lunes, 13 de abril de 2026

BUENA SUERTE, PÁSALO BIEN, NO MUERAS Misión anti alienación

Título original: Good Luck, Have Fun, Don’t Die
USA-Alemania 2025 134 min.
Dirección
Gore Verbinski Guion Matthew Robinson Fotografía Jim Whitaker Música Geoff Zanelli Intérpretes Sam Rockwell, Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Juno Temple, Asim Chaudhry, Dino Fetscher, Tom Taylor, Riccardo Drayton, Artie Wilkinson-Hunt Estreno en Estados Unidos 13 febrero 2026; en España 10 abril 2026


Gore Verbinski
se dio a conocer con Un ratoncito duro de roer, a la que siguieron The Mexican y The Ring (La señal), hasta su consagración definitiva con la trilogía de Piratas del Caribe. Ni Rango ni El llanero solitario tuvieron tanto éxito. Ahora, nueve años desde su última película, La cura del bienestar, presenta esta comedia distópica sobre la influencia de la inteligencia artificial en nuestro día a día, llevado a límites excesivos y grotescos. 
Su principal defecto es una duración desmesurada e innecesaria, sin embargo el conjunto entretiene gracias a su estructura a dos tiempos, uno dedicado a la misión con la que un personaje venido del futuro somete a una serie de clientes de un restaurante embebidos en el teléfono móvil. Por otro lado, asistimos a la peripecia individual de cada uno y una de las personas involucradas en la delicada misión, quizás lo más interesante de una película en la que la peligrosa misión recuerda en sus diversos episodios a las fases de un videojuego, a la vez inspirados en los procesos de supervivencia de películas de acción y catástrofes de épocas pretéritas.

Con estos alicientes, una muy esmerada puesta en escena y una galería variopinta de personajes a los que el elenco se presta con interés y responsabilidad, asistimos a todo un catálogo de esclavitudes digitales que ponen en evidencia cómo el sistema cada vez nos aliena más y nos convierte en esbirros de un nuevo orden social y político basado en los postulados más evidentes de un fascismo creciente.

Por supuesto, nada de esto se trata en profundidad con el fin de no herir sensibilidades ni provocar ira. Todo está enfocado al puro entretenimiento, incluido un final estrambótico y deliberadamente exagerado que resta ingenio al asunto, que por supuesto tampoco escapa de la violencia usual del cine estadounidense. Con todo, contiene atractivos suficientes como para resultar relativamente satisfactoria y divertida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario