lunes, 30 de diciembre de 2024

LA CONSAGRACIÓN FRENTE A LA ESPERANZA

Concierto de la Orquesta de la Fundación Barenboim-Saïd. Michael Barenboim, violín. Oksana Lyniv, dirección. Programa: Obertura El Rey Lear Op. 4, de Berlioz; Concierto para violín en mi menor Op. 64, de Mendelssohn; Sinfonía nº 1 en do menor Op. 68, de Brahms. Teatro de la Maestranza; domingo 29 de diciembre de 2024


Como cada temporada, la Orquesta de la Fundación Barenboim-Saïd ofreció su concierto sinfónico en el Maestranza, esta vez coincidiendo prácticamente con el fin de año. A falta del concierto de Año Nuevo que la Sinfónica de España celebra esta noche, sin duda el de este conjunto de jóvenes intérpretes constituye la auténtica despedida del año en términos musicales, contando para la ocasión con dos figuras de relieve, la directora ucraniana Oksana Lyniv y el violinista Michael Barenboim.

Barenboim es ya un conocido de nuestra escena, donde ha intervenido en diversas ocasiones como concertino de la Orquesta del Diván, cuando ésta acostumbraba a incluir Sevilla en sus giras de conciertos. Haberlo disfrutado esta vez como solista frente a una plantilla que para nuestro orgullo se forma y educa aquí, con un profesorado cuidadosamente seleccionado para este menester, ha sido un auténtico lujo.

Así mismo, la batuta elegida para la ocasión ha supuesto un deleite y una satisfacción para el público congregado. Oksana Lyniv viene consagrada tras los enormes logros obtenidos en gran parte de Europa, incluida la gesta de ser la primera mujer en dirigir en el Festival de Bayreuth, al menos durante las dos últimas ediciones encargándose de la dirección musical de El holandés errante. Su trabajo frente a la Orquesta de la Fundación se saldó con nota muy alta, todo un estímulo para tan joven plantilla. Con ella, nuestro teatro, aupado por la ROSS, ha conseguido quizás el récord de batutas femeninas en una sola temporada.

Con una de las muchas oberturas que compuso Berlioz, la de El Rey Lear, en forma de suite programática, dio comienzo este singular concierto. Estrenada en París en 1833, esta suntuosa pieza en forma de poema sinfónico de mediana duración, sirvió para alternar pasajes delicados con otros de considerable calado emocional y enérgica caligrafía.


En los atriles asomó también el célebre Concierto para violín de Mendelssohn, poco después de haberlo hecho en el concierto de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla celebrado en colaboración con Juventudes Musicales, que le brindó a otro joven intérprete, Jaime Naya, la oportunidad de lucir sus habilidades y poderosas aptitudes. En esta ocasión, el hijo de Barenboim demostró una perfecta combinación de tono y técnica, una portentosa capacidad para un fraseo firme, un sonido robusto y a la vez amable, timbre sedoso, y por supuesto una incontestable habilidad para lucir virtuosismo a discreción.

Un Brahms dramático e intenso

Lyniv articuló una Primera de Brahms decididamente dramática desde sus poderosísimos acordes de arranque, y aunque marcó tanto la intensidad de sus frases, de forma que evidenció a veces de forma brusca la transición de los pasajes más enérgicos y contundentes a los más relajados y sensibles, logró resultados más que estimables de una plantilla que a buen seguro preparó la página a conciencia, con el mérito añadido de alternarlo con fiestas familiares y comidas copiosas.

Una sensibilidad dramática y enérgica que no sólo se diluye significativamente en los pasajes delicados que también emergen en el allegro inicial, sino que protagonizan un andante a nuestro juicio despachado con excesiva celeridad, sin reparar en su enorme calado sentimental. No obstante, la concertino exhibió en este movimiento un solo sensacional, por su textura y flexibilidad, que fue seguido del exquisito poco allegretto, planteado con gracia y adecuada ligereza, una de las páginas que conformaron mi particular querencia por la gran música cuando era muy niño.

Sólo los metales, imprescindibles para potenciar el carácter crepuscular del último movimiento, evidenciaron algún escollo técnico, pero sinceramente de escasa importancia dada su dificultad, mientras el resto de familias orquestales, incluida una muy equilibrada percusión, funcionaron a nivel de máxima nota, lográndose un excelente concierto que terminó con un notable aumento de efectivos para dar forma al recurrente pasodoble Amparito Roca, prueba evidente de que nuestras orquestas juveniles están conectadas íntimamente.

Fotos: Fundación Barenboim-Saïd
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

domingo, 29 de diciembre de 2024

PARTHENOPE Cantos de sirena napolitana

Italia-Francia 136 min.
Dirección
Paolo Sorrentino Guion Umberto Contarello y Paolo Sorrentino Fotografía Daria D'Antonio Música Lele Marchitelli Intérpretes Celeste Dalla Porta, Dario Aito, Daniele Rienzo, Gary Oldman, Stefania Sandrelli, Luisa Ranieri, Silvio Orlando, Pepe Lanzetta, Isabella Ferrari, Silvia Degrandi Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2024; en Italia 24 octubre 2024; en España 25 diciembre 2024


Es curioso cómo desde su estreno en el Festival de Cannes la primavera pasada, la nueva película de Paolo Sorrentino ha recibido más varapalos que beneplácitos, cuando no es sino puro Sorrentino, el mismo que nos deleitó con Il Divo, La gran belleza, La juventud o las dos entregas televisivas sobre el Papa. Hay más forma que contenido, aún cuando no prescinda en absoluto de éste. Y hay mucha belleza en este nuevo himno a la ciudad de Nápoles, a la que ya expuso en su celebrada Fue la mano de Dios. Empezando por esa sirena que emerge de las azules aguas del Mediterráneo, cuyo nombre responde a aquel con el que se conocía la popular ciudad italiana antes de convertirse en Nápoles.

Celeste Dalla Porta es la gran revelación de la película, alguien a quien nunca nos cansamos de contemplar, incorporando a una joven no sólo hermosa sino inteligente, que sufre hasta la eternidad las consecuencias de un amor prohibido y malogrado, mientras en su ir y venir por el camino de una vida plagada de belleza y dolor, conoce todo tipo de personajes extravagantes, sórdidos o grotescos, ese lado felliniano que Sorrentino nunca se cansa de homenajear, aunque su lenguaje siempre resulta mucho más atractivo para la mayoría del público, que se deja llevar por su particular universo colorista y creativo, de auténtica postal de diseño. Algo que se percibe ya desde los títulos de crédito iniciales, con esa luminosa ciudad plagada de modelos de los setenta luciendo porte y glamour al son de Éxodo de Wojciech Kilar, música que lo mismo sirve para ilustrar el primer y más primitivo tráiler de La lista de Schindler que para mostrar toda la sofisticación de la belleza y la juventud en un Nápoles de diseño.

Tenemos por lo tanto al Sorrentino que tanto cuida su banda sonora, en la que destacan los temas de Riccardo Cocciante o Valerio Piccolo, complementando la luz y el color de la imagen, así como la belleza de la mítica y desgraciada sirena que se rinde tras fracasar en el amor, pero que parece albergar una esperanza en el cuerpo de una ya madura protagonista ioncorporada por otro mito, Stefania Sandrelli. Todo ello aderezado con esa galería de personajes excéntricos que desfilan por una pantalla en la que quizás no encontremos más que un fresco lujoso como testimonio de un director hacia su ciudad, pero menudo fresco y cuánta belleza, con esa facilidad tan italiana de combinar la elegancia más absoluta con la vulgaridad más hilarante, y en la que el hermoso idioma también luce en todo su esplendor.

sábado, 28 de diciembre de 2024

QUERER Un mal heredado e invisible

España 220 min.aprox.
Dirección
Alauda Ruiz de Azúa Guion Alauda Ruiz de Azúa, Eduard Sola y Júlia de la Paz Fotografía Sergi Gallardo Música Fernando Velázquez Intérpretes Nagore Aranburu, Pedro Casablanc, Miguel Bernardeau, Iván Pellicer, Loreto Mauleón, Miguel Garcés, Natalia Huarte, Martxelo Rubio, Elisabet Gelabert, Itziar Aizpuru Estreno en Movistar Plus+ 17 octubre 2024


Sólo cuando un trabajo para la televisión nos motiva extraordinariamente, sentimos la necesidad de compartir nuestras reflexiones con los y las lectoras. Es el caso de esta mini serie – sólo cuatro episodios que no llegan en conjunto a las cuatro horas de emisión – creada y dirigida por Alauda Ruiz de Azúa, la galardonada directora de Cinco lobitos. Con tan expresivo y sintomático título, la joven realizadora de Baracaldo nos introduce en una familia de la alta burguesía golpeada por esa violencia de género invisible e inconsciente que ha protagonizado la vida familiar de éste y tantos otros países durante siglos, la que permite al pater familias comportarse como el dueño del cortijo, anulando a todos los demás miembros, especialmente a la esposa y madre de sus hijos, condenada a ser una mera posesión a la que administrar, exigir, imponer y maltratar hasta reducir su vida a la nada, destruyéndola. Un rol que tantos hombres han asumido en este país como si de ley natural se tratase, invisibilizando cualquier atisbo de responsabilidad y legitimando su postura y comportamiento hasta el límite de no entender cuándo la mujer dice basta y decide emprender una nueva vida.

Es esa violencia de género sutil, sin palizas pero con atmósferas enrarecidas y malsanas que minan el ánimo y nos convierten en víctimas de una voluntad ajena y caprichosa. Es la que sufre Miren, casada con un importante director comercial durante más de treinta años, soportando lo que millones de mujeres en éste y otros países han estado sufriendo como herencia de un pasado frente al que sólo ahora empezamos a tener las herramientas necesarias para combatirlo y erradicarlo. Pero Querer no es una película convencional sobre el tema, es mucho más sutil que todo lo que hayamos podido ver hasta ahora en torno a esta lacra inadmisible. Aquí se analizan, en apenas cuatro horas, muchos de los entresijos de este drama, su transversalidad, cómo afecta a los demás miembros de una misma familia, cómo los tribunales encuentran a menudo más inconvenientes que facilidades para valorar cada caso y sus circunstancias, y cómo al final puede triunfar la justicia poética y el juicio de valor que podamos hacer como sociedad libre y avanzada.

Para todo esto, Ruiz de Azúa cuenta con unas interpretaciones excelentes, muy comedidas y matizadas, de los galardonados con el Forqué Nagore Aranburu y Pedro Casablanc, pero también de un sorprendente Miguel Bernardeau y un muy interiorizado Iván Pellicer, que interpretan a los hijos de la pareja. Por su parte, la realizadora lleva la carga narrativa con una precisión y un sentido del ritmo encomiables, a todo lo cual se ajustan el resto del equipo artístico y técnico, logrando uno de los trabajos más sobresalientes del audiovisual español reciente, en cualquier formato. Justamente reconocida como mejor serie de televisión en los mismos Forqué, ahora que nuestro país celebra veinte años de una pionera ley socialista contra la violencia de género, impulsada por el presidente Zapatero, resulta un momento inmejorable para acercarse a este certero y lúcido análisis sobre la materia.

viernes, 27 de diciembre de 2024

OH, CANADA Una tediosa plataforma de reencuentros

USA-Israel 2024 95 min.
Guion y dirección
Paul Schrader, según la novela de Russell Banks Fotografía Andrew Wonder Música Phosphorescent Intérpretes Richard Gere, Uma Thurman, Jacob Elordi, Michael Imperioli, Kristine Froseth, Victoria Hill, Penelope Mitchell, Zach Shaffer Estreno en el Festival de Cannes 17 mayo 2024; en Estados Unidos 6 diciembre 2024; en España 25 diciembre 2024


Paul Schrader
comenzó su carrera en 1975 escribiendo el guion de Yakuza, al que siguieron los de las exitosas Taxi Driver y Fascinación. En 1978 dio el salto a la dirección con Blue Collar y Hardcore, un mundo oculto. 1980 fue un año crucial en su carrera, al escribir Toro salvaje y dirigir American gigoló, película que catapultó a Richard Gere antes de adquirir fama de estrella internacional con Oficial y caballero. La costa de los mosquitos y otros títulos de Scorsese como La última tentación de Cristo y Al límite culminaron su faceta como guionista de lujo. Esta última propició un relación con Nicolas Cage que derivó en algunas de sus peores películas como director, Caza al terrorista, Como perros salvajes y Dark. En su irregular filmografía encontramos también las populares El beso de la pantera, Mishima, Pattu Hearst o El placer de los extraños. A aberraciones tales como El exorcista: El comienzo o Adam resucitado han seguido tres de sus mejores trabajos tras las cámaras, El reverendo, El contador de cartas y El maestro jardinero. Su reencuentro con Gere lo es también con el novelista y amigo Russell Banks, quien falleció en enero de 2023 y a quien está dedicada esta película. Suya fue también la novela en la que se basó Aflicción, uno de los trabajos más celebrados de Schrader, protagonizado por Nick Nolte y que le valió a James Coburn un Oscar como mejor actor secundario.

Oh, Canada es la última novela de Banks, en la que parece querer plasmar los recuerdos, confusos y a menudo imaginados de un hombre moribundo, en este caso un prestigioso director de documentales cuyos secretos presuntamente más inconfesables surgen a la luz frente a su esposa, Uma Thurman, cuando unos cineastas ex alumnos suyos deciden hacer un documental sobre su vida y arte. Y es esa confusión y la escasa entidad que parece tener el personaje, lo que convierte a esta fallida película en un experimento tan falto de interés como de trascendencia. Los recuerdos mezclados y desordenados, las texturas caprichosamente alternadas y las voces en off así mismo alternativas, la del protagonista y la de su hijo repudiado, conforman un telar difícil de digerir, al que ni el repaso de esos Estados Unidos de los sesenta de la que huye el documentalista hacia una idealizada Canadá, ni su supuesta vida sentimental desordenada, ni mucho menos sus logros como cronista de una realidad seguramente también muy intervenida, parecen redimir del tedio y el desinterés.

