Guion y dirección Nia DaCosta, según la obra de Henrik Ibsen Fotografía Sean Bobbitt Música Hildur Gudnadóttir Intérpretes Tessa Thomson, Nina Hoss, Imogen Poots, Tom Bateman, Nicholas Pinnock, Finbar Lynch, Mirren Mack, Jamael Westman, Saffron Hocking Estreno en el Festival de Toronto 7 septiembre 2025; en Estados Unidos 22 octubre 2025; en España (Amazon Prime) 29 octubre 2025
La obra teatral de Ibsen Hedda Gabler ha sido llevada al cine y la televisión en multitud de ocasiones. Algunas de las más celebradas son la que interpretó Ingreid Bergman en 1962 para la televisión, así como la de Diana Rigg de 1981 para el mismo medio. Rosalind Russell interpretó a una actriz que daba vida en el escenario al personaje, con el que mimetizaba su propia experiencia, en Cae el telón de 1948, mientras Glenda Jackson se hizo cargo del personaje en 1975, y en 2004 se presentó una versión ambientada en época actual. La última adaptación fiel tuvo lugar en 2014. La que ahora firma una directora en auge como Nia DaCosta, de quien se acaba de estrenar en salas la cuarta entrega de la saga 28 días después, se traslada de la Noruega de finales del siglo XIX al Reino Unido de la década de 1950, además de tomarse la libertad de convertir a su protagonista en mujer de raza negra (también lo es el juez Brack) y bisexual, de la misma forma que el amante Eilert pasa a ser la amante Eileen.
Aparte de esas licencias, ¿qué aporta esta nueva aproximación a la obra maestra de Ibsen? Confusión principalmente, porque no acierta a definir a su protagonista como lo que de verdad es, una arribista sin escrúpulos, fría y manipuladora. Sólo con trazo grueso y muchas explicaciones dialécticas logra, a mitad de metraje, retratarla, pero entonces resulta impostado y frívolo. Mientras tanto asistimos a un suntuoso melodrama reducido a una sola noche en un solo espacio, una mansión británica, y una dislocada fiesta. Ahí se aloja la combinación de egos e intrigas que propone una trama mucho más maquiavélica y perversa de lo que es capaz de plasmar la realizadora con la ayuda de Tessa Thompson, que protagonizó su ópera prima, Little Woods, y aparecer en The Marvels, su particular incursión en la saga comiquera.
Por lo demás, nos encontramos de nuevo ante un equivocado y peligroso retrato de mujer, perversa por un lado y desquiciada por el otro (Eileen Lovborg, personaje interpretado por cierto de manera magistral por la alemana Nina Hoss). Una inquietante e inspirada banda sonora de Hildur Gudnadóttir, incluido un tema principal que parece inspirado en el poco allegretto de la Sinfonía nº 3 de Brahms, y una esmerada puesta en escena no acaban de resultar alicientes suficientes para elevar la película a la categoría que sin duda ambiciona.

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