sábado, 28 de septiembre de 2024

AL OTRO LADO DEL RÍO Y ENTRE LOS ÁRBOLES Duelo en Venecia

Título original: Across the River and Into the Trees
Reino Unido 2022 106 min.
Dirección
Paula Ortiz Guion Peter Flannery, según la novela de Ernest Hemingway Fotografía Javier Aguirresarobe Música Edward Shearmur Intérpretes Liev Schreiber, Matilde de Angelis, Josh Hutcherson, Laura Morante, Danny Huston, Maurizio Lombardi, Massimo Popolizio, Enzo Cilenti, Sabrina Impacciatore, Giulio Berruti, Claudia Della Seta Estreno en España 11 octubre 2023


El estreno de la nueva película de Paula Ortiz, La virgen roja, nos ha motivado para rescatar esta película británica rodada en inglés e italiano seis años después del éxito de La novia y uno antes de Teresa. La adaptación de la última y denostada novela de Hemingway ha sido un proyecto largamente acariciado por cineastas de la talla de John Huston, Burt Lancaster y Robert Altman, que finalmente llevó a (buen) puerto la joven directora española. Aunque no tenemos constancia de su estreno en el Reino Unido, y en los pocos países en los que se ha estrenado, entre ellos Estados Unidos, lo ha hecho directamente en internet, mientras en nuestro país tuvo un recorrido tan discreto que prácticamente se nos escapó de las manos, se trata de un estimable film en la línea preciosista y estilizada de su directora, pero menos pretenciosa que los títulos que la enmarcan.

No obstante, se trata de un film premioso y excesivamente literario, que puede provocar hastío y cierta indiferencia, dado sobre todo la frialdad con la que Ortiz traduce el texto en imágenes, en hermoso blanco y negro y formato reducido, con contadas excepciones en color y pantalla panorámica para ilustrar los horrores de la guerra que atenazan al protagonista. Liev Schreiber compone una interpretación ejemplar de un coronel al mando de operaciones de control y mantenimiento en la Italia liberada tras la Segunda Guerra Mundial, si bien el vehículo que le transporta a una fantasmagórica Venecia, se nos antoja de una década de los cincuenta ya muy avanzada.

Casi onírica en su tratamiento, con una ciudad de los canales vacía, escenario de los últimos anhelos de un personaje moribundo a pesar de lucir un aspecto envidiable para sus más de cincuenta años, el coronel vive su particular romance con una joven aristócrata del lugar que ve en él la madurez, siempre interesante y misteriosa, que le invita incluso a renunciar a su apuesto, joven y rico pretendiente. El conjunto se antoja atractivo pero mantiene ese tono apesadumbrado, excesivamente preocupado por su apariencia estética, que caracteriza el cine hasta el momento de la cineasta española. En el camino, Ortiz acierta en profundizar hasta lo aceptable en el carácter atormentado de su protagonista, y ese mensaje pacifista que se traduce en el dolor por la pérdida y el sentimiento de responsabilidad ante tantas vidas amputadas, como parece indicar un título directamente inspirado en las últimas palabras del general confederado Thomas "Stonewall" Jackson (curiosamente el nombre del militar conductor de la película) en la Guerra Civil Americana, Crucemos el río y descansemos a la sombra de los árboles.

SOY NEVENKA Vía crucis y los dueños del cortijo

España 2024 110 min.
Dirección Icíar Bollaín Guion Icíar Bollaín e Isa Campo, según la novela "Hay algo que no es como me dicen" de Juan José Millás y los testimonios de Nevenka Fernández Fotografía Gris Jordana Música Xavier Font Intérpretes Mireia Oriol, Urko Olazabal, Ricardo Gómez, Carlos Serrano, Lucía Veiga, Mabel del Pozo, Pepo Suevos, Font García, Miguel Garcés. Luis Moreno, Javier Gálego, David Blanka, Mercedes del Castillo Estreno en el Festival de San Sebastián 20 septiembre 2024; en salas 27 septiembre 2024

