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jueves, 4 de diciembre de 2025

GOLPES Historias en transición

España-Francia 2025 102 min.
Dirección Rafael Cobos Guion Rafael Cobos y Fernando Navarro Fotografía Sergi Vilanova Música Bronquio Intérpretes Jesús Carroza, Luis Tosar, Teresa Garzón, Cristina Alcázar, Carlos Bernardino, Cristalino, Paco Mora, Antonio Estrada, María José Mariscal, Juan Carlos Villanueva, José Rasero, Alejandro escamilla, Lorenzo Ares Ayllón Estreno en el Festival de Valladolid 26 octubre 2025; en salas 5 diciembre 2025

Interesante debut en la dirección de Rafael Cobos, colaborador incondicional de Alberto Rodríguez como guionista prácticamente desde el inicio de su carrera. Ahora, en solitario, y quizás aprovechando todo lo aprendido respecto a nuestra transición política para generar el documentado y meticuloso guion de la serie Anatomía de un instante, nos cuenta una historia marcada por los años del franquismo, la desdicha sufrida por dos hermanos y cómo les marca para el futuro, cuando en la década de 1980 uno se muestra rebelde con la sociedad, mientras el otro se ha adaptado a ella. Sin embargo, a pesar del bagaje, los personajes se muestran bastante estereotipados y algo acartonados. El hermano más joven resulta más jovial, decidido y comprometido con el cambio que el mayor, de mirada taciturna, incapaz de mejorar su existencia en lo profesional ni en lo personal.

Jesús Carroza tiene por lo tanto mayor posibilidad de lucimiento que Luis Tosar, encerrado en un personaje sin luz ni apenas matices, policía amargado en busca y captura de su hermano líder de una banda de ladrones con los que pretende amasar la pequeña fortuna que le permita lograr la justicia que la transición no se atrevió a formular respecto a una memoria histórica entonces todavía reciente. Por lo tanto, el film no carece de interés, recreando en cierto modo la fórmula del cine quinqui de los ochenta, que tuvo también su homenaje hace unos años de la mano de Daniel Monzón y La ley de la frontera, pero en esta ocasión al servicio de una reivindicación social y jurídica que todavía hoy en día no ha recibido satisfacción.

Una acertada ambientación de la Sevilla de la época y la sorprendente banda sonora de Bronquio logran un trabajo aseado, quizás por debajo de la sofisticación a la que nos tiene acostumbrados Cobos en sus libretos, pero funciona como entretenimiento y nueva y necesaria llamada a una justicia que no acaba de cuajar ante los múltiples impedimentos que ejerce la derecha institucionalizada. Golpes se estrenó en el Festival de Valladolid, lo que nos sirve para entonar un merecido recuerdo a José Luis Cienfuegos, su director y durante más de una década director del Festival de Cine Europeo de Sevilla, fallecido el pasado martes a los sesenta años por un derrame cerebral. Nuestro agradecimiento más sincero a quien tanto trabajó y con tanto acierto por nuestro festival.

sábado, 12 de octubre de 2024

LA INFILTRADA Un reconocimiento algo fallido

España 2024 118 min.
Dirección
Arantxa Echevarría Guion Arantxa Echevarría y Amèlia Mora Fotografía Javier y Daniel Salmones Música Fernando Velázquez Intérpretes Carolina Yuste, Luis Tosar, Víctor Clavijo, Nausicaa Bonnín, Íñigo Gastesi, Diego Anido, Pepe Ocio, Jorge Rueda, Carlos Troya, Pedro Casablanc Estreno 11 octubre 2024


Albergábamos muchas esperanzas en esta merecido reconocimiento al trabajo y el sacrificio de la policía nacional Aránzazu Berradre, especialmente por la admiración que profesamos a su protagonista, Carolina Yuste, y por tener bajo su control a Arantxa Echevarría, que tan buenas muestras de cine comprometido nos ha dado en películas como Carmen y Lola o Chinas. Nos hemos encontrado sin embargo con una cinta fallida, en cuanto que no acierta a plasmar en toda su dimensión el verdadero sacrificio de su personaje central, ni alcanza a mostrar el proceso que sufrió de adaptación y acercamiento a un entorno tan hostil como el de ETA en unos años claves, llegando a la liberación de Ortega Lara aunque pasando por alto el acontecimiento clave de la década, apenas un par de semanas después, el del secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, quizás para evitar susceptibilidades.

