un gramo de esperanza sobre la tan depauperada situación de la comedia americana; prueba evidente de que se puede llegar a ser atrevido sin ser obsceno. Ha sido premiada también en Berlín y Edimburgo, y acumula varias nominaciones a los premios Gotham e Independent Spirit.

LA CALLE DE LA AMARGURA Mujeres en el infierno

México 2015 99 min.
Dirección Arturo Ripstein Guión Paz Alicia Garciadiego Fotografía Alejandro Cantú Intérpretes Patricia Reyes Espíndola, Nora Velázquez, Silvia Pasquel, Arcella Ramírez, Alejandro Suárez, Emoé de la Parra, Greta Cervantes, Alberto Estrella, Eligio Meléndez Estreno en el Festival de Toronto 15 septiembre 2015

En su decimocuarto largometraje con su marido, la escritora Paz Alicia Garciadiego escarba de nuevo en la miseria más profunda y desarmante de su país, como ya hiciera en títulos como Así es la vida o La perdición de los hombres. El objetivo esta vez es un suburbio regentado por prostitutas y luchadores de ring, fotografiados en un oscuro y opresor blanco y negro que acentúa el carácter intemporal y nauseabundo de la propuesta, hasta el punto de parecer una película de los cincuenta salvo por contados detalles tecnológicos. De hecho la tan repetida influencia del cine de Buñuel especialmente en este título debe circunscribirse a Los olvidados, cinta de 1950 cuyos referentes humanos y de denuncia social son más que evidentes en esta cinta. La última película del rey del melodrama mejicano, con películas como Principio y fin y Profundo carmesí para corroborarlo, es una bajada a un infierno poblado por mujeres desdichadas, maltratadas por la vida y por los hombres y condenadas a un futuro sin esperanza ni alivio. Pero son mujeres que de esa falta de consuelo han sacado fuerzas para enfrentarse a los hombres que las humillan y abusan de ellas, dominándolos si hace falta en un ejercicio de progresiva falta de piedad, aunque al final la gramática de Ripstein los redima como refugio de su insatisfacción y artífices de su condena. Una mirada por lo tanto misógina o quizás sea que Garciadiego prefiere así denunciar la carga social y cultural que han arrastrado estas mujeres que son retratadas con generoso sentido de lo grotesco, como se advierte en el constante reflejo en el espejo de la fealdad de sus cuerpos y acciones. Premiada en Gijón con los premios al mejor director y la mejor dirección artística.

domingo, 29 de noviembre de 2015

THE ASSASSIN Soporífero ejercicio de estilo y estética

Título original: Nie yin niang
Taiwán-China 2015 105 min.
Dirección Hou Hsiao-Hsien Guión Hou Hsiao-Hsien, Chu Tien-Wen, Hsieh Hai-Meng y Acheng Zhong, según un relato de Pei Xing Fotografía Mark Lee Música Giong Lim Intérpretes Shu Qi, Chang Chen, Satoshi Tsumabuki, Ethan Ruan, Nikki Gsieh, Ni Dahong, Zhang Shijun, Michael Chang, Jiang Wen Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2015; en China 27 agosto 2015; en Taiwán 28 agosto 2015; en España 27 noviembre 2015

Prueba evidente de que Occidente no ha sido capaz de absorber la cultura oriental de la misma forma que éstos sí han sucumbido a la colonización cultural del oeste, son películas o productos artísticos como éste, un trabajo absolutamente indigerible y dificilísmo de comprender. Es más, si no fuera porque se asiste habiéndose leído la sinopsis previamente, sería prácticamente imposible entender qué es lo que nos quiere contar el prestigioso director de El maestro de marionetas y Millennium Mambo. O eso o es que uno es un irredento zoquete. A nadie escapa que la historia de esta asesina especialista en artes marciales pertenece a una filosofía y una manera de entender la vida y el mundo muy arraigada a la cultura china, donde la realidad y la irrealidad, los fantasmas y las presencias sobrenaturales son tan tangibles como las físicas; las diferencias de clase en el Medievo son también una constante a la que no es ajena esta cultura y donde la tiranía ejerce una presión sobre el pueblo tan grande que a éste no le queda margen para pensar y reflexionar, lo que abandona a las manos de los más poderosos las intrigas, traiciones y misterios que acaban protagonizando la política dominante. El problema es que la cadencia, el ritmo, la narrativa es tan parsimoniosa y exige tanta dedicación y paciencia al espectador que la película acaba siendo sumamente aburrida. Celebrar sus valores estéticos, sin lugar a dudas toda una gozada para los sentidos, queda un poco pobre como justificación para tan pedante y soporífero ejercicio de estilo. Su hermosísima fotografía, maravillosos colores y perfectos encuadres, se conjugan con una utilización del sonido ambiente embriagadora, pero todo al servicio de un espectáculo lento e ininteligible. Más sorprende sin embargo que el Festival de Cannes se fijara en su música y la premiara, prácticamente inexistente y con un tema final de chocante inspiración celta; también allí logró el premio al mejor director.

MISTRESS AMERICA La histeria como referente

USA 2015 84 min.
Dirección Noah Baumbach Guión Noah Baumbach y Greta Gerwig Fotografía Sam Levy Música Dean Wareham y Britta Phillips Intérpretes Greta Gerwig, Lola Kirke, Matthew Shear, Jasmine Cephas-Jones, Heather Lind, Michael Chermus, Cindy Cheung, Kathryn Erbe, Dean Wareham Estreno en el Festival de Sundance 24 enero 2015 y en Estados Unidos 14 agosto 2015; en España 20 noviembre 2015

Atraídos por la presencia de Greta Gerwig, cada vez menos enigmática de lo que al principio nos parecía, y aunque descreídos por la paulatina decepción que nos provoca el cine de Noah Baumbach, cuyo último trabajo, Mientras seamos jóvenes, nos pareció directamente un horror, constatamos una vez más el escaso fuelle que hoy día tiene la comedia americana. Mejor dirigida cuando son otros los que lo hacen, como Whit Stillman en Damiselas en apuros, Barry Levinson en La sombra del actor o Woody Allen en A Roma con amor, Greta Gerwig se desmadra cuando se pone en manos de Baumbach, con el que ésta supone su tercera colaboración (Greenberg, Frances Ha) y la segunda en la que ella aporta su granito de arena en el guión. Lástima, porque lo que sobre el papel se las prometía felices, con una joven desubicada de su entorno que descubre nuevos horizontes cuando conoce a su futura hermanastra, se queda en pura exasperación cuando lo vemos plasmado en pantalla. Las desavenencias que irán surgiendo entre las dos protagonistas se resuelven del lado de la histeria y el descontrol, especialmente cuando se trata del desmadrado perfil de la Gerwig, que interpreta a la supuestamente sofisticada hermanastra en cuestión. Por todo ello la función acaba haciéndose insufrible, un peldaño más en la cada vez más anodina a la vez que pretenciosa filmografía del director de Una historia de Brooklyn y guionista de un par de títulos de otro insufrible y sobrevalorado, Wes Anderson.

sábado, 28 de noviembre de 2015

TRÍO ZAFFIRE EN SAN TELMO: DIÁLOGOS METÁLICOS

Concierto de la Fundación Barenboim-Said. Abraham Garzón y José Manuel García, saxofones. Sonia Mendoza, piano. Programa: Trío Homenaje a Falla, de Poulenc; Rumanische Melodie, de Bruch; Lovers on the Celestial Sphere, de Nagao; Tequila Saxiana, de Calleja; Trío, de Rota. Capilla del Palacio de San Telmo, viernes 27 de noviembre de 2015

De izquierda a derecha: Garzón, Mendoza y García
Tres jóvenes de Sevilla conforman el conjunto Zaffire, una combinación de metales y piano volcados en la promoción y divulgación de la música compuesta expresamente o arreglada para saxofón, cuya formación entre clásica y jazzística les confiere autoridad para abordar programas muy completos al respecto, como demostraron en ésta y otras ocasiones en las que han tocado aquí o en otras ciudades de la geografía española desde que se fundaron hace dos años. El lugar escogido para la que posiblemente haya sido su cita más importante hasta la fecha, al estar auspiciada por la Fundación Barenboim-Said en conmemoración del Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, fue la emblemática y hermosísisma capilla del Palacio de San Telmo. Allí, donde el altar está presidido por la Virgen que dió nombre a la ciudad que vio nacer al maestro bonaerense, hicieron las delicias de un público informado y respetuoso. Lástima que la acústica del lugar no fuera la más indicada para estos instrumentos, cuya potencia y desmesurado volumen se vieron afectados hasta el punto de dispersarse y distorsionar en puntuales ocasiones.

Con arreglos de ellos mismos, el Trío para piano, oboe y fagot de Poulenc sonó a veces estridente, pero los músicos supieron plasmar sus aires neoclásicos, simples y equilibrados, limando incluso el estilo rapsódico y jazzístico en la zona central del presto inicial, aunque el dominio original del piano se perdió en este particular arreglo. Mejor aún resultó un enérgico, casi espasmódico Trío para clarinete, cello y piano de Nino Rota, con un allegrissimo circense que los intérpretes ejecutaron con brillantez técnica y sobrada expresividad. La íntima Melodía rumana de Bruch sonó apropiadamente melancólica.

En el apartado de piezas originalmente concebidas para esta combinación de instrumentos, destacó una contenida y muy lírica interpretación de la obra new age, al estilo romántico de Hisaishi, del compositor también japonés Jun Nagao, Lovers on the Celestial Sphere, que recrea el amor imposible de dos estrellas de carácter mitológico, y que Garzón y García convirtieron en un elegante diálogo entre el saxo tenor y el soprano, salvando con maestría sus complejas cadencias ante la atenta complicidad de la pianista. Los tintes minimalistas, folclóricos y rockeros de Tequila Saxiana, del compositor mejicano Jorge Calleja, encontraron en el trío una respuesta vigorosa y sin fisuras.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

miércoles, 25 de noviembre de 2015

LIFE El mito en una fotografía desenfocada

Canadá-Alemania-Australia-USA 2015 111 min.
Dirección Anton Corbijn Guión Luke Davies Fotografía Charlotte Bruus Christensen Música Owen Pallett Intérpretes Dane DeHaan, Robert Pattinson, Alessandra Mastronardi, Joel Edgerton, Ben Kingsley, Kristen Hager, Kelly McCreary, Sara Waisglass, Kristian Bruun Estreno en el Festival de Berlín 9 febrero 2015; en Australia 10 septiembre 2015; en España 20 noviembre 2015

Tras haber rodado películas como Control, El americano y El hombre más buscado, el director holandés Anton Corbijn y habitual colaborador de Depeche Mode se revela más pretencioso que nunca con esta película que no pretende ser tanto la crónica de un episodio en la carrera incipiente de James Dean como un ensayo sobre el poder del arte para dinamizar e influir en la vida, en este caso el de la fotografía para plasmar y a la vez marcar la personalidad de alguien tan carismático como el protagonista de Rebelde sin causa. Cuando James Dean apenas era un actor promesa, pendiente del estreno de Al este del edén con varias obras de teatro y un puñado de papeles insignificantes en producciones cinematográficas a la espalda, se cruzó en su vida el fotógrafo de la agencia Magnum Dennis Stock, que fascinado por su brillo y personalidad y como si de un visionario se tratara, se empeñó en lanzar la carrera del joven actor a través de un singular reportaje fotográfico en la influyente y mítica revista Life. De ahí salieron fotos emblemáticas del actor, como las que le muestran en su tierra natal, Fairmount en Indiana, o paseando bajo la lluvia por Times Square, cigarrillo en boca y manos en los bolsillos del abrigo. Aunque menos trascendente que su amistad con el periodista y biógrafo suyo William Blast, la de Stock marcaría un antes y un después, y lo que parece la intención de Corbijn es recrear el espíritu de Dean a través de las impresiones que provocan las fotografías de su efímero amigo. Lástima que para ello se valga de un estilo tan desangelado y desapegado, lo que dificulta la empatía con el espectador y su implicación en la trama y el experimento. Poco aportan las interpretaciones de Dane DeHaan, de escaso parecido con el actor aunque se esfuerce en emular gestos y acentos, mientras Robert Pattinson se muestra tan ausente como nos tiene acostumbrados en sus otras películas. Esbozar la caricatura de Dean y su choque con un sistema tan controlado y cerrado como el de Hollywood a través de breves secuencias como la protagonizada junto al gran Ben Kingsley en la piel de Jack L. Warner, no ayudan mucho. El desfile de personalidades del entretenimiento de mitad de los cincuenta como Julie Harris, Lee Strasberg, Natalie Wood, Raymond Massey, Elia Kazan, Pier Angeli o Eartha Kitt, tampoco logra enganchar con el espectador más cinéfilo, quedando todo en poca cosa con una cuidada ambientación y con mucha intención pero decepcionante resultado.

lunes, 23 de noviembre de 2015

LA VOZ JOVEN, ELEGANTE Y PERFECCIONISTA DE CÉCILE McLORIN SALVANT EN EL LOPE DE VEGA

Cécile McLorin Salvant, voz. Paul Sikivie, bajo. Lawrence Leathers, batería. Fred Nardin, piano. Teatro Lope de Vega, domingo 22 de noviembre de 2015

Con sólo tres ábumes y un prestigioso premio Thelonius Monk bajo el brazo, la joven Cécile McLorin Salvant se presenta como una auténtica diva, perfeccionista, segura de sí misma y de lo que hace y capaz de perpetuar con estilo y dignidad la herencia de las grandes voces que hicieron del blues y el jazz un arma de sofisticada seducción para millones de aficionados en todo el mundo. Su juventud es precisamente lo que más impresiona cuando se descubre que detrás de su arte hay una desbordada pasión no sólo por las estrellas que le preceden, con Holiday, Vaughan, Smith y Fitzgerald a la cabeza, sino por toda una tradición anclada en la canción clásica americana.

Con todo lo que ofreció en el Lope de Vega al margen de lo ya grabado en sus tres discos hasta la fecha, podría editar un nuevo álbum cargado de nostalgia, precisión y excelentes vibraciones. Desgranó piezas de todos los grandes clásicos, Kern (Yesterdays), Porter (So in Love), Bernstein (Lonely Town), Berlin (Let's Face the Music and Dance) y Bacharach, de quien ofreció una personalísima versión de la que según ella Internet considera una de las canciones más sexis de la historia, Wives and Lovers. Y aunque empezó siguiendo los cánones de la interpretación jazzística, con exposición del tema, interludio para lucimiento de los magníficos instrumentistas, y reexposición melódica de la voz, continuó desmarcándose de esa línea y ofreciendo nuevas y frescas impresiones con cada tema interpretado.

McLorin, Sikivie y Leathers
Su estilo corresponde al de una voz educada y elegante, con una amplísima tesitura que le permite ir de los graves más profundos a sorprendentes sobreagudos cambiando de registro con total naturalidad, sin imposturas ni estridencias. Del standard clásico pasó al folk afroamericano (John Henry) y a las composiciones originales, como ella mismo bautizó Look at Me o Fog, manteniendo siempre un dominio absoluto y una compostura extraordinaria. Su voz preciosa y aterciopelada instrumentó una conmovedora versión de Alfonsina y el mar con una perfecta dicción en castellano, siempre por supuesto acompañada de un estupendo trío, el bajista Paul Sikivie, capaz de inimaginables sotto piani, el batería Lawrence Leathers, cuya efusiva creatividad se hizo patente especialmente en You Bring Out the Savage in Me, y un vertiginoso y preciosista Fred Nardin al piano.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el martes 24 de noviembre de 2015

domingo, 22 de noviembre de 2015

OCHO APELLIDOS CATALANES La fiesta continúa con más amabilidad que mordacidad

España 2015 99 min.
Dirección Emilio Martínez-Lázaro Guión Borja Cobeaga y Diego San José Fotografía Juan Molina Música Roque Baños Intérpretes Dani Rovira, Clara Lago, Karra Elejalde, Carmen Machi, Berto Romero, Rosa Mª Sardá, Alfonso Sánchez, Belén Cuesta, Alberto Rodríguez, Agustín Jiménez Estreno en España 20 noviembre 2015

La muy esperada continuación del mayor fenómeno taquillero de la historia del cine español no oculta su vocación de producto de entretenimiento dirigido si no a superar el éxito de su predecesora, al menos acercarse a él. Martínez-Lázaro no se limita sin embargo a emular el estilo y la fuerza motriz de la anterior, sino que busca otros derroteros para animar su fiesta de la diferencia hispánica. Ésta imita más los cánones de la comedia romántica y sentimental, y no pretende recuperar ese estilo casposo y esperpéntico de la España franquista. Su película es más elegante y mucho menos chirriante que todo eso, aunque en el camino se resiente de un guión endeble, prácticamente una excusa para repetir éxito en el que apenas se aprovechan los recursos y afloran las ideas para reírse de soberanismos y autoafirmaciones, seguramente con el ánimo de no molestar a nadie; por eso también los chistes regionalistas son inofensivos aunque moderadamente efectivos. En este sentido echamos de menos el ingenio con el que se trataba en Ocho apellidos vascos un tema tan espinoso para convertirlo en divertido sin incomodar a nadie, quizás porque sus guionistas conocían mejor esa realidad que la de la cuestión catalanista. Estamos ante una comedia blanca, muy cuidada, bien rodada y hecha con cierto estilo, que da además mucho juego al personaje de Karra Elejalde e incorpora con acierto el de Rosa Mª Sardá. Dani Rovira sin embargo pierde algo de fuelle, pero nada para preocuparse. Amable más que hilarante, para pasar un buen rato, con buenos golpes pero no tan frenética, más relajada que su predecesora.

