Musical de Benny Andersson y Björn Ulvaeus, con libreto de Catherine Johnson, según una idea original de Judy Craymer. Juan Carlos Fisher, dirección. Joan Miquel Pérez, dirección musical. Jorge Naveros, dirección de orquesta. Alejandro Serrano y David Serrano, adaptación. Iker Karrera, coreografía. Ricardo Sánchez-Cuerda, escenografía. Gabriela Salaverri, vestuario. Felipe Ramos, iluminación. Gastón Briski, sonido. Con Verónica Ronda, Elvira Santamaría, Ylenia Gablietto, Noemí Gallego, Marc Parejo, Víctor González, Joan Olivé, Joan Martínez, Isabel Pera, Laura Miguel, Luis Visiedo y Julio Takata. Producción de ATG Entertainment. Teatro de la Maestranza, jueves 9 de julio de 2026
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| Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza |
Cuando a principios de los años ochenta del pasado siglo, la productora Judy Craymer se reunió con Björn Ulvaeus y Benny Anderson para proponerles un musical basado en sus canciones, la idea no cuajó. Los integrantes de ABBA se encontraban entonces preparando el que tendría que ser su único musical genuino, Chess, que no cosechó el éxito esperado, a pesar de canciones tan espléndidas como One Night in Bangkok o I Know Him So Well. Es cierto que esta mitad del grupo, y autores de sus temas, son bastante reacios a prestar sus canciones. De hecho, a Madonna le costó lo suyo poder utilizar como sampler Gimme, Gimme, Gimme para su éxito súper ventas Hang Up.
Finalmente,
los músicos accedieron y, tras más de una década de preparación, Mamma Mia! llegó al West End de Londres coincidiendo
con el veinticinco aniversario del triunfo de ABBA en Eurovisión. Allí,
desde entonces, se ha estado representando ininterrumpidamente en diversos
escenarios, con un solo paréntesis provocado por la pandemia. A Broadway llegó
dos años después, y un primer montaje a
España en 2004, producido por Stage Entertainment y CIE Stage Holding, en
una producción protagonizada por Nina que pudo verse en Fibes, cuando todavía
no se había construido el auditorio. Aquella producción la vieron más de dos millones de personas y alcanzó
casi dos mil cien representaciones, convirtiendo a la directora de OT en la
actriz y cantante que más veces interpretó a Donna, la protagonista de la
función, en el mundo.
Recordamos
lo mucho que nos gustó aquel montaje
lleno de alegría y vitalidad, cuando lo disfrutamos en la Gran Vía
madrileña y después en esa escala sevillana, donde volvió a recalar en 2016,
cuando arrancó una nueva gira precisamente en el ya inaugurado auditorio del
Palacio de Exposiciones hispalense. Esta nueva producción que se pudo ver en el Teatro de la Maestranza el pasado mes
de diciembre, se estrenó en el Teatro Rialto de Madrid en octubre de 2022,
de la mano de SOM Produce, con David
Serrano, guionista de El otro lado de
la cama y director de Días de fútbol,
encargándose de la adaptación del libreto y las canciones, con Verónica Ronda como Donna y Gina Gonfaus
como Sophie, su hija.
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| Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza |
La
operación de aprovechar un buen número
de canciones de un artista sobresaliente para adaptarlas a una historia
inventada, no es original. Sirvió para edificar musicales cinematográficos como
Un americano en París, a partir de
las canciones de Gershwin, Cantando bajo
la lluvia, con las de Nacio Herb Brown y Arthur Freed como referentes, Un largo y definitivo amor, de Cole
Porter, y ya después del éxito de Mamma
Mia!, con las canciones de The Beatles en el incomprendido pero
extraordinario Across the Universe de
Julie Taymor, responsable del musical El
rey león.
Pero
nunca ha obtenido tanto éxito como con
este musical del grupo sueco, cuyas canciones siguen siendo hoy tan
populares y pegadizas como antaño, manteniendo un público fiel y entregado,
capaz de repetir una y otra vez una
experiencia cuya adaptación cinematográfica de 2008, con Meryl Streep como
protagonista y la dirección de Phyllida Lloyd, que fue quien estrenó la obra en
Londres en 1999, no ha hecho sino engrosar
los y las adeptas a su contagiosa alegría de vivir.
Un
montaje efectivo y convencional
Esta
gira que comenzó en el Teatro Cervantes de Málaga en julio de 2025, pudo
disfrutarse en el Maestranza en diciembre pasado. Pero el éxito fue tal que obligó a programarla de nuevo ya entrado
julio, con funciones de noche abarrotadas, y las de tarde a medio fuego,
una situación que la bajada de temperatura esperemos ayude a aliviar. La
estación estival se siente especialmente adecuada para dejarse refrescar con
esta aventura veraniego musical. De hecho, la reacción jubilosa del público se repite función tras función, y la
de ayer, con la que arrancó este nuevo periplo sevillano que durará hasta el domingo 12, no fue una
excepción.
Tras
una obertura que nos introduce en algunos de los temas más icónicos del grupo,
Sophie arranca la función invitando a su
gran boda griega a sus tres posibles padres, un secreto que su madre, Donna, ha mantenido muy en secreto durante más de veinte años. Pocos diálogos y muchas y agradecidas canciones, populares
generación tras generación, van desarrollando las idas y venidas de los
personajes, a los que hay que añadir las dos divertidas amigas de Donna y el
novio del feliz acontecimiento. I Have a
Dream, una suerte de sirtaki, se encarga de situar geográficamente la comedia, encabezando y poniendo broche
final al enredo, siempre en la voz de, en este caso, Elvira Santamaría, que sustituye a Gina Gonfaus, única intérprete,
junto a Verónica Ronda, que
sobrevive del cartel original madrileño.
A
partir de ahí se suceden con cierta gracia temas tan icónicos como Honey, Honey, Money, Money, Money,
Chiquitita, Dancing Queen, Lay Your Love on Me, Super Trouper, Voulez-Vous, One
of Us, Does Your Mother Know, Knowing You, Knowing Me, ese emocionante himno
que es The Winner Takes It All, y por
supuesto el que da título a todo el conjunto, Mamma Mia. Todo dentro de
una divertida y sencilla trama adaptada para la ocasión, que ni pierde
fuelle ni resulta estridente más de
veinticinco años después.
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| Imagen del estreno en diciembre en el Maestranza |
Jorge Naveros se encargó en esta ocasión de dirigir una escueta pero sumamente efectiva
orquesta que se mantuvo bien oculta tras
el escenario, por motivos de producción, siempre bajo las estrictas
indicaciones del director musical Joan Miquel Pérez. Unas efectivas coreografías, perfectamente
defendidas por un joven y entusiasta elenco, y una sencilla escenografía, especialmente adaptada a las necesidades
de una larga y variada gira, dan soporte a la alegría general que informa la propuesta, si bien echamos en falta
algo más de contención en un conjunto que, bajo la dirección escénica de Juan
Carlos Fisher, tiende siempre al
histerismo y la sobreactuación.
Al
torrente de voz de Ronda y Santamaría hay que añadir la comicidad de la garbosa
Tanya (Ylenia Baglietto) y la más
tosca Rosie, incorporada por Noemí
Gallego, que en otras funciones sustituye a Verónica Ronda. Destacan
también el trío de posibles padres, Marc
Parejo, Víctor González y Joan Olivé, bien encajados, dramática y
musicalmente, en sus particulares roles. Así como la contagiosa energía de Joan Martínez como Sky y sus espasmódicos
amigos, Luis Visiedo (Eddie) y Julio Takata (Pepper). Todo dentro de una alegría indiscutible que, una vez
más, hizo las delicias de un público incondicional y muy agradecido.
Fotos:
Teatro de la MaestranzaArtículo publicado en
El Correo de Andalucía