Dirección Joaquín Mazón Guion Joaquín Oristrell y Yolanda García Serrano Fotografía Carlos Cebrián Música Marina Alcantud Intérpretes Juan Dávila, Susana Abaitua, Óscar Lasarte, Conchi Espejo, Sergio Jiménez, Yani Collado, Xavi Francés Estreno 7 agosto 2026
No se le puede exigir a ningún guionista que dé siempre en la diana. La pareja formada por Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell ha triunfado en muchas ocasiones, la mayoría a las órdenes de Manuel Gómez Pereira, con quien han colaborado desde sus inicios con Todos los hombres sois iguales hasta la reciente y muy lograda La cena. Sin Yolanda, recordamos con especial cariño aquella Sin vergüenza que escribió y dirigió Oristrell con la malograda Verónica Forqué como protagonista. Ahora, de la mano del director de las que nos tememos son películas tan infames como Cuerpo de élite, De perdidos a Río, La familia Benetón y El casoplón, pero también de la estimable La vida padre, con Enric Auquer y Karra Elejalde, el tándem ofrece una entretenida y medianamente divertida comedia con el feminismo como telón de fondo. Pero es ahí donde fracasa la empresa, porque el tema daba para un guion con mayor enjundia e incisividad de la que son capaces de insuflarle sus responsables.
Empezando por el cambio de género que tanta polémica ha generado, y siguiendo por el estereotipo de las feminazis, a pesar de conocer bien la intención e ideología de sus creadores, a veces parecen no tomar partido concreto sobre tan espinosos y controvertidos temas, dejándolos sólo como excusas para articular una comedia romántica del todo previsible y hasta forzada, y que sin embargo logra entretener sin resultar demasiado chirriante. A ello se prestan el nuevo galán cónico del cine español, Juan Dávila, que de policía pasó a ser monologuista y showman, después interpretar papeles secundarios en un sinfín de películas, y este año saltar a la fama con Castigo divino y ahora esta película. No se puede negar que tiene vis cómica y muy poca vergüenza, como atestigua una de las escenas más divertidas de la película, a sólo un paso de resultar sonrojante y ridícula, y sin embargo tan bien defendida por el actor novel, que nunca logrará el Goya en ese apartado.
Le acompaña la siempre eficaz y atractiva Susana Abaitua, acostumbrados a verla en papeles dramáticos y comprometidos como la reciente Un fantasma en la batalla, y les secundan con gracia y talento Óscar Lasarte y Conchi Espejo. Las localizaciones en Valencia y alrededores ayudan a digerir el conjunto, aunque siempre da la sensación con la capital levantina de que se aprovecha poco, a no ser que se convierta en escenario de aventuras galácticas, como ocurre en Andor. En definitiva, se trata de un trabajo para pasar el rato y no dejar de ir al cine aunque nos encontremos en período estival.





