lunes, 13 de abril de 2026

MI MITAD PERDIDA Una comedia seudorromántica diferente

Título original: Twinless
USA 2025 100 min.
Guion y dirección
James Sweeney Fotografía Greg Cotten Música Jung Jae-il Intérpretes Dylan O’Brien, James Sweeney, Aisling Franciosi, Lauren Graham, Tasha Smith, Chris Perfetti, François Arnaud, Susan Park Estreno en el Festival de Sundance 23 enero 2025; en Estados Unidos 5 septiembre 2025; en España 19 marzo 2026 (Movistar Plus+)


El joven actor y director James Sweeney parece especialmente interesado en las relaciones de pareja diversa, un gay y su mejor amiga en su anterior y primera película, Straight Up, un gay y un heterosexual ahora, maneniendo una entrañable relación a propósito de la pérdida que ambos han sufrido de un hermano gemelo. Con un tono distendido, dejando fluir la narración sin alardes pirotécnicos y un ritmo adecuado sin resultar aburrido, Sweeney va salpicando su enternecedor relato, siempre respetando una inconfundible y sincera vocación de comedia romántica original y diferente, de giros sorprendentes que van dando al conjunto una entidad propia y singular.

A ello se prestan tanto él, en modo enamorado obsesivo, como su pareja interpretativa, Dylan O’Brien, a quien hemos visto recientemente como coprotagonista junto a Rachel McAdams de lo último de Sam Raimi, Send Help. A ellos acompaña el habitual elenco dispar y atractivo, en el que destaca en un breve papel François Arnaud, protagonista de la historia paralela que se narra en la serie también gay Más que rivales (Heated Rivalry), así como participaciones de la veterana Lauren Graham, una divertida Susan Park como jefa de Sweeney, o la revelación de la cándida Aisling Franciosi.

Así es como se construye una comedia romántica agradable y original, sin pretensiones ni análisis profundos, aunque en el fondo subyaga una interesante tesis sobre la obsesión romántica y sus consecuencias, así como cierto interés en dejar constancia sobre el hueco emocional que deja un alma propiamente gemela.

BUENA SUERTE, PÁSALO BIEN, NO MUERAS Misión anti alienación

Título original: Good Luck, Have Fun, Don’t Die
USA-Alemania 2025 134 min.
Dirección
Gore Verbinski Guion Matthew Robinson Fotografía Jim Whitaker Música Geoff Zanelli Intérpretes Sam Rockwell, Haley Lu Richardson, Michael Peña, Zazie Beetz, Juno Temple, Asim Chaudhry, Dino Fetscher, Tom Taylor, Riccardo Drayton, Artie Wilkinson-Hunt Estreno en Estados Unidos 13 febrero 2026; en España 10 abril 2026


Gore Verbinski
se dio a conocer con Un ratoncito duro de roer, a la que siguieron The Mexican y The Ring (La señal), hasta su consagración definitiva con la trilogía de Piratas del Caribe. Ni Rango ni El llanero solitario tuvieron tanto éxito. Ahora, nueve años desde su última película, La cura del bienestar, presenta esta comedia distópica sobre la influencia de la inteligencia artificial en nuestro día a día, llevado a límites excesivos y grotescos. 
Su principal defecto es una duración desmesurada e innecesaria, sin embargo el conjunto entretiene gracias a su estructura a dos tiempos, uno dedicado a la misión con la que un personaje venido del futuro somete a una serie de clientes de un restaurante embebidos en el teléfono móvil. Por otro lado, asistimos a la peripecia individual de cada uno y una de las personas involucradas en la delicada misión, quizás lo más interesante de una película en la que la peligrosa misión recuerda en sus diversos episodios a las fases de un videojuego, a la vez inspirados en los procesos de supervivencia de películas de acción y catástrofes de épocas pretéritas.

Con estos alicientes, una muy esmerada puesta en escena y una galería variopinta de personajes a los que el elenco se presta con interés y responsabilidad, asistimos a todo un catálogo de esclavitudes digitales que ponen en evidencia cómo el sistema cada vez nos aliena más y nos convierte en esbirros de un nuevo orden social y político basado en los postulados más evidentes de un fascismo creciente.

Por supuesto, nada de esto se trata en profundidad con el fin de no herir sensibilidades ni provocar ira. Todo está enfocado al puro entretenimiento, incluido un final estrambótico y deliberadamente exagerado que resta ingenio al asunto, que por supuesto tampoco escapa de la violencia usual del cine estadounidense. Con todo, contiene atractivos suficientes como para resultar relativamente satisfactoria y divertida.

domingo, 12 de abril de 2026

EL CUARTETO (GERHARD) COMO CALEIDOSCOPIO DE EMOCIONES

Quartett Gerhard. Lluís Catán y Judit Bardolet, violines. Miquel Jordá, viola. Jesús Miralles, violonchelo. Programa: Ich hab mein Sach Gott heimgestellt BWV 708, de Bach; Mesto Burletta del Cuarteto nº 6 Sz. 114, de Bartók; Adagio molto del Cuarteto nº 3 en La mayor Op. 41 nº 3, de Schumann; Erlkönig D. 328, de Schubert; Con moto, vivo, andante del Cuarteto nº 1 “Sonata a Kreutzer”, de Janacék; Adagio appassionato de la Suite Lírica, de Berg; Allegretto furioso del Cuarteto nº 10 en La bemol mayor Op. 118, de Shostakóvich; Andante con moto del Cuarteto nº 14 en re menor D. 810 “Das Tod und das Mädchen”, de Schubert; Grave Allegro del Cuarteto nº 16 en fa mayor Op. 135, de Beethoven; Andante cantabile del Cuarteto nº 1 en Re mayor Op. 11, de Chaikovski. Espacio Turina, sábado 11 de abril de 2026


Avalados por el prestigio que atesoran, el joven Quartet Gerhard se presentó ayer en el Espacio Turina con un programa audaz y atrevido, con todos los riesgos que ello conlleva. Se trató de recorrer en apenas una hora y sin solución de continuidad, encadenados, una serie de movimientos de muy diversa procedencia y estilo, siempre con el cuarteto de cuerdas como música de cámara por antonomasia. El experimento se presentó bajo el título El elogio de la locura, más en el sentido que dio al término Erasmo de Róterdam, en referencia a los distintos estados de ánimo del ser humano, que en el de pérdida de la razón estrictamente.

Acostumbrados al excelente trabajo que el cuarteto despliega cuando de expresar emociones se trata, aunque a veces eso no vaya siempre acompañado de una técnica impecable, y teniendo en cuenta la cantidad de veces que ya habrán abordado el programa en otras plazas, sorprendió que la intención no acabara de dar los frutos esperados, que la emoción no llegara a calar en toda su extensión, quedándose todo en un frívolo y extravagante muestrario de intenciones.

Hay que tener en cuenta además que quien debe llevar las riendas de un cuarteto de cuerdas, el primer violín, no estuvo en esta ocasión especialmente inspirado. Lluís Catán exhibió un sonido heterogéneo, a veces incluso estridente y áspero, aunque eso no le impidiera exhibir virtuosismo de manera puntual. Por su parte, Jesús Miralles al violonchelo no logró imprimir al instrumento toda la fuerza y la presencia que requiere para dar cuerpo y volumen al conjunto. Así, con estos extremos poco lucidos, la impresión final que nos llevamos fue sorprendentemente decepcionante.

Un recorrido aleatorio por la historia del cuarteto de cuerda

La propuesta arrancó con unos acordes distorsionados del segundo movimiento de La muerte y la doncella de Schubert, para inmediatamente desplegar el coral Ich hab mein Sach Gott heimgestellt de Bach, en insólita transcripción para cuatro cuerdas, que se adaptaron bien al órgano a cuatro voces al que va originalmente destinado. A éste se encadenó el Mesto Burletta del Cuarteto nº 6 de Bartók, con el que los músicos se hicieron eco de una atmósfera cargada de tensión y obsesión, así como de una marcada tristeza, aunque esperábamos mayor énfasis en su gramática descarnada y abatida.

