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lunes, 3 de agosto de 2026

MOTHER MARY Duelo a muerte bajo el escenario

Reino Unido-USA 2026 98 min.
Guion y dirección
David Lowery Fotografía Andrew Droz Palermo y Rina Yang Música Daniel Hart y las canciones de Charli XCX, FKA twigs y Jack Antonoff Intérpretes Anne Hathaway, Michaela Coel, Hunter Schafer, Sian Clifford, Atheena Frizzell, FKA twigs, Jessica Brown Findlay, Kaia Gerber, Alba Baptista Estreno en Reino Unido y Estados Unidos 24 abril 2026; en España 31 julio 2026

David Lowery es un director inclasificable
. Ha cultivado el horror y la animación en cortometrajes, el drama infantil en St. Nick, el thriller romántico en En un lugar sin ley, se puso a las órdenes de Disney para regalarnos Pete y el dragón, una de las mejores nuevas adaptaciones de un clásico de la factoría, nos sorprendió fuertemente con su mirada al mundo de los fantasmas con sábana en toda regla en A Ghost Story, dirigió a Redford en uno de sus últimos trabajos, el interesante The Old Man and the Gun, se atrevió con la fantasía medieval en El caballero verde, y volvió a recrear clásicos de la literatura infantil con Peter Pan & Wendy. Tres años después de esta incursión en el cuento de Barrie, se enfrenta de la mano de la siempre inquietante A24 a un género considerablemente nuevo, que mezcla el musical con el terror espiritual, enfrentando a una súper diva pop con quien otrora fuera su diseñadora de vestuario y, todo parece reflejarlo así, su amante.

Con ésta, la físicamente excéntrica Michaela Coel vuelve a protagonizar un duelo interpretativo, como comentamos hace apenas un par de entradas a propósito del último film de Steven Soderbergh, The Christophers, entonces junto a Ian McKellen. Ahora le sirve de antagonista una imparable Anne Hathaway, que este año ha encadenado hasta cuatro títulos, El diablo viste de Prada 2, La Odisea, éste y la próxima a estrenarse El final de Oak Street, con posibilidades de que antes de que termine el año estrene una quinta, Verity. Ambas están estupendas en esta auténtica bajada al infierno, en el que los fantasmas presentes y pasados se convierten en bisagra de una relación malsana y maldita, mientras un exceso de verborrea podría haberse recortado en favor a una mayor duración de los muy trabajados números musicales, con Hathaway cantando y bailando personalmente las canciones escritas por la cantautora británica Charlotte Emma Aitchison, más conocida como Charli XCX, que también se encargó de las canciones que ilustraban anacrónicamente la última Cumbres borrascosas.

Resulta divertido que el álbum con las canciones se haya publicado bajo el título de Mother Mary Greatest Hits, mientras la partitura original corre a cargo de un inspirado Daniel Hart que ha sabido cogerle el tono a esta fantasía sinfónico gótica con una banda sonora adecuadamente grandilocuente. Una sensacional dirección artística y un magnífico vestuario, confeccionado en parte en nuestro país, incluyendo unas aureolas que harían palidecer las peinetas de Martirio, completan el espectáculo, en el que tampoco falta un discreto toque gore acompañando las experiencias paranormales de las protagonistas, una entregada a la humillación y la otra al rencor y la venganza.

sábado, 25 de octubre de 2025

FRANKENSTEIN ¿Monstruo o super héroe?

USA-México 2025 149 min.
Guion y dirección
Guillermo del Toro, según el libro de Mary Shelley Fotografía Dan Laustsen Música Alexandre Desplat Intérpretes Oscar Isaac, Jacob Elordi, Mia Goth, Christoph Waltz, Lars Mikkelsen, Felix Kammerer, Ralph Ineson, Charles Dance, David Bradley, Christian Convery Estreno en el Festival de Venecia 30 agosto 2025; en Estados Unidos 17 octubre 2025; en España 24 octubre 2025; en internet (Netflix) 7 noviembre 2025


Treinta años después de que Kenneth Branagh, auspiciado por Francis Ford Coppola y el éxito de su Drácula, presumiera de ofrecernos la versión definitiva y más fiel del relato de Mary Shelley sobre el nuevo Prometeo, Guillermo del Toro retoma para las nuevas generaciones el mito, tomándose algunas licencias, especialmente en el doble punto de vista del relato, la primera mitad desde la óptica del doctor y la segunda de la propia criatura, y sobre todo en el tratamiento físico e intelectual del monstruo, que luce más hermoso que nunca en las facciones y el imponente físico, cicatrices mediante, de Jacob Elordi (Saltburn, Priscilla y próximamente una nueva versión de Cumbres borrascosas). Pero disfruta también de una fuerza descomunal y una capacidad para cicatrizar sus heridas y regenerar sus miembros, que lo convierten directamente en una suerte de súper héroe, tema que del Toro también ha cultivado en Hellboy. Y t
odo para contar en síntesis la misma historia que incide en la inocencia con la que venimos al mundo y cómo ésta se va degenerando y pervirtiendo ante la fealdad y la maldad de cuanto nos rodea.

