Dirección Gaizka Urresti Guion Gaizka Urresti, Moisés Garrido y Juan Barrero Fotografía Pepe Añón Documental Estreno en el Festival de San Sebastián 24 septiembre 2025; en salas limitadas 25 diciembre 2025; en Movistar Plus+ 17 enero 2026
Con una nominación al Goya bajo el brazo, aterriza en una plataforma digital, tras un breve y limitado paso por salas de cine, este documental dirigido por Gaizka Urresti. Tras realizar sendos documentales sobre Labordeta y esa Terapia de pareja que reunió a Rozalén y Marwán, Urresti analiza la controvertida figura del cineasta que acuñó como nadie aquello del cine quinqui de la transición política española. Pero su filmografía es mucho más variada, siempre desde el atrevimiento y la valentía, mientras su vida sufrió las consecuencias de la adicción a la droga y una homosexualidad vivida todo lo libre y abierta que se podía en una época de tanta duda y contradicción. La película recorre, con más hechuras de televisión que méritos propiamente cinematográficos, su carrera, desde Fantasía 3 y Algo amargo en la boca a su despedida con Los novios búlgaros, pasando por iconos de nuestro cine como La semana del asesino, La criatura, Los placeres ocultos, El diputado, Navajeros, Colegas y El pico. Un recorrido que se antoja algo insuficiente, al dejar de lado otros títulos emblemáticos de su cine como El techo de cristal, La otra alcoba o Miedo a salir de noche.
Un retrato poliédrico en un momento cumbre de nuestra historia reciente, aderezado con retazos de su vida, especialmente lo que tiene que ver con su propia drogadicción o su convulsa relación sentimental con el actor José Luis Manzano. Se echa en falta algo más de profundidad en un análisis que no llega a reflejar la verdadera dimensión de un cine hoy reivindicado, y que llevó a algunos a tildar al cineasta del Pasolini o Fassbinder español, toda una contradicción si tenemos en cuenta que su cine era eminentemente comercial y taquillero, mientras el que cultivaban estos cineastas europeos entraba más en el denominado cine de autor minoritario. No cabe duda, sin embargo, de que hay similitudes entre los tres cineastas, sobre todo en su afán de desnudar tabúes s hipocresías.
El recurso a testimonios de estudiosos y allegados, como José Sacristán, Fernando Guillén Cuervo, Valentín Paredes, Ángel Pardo, Pedro Olea, José Luis Garci, María Luisa San José, Claudia Gravy, Fernando Méndez-Leite, Diego Galán o el crítico Luis E. Parés, se alterna con imágenes de archivo, fundamentalmente entrevistas en televisión al propio Eloy de la Iglesia, e imágenes de documental y de su filmografía, entre la que también destaca su particular revisión del clásico de Henry James Otra vuelta de tuerca, siempre desde una óptica queer. Un film por lo tanto indispensable para entender una época, los estertores del franquismo, los últimos coletazos de la censura y los primeros pasos de una democracia incierta y ávida de libertad y color.