Dicho proceso, seguramente lo más interesante que se pudiera contar de esta terrible desventura, se da por entendido y pasamos directamente, con hechuras de thriller policíaco de manual, a sus últimos años como falsa militante y colaboradora de la banda terrorista, cuando con ayuda de todo un comando policial se alcanzó a desarticular el comando Donosti. Pero incluso entonces se nos antoja demasiado pedestre su narrativa, con unos terroristas, apenas dos, acartonados que representan las dos caras de la barbarie abertxale, la del joven irresponsable e idealista y la del sanguinario desalmado. Hay poca amenaza, mucho montaje caprichoso para convencernos del peligro inminente y del ritmo, y hasta fallos de ambientación que sitúan en paseos donostiarras mobiliario urbano que no corresponde a la época.

Pero nada de esto importaría demasiado si se hubiera acertado a analizar psicológicamente al personaje central, machacado con más vehemencia los intereses políticos y partidistas de cada operación, y ahondado más en el problema que este país sufría desde antaño y que tanto costó erradicar, gracias más a la generosidad y la diplomacia que al baño de sangre indiscriminado con el que otros pueblos pretenden arreglar sus asuntos. A pesar de todo, siempre merece disfrutar de una buena interpretación, y aunque no sean sus trabajos más sobresalientes, Yuste y Tosar cumplen, y como thriller de infiltrados, siempre tan atractivos como pudimos comprobar en la televisión de los setenta del pasado siglo, en la que tanto abundaban estos argumentos, al menos se deja ver. Pero la sensación de haber dejado pasar una buena oportunidad, pesa.

domingo, 21 de enero de 2024

EL CORREO Cerdos ibéricos y diamantes

España-Bélgica 2023 101 min.
Dirección
Daniel Calparsoro Guion Patxi Amezcua y Alejo Flah Fotografía Tommie Ferreras Música Carlos Jean Intérpretes Arón Piper, María Pedraza, Luis Tosar, Laura Sepul, Nourdin Batan, José Manuel Poga, Luis Zahera, Manuel Gancedo, Antonio Buíl, Lukas Olszewski, Alberto Jo Lee, Stefan Weinert, Arantxa Aranguren Estreno 19 enero 2024


Fiel a su estética y su argumentaría, Calparsoro estrena su segunda película en apenas unos meses, tras ese Todos los nombres de Dios con el que nos mantuvo atados a la butaca. Y lo hace con esas historias de progreso a partir de la nada y a costa de la picaresca española que tanto le gustan y que entroncan dentro de su filmografía con títulos tan aseados como Hasta el cielo, y fuera de ella con directores de la transición hoy tan reivindicados como José Antonio de la Loma o Eloy de la Iglesia.

Pero los tiempos han cambiado y donde antes sólo habían callejeros condenados a finales trágicos, hoy abundan quienes se han aprovechado de las coyunturas que han hecho del país un lugar presuntamente más avanzado, aunque sea a costa de la clase trabajadora, la única que con su sudor y su vida semi esclavizada es capaz de mantener las mafias y corruptelas con las que ricos y políticos se hacen con el poder económico y social. En este contexto, Calparsoro ofrece otro thriller enérgico y exuberante, con medios holgados y una puesta en escena lujosa y suntuosa, que nos lleva de Madrid a Bruselas, de Ginebra a Marbella en coches deportivos descapotables y trajes de marca, mientras drogas, sexo y baile desenfrenado cortesía de una estupenda banda sonora de Carlos Jean, añaden atractivos a un espectáculo más entretenido que directamente denunciante de una realidad que nos duele y nos provoca rabia.

