miércoles, 18 de septiembre de 2024

EL PABELLÓN ALTO DE LA JOVEN BARROCA DE SEVILLA

Concierto inaugural de la temporada 2024/25 de Juventudes Musicales de Sevilla. Joven Orquesta Barroca de Sevilla. Valentín Sánchez, director. Programa: Sinfonía en Sol mayor TaIA 35, de G.M. Alberti; Concerto grosso en Fa mayor Op. 6 nº 2, de Corelli; Concierto para dos violines en la menor KV 522, de Vivaldi; Suite nº 4 en Re mayor, de Johann Bernhard Bach. Martes 17 de septiembre de 2024

Foto: Alberto Vázquez

Alguna vez pretendemos acudir a un concierto sin someternos a la presión de analizarlo, relajados y entregados simplemente al placer de escuchar y disfrutar con la música y sus intérpretes. Ésta era una de esas ocasiones, pero no lo conseguimos. Brotan las emociones y no podemos resistirnos a la responsabilidad de dejar constancia de nuestras  impresiones, incluidas extramusicales, que nos sugiere la propuesta. En este caso se trata del concierto de inauguración de la nueva temporada de Juventudes Musicalesde Sevilla, que sigue avanzando en su afán de aglutinar fuerzas y nuevas colaboraciones tras setenta años de una labor incesante e ingente como motor de la vida musical hispalense. El pasado mes de julio vio desaparecer a su vicepresidente, Antonio Sánchez Troncoso, y Arnold Collado quiso hacerse eco, visiblemente emocionado, de tan luctuoso acontecimiento y de lo mucho que aportó a la asociación hasta casi el final de su vida. Lo hizo en una presentación de temporada dignificada con este pequeño pero valioso discurso, no como otros eventos que se inauguran sin darle el empaque que merecen.

También la presencia de tan joven plantilla sobre el escenario, la Joven Orquesta Barroca de Sevilla, algunos de sus integrantes prodigiosamente niños, provocó nuestra sincera emoción, a la que las palabras, orgullosas y valiosas, de su director desde que hace quince años se fundara, Valentín Sánchez, generó esa cálida recepción que ha acabado obligándonos a hacernos eco del evento. Él nos informó además del buen papel que estos y estas jóvenes acaban de realizar en Múnich, donde han participado en un programa de intercambio entre jóvenes músicos, dejando el pabellón bien alto, como pudo comprobarse en esta comparecencia en el apretado escenario del Teatro Cajasol de la calle Chicarreros.

Valentín Sánchez (foto: Alberto Vázquez)

Con violines parcialmente preparados para ir poco a poco adentrándose en los complejos recovecos de la interpretación con rigor historicista, la cuerda de la Joven Barroca demostró una sólida preparación traducida en una imponente conjunción y vitalidad a la hora de abordar páginas nada fáciles como la Sinfonía de Giuseppe Matteo Alberti, compositor boloñés hoy desconocido pero que disfrutó en su época de considerable popularidad, especialmente en Inglaterra, y cuya gramática estuvo frecuentemente apegada a Vivaldi, a quien profesaba una gran admiración. Hubo dentro de la corrección global, ciertos desajustes intermitentes, en ésta y las demás obras, pero sin caídas de tensión y con un férreo control del ritmo y las dinámicas. La cuerda aguda estuvo generalmente bien ensamblada, mientras la grave dio cuerpo, volumen y consistencia al conjunto.

El numeroso conjunto convocado para la ocasión logró extraer del Concerto grosso nº 2 de Corelli ese sonido cálido y amable que caracteriza la obra del compositor italiano, mientras con el Concierto para dos violines K.522 de Vivaldi, la vivacidad de los solistas, perfectamente acompañados por el resto, fue el detonante general, si bien no se pudo evitar deslizar ocasionalmente sonidos poco depurados, corregidos puntualmente y con la agilidad como detonante fundamental de una interpretación por encima de la calidad exigible en eta coyuntura. Con la misma alegría, los y las jóvenes músicas desgranaron una Suite del primo de Johann Sebastian Bach, la última de las cuatro que compuso, en la que brillaron prácticamente todos sus números, desde una majestuosa obertura a unos ágiles y desenfadaos caprichos, pasando por el elegante lirismo del aria, siempre con la densidad necesaria y una responsabilidad sorprendente para la edad de los y las convocadas.

Foto: Juventudes Musicales de Sevilla


martes, 17 de septiembre de 2024

NO HABLES CON EXTRAÑOS La apacible casa del terror

Título original: Speak No Evil
USA-Croacia-Canadá 2024 109 min.
Dirección
James Watkins Guion James Watkins, Christian Tafdrup y Mads Tafdrup Fotografía Tim Maurice-Jones Música Danny Bensi y Saunder Jurriaans Intérpretes James McAvoy, Mackenzie Davis, Scoot McNairy, Aisling Franciosi, Dan Hough, Alix West Lefler, Kris Hitchen, Motaz Malhees, Jakob Hojlev Jorgensen Estreno en Estados Unidos y España 13 septiembre 2024


Generalmente, cuando Hollywood realiza el remake de una película europea es para convertirla en éxito sin tener que recurrir a los temidos subtítulos. No es el caso de esta cinta basada en otra danesa de hace sólo dos años, dirigida y escrita por Christian Tafdrup, que se responsabiliza ahora también del guion, pues aprovechando que sus dos parejas protagonistas eran holandeses y daneses, se comunicaban en inglés durante casi toda la película. Comparadas ambas, encontramos en otros aspectos la necesidad estadounidense de repetir la cinta, y son cuestiones de moralidad y comprensión.

La cinta del británico James Watkins, curtido en el terror y la intriga con películas como La mujer de negro y series como Black Mirror, repite fotograma a fotograma el original de referencia, permitiéndose sólo algunas pequeñas licencias, hasta que en cierto punto, muy avanzado el metraje, tira por otros derroteros, corrigiendo los defectos de comprensión de la otra, introduciendo las habituales secuencias de persecución y clímax adrenalítico final, y despreciando el desolador y extremadamente cruel final del film danés. Por eso sorprende que aun así Watkins sea capaz de ponerle al pastel una guinda tan espeluznante y fuera de los códigos morales imperantes. Sin contar con ese ambiente tan malsano del que los cineastas y narradores nórdicos son tan expertos, esta nueva versión resulta sin embargo más entretenida, con mejor pulso y más ritmo, que hace que su trama interese de principio a fin y la desazón experimente un crescendo de ansiedad que culmina justo cuando la trama llega a su desenlace.

Lástima que la maldad pura que exhibe aquella se diluya aquí en favor de una justificación materialista, si bien aplaudimos la fuerza y la decisión de la víctima femenina de la función, una estupenda Mackenzie Davis, convirtiéndose en auténtica heroína frente a un esposo más pusilánime y derrotista. El trabajo de James McAvoy como recipiente absoluto de la maldad más primitiva, acaba resultando mucho más convincente y hasta cierto punto moderado de lo que anunciaba su delatador tráiler. Como en aquélla, la inocencia infantil es la gran perjudicada.

lunes, 16 de septiembre de 2024

LA ABUELA Y EL FORASTERO Con buenas pero contradictorias intenciones

Título original: L’àvia i el foraster
España 2024 116 min.
Dirección
Sergi Miralles Guion Mila Luengo, Sergi Miralles y María Mínguez Fotografía Víctor Entrecanales Música Jorge Tórtel y Jordi Sapena Intérpretes Carles Francino, Neus Agulló, Kandarp Mehta, María Maroto, Isabel Rocatti, Jordi Bataller, Empar Ferrer, Aïda Ballmann Estreno en Fic-Cat (Festival Internacional de Cinema en Català) 7 junio 2024; en salas 13 septiembre 2024

Con todas las buenas intenciones imaginables y adoptando un tono general de moderno cuento casi infantil, el director levantino Sergi Miralles debuta en la dirección de largometrajes con esta tragicomedia costumbrista que mira a la fuga de cerebros y la España vaciada para tejer un canto a la integración y la diversidad de raza y cultura que más enriquece que amenaza. Una trama que en cierto modo puede recordar a Una vez más de Guillermo Rojas, da pie a otras que se entrecruzan jugando a dos tiempos, para centrar su mayor atención en la peripecia sentimental entre una anciana modista y un inmigrante paquistaní de pasado glorioso frustrado por las inclemencias políticas de su país. Todo bien, aunque el tono sea excesivamente cándido e ingenuo, y su epílogo se dilate innecesariamente potenciando su carácter ñoño. Sirve además para mostrar esa España rural, siempre llamada a desaparecer, entre tiendas de ultramarinos, campos de naranjas, mercerías, fiestas locales y habladurías varias.

