domingo, 27 de septiembre de 2026

EARTH, WIND & FIRE (TO BE CELESTIAL VS. THAT'S THE WEIGHT OF THE WORLD) No hay democracia en una banda

USA 2026 119 min.
Dirección
Shmir “Questlove” Thompson Fotografía Emily Topper Música Questlove y Ray Angry Documental Estreno en el Festival de Tribeca 3 junio 2026; en Estados Unidos (Internet) 7 junio 2026

Firme abanderado del orgullo de raza y la influencia de la música negra en Estados Unidos, Questlove saltó a la fama hace unos años con su documental Summer of Soul, sobre el Festival Cultural de Harlem que se celebró en 1969 y que le valió un Oscar, un Bafta y el premio al mejor documental en Sundance, donde también se alzó con el del público en esa categoría. Tras varios años ejerciendo como consultor y testigo en diversos trabajos de similar índole, vuelve a la dirección con este trabajo centrado en el mítico grupo de música afroamericana que vivió la cumbre de su éxito entre los años 1975 y 1980, Earth, Wind & Fire. Muchas personas compartimos con ellos adolescencia y nos enamoramos de su sonido y estilo. Emergieron a finales de los sesenta, buscando su voz y enlazando discos que fueron paulatinamente recibiendo el beneplácito de crítica y público, hasta que en el año referido lanzaron su primer sencillo sofisticado y profundamente comprometido, That’s the Way of the World, citado en el subtítulo de este documental pero cambiando camino por peso, pues la crónica se centra fundamentalmente en Maurice White, fundador y alma mater del conjunto.

Un personaje, como otros, marcado por una infancia difícil y cierta sensación de abandono que le llevó a polémicas decisiones en su vida personal y profesional. Una personalidad tan singular y marcada que no deja resquicio al resto de la banda para la toma de decisiones y el camino a seguir artísticamente, como bien afirma Philip Bailey, una de las voces más destacadas del grupo, cuando asegura que no hay democracia en una banda. Testimonios de destacadas personalidades como Stevie Wonder, Lionel Richie, Flea de los Red Hot Chilli Peppers, H.E.R. o los mismísimos Barack y Michelle Obama, fervientes admiradores del grupo que lanzó Boogie Wonderland y Let’s Groove, se alternan con miembros de la banda y colaboradores esenciales, como Verdine White, bajista y hermano del protagonista, o David Foster, que les ayudó a adaptarse a los sonidos de los ochenta, aunque ello conllevara el final de su marca. Relevantes resultan también los testimionios de familiares y allegados, como la viuda de White o sus hijos, legítimo e ilegítimo.

Todo eso aderezado con tal multitud de documentos gráficos que resulta casi imposible seguir todo al detalle, aunque por el camino advertimos anécdotas como que Stevie Wonder se inspiró en Shining Star para el riff con el que arranca I Wish , o que White compuso Fantasy inspirado por Encuentros en la tercera fase. De ahí la obsesión del líder por la vida extraterrestre y la cultura del antiguo Egipto, plasmada también en algunas de las portadas más icónicas del grupo. Sorprende además la clarividencia de White para montar conciertos espectáculo a imagen de los que hoy abundan, pero décadas antes. Se deja para el final un pequeño homenaje a September, tan emotivo como resplandeciente, aunque lamentamos que Questlove haya olvidado introducir la secuencia de Robot Dreams que ensalza la exultante alegría que transmite este icónico e imperecedero tema de los setenta.

sábado, 26 de septiembre de 2026

LA BOLA NEGRA Fresco ambicioso de un país siempre dividido

España-Francia 2026 158 min.
Dirección
Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi) Guion Los Javis y Alberto Conejero, según su obra “La piedra oscura” basada en una idea de Federico García Lorca Fotografía Gris Jordana Música Raül Fernández Miró Intérpretes Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Carlos González, Milo Quifes, Penélope Cruz, Glenn Close, Lola Dueñas, Antonio de la Torre, Albert Plá, Hugo Welzel, Antonio Dechent, Yenesi, Julio Torres, Natalia de Molina, Mona Martínez, Alberto Cortés, María Morales, Gio Torino, Francesco Migliori, Nuria Mencía Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2026; en España 25 septiembre 2026

Hay películas a las que es imposible acercarse sin prejuicio alguno y sin haber sufrido tanta intoxicación previa que nos impida ser completamente objetivos y sinceros con lo que hemos visto y oído. Surge casi inevitablemente la decepción, sin que apenas logremos librarnos de ella salvo con una revisión o el imprescindible paso del tiempo. Habría que haber participado de su puesta de largo y esos veinte minutos históricos de ovación en Cannes para vivir esta película-acontecimiento con absoluta libertad de juicio. Desde entonces los elogios y los premios han sido tantos como vaticinios sobre los siempre codiciados aunque devaluados Oscar, a pesar de que una vez más se escapó la Palma de Oro y otros festivales sólo se han atrevido a premiarla con la bendición del público. Algo parecido a lo que le ocurrió el año pasado a Sirat, hasta que llegó Los domingos para poner fin a sus sueños de gloria. La historia se repite, con El Deseo, la productora de Almodóvar, otra vez liándola gorda. Pero esta vez la gesta ha sido épica, nunca antes una película española, y posiblemente de cualquier otro país, había logrado en nuestro país no sólo estrenarse en más de doscientas cincuenta cines, la mayoría duplicando, triplicando o incluso cuatriplicando salas y horarios el día del estreno, y con tanto vendido de antemano que se hacía misión imposible lograr una localidad decente para enfrentarse a lo que se considera ya la película del año.

Noventa años después del asesinato de Federico García Lorca a manos de las fuerzas golpistas franquistas, hecho execrable donde los haya y que pone muy de manifiesta la hoy tan por muchos venerada crueldad fascista, Los Javis lo recuerdan con una obra mastodóntica y definitiva. Lo hacen a partir de dos fuentes literarias, las escasas páginas conservadas de una obra póstuma del poeta granadino protagonizada por un alter ego decidido a reconocerse a sí mismo y confirmar su homosexualidad, y la obra de Alberto Conejero estrenada en 2015 y reconocida con cinco premios Max, en la que fantasea con este episodio conectándolo con la relación que surge entre un apuesto preso republicano, personaje real que fue última pareja de Lorca, Rafael Rodríguez Rapún, y su vigilante, un supuesto fascista traicionado por las fuerzas aéreas de Mussolini en un episodio que recuerda al Guernica de Picasso, estampida equina incluida. Unos trabajos muy depurados de Miguel Bernardeau, sobresaliente en La fiera y Querer, y el mejor debut de un actor en mucho tiempo, el cantautor Álvaro Lafuente Calvo, más conocido como Guitearricadelafuente. Los Javis aportan un tercer eje, en forma de hombre homosexual con pareja que vive con normalidad su condición en Madrid, como venimos haciéndolo muchos desde hace ya tiempo, sin que la crueldad ni la inmerecida vergüenza haya hecho mella en nosotros, gracias a la salvaguarda de un Estado humano, sensible y coherente con las demendas de una sociedad sana y justa.

Una estructura y una narrativa, en forma y fondo, que mucho nos recuerda a la fascinante Las horas de Stephen Daldry, también repartida en tres historias, con una escritora, Virginia Woolf, reprimiendo sus sentimientos, una ama de casa luchando por ser sincera consigo misma, y con las mismas consecuencias maternofiliales que se apuntan aquí, y una moderna señora Dalloway viviendo su condición con libertad y felicidad, mientras intenta poner orden en el pasado. Todo encaja, sin quitarle méritos a una producción expansiva y holgada, plagada de buenos momentos como el baile flamenco en el café granadino, ingrediente indispensable de la iconografía lorquiana, como también lo es la excelente actuación de Penélope Cruz como diva cabaretera, otro exponente del imaginario homosexual y lorquiano. Merece destacarse también la magia de la nieve, donde convergen la vergüenza y la desesperación de las desheredadas y los marginados, quienes sufren y han sufrido por su decisión de vivir el amor y el deseo con libertad y consecuencia. Se trata de otro de esos momentos con los que Los Javis parecen querer emular la poética lorquiana, quizás con más ambición que verdadero acierto, aunque no por quedarse cortos resultan menos emotivos.