Thurman también se reencuentra con Gere en este film, tras coincidir hace tres décadas en Análisis final, mientras el joven Jacob Elordi (Priscilla, Saltburn) da la réplica al protagonista de Pretty Woman en su faceta más joven. Por su parte, el cantautor Matthew Houck, más conocido como Phosphorescent, ilustra las peripecias del protagonista más con canciones folk que con una convencional partitura instrumental.

jueves, 26 de diciembre de 2024

NOSFERATU Recuperación de un monstruo centenario

USA 2024 132 min.
Guion y dirección
Robert Eggers, según la novela “Drácula” de Bram Stoker y el guion de la película de F.W. Murnau Fotografía Jarin Blaschke Música Robin Carolan Intérpretes Bill Skarsgard, Lily-Rose Depp, Nicholas Hoult, Aaron Taylor-Johnson, Emma Corrin, Willem Dafoe, Simon McBurney, Ralph Ineson Estreno en España y Estados Unidos 25 diciembre 2024

Son infinitas las adaptaciones de Drácula de Bram Stoker que se han llevado al cine, las de Tod Browning, la Hammer, Badham y Coppola como más significativas. Pero de su versión apócrifa, Nosferatu de Murnau, realizada sin satisfacer los derechos de autor, lo que llevó a la viuda de Stoker, Florence Balcone, a demandar a la productora y destruir gran parte de las copias, sólo conocemos el remake que realizó Werner Herzog en 1979 con Klaus Kinski, Isabelle Adjani y Bruno Ganz como protagonistas. Ahora, apenas unos meses de estrenarse en plataformas digitales El último viaje del Demeter, que estira el episodio en el que el vampiro viaja desde los Cárpatos a Londres, llega la esperada adaptación que de este clásico ha hecho el director de La bruja, El faro y El hombre del norte, un siglo después del original. Con una cuidadísima estética y una logradísima atmósfera, inquietante, lúgubre y muy atenta al espíritu expresionista de la primera pero sin resultar un remedo, Egglers tiene el acierto de añadir aspectos que no se encuentran ni en la novela ni en la película que le sirve de inspiración, y que nos conectan con miedos más reales, sin por ello traicionar ese más allá con el que identificamos el mito del vampiro sediento de sangre.

Para eso nos plantea una conexión entre Ellen (Mina en la novela de Stoker) y el vampiro que se remonta a la niñez y que le mantiene atenta desde su nacimiento a la posibilidad de entrar en trance, perder la perspectiva de la realidad y entregarse a los misterios de la pérdida de la razón, algo que sin duda nos trastorna y nos conmueve a todos y a todas. Y es ahí donde radica el mayor terror y el más absoluto desconcierto, por encima de la estética gore a la que se asoma en varias secuencias, o los sustos obligados con los que se salpica su narración, e incluso por encima del nauseabundo aspecto del monstruo. Nunca el vampiro por excelencia nos había parecido tan irreal, fruto quizás de la oscuridad del momento, de la imaginación de los protagonistas o del miedo aterrador a cuestiones colaterales como la locura o la peste. Las supersticiones, la ignorancia e incluso la herencia genética, nos condena a temer lo irracional, cuando a nuestro alrededor pueden estar pasando cosas mucho más aterradoras y desconcertantes.

Egglers logra con todo ello una película sin duda muy cuidada y sugerente estéticamente, muy elaborada también a nivel de guion y sólida en cuanto a postulados e interpretaciones, destacando el excelente trabajo de Lily-Rose Depp, muy bien secundada por Bill Skarsgard como el vampiro y Nicholas Hoult, reciente su éxito en El jurado nº 2, una de las mejores películas del año, como Thomas Hutter, sosías de Jonathan Harker. Destaca también el trabajo muy esforzado de Simon McBurney como Knock, Renfield en Drácula, y Willem Dafoe, quizás un guiño al papel que interpretó en La sombra del vampiro, una fantasía sobre el rodaje de la película de Murnau, en la que él interpretaba a Max Schenck, el actor que dio vida a Nosferatu, mientras John Malkovich recreaba al director alemán. El uso del sonido, especialmente de la profunda y aterradora voz del vampiro, y una intervención del sexo más pacata que la de la versión de 1979, son otras de las características de esta llegada de un Anticristo el Día de Navidad.

UN LÍO DE MILLONES Un motivo desaprovechado

España 2024 91 min.
Dirección
Susan Béjar Guion Susan Béjar y Ángela Armero, según el guion de Alexandra Leclère para la película “Mis queridísimos hijos” Fotografía Kiko de la Rica y Chus López Música Vanessa Garde Intérpretes Antonio Resines, Gracia Olayo, Clara Lago, Alberto Olmo, Itzan Escamilla, Lucía Caraballo, Raúl Cimas, Bianca Kovacs Estreno 20 diciembre 2024

Enésima revisión de otro éxito extranjero, francés para más señas, que se ha convertido en la fuente de inspiración casi absoluta de la comedia moderna española. No cabe duda de que su punto de partida tiene gancho y atractivo, y es desde luego su principal reclamo. Una pareja madura finge haber ganado la lotería de Navidad, para eso se ha estrenado en fecha tan señalada, y atraer así a sus descastados y desagradecidos hijos, que han volado del nido familiar dejándolo vacío.

A partir de aquí abunda la brocha gorda, la música omnipresente potenciando secuencias que no la necesitan, y las caracterizaciones extremas, con más acierto para los personajes secundarios – el jefe impresentable, la novia amable y cariñosa y la trabajadora doméstica rumana y descarada – que para los principales, que se limitan a lucir sobriedad en el caso de Resines, hilaridad impostada en el de Olayo y palmito en el caso de Lago y Olmo.

Poco más hay que rascar en una película que, a pesar de todo, se deja ver por su tono amable y familiar, por no caer en la astracanada con la que habitualmente se despacha la comedia ibérica, y por la habilidad de su debutante realizadora para al menos ofrecer un producto entretenido que no rechina demasiado. Sin embargo, todo resulta demasiado convencional y previsible, y se desaprovecha ese interesante punto de partida, que podría haber dado lugar a una reflexión algo más sofisticada acerca del nido vacío.

lunes, 23 de diciembre de 2024

LA GUITARRA FLAMENCA DE YERAI CORTÉS Unidos por una constelación de satélites

España 2024 91 min.
Dirección
Antón Álvarez Fotografía Oriol Barcelona, Nauzet Gaspar, Álvar Riu, Diego Trenas y Arnau Valls Colomer Documental Estreno en el Festival de San Sebastián 20 septiembre 2024; en salas 20 diciembre 2024

El verano de 2020 pudo verse en el cielo una constelación de satélites enviados en órbita por SpaceX, compañía de Elon Musk. Una de esas noches en que pudo ser divisado un desfile de starlinks, la popular estrella del reggaetaon C. Tangana, coincidió en una fiesta con el joven guitarrista Yerai Cortés. Quedó tan fascinado por su doble vertiente como artista de vanguardia y flamenco clásico, que decidió emprender una aventura musical con él y plantearse su debut en la dirección cinematográfica trazando un retrato suyo a partir de la idea que debía plasmarse en ese trabajo conjunto. 
Antón Álvarez, más conocido como C. Tangana, ha demostrado con este sólido e inteligente trabajo tener más que aptitudes para dedicarse también al cine y doblar así su trabajo artístico.

