domingo, 30 de agosto de 2026

LA CONSTELACIÓN DEL PERRO Entre le aventura y la supervivencia

Título original: The Dog Stars
USA-Reino Unido 2026 118 min.
Dirección
Ridley Scott Guion Mark L. Smith y Christopher Wilkinson, según la novela de Peter Heller Fotografía Erik Messerschmidt Música Harry Gregson-Williams Intérpretes Jacob Elordi, Josh Brolin, Margaret Qualley, Guy Pearce, Allison Janney, Benedict Wong, Sam Spruell, Ewen Bremner, James Craze, Sai Bennett Esrtreno en España 26 agosto 2026; en Estados Unidos 28 agosto 2026

De la docena de libros que ha escrito Peter Heller, ésta es su primera adaptación cinematográfica. Se trata también de la que más fama y rédito le ha proporcionado, cuando ya sobrepasaba los cincuenta años, y tras una vida protagonizada en parte por su amor a la aventura, algo que se deja ver en la narrativa de este drama postapocalíptico. Para Ridley Scott se trata de su película número treinta, en una filmografía fecunda, con sus más y sus menos, pero repleta de éxitos y con una marca indeleble que da cierto prestigio a todo aquello que toca, por mucho que algunos se empeñen en demostrar lo contrario. Y para la ocasión, el director de Blade Runner y Gladiator se ha puesto en modo tranquilo y sosegado, a pesar de contar con algunas secuencias de violencia y acción considerables, tras los ambiciosos y dispares proyectos que supusieron Napoleón y Gladiator II, sus dos últimas películas. 
Uno de los jóvenes actores de moda, Jacob Elordi (Frankenstein, Cumbres borrascosas) protagoniza una historia de supervivencia que entronca con una tradición muy estadounidense, ya cultivada en diversas ocasiones, las más relevantes a partir de Soy leyenda de Richard Matheson, varias veces adaptada al cine, entre las que destacan El último hombre vivo (The Omega Man) con Charlton Heston y la homónima protagonizada por Will Smith.

En un tono más elegíaco, con sensacionales paisajes desde los altos vuelos experimentados por el protagonista y su pequeño aeroplano, el entorno se nos antoja sin embargo bastante anacrónico, desde el momento en el que propone tribus exageradamente asalvajadas (los segadores), el principal problema para la supervivencia de Elordi y los personajes que encuentra en su viaje, cuando en realidad la epidemia apocalíptica apenas ha sucedido unos años antes. Podemos lamentar también esa constante en el cine estadounidense que hace que los malos sean pésimos tiradores, frente a la precisión del bueno pistola o ametralladora en mano. Pero el tono, la facilidad para pasar del relax y la contemplación a la tensión y la acción, denotan la maestría de Scott para rodar y dosificar los elementos de forma que alcancen su cometido.

Entre los episodios experimentados por el joven protagonista, destaca uno más bien desquiciado al que acompaña en modo ambiental y de forma inequívocamente intencionada el muy recurrente tema musical Charmaine, en versión directamente extraída de la banda sonora de Alguien voló sobre el nido del cuco. Quizás el segmento más esperpéntico y fuera de lugar de toda la propuesta, pero que tiene su gracia, a la vez que entraña uno de los momentos más siniestros de esta entretenida aventura en la que, sin embargo, se rozan aspectos tan inquietantes como la bondad humana frente al egoísmo imperante, la compañía y la colaboración frente a la soledad, o el regreso a la felicidad más primitiva, aunque de forma bastante superficial.

viernes, 28 de agosto de 2026

EL SER QUERIDO Un trauma desenfocado

España-Francia 2026 135 min.
Dirección
Rodrigo Sorogoyen Guion Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen Fotografía Álex de Pablo Música Olivier Arson Intérpretes Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Marina Foïs, Raúl Prieto, Pepa Gracia, Melina Matthews, Nuria Prims, Pablo Gómez-Pando, Malena Villa, Mourad Ouani, Miguel Garcés, Laura Birn Estreno en el Festival de Cannes y en Francia 16 mayo 2026; en España 26 agosto 2026

Decía Isabel Peña, en el coloquio posterior al estreno de la película en un centenar de salas a lo largo y ancho de la geografía española, que esta vez ella y Sorogoyen habían preferido echar mano de emociones y sentimientos universales en lugar de contar con el asesoramiento experto preceptivo para articular sus celebrados thrillers. Pues bien, la pareja artística funciona mejor cuando cuentan con dicho asesoramiento que cuando se dejan guiar por sus propios impulsos. Ni Madre ni esta cinta estrenada en la sección oficial de Cannes, están a la altura de Stockholm, Que Dios nos perdone, El reino o As bestas, que conforman junto a la estupenda serie televisiva Antidisturbios, el grueso de su filmografía juntos. Sorogoyen juega ahora a una doble banda, mostrar los entresijos, dificultades y tensiones de un rodaje particularmente complicado, y al mismo tiempo transmitir el dolor que sufre una hija abandonada por su padre cuando aún era muy joven, y cuyo reencuentro no va a resultar fácil, mientras él hace lo que puede por recuperar el tiempo y, sobre todo, el afecto perdido.