sábado, 21 de noviembre de 2015

ESTRENO COMERCIAL DE "CONEXIÓN MARSELLA"

Reseña de la película tras su paso por el Cine Openstar del Paseo de las Delicias el pasado verano

GRANDMA Malogrado análisis del abismo intergeneracional

USA 2015 79 min.
Guión y dirección Paul Weitz Fotografía Tobias Datum Música Joel P. West Intérpretes Lily Tomlin, Julia Garner, Marcia Gay Harden, Judy Greer, Laverne Cox, Sam Elliott, Elizabeth Peña, Nat Wolff, Sarah Burns, John Cho, Colleen Camp, Mo Aboul-Zelof Estreno en el Festival de Sundance 30 enero 2015; en Estados Unidos 18 septiembre 2015; en España 20 noviembre 2015

Cuesta comprender cuáles son las bondades que la crítica nacional e internacional encuentra en este insulso film que promete mucho más de lo que ofrece. Los antecedentes de Paul Weitz como realizador no auguraban nada extraordinario, pero los elogios recibidos a propósito de esta comedia intergeneracional y la supuesta grandeza de la interpretación de una recuperada Lily Tomlin, hacían presagiar otra cosa. Weitz se muestra aquí más cerca de su endeble Un niño grande que de sus gamberradas en American Pie o Ahora los padres son ellos, porque intenta hacer una crónica más tangible, con la que nos sea más fácil identificarnos, sobre una cuestión tan palpable como el abismo que separa la generación de nuevos abuelos y la de sus nietos y nietas, por primera vez quizás en la historia caminando hacia atrás, con una considerable pérdida de progresismo. Pero el director malogra estas estupendas posibilidades y embarra en una sucesión de sketches no muy afortunados a través del reencuentro y conocimiento mutuo que llevan a cabo una abuela lesbiana y su nieta embarazada cuando ambas emprenden la búsqueda de financiación para un aborto. Entre ellas otra generación, la yuppi, personificada en el personaje de hija de la primera y madre de la segunda, tan histérica como la abuela, con lo que una vez más flaco favor se hace a la imagen de la mujer en pantalla, aunque se muestre decidida, libre y triunfadora... pero definitivamente histérica. Y menos mal que la aventura dura poco, porque secuencias como la de Tomlin rememorando un pasado erróneo junto a quien la declara el amor de su vida, Sam Elliott, son directamente ridículas. Que Lily Tomlin, popular en los setenta cuando trabajaba con gente como Robert Altman, y con una primera recuperación en los ochenta cuando hacía comedias junto a Steve Martin o Bette Midler, hace un buen trabajo está fuera de discusión, aunque no se trate de la interpretación memorable que le celebran. Los lugares comunes y los estereotipos abundan, para al final acertar sólo cuando evoca el espíritu de la pareja difunta de la protagonista, auténtico elemento virtuoso y conciliador de la trama.

I AM YOUR FATHER Emotivo homenaje al actor tras la máscara

España 2015 83 min.
Guión y dirección Toni Bestard y Marcos Cabotá Fotografía Nicolás Pinzón y Daniel Torrelló Música Tolo Prats Documental Estreno en el Festival de Sitges 10 octubre 2015; en España 20 noviembre 2015

El corpulento y musculoso David Prowse encarnó a Darth Vader en los tres primeros títulos estrenados de la saga de La guerra de las galaxias, después de una dilatada carrera dando vida a todo tipo de seres monstruosos en películas fundamentalmente de la Hammer. Fue durante toda su carrera el actor detrás de la máscara, sin que sus esfuerzos por aparecer a rostro descubierto en la famosa saga ni en el Superman de Richard Donner, para el que también fue candidato, fructificaran. Este elaborado y minucioso documental es una declaración de amor a las películas galácticas de George Lucas a la vez que un justo y emotivo intento de cierre y reparación de una herida abierta en el corazón de este invencible hombre de hierro. Uno de sus realizadores, Marcos Cabotá, presente durante gran parte del metraje como testimonio de un proceso creativo de rehabilitación sentimental del actor homenajeado, a la vez que personificación de toda una legión de fans de la saga, explica en perfecto y fluido inglés cómo su afición al cine nació el día que vio La guerra de las galaxias en televisión por indicación de su padre. Su película, financiado con apoyo institucional y crowdfunding, emerge como un sentido y emocionante homenaje no sólo a Prowse sino a todos los actores que hicieron carrera cinematográfica detrás de una máscara, como Boris Karloff, Lon Chaney o nuestra Niña Medeiros, Javier Botet. Sus esfuerzos por esclarecer los motivos por los que Lucasfilm y Prowse acabaron tan mal, que se remontan el rodaje de El retorno del Jedi, no se ven del todo recompensados debido a su trivialidad e ingenuidad, si no fuera porque la experiencia personal de cada uno y una nos demuestra lo a menudo que rupturas sentimentales de cualquier índole se fundamentan en razones verdaderamente ridículas. La cinta hace hincapié en el dolor del gigantesco actor, su aportación fundamental a la saga y su enorme carisma, derivando en una recreación de la secuencia que tanto hirió a Prowse, y que no llegamos a ver en pantalla por motivos de derechos de autor y permisos no resueltos con la poderosa productora hollywoodiense, cuyo desentendimiento con este documental se hace patente en la ausencia de fotogramas y secuencias de la películas originales, sustituidas por creativas reproducciones y animaciones, y de la música de John Williams, fundamental para identificar al temido personaje y que Tolo Prats sustituye con ingenio y mucho respeto.

SISTER ACT, AHORA EN FIBES

Crónica del estreno de la gira española de este musical, que tuvo lugar en el Teatro Arriaga de Bilbao en agosto pasado.

viernes, 20 de noviembre de 2015

MÚSICA ACRIBILLADA EN EL SEXTO PROGRAMA DE LA ROSS

XXV Temporada de Conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. John Axelrod, dirección. Programa: España, de Chabrier; Escalas, de Ibert; Alborada del gracioso, Rapsodia española y Bolero, de Ravel. Teatro de la Maestranza, jueves 19 de noviembre de 2015

John Axelrod saluda al conciertino Éric Crambes en
otro concierto de esta temporada
La casualidad quiso que este sexto programa de la Sinfónica dedicado a música francesa inspirada en España coincidiese con el obligado recuerdo a las víctimas del terrorismo, particularmente las de París del pasado viernes, con unas palabras de Axelrod celebrando la música y el arte como antídoto contra la violencia. Al consabido minuto de silencio siguió sin embargo, una vez más, el intolerable comportamiento de un sector del público que tose implacablemente y aplaude cuando no debe, acribillando paradójicamente la misma música que instrumentaliza la lucha contra la barbarie.
La exuberancia de la rapsodia España de Emmanuel Chabrier abrió la velada, con una interpretación vistosa y vibrante a la vez que cristalina, si bien la jota fue más brillante que sensual la malagueña; sensacionales trompas y trombones. La página más interesante de la noche, por ser la menos programada, fue Escalas de Jacques Ibert, en la que se aprecia su capacidad para ilustrar imágenes e impresiones como se demuestra en su catálogo de más de ochenta bandas sonoras para películas. Axelrod extrajo de ella una luz y colorido que evocaron perfectamente el paisaje mediterráneo plasmado en la partitura. Tras una acertadamente moderada y seductora Roma-Palermo, Tunis-Nefta sonó misteriosa y contenida, y Valencia alegre y explosiva, sin fisuras ni desatinos en el cuerpo orquestal.
Con los efectivos de la orquesta convocados casi en pleno, las piezas de Ravel encontraron algunos inconvenientes. La Alborada del gracioso fue palpitante y colorista, pero le faltó acidez y una mayor carnosidad. En la Rapsodia española se alcanzó a evocar su atmósfera sensual con una cuerda transparente y voluptuosa que derivó hacia una Feria vistosa pero no ardiente. En el Bolero se apreciaron licencias no siempre afortunadas, como una celesta en diferente tono cuyo desencuentro con las maderas no fue muy acertado; mejores resultaron los tintes rapsódicos del clarinete y el saxo soprano, en una interpretación en conjunto disciplinada, bien contrastada, ritmada y con dinámicas muy trabajadas.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

miércoles, 18 de noviembre de 2015

UNA PASTELERÍA EN TOKIO El sabor de los cerezos

Título original: An
Japón 2015 113 min.
Guión y dirección Naomi Kawase, según la novela de Dorian Sukegawa Fotografía Shigeki Akiyama Música David Hadjadj Intérpretes Kirin Kiki, Miyoko Asada, Etsuko Ichihara, Miki Mizuno, Masatoshi Nagase, Kyara Uchida Estreno en el Festival de Cannes 14 mayo 2015; en japón 30 mayo 2015; en España 6 noviembre 2015