Desde hace unos años, el caso de Nevenka Fernández se ha vuelto tan mediático como cuando saltó a la actualidad a principios de este siglo. Los responsables de este revival son el devastador libro de Juan José Millás, basado en una serie de entrevistas que el periodista mantuvo con la víctima de los abusos sexuales del alcalde de Ponferrada, donde ella ejercía como improvisada concejala de Comercio y Hacienda, así como la obra de teatro que la compañía andaluza Histrión Teatro puso en marcha hace unos años a partir del texto de Millás. María Goiricelaya supo de forma tan concisa como demoledoramente conceptual poner en escena esta crónica de lo inaceptable, a lo que se sumó hace apenas un par de años una mini serie documental para Netflix articulada en torno a los testimonios de una visiblemente deteriorada física y psicológicamente Nevenka Fernández. El rodaje el pasado invierno de esta nueva incursión de Icíar Bollaín en la crónica negra española y a menudo universal, se tuvo que realizar en Zamora porque el gobierno local de Ponferrada, todavía en manos del mismo PP en el que se forjó la polémica y el escándalo sin que nadie al margen del directo abusador hiciera nada por paliar tan inadmisible episodio, denegó los permisos pertinentes. Hace veinte años era el pueblo el que indignado clamaba contra la víctima y aclamaba al verdugo, de la misma forma que el pueblo marbellí destacaba los supuestos logros de Julián Muñoz frente al latrocinio perpetrado sobre sus arcas públicas, ahora recordado tras su anunciada muerte. Aquellas heridas parecen no haberse cerrado, toda vez que la sociedad sigue empeñada en normalizar los excesos y disparates de nuestra clase política e institucional, por mucho que a menudo se autoproclamen dueños del cortijo, haciendo y deshaciendo a su gusto todo aquello que directa o indirectamente afecta a nuestro quehacer diario.

En este contexto, la historia de Nevenka Fernández se erige en un cuento moral y a la vez de terror sobre cómo los abusos psicológicos y sexuales se justifican, convirtiendo incluso a la propia víctima en responsable absoluta de su destino. Si ya partimos de aceptar los insultos habituales a la mujer que tienen que ver con su conducta moral, siempre más vilipendiada que la del condonado hombre, visible incluso en una indignante moda de bautizar bares y restaurante con calificativos peyorativos de mujer, queda claro lo mucho que el machismo se ha normalizado, lo mucho que cuesta combatirlo y lo muchísimo que queda por hacer para erradicarlo. Icíar Bollaín, que es indiscutiblemente una excelente directora, hace siempre lo posible por ayudar a corregir estas injusticias, y si hace veinte años denunciaba la violencia de género en el ámbito doméstico con Te doy mis ojos, ahora hace lo propio con el caciquismo y el abuso de poder, enmarcado en el movimiento Me Too, dejando claro que un ejemplo temprano y valiente lo tuvimos aquí en España, cuando Fernández fue puesta en tela de juicio incluso en los medios de comunicación, con una Ana Rosa Quintana, todavía considerada reina de la televisión, abanderando esta campaña de denigración a una mujer ultrajada, aterrorizada y traumatizada para el resto de su vida, tal como pudimos comprobar en la entrevista que le brindó Ana Pastor simultáneamente al rodaje de la cinta y emitida un día antes de su estreno, y como atestigua el hecho de que tuviera que huir de España y residir en el extranjero para procurar rehacer en lo posible su vida.