Una dilatada secuencia de introducción sirve para mostrar el frágil paso de la cortesía al reproche, tras tantos años de ausencia y abandono. A partir de ahí, se dan cita las pautas habituales en este tipo de relaciones interrumpidas, con Javier Bardem capaz de exhibir frustración y conciencia de irresponsabilidad, y a la vez un carácter hierático y controvertido, evidente especialmente en otra secuencia pilar del desarrollo argumental. Mientras, Vicky Luengo realiza un trabajo dramático competente y adecuado, a pesar de no ser capaz de exhibir toda la rabia y el dolor que las circunstancias exigen. El duelo que se entabla entre ambos se alarga en demasía, con episodios que poco o nada añaden a la trama, un signo de ambición que se refleja también en una caprichosa mezcla de formatos y texturas que no alcanzan a potenciar el drama, así como apenas logran hacerlo el innumerable reparto de secundarios y secundarias, más allá de una Marina Foïs que repite con Sorogoyen tras As bestas, y que cuenta con una aportación algo más sustanciosa que el resto de la comparsa.

En un segundísimo plano queda el rodaje dentro de la película, una cinta aparentemente al estilo de David Lean, en la que acontecimientos históricos, el Sáhara ocupado por la Segunda República española, se combinan con la mirada romántica y sentimental de una joven de clase acomodada. Un guion más pulido habría encontrado el nexo de unión entre esa ficción y la realidad traumática que pretende erigirse en leit motiv de la cinta, en la línea de lo que hace casi cincuenta años hizo Karel Reisz con La mujer del teniente francés. Nos encontramos, por lo tanto, con una cinta más bien pretenciosa, con alguna secuencia memorable y otra gran interpretación de un Bardem también en buena forma física, pero a la que le falta algo más de alma y coherencia para lograr su cometido, que no es sino transmitir esa desazón vivida por tantos y tantas hijas inocentes que han pagado a menudo con un trauma irreparable el abandono egoísta e irresponsable de sus padres.

martes, 25 de agosto de 2026

A FUEGO Trampolín para nuevos talentos

España 2026 97 min.
Dirección
Estel Díaz Guion Estel Díaz, Nuria Dunjó y Javier Ruescas Fotografía Beatriz Sastre Música Awwz Intérpretes Zoe Bonafonte, Marc Soler, Ruslana, Omar Banana, Miquel Melero, Cris Blanco, Ujin Moreno, Ton Vieira Estreno 21 agosto 2026

El cine español se prodiga poco en música y baile, así que cuando alguna película trata el tema, como hicieron El cover o Las niñas de cristal, hay que celebrarlo, sobre todo si se pone empeño y oficio en la empresa. Después de un prometedor corto (Ford Escort) y un par de trabajos televisivos, incluido el biopic sobre la reina Victoria Eugenia (Ena), la directora Estel Díaz debuta en el largometraje con buenas maneras en este trampolín para jóvenes talentos de la danza y la interpretación, que si bien adolece de una línea dramática consistente y suficientemente convincente, echa toda la carne al asador cuando se trata de retratar nuevas tribus urbanas que encuentran en el baile y la celebración de sus cuerpos y expresiones su modus vivendi.

Acierta además a la hora de reunir jóvenes de alta condición social con otros de clase trabajadora, demostrando cómo a ciertas edades los prejuicios sociales quedan mucho más desdibujados que una vez maduramos y nos enfrentamos a un mundo económico y social fuertemente influido por ellos. En este contexto, y a pesar de tratar a nivel dramático un tema muy delicado y espinoso, de candente actualidad, que afecta a los jóvenes cuando más vulnerables psicológicamente son, a la hora de mostrar esas sesiones de baile y competición al más puro estilo de la célebre serie Pose, la cinta se vuelve más enérgica y atractiva. La mezcla de danza clásica y nuevos bailes al son de la música tecno y latina, con una banda sonora en la que sobresale más de un interesante tema, se convierte en otro factor brillante, tan bien coreografiado como resuelto por un elenco de rabiosa juventud que convierte la experiencia en un escenario para demostrar sus habilidades y atractivos físicos.

