sábado, 11 de abril de 2026

A UNA ISLA DE TI Previsible comedia con fondo turístico

España 2026 102 min.
Dirección
Alexis Morante Guion Fernando Pérez, Alexis Morante y Paula López Cuervo Fotografía Carlos García de Dios Música Lucas Vidal Intérpretes Freddie Dennis, Jaime Zatarain, Julia Martínez, Toni Acosta, Carlos González, Alba Goya, Leticia Etala, Aïda Ballmann, Horacio Colomé Estreno en el Festival de Málaga 10 marzo 2026; en salas 10 abril 2026

Nacido en Algeciras, Alexis Morante dirigió un documental sobre Camarón y se curtió realizando documentales y video clips para David Bisbal, Bunbury y Héroes del Silencio. En 2022 dio el salto al largometraje con El universo de Óliver, un fallido ejercicio nostálgico de trasplantar la atmósfera del cine juvenil estadounidense y ochentero a nuestra idiosincrasia. Después vino la más lograda ¿Es el enemigo? La película de Gila, que contó con más aprecio de la crítica que del público. Y ahora nos ofrece este viaje turístico a Gran Canaria y Fuerteventura a través de una previsible y condescendiente comedia romántica gay con apenas otros atractivos que los paisajes y la gastronomía de las islas.

Un catálogo de situaciones arquetípicas, enredos incluidos y el siempre socorrido artilugio cómico de puertas que se abren y cierran, se añade a un reparto de personajes aún más tópicos. Un joven inglés, el impersonal y desconocido Freddie Dennis, despechado por las infidelidades de su prometido, la joven canaria que conoció en Londres, una Julia Martínez incómoda en un papel decididamente ñoño, en las antípodas de su inquietante papel en Subsuelo, y el padre de éste, un Jaime Zatarain que resuelve su capacidad de seducción a fuerza de sonrisas y guiños forzados, mientras espera su oportunidad para convertirse en nuevo galán del cine español, conforman el trío protagonista.

A ellos y ella se unen la omnipresente Toni Acosta con sus tretas habituales, Carlos González perpetuando los gestos que ya había ensayado en series como Maricón perdido, y un puñado de personajes prescindibles, algunos y algunas extraídas de la farándula canaria. Se deja ver sin molestar, sobre todo gracias a sus hermosas localizaciones, pero no aporta nada, ni siquiera a nivel meramente lúdico o festivo.

LA BUENA HIJA Una difícil decisión de futuro

España-USA-Bélgica 2025 101 min.
Dirección
Júlia de Paz Solvas Guion Júlia de Paz Solvas y Nuria Dunjó Fotografía Sandra Roca Música Natasha Pirard Intérpretes Kiara Arancibia, Janet Novás, Julián Villagrán, Petra Martínez, Anna Cerveró, Tamara Casellas Estreno en el Festival de Málaga 12 marzo 2026; en salas 10 abril 2026

Sorprende que esta dura e irrespirable película no lograra ningún reconocimiento en el recién celebrado Festival de Málaga. La joven cineasta Júlia de Paz Solves realizó en 2021 Ama, un interesante largometraje sobre la maternidad en solitario cuando apenas se tienen medios para mantenerse, a cuya protagonista, Tamara Casellas, siempre con niña o niño en brazos, hace un guiño en este nuevo trabajo. Ese mismo año realizó el cortometraje Harta, del que La buena hija es ahora su versión alargada y enriquecida. Entre tanto ha colaborado con Alauda Ruiz de Azúa en la creación de la magnífica serie Querer, y ha dirigido junto a Clara Roquet la serie Las largas sombras
No cabe duda de que pertenece, tanto por nacimiento como por círculo de amistades, a la nueva generación de cineastas españolas que tanto están haciendo por visibilizar los problemas que acucian a la mujer, especialmente en relación al machismo imperante.

Una difícil separación conyugal, manchada por una supuesta violencia machista de la que la cinta nunca se hace eco explícito, se erige en telón de fondo de la difícil situación anímica y psicológica que atraviesa su protagonista, una adolescente con problemas de afectividad e identidad frente a la compleja relación de sus padres, aparentemente distanciados por una orden de alejamiento. Su comportamiento en el ámbito educativo, junto a sus amigas y los primeros y tímidos escarceos sexuales, y frente al entorno familiar, es tratado con tanto acierto como delicadeza, mientras cierta sensación de desasosiego se va adueñando no sólo de la joven protagonista, una excelente Kiara Arancibia, sino del público, al que se hace difícil digerir el sufrimiento existencial de la adolescente, por muy discreta y delicadamente que éste sea tratado.