Del Toro pone en la empresa un gran esfuerzo estético, logrando un film disfrutable sobre todo por su majestuosa e imponente puesta en escena, aunque en el apartado de efectos visuales parezca que los logros de los últimos veinte años se hayan quedado por el camino. Sólo así se explica que los lobos luzcan tan rudimentarios a nivel digital en aspecto y movimiento. Una recreación de la época que no persigue la fidelidad sino la fantasía, con vestuario colorista e imaginativo, suntuosas estancias de estilos muy diversos y un regusto en la fotografía que al final se convierte en lo más destacado de un film que significativamente entretiene.

Oscar Isaac luce algo desmadrado como Dr. Frankestein, mientras Mia Goth aporta una fría y calculadora belleza, física e intelectual, a su personaje de Elizabeth, signo de los tiempos. El resto, Waltz y Dance sobre todo, aporta categoría, y las gélidas aguas en las que se ambientan el prólogo y el final, belleza y esa pizca de terror que la cinta no persigue, a favor de un factor poético que tampoco logra atesorar en toda su dimensión, ni siquiera con la inspirada y variada banda sonora de Desplat. El hecho de que se haya distribuido de forma limitada en salas, y no precisamente las más aventajadas, a la espera de su estreno en Netflix dentro de dos semanas, resulta un despropósito si lo que más ofrece es esa hermosura estética que merece disfrutarse en una pantalla bien grande.

sábado, 1 de junio de 2024

LA MUJER DORMIDA Sueños de la razón

España 2024 108 min.
Dirección
Laura Alvea Guion Miguel Ibáñez Monroy, Daniel González, Marta Armengol y Laura Alvea Fotografía Fran Fernández Pardo Música Alfred Tapscott Intérpretes Almudena Amor, Javier Rey, Amanda Goldsmith, Yanely Hernández, Alicia Lobo, Pino Montesdeoca Guacimara Correa, Angelo Olivier, Fran Torres, Marta Zubiria Estreno en el Festivald e Málaga 5 marzo 2024; en salas 31 mayo 2024

Aunque sea su primera película en solitario, no podemos hablar de Laura Alvea como una debutante o primeriza. Su trabajo, de hecho, puede considerarse fundamental en la cimentación de eso que algunos denominan cine andaluz. Ya fuera como directora de cásting o asistente de dirección, Alvea ha trabajado en la mayor parte de la filmografía de Paco León, algunos títulos fundamentales de Benito Zambrano y otras películas meritorias como La trinchera infinita o El autor. Además, como codirectora junto a Francisco José Ortuño, ha deambulado por distintos géneros, desde la animación con el cortometraje Treintañeros a la fábula con The Extraordinary Tale of the Times Table, e incluso el documental (Fernando Torres: El último símbolo, La mirada de las musas), pasando por el género en que parece sentirse más cómoda, que tiene que ver con lo paranormal e inquietante, con títulos como el cortometraje Relojes de arena o la inclasificable Ánimas. El año pasado tuvo finalmente su encuentro definitivo con la industria oficial y el cine comercial como responsable directa, junto a David Ulloa, de un producto de esos que denominamos mainstream. Se trató de la excelente serie La chica de la nieve, inexplicablemente excluida de todos los premios que anualmente se conceden en el ámbito televisivo, a pesar de contar con unas interpretaciones extraordinarias, un inquietante guion basado en la novela de Javier Castillo y un notable trabajo de tensión inteligentemente combinado con una profunda melancolía.

A poco de ultimar la posproducción de su segunda parte, El juego del alma, Alvea estrena ahora esta La mujer dormida, otro interesante ejemplo de cómo esta aplicada realizadora es capaz de integrar una historia de candente actualidad, denuncia mediante, en un clásico melodrama psicológico y hasta paranormal en el que vuelve a demostrar esa vocación cinéfila en la que ha cimentado su carrera profesional. No vamos a entrar en el espinoso terreno de las referencias, aunque no podemos evitar sentir el recuerdo de aquella La mujer de blanco inspirada en la novela de Wilkie Collins que Peter Godfrey llevó a la pantalla en 1948, conociendo además múltiples adaptaciones posteriores tanto para el cine como para la televisión. Alvea invoca explícitamente la ingenuidad infantil para aceptar su fantasmagórico argumento, y a partir de ahí tejer una historia de terror gótico en el que no faltan las constantes del género, un elegante caserón y unos protagonistas estilosos, que nos llevan de la mano para adentrarnos en el particular infierno vivido por una mujer encerrada en la tela de araña que ella misma ha contribuido a construir.