Siempre interesada y comprometida con la naturaleza, la realizadora japonesa Naomi Kawase ofrece con su última película su lado más convencional, distanciado de la grandilocuencia poética y visual que caracteriza su cine hasta Aguas tranquilas, estrenada entre nosotros hace apenas unos meses. Aquí se cuenta una historia perfectamente entendible y digerible por cualquier tipo de espectador; una historia de amistad y aprendizaje en el que dos seres humanos de muy distinta edad colaboran en la excelencia de un pequeño establecimiento de comidas en un suburbio de Tokio. Él es un joven pastelero que sobrevive a un pasado marcado por el dolor al frente del negocio en el que los doriyakis son su especialidad. Ella, que acarrea una terrible enfermedad, pondrá la guinda a estas típicas tortitas japonesas con una salsa de relleno casera a base de alubias (el an o anko del título original) que enriquecerá la receta del repostero; mientras la relación con la anciana le reportará una nueva visión de la vida, una suerte de redención consigo mismo y una considerable amplitud de su propia libertad con respecto a su entorno y sus perspectivas futuras. También aquí, aunque en menor medida, se evocará la llamada de la naturaleza como orden superior encargado del equilibrio y la serenidad, a través de la flor del cerezo, que con su cálida belleza refuerza la sobriedad del relato y su candorosa puesta en escena. Todo muy sensible, algo empachoso en realidad, en este agradable canto a las cosas sencillas y los valores fundamentales de la vida. Premio a la mejor dirección en el pasado Festival de Valladolid.

DHEEPAN Un cuento clásico con ingredientes actuales

Francia 2015 114 min.
Dirección Jacques Audiard Guión Jacques Audiard, Thomas Bidegain y Noé Debré Fotografía Éponine Momenceau Música Nicolas Jaar Intérpretes Jesuthasan Antonythasan, Kalieaswari Srinivasan, Claudine Viansithamby, Vincent Rottiers, Faouzi Bensaïdi, Marc Zinga, Franck Falise Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2015; en Francia 26 agosto 2015; en España 6 noviembre 2015

El protagonista de esta película huye de la guerra civil en Sri Lanka, donde parece ser ha tenido una participación muy activa. Para facilitar su admisión en Francia y emprender allí una nueva vida se inventa una familia con una mujer y una niña a las que no conoce ni se conocen entre ellas. Su nueva vida en un barrio conflictivo de alguna ciudad francesa, marcado por las luchas entre grupos de narcotraficantes, le demostrará que las cosas tampoco son fáciles en este lado del planeta. Jacques Audiard ha construido una filmografía ejemplar desde Un héroe muy discreto a De óxido y hueso pasando por De latir mi corazón se ha parado y Un profeta, quizás por eso más que nada ha logrado ahora su Palma de Oro en Cannes, con una película que no está entre lo más conseguido de su autor pero que cuenta con muy importantes bazas. Parece que nos esté ofreciendo un cuento, clásico con todos los ingredientes. Hay príncipe exótico curtido en las artes de la lucha y la defensa, una princesa que se resiste y se siente más atraída por el malo de la función, y un dragón con el que luchar para rescatar a su princesa de lo alto de la torre. Hay además un mensaje con moraleja y final feliz en el que el sufrido protagonista hará el bien con su maña e ingenio a la comunidad, marcando así un carácter bondadoso y generoso que deberá tener su recompensa. Audiard trata todo este sensible material, en el que la actualidad hace presencia a través del problema de los refugiados, la inmigración ilegal y la falta de oportunidades en una sistema que se jacta de ofrecerlas todas, con tacto y rectitud, aunque a veces el ritmo y la fuerza decaigan; mientras los giros de guión, a veces de dudosa credibilidad pero solvente conveniencia, se aceptan y perdonan por su contribución a hacer de ésta una fantasía romántica, dura e impactante pero a la vez amable y definitivamente ingenua.

martes, 17 de noviembre de 2015

SICARIO Retrato machista de mujer débil en un entorno salvaje

USA 2015 121 min.
Dirección Dennis Villeneuve Guión Taylor Sheridan Fotografía Roger Deakins Música Jóhann Jóhannsson Intérpretes Emily Blunt, Benicio del Toro, Josh Brolin, Victor Garber, Jon Bernthal, Daniel Kaluuya, Maximiliano Hernández, Dylan Kenin, Frank Powers, Bernardo P. Saracino, Edgar Arreola, Marty Lindsey, Julio Cedillo Estreno en Festival de Cannes 19 mayo 2015; en Estados Unidos 2 octubre 2015; en España 13 noviembre 2014

Malograda crónica sobre la lucha contra el narcotráfico en la frontera con México, vista desde la óptica de una agente del FBI fichada por agentes de la CIA y otros infiltrados con el fin de parapetar operaciones que exceden los marcos legales previstos. Emily Blunt se limita a tres tipos de registros interpretativos: cara de miedo, cara de sorpresa y cara de cansancio, lo que unido a una dirección poco esmerada acaba por fastidiar el punto de vista pretendido. Podría haber sido un film sobre una mirada femenina a un problema tan machista y una escalada de violencia tan vil y enrevesada. Pero se queda en una aburrida puesta en escena sobre guerras entre narcotraficantes, juego sucio de las fuerzas de seguridad y filtraciones de venganzas personales en un ambiente de calado internacional. Se le podía pedir más al director de Incéndies y Prisioneros, pues aunque Benicio del Toro y Josh Brolin hacen un trabajo estupendo, sus personajes se limitan a repetir clichés convencionales y mil veces vistos en este tipo de producciones. Su visionado asaltó a mi memoria el caso de Swordfish, un film que como éste tenía un arranque espectacular, en ese caso visualmente, en éste más bien de tipo emocional, para después derivar hacia un desarrollo aburrido plagado de lugares comunes, previsibles y poco estimulantes. Lástima que el carácter de la agente quede ensombrecido, apenas se desarrolle y al final exhiba a través de su volubilidad una imagen poco atractiva y conveniente de la mujer como adalid de defensa y seguridad.

DEUDA DE HONOR Retrato machista de mujer fuerte en un entorno salvaje

Título original: The Homesman
USA 2014 122 min.
Dirección Tommy Lee Jones Guión Tommy Lee Jones, Kieran Fitzgerlad y Wesley Oliver Fotografía Rodrigo Prieto Música Marco Beltrami Intérpretes Hilary Swank, Tommy Lee Jones, Grace Gummer, Miranda Otto, Sonja Richter, David Dencik, John Lithgow, Tim Blake Nelson, James Spader, William Fichtner, Barry Corbin, Jesse Plemons, Evan Jones, Hailee Steinfeld, Meryl Streep Estreno en Festival de Cannes 18 mayo 2014; en Estados Unidos 14 noviembre 2014; en España 13 noviembre 2014

Con más de un año de retraso llega a nuestras pantallas la segunda incursión del actor Tommy Lee Jones en la dirección de largometrajes tras Los tres entierros de Melquíades Estrada de hace unos años. Tanto estos dos títulos como el que prepara, The Cowboys, y uno de los dos telefilms que también ha dirigido, pertenecen al nunca extinguido del todo western, lo que demuestra la particular querencia del protagonista de En el valle de Elah por este género para contar historias que tienen que ver con el hombre y sus comportamientos más básicos y primitivos. Ninguno como este territorio de nadie, sin ley ni concierto, para describir nuestra idiosincrasia y analizar nuestros comportamientos. Ahí sitúa a una mujer fuerte, recta, con convicciones morales y religiosas muy arraigadas, inteligente, decidida y resuelta. Todo lo cual le lleva a una soledad no deseada y a no realizarse completamente como mujer, con la consabida frustración. El azar le llevará a asociarse con un hombre rudo, sin principios ni educación, con el que iniciará una particular cruzada que le llevará a atravesar vastos territorios plagados de obstáculos con el fin de devolver tres jóvenes esposas que han perdido la cabeza a sus familias de origen. Los obstáculos referidos serán tanto físicos como emocionales, y a veces meros prejuicios, y superarlos irá construyendo toda una experiencia de vida para ambos protagonistas. Lástima que para reforzar el aprendizaje de él y la huella que le deja la actitud de ella frente al compromiso, la responsabilidad y el honor, el guión derive cuando apenas quedan veinte minutos de metraje por caminos disparatadamente irritantes, todo un contrasentido y un despropósito frente al análisis que se suponía estaba haciendo sobre el papel de la mujer, especialmente de una fuerte, en un ambiente tan hostil, machista y primitivo como el escogido. Y eso malogra considerablemente las posibilidades de un film que, por otro lado, cuenta con unas interpretaciones excelentes, una hermosísima fotografía y un muy atractivo y lujoso elenco de secundarios.