Queda claro que en nuestro país existe un género heredado de esa serie televisiva titulada Vivir cada día, y que a nuestros cineastas sirve tanto para crear metaficción a partir de la ficción, como han demostrado recientemente Sandra Romero con Por donde pasa el silencio e Isaski Lacuesta con Segundo premio, como a partir del documental estricto, como ha hecho precisamente C. Tangana con su debut en el cine. Pero lo más llamativo es cómo trata con rigor y delicadeza un espinoso y dramático episodio de la vida del homenajeado, eje central de todo el argumento, con especial énfasis en la relación del joven artista con sus padres.

Y sobre todo llama la atención el uso creativo e imaginativo que el director hace del sonido en los esmerados números musicales que salpican la trama, a los que el talentoso guitarrista se presta encantado, rodeado de familiares, amistades y artistas que consiguen momentos de extraordinario espectáculo callejero, y que el cineasta se encarga de ensalzar tema a tema en sus jugosos títulos de crédito finales.

CÓNCLAVE Intriga política en el Vaticano

Título original: Conclave
USA-Reino Unido 2024 118 min.
Dirección
Edward Berger Guion Peter Straughan, según la novela de Robert Harris Fotografía Stéphane Fontaine Música Volker Bertelmann Intérpretes Ralph Fiennes, Stanley Tucci, John Lithgow, Isabelle Rossellini, Brian F. O’Byrne, Lucian Msamati, Carlos Diehz, Sergio Castellitto Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2024; en Estados Unidos 25 octubre 2024; en España 20 diciembre 2024


Daba igual quien las dirigiera, las películas basadas en novelas de John Grisham tenían todas un aspecto similar, eran películas de Grisham. Algo parecido le está ocurriendo a Robert Harris, claro que en su caso las dos anteriores, El escritor y El oficial y el espía, llevaban la misma firma, Polanski. La adaptación que de otra de sus novelas ha llevado a cabo el director del aclamado remake de Sin novedad en el frente, tiene también ese aspecto sobrio y trascendental de las mencionadas. Esta vez el escenario es el cónclave de elección de un nuevo Papa, y los cardenales encargados de hacerlo, con el decano al cargo de organizar la misión, son las marionetas de la función. El principal mérito de la cinta es entretener con los entresijos de intriga y ambición que se manejan en esta lucha por el poder, pero sobre todo es convencer de sus postulados a pesar de jugar con datos bastante disparatados, como el hecho de que cada uno de los aspirantes esconda algún motivo por el que no ser ideal para el cargo, de forma que se tocan todos los aspectos que corrompen no sólo a la casta eclesiástica sino a cualquier otro ámbito de poder al que el sistema nos ha acostumbrado.

Se trata por lo tanto de convertir el Vaticano en metáfora de la situación política actual mundial, con las tumultuosas luchas entre religiones que provocan guerras y atentados terroristas como paradigma de las manipulaciones y controles al que todos y todas nos hemos sometido. Logra por lo tanto la complicidad del público, entregado a este trampantojo de la situación política y social actual, los vientos reaccionarios que nos asolan y el retroceso generalizado en políticas progresistas con el que amenazan los sistemas políticos que un mundo que se siente amenazado vota presuntamente de manera libre y democrática. Se trata también de un trabajo que pone de relieve los supuestos avances ideológicos de una institución que sigue revelándose rancia, y cuyos pasos adelante son tan lentos como rápidos los que le hacen retroceder.

Así, entre intriga y giro narrativo, llegamos a un final tan sensacionalista como de dudosa validez, dado el principio Duos habet et bene pendentes, que si no quieren spoiler absténganse de averiguar en qué consiste. Aunque de alguna manera, también esta conclusión que podríamos considerar como una libre licencia, sirve decisivamente a los objetivos de la empresa. Como otro signo de los cambios, podríamos considerar la actitud severa de Isabella Rosselini frente a la angelical de su madre, Ingrid Bergman, portando también los hábitos en Las campanas de Santa María.

domingo, 22 de diciembre de 2024

BACH, QUE ESTÁS EN LOS CIELOS

Concierto de Navidad del Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla. Orquesta Barroca de Sevilla. Manon Chauvin, soprano; Víctor Cruz, barítono; Alfonso Sebastián, clave y dirección. Programa: Cantata BWV 57 y selección de arias, dúos y sinfonías de las cantatas BWV 156, 10, 169, 30, 140, 75, 100, 49, 149 y 192. Espacio Turina, sábado 21 de diciembre de 2024


Resulta relevante que el Concierto de Navidad de la Barroca de Sevilla de este año haya sido patrocinado por el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la ciudad de Sevilla, por lo que supone de apertura a otras manifestaciones culturales, aunque como ésta tengan también un contenido eminentemente religioso. O no, porque la música de Bach, incluidos sus oratorios y cantatas, trascienden lo puramente litúrgico o religioso para enmarcarse dentro de un campo más amplio consagrado a la espiritualidad.

Y en ese contexto pudimos disfrutar la noche del sábado de la exquisita propuesta de nuestro buque insignia de la música interpretada con criterios historicistas, una serie de números sueltos de cantatas dedicadas a exaltar la figura de Cristo y su misión como representante de Dios en la Tierra, compuestas por el genio de Leipzig no necesariamente para la época que celebramos, aunque con hincapié en ésta, especialmente en relación al Adviento y la Epifanía.

Pero es estrictamente la música lo que nos importa, más que su significado religioso, por mucho que en los textos se reproduzcan los diálogos que hacen interactuar nuestra alma con lo trascendental o puramente espiritual, y que esto se refleje igualmente en la línea melódica y la estructura musical de cada pieza.

Una cantata con sus más y sus menos

El programa se inició con la Cantata Selig ist der Mann (Bienaventurado sea el hombre), la única interpretada en su integridad, y que arrancó con el bajo barítono Víctor Cruz, buen conocido de la afición sevillana, desplegando su voz rotunda y tan bien entonada como modulada sobre una base de cuerda aún destemplada y algo titubeante, lo que provocó algún que otro molesto desencuentro entre graves y agudos.


Un inconveniente que se mantuvo con la primera aparición de la soprano francesa Manon Chauvin, muy acostumbrada a colaborar con conjuntos españoles, pero quizás la primera vez que lo hace con la Barroca de Sevilla. Su voz cálida y transparente no defraudó, con una emisión natural alejada de cualquier tipo de afectación, y un fraseo flexible y maleable ideal para transmitir el carácter espiritual de cada pieza.