Cambio total de registro para abordar el adagio molto del Cuarteto nº 3 de Schumann, más calmado y amable, siguiendo la perfección formal clásica pero sin lograr hacer justicia a una de las páginas más sublimes y ensoñadoras del género. Faltó mayor nobleza y lirismo. Más agitado y aristado, la transcripción del lied Erlkönig de Schubert se benefició también de las cuatro voces convocadas, cada una de las cuales pareció abordar los distintos personajes que interactúan en la sola voz del cantante. De la Sonata a Kreutzer de Janácek interpretaron su tercer movimiento, un alegato contra la violencia machista ¡hace un siglo!, que describe la crisis provocada como un atizador de pasiones, pero que así, sacado de contexto, apenas alcanzó a plasmar otro abrupto cambio de estilo y registro.


De ahí a la Suite Lírica de Berg apenas se atisbó transición emocional, manifestando toda la desolación e intensidad dramática del adagio appassionato con una exhibición acertada del complejo entramado de los cuatro instrumentos. Otra transición de propia cosecha que no supimos identificar, más allá de parecernos la transcripción de algún tema pop, precedió a la amargura del allegretto furioso, piedra angular del Cuarteto nº 10 de Shostakóvich, del que los integrantes del Gerhard exprimieron toda su carga violenta y texturas casi sinfónicas, con un buen trabajo de Miquel Jordá a la viola.

En el tramo final reapareció La muerte y la doncella, pieza tan querida para el cine, siempre asociada al feminicidio en películas como la de Polanski, que toma el título del cuarteto y el poema en el que se basa, o Delitos y faltas de Woody Allen. A nuestro juicio, faltó una mayor dosis de tensión y tristeza en el desarrollo de este andante del Cuarteto nº 14 de Schubert, quedándose en una mera muestra de su belleza melódica, y recorriendo sus cinco variaciones con acierto desigual, desde la falta de músculo en los pizzicati del violonchelo, a las grotescas repeticiones de la tercera o un perfecto maridaje entre los violines de Catán y Judit Bardolet.

Siendo Beethoven el auténtico espíritu e inspiración formal del cuarteto tal como hoy lo conocemos, hubiéramos preferido que fuese él quien pusiera el punto y final a este catálogo, como estaba previsto. Sin embargo, ocupó el penúltimo puesto, y una vez más no se alcanzó a hacerle plena justicia, despachándolo con más oficio que verdadera inspiración. De nuevo, fuera de contexto, se perdió el concepto global de tan magistral pieza, algo que afortunadamente no sucedió con la pieza final, el andante cantabile del Cuarteto nº 1 de Chaikovski, cuya frescura melódica e ingenua seducción quedó bien plasmada por el Gerhard, pero se antojó un broche final flojo y deshinchado. Al final, ni nos convenció la parte técnica, ni mucho menos la intención expresiva y conceptual. Nada de esto fue óbice sin embargo para seguir confiando en la destreza y el magisterio de estos cuatro jóvenes intérpretes.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

INCONTROLABLE La educación como método de cura

Título original: I Swear
Reino Unido 2025 120 min.
Guion y dirección
Kirk Jones Fotografía James Blann Música Stephen Rennicks Intérpretes Robert Aramayo, Maxine Peake, Shirley Henderson, Scott Ellis Watson, Peter Mullan, Steven Cree, Francesco Piacentini-Smith Estreno en el Festival de Toronto 7 septiembre 2025; en Reino Unido 10 octubre 2025; en España 10 abril 2026

Kirk Jones
tiene una dilatada pero muy dispersa filmografía, de modo que en treinta años apenas ha dirigido seis películas, desde la muy divertida y sorprendente Despertando a Ned a tocar fondo con Mi gran boda griega 2, pasando por la estupenda La niñera mágica (Nanny McPhee) o la menos estimulante Todos están bien, remake estadounidense de la cinta homónima de Giuseppe Tornatore. Ahora vuelve a brillar su mejor faceta, escribiendo y dirigiendo con tan buen oficio como sensibilidad esta emotiva película sobre John Davidson, diagnosticado con una enfermedad rara conocida como síndrome de Tourette. Su título original es bien preciso y específico, haciendo alusión a la acepción del verbo Swear como insultar, en lugar del más habitual jurar. Y es que ese es el principal inconveniente de dicho síndrome, un exceso de sinceridad que lleva a quien lo sufre a insultar sin piedad ni atención a las consecuencias. Además, exhibe espasmos de la más diversa índole, lo que le hace difícil desarrollar determinadas tareas.

Conocemos a Davidson desde su adolescencia, cuando se perfilaba un prometedor futuro ante sus ojos, como estudiante y como portero de fútbol, todo truncado con la aparición espontánea y repentina de la inconveniente enfermedad. Un estupendo joven, Scott Ellis Watson, se encarga del personaje antes de que Robert Aramayo, rostro familiar por haberlo visto infinidad de veces como secundario, pero seguramente recordado por su participación en Juego de tronos, coja el testigo y se haga dueño de la función, acaparando incluso los Bafta correspondientes a mejor actor y mejor estrella emergente en la última edición, además de recibir de refilón también el de mejor cásting. Al margen de esta extraordinaria interpretación, está la de quienes le rodean, incluidos los veteranos Peter Mullan y Maxine Peake, que añaden dimensión sentimental al asunto, así como Shirley Henderson, que aunque más popular para los y las seguidoras de Harry Potter, algunos siempre la recordaremos por Wonderland de Michael Winterbottom. Peake y Henderson representan respectivamente a la familia natural, incapaz de entender y asimilar la diferencia, y la de adopción, generoso y bondadoso colchón sobre el que superar la adversidad.

Pero sobre todo la cinta brilla por apostar por la educación en empatía y solidaridad como mejor antídoto ante una enfermedad cuya cura está en el aire y exige una inversión que está lejos de lograrse tanto en el Reino Unido como en otros países del entorno. Ese es el verdadero acierto de esta imprescindible película, hacer hincapié en nuestra responsabilidad para que nadie se siente diferente, y todos y todas gocen de ese concepto tan universal pero poco puesto en práctica como es la igualdad. Algo que pasa por ser conscientes de que todos tenemos algún tipo de incapacidad, una carencia de habilidades que nos impide realizar todo lo que quisiéramos. Algo que necesita una divulgación adecuada y suficiente, la que por ejemplo da esta estremecedora y a la par entretenidísima película, dentro de un género que nadie maneja mejor que los ingleses.

sábado, 11 de abril de 2026

A UNA ISLA DE TI Previsible comedia con fondo turístico

España 2026 102 min.
Dirección
Alexis Morante Guion Fernando Pérez, Alexis Morante y Paula López Cuervo Fotografía Carlos García de Dios Música Lucas Vidal Intérpretes Freddie Dennis, Jaime Zatarain, Julia Martínez, Toni Acosta, Carlos González, Alba Goya, Leticia Etala, Aïda Ballmann, Horacio Colomé Estreno en el Festival de Málaga 10 marzo 2026; en salas 10 abril 2026

Nacido en Algeciras, Alexis Morante dirigió un documental sobre Camarón y se curtió realizando documentales y video clips para David Bisbal, Bunbury y Héroes del Silencio. En 2022 dio el salto al largometraje con El universo de Óliver, un fallido ejercicio nostálgico de trasplantar la atmósfera del cine juvenil estadounidense y ochentero a nuestra idiosincrasia. Después vino la más lograda ¿Es el enemigo? La película de Gila, que contó con más aprecio de la crítica que del público. Y ahora nos ofrece este viaje turístico a Gran Canaria y Fuerteventura a través de una previsible y condescendiente comedia romántica gay con apenas otros atractivos que los paisajes y la gastronomía de las islas.

Un catálogo de situaciones arquetípicas, enredos incluidos y el siempre socorrido artilugio cómico de puertas que se abren y cierran, se añade a un reparto de personajes aún más tópicos. Un joven inglés, el impersonal y desconocido Freddie Dennis, despechado por las infidelidades de su prometido, la joven canaria que conoció en Londres, una Julia Martínez incómoda en un papel decididamente ñoño, en las antípodas de su inquietante papel en Subsuelo, y el padre de éste, un Jaime Zatarain que resuelve su capacidad de seducción a fuerza de sonrisas y guiños forzados, mientras espera su oportunidad para convertirse en nuevo galán del cine español, conforman el trío protagonista.

