martes, 3 de enero de 2023

AFTERSUN Fantasma de amor paterno

Reino Unido-USA 2022 98 min.
Guion y dirección
Charlotte Wells Fotografía Gregory Oke Música Oliver Coates Intérpretes Paul Mescal, Francesca Corio, Celia Rowlson-Hall, Brooklyn Toulson, Spike Fearn, Frank Corio, Ruby Thompson Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2022; en Reino Unido 18 noviembre 2022; en España 16 diciembre 2022

Triunfó en Cannes y también en Sevilla, donde obtuvo el Premio a la mejor película en la sección Nuevas Olas del Festival de Cine Europeo, y está triunfando también en la taquilla del cine más introspectivo y menos popular. No se le puede discutir sin embargo contar con una gramática muy singular a la hora de contar una típica historia de descubrimiento y reconciliación entre un padre joven y su hija fruto de una relación fracasada.

Hay en este sentido cierta tendencia entre la crítica a comparar esta con aquel Somewhere que Sofia Coppola dirigió hace más de una década. Sin embargo, tanto en las formas como en el contenido de esta relación paternofilial que en la película de la directora de Lost in Translation protagonizaban Stephen Dorff y Elle Fanning habían tantas diferencias como similitudes con la que ha diseñado la joven británica Charlotte Wells. Se trata de un verano compartido en el litoral turco por un joven y su casi desconocida hija de once años, lo que para ella supondrá un revulsivo y un autodescubrimiento que todavía le marcará veinte años después.

La gramática aparentemente vacua de su directora, así como esa a menudo impertinente alternancia entre ficción y realidad, entre formatos estéticos que van de la videocámara de los noventa al formato digital de la narración, hacen que resulte difícil entrar en la dinámica de esta película, que sin embargo, y poniendo algo de nuestra parte, acabará enganchando e involucrándonos en lo que no parece sino una tragedia anunciada, con una conversación del padre de ficción con el padre natural de la actriz protagonista quizás como punto clave. Todo ello como línea de partida para una personalidad para siempre influida por la figura de un padre ausente que una vez se apareció como un fantasma.

EL GATO CON BOTAS: EL ÚLTIMO DESEO Sin miedo a morir

Título original: Puss in Boots: The Last Wish
USA 2022 100 min.
Dirección
Joel Crawford y Januel Mercado Guion Paul Fisher y Tommy Swerdlow Música Heitor Pereira Voces (en versión original) Antonio Banderas, Salma Hayek, Harvey Guillén, Florence Pugh, Olivia Colman, John Mulaney, Ray Winstone, Samson Kayo, Wagner Moura, Da’Vine Joy Randolph, Kevin McCann, Anthony Mendez, Bernardo De Paula Estreno en Estados Unidos y España 21 diciembre 2022

Charles Perrault escribió en 1697 El gato con botas, dentro de su recopilatorio Cuentos de mamá oca. Disney, tan proclive a apoderarse de la iconografía literaria infantil, se ha resistido siempre a adaptar este singular cuento sobre el valor y la fidelidad, que nunca ha contado con un largometraje animado que narre la verdadera historia de este felino, mascota del Marqués de Carabás. Finalmente fue Dreamworks a principios de este siglo la productora que introdujo el personaje entre las muchas perversiones que jalonan su saga Shrek, hasta que en 2011 se convirtió en un spin-off y protagonizó su primera aventura cinematográfica con la voz de Antonio Banderas. Desde entonces solo ha aparecido en un cortometraje y una serie de televisión, hasta que once años después a alguien se le ha ocurrido rescatarlo y convertirlo en protagonista de una nueva aventura.

En este tiempo se ha pasado de la animación digital tradicional, que ya podemos denominarla así visto que han transcurrido casi treinta años desde el estreno de Toy Story, a otra más sofisticada, combinación de infografía, anime y otras técnicas que la hacen más próxima a ese prodigio que fue Spider-Man: Un nuevo universo. A partir de aquí lo que encontramos en esta cinta en la que el gato está a punto de agotar sus nueve vidas (hay quien pensará con buen juicio que son siete) y debe encontrar la magia que le devuelva a su estado original, es esa violencia desatada que tanto daño está haciendo a una sociedad en la que cada vez más vemos episodios tan desagradables y poco estimulantes en nuestros jóvenes y los que no lo son tanto y la ejercen justificándose en su supuesta superioridad.