La aportación de Alfonso Sebastián al frente del conjunto mejoró a partir de la chispeante segunda aria del barítono, Ja, ja, ich kann die Freunde schlagen. Ya se sabe que nuestra orquesta se crece en los pasajes más agitados. Y en el segundo aria de soprano brilló el solo de violín de Ignacio Ramal, mientras voz y orquesta alcanzaron una compenetración mágica.

Decálogo de alimentos espirituales

El resto de la propuesta consistió en una selección de diez números de otras tantas cantatas, empezando por un hermoso solo de oboe de Jacobo Díaz, si bien algún traspiés observamos, recreando la famosa melodía (coincide con el largo del Concierto para clave BWV 1056) de la sinfonía de la cantata Con un pie en la tumba, al que siguió una enérgica aria de soprano de Mi alma glorifica al Señor, con Chauvin exhibiendo fuerza expresiva y la orquesta acompañando con vehemencia y perseverancia.

Alejandro Casal se lució al órgano en la sinfonía de la cantata Sólo a Dios encomiendo mi corazón, pura majestuosidad que precedió al aria Gelobet sei Gott de la cantata Alégrate, congregación redimida, que Cruz defendió con considerables agilidades.

Después, ambos se embarcaron en Mein Freund ist mein, uno de los maravillosos dúos que jalonaron el concierto, con sus voces complementándose de forma admirable para exhibir esa dualidad entre lo terrenal y lo celestial que sólo Johann Sebastian Bach era capaz de captar en su esplendorosa e inigualable música.


El último bloque se desarrolló por idénticos caminos, con la orquesta luciendo espléndida en Los pobres comerán hasta saciarse y Yo voy y te busco con anhelo, donde de nuevo lució Casal en su imbricado órgano. Por su parte, Cruz exhibió autoridad en Was Gott tut, das ist wohlgetan (Lo que Dios hace, bien hecho está), antes de la recta final protagonizada de nuevo por la voz cálida y angelical de Chauvin en Gottes Engel weichen nie de la cantata Se canta con alegría la victoria.

Y como colofón, el precioso dúo Der ewige reiche Gott de Demos gracias a Dios, con ambas voces luciendo esplendorosas con el acompañamiento siempre ferviente, moderadamente apasionado y muy disciplinado de Alfonso Sebastián, que se defendió con dignidad tanto al clave como a la dirección de una eficiente orquesta que nos deleita desde hace ya treinta años.

Fotos: Luis Ollero
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

sábado, 21 de diciembre de 2024

UN MURCIÉLAGO QUE CONTAGIA FELICIDAD

Die Fledermaus (El murciélago). Música de Johann Strauss II. Libreto de Carl Haffner y Richard Genée según “Le réveillon” de Henri Meilhac y Ludovic Halévy. Marc Minkowski, dirección musical. Romain Gilbert, dirección escénica y adaptación de textos. Les Musiciens du Louvre. Coro de Cámara del Palau de la Música Catalana. Con Iulia Maria Dan, Alina Wunderlin, Huw Montague Rendall, Leon Kosavic, Michael Kraus, Ekaterina Chayka-Rubinstein, Robert Lewis, Sandrine Buendia, Kresimir Spicer y Manfred Schwaiger. Teatro de la Maestranza, viernes 20 de diciembre de 2024

Marc Minkowski

El murciélago es sin duda, junto a La viuda alegre de Franz Lehar, la opereta vienesa más famosa de todos los tiempos. Ambas han adquirido la dignidad suficiente para incorporarse al repertorio operístico mundial con absoluta naturalidad y justicia, como demostró anoche la excelente adaptación en formato concierto que hizo Marc Minkoswki de este emblemático título de Johann Strauss II para pasearlo por media Europa. El año pasado por estas fechas recaló en Madrid, y ahora, tras hacerlo por Alemania y hace unos días en Barcelona, repetirá en Valencia y las dos capitales canarias.

Todo un lujo, acorde con lo que esta comedia musical representa, haber disfrutado por primera vez en Sevilla de tan mítico título, después de haber escuchado su famosa obertura-vals en más de una ocasión en los recurrentes conciertos de Año Nuevo, ahora de la mano del prestigioso conjunto musical Les Musiciens du Louvre, y su no menos afamado director y artífice, Marc Minkowski, junto a un puñado de rutilantes voces acompañadas de arrolladoras presencias, todo para redondear una función única e inolvidable.

Pero Minkowski tiene también sus detractores, y su particular forma de hacer música, para algunos rozando incluso lo desagradable, se hizo patente en la acelerada Obertura, con una cuerda aguda frecuentemente áspera e incluso estridente, y unas dinámicas en exceso contrastadas. Nada prometedor de lo que podría venir luego, y sin embargo todo cambió radicalmente cuando de acompañar las voces y potenciar la acción se trató.

Iulia Maria Dan y Alina Wunderlin

Incluso la popular polka Unter Donner und Blitz, aceleradísima, llegó a convencernos más cuando con ella, precedida de la marcha rusa, arrancó la segunda parte con la que Minkowski dividió una función que en realidad consta de tres actos. Sus maneras, adiestradas en el repertorio barroco, pero desde hace mucho aplicadas también a la opereta, con la que ha grabado títulos y selecciones muy celebradas, se acoplaron como un guante al extraordinario elenco de voces.

También el director galo exhibió simpatía interactuando con los y las intérpretes, que aportaron además de unas voces de auténtica ensoñación, un porte inmejorable y una simpatía desbordante. La acertada adaptación contó con innumerables guiños musicales, especialmente a Mozart, y a nuestra lengua, mereciendo la hilaridad de un público entusiasmado.

Fiesta de celebración

Así, el ciento cincuenta aniversario de su estreno lo celebramos aquí en óptimas condiciones, disfrutando de lo lindo con esta comedia de enredo, tan bien hilada y convincente, además de punzante crítica sociológica y moral no sólo a la burguesía vienesa del momento, sino a cualquier clase media alta de la actualidad en los países de nuestro entorno.

Leon Kosavic y Huw Montague Rendall

Para eso, el tenor británico Huw Montague Rendall ofreció su cara más desvergonzada a la vez que ingenua para, con voz rotunda y penetrante, recrear un excelente Eisenstein. La soprano rumana Iulia Maria Dan fue una hermosa Rosalinda, en canto y presencia, moderada en su interpretación, de voz carnosa y tesitura próxima al grave. Acaso algo sobreactuada, la soprano alemana Alina Wunderlin hizo acopio de refulgentes agudos, un fraseo flexible y una potencia arrolladora, mientras el barítono croata Leon Kosavic resultó tan divertido como excelentes fueron su timbre y entonación.

Como Príncipe Orlofsky, la mezzo ucraniana Ekaterina Chayka-Rubinstein se mostró contenida, mientras su canto se deslizó con naturalidad y sin estridencias. Entrañable el Alfred del tenor escocés Robert Lewis, capaz igualmente de contundentes agudos, como rotunda y autoritaria resultó la voz del veterano barítono austríaco Michael Kraus. Y en roles menos destacados, también funcionaron el barítono croata Kresimir Spicer y la soprano francesa Sandrine Buendia, además de Manfred Schwaiger como divertido actor cómico en el segmento final de la función.

