Dirección Ben Wheatley Guion Derek Kolstad y Bob Odenkirk Fotografía Armando Salas Música Harry Gregson-Williams y Ryder McNair Intérpretes Bob Odenkirk, Henry Winkler, Lena Headey, Jessica McLeod, Brendan Fletcher, Reena Jolly, Peter Shinkoda, Ryan Allen, Billy MacLellan Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2025; en Estados Unidos 17 abril 2026; en España 1 julio 2026
Pantalla Sonora
Un cajón de sastre en la red dedicado al cine y la música... fundamentalmente
domingo, 5 de julio de 2026
NORMAL Otro disparate híper violento
Dirección Ben Wheatley Guion Derek Kolstad y Bob Odenkirk Fotografía Armando Salas Música Harry Gregson-Williams y Ryder McNair Intérpretes Bob Odenkirk, Henry Winkler, Lena Headey, Jessica McLeod, Brendan Fletcher, Reena Jolly, Peter Shinkoda, Ryan Allen, Billy MacLellan Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2025; en Estados Unidos 17 abril 2026; en España 1 julio 2026
EL ACIERTO EXPRESIVO DE PATRICIA ARAUZO
Como concertista, Arauzo es bien conocida de la afición
sevillana, que ha podido disfrutar de su estilo disciplinado y competente
en muchas ocasiones, tanto en recitales sueltos como en ciclos de distinta índole
y estilo. También en las Noches del Alcázar se ha dejado sentir en varias
ocasiones su pianismo, que anoche además contó
con una visita inesperada en forma de fallo técnico que provocó
intermitentes fogonazos desde lo alto de la arcada del Jardín del Cenador de la
Alcoba, y unos puntuales apagones que dejaron indefensa a la pianista. Nada de
eso le hizo desconcentrarse, manteniendo el tipo hasta el final, sin que la música acusara estos
desagradables imprevistos, a los que se unieron los habituales cantos de
las chicharras y los pavos reales.
Mozart forzado
en estilo, logrado en expresividad
Arauzo atacó Mozart demasiado ensimismada en captar el estilo
clasicista al que se adhiere, intentando que las teclas del piano sonaran
lo más parecido posible, dentro de sus posibilidades, al fortepiano. Esto
provocó un sonido seco, no precisamente
áspero, pero sin vuelo lírico y forzado. Esto, en un autor cuya fluidez y
aparente naturalidad son señas de identidad, se tradujo en una exhibición muy
al contrario, forzada y atropellada,
que contó con las temibles notas falsas y alguna imperfección técnica.
Por el contrario,
Arauzo logró captar el espíritu de
la Sonata nº 13, también conocida
como Sonata Linz por haberse
compuesto aparentemente en esa ciudad en 1783, conclusión a la que se ha
llegado sólo recientemente después de estudios de diversa índole que no
lograban ponerse de acuerdo sobre estos particulares.
El allegro inicial sonó juguetón y desenfadado, pero faltó esa
agilidad referida. Sin embargo, no acertó la pianista en dotar al andante cantabile central de un mayor lirismo, evidenciándose en
exceso su empeño en captar más el sonido que el estilo. Algo que corrigió en la
propina, el adagio de la sonata
precedente, dechado de emotividad gracias a relajarse y dejarse llevar por la belleza de los acordes,
despreocupándose de la técnica. Para el allegro
grazioso final optó por un estilo eminentemente concertístico, más fluido y gozoso que los movimientos
anteriores, aunque igualmente atropellado.
Un Schubert entre delicado y vehemente
Durante mucho tiempo
vista con recelo por considerarse demasiado larga y profunda, la Sonata nº 21 de Schubert es un prodigio de equilibrio entre tensión
emocional y una sublime contemplación poética, lo que le convierte este
último trabajo instrumental del compositor en una de las piezas para piano más
respetadas de todo el Romanticismo. De todo esto se hizo eco la interpretación concentrada e interiorizada
de Arauzo, que con una mayor relajación y mayor peso del pedal, logró
deslizarse por sus preciosos acordes con gracia y talento.
Arrancó de forma
delicada y, sin embargo, ya expansiva, introduciéndonos con acierto en un éxtasis contemplativo que no se
rompió con los más vehementes acordes que le siguen, logrando una atmósfera de profunda solemnidad,
seguida de una extrema tranquilidad emocional en el andante sostenuto, y una muy acertada volatilidad en el scherzo. En el movimiento final, con
aspecto de ambigua danza húngara, alcanzó altas
dosis de virtuosismo e intensidad emocional, con unos muy maleables y
arqueados fraseos típicos de Schubert, que provocaron junto a su heroica resistencia
ante los inconvenientes técnicos apuntados, el unánime reconocimiento del público.
