lunes, 8 de junio de 2026

BACKROOMS Perdidos en un espacio liminal

USA-Canadá 2026 105 min.
Dirección
Kane Parsons Guion William Bromell y Kane Parsons Fotografía Jeremy Cox Música Edo Van Breemen y Kane Parsons Intérpretes Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Finn Bennett, Lukita Maxwell, Mark Duplass, Krista Kosonen, Robert Bobroczkyi Estreno en Estados Unidos 29 mayo 2026; en España 5 junio 2026

La ya mítica productora A24 sigue desafiando al género en el que más cómoda parece sentirse, el terror, y lo hace manteniendo su principal estrategia de mercado, la sorpresa. Para eso tira de un jovencísimo creador, que sin haber alcanzado aún la madurez, ya concibió todo un universo paralelo y escalofriante, propio del subconsciente humano, en el corto Backrooms (Found Footage), y se animó con otro, The Oldest View, al que ya le ha dedicado varias entregas en forma de cortometraje. Del primero surge esta fascinante y desconcertante película que a nadie deja indiferente, tantas son las formas de explicar y entender su enigmático argumento y aún más misterioso escenario. Bien es verdad que en su forma y contenido sintoniza seguramente mejor con públicos jóvenes, ávidos de experiencias nuevas y abiertos a propuestas rupturistas, sobre todo si derivan de esos fenómenos que habitan en redes y de las que tantos y tantas jóvenes son bien conocedoras.

Los backrooms o habitaciones traseras del título se refiere a espacios liminales, más propios de una sensación o un estado de ánimo que de una estancia física, real o convencional. Ahí se encuentran, bajo la mirada curiosamente científica de unos analistas muy especiales, dos personas con un pasado traumático, paciente y psicoanalista, que fusionan miedos y recuerdos de la misma forma confusa y alterada con la que la mayoría recreamos nuestras vivencias y las personas que nos han acompañado. Se crea así uno de esos queridos universos paralelos, si se quiere cuarta dimensión, en los que se exorcizan nuestros miedos y se buscan soluciones, distorsionando la realidad pero dotándola de una fuerza que la hace igualmente válida. Pero es también donde habitan nuestros monstruos, que pueden devorarnos o educarnos, según la diatriba que siga cada uno y una.

Kane Parsons es el prematuro director que acometió esta compleja y profundamente intelectual empresa sin haber cumplido aún los veinte, y que exhibe la capacidad suficiente para sorprendernos y desconcertarnos, proponernos tantas preguntas como respuestas y arrojarnos a la siempre incómoda ciénaga de la madurez intelectual para sentirnos capaces o no de descifrar tanto y rotundo enigma. A ello se prestan Chiwetel Ejiofor y Renate Reinsve con toda su fuerza emocional, convicción y entrega espiritual, sin lo cual el resultado no sería tan convincente y rotundo. Mientras, la fascinante dirección artística se erige en uno de los alicientes más radicales y definitivos de un espectáculo que Parsons maneja con tanta habilidad como profesionalidad, mezclando imagen puramente cinematográfica, y panorámica, con grabaciones caseras, entre las que se cuelan los supuestos metrajes encontrados.

jueves, 4 de junio de 2026

REBUILDING Resurgir de las cenizas

USA 2025 95 min.
Guion y dirección
Max Walker-Silverman Fotografía Alfonso Herrera Salcedo Música James Elkington y Jake Xerxes Fussell Intérpretes Josh O’Connor, Lily LaTorre, Meghann Fahy, Kali Reis, Amy Madigan, Sam Engbring, Dwight Mondragon Estreno en el Festival de Sundance 26 enero 2025; en Estados Unidos 14 noviembre 2025; en España 5 junio 2026


Los efectos devastadores de un incendio forestal son el punto de partida de una película introspectiva y morosa a conciencia, cuyo tema principal sería la reconstrucción personal a partir de la pérdida absoluta de la propia identidad. Josh O’Connor presta su versátil habilidad al protagonista, convenciéndonos de que después de interpretar memorables papeles de gay (Tierra de Dios, The History of Sound) y cabalgar como un experto cowboy, se nos antoja el heredero natural de Brokeback Mountain. Aquí interpreta a un padre separado de la madre de su pequeña hija, a quien la pérdida de su granja y la venta acelerada del ganado que le queda, le obliga a habitar una caravana habilitada por el gobierno temporalmente para los y las damnificadas.