domingo, 15 de noviembre de 2015

EL CLAN Espeluznante metáfora del mal aprendido

Argentina-España 2015 110 min.
Guión y dirección Pablo Trapero Fotografía Julián Apezteguia Música Sebastián Escofet Intérpretes Guillermo Francella, Peter Lanzani, Inés Popovich, Gastón Cocchiarale, Giselle Motta, Franco Masini, Antonia Bengoechea, Gabo Correa Estreno en Argentina 13 agosto 2015; en España 13 noviembre 2015

El matrimonio entre El Deseo, la productora de Almodóvar, y el cine argentino sigue dando excelentes resultados. Pablo Trapero (Carancho, Elefante blanco), León de Plata al mejor director en el Festival de Venecia, podría haberse limitado a una crónica de los crímenes de la familia Puccio que asolaron la opinión pública argentina en la década de los ochenta. Habría podido tirar por la vía del thriller e incluso del terror más absoluto, material le da para ello esta truculenta historia real. Pasmados nos quedamos cuando empezamos a ver y oir cosas que no nos convencen del todo, que nos resultan inverosímiles y poco convencionales: crímenes perpetrados a veces a la luz del día y a la vista de cualquiera que pudiera pasar por allí, si no fuera porque curiosamente no pasa nadie; una hija que ni ve ni oye nada y pregunta qué está ocurriendo en su propia casa; un hijo que permite las atrocidades en las que se le obliga a involucrarse, sin rebelarse ni desertar; otro que protagoniza un cambio radical e inesperado en su credo moral; y así sucesivamente. Pero a Trapero no le interesa sólo quedarse en la epidermis de un caso criminal espeluznante. A él le interesa el caso del Clan Puccio como gran metáfora del mal adquirido, aprendido y asumido como natural. De la misma forma que no alcanzamos a comprender la frialdad con la que ocho hombres asesinaron el pasado viernes a ciento treinta personas en París, llevándoles incluso a inmolarse, o las atrocidades que se suceden a diario en países como Afganistán o Siria en nombre de Alá, tampoco sería comprensible que una familia aparentemente normal, con una madre profesora y un padre comerciante, gente corriente como nosotros, cometa los horrores que se relatan en esta tremebunda película. El bagaje cultural, el adoctrinamiento, guarda la única respuesta a nuestra estupefacción. Bagaje que en este caso nos lleva al corazón y las entrañas de la dictadura política y militar del llamado Proceso de Reorganización Nacional, carta blanca a asesinos y secuestradores en nombre del régimen. Todo entonces encaja en esta espeluznante metáfora, y todos y todas encajamos también en el mundo que nos circunda. ¿O acaso no seguimos eligiendo como presidente a quien nadie le gusta por miedo al cambio o a perder lo poco que nos queda? ¿Es que Hitler no actuó con el consentimiento del mismo pueblo que luego renegaría de sus crímenes? ¿No seguimos hablando con Dios quienes ya no creemos en él? La fuerza de la doctrina es inimaginable, nos parapetamos en lo que hemos aprendido y justificamos nuestra conducta con ello. Miramos a otro lado, buscamos la recompensa económica, nos hacemos los sordos y ciegos, y dejamos que el monstruo actúe por nosotros, y hasta lo apoyamos. Porque todos y todas somos iguales al nacer, la distinción la dicta el entorno. El monstruo en esta ocasión tiene cara del camaleónico Guillermo Francella (Corazón de león, El secreto de sus ojos), que compone un villano de antología; pero la verdadera máquina de matar es el sistema, la comunidad y la sociedad en la que vivimos. Trapero rueda todo esto con una seguridad y un talento visual irrefutable, consiguiendo que vayamos entrando paulatinamente en su juego, y si al principio nos chocan esos temas musicales roqueros que acompañan los atroces crímenes, luego nos acostumbramos y comprendemos la operación, dejándonos muy mal cuerpo.

XII FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA: 9ª Y ÚLTIMA JORNADA

LA LOI DU MARCHÉ (La medida del hombre)

Francia 2015 93 min.
Dirección Stéphane Brizé Guión Stéphane Brizé y Olivier Gorce Fotografía Eric Dumont Intérpretes Vincent Lindon, Karine de Mirbeck, Matthieu Schaller, Yves Ory, Catherine Saint-Bonnet, Saïd Aïssaoui, Françoise Anselmi

Ganadora del premio al mejor actor en Cannes y el del público en Bruselas, la nueva película del director de Madmoiselle Chambon tiene dos partes bien diferenciadas. Por un lado la incesante y desmoralizadora búsqueda de trabajo por parte de un hombre que ha sufrido un expediente de regulación de empleo en la compañía en la que ha trabajado toda su vida; por otro, su aún más desmoralizadora experiencia como vigilante de seguridad en un hipermercado, trabajo que le permite recuperar una vida que se le estaba haciendo cuesta arriba a él y a su familia, pero que revelará hasta dónde tiene que llegar un hombre, cuál deberá ser su precio, para alcanzar una vida privada digna. Sobre Vincent Lindon recae la mayor parte de responsabilidad para que el producto llegue a buen puerto, y lo consigue con una interpretación contenida pero muy expresiva, en la que una mirada permanentemente taciturna logra transmitir todo un universo de frustración y sensación de fracaso. Las estaciones por las que ha de pasar en su búsqueda de trabajo y bienestar son muy reconocibles para cualquier habitante de nuestro país, donde siempre ha habido paro, no sólo ahora por la consabida crisis. Oficinas de empleo que lían más que resuelven, cursos para redactar curriculums y enfrentarse a entrevistas de trabajo (impagable la compostura de Lindon mientras sus compañeros critican su actitud ante un posible empleador), banqueros que se entrometen en una economía familiar a la que ellos le han chupado la sangre, etc. Pero es la segunda parte, cuando para sobrevivir se tiene que convertir en verdugo de otros miserables, cuando la función se hace más irrespirable y surgen las preguntas sobre el sistema que todos hemos asumido y aceptado, la que más duele. Brizé rueda con austeridad casi documental, sin permitirse el estilismo que caracteriza otras películas suyas, y consigue así una obra compacta, dura y convincente.

MEDITERRANEA

Italia-Francia-Alemania-USA-Qatar 2015 107 min.
Guión y dirección Jonas Carpignano Fotografía Wyatt Garfield Música Benh Zeitlin y Dan Romer Intérpretes Koudous Seihon, Alassane Sy, Adam Gnegne, Mary Elizabeth Innocence

No cabe duda de que las intenciones son buenas, pero los resultados dejan mucho que desear. Mal rodada, peor contada, con un guión lleno de baches y apoyado en clichés y lugares comunes, el debut en el largometraje del italoamericano Jonas Carpigano pretende trazar el itinerario físico y emocional de un emigrante africano en el sur de Italia, desde que sale de su aldea natal hasta que llega a la tierra prometida, pasando por todos los consabidos peajes aunque a trompicones: viaje a través del desierto con ataque vandálico incluido, travesía tormentosa en patera, llegada accidentada a controles europeos, trabajos clandestinos y mal pagados, y una desproporcionada e injustificada explosión de violencia final que flaco favor hace a las comunidades extranjeras que buscan una vida digna más allá de sus fronteras. Todo lo cual desemboca en un auténtico despropósito apoyado en el atractivo físico de su protagonista, aunque un involuntariamente distanciamiento al que no es ajena una cámara irritantemente nerviosa no ayuda a empatizar con él, y la ingenua y permanente confrontación entre buenos y malos, gente justa y acogedora por un lado y mafias y delincuentes por el otro, sin apenas espacio para la esperanza.

sábado, 14 de noviembre de 2015

LIBERTAD COMEDIDA EN EL QUINTO PROGRAMA DE ABONO DE LA ROSS

XXV Temporada de Conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Sebastian Knauer, piano. Giacomo Sagripanti, dirección. Programa: Love's Geometries, de Vacchi; Concierto para piano nº 27 K595, de Mozart; Sinfonía nº 4 Op.90, de Mendelssohn. Teatro de la Maestranza, viernes 13 de noviembre de 2015

Cuna de grandes músicos e intérpretes, Italia renueva cada generación su cantera de directores, por lo que no sería de extrañar que Sagripanti tomara el relevo a Abbado y Muti; el tiempo lo dirá, maneras no le faltan. El excelente sabor de boca que nos dejó la temporada pasada con una extraordinaria Cenerentola y un estupendo concierto en el que rescató algunos de los compositores más olvidados del S. XIX de su país, como Martucci o Bottesini, no se ha visto del todo reflejado en este concierto desigual que sin embargo no provoca la decepción suficiente como para bajarlo del pedestal en el que lo hemos colocado. El concepto de Libertad fue evocado en este quinto programa de abono desde diferentes puntos de vista. 