Para que todo no sean parabienes, a La bola negra quizás le cuesta emprender vuelo, pero que cuando lo hace, engancha y enamora, aunque quizás lo hubiera hecho todavía más si hubiésemos tenido el privilegio de adentrarnos en ella sin tanta intoxicación mediática. Glenn Close representa otro bastión en toda esta iconografía de nuestro siglo XX, cual Ian Gibson femenino que nos conoce mejor que nosotros mismos. Si no fuera por esa manía de hacer que los extranjeros dominen a la perfección la gramática española pero con un acento imposible, su participación habría resultado antológica. Mención especial merecen también la música, rabiosa y expresiva, de Raül Fernández Miró, más conocido como Raül Refree, y la oportuna y atrevida inclusión de fantasías militares homoeróticas para redondear todo ese misticismo gay que todavía resulta tan necesario reivindicar, por encima de otras consignas que sólo buscan la infelicidad y el trauma del semejante.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

TIEMPO DE VICTORIA La cuestión climática

Título original: Pressure
Reino Unido-Francia-USA 2026 101 min.
Dirección
Anthony Maras Guion Anthony Maras y David Haig, según la obra del segundo Fotografía Jamie Ramsay Música Volker Bertelmann Intérpretes Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Chris Messina, Damian Lewis, Tamsin Topolski, Con O’Neill Estreno en Estados Unidos 29 mayo 2026; en Reino Unido 9 septiembre 2026; en España 18 septiembre 2026

Igual que el título original, Presión, juega al doble sentido de la presión atmosférica y la que se ejerece sobre una cuestión delicada cuando el tiempo apremia, la anodina traducción al castellano parece también querer jugar a ese doble sentido, en este caso en relación al tiempo, atmosférico y del calendario. Ocho años después de contarnos otra historia real, la que vivieron los huéspedes y trabajadores del hotel Taj Mahal en la película Hotel Bombay protagonizada por Armie Hammer, el director británico Anthony Maras, impulsado por los productores de otra historia bélica reciente, El instante más oscuro, nos ofrece ahora este interesante thriller que aborda el desembarco de Normandía desde un punto de vista prácticamente inédito, el de las condiciones meteorológicas para llevarlo a buen puerto. Churchill vuelve en cierta manera a estar detrás del argumento, como mandatario ausente pero fundamental para que Eisenhower confíe casi ciegamente en el meteorólogo James Stagg.

Película de despachos y amplias habitaciones en uno de esos castillos británicos de la antigua aristocracia que sirvieron de base a tantos destacamentos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, no puede disimular su origen teatral, pero tampoco le hace falta. Unos buenos y documentados diálogos, unas interpretaciones sólidas y una precisa dirección capaz de dosificar los elementos para lograr, pese al conocimiento de la historia, la tensión necesaria, logran una estimable película que aporta otro aspecto destacable a una crónica, la del Día D, tantas veces llevada al cine. Arranca con el desastre de la Operación Tigre, unos ejercicios preparativos del desembarco que tuvieron lugar un par de meses antes y se saldaron, merced al clima y una serie de errores estratégicos, con la muerte de más de setecientos soldados inexpertos estadounidenses. Un dramático acontecimiento que sirve para mostrar la postura del general estadounidense frente al verdadero desembarco, meticulosa, precisa y sin concesión alguna al margen de error.