Todo acaba así convirtiéndose en una sucesiópn, bien estructurada y sometida a una ardua reflexión, de sensaciones e impresiones que acaban dejando tan mal cuerpo como dolor e incomprensión sufre su vulnerable protagonista, víctima del terror más nauseabundo y a la postre racional imaginable. Con esta cinta, la realizadora catalana se confirma como una de las voces más elocuentes y convincentes del actual panorama social español, una autoridad en temas de igualdad y educación, que tanta falta nos hace. A la vez, somete a su protagonista a una dura pregunta que no sabe contestar, ¿y tú qué es lo que quieres?

viernes, 10 de abril de 2026

ESTRENO EN EL REAL DE "LA NOVIA VENDIDA"

Vista la expectación generada por el estreno el próximo 14 de abril de la ópera checa por antonomasia, La novia vendida de Smetana, en el Teatro Real de Madrid, donde únicamente parece existir la Cultura según nuestros medios generalistas, recordamos la estupenda impresión que nos generó este título cuando la vimos en el Teatro Nacional de Praga hace casi tres años. Quizás sirva de referencia para quienes tengan la suerte de verla ahora, en un montaje ciertamente prometedor, en la capital.

ATRAPANDO A UN MONSTRUO Otro horrendo cuento infantil

Título original: Dust Bunny
USA 2025 106 min.
Guion y dirección
Bryan Fuller Fotografía Nicole Hirsch Whitaker Música Isabella Summers Intérpretes Mads Miklkelsen, Sophie Sloan, Sigourney Weaver, Sheila Atim, David Dastmalchian, Rebecca Henderson, Line Kruse, Caspar Phillipson Estreno en el Festival de Toronto 9 septiembre 2025; en Estados Unidos 12 diciembre 2025; en España 10 abril 2026

No vamos a negarle talento y creatividad a Bryan Fuller, creador de series icónicas como Short Treks o Discovery, ambas a partir del universo trekkie, o Hannibal, basada en el personaje de El silencio de los corderos. Pero no cabe duda de que este supuesto cuento infantil contemporáneo con el que debuta en el largometraje cinematográfico, constituye todo un despropósito en la línea de lo que nos tiene acostumbrados y acostumbradas el cine estadounidense de las últimas décadas. Así, a un imaginario fantástico y extremadamente creativo, se une la habitual violencia sin la que no parece avanzar prácticamente ninguna historia generada en el país norteamericano.

Una niña imagina un monstruoso conejo a partir de una pelusa - el conejito de polvo del título original -, pero son otros los peligros que le acechan a ella y a su desaparecida familia, por lo que el monstruo acabará convirtiéndose en su protector, con la ayuda inestimable de un misterioso vecino experto en artes marciales, que también resulta tener una violenta profesión y a quien da vida un algo despistado Mads Mikkelsen, auspiciado por una suerte de diabólica madame interpretada con cierto histrionismo por Sigourney Weaver. Por cierto, no falta el guiño a Alien.

Unos efectos visuales y una dirección artística sorprendentes, lo que convierte prácticamente al film en uno animado pero con incursiones humanas, no nos parecen motivo suficiente para celebrar una película en la que la violencia vuelve a tomar las riendas del asunto, esta vez además con niña protagonista, testigo de todo tipo de barbaridades, y pretendiendo en su conjunto erigirse en moderno cuento de hadas. Eso sí, el monstruo, gracias a un diseño acertadamente infantiloide, acaba resultando simpático, y la banda sonora de Isabella Summers, inspirada y magníficamente orquestada, quizás junto al diseño artístico, lo mejor de la cinta.

FRATERNIDAD ANDALUZA EN LA ROSS, A FALTA DE LA CARNAL

Sinfónico 10. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Jone Martínez y Auxiliadora Toledano, sopranos. Filip Filipoviç, tenor. Coro de la Orquesta Ciudad de Granada, dirigido por Héctor Eliel Márquez. Lucas Macías, dirección. Programa: Obertura Las Hébridas o La gruta de Fingal Op. 26, y Sinfonía nº 2 en si bemol mayor Op. 52 “Lobgesang”, de Mendelssohn. Teatro de la Maestranza, jueves 9 de abril de 2026


El décimo programa del abono sinfónico de esta temporada debía ser el más largo, con casi cuarenta minutos de primera parte y setenta de la segunda, separados por una pausa de más de veinte. La repentina indisposición de la soprano israelí Chen Reiss, obligó a suprimir parte del repertorio hasta dejarlo en apenas hora y media que discurrió sin pausa gracias al enorme desequilibrio entre las dos piezas que sobrevivieron del programa.

Es una pena que no pudiéramos disfrutar de las cuatro canciones seleccionadas de Fanny Mendelssohn, sobre todo porque son menos accesibles en la versión orquestal arreglada por Tal-Haim Samson. Era la única opción posible para justificar el título de la propuesta inicial, Fanny y Felix, relegando una vez más a la pianista y compositora a un papel absolutamente secundario frente a la popularidad de su hermano, a pesar de los esfuerzos que en los últimos años hemos experimentado de cara a reivindicar su talento como autora.