Entre ellos y ellas, destacan Zoe Bonafonte, hija de Eduard Fernández en El 47 y con la última de Daniel Monzón, Ruega por nosotros, a punto de estrenarse, Marc Soler, reciente amante de Aina Clotet en Viva, donde también exhibía sus dotes bailarinas, la triunfita Ruslana en su acertado debut como actriz, y el protagonista de Te estoy amando locamente, Omar Banana. Su frescura, su buen hacer y la habilidad de la directora para convertir el material dancístico y musical en todo un espectáculo, superan el frágil y en cierto modo ingenuo material dramático, dando al conjunto su más poderosa razón para considerarse un producto válido y atractivo. Lástima que entre tanto blockbuster estadounidense contando siempre lo mismo, este tipo de cine, español y diferente a la vez que apasionado y entretenido, apenas encuentre eco en nuestra bochornosa exhibición.

jueves, 20 de agosto de 2026

EL FINAL DE OAK STREET Secretos y mentiras en el parque jurásico

Título original: The End of Oak Street
USA 2026 99 min.
Guion y dirección
David Robert Mitchell Fotografía Mike Gioulakis Música Michael Giacchino Intérpretes Anne Hathaway, Ewan McGregor, Maisy Stella, Christian Convery, Jordan Alexa Davis, P.J. Byrne, Emily Kuroda, Hudson Meek, Anne Gee Byrd Estreno en Estados Unidos y España 14 agosto 2026

Tras las muy pretenciosas It Follows y Lo que esconde Silver Lake, a David Robert Mitchell parecen habérsele bajado los humos con tan sólo ponerse a las órdenes de J.J. Abrams y su insistencia en recrear el espíritu del blockbuster ochentero. Abrams vive y trabaja empeñado en recuperar ese glorioso pasado protagonizado por guerras estelares, conquistas del espacio y universos spielberianos. Ahí están Súper 8, la tercera trilogía de Star Wars, los últimos episodios cinematográficos de Star Trek y los dinosaurios de Mundo Jurásico para atestiguarlo, además de diversas series televisivas también basadas en aquel cine ochentero que tanto parece añorar. Una serie de indicios nos transportan a 1982 en esta película familiar que insiste en resolver problemas conyugales, y sus consecuencias para los más jóvenes, en cuyo paso a la madurez Mitchell parece tan obsesionado desde su primera película, El mito de la adolescencia, a fuerza de fenómenos paranormales, como de hecho es el teletransporte de todo un barrio periférico a una época prehistórica plagada de feroces dinosaurios.

Pero hay un detalle que se les escapa al director y al productor, y es que ni en Poltergeist, ni en E.T., ni en Los Goonies, Gremlins ni otros claros referentes de esta película, abundaban las armas como lo hacen en este nuevo producto de esta tan violenta era contaminada por la cada vez más belicista cultura estadounidense. Eso y la simplicidad con la que se despacha un argumento tan delirante como disparatado, que parte de una idea más o menos brillante, pero se queda desafortunadamente ahí, sin un desarrollo coherente y con un desconcertante final que deshace cualquier golpe de efecto truculento que nos haya podido dejar boquiabiertos en el transcurso de su, afortunadamente, moderado metraje. Una aventura que, por supuesto, cuenta con todos los recursos técnicos al alcance de tan poderosa industria, y logra mantener cierta tensión y un ritmo adecuadamente trepidante.

La protección denostada a la familia nuclear vuelve a se el pretexto dramático de una empresa que en realidad sólo busca el entretenimiento fácil y bien manufacturado. Mientras tanto, cada secreto y mentira familiar apuntada en su libreto, pasa a tan segundo plano frente a la esmerada puesta en escena, incluidos elaborados encuadres y divertidas persecuciones, que poco o nada importa la supuesta lección recibida por su atribulada heroína, una espléndida Anne Hathaway que con ésta suma cuatro estelares estrenos este año. Y para que todo encaje, se cuenta en su banda sonora con Michael Giacchino, un especialista en recuperar el sonido de aquella década que tanta afición a la música de cine generó en todo el mundo.

martes, 18 de agosto de 2026

EL ÚLTIMO MONO Para pasar el rato

España 2026 85 min.
Dirección
Joaquín Mazón Guion Joaquín Oristrell y Yolanda García Serrano Fotografía Carlos Cebrián Música Marina Alcantud Intérpretes Juan Dávila, Susana Abaitua, Óscar Lasarte, Conchi Espejo, Sergio Jiménez, Yani Collado, Xavi Francés Estreno 7 agosto 2026

No se le puede exigir a ningún guionista que dé siempre en la diana. La pareja formada por Yolanda García Serrano y Joaquín Oristrell ha triunfado en muchas ocasiones, la mayoría a las órdenes de Manuel Gómez Pereira, con quien han colaborado desde sus inicios con Todos los hombres sois iguales hasta la reciente y muy lograda La cena. Sin Yolanda, recordamos con especial cariño aquella Sin vergüenza que escribió y dirigió Oristrell con la malograda Verónica Forqué como protagonista. Ahora, de la mano del director de las que nos tememos son películas tan infames como Cuerpo de élite, De perdidos a Río, La familia Benetón y El casoplón, pero también de la estimable La vida padre, con Enric Auquer y Karra Elejalde, el tándem ofrece una entretenida y medianamente divertida comedia con el feminismo como telón de fondo. Pero es ahí donde fracasa la empresa, porque el tema daba para un guion con mayor enjundia e incisividad de la que son capaces de insuflarle sus responsables.