La obstinación de Stagg, magníficamente interpretado por Andrew Scott (Ripley, Desconocidos), y la lealtad ciega a su profesión, por encima incluso de dramas personales, se convierte en leit motiv de una cinta que muestra la lucha entre la precisión y la oportunidad, manifiesta en el otro meteorólogo al que da vida Chris Messina, mientras un estupendo Brendan Fraser, sacando una vez más provecho al Oscar recibido por La ballena, exhibe confianza y rabia a partes iguales como Ike. El resto del reparto cumple perfectamente, con Kerry Condon como comprensiva asistenta de Eisenhower, y Damian Lewis como el polémico general Montgomery, a la cabeza. Film correcto desde todo punto de vista, interesante en cuanto a cómo aborda un episodio tan trillado, e inquietante en cuanto a la forma de conducirlo su artesano realizador. La música de Volker Bertelmann, ganador de un Oscar por Sin novedad en el frente, potencia el carácter inquietante de la película.

martes, 22 de septiembre de 2026

COYOTE VS. ACME Brillante en la forma, insuficiente en el fondo

USA 2026 103 min.
Dirección
Dave Green Guion Sammy Burch, Ian Frazier, James Gunn y Jeremy Slater Fotografía Brandon Trost Música Steven Price Intérpretes Will Forte, Lana Condor, John Cena, P.J. Byrne, Tone Bell, Martha Kelly, Luis Guzmán y las voces de Eric Bauza y Candi Milo en versión original. Estreno en Estados Unidos 28 agosto 2026; en España 18 septiembre 2026

Aunque a la hora de las comparaciones surge inmediatamente a la mente ¿Quién engañó a Roger Rabbit?, no hay que olvidar que nos encontramos con una película basada en los clásicos personajes de los Looney Tunes de Warner Bros., que también ha producido su particular serie de películas animadas, generalmente con el conejo de la suerte como protagonista, e híbridos, con Space Jam y Looney Tunes: De nuevo en acción a la cabeza, a los que pertenece esta nueva aventura. A punto de quedarse sin financiación, en el cajón del olvido, debido a la poca confianza que en ella depositó Warner, quizás temerosa de que como gran corporación pudiera ser perjudicada por su aparentemente reivindicativo mensaje, Ketchup Entertainment logró hacerse con los derechos de distribución, y de esa manera el proyecto vio finalmente la luz.

Quizás no sea Ninja Turtles: Fuera de las sombras, un intento de relanzar a las Tortugas Ninja en el cine, con Megan Fox y la inconcebible participación de Laura Linney, el mejor reclamo de su director, Dave Green, pero es el único que conocemos. Sorprende por lo tanto que sea capaz de dar ritmo y lidiar con los sofisticados efectos visuales de esta película. Gran parte del mérito está, naturalmente, en el equipo técnico, a estas alturas por supuesto capaz de mejorar los grandes aciertos de la cinta de Robert Zemeckis, y esos títulos de Warner que hemos destacado. Con Looney Tunes: El día que la Tierra explotó, un film completamente animado, estrenado hace un par de años, como ilustre precedente, Coyote vs. Acme se presenta como aventura envenenada, toda vez que traiciona un acertado alegato contra la manipulación de las grandes corporaciones empresariales y sus artimañas para generar consumo a diestro y siniestro, con una historia de mero oportunismo para hacerse con la presa tan ansiada. Da así al traste con las premisas originales, quizás satisfaciendo de esta forma los deseos de la todo poderosa Warner, y quedándose en un inofensivo y a la postre decepcionante juguete caro e indiscutiblemente entretenido.

Falto de una personalidad identificable, a pesar de atesorar un Oscar por Gravity, el compositor británico Steven Price se adapta al estilo mickeymousing de las bandas sonoras en este tipo de producciones. Queda, por supuesto, una por momentos hilarante sucesión de gags visuales y los consabidos y divertidos contratiempos del desgraciado Coyote, mientras un desfile interminable de personajes entrañables de nuestra infancia, como Piolín, el Pato Lucas, Porky, el Demonio de Tasmania y, por supuesto, Bugs Bunny, lograrán hacer las delicias del más recalcitrante espectador o espectadora.