Rechina sin embargo la cantidad de pobladores y pobladoras que se mantienen en el lugar, a pesar de la escasez de oportunidades y el presunto retraso que exhibe. Pero sobre todo desluce la cantidad de personajes femeninos con connotaciones negativas, seguramente involuntarias, frente a la escasez de masculinos, y sin embargo tratados con mayor positivismo. Así tenemos una abuela aunque bondadosa algo antipática, una madre interesada y en cierto modo egoísta, una esposa exigente y celosa, una ex novia entrometida y seductora, una vecina mal de la cabeza y otra directamente enrevesada y pérfida, frente a un inmigrante todo amabilidad, un comerciante emprendedor y moderno y un protagonista sometido al único desarrollo y evolución que plantea la trama, capaz de resolver sus decisiones con madurez y sentido de la reflexión.

Seguramente nada de esto fue intencionado, pero está tan anclado en nuestro acervo popular que a la mayoría resulta realmente difícil superarlo y ser consciente de su propia contradicción. En el apartado narrativo, todo resulta muy básico a nivel visual y gramático, si bien cuenta con competentes interpretaciones de un elenco coral encabezado por Carles Francino, hijo del popular periodista y presentador, hasta ahora más conocido en la pequeña pantalla que en ésta donde por fin interviene como protagonista.

domingo, 15 de septiembre de 2024

EVOCACIONES DE KUMPANIA EN EL ALCÁZAR

XXV Noches en los Jardines del Real Alcázar. Manu Brazo, saxofón. Pepe Fernández, piano. Claudia Gallardo,violín. Rosa Gª Varela, violonchelo. Programa: Una historia de España (piezas de Tomás Luis de Victoria, Juan Vásquez, Soutullo y Vert, Amadeo Vives, Albéniz y Falla). Sábado 14 de septiembre de 2024

Foto: Luis Pascual
Como cada año, septiembre es mes de arranques y cierres, y ayer sábado le tocó el turno a las Noches del Alcázar, que cerró un verano plagado de conciertos al aire libre, hasta setenta y cinco que prácticamente han llenado de público y de buena música el Jardín del Cenador de la Alcoba. El privilegio de cerrar estos tres meses de cálidos encuentros lo han tenido los y las jóvenes integrantes del conjunto Kumpania, los utreranos Manu Brazo y Pepe Fernández, bien conocidos de estas páginas, donde siempre nos hemos hecho eco de su buen hacer y su elegante estilo, y las habituales colaboradoras de sus proyectos, como son Rosa García Varela y Claudia Gallardo, esta última además responsable si no de todos, la mayoría de arreglos a los que someten sus partituras para adaptarlas a la singular composición de su propuesta.

Todos y todas han brillado en otras ocasiones, a dúo, en tríos o en solitario, y volvieron a hacerlo anoche en un concierto tan amable como distendido, ideal para cerrar como merecen estas noches estivales que ahora dan paso a la programación habitual de nuestra ciudad. El programa diseñado para la ocasión nos invitó a recorrer la fuerza de la música española desde el Renacimiento hasta principios del siglo XX, con una pieza por siglo, y siempre con el respeto preciso que permite una formación en la que se integra un instrumento tan poco adecuado para dicho repertorio como el saxo, y sin embargo tan bien integrado en estas primorosas adaptaciones de Gallardo, a la sazón violinista del conjunto.

Libres de todo prejuicio, el recorrido arrancó con Tomás Luis de Victoria y su motete O Magnum misterium, convertido para la ocasión en pieza de corte espiritual y relajado que nos evocó a aquellas películas, especialmente de los primeros setenta, que ilustraban la época a partir de sus raíces musicales pero adaptándolas a la sensibilidad del público contemporáneo. Así lo hicieron compositores como Georges Delerue o Ennio Morricone, y así lo sentimos en la resplandeciente recreación que con una complicidad absoluta extrajeron los y las cuatro intérpretes.

Foto: Actidea

La popularidad de De los álamos vengo, madre de Juan Vásquez, es tanta que admite todo tipo de versiones, por lo que la ofrecida por Kumpania no nos pareció ni estridente ni especialmente estimulante, simplemente correcta. Más interesante sin embargo resultó su particular visión de La música nocturna de las calles de Madrid de Boccherini, con especial énfasis en la percusión ejercida por Pepe Fernández a partir del piano intervenido, rasgueo de guitarra incluido. Con sus numerosas y populares melodías alternadas entre las cuatro voces, el resultado fue tan aseado como afortunado.