Su amarga crónica viene protagonizada también por quienes le dieron la espalda, entre ellos aunque de forma matizada, sus propios padres, compañeros y compañeras de corporación y resto de la ciudad que la vio nacer y con la que siempre mantendrá esos en su caso dolorosos lazos de amor que tanto nos unen a nuestra tierra. Pero también pone el acento en quien la apoyó desde un principio, la médico y también concejal en Ponferrada Charo Velasco, que aunque del partido en la oposición, no buscó nunca sacar tajada de la situación. Una vez más se demuestra que solo la izquierda es capaz de hacernos avanzar, frente al inmovilismo de la derecha, tan rancia como reaccionaria. Bollaín se muestra como la eficiente realizadora que es, manteniendo ritmo y tono con la ayuda de una joven Mireia Oriol empapada en su rol hasta prácticamente mimetizarse con él. También Urko Olazabal construye un villano que no cree que lo es, de múltiples resortes y matices, mientras el resto del elenco cumple con responsabilidad, y entre todos consiguen un trabajo sólido y absorbente, ciertamente irrespirable, una paliza emocional en toda regla que prácticamente nos hace saltar del asiento y abandonar durante dos horas nuestra zona de confort. Atención al cameo de la protagonista, entre el público que asiste al desfile de los Templarios.

martes, 24 de septiembre de 2024

SOLOS EN LA NOCHE Recuerdos de amor y libertad

España 2024 88 min.
Guion y dirección
Guillermo Rojas Fotografía Alejandro Espadero Música Miguel Rivera Intérpretes Pablo Gómez-Pando, Andrea Carballo, Alfonso Sánchez, Félix Gómez, Paula Usero, Beatriz Arjona, Jacinto Bobo, Vicente Vergara, Olalla Hernández, Julio León, Fran Pérez Román Estreno en el Festival de Málaga 7 marzo 2024; en salas 20 septiembre 2024

Nacido en Córdoba el mismo año en el que transcurrieron los conocidos hechos que sirven de fondo a esta comedia de enredos amorosos y proclamas de libertad, Guillermo Rojas vuelve a poner el alma y el corazón en esta emotiva y entrañable película, tal como hizo en su debut como director hace unos años con Una vez más. El único pero que podemos ponerle a este su segundo largometraje es no haber contado con un presupuesto más holgado que le permitiera recrear la época sin tener que echar mano de imágenes de archivo. Tira para ello, entre otras fuentes, de uno de los largometrajes icónicos de la transición, 
 Solos en la madrugada de Garci, más cuando hoy conocemos las lagunas y agujeros negros de la misma. Ambientar la trama en un pueblo de Andalucía (a medio camino entre Utrera y Priego de Córdoba) no encaja con esas recurrentes imágenes de archivo que nos sitúan en una gran urbe, espacio que por otro lado habría encajado mejor para ambientar las desventuras del despacho de abogados laboralistas que protagonizan el film.

La acción transcurre desde la tarde del golpe de estado de Tejero hasta la mañana siguiente cuando todo quedaba felizmente resuelto. Un momento clave de nuestra entonces incipiente democracia que sirve para llamar la atención sobre las nuevas amenazas extremistas que desafían nuestra libertad y dificultan aún más esa igualdad todavía no alcanzada. Llega por lo tanto en un momento ideal para conjugar derechos alcanzados y protegerlos ante las contingencias que nos atenazan, y lo hace a través del único registro posible para resultar tan amable como seductora y sugerente, la comedia.

Seis personajes entrecruzan miradas, proclamas, poemas de Rubén Darío y fluidos sexuales y sentimentales en una ajetreada noche en la que, como en aquel prometedor debut hoy convertido en realidad, no faltan ni las canciones ni un pequeño papel de su talentoso director. Un talento que se traduce en un guion modélico, en el uso inteligente de los silencios sin perder el ritmo ni caer en los temidos tiempos muertos, y en una excelente dirección de actores y actrices, a la altura de las circunstancias, de forma que todo lo que pueda parecer rancio, debido fundamentalmente a una estructura clásica casi de libro, resulta en realidad fresco y estimulante, nunca innecesariamente atrevido.

lunes, 23 de septiembre de 2024

SOLO PARA MÍ Libre de todo control

Título original: L’amour et les forêts
Francia 2023 89 min.
Dirección
Valérie Donzelli Guion Audrey Diwan y Valérie Donzelli Fotografía Laurent Tanguy Música Gabriel Yared Intérpretes Virginie Efira, Melvil Poupaud, Virginie Ledoyen, Dominique Reymond, Marie Rivière Estreno en Francia 24 mayo 2023; en España 20 septiembre 2024