La comunidad que forma, que tanto nos recuerda a la oscarizada Nomadland, con este desgraciado grupo conminado a comenzar de nuevo, y su aproximación a la familia que perdió, nunca sabemos la razón, se convierte en núcleo de una narración tan sencilla como tierna y acertada. Sin aspavientos ni grandes alardes interpretativos, el elenco se presta a dar credibilidad a estas víctimas de una realidad que dilapida no ya el sueño americano sino el de cualquier sociedad creada a su imagen y semejanza.

Por fin una niña estadounidense, estupenda Lily LaTorre, se comporta en pantalla como alguien de su edad, mientras Amy Madigan sigue disfrutando de este regreso al cine que la ha recompensado con el reciente Oscar a la mejor actriz secundaria por Weapons. Los sentimientos, la pérdida de los objetos sentimentales, y la revalorización del amor y el cariño como única meta y razón para sobreponerse y mantener una esperanza viva, quedan perfectamente reflejados por un director cuya juventud poco hacía suponer tanta madurez de ideas y resoluciones.

domingo, 31 de mayo de 2026

LAS CATADORAS DE HITLER La herida en carne propia (II)

Título original: Le assaggiatrici
Italia-Bélgica-Suiza 2025 123 min.
Dirección
Silvio Soldini Guion Doriana Leondeff, Silvio Soldini, Cristina Comencini, Giulia Calenda, Ilaria Macchia y Lucio Ricca, según la novela de Rosella Postorino Fotografía Renato Berta Música Mauro Pagani Intérpretes Elisa Schlott, Max Riemelt, Alma Hasun, Emma Falck, Olga von Luckwald, Thea Rasche, Kriemhild Hamann, Berit Vander, Esther Gemsch, Jürgen Wink, Nicolo Pasetti Estreno en Italia 27 marzo 2025; en España (no en Sevilla) 22 mayo 2026


La barbarie nazi es fuente inagotable del horror más inimaginable y nauseabundo, además de espejo doliente de las salvajadas que hoy cometen los líderes modernos del fascismo, parapetados como siempre en la aprobación de un pueblo amnésico y egoísta, además de iliterato. De nuevo son los propios alemanes quienes sufren las consecuencias de la devastación a la que fueron sometidos, merced a ese monstruo innombrable y la multitud de infames duendecillos que ejecutaron sus lamentables designios. Otro episodio poco conocido de esta locura generalizada la protagonizaron un grupo de mujeres, alemanas, sanas, jóvenes y vecinas de la Guarida del Lobo, que es como se conocía el cuartel general de Hitler, obligadas a comer los alimentos cocinados para el führer con carácter previo a su degustación, con el fin de evitar su envenenamiento en caso de atentado mediante ese procedimiento.

Un programa diabólico que el director Silvio Soldini, con una sólida carrera a sus espaldas (Acuarela, Giorni e nuvole), maneja con dureza y sobriedad, logrando una atmósfera malsana de terror casi permanente, visible tanto en los rostros de estas mujeres, algunas viudas de guerra, como en el hostil ambiente que les rodea. Mérito muy especial de estos logros lo tienen sus protagonistas, desde Elisa Schlott, que se erige en rostro y cuerpo sobre el que se suceden los terribles episodios que marcaron esta terrible experiencia, al resto de mujeres sometidas a una tortura psicológica constante, la mansa conformidad de la suegra frente al desconcierto y escándalo que suscita en el suegro, hasta el oficial incapaz de asumir la barbarie a la que ha sido obligado y mantener una postura personal y libre frente a ella.