Un casting acertado contribuye también al éxito de una empresa en la que sólo nos desconcierta el trabajo de fotografía, que opta por filtros azulados algo vintage cuando le parece, sin que acertemos a entender por qué. Pero de lo que no cabe duda es que el director vasco ha aprendido el oficio, mantiene su mirada fija en la narrativa y gramática de Scorsese, aunque afortunadamente rebajada en violencia. Esa misma gramática le lleva a confiar en sus guionistas que su personaje protagonista, un carismático Arón Piper, se convierta en narrador de unos textos que su cultura y preparación no le permitirían entonar.  Entre los secundarios, destacamos a José Manuel Poga clavando ese personaje de político rastrero al que la mirada crítica de la cinta va encaminada.

viernes, 22 de septiembre de 2023

TODOS LOS NOMBRES DE DIOS El valor de una sola vida

España 2023 105 min.
Dirección
Daniel Calparsoro Guion Gemma Ventura Fotografía Tommie Ferreras Música Carlos Jean Intérpretes Luis Tosar, Inma Cuesta, Nourdin Batan, Patricia Vico, Lucas Nabor, Roberto Enríquez, Fernando Cayo, Abdelatif Hwidar, Fátima-Zohra Mohamed, Intissar El Meskina, Joan Solé, Moussa Echarif Estreno 15 septiembre 2023

Hace mucho que Daniel Calparsoro abandonó su estilo inicial de trabajo, un cine personal y arriesgado con ciertas dosis de acción pero con un lenguaje tan ácido y particular que no logró sintonizar con el público. Fue en los años finales del pasado siglo, cuando junto a su entonces pareja Najwa Nimri como protagonista, dirigió cintas como Salto al vacío, Pasajes o Asfalto. Definitivamente instalado en el cine de gran espectáculo a imagen del norteamericano, y con mayor habilidad para suscitar el interés del público, el director vasco estrenó películas como Invasor, Combustión, El silencio de la ciudad blanca, con resultados desiguales, o la más reciente y estimulante Hasta el cielo
Con tacto y sentido de la oportunidad, echa mano ahora del terrorismo yihadista (de haberlo hecho hace una década lo hubiéramos tildado de oportunista), para conseguir su cinta más depurada a nivel narrativo, dramático y técnico. Lástima que la publicidad haya abusado de su imagen más icónica, lo que en cierto modo se ha convertido en una suerte de spoiler que en nada beneficia a una película que debería haber resultado menos previsible.

Con todo, Calparsoro ha conseguido un film inquietante, muy bien urdido por su guionista, la todavía poco experimentada Gemma Ventura, y mejor montado por Antonio Frutos. Todo para conseguir sumergirnos en una vorágine de inquietud y suspense tras un atentado a gran escala en el Aeropuerto de Madrid que los efectos especiales resuelven a la perfección, decantándose por el realismo en lugar de los fuegos artificiales, y tras lo cual se sucede un drama universal y a la vez humano, cuyo peso fundamental recae en el inmenso talento interpretativo de Luis Tosar, acompañado por la efectiva réplica que le dan Patricia Vico y Lucas Nabor, su esposa e hijo en la ficción. Mientras, el trabajo de Inma Cuesta resulta menos convincente, sin que ello tenga necesariamente que malograr una empresa realmente bien estructurada y resuelta, donde se cuidan todos los detalles, incluso los más sentimentales, no en vano todo gira en torno al valor de una, cualquiera, vida humana.

En este proceso cabe destacar su estructura bipartita, con una primera mitad centrada en el drama del terrorismo, el dolor de ambas partes, víctimas y ejecutores, y sus motivaciones. Mientras, en la segunda asistimos al conflicto que su publicidad tanto se ha encargado de airear, y cuya resolución se convierte en eje de todo el suspense que es capaz de acumular. Calparsoro ha sabido aprovechar una producción holgada para, con la complicidad de un equipo técnico y artístico impecable, al que cabe añadir la desasosegante banda sonora de Carlos Jean, conjugar todos los recursos y lograr una inquietud extrema sin más ambición que la de entretener, a pesar de que por el camino desparrama alguna que otra interesante idea.