Fallan sin embargo las interpretaciones, punto fuerte de La chica de la nieve, con una Almudena Amor siempre a punto para seducir la cámara y un Javier Rey en pose permanente, lo que no ayuda a dar relieve a sus carismáticos personajes. Falla también la particular querencia de su directora por los golpes de efecto sonoro que contribuyan a generar inquietud y desasosiego; sin embargo, luce soluciones muy efectivas a nivel estético, mientras se agradece tratar al público con respeto, colocándolo al mismo nivel que su protagonista, de forma que el paulatino descubrimiento del misterio vaya en paralelo. Así y todo, con sus imperfecciones, nos encontramos ante un trabajo minucioso y bien urdido, fruto de un conocimiento pleno e inteligente de la industria cinematográfica de nuestro país.

lunes, 7 de noviembre de 2022

SEFF 2022 3ª Jornada

SONNE Yihad a Go Go

Austria 2022 87 min.
Guion y dirección
Kurdwin Ayub Fotografía Enzo Brandner Intérpretes Melina Benli, Law Wallner, Maya Wopienka, Kerim Dogan, Omar Ayub, Awini Barwani, Marlene Hauser, Thomas Momcinovic Estreno en el Festival de Berlín 12 febrero 2022

Poco sol y solo algunos destellos de luz hay en esta película de esta joven realizadora, cuyo único trabajo hasta la fecha, Paradise! Paradise!, data de hace seis años y narraba en clave de documental autobiográfico el regreso a Irak de una joven cineasta austriaca de origen kurdo. La producción ahora de Ulrich Seidl hacía esperar algo más provocador y de corte más certero y austero, sin embargo poco hay aquí de lo primero más que un punto de partida, con el clásico de REM de revelador título Losing my religion como sorprendente objeto central, que hacía presagiar un desarrollo mucho más intenso e inquietante de lo que finalmente es capaz de ofrecer.

No es sino prácticamente una sucesión de ocurrencias vía redes sociales, especialmente tik tok, de una joven austriaca de familia iraquí y sus dos amigas, más las propias del padre de la protagonista, el más evolucionado y divertido de cuantas criaturas habitan en una película que va progresivamente perdiendo fuelle e interés para no quedar reducida sino a la contemplación de sus bellas protagonistas y la energía y alegría propias de su edad.

El camino hacia ninguna parte va así servido, por mucho que se quiera transmitir un mensaje de libertad y autodefinición, con un ligero toque de feminismo y alguna denuncia velada a la religión y la tradición que en su honorable intención de no juzgar ni manipular, no encuentra sin embargo tampoco eco ni trascendencia en un conjunto decididamente fallido.

LE MUR DES MORTS El presente de la memoria

Francia 2022 51 min.
Guion y dirección
Eugène Green Fotografía Raphaël O’Byrne Intérpretes Saia Hiriart, Edouard Sulpice, Françoise Lebrun, Lola Le Lann, Alex Terrier-Thiebaux, Eugène Green Estreno en Francia (Canal Arte) 11 septiembre 2022; en Alemania (televisión) 12 septiembre 2022


Estrenada solo en televisión, el nuevo film de Eugène Green (El hijo de Joseph, La sapienza) es un mediometraje que implora por la memoria, el recuerdo de lo ignominioso, de la barbarie y lo injustificable, para que no se repita, quizás con el convencimiento de que ni siquiera la memoria puede evitar caer una y otra vez en la misma desgracia, la guerra en primer plano. 
Tras una cita de San Agustín que asegura que todos los tiempos, presente, pasado y futuro, son presente, un joven relajado en el verano parisino encuentra el muro de los caídos en la Primera Guerra Mundial y eso le pone directamente en contacto con un fantasma del pasado que le hará revelaciones tan sabias como inquietantes y reflexivas.

Con su habitual habilidad para la condensación, la puesta en escena sencilla pero efectiva y el buen gusto que le lleva a que cada nuevo trabajo podamos considerarlo una exquisitez, Green se reserva en la función uno de los personajes, de hecho el que actúa como bisagra entre sus dos partes simétricas, el del aprendizaje y la escucha y el de la práctica y la acción, mientras el resto desarrolla consecutivos diálogos con el joven inquieto que irán añadiendo pesadumbre al relato de nuestra civilización y el peligro siempre latente al que la sometemos.

Una cuidada caligrafía, excelente literatura y preciosas ilustraciones musicales que van de Bach a Schubert, acaban por redondear cincuenta minutos de exquisita experiencia. Una preciosa Letanía para el Día de los Difuntos de Johan Georg Jacobi, con música de Schubert y la voz de Ian Bostridge, cierra significativamente tan hermoso y necesario film.