Tampoco pudimos escuchar otra pieza raramente programada, la escena dramática Infelice! Già dal mio sguardo, uno de los ejemplos más representativos del tímido acercamiento de Felix Mendelssohn a la ópera italiana, fruto de uno de los imprescindibles encargos de la Real Sociedad Filarmónica de Londres. Así las cosas, nos quedamos con la archiconocida y sobre programada obertura Las Hébridas, y la menos frecuentada, y más interesante de lo reconocido, Sinfonía nº 2 del compositor de El sueño de una noche de verano.

Una saludable colaboración

Empezó pausada y paladeada la famosa obertura mendelssohniana, con planos sonoros muy identificables y una transparencia estructural y sonora apabullante. Luego comenzó a atisbar ciertas caídas de tensión que distrajeron nuestra atención, si bien Lucas Macías logró momentos de gran intensidad dramática y figuración paisajística, tan elocuentes como evocadores.

Jone Martínez

En sus manos la pieza logró alzarse tras esos titubeos de arranque, acabando por resultar tan descriptiva como atmosférica, con la medida justa para lograr reflejar la grandeza y el fragor del mar. Quizás la organización de la plantilla, con violines y violas enfrentadas y los chelos al fondo, malogró el protagonismo de la cuerda grave. Por otro lado, Macías salvó con habilidad los notables crescendi que salpican la página.

El reclamo principal de este concierto, la Sinfonía nº 2, también conocida como Canto de alabanza, logró elevarse por encima de la media con una muy expresiva y matizada interpretación de la ROSS, previo refuerzo de efectivos y con la colaboración inestimable del Coro de la Orquesta Ciudad de Granada. Una iniciativa muy saludable, necesaria, entre orquestas de nuestra comunidad, que debería repetirse con mayor frecuencia.

A todos se unieron las voces del tenor croata Filip Filipoviç, la soprano cordobesa Auxiliadora Toledano y la soprano vasca Jone Martínez, que gracias a que interpretó la obra hace exactamente un año en la Semana de Música Religiosa de Cuenca, junto a la Sinfónica de Navarra y el tenor sevillano Juan Sancho, pudo hacerse cargo de la participación de Chen Reiss, contando para ello con el agradecimiento lógico y sincero de la orquesta y la organización.

El resultado fue una interpretación sobria y solemne, precisa y responsable, de una página a menudo despreciada incluso en los catálogos más informados, a pesar de contar con una notable inspiración melódica y una estructura insólita y original. El allegro inicial sonó agitado y vertiginoso, mientras el allegretto se salvó con más ternura y apaciguamiento de lo habitual, a lo que siguió un adagio más delicado y dulce que propiamente místico o religioso.

Filip Filipoviç

Tras estos primeros veinte minutos concentrados en los tres primeros movimientos, el cuarto, en forma de cantata religiosa (Todo lo que respira alaba al Señor), supera los cincuenta, dividiéndose en nueve números que alternaron las voces cálidas y bien proyectadas de Martínez y Filipoviç, sensacional en el conmovedor Stricke des Todes hatten uns unfangen (Las cuerdas de la muerte nos habían abrazado). Muy bien el dúo entre las dos sopranos, con voz más pequeña pero hermosa de Toledano, y exuberantes las intervenciones del coro granadino, a veces algo estridente en la zona más aguda y en ocasiones puntuales manifestándose algo endeble.

Pero salvaron con dignidad su buena reputación al frente de innumerables conciertos de la Orquesta Ciudad de Granada, en momentos álgidos como el impresionante final Nun danket alle Gott (Demos todos gracias a Dios). Macías y la ROSS siguieron con respeto y disciplina todo lo acontecido, y el público reconoció todo el esfuerzo con un cariñoso y dilatado aplauso.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 9 de abril de 2026

CALLE MÁLAGA Toda una vida, pasada y futura

Marruecos-España-Francia-Alemania-Bélgica 2025 116 min.
Dirección
Maryam Touzani Guion Maryan Touzani y Nabil Ayouch Fotografía Virginie Surdej Música Freya Arde Intérpretes Carmen Maura, Marta Etura, Ahmed Boulane, María Alfonsa Rosso, La Imén, Abdelilah Iramdane, Ghali Errazqi, Miguel Garcés, Tarik Rmili Estreno en el Festival de Venecia 29 agosto 2025; en el Festival de Málaga 9 marzo 2026; en salas 1 abril 2026

La nueva película de Maryam Touzani, tras el éxito cosechado con películas de tono igualmente amable y distendido como Adam o El caftán azul, mira hacia nuestro país como huella abandonada a la que una vez fue protectorado nuestro, Tánger, y donde el paso del tiempo no parece haber mermado el dominio, entre otras cosas, del castellano por parte de su población autóctona. Allí se desarrolla esta historia que parte de una situación cruel y algo forzada, en la que la necesidad económica de una enfermera de Madrid pone contra las cuerdas a su madre, afincada desde siempre en la ciudad donde nació, para obligarle a vender la casa donde vivió más de cuarenta años.