Amante de los títulos metafóricos, Valérie Donzelli sorprendió hace un buen puñado de años con Declaración de guerra, una esperanzadora crónica de supervivencia en pareja a partir de un devastador acontecimiento. Ahora, con El amor y los bosques, aquí traducido por el más evidente y revelador Solo para mí, analiza el tormento de una esposa sometida al control y los celos permanentes de su aparentemente atractivo y deslumbrante marido. El doble papel que interpreta la siempre estupenda Virginie Efira, la protagonista y su hermana gemela, resulta sin embargo irrelevante para una trama en la que más que los hechos parecen seguirse las emociones y el deterioro psicológico de la esposa estafada y sometida.

A diferencia de otros trabajos que han tratado temas similares de maltrato y violencia doméstica, Donzelli parece preferir centrarse en el derecho a la libertad de la esposa, lo que le hace tomar algunos caminos que podríamos considerar desconcertantes o contradictorios y que sin embargo refuerzan ese derecho y determinación de la mujer por encontrar su propio camino, disfrutar a su manera y no someterse a las vejaciones impuestas por el marido, un Melvil Poupaud que sigue la senda apuntada en la aventura francesa de Woody Allen, Golpe de suerte, a pesar del peligro que esta actitud pueda reportarle.

No obstante, no encontramos suficientes elementos de novedad más allá del apuntado, ni en su estructura ni en sus episodios, como para considerar ésta una obra diferente ni importante. Por el camino caben destacar momentos tan desconcertantes como la canción entonada por la pareja a modo homenaje de Jacques Demy, quizás para potenciar el carácter romántico de su premisa, así como un guion reconocido con el César, que también destacó el trabajo de sus protagonistas en modo nominación, igual que la delicada banda sonora de Gabriel Yared.

PUNTOS SUSPENSIVOS Una intriga seductora

España 89 min.
Dirección
David Marqués Guion David Marqués y Rafael Calatayud Cano Fotografía Santiago Racaj Música Óscar López Plaza Intérpretes Diego Peretti, José Coronado, Cecilia Suárez, Georgina Amorós Estreno en el Festivald e Málaga 2 marzo 2024; en salas 20 septiembre 2024

Asociado más a la escritura de guiones de comedias como Campeones, Descarrilados o la más reciente Odio el verano, David Marqués ha dirigido también un par de películas con resultados desiguales, El club del paro y En temporada baja. Ahora que aborda el thriller inteligente de forma directa y decidida, quizás haya conseguido su mejor trabajo hasta la fecha. 
Inspirándose sin lugar a dudas en clásicos como La huella de Mankiewicz y La trampa de la muerte de Lumet, Marqués enfrenta a dos actores solventes de la talla de Peretti y Coronado en un juego de apariencias y confabulaciones en el que prima una lucha de egos ambientada en el mundo de la creación literaria.

Ya se trate de la fuente de inspiración, o de los lazos sentimentales que unen a los personajes, y aquí entra también la magnética presencia de la actriz mejicana Cecilia Suárez, Marqués juega sus cartas gracias a una puesta en escena sobria y elegante y un excepcional trabajo de actores y actrices (también tiene una intervención relevante Georgina Amorós). También confía su éxito a un guion algo forzado en determinados apartados, y sometido a una desordenada estructura que permite al espectador y la espectadora seguir su trama con intriga y emoción.

