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jueves, 17 de julio de 2025

ALFONSO CASADO Y LA ROSS LEVANTAN PASIONES CON LOS MUSICALES

Los musicales de Londres en Sevilla. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Killian Donnelly, Mazz Murray, Damian Humbley y Jessie Hart, voces solistas. Programa: Canciones e instrumentales de Oklahoma!, My Fair Lady, Cats, Sunset Boulevard, El fantasma de la ópera, Chess, Frozen, La bella y la bestia, El jorobado de Notre-Dame, Los miserables, Mamma Mia! y Querido Evan Hansen. Teatro de la Maestranza, miércoles 16 de julio de 2025

Damian Humbley y Alfonso Casado

Contaba mi padre que en su época, años cuarenta y cincuenta, la gente pateaba en el cine cuando en la pantalla comenzaban a cantar y bailar. Mucho después, en los ochenta, recuperar una película protagonizada por Fred Astaire y Rita Hayworth resultó frustrante cuando la única copia que cayó en nuestras manos tenía todos los números musicales amputados. La persona que la grabó de la televisión se preocupó en cortarlos. Afortunadamente, tanto ha cambiado la situación, que hoy Madrid se ha convertido en la capital de Europa continental que más musicales programa, y Antonio Banderas consigue montar en Málaga musicales tan icónicos como Company o Gypsy.

Este cambio de gusto se notó especialmente anoche en el Maestranza, con el aforo completo y el público enfervorecido con cada actuación de las cuatro extraordinarias voces que acompañaron a Alfonso Casado. Natural de Alcalá de Guadaira, hace más de una década que el maestro reside y triunfa en Londres, dirigiendo musicales en el emblemático West End y recibiendo reconocimientos muy preciados.

Casado se ha puesto al frente de la ROSS en varias ocasiones, la última hace dos años en el Auditorio Cartuja Center, con un programa dedicado a las adaptaciones cinematográficas de éxitos de Broadway. También entonces vino acompañado de cuatro voces amigas que garantizaron un triunfo absoluto. Esta vez ha protagonizado el dilatado cierre de temporada de nuestra orquesta en su sede oficial, el Maestranza, y el éxito ha sido incluso mayor.

Alfonso Casado Trigo

Escuchar estos temas con una orquesta sinfónica es un privilegio, y la ROSS demostró una vez más su capacidad de adaptación y su flexibilidad, ofreciendo versiones impecables de cada partitura. El musical ha calado hondo en la sociedad española, ahora más inquieta y cultivada, más civilizada. Casado podría así afianzar una cita periódica en nuestra ciudad.

80 años de éxitos en el West End de Londres

La propuesta en esta ocasión se centraba en hacer un recorrido de ochenta años por los musicales que han triunfado en el bohemio barrio londinense. Claro que esto era sobre el papel, pues en la práctica la cita no resultó ser tan rigurosa. Es cierto que arrancó con Oklahoma!, primero y uno de los títulos más señeros del tándem Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, reyes indiscutibles de Broadway durante casi tres décadas. Pero el estreno en 1943 de este icónico musical fue en Broadway, teniendo la escena londinense que esperar cuatro años para disfrutarlo allí.

La obertura original sirvió para introducir el espectáculo, un repaso por canciones legendarias como People Will Say We’re in Love, Out of My Dreams o la que da título al musical. El barítono irlandés Killian Donnelly dio el tono perfecto, profundo y confiado, para deleitarnos con Oh What a Beautiful Morning, la canción con la que se inicia este histórico musical.

Quienes sí solían estrenar primero en Londres y después en Broadway fueron Frederick Loewe y Alan Jay Lerner. My Fair Lady ha trascendido al musical para convertirse en título de repertorio incluso en teatros de ópera, donde recala con honores de opereta. La soprano ligera Jessie Hart cantó como los ángeles I Could Have Danced All Night, con alguna licencia en los arreglos orquestales, mientras Damian Humbley se sirvió de su voz aterciopelada de tenor lírico para embelesarnos con The Street Where You Live.