Fabio Vacchi es uno de los compositores contemporáneos italianos más aclamados; autor de un buen puñado de óperas y alguna ocasional banda sonora, su música para cuerda se apoya en un interesante juego de armonías y contrapuntos arropados por un lirismo preciosista y contenido. Como bien expuso Álvaro Cabezas en su conferencia pre concierto, Vacchi compuso Love's Geometries basándose en las teorías del pensador francés Jacques Attali sobre las nuevas y más libres relaciones amorosas, provocadas por la natural poligamia del ser humano, las redes sociales que dificultan nuestra discreción y la larga esperanza de vida que disfrutamos. Y lo hizo por encargo del proyecto Culture All, estrenándola John Axelrod en el Teatro Olímpico de Vicenza con la orquesta UniMI (dell'Universitá degli Studi di Milano). Una interpretación que se puede revisar en YouTube y que demuestra que dirigida con más pasión y nervio del que hizo uso Sagripanti, la pieza exhibe más y mejor su invocación del amor libre y desprejuiciado. Aunque sus diálogos entre solistas resultaron eficaces, el conjunto sonó desangelado, frágil y sin fuerza.

Aún fresco el recuerdo que nos dejó Barenboim en enero pasado, el último concierto para piano que compuso Mozart, libre en cuanto a despojarse de estéticas e imposiciones que cultivó en el resto del catálogo y asomarse con más convicción a las nuevas tendencias musicales que ya entonces se advertían, tampoco disfrutó en manos de Sagripanti de una lectura entusiasta ni convincente. Acertó en refinamiento y comedimiento, pero exageró en suavidad y simplicidad, reduciéndolo casi a música ligera de acompañamiento para burgueses ociosos. Faltó atmósfera enrarecida y una mayor dosis de elocuencia y patetismo, trasladado también al pianismo de Sebastian Knauer, ágil y exquisito en cualquier caso, pero falto de nervio y contundencia. En la propina, variaciones sobre el tema francés Ah, vous dirai-je, Maman (aquí Campanita del lugar), exhibió virtuosismo y buen gusto. Pero lo mejor llegó de la mano de la recurrente Cuarta de Mendelssohn, con la que se explayó en temperamento y luminosidad, haciendo aún más italiana su estética y fundamento, exponente de la suprema libertad experimentada por el joven compositor en su viaje por el país del arte. Entrecortados fraseos en el andante, un allegro inicial eléctrico y un saltarello final enérgico y temperamental lograron tal efecto, con una orquesta sensible a las exigencias del joven director y pletórica en sus resultados, con especial referencia a la nobleza desplegada por los metales en el tercer movimiento.

viernes, 13 de noviembre de 2015

XII FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA: 8ª JORNADA

RABIN, THE LAST DAY

Israel 2015 153 min.
Dirección Amos Gitai Guión Amos Gitai y Marie-José Sanselme Fotografía Eric Gautier Música Amit Poznansky Intérpretes Yitzhak Hiskiya, Pini Mittelman, Michael Warshaviak, Einat Weizman, Yogev Yefet, Tomer Sisley

Estupendo documentalista, Amos Gitati ha conocido también una carrera comercial considerable con títulos de ficción como Eden y Promised Land. Su última película es un docudrama en torno al asesinato del primer ministro israelí Isaac Rabin en noviembre de 1995 y la investigación política y criminal que se llevó a cabo en los días inmediatamente siguientes al magnicidio. Su declaración de intenciones queda patente en los primeros minutos de su generoso metraje, cuando en una entrevista el ex primer ministro Shimon Peres confirma que la situación en Oriente Medio sería muy diferente de no haberse producido tal tragedia. A partir de ahí Gitai reconstruye dramáticamente algunos episodios de los antecedentes y de la investigación sobre los hechos, mezclándolo con imágenes de archivo y generando así lo que llamaríamos un documental intervenido. Las claves que se analizan sin embargo son las menos interesantes, las que quizás el resto de países menos Israel ya manejan desde hace tiempo, el atropello al pueblo palestino, la usurpación de sus tierras y unas políticas de marginación y aislamiento de sus vecinos. Cuando alguien molesta tanto hasta el punto de quitarlo de enmedio, provocando la paralización drástica de los procesos que estaba llevando a cabo, evidentemente no sólo es responsable quien empuña el arma ni quienes le apoyan directamente. También lo es quien mira hacia otro lado y da marcha atrás, lo que significa que el sacrificado estaba solo y demuestra que no hay proceso político que progrese si no es con el consenso de todas las partes implicadas. Ahí el error de Rabin y el material que podría haber dado lugar a un producto más estimulante que el resultado, la no por menos necesaria consabida y archivista demonización de religiosos y extremistas, con montaje y archivos descaradamente orientados a tal fin, sin tregua ni alternativa.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

LANGOSTA (The Lobster)

Grecia-Reino Unido-Irlanda-Holanda-Francia 2015 118 min.
Dirección Yorgos Lanthimos Guión Yorgos Lanthimos y Efthymis Filippou Fotografía Thimios Bakatakis Intérpretes Colin Farrell, Rachel Weisz, Léa Seydoux, John C. Reilly, Ben Whishaw, Jessica Barden, Olivia Colman, Rossana Hoult, Ariane Labed

Lanthimos no traiciona su estilo y espíritu en su primera película hablada en inglés y con reparto internacional. Su holgada producción le da al resultado un atractivo adicional, pero las constantes del realizador de Canino y Alps siguen intactas. Especialmente las del primero de los títulos reseñados, con el que comparte parodia sobre las convenciones sociales, el adoctrinamiento y la falta de libertad en un mundo en el que todo está medido y controlado. En este caso el experimento llega al paroxismo a través de la historia de un hombre que vive en una sociedad donde estar solo se considera un crimen, por lo que existen residencias de lujo, retiros, en los que se adiestra a hombres y mujeres solteros para encontrar pareja y reinsertarse en una sociedad fuertemente custodiada y controlada por los poderes fácticos. Y quien no logra su objetivo se transforma en animal, langosta por ejemplo. Algo de La fuga de Logan hay en esta película en la que quien se rebela tampoco puede huir de sus propias convenciones y de la formación que ha recibido. Su lujoso reparto y su impecable acabado formal transforman también el producto, haciéndolo más digerible para la platea general y permitiendo a su equipo artístico y técnico internacional crearse la ilusión por una vez en sus vidas de que están participando en algo diferente, incluso si se quiere transgresor en las formas, aunque desnudarse siga estando estrictamente prohibido. Gran Premio del Jurado en Cannes y cinco nominaciones a los Premios Europeos del Cine.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

SCHNEIDER VS. BAX

Holanda-Bélgica 2015 95 min.
Guión, música y dirección Alex van Warmerdam Fotografía Tom Erisman Intérpretes Tom Dewispelaere, Alex van Warmerdam, Maria Kraakman, Annet Malherbe, Gene Verboets, Pierre Bokma, Henri Garcin, Loes Haverkort, Eva van de Wijdeven

El polifacético director holandés Alex van Warmerdam relaja el tono de su anterior y multipremiada película, Borgman, y nos ofrece ahora otro thriller pero en clave de comedia, negra o macabra si se quiere, pero comedia al fin y al cabo. Su tono es más ligero, aunque sus chistes puedan resultar pesados y hasta de mal gusto. La habilidad con la que el realizador combina crímenes y persecuciones con el típico vodevil de entradas y salidas continuas de personajes, merece por sí sola la atención. Pero es que además Warderman teje un ingenioso guión en torno a dos asesinos a sueldo contratados para aniquilarse los unos a los otros, cuyos cometidos se complican cuando entran en escena otros personajes y los duelistas muestran sus principios éticos al respecto. El resultado es un film divertido y liviano, sin las pretensiones de su film anterior; simplemente un divertimento bien rodado, estupendamente fotografiado en unos excelentes paisajes veraniegos empantanados, y con interpretaciones que le dan el toque perfecto de comedia sin excesos indigestos. Como es habitual en su cine, Warmerdam se reserva uno de los papeles, esta vez protagonista.