Así, el conjunto rezuma buen cine, proclive a la estética teatral pero hábil para no alejarse de las coordenadas puramente cinematográficas. Termina así suponiendo una inquietante experiencia y ofreciendo algunas claves para entender la difícil tarea de la creación artística. Y todo ello a pesar de recurrir en alguna que otra ocasión a una manipulación indecorosa de nuestra percepción de los detalles.

viernes, 20 de septiembre de 2024

ORFEÓN DONOSTIARRA Y CARMINA BURANA: DOBLE RECLAMO

Concierto nº 1 del ciclo Gran Sinfónico de la temporada 2024-25 de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Bryndis Gudjonsdóttir, soprano. Santiago Ballerini, tenor. Milan Perisic, barítono. Orfeón Donostiarra. Escolanía de Los Palacios. Shiyeon Sung, dirección. Programa: Sinfonía nº 39 en Mi bemol mayor K.543, de Mozart; Carmina Burana, de Carl Orff. Teatro de la Maestranza, jueves 19 de septiembre de 2024


Ahora sí toca hablar del primer concierto oficial de esta temporada de una Sinfónica que en su afán por recuperar público y justificar así las dos entregas de cada programa que prácticamente desde su creación brinda al público sevillano, convocó a un nutrido conjunto de voces e instrumentistas sobre el escenario del Maestranza, oficiando como maestra de ceremonias, y a la sazón estrella de la función, la directora coreana Shiyeon Sung.

La siempre recurrente y atractiva cantata Carmina Burana de Carl Orff, una fantasía goliarda que recrea los cantos poéticos de los monjes benedictinos de Beuern en clave romántica y con tendencia permanente al impacto y la espectacularidad, y la presencia sobre el escenario del Orfeón Donostiarra, tanto tiempo ausente de nuestra programación, sirvieron de reclamo irresistible para lograr en este concierto y el de hoy llenos absolutos en el aforo del coliseo del Guadalquivir.

Junto a la Sinfónica y el coro vasco, la batuta de la cada vez más solicitada y afamada directora surcoreana Shiyeon Sung, la siempre estimulante presencia de la Escolanía de Los Palacios, y un trío de voces solistas tan solventes como bien entonadas, lograron una primera cita prometedora y bastante satisfactoria en términos generales.

Un Mozart muy estimulante

Como aperitivo, la primera de las tres grandes últimas sinfonías de Mozart, obras maestras absolutas, con la que Sung evidenció tan buenas maneras como ideas muy claras. Arrancó de forma solemne pero trágica, forzando desde la discreción unos contrastes muy bien articulados, aprovechando al máximo las escalas ascendentes y descendentes de los violines y sus ritmos punteados, y logrando así un notable efecto dramático para centrarse a continuación en los mimbres tempestuosos y resplandecientes de un allegro de estética sin embargo algo sombría.

Fuertemente contrastado resultó también el andante, alternando sus pasajes serenos y delicados con los más animados, y destacando ese intermedio inesperadamente dramático que lo caracteriza. El minueto deambuló por derroteros seguros, con intervenciones excelentes del clarinete, haciendo gala de una irresistible ternura. El allegro final estimuló la flexibilidad de una batuta y un conjunto prestos al cambio radical de registro, abandonando todo atisbo de drama por una incandescente alegría y una vitalidad enérgica y bulliciosa.

Confluencia de talentos

Tras un espectacular arranque del Orfeón Donostiarra en el célebre O Fortuna de Carmina Burana, sólido y musculoso, el canto ascendente que le sigue evidenció un afán por acentuar contrastes y dinámicas en el afamado coro que malogró las posibilidades de la archiconocida pieza, a pesar de la suma atención que Sung empleó para amortiguar el posible eclipse de las voces. El resto de la aportación del Orfeón se movió entre rutilantes intervenciones, como In taberna quando sumus o el apoteósico episodio final que aglutina Ave formosissima y la repetición del O Fortuna, y otras de extremada y poco efectiva delicadeza que impidió disfrutar de su solvencia en los pasajes más relajados.


La intervención de la orquesta fue en todo momento ejemplar, con una atención desmedida de la directora por alcanzar el clímax allí donde correspondía, y lograr insuflar de ternura los pasajes más relajados, con intervenciones imponentes de los metales y las maderas, y un trabajo de la cuerda atinado y colorido. Las tres últimas ocasiones en que hemos escuchado esta página en Sevilla, dos en 2011, para celebrar el veinte aniversario de orquesta y teatro, así como disfrutar de su vertiente participativa, y otra en 2016 con la Orquesta y el Coro Nacionales de España, hemos disfrutado con la intervención de los niños y niñas de la Escolanía de Los Palacios, tan cultivados en la materia que nunca defraudan y siempre logran resultados ejemplares.