Jessie Hart y Damian Humbley cantan All I Ask of You

Un salto de casi treinta años nos llevó a Cats, y con la pieza instrumental Jellicle Ball arrancó un bloque dedicado a ensalzar la figura del compositor Andrew Lloyd Webber. Todavía recordamos con emoción el homenaje que se brindó a este compositor en la Expo’92 de la mano de la Royal Liverpool Philharmonic Orchestra. Esta vez sonó As If We Never Said Goodbye, precioso y emotivo tema de Sunset Boulevard, que Mazz Murray cantó con voz gruesa y robusta, muy en estilo. El dúo All I Ask of You, una de nuestras canciones preferidas de Webber, y Music of the Night, representaron El fantasma de la ópera, con recreaciones delicadas y respetuosas de Hart, Humbley y Donnelly respectivamente.

Demasiada atención se dispensó, a nuestro juicio, a Benny Anderson y Björn Ulvaeus, los cabezas pensantes de Abba, no porque no la merezcan, sino porque entre tantísimos icónicos musicales que se podrían haber elegido, uno de tan escasa repercusión como Chess en la primera parte, y otro integrado por éxitos de la banda ajenos a la escena, como es Mamma Mia! en la segunda, no nos parecía la elección más acertada. Claro que eso es ponerse riguroso, y lo que se busca es el éxito inmediato. De cualquier forma, I Know Him So Well de Chess, que han versionado incluso Whitney Houston y Anne Sofie von Otter, sonó fascinante en las voces de Hart y Murray, que complementaron así sus tesituras de forma exquisita.

De un Disney irrefrenable al delicado Sondheim

La ruta elegida por una insaciable Disney desde inicios de los noventa del siglo pasado, de convertir en suntuosos musicales sus habituales adaptaciones de cuentos clásicos, abrió el camino a Alan Menken para convertirse en el autor de musicales más prolífico y laureado de los primeros años del siglo XXI. For the First Time in Forever de Frozen introdujo este bloque en el que sonó la obertura de la adaptación cinematográfica de La bella y la bestia a imagen real en 2017, seguida de Evermore, una canción del musical que sobrevivió en esta nueva versión del clásico y que Donnelly cantó con proverbial sensibilidad y carga emotiva.

Quizás la más emocionante de cuantas canciones haya escrito Menken, en esta ocasión con la letra de Stephen Schwartz, sea Out There de El jorobado de Notre-Dame, que en la voz de Damian Humbley sonó majestuosa y sobrecogedora. De ahí pasamos a dos dúos especialmente concebidos para conmemorar distintos aniversarios de Los miserables, de Claude-Michel Schönberg y Alain Boublil, que mantiene el récord de mayor permanencia continuada en la escena londinense, nada más y nada menos que cuarenta años. Por un lado, Murray y Hart entonaron I Dreamed a Dream combinada con On My Own, y por otro Donnelly y Humbley hicieron lo propio con la emotiva Bring Him Home.

Killian Donnelly

Una suite instrumental con las canciones de Abba incluidas en Mamma Mia! y la sensacional recreación de The Winner Takes It All que nos ofreció una rutilante Mazz Murray, entroncaron con el final, You Will Be Found del musical Querido Evan Hansen, de Benj Pasek y Justin Paul, letristas de La La Land y autores de The Great Showman. Un título centrado en los problemas psicológicos de adaptación social de un joven estudiante, que sirvió como himno final con las cuatro voces convocadas al unísono. Pero aún quedó lugar para la esperada propina, el emocionante Being Alive de Company del irrepetible Stephen Sondheim, con los cuatro de nuevo combinando sus extraordinarias voces.

El entusiasmo de público nos obliga a perdonar esa falta de rigor comentada, así como que todos estuvieran amplificados, quizás para equilibrar fuerzas, si bien con la acústica del Maestranza y la fuerza de las voces solistas, habría sido posible prescindir de la amplificación y confiarse más al sonido natural. Pero lo más imperdonable es que ni el programa de mano ni los sobretítulos hicieran mención a los autores de las partituras, un defecto que Casado palió parcialmente en sus elocuentes intervenciones.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

martes, 4 de junio de 2024

TOCANDO NUESTRA CANCIÓN: BANDERAS RECUPERA OTRO MUSICAL DE LOS SETENTA


El próximo jueves 6 de junio volverá a levantarse el telón del Teatro Soho de Málaga para descubrirnos otro musical del Broadway de los setenta, siguiendo la tónica de su director, Antonio Banderas, que desde su apertura en 2019 ha puesto en escena A Chorus Line, Company y Godspell. Mientras los dos últimos se estrenaron en la Gran Manzana a principios de esa década, y Chorus Line lo hizo justo a la mitad, They’re Playing Our Song lo hizo ya al final, en 1979, después de pasar un preestreno de prueba en Los Angeles antes de desembarcar en el Teatro Imperial de Broadway, donde alcanzó casi mil cien representaciones durante un período de dos años y medio.