Empezando por el cambio de género que tanta polémica ha generado, y siguiendo por el estereotipo de las feminazis, a pesar de conocer bien la intención e ideología de sus creadores, a veces parecen no tomar partido concreto sobre tan espinosos y controvertidos temas, dejándolos sólo como excusas para articular una comedia romántica del todo previsible y hasta forzada, y que sin embargo logra entretener sin resultar demasiado chirriante. A ello se prestan el nuevo galán cónico del cine español, Juan Dávila, que de policía pasó a ser monologuista y showman, después interpretar papeles secundarios en un sinfín de películas, y este año saltar a la fama con Castigo divino y ahora esta película. No se puede negar que tiene vis cómica y muy poca vergüenza, como atestigua una de las escenas más divertidas de la película, a sólo un paso de resultar sonrojante y ridícula, y sin embargo tan bien defendida por el actor novel, que nunca logrará el Goya en ese apartado.

Le acompaña la siempre eficaz y atractiva Susana Abaitua, acostumbrados a verla en papeles dramáticos y comprometidos como la reciente Un fantasma en la batalla, y les secundan con gracia y talento Óscar Lasarte y Conchi Espejo. Las localizaciones en Valencia y alrededores ayudan a digerir el conjunto, aunque siempre da la sensación con la capital levantina de que se aprovecha poco, a no ser que se convierta en escenario de aventuras galácticas, como ocurre en Andor. En definitiva, se trata de un trabajo para pasar el rato y no dejar de ir al cine aunque nos encontremos en período estival.

viernes, 14 de agosto de 2026

CUENTA ATRÁS Thriller combinado y ligeramente entretenido

Título original: Fuze
Reino Unido 2025 98 min.
Dirección
David Mackenzie Guion Ben Hopkins Fotografía Giles Nuttgens Música Tony Doogan Intérpretes Aaron Taylor-Johnson, Theo James, Sam Worthington, Gugu Mbatha-Raw, Saffron Hocking, Honor Swinton Byrne, Elham Ehsas, Luke Mably Estreno en el Festival de Toronto 5 septiembre 2025; en Reino Unido 3 abril 2026; en España 14 agosto 2026


El director británico David Mackenzie saltó a la fama en 2016 con el western thriller Comanchería, protagonizado por Jeff Bridges y Chris Pine. Antes dirigió a Ewan McGregor en Young Adam y a Jack O’Connell en Convicto. Después volvió a contar con Pine en El rey proscrito, protagonizado también por Aaron Taylor Johnson, uno de los protagonistas de esta nueva aventura en clave de thriller con dos vertientes distintas que se superponen de forma no tan ingeniosa como cabría esperar.

En este contexto, el actor británico interpreta a un militar especialista en desactivación de bombas que debe evitar que estalle una bomba encontrada por azar en pleno corazón de Londres. El desalojo de la vecindad y los pasos de la desactivación, se superponen con otras circunstancias que generan una vorágine de tensión malograda por un montaje más interesado en el ritmo y la velocidad que en generar verdadera tensión dramática. Una sucesión de típicos giros de guion van, sin embargo, mejorando la intriga y el interés, a pesar de que el grado de sofisticación y complejidad de maniobra de cada nuevo episodio, hacen que el conjunto resulte algo indigesto.

A pesar de todo, la falta de cualquier ambición que no sea la del mero y liviano entretenimiento, hace que el producto se disfrute sin dificultad alguna, lo que se ajusta también a un buen diseño de producción y un atractivo reparto al que hay que añadir a Theo James (Divergente), Sam Worthington (Avatar) y Gugu Mbatha-Raw (Belle).

miércoles, 12 de agosto de 2026

THE HISTORY OF SOUND Secuelas emocionales y pasión compartida

USA-Reino Unido-Suecia-Italia 2025 127 min.
Dirección
Oliver Hermanus Guion Ben Shattuck Fotografía Alexander Dynan Música Oliver Coates Intérpretes Paul Mescal, Josh O’Connor, Molly Price, Raphael Sbarge, Chris Cooper, Tom Nelis, Alessandro Bedetti, Emma Canning Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2025; en Estados Unidos 12 septiembre 2025; en España (SkyShowtime) 12 agosto 2026


Después de varios largometrajes en su país de origen, el director sudafricano Oliver Hermanus obtuvo cierto reconocimiento con la película Living, ya bajo bandera británica y con un laureado Bill Nighy como protagonista. Una miniserie con intrigas palaciegas en tiempos de Jacobo I, Mary & George, protagonizada por Julianne Moore y el reciente Master del Universo, Nicholas Galitzine, precedió a esta delicada y entrañable película que cuenta los entresijos de Lionel y David, dos apasionados de la música folk que deciden hacer un viaje recopilando canciones populares durante los primeros años del pasado siglo.