El film resulta duro y terriblemente doloroso, con una puesta en escena académica y clásica y una fluidez narrativa siempre presta a la sorpresa y, sobre todo, a la incredulidad, aún todavía, frente a la posibilidad de que el hombre pueda ser tan cruel consigo mismo. Basada en hechos reales, novelados y llevados ahora al cine por seis guionistas, quizás demasiadas para condensar tan precisos y específicos acontecimientos, si bien el objetivo se ha conseguido, pese a tantas manos involucradas.

EL CASO HÜBENER La herida en carne propia (I)

Título original: Truth & Treason
USA-Lituania 2025 120 min.
Dirección
Matt Whitaker Guion Ethan Vincent y Matt Whitaker Fotografía Bianca Cline Música Aaron Zigman Intérpretes Ewan Horrocks, Rupert Evans, Ferdinand McKay, Daf Thomas, Nye Occomore, Joanna Christie, Sean Mahon, Sylvie Varcoe, Ben Dilloway, Daniel Betts, Celinde Schoenmaker, Dominic Mafham Estreno en Estados Unidos 17 octubre 2025; en España 29 mayo 2026

Son varias las películas con el nazismo como tema que se están estrenando estos días. A La isla de Amrum se unió hace unos días Las catadoras de Hitler, y ahora esta película de título original Verdad y traición. Todas con la particularidad de centrar las consecuencias del fascismo y la guerra en el propio pueblo alemán. El caso Hübener es el debut en la dirección de Matt Whitaker, curtido en televisión y películas de serie B en diferentes cometidos. Con una caligrafía pulcra y una narrativa tradicional y convencional, pone en pie otra historia de resistencia en el propio seno de la sociedad alemana del momento, ¿o es que creíamos que no hubo disidencia y mirada crítica entre los propios alemanes que vieron cómo su convivencia y su propia existencia como país se ponía en peligro por otro loco con aires de grandeza?

Estas historias, siempre necesarias como salvaguarda de nuestra memoria, nos llegan en un momento aún más necesario, imprescindible, cuando se ciernen sobre nosotros y nosotras un triple peligro que hace zozobrar los cimientos de nuestra civilización, obligándonos a dar pasos atrás de gigante en la consecución de derechos, libertades y una mejor convivencia entre razas y creencias. Aún así, no creemos que esta película tan aseada como correcta en sus cometidos, recursos y puesta en escena, persiga ese objetivo, sino más bien hacer justicia a la memoria de quienes, como los jóvenes de esta historia, hicieron frente al régimen asesino y descarnado, asumiendo las trágicas consecuencias que esa osadía debía suponerles.

Tan bien interpretada como hábilmente dirigida, la cinta discurre por los parámetros habituales en este tipo de producciones, creando ciertas similitudes con la noventera Rebeldes del swing, y dejando claro que siempre habrá quienes se resistan a la injusticia, empleando como en este caso la cultura, la literatura y la memoria para denunciar la barbarie y la sinrazón a la que, precisamente ahora, nos conducen quienes desde las redes sociales tanta propaganda hacen de lo peor de nuestra especie, hasta hacernos desear que acabe la civilización para comenzar de nuevo, regenerada.

LA SILLA Un thriller asfixiante pero imperfecto

España 2026 76 min.
Guion y dirección
Ángel de la Cruz Fotografía Christos Voudouris Música Tomás Barreiro y Jesús Martín Fernández Intérpretes Jaime Lorente, Christina Ochoa, Eva Rufo, Rodrigo Poisón, Alba de la Fuente, Estíbaliz Veiga, Santiago Molero, Marcelo Carvajal, Marta Fuenar, Pedro Martell, Gabriel Álvarez, Iñaki y Daniel Urriza Estreno 29 mayo 2026