Pero nada habría funcionado tan bien como lo hizo sin esa compenetración general, esa alegría contagiosa que despertó el espectáculo de principio a fin, y la conjugación de tanto talento y esfuerzo por parte de voces, instrumentistas y un coro, el de Cámara del Palau de la Música Catalana, tan implicado y entusiasmado como el resto de los y las intervinientes.

Sandrine Buendia, Alina Wunderlin y Ekaterina Chayka-Rubinstein

Si quieren revivir la experiencia, o disfrutarla por primera vez, en muy buenas condiciones, en youtube circula la famosa grabación para la televisión que realizó Otto Schenck en estudio en el año 1972 con dirección musical de Karl Böhm y protagonismo de la gran Gundula Janowitz. Puro encanto, elegancia y delicadeza, como lo que ayer pudimos disfrutar en nuestro Teatro de la Maestranza.

Fotos: Guillermo Mendo
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 19 de diciembre de 2024

ARTEFACTUM Y EL ESPÍRITU DE LAS NAVIDADES PASADAS

Concierto de Navidad de Artefactum. Alberto Barea, canto y cromormos. César Carazo, canto y viola; José Manuel Vaquero, canto, organetto y zanfoña; Ignacio Gil, flautas de pico, oboe de cápsula y gaita; Álvaro Garrido, percusión. Programa: Musica ad Navitatis Tempus (La Navidad medieval). Piezas del repertorio tradicional inglés, Cantigas de Santa María, Carmina Burana, Laudario de Cortona, repertorio tradicional sueco, etc. Caballerizas de la Casa de Pilatos; miércoles 18 de diciembre de 2024


Con el GEMA al mejor conjunto musical medieval de 2024 todavía calentito, Artefactum celebró anoche su ya tradicional concierto de Navidad. Podemos considerarlo así si llevan quince años ofreciéndolo, de los treinta que atesoran y están justamente celebrando este año. Una efemérides que les llevó el pasado 29 de noviembre a celebrarlo por todo lo alto en el Espacio Turina, y que tras el concierto que ofrecieron a principios de mes en Cuenca dentro de la Semana de Música Religiosa, coronaron anoche con su particular viaje al pasado navideño.

La espléndida sala recreada en las Caballerizas de la Casa de Pilatos, fue el escenario elegido para la ocasión. Si la Fundación Medinaceli lo consiente, y después del concierto del Otoño Barroco que celebró allí el teclista Antonio Simón, este podría convertirse en otro espacio habitual de las numerosas citas musicales de la ciudad. Muchos lo celebrarían, dada la espléndida acústica que ofrece, y que en el caso del conjunto hispalense, les llevó a sonar de forma majestuosa y reverberante. Precedido de la tradicional ofrenda de licores y dulces navideños, el conjunto nos deleitó con piezas de los siglos XIII a XV relacionados con el Adviento, especialmente con la concepción de la Virgen María, desde el anunciamiento al nacimiento, llegando incluso a la visita de los Reyes Magos.

Salpicados con las ocurrencias y chascarrillos de José Manuel Vaquero, a veces hasta extremos delirantes, así como divertidas y significativas notas de villancicos populares (Campana sobre campana, Los peces en el río, El tamborilero) sonaron piezas de enorme belleza como The Salutation Carol con el que arrancó el programa tras una breve introducción de carácter litúrgica, o un hermosísimo canto a dos voces extraído de los Carmina Burana, así como un par de preciosas piezas del Laudario de Cortona, y una curiosa e interesante obra de origen sueco. No faltaron por supuesto Cantigas de Alfonso X, que ellos recrean de manera tan desprejuiciada como gozosa.

Para todo ello se volvió a contar con la voz sedosa y a menudo ensoñadora de Alberto Barea, las maderas siempre entonadas y flexiblemente fraseadas de Ignacio Gil, la cálida viola de César Carazo, la habilidad a la zanfona y el organetto de Vaquero, y la rica e imaginativa percusión de Álvaro Garrido. Como siempre, el público, al que no se le puede dar gato por liebre dada la fidelidad con la que sigue cada propuesta, respondió entusiasmado, y los músicos entonaron porque ustedes lo han querido su particular oda al vino.

miércoles, 18 de diciembre de 2024

MARISOL, LLÁMAME PEPA Juguete reparado

España 2024 87 min.
Guion y dirección
Blanca Torres Fotografía Juana Jiménez Documental Estreno en el Festival de Málaga 3 marzo 2024; en salas 10 mayo 2024

Esforzado documental, galardonado con el Premio Forqué, que intenta sin demasiado éxito arrojar algo de luz al mito y la leyenda de Marisol, Pepa Flores, niña prodigio del cine español, aunque a la interesada no le convenza el término, devenida en la mujer más anónima y desaparecida de la historia reciente de nuestro país. Dividida en dos partes diferenciadas, su periplo como estrella infantil venerada por jóvenes y mayores de la época franquista, y su metamorfosis como mujer luchadora por los derechos y las libertades desde el comunismo más marxista, contestataria y polémica. Sin duda una trayectoria fascinante que no encuentra reflejo en este trabajo academicista invadido de testimonios prescindibles y estériles, como los vertidos por gente tan mediática como Elvira Lindo, Fernando Méndez-Leite, Cristina Hoyos, Cristina Almeida o Amaia Romero. Quizás los únicos valiosos sean los de la hermana de la retratada, Vicky Flores, que sin embargo da la sensación de no haberse aprovechado lo suficiente, y del fotógrafo César Lucas, que tanto la conoció y que firmó las famosas fotografías de desnudo que publicó Interviú en plena transición.

Más interesante y trabajado resulta el generoso material de archivo utilizado, haciendo hincapié en el fenómeno de masas que supuso en la época y su proyección internacional, aunque este último episodio no queda suficientemente contrastado. Su deriva contestataria, traducida en convivir con Antonio Gades al margen de su matrimonio con Carlos Goyanes, y su compromiso con la izquierda más radical, queda así mismo algo desdibujada, y podría haber supuesto un documento fascinante del que apenas se saca provecho, como tampoco se hace de sus continuos intentos por destacar como actriz seria de la mano de directores como Mario Camus, Jaime de Armiñán o Juan Antonio Bardem, que conocieron mejores cosechas al margen de sus trabajos con la actriz.