lunes, 21 de septiembre de 2026

RESIDENT EVIL Espeluznate odisea en Raccoon City

USA-Alemania 2026 95 min.
Dirección
Zach Cregger Guion Zach Cregger y Shay Hatten, según el videojuego de Capcom Fotografía Dariusz Wolski Música Ryan & Hays Holladay Intérpretes Austin Abrams, Paul Walter Hauser, Kali Reis, Zach Cherry, Johnno Wilson, Andrea Miltner Estreno en Estados Unidos y España 18 septiembre 2026


El cine adaptó con cierta brevedad este célebre videojuego creado por la nipona Capcom, en el que unos seres mutantes productos de una extraña epidemia, nos obligaban a luchar denostadamente por la supervivencia. Entre 2002 y 2017 se realizaron seis películas, todas protagonizadas por Milla Jovovich. Cuatro años después hubo un vano intento de reflotar la saga. Toca ahora olvidarse de todo aquello, cuyo valor cinematográfico era ciertamente ínfimo, y dejarse llevar por la nueva propuesta de Zach Cregger, actor, director, productor y guionista que ha encontrado en el género fantástico su campo perfecto de trabajo, tras intentarlo en la comedia y triunfar definitivamente con Barbarian y, sobre todo, Weapons.

Por su parte, Austin Abrams, a quien ya vimos en este éxito de Cregger que le valió un Oscar a Amy Madigan por su interpretación de la tía Gladys, y veremos pronto en el estómago de una ballena en Whalefall, se mete en el papel de un desgraciado repartidor médico cuya misión le llevará a la tan temida Raccoon City después de atravesar una serie de inquietantes aventuras plagadas de seres infernales que ponen su ingenio e inteligencia a prueba cual Ulises llevando a cabo su largo y fatigoso viaje. El protagonista de esta excelente gesta sólo tiene un día para intentar ponerlo todo en orden, zafarse de las criaturas y llevar a buen puerto su importante misión. Nosotros y nosotras, mientras tanto, le acompañamos en una experiencia inmersiva impecable, como si estuviéramos manejando un joystick. De hecho, el desarrollo se abandona de vez en cuando a la imagen subjetiva, como si efectivamente de un videojuego se tratara.

Entre los mayores aciertos de la cinta se encuentra su genuina creatividad, por cuanto Cregger prescinde del desarrollo argumental original para abandonarse a un viaje propio y personal, al que la acertada interpretación de Abrams, capaz de proyectar tanto humor como horror, aporta un elevado porcentaje de éxito. La puesta en escena y una igualmente acertada banda sonora que parece un homenaje a La cosa, atmósfera y mutantes criaturas incluidas, completan este esmerado y entretenidísimo viaje hacia las profundidades del infierno. Por cierto, la música de Morricone para la película de Carpenter parecía en sí misma un homenaje al estilo musical del propio director, que se encargaba habitualmente de las bandas sonoras de sus películas.

PIZZA MOVIES Amor, gastronomía y cinefilia

España 2026 95 min.
Dirección Carlo Padial Guion Carlo Padial, Desirée de Fez y Carlos de Diego Fotografía Patricio Vial Música Javier Rodero Intérpretes Berto Romero, Judit Martín, Bruna Cusí, Javier Botet, Miguel Noguera, Raúl Arévalo, Tamar Novas, Josep Seguí, Leon Martínez, Melina Matthews, Joaquín Reyes, Belén Barenys Estreno en el Festival de Málaga 11 marzo 2026; en salas (no en Sevilla) 15 mayo 2026; en Movistar Plus+ 18 septiembre 2026

Casi una década después de presentar, también de la mano del cómico Berto Romero, el muy discutible falso documental Algo muy gordo, y tras varios trabajos para la televisión, Carlo Padial parece haber dado en la diana con esta película que, tras su paso por el Festival de Málaga, encontró una muy limitada distribución en nuestros cines. Una plataforma digital la recupera ahora para deleite de aficionados y aficionadas al humor sutil, irónico e inteligente. Si además tenemos una especial relación con el mundo de la crítica cinematográfica, la empatía es aún mayor. Romero y la poco convencional y habitual colaboradora de Marc Giró, Judit Martín, dan vida a una pareja en crisis laboral. Él, diseñador gráfico, asume su trabajo de forma poco estimulante, mientras ella se da cuenta de que su oficio como crítica de cine está llegando al final, debido a la crisis en el sector. 
La solución llega de la mano de un negocio algo esperpéntico pero bastante divertido, al que alude el título del film.

