Dirección Rubén Pérez Barrena Guion Jesús Miguel Quintana y Rubén Pérez Barrena Fotografía Javier Salmones Música Juanjo Javierre Intérpretes Tamar Novas, Marina Salas, Iván Marcos, Annick Weerts, Alban Petit, Mateo Medina, Vicente Vergara, Jorge Asín, Guillermo Navajo, Álvaro Lafora, Andrea Guardiola, Nur de Vega Estreno 6 marzo 2026
Pantalla Sonora
Un cajón de sastre en la red dedicado al cine y la música... fundamentalmente
miércoles, 11 de marzo de 2026
CAMINANDO CON EL DIABLO Macabra parentalidad
Dirección Rubén Pérez Barrena Guion Jesús Miguel Quintana y Rubén Pérez Barrena Fotografía Javier Salmones Música Juanjo Javierre Intérpretes Tamar Novas, Marina Salas, Iván Marcos, Annick Weerts, Alban Petit, Mateo Medina, Vicente Vergara, Jorge Asín, Guillermo Navajo, Álvaro Lafora, Andrea Guardiola, Nur de Vega Estreno 6 marzo 2026
martes, 10 de marzo de 2026
EL MAGO DEL KREMLIN Claves de la arquitectura del poder
Francia 2025 156 min.
Dirección Olivier Assayas Guion Emmanuel Carrère y Olivier Assayas, según la novela de Giuliano Da Empoli Fotografía Yorick Le Saux Intérpretes Paul Dano, Alicia Vikander, Jude Law, Tom Sturridge, Jeffrey Wright, Will Keen, Matthew Baunsgard, Dan Cade Estreno en el Festival de Venecia 31 agosto 2025; en Estados Unidos y Francia 21 enero 2026; en España 6 marzo 2026
¡LA NOVIA! Monstruos a go go para amantes del exceso
USA 2025 126 min.
Guion y dirección Maggie Gyllenhaal, según los personajes creados por Mary Shelley Fotografía Lawrence Sher Música Hildur Gudnadóttir Intérpretes Jessie Buckley, Christian Bale, Peter Sarsgaard, Penélope Cruz, Annette Bening, Jake Gyllenhaal, John Magaro, Matthew Maher, Slatko Buric, Jeanne Berlin, Louis Cancelmi, Julianne Hough Estreno en Estados Unidos y España 6 marzo 2026
lunes, 9 de marzo de 2026
DEL ALMA ENCOGIDA AL VÉRTIGO FURIOSO
Antonini
y su conjunto, en esta gira española que les llevará también a Barcelona y
Madrid, propone un monográfico sobre
Vivaldi, Il prete rosso, con el
protagonismo absoluto de toda una diva de la ópera, la soprano rusa Julia Lezhneva, virtuosa absoluta en la
mejor tradición de otras ya míticas como Cecilia Bartoli, con quien a pesar de
su distinta tesitura es inevitable compararla. Y es que la voz de soprano de
Lezhneva posee un rango tan amplio
que le permite acometer sin dificultad arias concebidas para mezzosoprano. Ha
llegado incluso a interpretar a Cherubino en Las bodas de Fígaro, y muchas de las arias que presentó en este
concierto fueron grabadas por la Bartoli
con el mismo conjunto y director hace un buen puñado de años.
En
el apartado estrictamente instrumental, Antonini marcó acentos y dinámicas, haciendo de la obertura sinfonía de L’Olimpiade un dechado de agilidad y virtuosismo, con un andante más bien levitado y un allegro molto final fulgurante. Iguales
sensibilidades y formas se pudieron apreciar en los conciertos para cuerda y
continuo RV 134, ya interpretado en la comparecencia de hace cuatro años, y RV
157, mientras el Concierto RV 90 Il Gardellino
lo despachó el propio Antonini de forma sobresaliente, con su flauta dulce
sopranino, un vertiginoso fraseo y
agilidades propias del mejor ruiseñor.
Una voz dotada para el fuego y el sentimiento
El
conjunto y su director se adaptaron como
un guante a la voz protagonista, gracias a la colaboración que mantienen
desde hace tiempo tanto en disco como en concierto. Un habitual de nuestra
escena, varias veces director invitado de la Barroca, Stefano Barneschi, ejerció de concertino y nos regaló junto Marco
Bianchi un dúo de excepción en el dulce y cálido Zeffiretti che susurrate, de la ópera Ercole sul Termodonte, que Lezhneva cantó con gracia y mucha finura.
La
soprano arrancó su participación muy
arriba, atreviéndose con un aria de bravura y exigente coloratura, Destino avaro de La fida ninfa, sin calentar aún la voz, lo que derivó en cierta
asfixia y un legato no muy definido.
Poco necesitó, sin embargo, para reponerse y no decaer ya en ningún momento a lo largo del extenso recital. Más
cerca de una mezzo en esta primera aria, Alma
opressa de la misma ópera acusó un registro
más próximo a su tesitura natural, y unas agilidades ya más asentadas,
siempre vivas y tempestuosas.