De la misma forma brilló Bella enamorada, de la zarzuela El último romántico de Soutullo y Vert, con intervenciones sedosas, fluidas y seguras de Varela al chelo, ideal para homenajear a Alfredo Kraus, cuando se cumplen veinticinco años de su desaparición. Muy trabajado a nivel de re-orquestación y adaptación, resultó la selección en forma de suite ofrecida de Bohemios de Amadeo Vives. Especialmente inspirado sonó su famoso vals.

Pero lo más emotivo y sentimental llegó de la mano de Albéniz y su Evocación de la suite Iberia. Aquí lucieron fundamentalmente las formas relajadas y reflexivas de Fernández, arropadas en sostenido por el resto, y con especial hincapié en el tono nostálgico y evocador, valga la redundancia, de una pieza que así interpretada es capaz de despertar nuestra emoción más sincera.

No tanto brilló Granada, de la Suite española del mismo autor, aunque debido a su popularidad y bella melodía, hizo las delicias del público. Para terminar el programa, una selección con los motivos más recordados de El sombrero de tres picos, coronó la elegancia y la delicadeza, sin estridencias ni fueras de tono, del conjunto, que terminó con otra acertada evocación, la del también utrerano Bambino y su célebre versión rumbera de Procuro olvidarte, donde Fernández demostró dominar también el son cubano jazzístico, y Brazo por supuesto su control del fraseo y la respiración, así como buen gusto al modular.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

JUSTICIA ARTIFICIAL Debate desaprovechado

España-Portugal 2024 98 min.
Dirección
Simón Casal Guion Simón Casal y Víctor Serra Fotografía Diego Cabezas Música Sofía Oriana Infante Intérpretes Verónica Echegui, Yamar Novas, Alba Galocha, Alberto Ammann, Alfonso Pimentel, Paula Morado, Monti Castiñeiras, Marco D’Almeida, Melania Cruz, Xabier Deive, Santi Prego Estreno 13 septiembre 2024

Dos años después de su mediometraje documental, el director gallego Simón Casal insiste en un tema que parece preocuparle mucho, el de la utilización de la inteligencia artificial para sustituir la del humano propiamente dicho, especialmente adaptado en su caso a la justicia, con el fin aparente de aliviar su tan cacareado atraso y saturación, aunque en el fondo todo apunta a un mayor control por parte de los poderes públicos, económicos y mediáticos. Ahí radica su principal denuncia, y para ello ha contado con la implicación de Gerardo Herrero en la producción, siempre interesado en plasmar problemas coyunturales a sus entretenidas tramas, sin atisbo de ambición y con el sólo propósito de lograr una aceptación discreta y aseada que le permita abordar una próxima producción, y van no sé cuántas, pero muchas.

En esta ocasión el tema se aborda desde un futuro tan cercano que casi parece una actualidad distópica donde abundan los vehículos con piloto automático y asistencia informática, un país presidido por una mujer y una discreta pero estimulante puesta en escena. Pero la denuncia y la puesta sobre la mesa de un tema a debate, se diluye cuando la trama se impone evidenciando una intriga criminal que se antoja paulatinamente poco interesante y demasiado previsible. Una combinación más acertada de debate e intriga criminal, como hizo Spielberg hace veinte años en Minority Report, habría mejorado sustancialmente el producto. 

No obstante, la solvencia de su reparto, su sobria dirección artística y esa sana tendencia a competir con producciones de otros países más atrevidos a la hora de abordar producciones futuristas, hacen que el producto se disfrute con cierto entusiasmo, si bien hubiésemos preferido una Verónica Echegui en registro menos serio y tristón, que parece que para implicarse de lleno en una causa, por mucho que ésta pueda perjudicarte, primero se tenga que ser víctima de algún tipo de trauma o frustración. Ssobre si debemos o no dejar en manos de algoritmos nuestro devenir en aspectos tan decisivos como la justicia, el film apenas consigue soltar algunas claves sin llegar a desarrollarlas en profundidad, aunque quizás esto no fuera en última instancia su principal intención.

