sábado, 1 de enero de 2022

EL CONTADOR DE CARTAS La redención de la marioneta

Título original: The Card Counter
USA-Reino Unido-China 2021 112 min.
Guion y dirección
Paul Schrader Fotografía Alexander Dynan Música Robert Levon Been y Giancarlo Vulcano Intérpretes Oscar Isaac, Tye Sheridan, Tiffany Haddish, Willem Dafoe, Alexander Babara, Bobby C. King, Bryan Truong, Ekaterina Baker Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2021; en Estados Unidos 10 septiembre 2021; en España 29 diciembre 2021


Martin Scorsese
, para quien Paul Schrader escribió los guiones de Taxi Driver, Toro salvaje y La última tentación de Cristo, produce esta interesante e inquietante película que muchos han querido identificar como la resurrección del director de Mishima y American gigoló. No les falta razón a quienes así lo han sentenciado si tenemos en cuenta los poco estimulantes trabajos a mayor gloria de Nicolas Cage que suponen Dark, Como perros salvajes y Caza al terrorista, o las fallidas Adam resucitado y Desenfocado. Pero entre estas también es verdad que ha realizado otros títulos inolvidables como Aflicción o la más reciente El reverendo, otro retrato de personaje atormentado como al que da vida un excelente Oscar Isaac en esta crónica sobre un veterano de guerra, perdedor y resignado a ocupar un lugar humilde y discreto en esta sociedad marcada por el triunfo y la notoriedad. 
Aunque extraordinario jugador de cartas, se conforma con ganar lo justo para vivir holgadamente mientras embala escrupulosamente con sábanas blancas el mobiliario de las habitaciones de motel donde habita, como si de un Cristo, no el de la tentación sino el fallecido artista, se tratara, quizás con la intención de limpiar su conciencia y evitar fuertes contrastes en un mundo tan propenso a la estridencia y la vulgaridad, escenificado en esos no lugares donde se desarrolla la acción.

Quizás sea con Taxi Driver, cinta a la que puso guion, igual que a Fascinación de Brian De Palma y también con música de Bernard Herrmann, Yakuza de Sydney Pollack o La costa de los mosquitos de Peter Weir, la película con la que este Contador de cartas guarde más similitud, al trazar el retrato de un hombre marcado por las secuelas que le deja una guerra injustficada e invasiva, la que mantuvo Estados Unidos en Irak a principios de siglo como hizo en Vietnam a principios de los setenta del pasado. Guerras que enmascaran intereses políticos y económicos de dudosa legitimidad y que manejan a los hombres como si fueran títeres o marionetas.

La redención es el camino seguido tanto por Travis Bickle como por este autodenominado William Tell, protagonista del film. Y si Bickle la buscaba a propósito de ayudar a la joven prostituta interpretada por Jodie Foster, a Tell es el contacto con un joven herido emocional y colateralmente por las crueles prácticas del ejército americano contra supuestos terroristas yihhadistas, y más tarde contra sus propios presidiarios, a quien da vida Tye Sheridan, protagonista de Ready Player One, Mud y Joe, el que inspirará al jugador para redimirse a través de la venganza, único arma o instrumento que conoce una sociedad tan fuertemente militarizada como la americana, en la que todo se permite con el fin de preservar un modelo de vida y economía que poco a poco va desenmascarándose para evidenciar su carácter endeble y desafortunado. Una mujer está en el vértice de dicho camino de redención, como paradigma de la sempiterna necesidad de financiación así como elemento capaz de dar sentido con su amor y su compromiso a una vida desorientada y en modo casi vegetal. Las espléndidas e hipnóticas canciones de Robert Levon Been completan los méritos de esta película que se alzó en Valladolid con el premio al mejor guion.

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