Con Paul Mescal y Josh O’Connor como protagonistas, cuesta entender por qué en España se ha relegado su estreno en salas, previsto para el pasado mes de febrero, para destinarla finalmente al streaming y la venta o alquiler. Los dos icónicos actores se enfrentan así a una historia que celebra la pasión por la música, recupera cantos de antaño y reseña el amor homosexual en una época en la que evidenciarlo estaba fuera de toda posibilidad, y sólo cabía disimularla con una vida convencional, por muchos que fueran los daños colaterales. Se trata por lo tanto de la unión a través de compartir una pasión, cultivarla y divulgarla, y de las secuelas emocionales que puede dejarnos un breve espacio de tiempo de nuestras vidas.

El sincero y emotivo guion del debutante Ben Shattuck encuentra en manos de Hermanus una cadencia elegante y sosegada, que junto a una fotografía de tonos melancólicos y unas localizaciones rurales de alto contenido poético, nos recuerda a otra memorable cinta relegada a las plataformas digitales, Sueños de trenes. Sus protagonistas se entregan a fondo, logrando una relación cargada de sentimiento y pesadumbre, a la que la delicada banda sonora de Oliver Coates, a la que se adhiere el suculento recopilatorio de canciones folk de la época, pone un inmejorable broche de oro.

martes, 11 de agosto de 2026

HEARTSTOPPER PARA SIEMPRE Endeble final para una serie imprescindible

Título original: Heartstopper Forever
Reino Unido 2026 114 min.
Dirección
Wash Westmoreland Guion Alice Oseman, según su novela gráfica Fotografía James Rhodes Música Adiescar Chase Intérpretes Kit Connor, Joe Locke, William Gao, Yasmin Finney, Corinna Brown, Kizzy Edgell, Tobie Donovan, Jenny Walser, Rhea Norwood, Jack Barton, Anna Maxwell Martin, Eddie Marsan, Derek Jacobi, Richard Clifford Estreno en Netflix 17 julio 2026


Con precedente en un par de novelas cortas que escribió en 2017 bajo el título de Nick y Charlie, Alice Oseman inició con tan sólo veintitrés años su novela gráfica Heartstopper, que conoció hasta seis volúmenes antes de adaptarse a la televisión, con ella misma como guionista, en 2022. Tres temporadas protagonizadas por esta entrañable pareja de adolescentes gais confluyen ahora en un largometraje concebido directamente para la misma plataforma digital que lanzó con éxito la serie. Un trabajo que viene a ser algo así como el epílogo a un culebrón romántico que ha inspirado a nuevas generaciones de jóvenes todavía cohibidos por la homofobia reinante, y que ahora se convierte en más necesaria aún debido a la invasión reaccionaria que nos acucia. De hecho, uno de los momentos más inspirados de esta, por otro lado, algo insípida película, lo protagoniza Elle, el personaje trans de la historia, cuando manifiesta su temor porque la ola política reaccionaria acabe con los derechos adquiridos tras tantos años de lucha y reivindicación. 
En cuanto al resto, Kit Connor y Joe Locke, ya más creciditos, continúan su relación, ahora tensionada por sus respectivas responsabilidades escolares y extraescolares, mientras mirar al horizonte y desconfiar de esa regla no escrita de que los primeros amores rara vez se extienden a perpetuidad, se convierte en leit motiv de esta despedida que parece definitiva.

Todos los méritos de una serie absolutamente necesaria, que tanto ha ayudado a nuevas generaciones y tanto ha hecho por normalizar una situación inevitable e irrenunciable, se perpetúan quizás de forma reiterativa y superficial en este largometraje dirigido por Wash Westmoreland, realizador junto a Richard Glatzer de Quinceañera, La última aventura de Robin Hood, con Kevin Kline y Susan Sarandon, y Siempre Alice, con Julianne Moore, y que ya en solitario presentó cintas como Colette, con Keira Knightley, y La música del terremoto, con Alicia Vikander. No se esmera demasiado en dar continuidad al excelente trabajo desplegado por Euros Lyn y Andy Newbery durante las tres temporadas de la serie, aunque no renuncia a momentos tiernos que provocan una sincera, fresca y natural reacción emocional, gracias en gran parte a la pareja protagonista y a un elenco, que, salvo contadas excepciones, como la de Olivia Coleman, ahora reemplazada por Anna Maxwell Martin, repite en su integridad.