viernes, 13 de septiembre de 2024

CARMEN LARIOS BRILLÓ EN EL ARRANQUE DE LA ROSS

Gala inaugural de la XXXV temporada de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Carmen Larios, soprano; Beatriz Fernández Aucejo, dirección. Programa: Evocación, El Corpus Christi en Sevilla, Triana, El Puerto y El Albaicín, de la Suite Iberia de Albéniz (orquestación de Enrique Fernández Arbós).; Siete canciones populares españolas, de Falla (orquestación de Ernesto Halffter); La Tarántula y Sierras de Granada, de La Tempranica, de Gerónimo Giménez; Petenera, de La Marchenera, de Federico Moreno Torroba; Carceleras, de Las hijas de Zebedeo, de Ruperto Chapí. Patio de la Montería del Real Alcázar de Sevilla, jueves 12 de septiembre de 2024


La Real Orquesta Sinfónica de Sevilla retomó anoche una costumbre que andaba algo perdida, la de inaugurar su temporada en un lugar emblemático de la ciudad. Hacía tiempo que no lo hacía, y ayer le tocó celebrar su gala inaugural en el Alcázar, convirtiendo a éste en un privilegiado palacio de la música, pues a pocos metros cantaba la estupenda Cristina Bayón junto a sus compañeras de Dolci Affetti, dentro de las Noches del Alcázar que están a punto de concluir. 
Con un acento eminentemente nacionalista, los maestros y maestras de la Sinfónica se pusieron en manos de Beatriz Fernández Aucejo, joven directora valenciana cada vez más implicada en la vida musical de su ciudad, con un concierto el próximo abril en el que dirigirá a la Orquesta de Valencia un programa en el que destacan Bernstein y Gershwin. En los atriles de este su debut en Sevilla, obras de Albéniz y Falla convenientemente orquestadas, y un ramillete de zarzuelas para lucimiento de una estupenda Carmen Larios.

Una joven más que prometedora

La soprano almeriense cumplió la oportunidad que le brindó la ROSS cuando en enero pasado le concedió su premio particular en una edición del Certamen Nuevas Voces de Sevilla en el que ella se erigió en clara ganadora. Larios supo rentabilizar el premio anoche de forma holgada, brindándonos una lección de buen gusto y delicadeza, con voz rotunda, fresca y natural, evidente en cada una de las piezas que acometió, fueran las Siete canciones populares de Falla o las romanzas que en un estilo adecuadamente diferente entonó con tanta gracia como desparpajo. Aucejo estuvo atenta en todo momento al trabajo de Larios, acompañando sin eclipsar y controlando cada inflexión y cada gesto de una música que en el caso de Falla sonó majestuosa en la orquestación de Ernesto Halffter, que no recordamos haber disfrutado en nuestra ciudad, al menos en los últimos veinte años. Pero lo que más llamó la atención en esta contenida y sin embargo expresiva interpretación de la soprano, fue su perfecta dicción, la forma en que se las ingenió para que cada sílaba fuese perfectamente entendible, una habilidad que repetiría en las piezas zarzueleras elegidas para la ocasión.

Carmen Larios atesora un timbre poderoso y grueso, un lenguaje eminentemente lírico, mucha naturalidad a la hora de frasear y sortear cambios de registro, y un gran desparpajo, sin aspavientos, a la hora de poner en escena cada pieza. Todos signos de una madurez prodigiosa, aún por encima de lo que demostró en aquel concurso hace apenas unos meses. Su cantar fluido y potente, sin aparente esfuerzo, embelesó al público. 
Evidenció contención y elegancia en piezas tan emblemáticas como la nana, gracia en la seguidilla y energía en el polo final de las canciones de Falla, mientras destacó su fuerza expresiva y agilidad ornamental en las Carceleras de Las hijas de Zebedeo, filados impresionantes en Sierras de Granada de La Tempranica, y salero en la Petenera de La Marchenera. Unas constantes que emergieron también en la propina, la polonesa de la zarzuela El barbero de Sevilla, Me llaman la primorosa, que ya entonó en el certamen de la Asociación Sevillana de Amigos de la Ópera.

Una batuta en condiciones difíciles

El problema de actuar en espacios emblemáticos suele ser a menudo prescindir de condiciones acústicas más adecuadas. Incluso cuando se programan festivales de verano en parques o auditorios al aire libre, la orquesta suele contar con una concha acústica conveniente que potencie su sonido y facultades. No cabe duda de lo mucho que embriaga la belleza de un fondo tan majestuoso como la fachada del Palacio Mudéjar, pero a cambio de sacrificar el excelente sonido al que nos tiene acostumbrados la ROSS. A ello hubo de sumarse una iluminación efectista pero oscura, especialmente grave a la hora de visualizar a la soprano.