martes, 2 de mayo de 2023

FATUM Tragedias familiares

España 2023 91 min.
Dirección
Juan Galiñanes Guion Juan Galiñanes y Alberto Marini Fotografía Álex de Pablo Música Manuel Riveiro Intérpretes Luis Tosar, Álex García, Elena Anaya, Arón Piper, María Luisa Mayol, Pepa Gracia, Ethan Álvarez, Valentina Quiza, Xabier Deive, Derek León Estreno en salas 28 abril 2023

Mientras el director Juan Galiñanes debuta como director después de varios trabajos para la televisión gallega, las credenciales del guionista Alberto Marini incluyen títulos de éxito como Mientras dormías, El desconocido, Tu hijo o la serie Apagón. Se ha especializado en thrillers de buena factura y recursos competentes en los que la trama ha de funcionar como un mecanismo de relojería aunque para ello tenga que echar mano de continuos giros de guion y golpes de efecto que consigan mantener al espectador inquieto e interesado.

Es también el caso de este nuevo film de acción ambientado en Galicia que tanto nos hace recordar el buen sabor que nos dejó El desconocido del hoy consagrado Dani de la Torre. Pero en este caso la trama no solo se centra en la acción y la resolución de una situación desesperada, sino que entraña el cruce de tragedias familiares que, siempre relacionadas con la infancia, sufren los dos antagonistas del film, un desgraciado aficionado al juego, a quien da vida un quizás algo excesivo Luis Tosar, y un policía, convenientemente desesperado Álex García, a la espera de un nuevo corazón para su hijo. Ambos coinciden en el atraco a una casa de apuestas, y de sus particulares tragedias converge una situación asfixiante provocada por ese destino o fatum del título, en la que Elena Anaya interpreta el eje o bisagra en un papel de inspectora de policía que borda en todos sus matices y afectos.

La buena definición de los personajes, incluidos unos niños que se comportan como tales, y el buen pulso que mantiene la narración consigue que, aunque se palpe casi desde el inicio la consecuencia de estas convergencias, la historia inquiete y nos mantenga tensos. Se trata de cine de puro entretenimiento, bien urdido y realizado, que no pretende hacer análisis alguno ni sobre la ludopatía ni sobre los trasplantes, sino a partir de esas dos problemáticas, tejer una historia envolvente y emotiva.

viernes, 14 de octubre de 2022

EN LOS MÁRGENES Día de aprendizaje

España-Bélgica 2022 105 min.
Dirección
Juan Diego Botto Guion Juan Diego Botto y Olga Rodríguez Fotografía Arnau Valls Colomer Música Eduardo Cruz Intérpretes Penélope Cruz, Luis Tosar, Adelfa Calvo, Christian Checa, Aixa Villagrán, Juan Diego Botto, Font García, Nur Levi, Somaya Taoufiki, Ame Aneiros, María Isabel Díaz Estreno en el Festival de Venecia 5 septiembre 2022; en salas 7 octubre 2022


Ya es hermoso que Penélope Cruz y Juan Diego Botto se prometieran hace años realizar un proyecto conjunto, y que éste haya cristalizado con el debut como director del celebrado actor, cineasta y dramaturgo. Pero que el proyecto sea tan generoso y solidario, fruto del compromiso del actor y el matrimonio Cruz Bardem que tantas críticas ha soportado en este país donde el mayor delito imaginable es hacer esperar al rey cincuenta segundos, lo hace todavía más hermoso y, sobre todo, necesario. Porque desde nuestra posición privilegiada, donde casi todos esos placeres del capitalismo que llamamos sociedad del consumo y el bienestar, están prácticamente colmados, enfrentarnos a la realidad que viven tantas miles de personas a diario en barrios que no nos cogen tan lejos, resulta siempre incómodo e inconveniente.