Especial mención merece la tierna participación de Derek Jacobi y Richard Clifford como ejemplo de ese amor eterno, profundo y crepuscular por el que la cinta parece abogar contra toda corriente. No obstante, el conjunto adolece de consistencia, resulta reiterativo y no parece conseguir un rumbo adecuado, no al menos cuando la serie precedente tanto hizo por la inclusión de la diversidad en edades tan tempranas, algo así como la serie Algo más que rivales hizo en el encorsetado mundo del deporte.

viernes, 7 de agosto de 2026

Estreno en salas de EL AMOR QUE PERMANECE

Reseña de la película, estrenada en el Festival de Cine Europeo de Sevilla de 2025. Estreno en salas 7 agosto 2026

EN MAR ABIERTO Entretenido híbrido entre Aeropuerto y Tiburón

Título original: Deep Water
USA-España-Nueva Zelanda-China 2026 110 min.
Dirección
Renny Harlin Guion Shayne Armstrong, S.P. Krause, Peter Bridges, Damien Power, John Kim, Dan Luo y Jianye Sun Fotografía DJ Stipsen Música Fernando Velázquez Intérpretes Aaron Eckhart, Ben Kingsley, Angus Sampson, Lucy Barrett, Richard Crouchley, Molly Belle Wright, Wenhan Li, Rosie Simei Zhao, Nashi, Lakota Johnson, Mark Hadlow, Rarmian Newton, Madeleine West, Rob Kipa-Williams, Kelly Gale, Ryan Brown, Kate Fitzpatrick, Elijah Tamati Estreno en Estados Unidos 1 mayo 2026; en España 7 agosto 2026 En casa V.O. (jueves 6)

Llama la atención cómo se ensañan los medios locales con esta eficaz y entretenida película, cuando se nota el enorme esfuerzo de producción española, rodaje en Canarias y equipo potente de efectos visuales incluidos. Suele ser una constante echar por tierra lo nuestro y ensalzar lo de fuera, sobre todo cuando se trata de cine de evasión sin más pretensiones. Es cierto que una nómina de siete guionistas, cuatro principales y otros tres encargados de adaptar los diálogos al chino, le viene grande a un libreto bastante básico, cuya única habilidad es combinar todas las constantes del cine de catástrofes clásico que conoció su mejor época en la década de los setenta. A esto hay que añadir algunos avisos fundamentales de la seguridad aeronáutica y del civismo en general. Encontramos en esta nueva película del veterano Renny Harlin reminiscencias de Aeropuerto (una bomba en el avión, esta vez en forma de artilugio tecnológico), Aeropuerto 77 (avión perdido en el océano), La aventura del Poseidón (largas travesías submarinas y complicados recorridos reversos), así como de Tiburón, en su día catalogado también como cine de catástrofes. 
Un híbrido que Harlin resuelve con pericia y sentido de la tensión dramática.

El director finlandés conoció buenos tiempos al principio de su carrera, cuando dirigió la cuarta entrega de Pesadilla en Elm Street, la segunda de La jungla de cristal y la trepidante Máximo riesgo a mayor gloria de Sylvester Stallone. Fracasó estrepitosamente cuando dirigió a su entonces esposa, Geena Davis, en una de corsarios, La isla de las cabezas cortadas, y se atrevió por primera vez con los tiburones en Deep Blue Sea. Pasaron entonces varios años entregado a productos irrelevantes, tanto que muchos creyeron que había desaparecido del panorama cinematográfico, hasta que la trilogía Strangers, de la que queda por estrenar el capítulo final, lo devolvió a una línea más visible, a pesar de la escasa entidad del producto. En esta producción multinacional se dan todos los tópicos y constantes del género, destacando un accidente rodado con todos los detalles posibles y un resultado técnico sobresaliente, algo sorprendente teniendo en cuenta lo acostumbrados que estamos a estas alturas a este tipo de efectismos. Sólo falta para asemejarse a aquel cine setentero un reparto de estrellas crepusculares, porque personajes y peripecias particulares no le faltan, incluida la inevitable niña repelente.

En el apartado musical, resulta irónico que Fernando Velázquez, traicionado por J.A. Bayona en La sociedad de las nieves, en favor de Michael Giacchino, consiga quitarse la espinita al menos un poquito, poniendo música a este otro espectacular accidente aéreo, en muchos aspectos parecido al de la película del director de Lo imposible. Por otro lado, imaginen que siendo la orquesta elegida para interpretar la música de Velázquez la de Extremadura, cuando su formación habitual era la del País Vasco, aunque ya ha dirigido este conjunto en otras bandas sonoras como La contadora de películas, así como en diversas giras cinematográficas, el resultado de esta gestión fuera mérito de David Sánchez.

lunes, 3 de agosto de 2026

MOTHER MARY Duelo a muerte bajo el escenario

Reino Unido-USA 2026 98 min.
Guion y dirección
David Lowery Fotografía Andrew Droz Palermo y Rina Yang Música Daniel Hart y las canciones de Charli XCX, FKA twigs y Jack Antonoff Intérpretes Anne Hathaway, Michaela Coel, Hunter Schafer, Sian Clifford, Atheena Frizzell, FKA twigs, Jessica Brown Findlay, Kaia Gerber, Alba Baptista Estreno en Reino Unido y Estados Unidos 24 abril 2026; en España 31 julio 2026