jueves, 12 de noviembre de 2015

XII FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA: 7ª JORNADA

RAMYBE MUSU SAPNUOSE (La paz sea en nuestros sueños)

Lituania-Francia-Rusia 2015 107 min.
Guión y dirección Sharunas Bartas Fotografía Eitvydas Doshkus Música Alexander Zekke Intérpretes Ina Marija Bartaite, Lora Kmieliauskaite, Sharunas Bartas, Edvinas Goldsteinas


Cuando uno piensa en los países bálticos, sobre todo a la hora de viajar, se interesa por Suecia, Finlandia, Estonia, en cuya capital Tallin una vez Rosa de España defendió Eurovisión, Dinamarca o Letonia, pero rara vez se detiene en la República de Lituania. Un error, porque se trata de un país bellísimo poblado por criaturas celestiales de un porte aristocrático extraordinario y una profundidad existencial sin límites. Conviene visitarlo especialmente en verano, aunque el invierno también tiene su belleza, con la nieve cayendo majestuosamente sobre los árboles. Bañarse en sus cristalinos lagos, disfrutar de sus frondosos bosques, correr por sus verdes praderas, y cruzarse con su variopinta fauna humana, no tiene precio. Unos de deleitan con Beethoven, otras personas prefieren el alegre folclore local; hay quien caza y hay quien prefiere pescar. No conviene extrañarse si de repente rompen a llorar o pierden la mirada, es que son así. Y cuando termina el verano y se aproxima el otoño, escuchar el viento, ver mecerse la hierba a su ritmo, observar la lluvia caer sobre el agua y los árboles, es una experiencia que te traslada al paraíso. Lástima que no haya vuelo directo entre Sevilla y Vilna, su hermosa capital, porque me iba ahora mismo. Lo único malo es que allí se producen películas como ésta, un auténtico ladrillo.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

SANGUE DEL MIO SANGUE (Sangre de mi sangre)

Italia-Francia-Suiza 2015 107 min.
Guión y dirección Marco Bellocchio Fotografía Daniele Cipri Música Carlo Crivelli Intérpretes Roberto Herlitzka, Pier Giorgio Bellocchio, Lidiya Liberman, Fausto Russo Alessi, Alba Rohrwacher, Federica Fracassi, Alberto Cracco, Filippo Timi

Las últimas películas estrenadas de la dilatada filmografía de Marco Bellocchio desvelan que ha sido un director sobrevalorado y aún hoy sorprendentemente laureado. Vincere o Buenos días, noche son ejemplos de una gramática rancia y anquilosada, incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos para ofrecer un producto más ligero y fresco en lugar de mamotretos indigeribles sin poesía ni nervio. Su última película, también premiada, esta vez en Venecia, no es una excepción. Dos historias acaecidas en épocas muy distantes pero en un mismo lugar, una en el siglo XVII, la otra en la actualidad, pretenden poner sobre la mesa el motor que mueve la sociedad, el amo que la domina y domestica. La religión, inquisitiva, terriblemente autoritaria, en aquella época; el dinero, los negocios inmobiliarios y la especulación, hoy. Un discurso por lo tanto ingenuo y muy trillado que Bellocchio además se encarga de ilustrar de forma harto pueril. Rancia su primera parte, oscura, de tonos ocres y grises, como todo el mundo por supuesto sabe que era el Barroco; colorista y chirriante, la segunda, pues ahora naturalmente lo que abunda son los colores, exclusivos de nuestra época. Casi como si abrazáramos a Zeffirelli y Sorrentino en una única función, pero sin el gusto y elegancia del primero ni la gracia y el talento del segundo. El episodio inquisitivo al menos entretiene e intriga; esa monja sometida a suplicio que se libera cual ave fénix como si de una modelo de Victoria's Secret se tratara, no tiene precio. Pero el otro, el colorista, es de auténtica vergüenza ajena. Ya le vale al titiritero.

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LAS MIL Y UNA NOCHES. EL EMBELESADO (As 1001 noites. Volume 3, O encantado)

Portugal-Francia-Alemania-Suiza 2015 131 min.
Dirección Miguel Gomes Guión Miguel Gomes, Telmo Churro y Mariana Ricardo Fotografía Sayombhu Mukdeeprom Intérpretes Crista Alfaiate, Bernardo Alves, Jing Jing Guo, Chico Chapas, Carloto Cotta, Quitério, Américo Silva, Gonçalo Waddington

La tercera y última parte de la trilogía dedicada a la crisis económica en Portugal se centra en los supervivientes, quienes aguantan el chaparrón lo mejor que pueden, aferrándose a ocupaciones, entretenimiento o simplemente la búsqueda de lo esencial y lo más auténtico de la vida, lejos de materialismos y conductas aprendidas, muchas veces impuestas. Por eso contiene un largo prólogo en el que Sheherezade huye de su cautiverio para conocer Mundo, mezclarse con la gente, cantar (el leit motiv de la trilogía, Perfidia), enamorarse y reflexionar junto a su padre sobre el futuro de nuestra existencia. Un episodio gozoso que no disimula su tendencia al pastiche o al collage, según se prefiera, y en el que hace presencia la alegría y la despreocupación en comunión con la naturaleza y al vida al aire libre. Lástima porque inmediatamente después Gomes se centra en un tedioso e interminable reportaje sobre ornitología, centrado en al adiestramiento que un grupo de hombres hace de los pájaros pinzones para competir en concursos de canto. Una metáfora de la libertad (del hombre, no ciertamente del animal en cautiverio) y la superación de contratiempos, que no encuentra sin embargo justificación como para someter al espectador, que ya ha llegado al fin del experimento y no quiere perderse su conclusión, a semejante e inhumano suplicio. Una vez más parece que nadie haya enseñado a estos señores a editar y sintetizar.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

miércoles, 11 de noviembre de 2015

XII FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA: 6ª JORNADA

LA ACADEMIA DE LAS MUSAS

España 2015 92 min.
Dirección José Luis Guerin Intérpretes Emanuela Forgetta, Rosa Delor Muns, Mireia Iniesta, Patricia Gil, Carolina Llacher, Raffaele Pinto

Salvo sorpresa inminente, éste podría convertirse con todo derecho y justicia en el Giraldillo de Oro de la presente edición del Festival; una oportunidad única además para por fin reconocer una cinta española con la principal distinción del certamen. La maestría, y el magisterio, de Guerin para película a película ir conformando una de las filmografías más lúcidas, personales y comprometidas de nuestra cinematografía, queda corroborada en esta película que sigue a las imprescindibles Innesfree, Tren de sombras, En construcción y En la ciudad de Silvia. Conjugando con total naturalidad y soltura documental y ficción, el director echa mano de su trazo firme y seguro para adentrarse en un aula de la Universidad de Barcelona en la que un profesor italiano debate con alumnas maduras que asisten a un curso sobre creación poética. La inquietud por la cultura y la pasión por el conocimiento se dan cita en este elaborado ensayo sobre el amor como invención poética a partir de la inspiración de las musas, las mismas que discuten con el desconcertado Dante de turno, a veces con argumentos inteligentes y otras ingenuos, para eso se trata de un trabajo en el que la libertad y la expresividad tienen el protagonismo, que para aliviar y mejorar el material resultante ya está la mesa de montaje. Las incertezas e inseguridades del curtido profesor chocarán con las ávidas mujeres que celebran su magisterio pero también lo ponen en entredicho. Guerin incluye en la función momentos lindantes con la comedia, no particularmente la divina, especialmente a través del personaje de la esposa del profesor, además de dos viajes a Italia tan mágicos como reveladores en los que asoman la creatividad popular desde la tradición folclórica y la seducción que provoca el deseo, en definitiva el trabajo de la musa, ya sea por los métodos tradicionales o a través de la palabra escrita vertida en las redes sociales. Lo importante no es tanto lo que digan sus protagonistas sino que lo digan, que muestren inquietud y curiosidad, elucubren sobre lo que aprenden y opinen, siempre desde la autoridad que ofrece el conocimiento, sobre el amor, la naturaleza, el deseo, la sexualidad y el papel de la mujer en esta sociedad y a lo largo de la Historia. Diálogos frescos y espontáneos que para sí los quisiera el más intelectual de los guionistas.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

L'OMBRE DES FEMMES (La sombra de las mujeres)