Aquí el gato, Ricitos de Oro y sus tres ositos, Pepito Grillo, el lobo feroz y otros personajes míticos cuya mescolanza es marca de la casa, se dedican a perseguirse y destruir todo lo que se les pone por delante en una vorágine de acción y energía de marcado ritmo y diseño creativo, pero que al fin lo que provoca es hastío frente a tanta barbarie. En el apartado cómico, los chistes están por debajo de las expectativas, a pesar del divertido personaje de Perrito, y en el de las voces, el trabajo de Banderas vuelve a brillar como al parecer lo hizo en su predecesora. Vivir sin miedo acaba convirtiéndose en la moraleja de esta desmadrada versión del gato más famoso de la literatura infantil.

viernes, 30 de diciembre de 2022

UNA JUVENTUD RESPONSABLE DEFIENDE KIEV

Música por Ucrania. Concierto de la Orquesta de la Fundación Barenboim-Saïd. Denis Kozhukhin, piano. Nuno Coelho, dirección. Programa: Preludio de Tristán e Isolda, de Wagner; Concierto para piano nº 2 Op. 18 en do menor, de Rachmaninov; Cuadros de una exposición, de Mussorgsky (orquestación de Ravel). Teatro de la Maestranza, jueves 29 de diciembre de 2022

Foto: Luis Castilla

Cada concierto de una orquesta joven es un motivo de celebración, aunque en esta ocasión estuviera teñida del inmenso dolor que provoca la actual situación de guerra que se vive no solo en la tierra homenajeada sino en el resto de un planeta que sigue sin atender a los más básicos impulsos de humanidad y confraternización. Para acordarnos de Ucrania cuando se cumple casi un año de tan cruel e inaudita invasión, y nos preparamos para despedir otro año trágico con la ilusión siempre puesta en el inminente porvenir, la Fundación Barenboim-Saïd, siempre sensible a este tipo de cuestiones, trazó un programa muy significativo, con dos autores rusos (tres si añadimos la propina), un pianista de la misma nacionalidad y una Puerta de Kiev en la que desembocó la heroica y paradigmática defensa que los y las jóvenes de la orquesta hicieron de tan recurrente pero suculento repertorio.

Ante la fulgurante carrera del director luso Nuno Coelho, cuando hace año y medio dirigió uno de los programas de abono de la Sinfónica de Sevilla nos preguntábamos si volveríamos a disfrutar de su indiscutible talento. Y mira por dónde antes de lo previsto pudimos apreciar su enorme capacidad para extraer lo mejor de cada integrante de la orquesta, con el añadido de que en esta ocasión se tratase de gente tan joven, algunos y algunas todavía en edad infantil. Esta extraordinaria capacidad se puso ya de relieve en su muy meticulosa interpretación del preludio de Tristán e Isolda, una glorificación e idealización del amor absoluto que fluyó entre sus manos como un maná intenso, perfectamente articulado y moderadamente lírico y apasionado, acaso sin ese carácter febril que le imbuyen otras batutas, pero con las ideas muy claras, silencios muy elocuentes y un trabajo espléndido de cada sección de la orquesta, especialmente la cuerda, en la que se aunó vigor y espiritualidad.

Un pianista hercúleo

Desde nuestra posición, muy cerca del escenario, apreciamos en Denis Kozhukhin un pianista vehemente, acaso incluso algo rudo, que con su pulsación fuerte y vigorosa llegó a eclipsar la entrada melódica de la cuerda en esa mágica introducción del Concierto nº 2 de Rachmaninov. Como si de una batidora de notas se tratase, el pianista ruso atacó la página con demasiado ahínco, como si encontrar su voz y personalidad tuviera que pasar por reinventar pasajes y acusar una fuerza hercúlea en la tarea. No es precisamente el estilo y la línea que preferimos en una pieza tan extraordinaria e inventiva como ésta, pero no podemos negar al intérprete dominar técnica y esforzarse en expresividad. A todo ello Coelho se adaptó con enorme respeto y discreción, pero extrayendo de cada intérprete, conjunto y solistas, un rendimiento excelso, lleno de sensibilidad y musicalidad. Lástima que los múltiples móviles empañaron algunos de los momentos claves de la partitura, cadencias del segundo movimiento incluidos. En la propina, una significativa última pieza del Álbum de juventud de Chaikovski, Kozhukhin desarrolló el mismo esquematismo que desplegó en algunos de los pasajes del monumental y majestuoso concierto de Rachmaninov.