En el apartado solista, el trabajo del serbio Milan Perisic fue excelente ya desde la ductilidad y el sentimiento con el que abordó Omnia Sol temperat, con una voz de timbre sedoso y potente, destacando también en el resto de sus intervenciones, siempre desde una estética autoritaria y segura, y sin necesidad de afrontar sus exigentes agudos con el recurrente falsete. También destacó el prestigioso Santiago Ballerini en su breve y grotesca intervención, Olim lacus colueram, exigente en toda su extensión.

Bryndis Gudjonsdóttir, ya fuera de su compromiso con la ROSS por triunfar en la edición del certamen Nuevas Voces de Sevilla de 2022, exhibió una voz potente y equilibrada, acaso menos delicada de lo deseable en pasajes tan subyugantes como In trutina o ese Dulcissime con el que Mariola Cantarero nos puso la carne de gallina en 2011, justo después de ese Tempus est iocundum en el que confluyen todos los talentos de esta apoteósica página tan apreciada por el público en general, como pudo comprobarse una vez más en esta cita.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 19 de septiembre de 2024

LA CALLE DEL MIEDO: 1994, 1978 y 1666 Retrato psicopático de un país enfermo

Título original: Fear Street: 1994, 1978 & 1666
USA 2021 107 (parte 1), 110 (partes 2 y 3) min.
Dirección
Leigh Janiak Guion Phil Graziadei, Leigh Janiak, Robert Patiño y Kate Trefry, según la trilogía de R.L. Stine Fotografía Caleb Heymann Música Marco Beltrami, Marcus Trumpp, Brandon Roberts y Anna Drubich Intérpretes Kiana Madeira, Olivia Scott Welch, Benjamin Flores jr., Ashley Zykerman, Sadie Zink, Emily Rudd, Ryan Simpkins, McCabe Slye, Ted Sutherland, Gillian Jacobs, Fred Hechinger, Michael Chandler Estreno en Netflix 2, 9 y 16 de julio de 2021

Descubierta gracias a su banda sonora, un trabajo sólido y espectacular comandado por Marco Beltrami, que en algunos pasajes, especialmente del episodio ambientado en 1978, recuerdan al mejor Goldsmith, hemos repasado esta trilogía sobre textos de Robert Lawrence Stine, especialista en literatura de terror para jóvenes y autor de la serie Goosebumps, que se desarrolla en tres fechas distantes y tienen la maldición de una bruja como eje central. Se trata de una esmerada adaptación de un trabajo que cuenta con más de un atractivo de tipo intelectual, toda vez que parece analizar los miedos, traumas y vicios de una sociedad tan enferma y malsana como la estadounidense, donde el ansia de poder y riqueza se combina con una tendencia desquiciada al uso de armas que en última instancia provoca grandes masacres a lo largo y ancho del país, especialmente entre los más jóvenes y vulnerables.

A la vez, Fear Street parece mirarse cada década en un referente claro del imaginario fantástico cinematográfico del país, Scream y los barrios residenciales en los noventa, Viernes 13 en un 1978 ambientado en un campamento de verano, y el siglo XVII siguiendo la pauta establecida con la leyenda de las brujas de Salem. Su realizadora, Leigh Janiak ha acertado en definir cada época y estilo, dándole ritmo al conjunto y logrando inquietar tanto como provocar horror con sus numerosas y escabrosas situaciones, algunas de ellas crueles hasta lo inimaginable.

Que las protagonistas sean lesbianas, y que esta condición hace tres siglos las señalara como posibles cultivadoras de la hechicería, es otro acierto de una trilogía que resulta más atractiva conforme avanza su enroscada y relacionada trama, si bien es el episodio central el que acaba suscitando un mayor grado de satisfacción.