Un trío de apuestas seguras

Aunque su relación con el musical se ciñe a un escaso número de producciones, especialmente adaptaciones como la de Las noches de Cabiria, convertida en Sweet Charity, o la de El apartamento transformada en Promises, Promises, y sobre todo este musical que ahora llega a la capital de la Costa del Sol, Neil Simon, el libretista, fue indiscutiblemente el rey de Broadway durante los años sesenta y setenta, como autor de algunas de las más celebradas comedias de la época, muchas de ellas llevadas luego al cine. Descalzos por el parque, La extraña pareja, Perdidos en Yonkers, California Suite o The Sunshine Boys son algunos de los más destacados ejemplos, a los que hay que sumar sus guiones para películas como El prisionero de la Segunda Avenida, Un cadáver a los postres, Como en los viejos tiempos o La chica del adiós, película de Herbert Ross que le valió un Oscar a Richard Dreyfuss y que guarda una estrecha relación con esta Tocando nuestra canción. Y es que mientras en la película Simon aprovechaba algunas de sus experiencias reales como pareja de Marsha Mason, la protagonista (estuvieron casados un década), en el musical son los autores de sus inspiradas canciones, Marvin Hamlisch y Carole Bayer Sager, quienes vivieron en primera persona algunas de las experiencias como compositor y libretista que propone la comedia de Simon. Por cierto, La chica del adiós tuvo adaptación al musical en 1992, con música también de Hamlisch.

Marvin Hamlisch ya había ganado un Tony en 1975 por A Chorus Line y los tres Oscars correspondientes a los apartados musicales de 1973, por Tal como éramos (canción y banda sonora original) y El golpe (banda sonora adaptada), una gesta nunca repetida por ningún otro compositor. Suyas fueron también las bandas sonoras de La decisión de Sophie y La espía que me amó, siendo esta última su primera colaboración con Carole Bayer Sager, la canción Nobody Does It Better que cantaba Carly Simon en los títulos de crédito. Ella, por su parte, conoció sus mayores éxitos de la mano de quien fuera su esposo Burt Bacharach, unos años después de terminar su relación con Hamlisch. Nos referimos a Best That You Can Do, el oscarizado tema principal de Arthur, el soltero de oro, y That’s What Friends Are For, originalmente concebida para Rod Stewart en la banda sonora de Turno de noche, una de las primeras películas de Ron Howard, pero popularizada unos años después por Dionne Warwick, Stevie Wonder, Gladys Knight y Elton John, una colaboración que le deparó un Grammy.

Robert Moore, que alcanzó notoriedad y un Tony con Los chicos de la banda, fue el encargado de dirigir Tocando nuestra canción, mientras la coreógrafa Patricia Birch se encargó de los números musicales. Él ya había dirigido en cine un guion de Simon, Un cadáver a los postres, mientras ella se atrevería tres años después de estrenar Tocando nuestra canción con la segunda y desastrosa parte de Grease. Simon urdió una escueta trama en la que un reconocido compositor y una letrista recién coronada en las listas de éxitos pop, coinciden por iniciativa de sus agentes en la génesis de un nuevo musical, sólo para chocar con sus fuertes y opuestos caracteres, lidiar con una fuerte atracción y plantearse si es posible combinar una relación sentimental con otra estrictamente profesional.

A los dos únicos personajes, Vernon Gersch y Sonia Walsk, a los que dieron vida en el estreno Robert Klein y Lucie Arnaz, reunidos de nuevo en 2019 con motivo de la celebración en concierto del cuarenta aniversario de su estreno, se suman otros seis, que forman un coro estilo griego que representa los alter ego de él y ella, con sus dilemas y controversias. La idea de llevarla al cine en 1982 con nuevas canciones no llegó a cristalizar. Londres, Sydney, Buenos Aires y hasta Manila conocieron también versiones de este musical, además de un par de reposiciones y puestas al día en Broadway a lo largo del nuevo siglo.