THE ETERNAL DAUGHTER Fantasmas en conflicto

Reino Unido-Irlanda-USA 2022 96 min.
Guion y dirección
Joanna Hogg Fotografía Ed Rutherford Intérpretes Tilda Swinton, Joseph Mydell, Carly-Sophia Davies Estreno en el Festival de Venecia 6 septiembre 2022


En la aclamada Souvenir, Joanna Hogg nos contaba en clave autobiográfica sus primeras experiencias como cineasta y un controvertido romance sentimental. La hija de Tilda Swinton, Honor Swinton Byrne, la interpretaba bajo el nombre de Julie Hart. En la segunda parte de Souvenir aparecía el personaje de su madre, Rosalind, encarnado por Tilda, protagonista ahora de esta tercera entrega y posiblemente cierre de la trilogía, que ahora interpreta los dos personajes, Julie y Rosalind.

Hogg se decanta para este suculento cierre por el cine de fantasmas al más puro estilo de Henry James y su célebre Otra vuelta de tuerca. Un caserón inglés perdido en el bosque y sometido a una neblina permanente sirve de escenario ideal para que la ahora madura Julie se enfrente a su propio pasado y el familiar, a los fantasmas que habitan tan tenebroso escenario y a su propia relación materno-filial, al parecer tan llena de secretos como de ternura y compasión.

El experimento, no exento de honda reflexión, se beneficia de una atmósfera propicia, que otorga intriga e inquietud a una trama que podría estar más cerca del puro melodrama que del terror gótico, aunque beba y mucho de él. Julie fue al hotel en busca de respuestas para desarrollar su próximo guion, y puede o no que las encuentre, ahí radica la intriga de un film que no duda en buscar referentes en El resplandor, música de Bartok incluida, y el universo que Jack Clayton planteaba en Suspense o Los inocentes, la mejor adaptación de la novela de james jamás filmada. Frente a la confusión que plantea su complejo entramado, lo único claro es que el servicio hostelero es igual de infame en Inglaterra que aquí en nuestro país.

LOS HIJOS DE OTROS Ante todo, mujer

Título original: Les enfants des autres
Francia 2022 104 min.
Guion y dirección
Rebecca Zlotowski Fotografía Georges Lechaptois Música Robin Coudert y Gael Rakotondrabe Intérpretes Virginie Efira, Roschdy Zem, Antonia Buresi, Yamée Couture, Henri-Noël Tabary, Victor Lefebvre, Chiara Mastroianni, Mireille Perrier, Sébastien Pouderoux, Frederick Wiseman, Anne Berest, Michel Zlotowski Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2022; en Francia 21 septiembre 2022; en España 3 febrero 2023


Fenómeno taquillero en Francia y multi reconocida por la crítica y los palmarés, la nueva película de la realizadora de la irregular Grand Central explora la psicología femenina a través del instinto maternal, para llegar a consecuencias diversas, entre las que podría destacar la impostura o la tradición a la que, como en tantas otras facetas, nos hemos acostumbrado o se nos ha impuesto, en este caso a las mujeres.

La protagonista, una luminosa Virginie Efira, quizás lo más relevante del film, ha llegado a una edad peligrosamente madura para lograr sus objetivos de reproducción y cubrir así la tan ansiada cuota a la que parece obligarnos el aceptado ciclo vital, sin conseguir esa complicidad masculina que le permita cumplir su sueño. Mientras tanto ejerce su frustrado instinto con los hijos de otros del título, especialmente la hija de su nueva pareja y el alumnado más desfavorecido del instituto en el que imparte clases, sin sospechar que quizás ahí puede encontrar sentido a sus anhelos, no sin pagar el peaje correspondiente. Zlotowski parece así volcar su propia experiencia en la película y no duda, entre otras cosas, en contar con su propio padre para interpretar al de la protagonista. Sin embargo, sin dejar de reconocer que la suya es una mirada profundamente femenina, que sabe de lo que trata y cómo hacerlo, no podemos pasar por alto que echamos en falta algo más de naturalidad en el conjunto y que no se repitan clichés y postales de comedia típicamente urbana y burguesa.

De este modo acaba chirriándonos el exceso de impostura, la falta de una fluidez natural a la que tampoco ayuda una banda sonora en la que abundan esos grandes éxitos de índole culta, desde el maniqueo Concierto para mandolina de Vivaldi a Doris Day pasando por el Concierto nº 2 para piano de Shostakovich o la versión de Aguas de marzo de Georges Moustaki. Y es que todo en esta película está diseñado para gustar y complacer, lo que también tiene su mérito si se consigue.