Sea en su versión original para piano como en la extraordinaria orquestación de Maurice Ravel, Cuadros de una exposición de Mussorgsky es una pieza muy transitada. Sin ir más lejos, Pérez Floristán la interpretará en apenas un mes; se trata además de la obra con la que debutó la Sinfónica de Sevilla en 1991, un concierto que fue recreado hace apenas dos años con motivo del treinta aniversario de la orquesta. Coelho sirvió una versión excelente de la pieza, atenta a cada detalle, férreamente estructurada, expansiva, más plagada de sutilezas que de esas inútiles exageraciones a las que la someten otros directores. El joven director portugués, actualmente al frente de la Orquesta del Principado de Asturias, supo impregnar la partitura de ese estado emocional contradictorio que la caracteriza, mientras la orquesta se ciñó con naturalidad a cada uno de los múltiples humores reflejados en la obra. Su lectura no fue ni grandilocuente ni vacilante, como tampoco lo fueron las magníficas intervenciones de la orquesta, con rendimientos solistas impensables en una orquesta de jóvenes e infantes todavía en prácticas o arrancando su vida profesional, empezando a vivir disfrutando de esta inigualable experiencia. Así, ante nuestros oídos desfilaron impecables intervenciones de oboe, trompeta, tuba, saxo… siempre disciplinados y logrando dar al conjunto ese relieve que hace de una interpretación una experiencia sensorial completa.

Ver de cerca a los y las jóvenes intérpretes, sus expresiones de emoción y satisfacción, no tiene precio. Y para dejar constancia del intercambio de talentos entre esta y otras orquestas jóvenes de la comunidad, especialmente la OJA, algunos de sus integrantes entonaron a traición, cuando gran parte del público había abandonado la sala, el pasodoble Amparito Roca, auténtica seña de identidad. Y no podemos olvidar el exhaustivo trabajo desplegado por los maestros y maestras que atienden a la excelente formación de estos y estas privilegiadas jóvenes.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 29 de diciembre de 2022

TODOS LO HACEN Un puñal por la espalda en toda regla

España 2022 99 min.
Dirección
Martín Cuervo Guion Marta Sánchez e Irene Niubo Fotografía Pablo Bürmann Música Iván Valdés Intérpretes Salva Reina, Kira Miró, Carlos Santos, Mariam Hernández, Julián López, Andrea Duro, Toni Scosta, Víctor Palmero, Macarena Gómez, Pablo Carbonell, Yaiza Guimare Estreno 28 diciembre 2022

No parece casualidad que un engendro como este, sin duda la peor película que hemos visto este año, justo cuando acaba, se estrene el día de los inocentes, porque muy inocente hay que ser para dejarse llevar por su insulsa trama vestida con las peores formas ni tan siquiera cinematográficas.

Estábamos avisados tras Con quién viajas, el anterior y también fallido, aunque no tanto, trabajo de su director, Martín Cuervo, también protagonizado por el más vacilón de nuestros actores actuales, Salva Reina. Aquí tres parejas y una viuda son convocados por el adinerado dueño de un hotel en medio de una nevada (aunque rodada en Canarias y con el beneplácito de sus autoridades) para chantajearles. Rápidamente se adivina que las intenciones de este despropósito son emular el éxito de Puñales por la espalda pero echando mano de un libreto de vergüenza, la españolada más casposa, las formas más televisivas posibles, con una iluminación irreal y ofensiva y unos chistes sin gracia alguna.

Lo peor es que su reparto coral a fuerza de parejas se preste a tan vergonzante y bochornoso espectáculo. Hasta la música, omnipresente, se presta a las hechuras seudobarrocas de la película de Rian Johnson. Solo cabe preguntarse qué criterio se sigue para que unas películas aterricen en las pantallas de los cines y otras se estanquen en las plataformas digitales destinadas exclusivamente a sus abonados y abonadas.