Artículo publicado en El Correo de Andalucía
sábado, 4 de julio de 2026
AXABEBA CONVIERTE LA CURIOSIDAD EN ARTE
Trasladarnos al Medievo
es lo que de alguna manera pretendieron Ángeles
Núñez y José Luis Pastor en este exquisito recital en el que se alternaron
piezas de muy distinta procedencia, evidenciando nuestra privilegiada posición
en medio de culturas tan distintas que nos llegaron, y siguen haciéndolo, tanto
del interior europeo como del norte africano, tantas veces sujetos a crítica, censura y represión.
Averroes como
pretexto
Las Noches del Alcázar
son desde siempre muy proclives a celebrar aniversarios. Una sana costumbre que
este verano incluye el novecientos
cumpleaños de Averroes, filósofo, médico, astrónomo, matemático y teórico
cordobés que procuró armonizar sus teorías con el Islam, mostrándose también
crítico con sus contradicciones. Conocido como Padre del Racionalismo, por sus
comentarios y análisis del legado aristotélico, sufrió una ola fanática e integrista en el siglo XII en el que vivió, lo que
provocó su destierro y muerte en Marrakech.
En este contexto, la
voz y la percusión de Núñez, integrada por darbuka, panderos y sonajeros de
tobillo, y la cuerda pulsada de Pastor nos guiaron por un fascinante viaje en el
que plasmaron toda su curiosidad e inquietud
para hacer lo que saben hacer tan bien, con tanto rigor, fuerza y convicción.
Tanto es así que nos atrevemos sin pestañear a confirmar que lo que ayer
disfrutamos en el Alcázar fue auténtico
arte hecho música.
De su muy ornamentada
pieza de introducción, pasó sin titubear al más austero turco, y después a un
muy lírico Ad mortem festinamus,
última de las diez canciones del Cançoner
montserratí, una danza en forma de virolai, composición poética con varias
estrofas con retorno, que la cantante
entonó con aplomo y seguridad, y un timbre poderoso a la vez que sedoso, que
ha ido ganando quilates con el tiempo. Vino después un fascinante instrumental, un extracto de la nuba Al-Istihlal, tradicional de Marruecos de
ritmo repetitivo que Pastor recreó a la vihuela de rueda, con un sonido
parecido al de la zanfoña.
Tras un paréntesis galaico-portugués extraído
de las Cantigas de amigo del juglar
gallego Martín Codax, con el que Núñez se lamentó de la ausencia de su amado,
tal como se manifiesta en este pergamino Vindel, llamado así en honor a su
descubridor, Núñez nos deleitó con una
nana trágica, Nani nani, también
de tradición sefardí, haciendo acopio de expresividad, extrema sensibilidad y
una perfección en la entonación que llegó incluso a estremecernos. Por cierto,
Pastor introdujo cada pieza con una
capacidad divulgadora no al alcance de cualquiera, además de dominar con
una maestría absoluta el laúd, la cítola y la referida vihuela.
Otro dancístico instrumental, una Estampida sobre la Cantiga de Santa María nº
42, precedió a las dos últimas piezas del programa, con Tempus transit gelidum de los cantos
goliardos incluidos en los célebres Carmina
Burana (cánticos del Monasterio de Beuern o Bura), también en perfecto estilo y consonancia con el
resto de un programa que se completó con el canto trovadoresco Calenda maia y la rendición unánime del público. Repiten el día 1 de agosto.
Artículo publicado en El Correo de Andalucía
viernes, 3 de julio de 2026
PREDOMINIO DEL ROJO EN UN COLORIDO FIN DE TEMPORADA DE LA ROSS
Un trabajo de Turina poco divulgado, El Castillo de Almodóvar, apenas grabado y menos programado en
concierto, encabezó una noche centrada
en celebrar el año Falla, cuando se cumplen ciento cincuenta años de su
nacimiento. Nada, ni el calor, ni las vacaciones de julio, ni siquiera la cita
con la Roja en Los Angeles, impidió un
lleno absoluto en el Maestranza, aunque precisamente por este último motivo
se dejaron ver algunos huecos en la segunda parte del concierto. Un color, por
cierto, que predominó en los atriles de la ROSS gracias a los atuendos de las
dos solistas convocadas en su primera parte.
La sensacional arpista de la
orquesta, Daniela Iolkicheva, que comparte con Natsvishvili haber integrado
la plantilla desde sus inicios y no reflejar físicamente su veteranía, se
encargó de dar forma a una pieza concebida como trabajo pianístico, más tarde ejercicio de orquestación del que el
compositor sevillano salió bastante bien parado. Se trata de una sofisticada
pieza que acusa en su primer movimiento, Silueta
nocturna, para nosotros el más conseguido, una fértil sensualidad, fruto de
la influencia impresionista de la época,
adobada con un sentido del color, la melodía y la armonía del que la solista se
hizo eco sin aparente dificultad.
Poseedora de una depurada técnica y
una musicalidad extrema, Iolkicheva despachó la pieza acariciando las
cuerdas con la elegancia y la delicadeza que le caracteriza, mientras Lucas Macías a la dirección arropó con
considerable calidez expresiva. Lástima que Evocación medieval, el segundo movimiento, se muestre más
irregular, con momentos mal resueltos
junto a otros más inspirados, nada de lo cual afectó a la excelencia
interpretativa de solista y orquesta. A
plena luz, el tercer movimiento, se reveló como una combinación de los
otros dos, tan cálido y sensual como el primero, y apoteósico como el segundo,
dando pie a uno de los momentos más bellos de la partitura, el solo de Iolkicheva respondido por el eco
de la segunda arpista. Una gran ovación evidenció la admiración, el cariño y
el respeto que le profesa la afición.
Dos grandes Fallas en un solo concierto
Son muchas las ocasiones en las que la ROSS se ha enfrentado a los dos grandes ballets del compositor gaditano,
la mayoría de las veces con gran acierto. Pero no recordamos ninguna en la que
confluyeran en un mismo programa los
dos juntos. Para el primero, el archiconocido El amor brujo, se contó con la cantaora del momento, Marina Heredia, con quien además el
próximo mes de octubre la orquesta protagonizará una de las citas de la Bienal
de Flamenco. El aperitivo de anoche, que se repite hoy, se saldó sin sorpresas en cuanto a la colaboración vocal,
amplificada y en la línea habitual con la que se despacha la obra cuando la
afronta una voz flamenca en lugar de su alternativa de mezzosoprano.
Mucho mejor resultó la lectura del director onubense en El sombrero de tres picos. Aquí no
pareció buscar esa dignidad mal entendida de la pieza anterior. Por el contrario,
se decantó por acentuar la inusitada
comicidad y la atmósfera alegre y desenfadada de la primera parte, con un
trabajo depurado y muy en consonancia de la orquesta, esta vez acompañada de
una fuerza arrolladora y un trabajo
excepcional de la percusión, sin dejarse llevar en ningún momento por una
emoción exacerbada que impidiera
paladear la pieza con la gracia y la
elegancia que también merece.
Pero fue sobre todo la segunda parte, dividida fundamentalmente en el lirismo relajado de la Danza de los vecinos, y el ritmo trepidante, festivo y colorido de las del molinero y final.
Todo un dechado de fuerza apasionada, sin sobrepasar límites que nos dejaran
una sensación de saturación nada apropiada a la gramática sensible y depurada de un autor que marcó nuestra significativa
aportación a la música clásica del siglo XX, y de cuyo sonado aniversario se hacen eco también otras iniciativas,
especialmente las Noches del Alcázar.
martes, 30 de junio de 2026
VIAJE AL MUNDO DE LOS BLANCOS Un testimonio imprescindible y sobrecogedor
España-Francia 2026 110 min.
Dirección Dani Sancho Guion Guillem Clua, según el libro de Ousman Umar Fotografía Lluís Ferrer Calafell y Marcel Pascual Música Laetitia Pansanel-Garric Intérpretes Benjamin Bakraba, Ousman Umar, Emma Vilarasau, Jordi Bosch, John Amissah Borkey, Justino Mendes, Esterlina Edjang, Elisabet Assens, Edgar Moreno Estreno en el Festival de Málaga 9 marzo 2026; en salas 26 junio 2026
lunes, 29 de junio de 2026
LETRAS ROBADAS Rivalidad poética
Irlanda-USA 2026 98 min.
Dirección John Carney Guion John Carney y Peter McDonald Fotografía Yaron Orbach Música John Carney y Gary Clark Intérpretes Paul Rudd, Nick Jonas, Peter McDonald, Marcella Plunkett, Beth Fallon, Jack Reynor, Rory Keenan, Havana Rose Liu Estreno en Irlanda 29 mayo 2026; en España 26 junio 2026
OBSESSION Mujer histérica al acecho
Guion y dirección Curry Barker Fotografía Taylor Clemons Música Rock Burwell Intérpretes Michael Johnston, Inde Navarrette, Cooper Tomlinson, Megan Lawless, Andy Richter, Haley Fitzgerald Estreno en el Festival de Toronto 6 septiembre 2025; en Estados Unidos 15 mayo 2026; en España 26 junio 2026