Y
así procedió el largo recital, más de hora y media programada, que se extendió al menos media hora más con
seis generosas propinas, la más popular Lascia
la spina, hermana gemela de Lascia
ch’io pianga, para el oratorio Il
trionfo del tempo e del disinganno. Pero las delicias del público, que no
cesó de aplaudir fogosamente, las hicieron las arias de bravura repletas de
inflexiones y agilidades que fue enlazando
sin atisbo de fatiga, de Agitata da
due venti de Griselda a Un pensiero nemico di pace del mismo
oratorio haendeliano, precioso solo de Giulio
Padoin al violonchelo incluido. El resultado, dos horas y media, más la
media del intermedio, de catártico canto
apasionado salpicado de emotivas expresiones
de dolor y esperanza.
Artículo publicado en El Correo de Andalucía
domingo, 8 de marzo de 2026
CABILDO DE AMY BEACH: EL ENCANTO DE LO SENCILLO

Aurora Galán, Alonso Cano, Marcelo Solís y Alba Chantar
Mujeres
que sufrieron no poder vivir su
sexualidad en libertad y que encontraron en la literatura de aventuras y
romance una vía de escape para soñar y dar rienda suelta a sus frustraciones.
En ese campo se basó Beach para componer una ópera de cámara que no se estrenó hasta unos meses después de
fallecer la autora, y que ahora recuperan
felizmente los artífices del ciclo Rasgando
el silencio.
Carmen Martínez-Pierret e Israel Fausto han logrado así poner en pie, aunque sólo sea
en versión semi escenificada, esta pieza que nunca antes se había estrenado en Europa, y del que existe un
registro discográfico grabado en directo en el ciclo Great Performers at Lincoln Center en mayo de 1995. Han sido cinco
años en los que Martínez-Pierret y Fausto han recuperado, con la colaboración
inestimable del Teatro de la Maestranza, siempre en su sala Manuel García, la memoria de mujeres compositoras cuyo
trabajo ha sido menospreciado y a menudo eclipsado. Cabildo de Amy Beach se ha erigido este viernes y sábado pasados en
testimonio indiscutible de la fuerza y
voluntad de estas heroínas.
Sencillez
de base y resolución
Una
fina y elegante sencillez fue la característica
común a la obra y su representación, con una base instrumental constituida
por piano, violín y violonchelo, tal como dejó escrito su autora, y un elenco
vocal joven y entusiasta que puso toda la carne en el asador para llevar a buen
puerto tan ilusionante proyecto de
marcado acento andaluz.

Alonso Cano como el pirata Pierre Lafitte
Con
este argumento, Beach articuló una delicada
y hermosa partitura, que los responsables de Rasgando el silencio prologaron
con una semblanza de la autora, personificada en nuestra querida Aurora Galán, tan vinculada a proyectos
imprescindibles como la Escolanía de Los Palacios o la Compañía Sevillana de
Zarzuela. Tres canciones íntimamente
relacionadas con la música de la ópera, entre ellas la criolla La Belle Layotte, fueron entonados por
la soprano con un fuerte halo lírico
algo apartado de la ligereza que demandaba la particular estética de estas
piezas.
Y
tras el Trío op. 150, hábil
combinación entre impresionista y neorromántica, con el que Blanca Trabalón, directora musical y
pianista en sustitución de Martínez-Pierret, que desafortunadamente para ella sufrió
una lesión que le impidió participar en el evento, dejó clara su delicadeza y refinamiento al
instrumento. Le acompañaron en iguales condiciones, vuelo lírico y estilo acondicionado, Israel Fausto al violonchelo y
una espléndida Macarena Martínez al
violín.

Macarena Martínez, Blanca Trabalón e Israel Fausto
Juntos
entonaron un apasionado dúo final en la línea de los primeros
musicales estadounidenses, con referencia obligada a Sigmund Romberg,
Rudolf Friml o Jerome Kern, después de habernos ofrecido alrededor de media
hora de canto mayoritariamente recitado
y música frecuentemente atonal,
salpicada de recurrentes disonancias. La voz contundente del bajo-barítono Ricardo Llamas y menos autoritaria del
también rondeño Marcelo Solís,
además de la intervención también como turista de Aurora Galán haciendo acopio
de potencia, buena proyección y timbre
sedoso, lograron redondear esta feliz cita con el trabajo de otra mujer que
abrió caminos. Mujer trabajadora que
hoy merece nuestra felicitación, como todas las que lo son.