LILO, MI AMIGO EL COCODRILO Un musical inofensivo

Título original: Lyle, Lyle, Crocodile
USA 2022 106 min.
Dirección
Josh Gordon y Will Speck Guion William Davies, según el libro de Bernard Waber Fotografía Javier Aguirresarobe Música Benj Pasek, Justin Paul y Matthew Margeson Intérpretes Javier Bardem, Winston Fegley, Constance Wu, Scoot McNairy, Brett Gelman, Ben Palacios y la voz de Shawn Mendes Estreno en Estados Unidos 7 octubre 2022; en España 22 octubre 2022

Gordon y Speck
suavizan sus maneras y se vuelven más normativos y convencionales tras una carrera de comedias gamberras en la que destaca Fiesta de empresa. Lo hacen para adaptar unos cuentos que son bastante populares en Norteamérica y que tienen como protagonista a un cocodrilo que canta y, menos hablar, adopta costumbres y comportamientos humanos. Estamos por lo tanto ante la enésima conversión de animales en humanoides, deslegitimando por desgracia cualquier reivindicación animalista que pueda contener la propuesta.

Este personaje en concreto convive con una familia al más puro estilo Alf, la célebre comedia televisiva de los ochenta, mientras su legítimo dueño, un Javier Bardem sobrado de virtudes que no duda en afearse a la vez que bailar y cantar como si llevara haciéndolo toda la vida, intenta que el animal supere su miedo escénico y poder así triunfar en los escenarios de Broadway y el resto del planeta. Frente a ellos, un vecino poco condescendiente intentará hacerles la vida imposible, sin que la situación sobrepase el nivel de lo meramente circunstancial y anecdótico.

Todo sirve para poner en pie una fábula sobre la familia diversa, la superación de traumas a través de la ayuda mutua y el valor de la amistad, en clave de comedia musical con un par de pegadizas canciones de los incombustibles Benj Pasek y Justin Paul (El gran showman, Querido Evan Hansen, El espíritu de la navidad y las letras de La La Land) y un cocodrilo como estrella que adopta la forma de un muñeco hinchable mientras sus movimientos los recrea el actor Ben Palacios y la voz la pone el cantante Shawn Mendes. En definitiva se trata de un inofensivo, tanto como el salvaje reptil, entretenimiento especialmente enfocado al público infantil, y con el mayor aliciente de disfrutar con otro trabajo excepcional de Bardem, mientras la luminosa y farandulera fotografía la firma otro español, el veterano Javier Aguirresarobe.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

EL PRODIGIO ¡Quiero ser Santa!

Título original: The Wonder
Irlanda-Reino Unido 2022 108 min.
Dirección
Sebastián Lelio Guion Alice Birch y Sebastián Lelio, según la novela de Emma Donoghue Fotografía Ari Wegner Música Mathew Herbert Intérpretes Florence Pugh, Tom Burke, Kila Lord Cassidy, Niamh Algar, Ruth Bradley, Caolan Byrne, Toby Jones, Ciarán Hinds, Brian F. O’Byrne, David Wilmot, Dermot Crowley, Josie Walker, Elaine Cassidy Estreno en el Festival de Toronto 13 septiembre 2022; en Irlanda 2 noviembre 2022; en España 4 noviembre 2022; en Netflix 16 noviembre 2022


No es casual que esta película se enmarque en la artificiosidad de un decorado cinematográfico encerrado en un hangar, tanto como la Iglesia cuyo fanatismo denuncia y la marginación a la que siempre ha estado sometida la mujer por su mera condición de tal, así como la forma en que se le ha utilizado para expiar los pecados masculinos.

Tampoco es casual que en su desarrollo y estructura esta película, y la novela en que se basa, nos recuerde tanto a aquel Milagro de Ana Sullivan que enfrentaba a una institutriz y su alumna ciega y sorda hasta el punto de resultar salvaje. También lo es quien se empeña en mantener tal nivel de fanatismo religioso que ni ve ni escucha la realidad, se mantiene fiel a sus dogmas de fe y al artificio creado alrededor de un supuesto milagro. La eterna disputa entre la ciencia y la religión, que empezaba a asomar con cierta fuerza a mediados del siglo XIX en un país tan mediatizado por la religión católica como es Irlanda, y justo después de una hambruna colosal, se refleja con habilidad y sentido de la intriga y el misterio en esta nueva incursión del director chileno Sebastián Lelio en el maltrecho universo de la mujer estigmatizada y maltratada.