A lo largo de hora y media asistimos a la gestación de una idea, alrededor de la cual van surgiendo una serie de personajes entre ruines y narcisistas, a los que prestan rostro un nutrido grupo de famosos. Mientras, una sucesión de divertidos gags, visuales y hablados, van dando forma a una comedia que por momentos nos recuerda a la celebrada serie de televisión Poquita fe. Pero aquí el desarrollo es más lineal, respondiendo a unos parámetros más clásicos.

Poco a poco vamos entendiendo que no sólo hay queja por la paulatina falta de crítica profesional en esta comedia barcelonesa, sino una historia de comprensión y diálogo que cristaliza en una emotiva historia de amor y respeto, a la que ni las demandas judiciales ni el ruin despropósito de los envidiosos, pueden hacer sombra. Romero y Martín ayudan sobremanera con su acertada interpretación a que la historia avance y convenza, mientras Padial lo adereza todo con seriedad y acierto, dejando en manos de los guionistas, él incluido, que la comedia fluya con gracia y frescura.

BAD APPLES No es cosa de risa

Reino Unido 2025 99 min.
Dirección
Jonatan Etzler Guion Jess O’Kane, según la novela de Rasmus Andersson Fotografía Nea Asphäll Música Chris Roe Intérpretes Saoirse Ronan, Eddie Waller, Nia Brown, Jacob Anderson, Rakie Ayola, Robeert Emmas, Sean Gilder Estreno en el Festival de Toronto 7 septiembre 2025; en España 11 septiembre 2026; en Reino Unido 18 septiembre 2026

Se agradece que de vez en cuando haya alguna película que nos cuente algo nuevo y diferente, pero más si se hace de forma más hábil y coherente de lo que lo hace ésta. Es verdad que nos encontramos dentro de los parámetros siempre grotescos y absurdos de la comedia negra, más cerca del morbo turbio sueco, ya que su joven director lo es, que del más elegante y afable británico, que lo produce. Pero estamos hablando de educación, de esa terrible y mal pagada empresa del educador y la educadora, que tienen, o al menos deben, emplear toda su energía para lograr cierto equilibrio en el conjunto del alumnado que se les encomienda.

Es lo que le pasa al personaje que interpreta con acierto y ahínco Saoirse Ronan, que precisamente ha crecido ante nuestros ojos desde la ya lejana Expiación hasta nuestros días. Se topa con una manzana podrida – otra vez nuestros ingeniosos distribuidores nos han negado una traducción del título adecuado al tema – y adopta soluciones muy discutibles para zafarse de ella. Sin embargo, la personalidad constantemente cambiante de dicha manzana, lastra parte de los resultados, mientras el resto se evidencia algo falto de cohesión y convicción, de forma que el esperpéntico espectáculo se deja ver como lo que es, un divertimento excéntrico y hasta cierto punto sofisticado.

Por el camino, se van apuntando sin demasiada intensidad de análisis, otros perfiles igualmente tratables desde el punto de vista psicológico, generando un trío en cierto modo psicótico formado por la educadora, la manzana aludida y una niña que da tanto miedo como el propio retratado. Los tentáculos de la trama alcanzan finalmente a una sociedad que, una vez más, se nuestra tan podrida como lo es en realidad, primando el interés egoísta sobre la solución moderada y acertada, convirtiéndose esto y su depurada puesta en escena, en verdadero atractivo de una cinta que podría haber dado mejores frutos.