sábado, 15 de enero de 2022

SCREAM Atrevida y deleznablemente violenta

USA 2022 114 min.
Dirección
Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett Guion Guy Busick y James Vanderbilt, según los personajes creados por Kevin Williamson Fotografía Brett Jutkiewicz Música Brian Tyler Intérpretes Courteney Cox, Neve Campbell, David Arquette, Melissa Barrera, Jack Quaid, Jenna Ortega, Marley Shelton, Kyle Gallner, Dylan Minnette, Mikey Madison, Skeet Ulrich, Jasmina Savoy Brown, Mason Gooding, Sonia Ammar, Reggie Conquest, Chester Tam Estreno en Estados Unidos y España 14 enero 2022

A falta de nuevas ideas y reinventarse un poco, Hollywood insiste en recuperar sus viejos éxitos y alargarlos hasta la náusea, y si lo han intentado con Halloween con relativo éxito, por qué no hacerlo también con esta saga que inició el desaparecido Wes Craven hace veinticinco años. Para la opción se ha contado con los directores y uno de los guionistas de la celebrada Noche de bodas, un pequeño hito en unas filmografías más bien discretas que ha propiciado este regreso a Woodsboro en clave hiperviolenta, como mandan los cánones actuales que tanto mal hacen a una sociedad cada vez más irritada y criminal, y solo hace falta ver las noticias para corroborarlo.

La serie, que tenía que haberse quedado en la tercera entrega como digna trilogía, aunque la mano de Craven en la cuarta, realizada una década después de que se considerase finiquitada la franquicia, se dejó sentir en esa hasta ahora última entrega no tan desdeñable como la que ahora nos ocupa. Diez años después, de nuevo, Ghostface vuelve a sembrar el terror en la pequeña localidad americana, con nuevos asesinos tras la máscara, como ordena la línea argumental seguida en cada entrega. Y de nuevo la aparente autocrítica y sorna grotesca se hace eco en un guion que si en la segunda entrega elucubraba sobre segundas partes mejores que las primeras, y la tercera sobre trilogías, siempre desde un punto de vista cinéfilo popular, en la cuarta se analizaba el regreso a los orígenes y en esta la temática whodunit (quién lo ha hecho) al estilo Agatha Christie pero descafeinado, gamberro y excesivo. Solo hace falta leer el eslogan inscrito en el cartel publicitario: El asesino está en el póster, para entenderlo. Así que solo hace falta sospechar entre ¡doce personajes!.

El esperpento pronto se adueña de una función en la que las estrellas de la franquicia, Cox, Campbell y Arquette, asumen papeles episódicos y dan paso a nuevas generaciones, entre las que se encuentran hispanas (Barrera, protagonista de En un barrio de Nueva York, y Ortega) y retoños de antiguas estrellas (Mason Gooding, hijo de Cuba Gooding jr., y Jack Quaid, hijo de Meg Ryan y Dennis Quaid), que junto a un amplio elenco de jóvenes promesas y alguna repesca del pasado (la sheriff Judy y el asesino Billy Loomis) se esfuerzan en imprimir terror y humor a partes iguales en este despropósito con hospitales vacíos y puñaladas poco dañinas a pesar del ahínco y la violencia empleada. Con todo no se puede negar que algunas secuencias, especialmente el clásico arranque, dosifican muy bien la tensión, y que el todo aún siendo poco o nada recomendable, más bien deleznable por sus excesos y atrevimientos, resulta entretenido a la vez que irritante.

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