Puede que sin mucha sutileza pero sí con mucho coraje, Botto nos invita a reflexionar sobre las leyes, los poderes, la hipocresía y la desigualdad que lleva a tantas criaturas a verse de repente en la calle porque así lo han resuelto bancos y prestamistas usureros, que aprovechan cualquier golpe de mala suerte para arrojar a seres humanos a la inmundicia y la miseria más severa. En cierto modo apenas hemos evolucionado desde aquellos romanos que recaudaban impuestos para mejorar las condiciones de vida de los patricios en detrimento del pueblo llano y cada vez más empobrecido, y con las fuerzas del orden siempre en contra de los y las más desgraciadas. Pero no hay voluntad de resolver estas situaciones a todas luces injustas, se prefiere el parche para paliar el dolor y el desangramiento, a la revolución, la creatividad y el ingenio para lograr una sociedad más justa, equitativa y libre. Todo esto se refleja perfectamente en el film de Botto que produce Cruz, centrado en los desahucios, poniendo de relieve la escasa capacidad de maniobra que tienen gobiernos, instituciones y organizaciones humanitarias, a pesar del enorme esfuerzo que a menudo despliegan estas últimas, frente a los verdaderos poderes fácticos, las fuerzas gestadas durante siglos para ejercer el control y que tanto hoy se han potenciado con la irrupción indiscriminada de la tecnología.

Al margen de su valor divulgativo y de visibilización, la película de Botto tiene también sus méritos estrictamente cinematográficos, empezando por la definición de sus personajes, lejos de la perfección, poniendo de relieve sus debilidades y defectos, empezando por un Luis Tosar que no sabe gestionar su vida y responsabilidades privadas con su afán solidario y sus funciones como gestor y defensor de los más oprimidos. Pero es en el personaje de su hijastro, interpretado por el joven Christian Checa, a quien vimos en la interesante Las consecuencias, con la que en plena erupción volcánica pudimos disfrutar del inquietante paisaje de La Palma previo al cataclismo, donde la película pone a nuestro juicio su acento. Involuntariamente vivirá una jornada que nunca olvidará, le abrirá nuevos horizontes y una visión más realista de la marginación y la injusticia en la que sobreviven millones de personas. Una jornada de aprendizaje que bien vale perderse una excursión y un posible romance, y que sirve para poner de relieve que la solución de este desdichado planeta pasa inevitablemente por la educación, base de todo sea en materia de sostenibilidad, de reparto equitativo de recursos y riqueza, y de humanización en general.

Merece destacar también el mérito de Penélope Cruz, capaz de convencer en un personaje tan radicalmente opuesto a lo que nos ha acostumbrado, tantos años después de aquella No te muevas y después de tanta capa de glamour y sofisticación. La naturalidad con la que el film pasa frecuentemente de una a otra historia cruzada, el ritmo que imprime a la narración y su capacidad para emocionar, son otras aptitudes del novel realizador, independientemente de que en algún momento podamos admitir que subraya demasiado el discurso. Películas así son necesarias, más si están tan bien hechas y hay detrás tanto amor, generosidad y responsabilidad. Si más personas de las que estamos sumergidas en el bienestar nos comprometiéramos un poco más, quizás ese utópico deseo de cambiar el mundo podría llegar a materializarse.

lunes, 21 de marzo de 2022

CÓDIGO EMPERADOR Una intriga tan ambiciosa como malograda

España-Francia 2022 105 min.
Dirección
Jorge Coira Guion Jorge Guerricaechevarría Fotografía Pablo Rosso Música Xavier Font y Elba Fernández Intérpretes Luis Tosar, Alexandra Masangkay, Georgina Amorós, Denis Gómez, Laura Domínguez, María Botto, Miguel Rellán, Aarón Piper Estreno en el Festival de Málaga y en salas comerciales 18 marzo 2022

Jorge Guerricaechevarría, guionista habitual de Daniel Monzón y Álex de la Iglesia, recientemente galardonado con un Goya por el último trabajo del primero, Las leyes de la frontera, urde una complicada y rebuscada trama de intriga en la que los servicios secretos españoles se afanan en maquillar asuntos turbios que puedan perjudicar el ejercicio del poder desde las más altas esferas. El tema desde luego promete, pero se encalla por la cantidad de tramas que propone, el ambiente extremadamente sórdido con el que pretende dar un toque de mayor trascendencia a la empresa, y una dirección a la que la falta de experiencia y pericia añade solo más confusión.