Lelio demuestra además una enorme capacidad para adaptarse a las cinematografías más diversas, desde su chilena natal (Una mujer fantástica) a la inglesa (Disobedience), la italiana (la serie Hecho en casa) la norteamericana (su remake de Gloria o la cinta que prepara ahora con Scarlett Johansson, Bride) y la irlandesa, con esta película preciosista en su ambientación y luminosa fotografía. Florence Pugh escala un peldaño más en su fulgurante carrera como actriz de carácter, con personajes siempre fuertes y decididos, en esta ocasión una enfermera británica que se alimenta, y repetidas veces, de realidad, frente al maná del cielo con el que asegura alimentarse la niña aspirante a mártir y santa a la que tiene que vigilar.

PINOCHO DE GUILLERMO DEL TORO Inocencia y mortalidad

Título original: Guillermo del Toro's Pinocchio
USA-México-Francia 2022 117 min.
Dirección
Guillermo del Toro y Mark Gustafson Guion Guillermo del Toro, Patrick McHale y Matthew Robbins, según la novela de Carlo Collodi Fotografía Frank Passingham Música Alexandre Desplat Voces (en versión original) Ewan McGregor, David Bradley, Gregory Mann, Finn Wolfhard, Cate Blanchett, John Turturro, Ron Perlman, Tim Blake Nelson, Burn Gorman, Christolph Waltz, Tilda Swinton Animación Estreno en Estados Unidos 11 noviembre 2022; en España 25 noviembre 2022; en Netflix 9 diciembre 2022

Desde que Disney fijara su atención en este cuento entre siniestro y juguetón del escritor y periodista italiano del siglo XIX Carlo Collodi, son muchas las adaptaciones que se han hecho del mismo, destacando las de Luigi Comencini para televisión en 1971 y la más reciente de Matteo Garrone de hace tres años. El año que estamos a punto de despedir ha conocido dos nuevas, la que Robert Zemeckis realizó a partir del original de Disney de 1940, que le ha reportado muy malas críticas a pesar de contar con el sello indiscutible de su autor y hallazgos visuales realmente atractivos, y este seudomusical con el que se presenta la visión personal del reputado Guillermo del Toro.

No es la primera vez que Pinocho se somete a las reglas del musical; ya en 1996 otra adaptación contó con partitura de Rachel Portman y canciones de Brian May y Stevie Wonder. Ahora es el espléndido Alexandre Desplat quien se encarga de ilustrar con una de sus bellas composiciones y un ramillete de curiosas aunque nada pegadizas canciones esta nueva incursión en el universo paternofilial de Collodi. Del Toro, en una operación similar a la que unió a Tim Burton con Henry Selick en Pesadilla antes de Navidad y La novia cadáver, se alía con el artesano de la animación Mark Gustafson, en el que es su primer largometraje, para dar vida a este personaje con aspecto desaliñado y diseño premeditadamente tosco, dentro de una galería en el que todos los personajes parecen tallados en madera al más puro estilo de las marionetas de antaño. Es cierto que poco o nada aporta este Pinocho a la galería que le precede, si acaso un mayor hincapié en el concepto de mortalidad y en el carácter sumamente inocente del protagonista, que sin duda se hace querer por su ternura y generosidad. Pero en el camino la película muestra una estética depurada, momentos de encantadora belleza, algunos personajes diseñados con irrefutable buen gusto y ese empeño del director en denunciar de paso los regímenes fascistas o directamente reírse de ellos, como ocurría con el franquismo en El laberinto del fauno y Mussolini en esta película ambientada entre las dos guerras mundiales y con ellas como terrible telón de fondo, donde el parque de atracciones que convertía a los niños en burros se ha sustituido por un campamento de adiestramiento para jóvenes que se convierten en combatientes.

Cuesta posicionarse a favor o en contra de esta sin duda innecesaria enésima adaptación del célebre personaje de madera con nariz prominente, pero de lo que no cabe duda es del esmero y el cariño puesto por su director y el equipo técnico y artístico, así como del acabado formal meticuloso y artesano que a través de la técnica del stop motion logra esta película, con la aportación impagable de un reparto de estrellas poniendo las voces en su versión original.