Desaparecida del mundo público tras protagonizar la serie de televisión Proceso a Mariana Pineda y el largometraje Caso cerrado, el documental de Blanca Torres incide en lo obvio, mostrar su faceta de juguete roto, en manos del régimen y de la codicia del productor José Manuel Goyanes, padre de su primer marido, el secuestro de su infancia, y su recomposición ya convertida en mujer. Quizás ese doble capítulo, el del secuestro de su infancia y adolescencia, y las duras críticas recibidas por su uso de la libertad en una época en la que se le condenaba por adúltera y marxista, justifiquen ese retiro que el año que viene cumplirá cuarenta años y en el que tanto celo pone que le impidió incluso recibir el Goya de Honor en su amada tierra hace un par de ediciones. Al fin y al cabo, como ella misma dice, "es mi vida, con eso lo contesto todo".

martes, 17 de diciembre de 2024

EL LUGAR DE LA OTRA Oportunidad liberatoria

Chile 2024 95 min.
Dirección
Maite Alberdi Guion Inés Bortagaray, Paloma Salas y Maite Alberdi, según la novela “Las homicidas” de Alia Trabucco Zerán Fotografía Sergio Armstrong Música José Miguel Miranda y Miguel Tobar Intérpretes Elisa Zulueta, Francisca Lewin, Marcial Tagle, Pablo Macaya, Gabriel Urzúa, Gabriel Cañas Estreno en el Festival de San Sebastián 22 septiembre 2024; en Chile 30 septiembre 2024; en España (Netflix) 11 octubre 2024


El cruce entre los talentos de Maite Alberdi como directora y Pablo Larraín como productor deviene en esta interesante y original película que parte de un renombrado crimen ocurrido en el Chile de 1955 para trazar el retrato de una mujer como tantas otras oprimida por un sistema que sólo le reconoce como compañera y asistenta del hombre. La afamada directora de los documentales El agente topo y La memoria infinita, se pasa a la ficción definitiva (esos trabajos ya tenían algo de estructura y estilo de ficción) para narrarnos la historia de dos mujeres unidas por un crimen
La escritora María Carolina Geel, asesinó en el lujoso Hotel Crillón de la capital chilena a su amante, sin que nunca trascendieran los motivos y sin que se aclarase si se encontraba en plenitud de sus facultades mentales o no. Todo hace pensar que fue un crimen premeditado, quizás una rebelión contra el sistema, contra la consideración de sombra de los hombres que se tenía de las mujeres.

Lo cierto es que este hecho consumado da pie en la novela Las homicidas en la que se basa la película, para forjar el retrato de otra mujer, la secretaria del juez encargado del caso, que encuentra en el piso de la encausada el espacio en el que reafirmar su libertad y su independencia. Lástima que en su afán de centrarse en este análisis o tesis argumental, la película pronto se revele reiterativa y de insuficiente relevancia, a pesar de contar con las magníficas interpretaciones de Zulueta y Tagle, y de un diseño de producción muy determinado y determinista, colorido y luminoso en la mejor tradición del telefilm o teleserie de época.

Sin duda la reciente obtención del Premio Forqué a la mejor película latinoamericana impulsará algo más su discreto recorrido comercial, pero no cabe duda que haberse centrado también en la figura de la intrigante escritora, que escribió en reclusión Cárcel de mujeres y logró el indulto gracias a la intermediación de su amiga Gabriela Mistral, habría enriquecido su algo raquítica propuesta.

MARIPOSAS NEGRAS Desplazadas climáticas

España-Panamá 2024 78 min.
Dirección
David Baute Guion Yaiza Berrocal y David Baute Fotografía María Pulido Música David Navarro Voces Laura Gómez, Bella Agossou, Miranda Gas, David Comrie, Jean-Didier Aïssy, María Jesús Lleonart, Bernat Quintana, Mercè Montalà Animación Estreno 13 diciembre 2024

Curtido en el documental y concienciado activista del cambio climático, el canario David Baute consagró su último trabajo, Éxodo climático (2020), a contar la historia de tres mujeres obligadas a emigrar como consecuencia de las tragedias naturales que asolaron sus hogares. Tres madres de familia que tuvieron que abandonar a sus maridos, y en un caso incluso a sus hijos, en Ghoramara (India), Turkana (Kenia) y San Martín (Caribe), para emigrar a Dubai, Nairobi y París respectivamente. Desde entonces ha estado trabajando en la versión ficcionada y animada de estas dolorosas experiencias de desarraigo y miseria a la que ha condenado la desidia y falta de interés de los países que pueden frenar esta barbarie que está acabando con el planeta y sus recursos.

Baute emplea para ello una animación sencilla, incluso diría básica, pero efectiva. Sobre todo echa mano de una sensibilidad extrema para contar de la forma más didáctica posible los efectos devastadores de huracanes, inundaciones, sequías y demás catástrofes cada vez más frecuentes y en los lugares más insospechados, como consecuencia del tan negado por algunas esferas calentamiento global. Lástima que como ocurre con el cine social, quienes se acerquen a verla estén ya suficientemente concienciados, y que apenas se haya estrenado en una veintena de cines de todo el país. Esperemos que con el Premio Forqué recién obtenido, su carrera comercial se impulse un poquito más, aunque sobre todo confiamos en que el trabajo no caiga en el olvido inmediato y pueda ser exhibido en aulas y allí donde más interesa, entre las nuevas generaciones, la única esperanza de que lleguemos a tiempo de evitar el apocalipsis.

Por el camino, cabe destacar las penurias que sufren quienes se ven obligados y, como en este caso, obligadas a desplazarse y no poder ser consideradas ni siquiera como refugiadas por no estar sus casos incluidos en la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados. En este sentido, la película acierta al no subrayar este sufrimiento ni tampoco banalizarlo, sino mostrarlo tal cual es, una situación de parias y sin derechos que, en el caso de las mujeres, como muy bien han demostrado sus guionistas, se ve considerablemente empeorada, llegando a suponer también un problema de violencia de género. El legendario Rubén Blades rubrica el trabajo con una acertada y emotiva canción.

lunes, 16 de diciembre de 2024

LA MALDICIÓN DEL QUEEN MARY El resplandor a bordo

Título original: Haunting of the Queen Mary
Reino Unido-Estados Unidos-Irlanda 2024 124 min.
Dirección
Gary Shore Guion Gary Shore, Stephen Oliver y Tom Vaughan Fotografía Isaac Bauman Música Jason & Nolan Livesay y Tiffany Ashton Intérpretes Alice Eve, Joel Fry, Will Coban, Nell Hudson, Lenny Rush, Florrie Wilkinson, Angus Wright, Jim Piddock, Wesley Alfvin, Alfredo Tavares Estreno en Italia 19 julio 2023; en estados Unidos 18 agosto 2023; en España 13 diciembre 2024


Aunque su escueta filmografía, siempre en el ámbito del terror, se circunscribe al largometraje Drácula, la leyenda jamás contada y la película de episodios Holidays, ambas sin apenas repercusión en nuestras pantallas, este nuevo trabajo del joven irlandés Gary Shore se estrena entre nosotros con todos los honores, a pesar incluso de llegar a nuestras pantallas con casi año y medio de retraso. Todo esto nos sorprende muchísimo habida cuenta su difícil digestión, no por abundar en recursos gore, que alguno hay, sino por seguir una gramática tan farragosa y caprichosa que le hace ser extremadamente difícil de entender.

Esto lo achacamos más al capricho de su director, sumado a su escasa pericia como narrador, que a un problema de nuestro intelecto. Intercambia espacios temporales y físicos con tal tendencia a la confusión que no llegamos a percibir sus intenciones, mientras hace alarde permanente de emular al gran Kubrick en El resplandor, tanto en estética como en su forma de abordar una clásica historia de fantasmas. La suya se ambienta en el mítico trasatlántico británico del título, amarrado a un puerto californiano desde 1967 y víctima de una leyenda negra que le hace depositario de las curiosidades más morbosas del público, incluida la poco convencional y desestructurada familia que protagoniza este batiburrillo.