Este conflicto de intereses deviene en una moderadamente épica lucha de la casi octogenaria mujer para superar la adversidad y, de paso, redescubrir el amor y la sensualidad. Juega así la directora marroquí a exhibir la fuerza vital y seductora de una mujer madura, siguiendo una dialéctica y una narrativa convencional pero decididamente amable, aunque en el camino el proceso se antoje algo repetitivo y cansino. No obstante, se nota su vocación buenista destinada a alzarse con el premio del público en todo tipo de festivales internacionales, empezando por el de Venecia en el que se estrenó.

Un trabajo espléndido de la gran Carmen Maura se erige así en principal atractivo, por mucho que discrepemos del empeño en retratar a las ancianas de hoy como si fueran las de hace cuarenta años, con los mismos gustos musicales y los mismos enseres domésticos de nuestras bisabuelas. como si los setenta y los ochenta del pasado siglo no hubieran existido para ellas. En el camino, echamos de menos la voz desgarrada y personal de María Alfonsa Rosso, mientras disfrutamos con los paisajes anclados en el tipismo de Tánger, cafés incluidos y ese entrañable Teatro Cervantes que sigue aguardando destino, así como el imprescindible viaje a Asilah teñido de blanco y azul. La Calle Málaga del título es la dirección ficticia, en realidad se trata de la calle Italia, donde se encuentra el piso de la discordia.

miércoles, 8 de abril de 2026

LAPÖNIA Conflictos culturales y familiares

España 2026 82 min.
Dirección
David Serrano Guion Cristina Clemente y Marc Angelet, según su propia obra y de Jordi Casanovas Fotografía Joan Bordera Música Joan Martorell Intérpretes Natalia Verbeke, Julián López, Ángela Cervantes, Vebjørn Enger, Blanca Ramírez, Adrián Gamiz Estreno en el Festival de Málaga 9 marzo 2026; en salas 1 abril 2026

El director madrileño David Serrano saltó a la fama cuando creó el guion de El otro lado de la cama y su secuela, Los dos lados de la cama, para después saltar a la dirección con otros dos éxitos, Días de fútbol y Días de cine. Su estrella comenzó a languidecer hasta que recuperó el aliento con Voy a pasármelo bien, un musical adolescente a mayor gloria de Hombres G. Con Lapönia echa mano de un material ajeno, la obra de Cristina Clemente, Marc Angelet y Jordi Casanovas, una auténtica sitcom o comedia de situación en toda regla que no disimula su parecido con otras similares, también llevadas al cine, como Un dios salvaje de Yasmina Reza, cuya adaptación dirigió Polanski, y Sentimental de Cesc Gay.

Más cerca de la primera que de la segunda, por aquello de que el nudo de su trama parte de una disputa entre padres por la educación de sus hijos, la obra y ahora su película no deja de tener su propia personalidad, al apuntar a otros temas coyunturales como la necesidad de magia e ilusión en la infancia y, en general, en nuestras vidas, aunque ello conlleve la mentira, o las diferencias culturales de los fríos pueblos del norte frente a los del sur, o más concretamente, entre la fría y moderada Finlandia y la chirriante España. Siempre en un tono amable, sin estridencias ni salidas de tono, sus cuatro intérpretes se entregan a fondo para lograr que su apenas hora y media de duración mantenga todo el ritmo y la tensión que su trama exige, con especial mención para Natalia Verbeke, que comienza forzada y algo impostada para más tarde aprovechar al máximo las posibilidades de su a priori antipático papel.

También Julián López consigue destacar con un papel muy a la medida de sus capacidades, combinando comicidad con el trasfondo discretamente dramático que la cinta respira, mientras Ángela Cervantes se presta al juego con contención y cierto halo de madurez, a la vez que su pareja en la ficción, el noruego con perfecta dicción en castellano Vebjørn Enger, sufre un proceso contrario al de Verbeke, comienza más convincente de lo que termina. Todo hace que el film se disfrute sin alardes ni pretensiones, gracias también a una meticulosa puesta en escena que no esconde su origen teatral pero logra dar al conjunto el empaque cinematográfico que necesita, al que la música de Joan Martorell se presta con una hábil combinación de mickeymousing y melódica serenidad.