viernes, 6 de marzo de 2026

PILLION Aceptar la sumisión

Reino Unido 2025 106 min.
Guion y dirección
Harry Lighton, según la novela “Box Hill” de Adam Mars-Jones Fotografía Nick Morris Música Oliver Coates Intérpretes Harry Melling, Alexander Skarsgard, Douglas Hodge, Lesley Sharp, Jake Shears, Matt Hill, Nick Figgis, Zoe Engerer, Jake Sharp Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2025; en Reino Unido 28 noviembre 2025; en España 6 marzo 2026

En España suele denominarse paquete al pasajero que viaja en la parte de atrás de una moto. Pillion significa sillín de moto, pero se utiliza también para denominar a dicho pasajero. Teniendo en cuenta el tema que trata esta película, en la que los genitales masculinos tienen una gran importancia e incluso cierta presencia explícita, haber titulado en nuestro país esta película como Paquete habría sido muy oportuno. Tras un par de cortometrajes, Pillion es el prometedor debut en el largometraje del joven Harry Lighton, coronado en la sección Un certain regard con el premio al mejor guion, mientras en los Bafta ha conseguido tres nominaciones, como mejor película británica, mejor debut y mejor guion. Por su parte, el joven pero ya veterano Harry Melling, a quien hemos visto en la saga Harry Potter y en Los crímenes de la academia, obtuvo en la Seminci el premio al mejor actor. Él es el alma de la película, el reservado e introvertido homosexual, funcionario y cantante que conoce por casualidad a un imponente motero con el que descubre un mundo completamente nuevo e ilusionante para él, el de las relaciones sadomasoquistas, que en jerga erótica se denomina BSDM.

Lighton describe así una relación que debería entrar en el concepto de tóxica pero a la que el consentimiento otorga legitimidad, descubriendo al público otra forma de disfrutar de la sexualidad, el sometimiento como base del placer y el disfrute, un estigma más que debe desaparecer, y que encuentra en el personaje de la madre del protagonista el clásico ejemplo de dificultad para aceptar lo nuevo y desconocido, siendo por otro lado mujer muy concienciada con la homosexualidad de un hijo al que busca incansablemente un novio.

Lighton consigue con estos ingredientes y un ritmo fluido, además del desfile frecuente de Alexander Skarsgard luciendo físico, un film que se digiere fácil y rápidamente. Contiene secuencias muy atrevidas, rayando, si no alcanzando directamente, la pornografía. Otro aliciente para acabar con prejuicios y prohibiciones y convertir el morbo en herramienta efectiva de normalización de conductas todavía alejadas de la regla imperante. Por si fuera poco, el compositor Oliver Coates ilustra la hazaña con una sensibilidad casi poética y unos hipnóticos arreglos del Gymnopédie nº 1 de Satie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario