viernes, 10 de julio de 2026

¡GRACIAS POR LA MÚSICA!

Musical de Benny Andersson y Björn Ulvaeus, con libreto de Catherine Johnson, según una idea original de Judy Craymer. Juan Carlos Fisher, dirección. Joan Miquel Pérez, dirección musical. Jorge Naveros, dirección de orquesta. Alejandro Serrano y David Serrano, adaptación. Iker Karrera, coreografía. Ricardo Sánchez-Cuerda, escenografía. Gabriela Salaverri, vestuario. Felipe Ramos, iluminación. Gastón Briski, sonido. Con Verónica Ronda, Elvira Santamaría, Ylenia Gablietto, Noemí Gallego, Marc Parejo, Víctor González, Joan Olivé, Joan Martínez, Isabel Pera, Laura Miguel, Luis Visiedo y Julio Takata. Producción de ATG Entertainment. Teatro de la Maestranza, jueves 9 de julio de 2026

Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza

Cuando a principios de los años ochenta del pasado siglo, la productora Judy Craymer se reunió con Björn Ulvaeus y Benny Anderson para proponerles un musical basado en sus canciones, la idea no cuajó. Los integrantes de ABBA se encontraban entonces preparando el que tendría que ser su único musical genuino, Chess, que no cosechó el éxito esperado, a pesar de canciones tan espléndidas como One Night in Bangkok o I Know Him So Well. Es cierto que esta mitad del grupo, y autores de sus temas, son bastante reacios a prestar sus canciones. De hecho, a Madonna le costó lo suyo poder utilizar como sampler Gimme, Gimme, Gimme para su éxito súper ventas Hang Up.

Finalmente, los músicos accedieron y, tras más de una década de preparación, Mamma Mia! llegó al West End de Londres coincidiendo con el veinticinco aniversario del triunfo de ABBA en Eurovisión. Allí, desde entonces, se ha estado representando ininterrumpidamente en diversos escenarios, con un solo paréntesis provocado por la pandemia. A Broadway llegó dos años después, y un primer montaje a España en 2004, producido por Stage Entertainment y CIE Stage Holding, en una producción protagonizada por Nina que pudo verse en Fibes, cuando todavía no se había construido el auditorio. Aquella producción la vieron más de dos millones de personas y alcanzó casi dos mil cien representaciones, convirtiendo a la directora de OT en la actriz y cantante que más veces interpretó a Donna, la protagonista de la función, en el mundo.

Recordamos lo mucho que nos gustó aquel montaje lleno de alegría y vitalidad, cuando lo disfrutamos en la Gran Vía madrileña y después en esa escala sevillana, donde volvió a recalar en 2016, cuando arrancó una nueva gira precisamente en el ya inaugurado auditorio del Palacio de Exposiciones hispalense. Esta nueva producción que se pudo ver en el Teatro de la Maestranza el pasado mes de diciembre, se estrenó en el Teatro Rialto de Madrid en octubre de 2022, de la mano de SOM Produce, con David Serrano, guionista de El otro lado de la cama y director de Días de fútbol, encargándose de la adaptación del libreto y las canciones, con Verónica Ronda como Donna y Gina Gonfaus como Sophie, su hija.

Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza

La operación de aprovechar un buen número de canciones de un artista sobresaliente para adaptarlas a una historia inventada, no es original. Sirvió para edificar musicales cinematográficos como Un americano en París, a partir de las canciones de Gershwin, Cantando bajo la lluvia, con las de Nacio Herb Brown y Arthur Freed como referentes, Un largo y definitivo amor, de Cole Porter, y ya después del éxito de Mamma Mia!, con las canciones de The Beatles en el incomprendido pero extraordinario Across the Universe de Julie Taymor, responsable del musical El rey león.

Pero nunca ha obtenido tanto éxito como con este musical del grupo sueco, cuyas canciones siguen siendo hoy tan populares y pegadizas como antaño, manteniendo un público fiel y entregado, capaz de repetir una y otra vez una experiencia cuya adaptación cinematográfica de 2008, con Meryl Streep como protagonista y la dirección de Phyllida Lloyd, que fue quien estrenó la obra en Londres en 1999, no ha hecho sino engrosar los y las adeptas a su contagiosa alegría de vivir.


Un montaje efectivo y convencional

Esta gira que comenzó en el Teatro Cervantes de Málaga en julio de 2025, pudo disfrutarse en el Maestranza en diciembre pasado. Pero el éxito fue tal que obligó a programarla de nuevo ya entrado julio, con funciones de noche abarrotadas, y las de tarde a medio fuego, una situación que la bajada de temperatura esperemos ayude a aliviar. La estación estival se siente especialmente adecuada para dejarse refrescar con esta aventura veraniego musical. De hecho, la reacción jubilosa del público se repite función tras función, y la de ayer, con la que arrancó este nuevo periplo sevillano que durará hasta el domingo 12, no fue una excepción.

Tras una obertura que nos introduce en algunos de los temas más icónicos del grupo, Sophie arranca la función invitando a su gran boda griega a sus tres posibles padres, un secreto que su madre, Donna, ha mantenido muy en secreto durante más de veinte años. Pocos diálogos y muchas y agradecidas canciones, populares generación tras generación, van desarrollando las idas y venidas de los personajes, a los que hay que añadir las dos divertidas amigas de Donna y el novio del feliz acontecimiento. I Have a Dream, una suerte de sirtaki, se encarga de situar geográficamente la comedia, encabezando y poniendo broche final al enredo, siempre en la voz de, en este caso, Elvira Santamaría, que sustituye a Gina Gonfaus, única intérprete, junto a Verónica Ronda, que sobrevive del cartel original madrileño.

A partir de ahí se suceden con cierta gracia temas tan icónicos como Honey, Honey, Money, Money, Money, Chiquitita, Dancing Queen, Lay Your Love on Me, Super Trouper, Voulez-Vous, One of Us, Does Your Mother Know, Knowing You, Knowing Me, ese emocionante himno que es The Winner Takes It All, y por supuesto el que da título a todo el conjunto, Mamma Mia. Todo dentro de una divertida y sencilla trama adaptada para la ocasión, que ni pierde fuelle ni resulta estridente más de veinticinco años después.

Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza

Jorge Naveros se encargó en esta ocasión de dirigir una escueta pero sumamente efectiva orquesta que se mantuvo bien oculta tras el escenario, por motivos de producción, siempre bajo las estrictas indicaciones del director musical Joan Miquel Pérez. Unas efectivas coreografías, perfectamente defendidas por un joven y entusiasta elenco, y una sencilla escenografía, especialmente adaptada a las necesidades de una larga y variada gira, dan soporte a la alegría general que informa la propuesta, si bien echamos en falta algo más de contención en un conjunto que, bajo la dirección escénica de Juan Carlos Fisher, tiende siempre al histerismo y la sobreactuación.

Al torrente de voz de Ronda y Santamaría hay que añadir la comicidad de la garbosa Tanya (Ylenia Baglietto) y la más tosca Rosie, incorporada por Noemí Gallego, que en otras funciones sustituye a Verónica Ronda. Destacan también el trío de posibles padres, Marc Parejo, Víctor González y Joan Olivé, bien encajados, dramática y musicalmente, en sus particulares roles. Así como la contagiosa energía de Joan Martínez como Sky y sus espasmódicos amigos, Luis Visiedo (Eddie) y Julio Takata (Pepper). Todo dentro de una alegría indiscutible que, una vez más, hizo las delicias de un público incondicional y muy agradecido.

Fotos: Teatro de la Maestranza
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 9 de julio de 2026

9 LUNAS No se trata de una cuestión de genitales

España-Bélgica 2026 98 min.
Dirección
Patricia Ortega Guion Patricia Ortega, José F. Ortuño y Olmo Figueredo González-Quevedo Fotografía Diego Dussuel Música Paloma Peñarrubia Intérpretes Zack Gómez-Rolls, Jorge Sanz, María León, Sara Sálamo, Fernando Guallar, Kiti Manver, Myriam Diego, Adrián Pino, David Lora, Avelino Piedad, Silvia Rey, Eduardo Rejón, Joaquín Núñez Estreno en el Festival de Málaga 7 marzo 2026; en salas 3 julio 2026


No debe haberle hecho mucha ilusión a la venezolana Patricia Ortega que su película se estrene justo cuando su tierra ha entrado en un bucle de sufrimiento. Afincada en nuestro país, ya indagó hace unos años en una cuestión novedosa, la de tantas mujeres maduras que no han conocido un orgasmo, en Mamacruz. Ni aquella ni ésta, de tema también absolutamente original y novedoso, abordan su particular tesis con la profundidad deseada, pero mantienen un tono amable, si no directamente jocoso, que hace su visionado una experiencia agradable, más en el caso que ahora nos ocupa. Y es que Ortega, con la ayuda inestimable de un equipo de guionistas entregados y entusiastas, ha conseguido ahora una más que estimable película, bien edificada e interpretada, sobre un hombre transexual a punto de completar su transformación, que se queda accidentalmente embarazado. No se trata ni del Mastroianni de No te puedes fiar ni de la cigüeña, ni mucho menos del Schwarzenegger de Junior. Aquí no hay ni trasfondo psicológico ni filosófico, ni parte de una cuestión de ciencia o fantasía. Se trata simplemente de mostrar una sociedad abierta y educada en diversidad con los nuevos roles de género, así como, esto es lo más interesante, de desarrollar un doble proceso de armarización, el que sufre una mujer que se siente hombre, y la de éste en su empeño de integrarse en un colectivo de machirulos en el que poder pasar desapercibido adoptando conductas indeseables, y especialmente incoherentes con su condición. Algo así como esos gays y lesbianas que presumen de orgullo y votan, o incluso militan, en partidos de derechas que nada han hecho ni jamás harán por nosotras y nosotros.

En este doble objetivo, bien abordado por directora y guionistas, cabe destacar la sorprendente interpretación de Zack Gómez-Rolls, hombre trans que debuta con esta película rodada casi en su integridad en Sevilla, logrando un trabajo generoso en matices, dentro de la marea de incertidumbres y dudas que sufre su personaje. Junto a él, toda una galería de excelentes secundarios dando vida a familiares concienciados y progresistas, casi siempre convocados en torno a saludables mesas aderezadas con los guisos de la abuela Kiti Manver, protagonista de aquella Mamacruz que dio a conocer a su directora. Destaca el buen hacer de María León como hermana del protagonista, y la sorprendente recuperación de Jorge Sanz como padre, en un rol que completa la agenda social y psicológica del film, siempre desde el tono amable y desenfadado que le caracteriza, al afrontar un proceso de desintoxicación de una masculinidad retro. Un personaje que, por cierto, sostiene otro interesante apunte de la película, que la cuestión de género no necesariamente tiene que ver con los genitalesEl resto, antiguos amores y compañeros de trabajo, un conocido gimnasio de la ciudad plagado de entrenadores víctimas de toxicidades virales, complementan tan buena compañía. En este sentido, destacamos el personaje de jefa, en una secuencia que demuestra hasta qué punto hemos normalizado una situación que nos convierte en líderes mundiales en humanidad y apertura de mente, si bien es cierto que hasta en eso parecemos los hombres tener mejor suerte que las mujeres. Vamos, que si por casualidad nos quedamos embarazados, vamos a tener más apoyo incluso en el trabajo que si lo hace una mujer.

Todo lo cual convierte ésta en una más que agradable y acertada comedia costumbrista tan acorde a los tiempos como necesaria en época de peligros retrógrados y retroactivos. Lástima que una exhibición tan parca relegue la cinta a una sola sala, y apenas dos pases, precisamente en la ciudad donde se ha rodado y cuya idiosincrasia, ajena a estereotipos, tan bien se refleja. De hecho, apenas se han estrenado una veintena de copias en todo el país, mientras los bodrios estadounidenses que cuentan una y otra vez lo mismo, y siempre bajo una violencia desorbitada, ocupan cientos de salas. Lo cual provoca que al final seamos quienes ya estamos suficientemente concienciados, quienes acudamos a ver estas cintas tan agradecidas como educativas, mientras quienes deberían hacerlo siguen abarrotando salas con películas de argumentos execrables.

martes, 7 de julio de 2026

COSAS QUE NO OLVIDARÉ La memoria ausente a temprana edad

Título original: Per te
Italia 2025 115 min.
Dirección
Alessandro Aronadio Guion Alessandro Aronadio, Ivano Fachin y Renato Sannio Fotografía Andrea Reitano Música Santi Pulvirenti Intérpretes Edoardo Leo, Teresa Saponangelo, Javier Francesco Leoni, Giorgio Montanini, Eleonora Giovanardi, Guia Jelo, Daniele Parisi Estreno en Italia 17 octubre 2025; en España 3 julio 2026

Más de media docena de películas llevan haciendo juntos
el director Alessandro Aronadio y el actor Edoardo Leo. Ahora fijan su atención en un caso verídico de alzheimer prematuro, el que sufrió un hombre de apenas cuarenta años, y cómo afectó a su familia, esposa, hijo de sólo once años, y hermano con quien hacía tiempo no tenía relación. El director, también guionista, intenta no resultar lacrimógeno ni excesivamente sentimental, mientras el protagonista ofrece una interpretación forzada, nada natural, apenas echando mano de un gesto permanentemente taciturno. Todo eso considerando que la primera mitad pretende ser comedia, banda sonora con swing incluida, con momentos que rozan el surrealismo, sin apenas motivación ni un sentido dramático conveniente.

Asistimos sin mucho interés a los empeños del padre por completar la educación del hijo, centrándose en temas eminentemente masculinos, como el afeitado, la conducción o el fútbol. Todo deviene luego en un melodrama cuya contención extrema tampoco le beneficia, mientras cierta sensación de intranscendencia se apodera del conjunto, y un paulatino desinterés se va apoderando de nosotros, a pesar de la gravedad de la situación, sin más remedio que aguantar hasta el final o no darle más oportunidad que un primer cuarto de metraje, como mucho. Aunque entonces nos hubiésemos perdido la semblanza final, en la que los verdaderos protagonistas de la función evidencian el carácter más emotivo de la contienda familiar sufrida. 

lunes, 6 de julio de 2026

FLORA Y SU HIJO MAX Un Ken Loach musical

Título original: Flora and Son
Irlanda-USA 2023 94 min.
Guion y dirección
John Carney Fotografía John Conroy Música Gary Clark jr. Intérpretes Eve Hewson, Joseph Gordon-Levitt, Orén Kinlan, Jack Reynor, Marcella Plunkett, Paul Reid, Don Wycherley, Keith McErlean Estreno en el Festival de Sundance 22 enero 2023; en Irlanda 21 septiembre 2023; en España 29 septiembre 2023 (Apple TV+)


El fugaz estreno de la entrañable Letras robadas, y el descubrimiento de la actriz irlandesa Eve Hewson en El día de la revelación, aunque ya la habíamos visto en muchas producciones, casi siempre como secundaria, por ejemplo en otro Spielberg, El puente de los espías, ha provocado nuestra curiosidad y recuperar el film que John Carney dirigió antes de la cinta protagonizada por Paul Rudd y Nick Jonas. En su momento se estrenó directamente en una plataforma digital, corroborando a su principal responsable como un Ken Loach musical, preocupado por la clase trabajadora aunque desde una perspectiva más ligera y menos comprometida, pero igualmente eficaz, siempre con la música como vía de escape y redención, y a menudo solucionadora de problemas.

En esta ocasión se trata de una joven madre separada del padre de su hijo, un chico problemático al borde de ingresar en un reformatorio, a la vez resignada a no encontrar más hombres en su vida que ligues de una noche exclusivamente para sexo. Narrada con la habitual sencillez del director de Once y Begin Again, colorista y positiva, el personaje interpretado por Hewson encontrará en las lecciones de guitarra seguidas a través de internet, despachadas por un atractivo y cantarín Joseph Gordon-Levitt al que no veíamos desde hace mucho, un vehículo quizás idóneo para solucionar estos y otros problemas.

Todo es ternura y candidez, señas de identidad del director irlandés, además de un sentido de la comedia bastante acertado, en esta película que como Letras robadas se desenvuelve entre Dublín y Los Angeles, aunque en este caso la ciudad californiana sólo aparezca de forma virtual. El resultado está teñido de amabilidad y agradables canciones marca de la casa, generando esa sensación de pasar un buen rato y potenciar nuestra confianza en que la felicidad puede llegar desde lo más insospechado, sin cargar las tintas ni traicionar en el tramo final, como hacen tantas comedias actuales, el tono amable y jocoso. Aunque se estrenó en 2023 en una plataforma digital, la recuperamos este año en el que se ha incorporado a otra, Movistar Plus+.

EL ARQUITECTO Alegato a favor del diseño autoral

Título original: L’inconnu de la Grande Arche
Francia 2025 105 min.
Guion y dirección
Stéphane Demoustier, según la novela de Laurence Cossé Fotografía David Chambille Música Olivier Marguerit Intérpretes Claes Bang, Sidse Babett Knudsen, Xavier Dolan, Swann Arlaud, Michel Fau, Alessandro Bressanello, Micha Lescot, Ilaria Cabras Estreno en el Festival de Cannes 16 mayo 2025; en Francia 5 noviembre 2025; en España 13 marzo 2026; en Filmin’ 10 julio 2026

Más cerca de El manantial que de El brutalista, la nueva película sobre arquitectura, enfocada en el tema de la defensa a ultranza de la autoría artística, es esta crónica sobre la gestación de uno de los monumentos contemporáneos más icónicos de París, el Gran Arco del barrio de La Défense. Se trata de un gran edificio de oficinas con forma de cubo hueco que culmina una de las vértebras principales de la capital francesa, en línea perfecta con el Arco del Triunfo. Con el rigor que le caracteriza, ya patente en La chica del brazalete, Stéphane Demoustier, hermano de la actriz Anaïs Demoustier, traza un recorrido cronológico sobre el diseño y construcción de la faraónica obra, con la que Mitterrand quiso conmemorar el doscientos aniversario de la Revolución Francesa.

La cinta se centra en el desconocido arquitecto danés Otto von Spreckelsen, ganador del concurso internacional convocado para la gesta, y cómo tuvo que sortear todo tipo de obstáculos burocráticos y lidiar con colaboradores del prestigio del arquitecto Paul Andreu, responsable del Aeropuerto de Roissy o Charles de Gaulle, para procurar que su diseño se respetara en su integridad. Rigurosa y bien documentada, además de contar con un excelente diseño de producción y eficaces efectos visuales dedicados a recrear las obras y el estado del barrio financiero a principios de los ochenta del pasado siglo, falta sin embargo mayor profundidad al conjunto, así como ese toque de fascinación que tan bien acompaña a productos de esta índole.

Con todo, se trata de un film estimable, con excelentes interpretaciones y un estremecedor final, que siendo fiel a la realidad, se permite cierta licencia poética que pone el broche de oro a su elocuente análisis. Entre sus potagonistas, destaca Claes Bang, a quien deescubrimos en The Square, y el actor y director canadiense Xavier Dolan, cuyo personaje representa el freno burocrático que sufre el artista. La recuperamos ahora, cuatro meses después de su discreto estreno en salas, cuando entra en la lista de nuevas incorporaciones de Filmin’.

LOS MÚSICOS Ensayo sobre el ego artístico

Título original: Les musiciens
Francia 2025 102 min.
Dirección
Grégory Magne Guion Grégory Magne y Haroun Fotografía Pierre Cottereau Música Grégoire Hetzel Intérpretes Valérie Donzelli, Frédéric Pierrot, Mathieu Spinosi, Emma Ravier, Daniel Garlitsky, Marie Vialle, Nicolas Bridet, François Ettori, Grégory Montel Estreno en Francia 7 mayo 2026; en España 3 julio 2026

Parece que al director francés Grégory Magne le atraiga analizar el comportamiento de los v.i.p. Lo hizo en su anterior película, Perfumes, donde Emmanuelle Devos interpretaba a una creadora de fragancias muy pagada de sí misma. En Los músicos, Valérie Donzelli es la hija de un empresario multimillonario y melómano, ya fallecido, que decide cumplir el deseo de su padre, adquiriendo la única pieza que le queda para completar un cuarteto de cuerda fabricado por el prestigioso Stradivari, el lutier más legendario de la historia, y convocando cuatro prestigiosos solistas para dar un concierto utilizando dichos instrumentos y tocando una pieza de un autor contemporáneo que cautivó al progenitor.

La idea de partida es, por lo tanto, sumamente atractiva. Su tratamiento resulta agradable, sin adaptarse abiertamente a la comedia, pero aligerando su peso para ser algo parecido al género. Elegancia y sofisticación añaden cierto encanto a un conjunto que, sin embargo, va paulatinamente revelándose endeble y perdiendo interés. El pretexto sirve para analizar el comportamiento mezquino y egocéntrico de los cuatro celebrados solistas, todos franceses por cierto, que para eso hablamos de un país chovinista. La concurrencia del propio compositor, interpretado por Frédéric Pierrot, parece equilibrar los egos y disputas, a la vez que provoca la fantasía de plegarse enteramente a los designios del creador, en lugar de atreverse a la interpretación libre del ejecutante.

Pero todo acaba resultando irrelevante y falto de profundidad, incluida una partitura, obra del autor de la banda sonora, Grégoire Hetzel, que pretende ser genial, cuando está más cerca de un Max Richter o un Ludovico Einaudi que de un György Kurtág, por poner un ejemplo. Imposible no recordar la excelente El último cuarteto, aunque su tratamiento cinematográfico, propósito e intención sean muy distintos.

domingo, 5 de julio de 2026

NORMAL Otro disparate híper violento

USA-Canadá 2025 91 min.
Dirección
Ben Wheatley Guion Derek Kolstad y Bob Odenkirk Fotografía Armando Salas Música Harry Gregson-Williams y Ryder McNair Intérpretes Bob Odenkirk, Henry Winkler, Lena Headey, Jessica McLeod, Brendan Fletcher, Reena Jolly, Peter Shinkoda, Ryan Allen, Billy MacLellan Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2025; en Estados Unidos 17 abril 2026; en España 1 julio 2026

Reconozco que he visto esta película porque ha caído en mis manos y no he tenido que desplazarme al cine para verla, lo que de paso ha podido evitarme verla oscurísima, dada la tendencia de muchas empresas de exhibición a no mantener sus equipos como es debido, como por ejemplo sucede con frecuencia en Cinesur y Cinesa. Ya de por sí se trata de un film oscuro como para permitirnos intuirla más que verla. Que se trate de una creación del responsable de las infames John Wick y Nadie, Derek Kolstad, ya nos echaba suficientemente para atrás. Pero en nuestro afán de dar nuevas oportunidades y tratar de descubrir algo, nos hemos vuelto a tropezar con un producto extremadamente violento, causa y efecto de la actual situación política y social que atraviesa nuestro desastroso planeta.

Ahora se adhiere a labores de guion el protagonista de Nadie, Bob Odenkirk, que también se atribuye el papel protagonista de ésta, un sheriff sustituto que intenta poner orden en un pueblo nevado de Minnesota aparentemente afable y pacífico que esconde un terrible secreto relacionado con la yakuza japonesa, que unos casuales atracadores de banco pondrán de manifiesto. El resto, una planificación cinematográfica apabullante entre coreografías, luchas, disparos y explosiones, al cuidado del realizador británico Ben Wheatley, responsable de las interesantes Turistas y High Rise, y de las olvidables Free Fire, Rebeca (sí, el inútil remake del clásico de Hitchcock) y Megalodón 2: La fosa.

Violencia y más violencia, aderezada con una supuesta comicidad a imagen y semejanza de Tarantino, pero sin su talento ni perspicacia, converge en un disparate en toda regla. Para colmo, su título pretende ser ingenioso, jugando con una palabra que cada vez estamos más convencidos debería desaparecer del diccionario, dada su orientación a discriminar todo aquello que no responde a lo simplemente convencional o reglamentario. Aquí se trata del nombre del pueblo y la actitud que se pretende de sus pobladores y pobladoras.