Y todo eso considerando que se ha invertido una buena suma para recrear la época de mayor esplendor del buque, figuración del gran Fred Astaire incluida, reviviendo alguno de sus icónicos bailes, quizás lo más divertido de una película que se ve con desagrado por la confusión que genera y el escaso interés que suscita.

domingo, 15 de diciembre de 2024

¡AUTOR! ¡AUTOR! ODA AL COMPOSITOR

Ariadne auf Naxos. Música de Richard Strauss. Libreto de Hugo von Hofmannsthal. Guillermo García Calvo, dirección musical. Joan Anton Rechi, dirección escénica. Gabriel Insignares, escenografía. Sandra Münchow, vestuario. Alberto Rodríguez Vera, iluminación. Pia-Rabea Vornholt, dramaturgia. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Con Lianna Haroutounian, Gustavo López-Manzitti, Elena Sancho, Cecelia Hall, Carlos Daza, Emmanuel Faraldo, Daniel Noyola, Juan Antonio Sanabria, Sonia de Munck, Anna-Doris Capitelli, Ruth Rosique, José Antonio López, Vicenç Esteve, Andrés Merino, Michael Witte, Javier Povedano y Juan Ramos. Producción del Teatro de la Maestranza originaria del Theater Regensburg. Teatro de la Maestranza, sábado 14 de diciembre de 2024


Aunque los tres títulos fundamentales de Richard Strauss, Salomé, Elektra y El caballero de la rosa, han pasado por el Maestranza, hace quince años que no disfrutábamos de su excelsa música en Sevilla. Fue en la era Halffter con La mujer silenciosa. La programación ahora de Aridana en Naxos completa el póker de ases de su producción operística y se convierte en el título que más lustre y atractivo da a la actual programación lírica del coliseo.

Lo que quedó de aquel magno proyecto en el que una representación de El burgués gentilhombre, con música incidental de Richard Strauss reconvertida en suite orquestal, debía preceder al drama lírico mitológico, fue este prólogo y ópera en el que se debate sobre el arte como medio de subsistir y aspiración trascendental. Pero algo subyace de esa comedia de Moliére en la lucha de clases y pretensiones de ascenso que representan la esnob compañía operística y la troupe de comediantes que protagonizan un insólito espectáculo músico teatral en el que ambas corrientes se solapan por capricho de un anfitrión excéntrico e impaciente.


La propuesta de Joan Anton Rechi a partir de la escenografía adquirida por el Maestranza del Teatro de Ratisbona, aprovecha la ocasión para desplegar su particular Niña de tus ojos. Un grupo de cineastas españoles en plena Guerra Civil, de visita en Berlín para rodar una película folclórica, aprovecha para actuar frente al Führer simultáneamente al estreno de la nueva ópera de un compositor en auge. Las injerencias de unos en el trabajo de los otros propician los momentos vodevilescos que abundan en esta particular puesta en escena.

Un prólogo discutible

El prólogo se resuelve a fuerza de puertas que se abren y cierran de manera abusiva, y largos esperpentos como el que protagoniza una cremallera de pantalón masculino enganchada a la falda de Zerbinetta, transmutada en artista española. A algunos nos parece reconocer entonces en el grotesco mayordomo, el hilarante actor alemán Michael Witte, influencias de Mel Brooks y los infames espectáculos de Max Bialystock, si bien Rechi opta por que el resultado se parezca lo más posible a esas teleseries españolas donde todos y todas se llevan tan mal.


Así las cosas, y aunque ya empezaban muchos y muchas a celebrar el espectáculo, a algunos no nos convencía la propuesta con la que se resuelve este singspiel, y por lo tanto no esperábamos mucho de lo que vendría después.

Sin embargo apreciamos la excelente actuación, en lo teatral y lo canoro, caracterización incluida, de la mezzosoprano estadounidense Cecelia Hall, generosa en recursos y en proyección, que encarna al frustrado compositor, aunque no aprobamos que el director de escena le obligue a mantenerse en el escenario durante parte del intermedio gesticulando frente al público en desaprobación por el desatino que va a sufrir su partitura.

Una ópera bien conjugada

Unos paneles con motivos marítimos en relieve sirve de escenografía aplicada a la suntuosa mansión en la que se representa este metateatro. Recrea de forma sencilla la isla de Naxos, donde las ninfas prestadas del Anillo wagneriano pero ataviadas como sus valkirias, presentan a la desdichada Ariadne haciendo acopio de payasadas, algunas muy divertidas, y exhibiendo voces perfectamente compenetradas y entonadas. Nuestra querida Ruth Rosique, que todo lo hace bien, incluido la payasa, se encuentra entre ellas.


Descubrimos entonces que la estupenda Lianna Haroutounian, la estrella de la función, no defrauda y compone una Ariadne de precioso timbre, perfecta modulación, excelente proyección y evidente elegancia canora. Zerbinetta y sus cuatro amantes parecen sacados de un espectáculo de La Cubana, pero ajustan sus intervenciones de forma que lo que temíamos en el prólogo afortunadamente no se cumple. Sus bailes y su divertida caracterización logran convencernos y, lo mejor, captan nuestra atención. Irreprochables sus cualidades canoras, especialmente Arlequín, un Carlos Daza sobre el que recae la mayor responsabilidad.

Por su parte, Elena Sancho compone una más que solvente Zerbinetta, quizás baja de volumen pero excelente en ornamentaciones, luciendo excelsa en su gran número belcantista, y desplegando toda su gracia y su encanto en sus intervenciones junto a la heroína. También en su seducción al compositor, quien encandilado por sus argumentos, acaba convirtiéndose en el gran protagonista.


Es el autor de esa música maravillosa a la que, observamos, Rechi ha prestado toda su admiración, y el prestigioso Guillermo García Calvo su inteligencia y ductilidad para lograr que los treinta y seis maestros y maestras de la Sinfónica hagan relumbrar tan seductora partitura.

Al final, tras un imponente dúo entre Baco, otro personaje que parece extraído de Los productores, y Ariadne, en el que el tenor argentino Gustavo López Manzitti demuestra su fuerza expresiva y su atronador estilo wagneriano, la emoción y el triunfo del amor y del arte llega en forma de gran oda al compositor. Éste acabará siendo el depositario, y no la protagonista, del célebre “Antes morirán las estrellas que tú en mis brazos”, a falta de ese recurrente “¡Autor! ¡Autor!” que le sirve de reconocimiento.


Y entonces concluimos que hemos asistido a un buen espectáculo teatral, una excelente representación musical y, en definitiva, al resultado de un extraordinario esfuerzo colectivo. Hemos comprobado que la función nos ha ido ganando y convenciendo, y que merece recomendarla.

Fotos: Guillermo Mendo (1,2,6) y Luis Pascual (3,4,5)
Artículo publicado en El Correo de Andalucía