Francia 2015 73 min.
Dirección Philippe Garrel Guión Jean-Claude Carrière, Caroline Deruas, Arlette Langmann y Philippe Garrel Fotografía Renato Berta Música Jean-Louis Aubert Intérpretes Clotilde Courau, Stanislas Merhar, Lena Paugam, Vimala Pons, Antoinette Moya, Jean Pommier, Thérèse Quentin, Mounir Margoum

Muy ligado al cine experimental, Philippe Garrel tiene una filmografía breve pero muy dilatada en el tiempo desde principios de los setenta. Con esta su última película, presentada en la Quincena de Realizadores del último Festival de Cannes, propone una historia de amor en la que un matrimonio se traiciona mutuamente para comprobar que no pueden vivir el uno sin la otra. Una historia en principio muy simple que sin embargo ha necesitado de la colaboración de cuatro guionistas para llegar a buen puerto, entre ellos el propio realizador, su esposa y el prestigioso Jean-Claude Carrière (El discreto encanto de la burguesía, La insoportable levedad del ser, El artista y la modelo). En la producción destaca también el papel del hijo del director, Louis Garrel, presente también en la sección oficial del festival con Los dos amigos, y que aquí ejerce como narrador. Aunque Philippe Garrel pertenece a una generación inmediatamente posterior a la Nouvelle Vague, con esta cinta parece querer rendir homenaje a sus maestros, con Truffaut, Malle y Godard a la cabeza, rodando en un muy esmerado blanco y negro y haciendo uso de un ritmo y una estructura narrativa que recuerda mucho al estilo de aquellos maestros. Su breve duración unida a la sencillez de sus planteamientos liberan al producto de una gravedad que podría haber lastrado sus resultados emocionales. En los papeles protagonistas Clotilde Courau, esposa del Principe Emanuele Filiberto di Savoia en la vida real, y Stanislas Merhar, de sorprendente parecido con el también francés Benoit Magimel, exhiben una química perfecta como matrimonio en crisis que sufre también el otro tipo de crisis, económica.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

LAS MIL Y UNA NOCHES. EL DESOLADO (As 1001 noites. Volume 2, O desolado)

Portugal-Francia-Alemania-Suiza 2015 131 min.
Dirección Miguel Gomes Guión Miguel Gomes, Telmo Churro y Mariana Ricardo Fotografía Sayombhu Mukdeeprom Intérpretes Joana de Verona, Crista Alfaiate, Joao Pedro Bénard, Margarida Carpinteiro, Chico Chapas, Carloto Cotta, Luísa Cruz, Teresa Madruga

Tres nuevos episodios o cuentos conforman esta segunda parte de las particulares Mil y una noches de Miguel Gomes. Si en la primera asistíamos a los factores que han generado la actual situación de crisis portuguesa y quienes se enfrentan a ella a través de la lucha o la resignación, ahora le toca el turno a las víctimas, esos seres anónimos y privados que de una u otra manera sufren las consecuencias de una situación injusta y sobrevenida. El tono vuelve a ser grotesco, con una considerable dosis de ingenio e imaginación y un uso moderado del humor. Esta vez predomina un tono agrio y deprimente, si bien el segundo episodio, Las lágrimas de la jueza, contiene uno de los momentos más cómicos y delirantes de la trilogía, prodigio de construcción en el que como si de muñecas rusas se tratara, se van relatando diferentes situaciones que encajan unas en otras de forma prácticamente laberíntica. Un criminal forajido de la justicia que vive en su particular paraíso y acaba vitoreado por un pueblo que admira su enfrentamiento con la autoridad y lo establecido, una jueza que intenta resolver y castigar diferentes conductas punitivas redimidas por la pobreza y la necesidad, y un perro que pasa de mano en mano sin extrañar a sus anteriores dueños, gente en situación desesperada en un barrio marginal, son los ingredientes de un circo que pasará a la Historia como referente de una época maldita y unos gobernantes no sólo incapaces de resolver tanta penuria sino suficientemente granujas como para sacar provecho de ella.


Artículo publicado en El Correo de Andalucía

EISENSTEIN IN GUANAJUATO

Holanda-México-Finlandia-Bélgica-Francia 2015 105 min.
Guión y dirección Peter Greenaway Fotografía Reinier van Brummelen Intérpretes Elmer Bäck, Luis Alberti, Maya Zapata, Asmus Slätis, Lisa Owen, Stelio Savante, Rasmus Slätis

Lejos de la popularidad y el reconocimiento que tuvo su cine en los años ochenta, cuando películas como El contrato del dibujante, El vientre del arquitecto, Conspiración de mujeres o El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, llenaban salas como las del desaparecido Corona de Sevilla, el reencuentro con Peter Greenaway nos sirve para comprobar que no ha perdido el nervio ni el entusiasmo, aunque su cine resulte ahora más cargante que nunca. El pretexto para este nuevo y fatigante derroche visual, tras delirios estéticos como Los libros de Próspero, El niño de Macon o The Pillow Book, es un viaje que el director ruso Sergei Eisenstein realizó a principios de los treinta a México para rodar ¡Viva México!, film auspiciado por simpatizantes americanos del comunismo, con el intelectual Upton Sinclair a la cabeza. Greenaway aprovecha para ofrecer un festín de colorido, tecnología digital, puesta en escena y recursos dramáticos como la pantalla partida y la profusión de imágenes de archivo. Pero más que al servicio de la gestación de un film y la crónica de una época, el director británico parece interesado en el despertar homosexual del protagonista, cuyo exhibicionismo grotesco y descarado encuentra el contrapunto ideal en la sensualidad latina y los modos de un genealogista que le sirvió de acompañante durante su hipotética visita a Guanajuato, que no se produjo en realidad, lo que hace sospechar que los acontecimientos ocurrieron en realidad en México capital. Ilustrada por los grandes éxitos de Prokofiev, de la Sinfonía Clásica a la Marcha de El amor por las tres naranjas, pasando por el inevitable Romeo y Julieta, Greenaway hace gala de un barroquismo extremo y un nervio histérico, dejando la pura y sincera emoción aparte pero sin traicionar lo que en última instancia es un homenaje a un gran artista para quien sus diez días en tierras americanas llegaron a estremecerle tanto como los que protagonizaron su clásico Octubre sobre la Revolución Socialista contra el Imperio Ruso.


Artículo publicado en El Correo de Andalucía

SPECTRE Regreso a los orígenes en tono grave

Reino Unido 2015 148 min.
Dirección Sam Mendes Guión John Logan, Neal Purvis, Robert Wade y Jez Butterworth, según los personajes creados por Ian Fleming Fotografía Hoyte van Hoytema Música Thomas Newman Intérpretes Daniel Craig, Christoph Waltz, Léa Seydoux, Ralph Fiennes, Monica Bellucci, Naomie Harris, Rory Kinnear, Ben Whishaw, Dave Bautista, Andrew Scott, Jesper Christensen, Stephanie Sigman Estreno en Reino Unido 26 octubre 2015; en España y Estados Unidos 6 noviembre 2015

Esta vigésimo cuarta entrega oficial de las aventuras del superagente más famoso del cine, y segunda consecutiva dirigida por Sam Mendes, pasará posiblemente a la Historia por ser la primera no escrita por su creador, Ian Fleming, en la que Bond tiene que luchar directamente contra su enemigo eterno, la organización criminal Spectre, después de que Sean Connery se enfrentara a ella en algunos de los primeros episodios allá por los sesenta y primeros setenta del siglo pasado. Si los tres anteriores trabajos de Daniel Craig fueron una preparación para retomar el personaje desde sus orígenes, tras cerrarse el círculo en Skyfall ahora todo vuelve a su lugar: El cañón de pistola aparece al principio y no al final, M vuelve a ser un hombre, reaparece Moneypenny, tenemos esbirro bruto e invencible del villano, final traca en su guarida, artilugios de espionaje creados por Q, un par de chicas Bond, con protagonismo de una sobre la otra, y todas las constantes tradicionales de la serie. Se mantiene no obstante el tono grave, serio y trascendente de los títulos anteriores, que han marcado el estilo del actor británico, con pocas concesiones para el humor. Los resultados en esta ocasión no superan las expectativas; salvo el trepidante arranque en México D.F., el resto de las secuencias de acción no son realmente memorables, la trama pierde a menudo el interés y se resiente de puntuales caídas de tensión, mientras su estética es demasiado oscura y ocre, y no hay ninguna novedad que destaque por sí sola. Por si fuera poco el villano, un clásico del ciclo, no posee los matices que debieran hacerlo inquietante. Hay por descontado espectáculo y entretenimiento, pero el conjunto acaba sucumbiendo por debajo de otros más distinguidos, que en el caso de los cuatro protagonizados por Daniel Craig se saldan a favor de Casino Royale y Skyfall.