A ellos y ella se unen la omnipresente Toni Acosta con sus tretas habituales, Carlos González perpetuando los gestos que ya había ensayado en series como Maricón perdido, y un puñado de personajes prescindibles, algunos y algunas extraídas de la farándula canaria. Se deja ver sin molestar, sobre todo gracias a sus hermosas localizaciones, pero no aporta nada, ni siquiera a nivel meramente lúdico o festivo.

LA BUENA HIJA Una difícil decisión de futuro

España-USA-Bélgica 2025 101 min.
Dirección
Júlia de Paz Solvas Guion Júlia de Paz Solvas y Nuria Dunjó Fotografía Sandra Roca Música Natasha Pirard Intérpretes Kiara Arancibia, Janet Novás, Julián Villagrán, Petra Martínez, Anna Cerveró, Tamara Casellas Estreno en el Festival de Málaga 12 marzo 2026; en salas 10 abril 2026

Sorprende que esta dura e irrespirable película no lograra ningún reconocimiento en el recién celebrado Festival de Málaga. La joven cineasta Júlia de Paz Solves realizó en 2021 Ama, un interesante largometraje sobre la maternidad en solitario cuando apenas se tienen medios para mantenerse, a cuya protagonista, Tamara Casellas, siempre con niña o niño en brazos, hace un guiño en este nuevo trabajo. Ese mismo año realizó el cortometraje Harta, del que La buena hija es ahora su versión alargada y enriquecida. Entre tanto ha colaborado con Alauda Ruiz de Azúa en la creación de la magnífica serie Querer, y ha dirigido junto a Clara Roquet la serie Las largas sombras
No cabe duda de que pertenece, tanto por nacimiento como por círculo de amistades, a la nueva generación de cineastas españolas que tanto están haciendo por visibilizar los problemas que acucian a la mujer, especialmente en relación al machismo imperante.

Una difícil separación conyugal, manchada por una supuesta violencia machista de la que la cinta nunca se hace eco explícito, se erige en telón de fondo de la difícil situación anímica y psicológica que atraviesa su protagonista, una adolescente con problemas de afectividad e identidad frente a la compleja relación de sus padres, aparentemente distanciados por una orden de alejamiento. Su comportamiento en el ámbito educativo, junto a sus amigas y los primeros y tímidos escarceos sexuales, y frente al entorno familiar, es tratado con tanto acierto como delicadeza, mientras cierta sensación de desasosiego se va adueñando no sólo de la joven protagonista, una excelente Kiara Arancibia, sino del público, al que se hace difícil digerir el sufrimiento existencial de la adolescente, por muy discreta y delicadamente que éste sea tratado.

Todo acaba así convirtiéndose en una sucesiópn, bien estructurada y sometida a una ardua reflexión, de sensaciones e impresiones que acaban dejando tan mal cuerpo como dolor e incomprensión sufre su vulnerable protagonista, víctima del terror más nauseabundo y a la postre racional imaginable. Con esta cinta, la realizadora catalana se confirma como una de las voces más elocuentes y convincentes del actual panorama social español, una autoridad en temas de igualdad y educación, que tanta falta nos hace. A la vez, somete a su protagonista a una dura pregunta que no sabe contestar, ¿y tú qué es lo que quieres?

viernes, 10 de abril de 2026

ESTRENO EN EL REAL DE "LA NOVIA VENDIDA"

Vista la expectación generada por el estreno el próximo 14 de abril de la ópera checa por antonomasia, La novia vendida de Smetana, en el Teatro Real de Madrid, donde únicamente parece existir la Cultura según nuestros medios generalistas, recordamos la estupenda impresión que nos generó este título cuando la vimos en el Teatro Nacional de Praga hace casi tres años. Quizás sirva de referencia para quienes tengan la suerte de verla ahora, en un montaje ciertamente prometedor, en la capital.