David Lowery es un director inclasificable
. Ha cultivado el horror y la animación en cortometrajes, el drama infantil en St. Nick, el thriller romántico en En un lugar sin ley, se puso a las órdenes de Disney para regalarnos Pete y el dragón, una de las mejores nuevas adaptaciones de un clásico de la factoría, nos sorprendió fuertemente con su mirada al mundo de los fantasmas con sábana en toda regla en A Ghost Story, dirigió a Redford en uno de sus últimos trabajos, el interesante The Old Man and the Gun, se atrevió con la fantasía medieval en El caballero verde, y volvió a recrear clásicos de la literatura infantil con Peter Pan & Wendy. Tres años después de esta incursión en el cuento de Barrie, se enfrenta de la mano de la siempre inquietante A24 a un género considerablemente nuevo, que mezcla el musical con el terror espiritual, enfrentando a una súper diva pop con quien otrora fuera su diseñadora de vestuario y, todo parece reflejarlo así, su amante.

Con ésta, la físicamente excéntrica Michaela Coel vuelve a protagonizar un duelo interpretativo, como comentamos hace apenas un par de entradas a propósito del último film de Steven Soderbergh, The Christophers, entonces junto a Ian McKellen. Ahora le sirve de antagonista una imparable Anne Hathaway, que este año ha encadenado hasta cuatro títulos, El diablo viste de Prada 2, La Odisea, éste y la próxima a estrenarse El final de Oak Street, con posibilidades de que antes de que termine el año estrene una quinta, Verity. Ambas están estupendas en esta auténtica bajada al infierno, en el que los fantasmas presentes y pasados se convierten en bisagra de una relación malsana y maldita, mientras un exceso de verborrea podría haberse recortado en favor a una mayor duración de los muy trabajados números musicales, con Hathaway cantando y bailando personalmente las canciones escritas por la cantautora británica Charlotte Emma Aitchison, más conocida como Charli XCX, que también se encargó de las canciones que ilustraban anacrónicamente la última Cumbres borrascosas.

Resulta divertido que el álbum con las canciones se haya publicado bajo el título de Mother Mary Greatest Hits, mientras la partitura original corre a cargo de un inspirado Daniel Hart que ha sabido cogerle el tono a esta fantasía sinfónico gótica con una banda sonora adecuadamente grandilocuente. Una sensacional dirección artística y un magnífico vestuario, confeccionado en parte en nuestro país, incluyendo unas aureolas que harían palidecer las peinetas de Martirio, completan el espectáculo, en el que tampoco falta un discreto toque gore acompañando las experiencias paranormales de las protagonistas, una entregada a la humillación y la otra al rencor y la venganza.

LA ÚLTIMA RONDA EN VENECIA Colegas entre copas

Título original: Le città di pianura
Italia-Alemania 2025 98 min.
Dirección
Francesco Sossai Guion Adriano Candiago y Francesco Sossai Fotografía Massimiliano Kuvellier Música Krano Intérpretes Sergio Romano, Pierpaolo Capovilla, Filippo Scotti, Roberto Citran, Andrea Pennacchi, Denis Fasolo, Lea Di Leo, Gianni Da Re Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2025; en Italia 2 octubre 2025; en España 31 julio 2026


Con su primer largometraje, bajo bandera alemana, el italiano Francesco Sossai obtuvo un holgado reconocimiento, ahora corroborado con su segundo trabajo de gran formato, presentado en el Festival de Cannes y anticipado también en el de Sevilla. Nada más y nada menos que ocho David di Donatello (los Oscar italianos) ha conseguido esta película de título original traducible como Las ciudades de la llanura, entre ellos los más relevantes, guion, actor protagonista, al algo histriónico Sergio Romano, dirección y película. Rodada en analógico, lo que da al conjunto un aspecto ochentero estilo Eloy de la Iglesia, esta suerte de comedia dramática nos invita a pasear por Venecia y sus alrededores, Treviso y otras ciudades del entorno, en compañía de dos colegas algo desfasados, entregados en cuerpo y alma a la juerga y el alcohol, de forma que podríamos considerar la cinta como una road movie entre copas, en clara contradicción con uno de los aspectos que parece criticar denostadamente su complejo libreto, la influencia estadounidense en la actual iconografía itálica.

Parece que Sossai pretenda que adoptemos la identidad del joven estudiante captado para la excursión, un poco retraído y romántico, para empatizar con la historia y su ambiente, aunque la operación acaba saldándose de forma irregular según la sensibilidad de cada espectador o espectadora. El resultado, por lo tanto, se antoja algo resbaladizo, sin que lleguemos a sintonizar con este par de colegas puretas, vividores sin horizonte ni escrúpulos, al que de forma bastante discutible, se amolda el joven responsable al que da vida Filippo Scotti.

