lunes, 16 de enero de 2017

LA CIUDAD DE LAS ESTRELLAS (LA LA LAND) La magia del musical elegante y romántico

Título original: La La Land
USA 2016 127 min.
Guión y dirección Damien Chazelle Fotografía Linus Sandgren Música Justin Hurwitz Intérpretes Ryan Gosling, Emma Stone, John Legend, Rosemarie DeWitt, J.K. Simmons, Finn Wittrock, Sonoya Mizuno, Jessica Rothe, Callie Hernández, Jason Fuchs, Tom Everett Scott Estreno en el Festival de Venecia 31 agosto 2016; en Estados Unidos 25 diciembre 2016; en España 13 enero 2017

En su debut como realizador de largometrajes, la excelente Whiplash, el joven Damien Chazelle contaba una estremecedora historia de coraje y superación ambientada en el mundo del jazz. Una de sus subtramas mostraba al protagonista renunciando al amor para concentrarse en su carrera como baterista. El amor y el compromiso como obstáculo para cumplir un sueño, el de dedicarse a lo que a uno le gusta y ganarse la vida con ello, es el eje central alrededor del cual gira ésta su segunda película, una melancólica reflexión sobre los amores perdidos y lo que nos han aportado para seguir adelante, hacernos mejorar como personas y, en este caso particular, cumplir nuestros sueños. Al ritmo de una sensacional banda sonora que consagra definitivamente a Justin Hurwitz como compositor y arreglista, tras el estupendo trabajo que para big band realizó en la mencionada primera película de Chazelle, asistimos a lo largo de las cuatro cálidas y soleadas estaciones de Los Angeles a una aparentemente convencional historia de amor. Chica conoce a chico, lo seduce y lo enamora; después viene todo lo demás. Por el camino se trata de homenajear otro tipo de hacer cine, especialmente el musical colorista y desenfadado que en los años cincuenta cultivaron estudios como Metro-Goldwyn-Mayer y 20th Century Fox, pero sin renunciar a crear algo nuevo, fresco y original, cargado de símbolos y detalles de atrezzo y guión, que sintonice mejor con las nuevas generaciones. Así encontramos un agradable cocktail en el que se mezclan los paso a dos que tan bellamente fotografiaron Minnelli (The Band Wagon) y Mamoulian (La bella de Moscú) y los grandes ballets que pusieron la guinda a clásicos como Un Americano en París o Cantando bajo la lluvia, mezclados con buenas sesiones de jam y melancólicas canciones en un Los Angeles de ensueño, donde algunos de sus emblemáticos lugares, como el Planetario que Rebelde sin causa hizo legendario, el mural de las estrellas o sus laberínticas autopistas, se convierten en escenarios ideales para montar increíbles coreografías y una emocionante historia de amor de esas que marcan época y corazones. Involuntariamente Chazelle parece estar perfeccionando lo que Coppola ensayó con absoluto magisterio hace treinta y cinco años en Corazonada, un musical de culto cuyo inmerecido fracaso comercial hundió económicamente al director de El padrino. Chazelle sigue el tono melancólico de aquella película que homenajeaba a Las Vegas y que se regaba igualmente con un exquisito conjunto de canciones, en aquel caso a cargo de Tom Waits. La La Land coincide igualmente, y esto sí que es una rotunda casualidad, con la última película de Woody Allen, ese Café Society por el que deambulan corazones rotos y ambiciones cumplidas, siempre bajo el sol de Hollywood, paradigma de los sueños alcanzables y los que nunca lo serán. La mezcla de nostalgia, el homenaje a los clásicos, el uso de colores vivos y tecnología digital, y por supuesto la indiscutible química de sus protagonistas, como ya demostraron hace algunos años en Crazy Stupid Love, convierten esta gozosa película en la consagración definitiva de un director notable y la confirmación de ese gran cine capaz de aunar  espectáculo, magia, luz y los sentimientos más poéticos, sinceros y conmovedores.

3 comentarios:

  1. A mi me ha fascinado la película, especialmente su banda sonora y es verdad que la historia de amor recuerda bastante a la de Café Society. He pasado varios días tarareando la canción City of Stars

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  2. A mi me ha fascinado la película, especialmente su banda sonora y es verdad que la historia de amor recuerda bastante a la de Café Society. He pasado varios días tarareando la canción City of Stars

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  3. Cierto, es muy pegadiza. Gracias por leerme

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