Italia-Francia 2025 125 min.
Dirección Pietro Marcello Guion Pietro Marcello, Letizia Russo y Guido Silei Fotografía Marco Graziaplena Música Marco Messina, Fabrizio Elvetico y Sacha Ricci Intérpretes Valeria Bruni Tedeschi, Noémie Merlant, Fanni Wrochna, Fausto Russo Alesi, Edoardo Sorgente, Vincenzo Nemolato, Noémie Lvovsky, Vincenzo Pirrotta, Marcello Mazzarella Estreno en el Festival de Venecia 3 septiembre 2025; en Italia 18 septiembre 2025; en España 12 junio 2026
Tanto en Martin Eden, película con la que logró en 2019 alzarse con el Giraldillo de Oro, como en esta aproximación a la gran actriz italiana de finales del siglo XIX y principios del XX Eleonora Duse, Pietro Marcello demuestra un especial interés por indagar en los orígenes del fascismo en Italia, aunque en esta ocasión se trate de un análisis no por menos evidente, más velado y poco incisivo. Para ello incluye imágenes reales, debidamente coloreadas para intentar alternarse con la imagen ficticia con la mayor naturalidad posible, en la que vemos recurrentemente una Italia anímicamente destrozada tras la Primera Guerra Mundial, que parece despedir a los caídos, simbolizados con coronas de flores transportadas en trenes al efecto.
En este contexto, intenta sin demasiado éxito tejer una imagen lo más acertada posible de quien mereció en su momento llamarse “la divina”, antes de que el apodo se convirtiera en exclusivo de Greta Garbo. Una temperamental y a menudo patética Valeria Bruni Tedeschi, al borde del colapso, le presta su físico, mientras se debate entre la fidelidad de una asistente algo autoritaria, el desprecio hacia una hija de quien desconocemos los motivos de su distanciamiento, y el apoyo caprichoso prestado a un autor amateur al que no duda en despreciar cuando el éxito le viene en contra.
Con estos ingredientes, y la aparición de personajes ilustres como la actriz francesa Sarah Bernhardt, el dramaturgo y cineasta Gabriele D’Annunzio, el pintor español Mariano Fortuny, y el mismísimo Benito Mussolini, Marcello nos ofrece una película de dramaturgia morosa y objetivos imprecisos, que sin embargo destaca por su capacidad para plasmar el amor al arte, a la interpretación y a todo lo que ello conlleva, de la protagonista. Toda una declaración de profesionalidad y compromiso, achacable también a su responsable, que sin embargo no llega a contagiar en toda su plenitud.