La filmografía de Antonio de la Cruz es curiosa y variopinta. Tras escribir el guion de tres conocidas películas de animación, El bosque animado (también codirigida por él), Arrugas y Memorias de un hombre en pijama, debutó en la dirección en solitario con un melodrama de corte social, O home e o can, y ahora prueba suerte en el thriller con estilo, sin disimular para nada su admiración por Hitchcock, patente ya desde los títulos de crédito, con un doble volumen literario dedicado al maestro del suspense sobre la mesa del escritor protagonista. Jaime Lorente, con su proverbial versatilidad y un físico tan apropiado para personajes de hombre duro y machacado por su condición de clase, así como para deportistas y aventureros, es ese escritor con ínfulas de Stephen King, cuyos libros atesoran éxitos y poseen la capacidad de influir sobre los lectores más jóvenes y emocionables.

De la Cruz en la dirección y Lorente en la interpretación, tan física como intelectual, ponen toda la carne en el asador para lograr un film de ambiente irrespirable y tensión in crescendo, aunque para ello se tomen su tiempo en un comienzo dilatado y moderado a pesar de su corto metraje. Sin embargo, pronto se atisba su artificiosidad cuando para progresar en una trama de inspirado arranque, se suceden episodios tan casuales como atropellados para que el conjunto disfrute de los giros habituales del género, aunque argumentalmente poco o nada aporten a su sustancia. En este sentido, la tragedia del principio o la habitual infidelidad apenas proporcionan fuelle a la empresa, si no es para generar cierto sentido de cuento moralizante con castigo incluido.

Bien la recreación de ambiente y espacio, y muy bien la atención a los detalles, especialmente los escatológicos que tanto se obvian y que aquí colaboran en dar naturalidad y credibilidad a la trama. Pero mal el uso a veces indiscriminado y fuera de lugar de la banda sonora. Lorente se esfuerza con un trabajo agotador, y triunfa, mientras el director demuestra pericia, pero el conjunto exhibe una diatriba a menudo forzada que, dada su escasa duración, genera dudas sobre la habilidad de un producto que acaba así revelándose imperfecto, algo que Hitchcock nunca se hubiera pedonado.

sábado, 30 de mayo de 2026

A LA CARA Gestión del dolor en compañía

España-Bélgica 2025 95 min.
Dirección
Javier Marco Guion Javier Marco y Belén Sánchez-Arévalo Fotografía Anna Franquesa Solano Música Margaret Hermant Intérpretes Manolo Solo, Sonia Almarcha, Roberto Álamo, Elena Zumel, Marco Zorrilla, Rulo Pardo, Dani Pérez Prada Estreno en el Festival de Gijón 17 noviembre 2025; en salas 29 mayo 2026

Antes de dirigir a Emma Suárez y Roberto Álamo en la emotiva y sentimental Josefina, Javier Marco ganó un Goya por el cortometraje que ahora desarrolla junto a los dos mismos protagonistas, Manolo Solo y Sonia Almarcha. Propone una radiografía de la cobardía de los haters que, enmascarados en el anonimato que les proporciona internet, se dedican a insultar y despotricar contra famosos cuyas vidas y circunstancias ni conocen ni les interesa. Solo, con su habitual sobriedad y expresiva mirada, es ese hombre al que un día le visita su víctima, una famosa presentadora de televisión de ideas presuntamente polémicas, que en plena crisis personal y sentimental, aprovecha la puesta en alquiler de una habitación del chalé en el que habita él, para exigir que rinda cuentas de sus palabras y hechos.

El reto acaba convirtiéndose en una incómoda convivencia para él y un refugio ante la desesperada huida al que se ve abocada ella. Mientras tanto, la precisa y solemne dirección de Marco y la concisa dramaturgia de Belén Sánchez-Arévalo, que nada tiene que ver con Daniel, colocan frente a frente a dos personas que pronto se revelan heridas, en permanente duelo y con un sentido de la responsabilidad que les hunde y desespera. Todo ello haciendo acopio de paciencia, procurando llenar supuestos huecos narrativos con una elocuencia del silencio y la mirada que desarma, aunque a menudo no sepamos muy bien por qué dirimen su dolor de la manera en que lo hacen, y lo que es peor, en qué consiste exactamente el dolor del hombre, pues el de ella queda perfectamente claro desde el principio, aunque no tanto así su manera de gestionarlo.