Artículo publicado en El Correo de Andalucía
sábado, 7 de marzo de 2026
EL GOZO DE LA MÚSICA LÚDICA INAUGURA EL FEMÁS 2026
XLIII Festival de Música Antigua de Sevilla. Orquesta Barroca de Sevilla. Julien Chauvin, violín y dirección. Programa: Concert des symphonies Op. 3 nº 2 en fa mayor, de Antoine Dauvergne; Sonate en symphonie Op. 3 nº 1, de Jean-Joseph Cassanéa de Mondonville; Concierto para violín, cuerda y continuo Op. 7 nº 3 en do mayor, de Jean-Marie Leclair; Suite de Dardanus RCT 35, de Jean Philippe Rameau. Espacio Turina, viernes 6 de marzo de 2026
Cuatro
fueron los autores convocados, los dos primeros estrechamente conectados con el
Concert Spirituel parisino de mediados del siglo XVIII, Antoine Dauvergne como uno de sus fundadores, Jean-Joseph Cassanéa de Mondonville como violinista primero y después
como director. De Dauvergne pudimos apreciar la maestría de la orquesta,
elevando en prestancia y calidad la que no es sino una música amable y distendida, poco más. Compositor y violinista en la
Corte de Luis XIV y uno de los primeros autores de ópera cómica de
Francia, escribió también ballets, sonatas y obras orquestales que denominó Concerts des Symphonies, una de las
cuales eligió Chauvin para arrancar esta
fiesta musical.
Pero
fue la pieza de Mondonville la que
cautivó nuestros oídos, superando la teoría de que cuando una obra deja de
divulgarse es porque no valía la pena. La Sonata
en symphonie Op. 3 nº 1, adaptación orquestal de una de sus piezas de
clavecín en sonatas, es un alarde de
creatividad musical, con tempi
fulgurantes, casi desatados si no fuera por la impecable disciplina con que la
abordó la orquesta, y el empuje decisivo
que le dio el director y violinista francés. Si la obertura sonó impetuosa,
casi autoritaria, con una trasparencia
instrumental prodigiosa, el aria central fue un dechado de misterio e
intriga, con todo el cuerpo y el volumen que fue capaz de imbuirle el conjunto.
La jiga final corroboró esa furia controlada que caracterizó la
interpretación de tan original pieza.
Leclair y Rameau, máximos exponentes de una época
Violinista
y compositor barroco, quizás fuera Jean-Marie
Leclair quien mejor supo adaptar las pujantes
formas italianas que tanto triunfaban en la época, al gusto más cortesano
francés. No en vano fue alumno de Arcangelo Corelli y Pietro Locatelli, y se nota
en la arquitectura y el espíritu del Concierto
para violín Op. 7 nº 3 en do mayor que Chauvin eligió para la ocasión, y en
la que desplegó sus virtudes al
instrumento solista. Así, hábilmente acompañado por una orquesta en sus
mejores condiciones, exhibió pulso, dinamismo y un sonido brillante y homogéneo. Pero fue en las agilidades donde dejó
su impronta de magnífico violinista,
logrando una sorprendente interpretación de la página, sin olvidar la elegancia
y el lirismo que impera en el adagio
central.
Toda
la plantilla, hasta veinte profesores y
profesoras, se juntaron para ofrecer la suite de la ópera Dardanus que puso colofón a tan
estimulante velada. Compositor y clavecinista, sustituto de Lully como
representante de la ópera barroca francesa, Jean-Philippe Rameau destacó en el género con obras tan características
como Las indias galantes, La princesa de
Navarra o Les Boréades. Pero
quizás sea Dardanus su obra más redonda, seguramente la más
rica, aunque su disparatado libreto necesitó de varias adaptaciones y hasta
una reconversión completa para ser aceptada por el público.
De
ella, el compositor extrajo una suite no a la manera acostumbrada en las suites
francesas, con una extensa y majestuosa obertura seguida de una serie de
danzas, sino más bien a la que se iría
imponiendo más adelante para condensar algunos de los números más
representativos de óperas y piezas similares, y que ha llegado incluso hasta
nuestro tiempo cuando de interpretar en
concierto una composición cinematográfica se trata.
Al
continuo se adhirió el archilaúd de Miguel Rincón, felizmente recuperado en
nuestra laureada formación, añadiendo fuerza al cuerpo que supieron darle Ruiz,
Rico y Casal, con la compenetración de Javier Zafra al fagot y el trabajo excelente de las maderas dando
relieve y sustancia a un cuerpo de
cuerdas sencillamente brillante. Buen arranque de un festival tan querido.
Artículo publicado en El Correo de Andalucía
LA SOMBRA DE MI PADRE Una hermosa declaración de amor y esperanza
Nigeria-Reino Unido 2025 94 min.
Dirección Akinola Davies Guion Akinola Davies y Wale Davies Fotografía Jermaine Canute Edwards Música Cj Mirra y Duval Timothy Intérpretes Sope Dirisu, Chibuike Marvellous Egbo, Godwin Egbo, Efon Wini, Tosin Adeyemi, Ayo Lijadu, Uzoamaka Power Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2025; en Nigeria 19 septiembre 2025; en Reino Unido 6 febrero 2026; en España 6 marzo 2026