Sólo en el tramo final comprendemos que quizás se trate de una comedia crepuscular, con la muerte como último eslabón de una vida a la que quizás debiéramos entregarnos de forma más despreocupada y rebelde de lo que en general lo hacemos, siempre temerosos del porvenir. Este acercamiento a la muerte se hace explícito cuando los tres personajes visitan la Tumba de Brion, un mausoleo de finales de los sesenta, encargo del empresario Giuseppe Brion a Carlo Scarpa, desde el que se puede divisar esa llanura a la que hace mención expresa el título original de la película.

domingo, 2 de agosto de 2026

SPIDER-MAN: BRAND NEW DAY Del multiverso al control de la mente

USA 2026 144 min.
Dirección
Destin Cretton Guion Chris McKenna, Erik Sommers y Justin Kuritzkes, según el cómic de Steve Dikto y Stan Lee Fotografía Brett Pawlak Música Michael Giacchino Intérpretes Tom Holland, Zendaya, Sadie Sink, Jon Bernthal, Jacob Batalen, Tramell Tillman, Mark Ruffalo, Lisa Colón-Zayas, Florence Pugh, Michael Mando, Marisa Tomei y la voz (en versión original) de Naomi Watts Estreno en España 29 julio 2026; en Estados Unidos 31 julio 2026

Así, sin traducir, se ha estrenado la cuarta y última entrega hasta el momento de la saga del hombre araña protagonizada por el todavía joven (30 años bien disimulados) Tom Holland. Puede resultar difícil traducir brand, que significa marca comercial, pero no tanto si se echa mano del vocabulario inglés compuesto, que permitiría traducir finalmente el título como Un nuevo día, sin el enfático brand que vendría a decir algo así como Un día recién nacido. Traducciones aparte, nos encontramos ante un nuevo episodio de las aventuras, no exentas del habitual componente dramático de la marca Marvel, que parte del final de No Way Home (qué manía de no traducir los títulos), donde los tres spider-men cinematográficos coincidían en un multiverso amenazado, que sólo un conjuro del Doctor Strange podía salvarlos, sacrificando la identidad humana del súper héroe. Eso provoca que Peter Parker vuelva a ser un desconocido entre la población, lo que se hace especialmente doloroso cuando son sus seres queridos quienes ignoran su propia existencia. En esta tesitura se encuentra un súper héroe dedicado en cuerpo y alma a lidiar con los criminales que acechan una ciudad, Nueva York, de la que sorprende aún queden edificios en pie, lo que a su vez nos hace preguntarnos si los súper héroes más que afrontar y resolver ataques, no los atraen o provocan.

A partir de aquí, el director Denis Cretton, en su segunda incursión en el universo Marvel, tras Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, después de despuntar con Cuestión de justicia, un intenso thriller protagonizado por el abogado activista de derechos civiles Bryan Stevenson, en la piel de Michael B. Jordan, aborda ahora un trabajo en el que dos son las cuestiones que hacen esta entrega especial, como otras hicieron que sus predecesoras también lo fueran, logrando que junto a Los vengadores, ésta sea la serie más compleja y compacta de cuantas pueblan Marvel, el titán del cómic y el cine. Por un lado, tenemos una nueva fuerza amenazadora tan inquietante en la teoría como espectacular en su resolución formal, haciendo que sean las masas colectivas, aborregadas en clara alusión a políticas y redes sociales intervencionistas, las que personifiquen este mal involuntario, provocando que sus secuencias de acción sean tan atractivas como creativas, incluido un arranque vertiginoso. Por otro lado, Brand New Day se compromete también con esta actual situación política mundial, revertiendo en cierto modo los roles de víctimas y villanos, en un proceso tan ingenioso como ligeramente intelectual. Sin embargo, otras cuestiones ensombrecen el perfecto acabado formal del film, como por ejemplo su excesivo metraje, que hace que algunas situaciones se alarguen innecesariamente, afectando al ritmo y la gracia del producto. Por otro lado, la complejidad de los diálogos técnicos, contrasta con la ingenuidad infantiloide de los meramente sentimentales.

Holland vuelve a brillar como el saltarín personaje, luce destreza física y cuerpo, a la vez que se desprende discretamente de la sosería que exhibe en títulos tan recientes como La Odisea, donde también coincide con Zendaya y Jon Bernthal. Coincide, además, con dos compañeros de fatigas, la Viuda Negra que encarna Florence Pugh y el Hulk al que da vida un visiblemente avejentado Mark Ruffalo. Unos efectos visuales apabullantes, capaces aún hoy de sorprender y maravillar, todo un mérito con todo lo que llevamos visto, y la habitual destreza de Michael Giacchino para ilustrar con acción, emoción y sentimiento, las andanzas del héroe, completan un film largo, a veces aburrido, pero en conjunto más cerca de lo brillante que de lo contrario.