Queda por lo tanto una película interesante y hasta cierto punto inquietante, pero imperfecta en sus cometidos e imprecisa en sus objetivos, no obstante el extraordinario esfuerzo interpretativo de su pareja protagonista. Se agradece que abra su espacio ambiental respecto al cortometraje de referencia, así como una galería de personajes que sirven al menos para aliviar la incomodidad que se produce entre sus dos personajes principales. 

CORREDORA Entre el deporte y la psicopatía

España 2026 96 min.
Dirección
Laura García Alonso Guion Laura García Alonso y Pol Cortecans Fotografía Gina Ferrer Música Susana Hernández “Ylia” Intérpretes Alba Sáez, Marina Salas, Álex Brendemühl, Claudia Gallego, Albert Ruiz, Jordi Farrés, Marta Bessa Estreno en el Festival de Málaga 6 marzo 2026; en salas 29 mayo 2026

El deporte sirve a la joven directora Laura García Alonso como detonante para una enfermedad mental, convirtiendo esta película en un híbrido ensayista sobre el esfuerzo titánico que hay que hacer para destacar en cualquier faceta de la vida, a la vez que una llamada de atención sobre la inestabilidad emocional que se sufre por herencia y que exige la mayor de las atenciones por parte de quienes rodean al o la paciente. Un tema, como se puede observar, muy maduro y delicado para un debut, sobre todo cuando quien lo plantea es tan joven. Claro que, al margen de haber realizado varios cortometrajes y la serie de televisión Asfalto, García Alonso ha sido asistente de dirección en varios reconocidos largometrajes, entre ellos Julieta y su debut absoluto Los inocentes. Todo esto quizás le da riendas suficientes para encarar con tanta sobriedad y destreza el drama que sufre un importante porcentaje de población, ese brote psicótico que asoma cuando se enciende la mecha. Un detonante que bien puede ser un trauma, un dolor, un sufrimiento insoportable o, como es el caso, un reto asfixiante, el objetivo que marca una existencia.

Es lo que le ocurre al personaje interpretado por la también debutante Alba Sáez, cuya exigencia consigo misma para ganar el campeonato de España de atletismo en la modalidad de corredora de fondo, le lleva a destapar una patología que le persigue desde el nacimiento, pero sin graves consecuencias hasta que tal nivel de exigencia lo descubre. Puede que sea el signo de los tiempos, que nos lleva a tomarnos la vida como un reto permanente, una autoexigencia que acaba en destrucción sino se toman las medidas pertinentes. Pero el film de García Alonso es también una crónica tierna y distendida sobre el amor fraternal, cómo el apoyo y el seguimiento son fundamentales para la sanación, y en este sentido Marina Salas, a quien hace poco veíamos en un papel diametralmente opuesto, pérfido y desquiciado, en Caminando con el diablo, hace un trabajo espléndido como hermana entre la comprensión y el desconcierto, pero siempre ahí, ayudando y tendiendo la mano que, a veces en contra de su propia voluntad, lleva a una catarsis fundamental para superar tan grave crisis.

Puede que, en el lado negativo, la directora y guionista se tome algo a la ligera la enfermedad, que asoma cuando conviene, despreciando un camino aún más tortuoso para quien la sufre y quienes le rodean, y que genera habitualmente consecuencias más desastrosas e irreversibles. En este sentido, parece deambular cierto desprecio por la terapia narcótica que resulta ajena a una realidad que exige lamentablemente la intervención de fármacos para superarla, no basta la voluntad. Con todo, se trata de un film necesario, sólido y contundente, que mereció en la pasada edición del Festival de Málaga el premio Asecan a la mejor ópera prima.