Jorge Coira ha cosechado un considerable éxito con la serie de televisión Hierro, pero allí el dilatado metraje permitía desarrollar los personajes y tramas con más acierto que en esta película a la que le sobran tanto unos como otras. Por si fuera poco, una música supuestamente inquietante se empeña en ilustrar cada fotograma de la película, lo que acaba por resultar cansino. Sus múltiples localizaciones en Madrid, Bilbao, Panamá y Budapest no logran reflotar un batiburrillo en el que surgen varias de las miserias de este país y el resto del mundo conocido, pero de manera tan arquetípica que no logra servir ni como denuncia ni como crítica política o social. Hubiera estado bien que se conformara con ser un thriller clásico, como aquellos títulos de cine negro clásico donde las cloacas del poder desencadenaban los crímenes a resolver, tipo Chinatown. Pero aquí todo es excesivo, acaba resultando pretencioso y la falta de definición de los personajes provoca apatía.

Por si fuera poco, se insiste en utilizar cuestiones tan superadas como la homosexualidad como moneda de cambio para controlar bajo amenaza de escándalo, o se prostituye a jóvenes de forma poco plausible con el fin de lograr objetivos, sin olvidar ese recurrente vicio español de inmiscuirse en los ambientes más sórdidos aunque no sea necesario para el desarrollo de la intriga. Para rematar, echa mano de un romanticismo tan impostado como el resto de la función para justificar la reacción del antihéroe que interpreta Tosar con el habitual gesto doloroso y amargado con el que se empeñan en caracterizar a estos perdedores entregados a su trabajo… sucio.

lunes, 3 de febrero de 2020

ADÚ Los ojos inocentes que miran la tragedia de la inmigración

España 2020 119 min.
Dirección Salvador Calvo Guion Alejandro Hernández Fotografía Sergi Vilanova Música Roque Baños Intérpretes Moustapha Oumarou, Luis Tosar, Anna Castillo, Adam Nourou, Álvaro Cervantes, Zayiddiya Dissou, Ana Wagener, Nora Navas. Jesús Carroza, Miquel Hernández, Belén López, Josean Bengoetxea, Issaka Sawadogo, Bella Agossou, Eliane Chagas, Emilio Buale, Marta Calvó Estreno 31 enero 2020

A menudo nos preguntamos por qué el cine español cuenta casi siempre las mismas historias y se enfrasca en géneros muy limitados y reconocibles. Por eso y porque se trata de una película necesaria por lo que cuenta y por dar visibilidad a un drama con el que convivimos a diario pero al que poca o ninguna atención prestamos por estar ensimismados en nuestros pequeños traumas burgueses, deberíamos dar la bienvenida a esta crónica del viaje desesperado de un niño hacia la vida, la libertad y un poco de bienestar. Pero eso no sería suficiente si no se tratase además de una cinta bien contada, mejor hecha y con suficiente entidad dramática y narrativa como para entretener, convencer y estremecer. Casi todo eso cumple la nueva película de Salvador Calvo, que dio el salto de la televisión al cine hace un par de años con la que a nuestro juicio fue una fallida nueva versión de Los últimos de Filipinas.

Hace un par de temporadas Mediaset intentó hacer algo parecido, en esta ocasión centrándose en las mafias y guerrillas africanas, con El cuaderno de Sara, pero el exceso de dramatismo y un sinfín de episodios durísimos e inasumibles dieron al traste con una historia en la que Belén Rueda padecía demasiados trances como para sobrevivir al intento. La intención ahora es la misma, hacer taquilla, pero el vehículo vuelve a ser también loable; afortunadamente la empresa ahora resulta más digna y convincente. A lo largo de dos horas asistimos a tres historias conectadas por el tráfico ilegal de marfil y el salto desesperado de la verja de la inmundicia que separa España de Marruecos. En el medio un niño de mirada limpia, amplia e inocente recorre gran parte del continente africano en compañía de su hermana y, más tarde, de un joven que como él busca una oportunidad en medio de la sumisión política, la penuria económica o los abusos sexuales. Salvador Calvo y su guionista no cargan las tintas, prefieren que simpaticemos con los protagonistas, incluidos ese padre y esa hija que aprenden a conocerse, entenderse y respetarse, o ese policía que mancha su conciencia por respeto al uniforme, antes que sumergirnos en una vorágine de dureza, maldad y crueldad extrema, sin que por ello deje de sobrevolar todo eso en un ambiente que mezcla drama y aventura de forma tan equilibrada como bien articulada.

