domingo, 31 de agosto de 2025

SIN OXÍGENO Salvar una vida

Título original: Last Breath
Reino Unido 2025 93 min.
Dirección
Alex Parkinson Guion Alex Parkinson, Mitchell LaFortune y David Brooks Fotografía Nick Matthews Música Paul Leonard-Morgan Intérpretes Woody Harrelson, Simu Liu, Finn Cole, Cliff Curtis, Mark Bonnar, MyAnna Buring, Josef Altin, Bobby Rainsbury, Connor Reed Estreno en Reino Unido 28 febrero 2025; en España 29 agosto 2025

Para su debut en la dirección de ficciones, el documentalista Alex Parkinson ha retomado una historia que ya trató en su formato habitual hace unos años, la del buzo profesional Chris Lemons, que quedó atrapado a 90 metros de profundidad en las gélidas aguas del Mar del Norte cuando se disponía a realizar labores de mantenimiento en las tuberías que nos abastecen de la calidad de vida que disfrutamos. Una increíble historia real que sólo así consigue demostrarnos que los milagros existen, aunque sea como consecuencia de una serie de factores que ni siquiera los científicos más atribulados son capaces de descifrar.

Está claro que la historia debió impactar tanto a Parkinson que ha convertido aquel documental, también titulado Último aliento (aunque aquí esta versión la hayamos traducido por la más específica Sin oxígeno) en un depurado y sencillo trabajo de ficción que mantiene los mismos parámetros de aquella y sufre idénticos despropósitos, como el de alargar en exceso la trama sin aportar más contenido que el estrictamente necesario, lo que hace que la narración resulte morosa y la tensión quede tan repartida que no logre levantar el vuelo en exceso. Una considerable falta de definición de los personajes lastra también sus posibilidades, mientras la ambientación en tierras escocesas y su vocación eminentemente humanista, dan relieve al conjunto. De hecho, lo que más atrae y llama la atención es el retrato de unos seres humanos empeñados en salvar una vida, desde la cápsula de los buzos y desde el barco que la sostenía, dando buena muestra de hasta qué punto vale una vida y merece preservarla, frente a quienes promulgan la idea de hundir barcos que se dediquen a salvar vidas, y quienes consagran su vida a acabar con las de otras miles mediante guerras e invasiones tan cruentas como absolutamente deleznables.

Por otro lado, la sensación de soledad y pérdida del ser humano frente a una inmensidad tan oscura e imprevisible como son los océanos, como ese universo cuyos viajantes tanto reconocimiento reciben, esa sensación de claustrofobia ante lo inabarcable, es otro de los méritos innegables de esta aventura increíble. Como curiosidad, después de protagonizar un éxito de Marvel, Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, y tras papeles de relleno en películas como Barbie, Simu Liu por fin encuentra otro papel de enjundia. Otra curiosidad reside en el que autor de la banda sonora, Paul-Michael Leonard, también se encargara de la música del documental que le sirve de referencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario