miércoles, 15 de julio de 2026

LA MUERTE DE ROBIN HOOD Inútil desmitificación de un referente moral

Título original: The Death of Robin Hood
USA 2026 123 min.
Guion y dirección
Michael Sarnoski Fotografía Patrick Scola Música Jim Ghedi Intérpretes Hugh Jackman, Jodie Comer, Bill Skargard, Noah Jupe, Faith Delaney, Murray Bartlett, Elijah Ungvary, Jade Croot Estreno en Estados Unidos 19 junio 2026; en España 3 julio 2026


No se sabe con exactitud si existió o no, pero leyendas y baladas encumbraron al mito de Robin Hood a lo más alto de la justicia y la generosidad. Se decía que robaba a los ladrones para dárselo a los pobres, pero en esta corriente desmitificadora que nos invade, al director Michael Sarnoski se le ha ocurrido la genial idea de darle la vuelta al mito y convertirlo en un sádico ladrón y asesino que trabaja para su propio lucro y satisfacción. Si Richard Lester se ocupó de mostrar al arquero de Sherwood en su edad madura, recién regresado de las Cruzadas junto a Ricardo Corazón de León, haciéndolo protagonista de una crepuscular historia de amor con una Lady Marian metida a monja y los rostros agradecidos de Sean Connery y Audrey Hepburn, el director de Pig y Un lugar tranquilo: Día 1, nos muestra al héroe también en edad muy madura pero arruinando su dignidad y convirtiéndolo en todo un criminal.

Y la pregunta es si hacía falta tirar de tan querido icono medieval para tratar el tema de la redención, que es al fin y al cabo de lo que va este tedioso y oscurísimo film. Podría haberse tratado de cualquier personaje inventado y dejar al héroe en paz, al fin y al cabo el mundo contemporáneo está más falto de referentes válidos que de otra cosa. Pero como de estadounidense va la cosa, no se escatima en violencia, tremenda, a veces nauseabunda, para plasmar la crueldad de esta nueva versión del personaje, al que es difícil identificar en el físico de un Hugh Jackman irreconocible entre tanto pelo y suciedad, que´más bien parece el abominable hombre de las nieves. Junto a él destaca Jodie Comer, a quien recordamos especialmente por otra epopeya medieval, El último duelo de Ridley Scott, que curiosamente interpreta a otra monja, no Lady Marian, que se encarga de curar las heridas físicas y espirituales del maltrecho sanguinario.

Bill Skarsgard da vida al único merry man de la función, Little John, mientras Murray Bartlett se enfunda en el maquillaje de un leproso que en realidad no sabemos qué pinta en todo este proceso de inútil y aburrida reflexión. Y si la historia de amor que propuso Lester llegó rociada de la preciosa banda sonora de John Barry, el desconocido Jim Ghedi se encarga de dar a su ilustración musical el imprescindible toque celta con el que ahora se resuelve toda ambientación británica e irlandesa medieval.

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