Podría ser el amor la razón de tanto freno y discreción, porque una vez más es el cariño que se forja entre familiares, colegas y compañeros de viaje lo que redime la tragedia o la hace más soportable. En el fondo Adú nos habla de esa fuerza sobrenatural que llamamos amor y que inunda nuestros sentimientos, y a ellos apela a la hora de poner en pie estas vidas cruzadas destinadas a tocarnos el corazón y sensibilizar nuestra actitud ante una situación asfixiante e intolerable a la que cada vez más muchos y muchas de nuestros políticos quieren ponerle veto y cerrar fronteras. Ciertamente podría haber sido más contundente y generar más crispación, y desde luego podría haberse ahorrado un par de episodios mal resueltos; quizás peque incluso de demasiada contención, pero mejor eso que la histeria y el desmadre con los que frecuentemente se tratan temas tan delicados como éste. No debemos juzgar la mirada del niño protagonista, un evidente acierto de cásting, como un símbolo de sentimentalismo barato, sino como un intento de dulcificar o amortiguar la tragedia, y sobre todo como una ventana abierta a la esperanza y la justicia.

lunes, 25 de noviembre de 2019

INTEMPERIE Un país mata perros

España-Portugal 2019 103 min.
Dirección Benito Zambrano Guion Pablo Remón, Daniel Remón y Benito Zambrano, según la novela de Jesús Carrasco Fotografía Pau Esteve Birba Música Mikel Salas Intérpretes Luis Tosar, Jaime López, Luis Callejo, Vicente Romero, Kandido Uranga, Paz de Alarcón, Mona Martínez, Miguel Flor de Lima, Yoima Valdés, María Alfonsa Rosso Estreno en el Festival de Valladolid 19 octubre 2019; en el Festival de Sevilla 8 noviembre 2019; en salas comerciales 22 noviembre 2019

Independientemente de lo buena película que nos pueda parecer, como todo lo que nos viene de la mano del director de Solas y La voz dormida, hay un par de cosas que nos molestan muchísimo y hasta hieren nuestra sensibilidad en esta su nueva película. La primera es la cantidad de animales que son maltratados en la ficción, desde una liebre a dos perros pasando por parte de un rebaño de ovejas. La segunda es el arsenal de armas que empuña, y algunas utiliza, el niño protagonista. Nos consolamos pensando en la conveniencia que tienen dentro de un argumento que combina el espíritu del western tradicional y el retrato de un país salvaje, empeorado por una guerra civil cruenta e inexplicable cuyas consecuencias aun estamos pagando casi un siglo después.

Benito Zambrano adapta la exitosa novela de Jesús Carrasco sobre la huida del horror más nauseabundo que emprende un niño a través de un paisaje árido e implacable, casi tanto como los corazones de quienes lo pueblan. La miseria más absoluta y la degeneración más sórdida, amparada por un sistema que encumbra la educación católica y los símbolos religiosos, se dan la mano en esta durísima crónica de una infancia truncada, una inocencia interrumpida y los más execrables instintos criminales imaginables. Todo forma parte de un paisaje agreste y diezmado, el de un país que mata perros, celebra corridas y muestra los instintos más salvajes, sórdidos y malvados posibles. Algo que hemos vivido incluso quienes nacimos en los estertores del régimen, y menos mal que en estos cuarenta años hemos aprendido y mejorado considerablemente, aunque el germen y el instinto siga ahí, en el adn de nuestra personalidad y conciencia.

No hace muchos que Lola Gaos mataba un perro sin simulación alguna en Furtivos, o que el idolatrado Félix Rodríguez de la Fuente provocaba peligros para que pobres animales fueran presa fácil de depredadores. Eso es y era España y si denunciarlo es lo que pretenden novela y película, valgan las atrocidades reflejadas, siempre que como confiamos sean mero truco y efectos especialesNo olvidemos que millones de votos nostálgicos han refrendado recientemente que éste siga siendo un país mata perros.