Beatriz Fernández Aucejo tuvo que hacer frente a estos inconvenientes, sumado a su particular forma de entender unas partituras que van más allá de la vistosidad y el colorismo con el que ella las acometió. Así, resultó imperdonable que en su pasaje central, el Corpus Christi en Sevilla sonara tan caótico, o que la bellísima Triana no luciera en todo su esplendor, con incómodas pérdidas de ritmo y tensión.

Sin embargo, no cabe duda de que la directora valenciana, curtida en el mundo de las bandas sinfónicas, posee un talante enérgico y comprometido del que pueden emerger satisfacciones muy variadas, y que convendría observar en un escenario más adecuado. Tampoco es que las orquestaciones de Fernández Arbós acaben de hacer plena justicia a una obra tan imponente como Iberia de Albéniz, al menos no tanto como lo que Ravel extrajo de Cuadros de una exposición de Mussorgsky.

A esta cita de aroma inconfundiblemente local, se sumó muy cerca el homenaje a Paco de Lucía que se celebró en el Maestranza para inaugurar la Bienal de Flamenco. No cabe duda de que hemos alcanzado el ecuador de septiembre y estamos preparados y preparadas para el otoño.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

miércoles, 11 de septiembre de 2024

REBEL RIDGE Acorralado en el calor de la noche

USA-Reino Unido 2024 130 min.
Guion y dirección
Jeremy Saulnier Fotografía David Gallego Música Brooke y Will Blair Intérpretes Aaron Pierre, Don Johnson, AnnaSophia Robb, David Denman, Emory Cohen, Zsane Jhe, James Cromwell, Steve Zissis, Dana Lee, Daniel H. Chung Estreno en Netflix 6 septiembre 2024

Con dos interesantes películas en su haber, Blue Ruin y Green Room, el director del que nadie se atreve a traducir los títulos de sus trabajos, Jeremy Saulnier, parece haberse inspirado en dos clásicos del cine, Acorralado y En el calor de la noche, en su mezcla de denuncia racial y justicia personal, a la hora de urdir su desafiante y desasosegadora trama. Dejando claro cómo en muchas zonas del interior de Estados Unidos sigue imperando la ley del más fuerte, como en el salvaje oeste, Saulnier plantea en clave de western contemporáneo, una historia de humillación e injusticia, a la que es arrastrado un ciudadano ejemplar, ex marine en la Guerra de Irak y experto en artes marciales y tácticas de defensa, a quien la corrupción policial conduce hacia una vorágine de violencia, una pesadilla imposible de resolver por los cauces legales e irremediablemente destinada a tomarse la justicia por su propia mano. 
Un recurso por lo tanto muy de la cultura estadounidense.

Peligrosamente en la frontera entre fascista y poética, donde la ley deja de tener valor y peso para dar lugar a una búsqueda de la verdad y la justicia por caminos poco ortodoxos, cabe sin embargo la posibilidad de aplaudir la casi ausencia de bajas, el uso de armas no letales y la tendencia del protagonista a dejar el menor rastro de sangre posible en su empeño. Claro que todo ello debido a la necesidad de justificar sus actos, propiciando un final feliz en el que la consecución de su objetivo no empañe el destino de quien se ha ganado nuestra simpatía desde el minuto cero, cuando transita a ritmo de heavy metal en su bicicleta de alta gama por estrechas carreteras de Louisiana. Un papel que recae en la enigmática y atractiva presencia de Aaron Pierre, muy pronto en el remake marveliano de Blade, capaz de eclipsar al veterano Don Johnson como propiciatorio sheriff corrupto, y a su compañera de reparto, cuyo personaje se presta a actuaciones poco verosímiles teniendo en cuenta su delicada situación familiar.

El rebelde Ridge descarga todo su potencial en una película que destaca por una tensión dosificada y una atmósfera inquietante que Saulnier logra no sólo por su condición de director sino, sobre todo, por la de montador. Da cancha a sus actores y actrices para desplegar su carga dramática, y trabaja su intriga y esa subida de tensión que explota al final, con ahínco, sentido del ritmo y buen oficio cinematográfico.