Por lo demás, Intemperie es una sólida imitación de western en el que no faltan símbolos tan identificables como el molino de viento o el duelo final, dentro del mismo paisaje árido y desértico en el que se filmaron tantos spaghetti-western, esta vez en la provincia de Granada. Un film más que estimable que respira una tensión insufrible y se beneficia de una narración fluida y atrayente, así como del sensacional trabajo de sus intérpretes, desde un Luis Callejo de sibilina maldad a un Luis Tosar sobrio y noble, pasando por la mirada atónita entre aterrada y rabiosa del niño Jaime López y la recreación friqui de un Manolo Caro maquillado como un horripilante tullido.

lunes, 2 de septiembre de 2019

QUIEN A HIERRO MATA Ojo por ojo brillantemente articulado

España 2019 107 min.
Dirección Paco Plaza Guion Juan Galiñanes y Jorge Guerricaechevarría Fotografía Pablo Rosso Música Marika Makovski Intérpretes Luis Tosar, Xoán Cejudo, Enric Auquer, Ismael Martínez, María Vázquez, Dani Currás, Pablo Guisa Koestinger, María Luisa Mayo, Víctor Duplá Estreno 30 agosto 2019

Con apenas dos títulos (El segundo nombre y Romasanta), Paco Plaza dejó bien sentado el registro al que se adaptaba su cine. Continuó labrándose el provenir en el terror firmando junto a otro especialista del género, el más experimentado Jaume Balagueró, las dos primeras entregas de la exitosa REC, además de una insólita incursión en el documental musical de encargo, OT La película. Plaza y Balagueró se repartieron las tercera y cuarta entrega de la saga de la Niña Medeiros, ya por separado. Luego llegó el reconocimiento unánime del primero con Verónica, una inteligente combinación de posesiones diabólicas y cine intimista adolescente basada en una inquietante historia real.
 
Al contrario de lo que pudiera parecer, Plaza no ha abandonado el género, aunque su nueva película trate el siempre espinoso tema del narcotráfico, siempre tan preocupante en esas tierras gallegas en las que ambienta su película. Pero en realidad aquí tampoco faltan los monstruos, el ambiente malsano y claustrofóbico y muchas otras señas de identidad que dan personalidad al cine de terror. Luis Tosar, que ya ofreció una interpretación sobresaliente en la cinta de Balagueró Mientras duermes, se convierte también ahora en uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta esta intrigante e inquietante cinta. Suyo es el personaje de un hombre que ha aprendido a convivir con un traumático pasado y enfrentarse con esperanza e ilusión a un prometedor futuro, pero al que la visita de un fantasma en forma de capo de la droga obligará a tomar una drástica decisión. En principio la trama que propone Plaza, con la ayuda del imprescindible Guerricaechevarría, guionista habitual de Álex de la Iglesia, resulta bastante endeble y archivista, con unas y otras variantes; pero es en el tratamiento de la imagen y la narración donde el director triunfa decisivamente, creando una atmósfera inquietante desde prácticamente el minuto cero, y provocando una inequívoca sensación de ansiedad en el espectador, para el que el progreso dramático del personaje protagonista no es sino fruto lógico e ineludible de una especie de justicia poética, ese ojo por ojo bien aplicado con el que la cinta ha sido bautizada para su distribución internacional.
 
En el camino se cruzan algunos estereotipos y más de un comportamiento falto de coherencia, en especial en lo que se refiere al trato que se le dispensa a un anciano pero perverso jefe del crimen y el terror, brillantemente incorporado por el actor, director y autor teatral gallego Xoán Cejudo, lamentablemente fallecido al poco de terminar el rodaje. También quienes dan vida a sus hijos, Enric Auquer e Ismael Martínez, logran desde el exceso fácilmente confundible con la caricatura y el histrionismo, una interpretación ajustada y eficaz que contribuye al desarrollo satisfactorio de este artefacto tan bien articulado como brillantemente puesto en escena. Cuando todo ha terminado y la dureza de sus propuestas ha calado en nuestra emoción, nos queda la sensación de haber visto una buena película.