Una producción muy cuidada y respetuosa

No es la primera vez que este musical se representa en España. Llegó a Barcelona en 1990, con Pep Antón Muñoz y la musa por aquel entonces de los musicales Àngels Gonyalons. Traducida al castellano se estrenó la misma producción en Madrid un año después, y ahora lo hace partiendo de cero de la mano de Antonio Banderas en Málaga. Conociendo el buen gusto del actor a la hora de seleccionar y dar forma a los musicales, demostrado con creces en el sensacional Company de Stephen Sondheim, cabe esperar un respeto absoluto por la partitura y el concepto original, mejorado mediante la intervención de la estupenda y nutrida Orquesta Larios Pop del Soho y el uso de la más puntera tecnología para recrear los múltiples escenarios en los que tiene lugar esta lucha de sexos propuesta por Neil Simon. El magnífico trabajo desplegado por Arturo Díez Boscovich en la obra de Sondheim, hace presagiar otro vuelo al pasado en esta partitura que contiene retazos de música disco setentera en temas como Abrazándote o el que da título a la obra, así como exquisitas baladas como Cayendo, Si me conociera o Aún creo en el amor, además de números tan divertidos como el que protagonizan los alter ego del protagonista en Ponle tu voz.

En el apartado interpretativo disfrutaremos con la arrolladora presencia física y vocal de Miquel Fernández, artífice del musical Hoy no me puedo levantar celebrando las canciones de Mecano. Sonia es la malagueña María Adamuz, que ya dio excelentes muestras como actriz, cantante y bailarina en Company. Al coro de múltiples personalidades ponen voz Rai Borrell, Javier Enguix, Diego Rodríguez, Bealia Guerra, Cristina Gallego y Georgia Stewart, todos y todas con amplia experiencia en el musical, tan cultivado en nuestro país desde hace ya unas cuantas décadas, lo que ha incrementado el nivel de especialización y profesionalidad. Borja Rueda, con amplia experiencia en televisión y conciertos de grandes artistas pop, se encarga de la coreografía, y de la escenografía y el vestuario Alejandro Andújar, de quien hace poco tuvimos ocasión de ver La bella Susona en el Teatro de la Maestranza. No son por lo tanto pocos los alicientes para dejarse llevar por tan suculento espectáculo, lo que unido al plan siempre atractivo de dejarse caer por la Costa del Sol, bien vale el viaje.

Fotos: Javier Salas

sábado, 8 de abril de 2023

ANDALESGAI 2023 (y 2)

LA AMIGA DE MI AMIGA Buscando a Rohmer desesperadamente 

España 2022 98 min.
Dirección
Zaida Carmona Guion Zaida Carmona y Marc Ferrer Fotografía Alba Cros Música Masonieria, Rocío Saiz y Aroa Ay Intérpretes Zaida Carmona, Alba Cros, Rocío Saiz, Thaïs Cuadreny, Aroa Elbira, Gema Arquero, Alba Barneda, Marga Sardá, Júlia Betrian, Marc Ferrer, Christina Rosenvinge Estreno 3 febrero 2023

Desconcierta cuántos elogios ha recibido esta
ópera prima de la directora catalana Zaida Carmona, cuando no nos encontramos más que ante la enésima revisión de las correrías de corte más o menos adolescente de una generación de treintañeras que sueñan con encontrar el trabajo creativo que les ilusione y la relación sentimental que les motivePretende ser un claro homenaje al cine de Eric Rohmer, cuya filmografía se va citando a lo largo de una película que ahonda en la nadería y encima lo hace con rubor y remilgo, aunque trate temas tan de actualidad como el poliamor o las relaciones abiertas. 

Si bien se atisba cierta sensibilidad femenina, no puede evitar repetir estructuras y dinámicas mil veces vistas en películas del mismo corte pero carácter homosexual masculino, sin que la operación despierte mayor interés ni empatía, y con la única originalidad de recrearse en ambientes exclusivamente femeninos. De hecho solo un hombre asoma en pantalla, y porque es el responsable del guion junto a la directora, que se reserva el papel protagonista de la función, una mujer tan pava e insegura que no despierta precisamente nuestras simpatías.

El conjunto asume su condición de película hecha por aficionadas, pero sin esa frescura que tanto se ha coincidido en destacar en otros foros y espacios presuntamente especializados. También Christina Rosenvinge y Los Subterráneos son objeto del homenaje y la admiración de la primeriza realizadora.

NEPTUNE FROST Delirante y cósmico cibermusical

Ruanda-USA 2021 105 min.
Dirección
Anisia Uzeyman y Saul Williams Guion y música Saul Williams Fotografía Anisia Uzeyman Intérpretes Cheryl Isheja, Elvis Ngabo, Diogène Ntarindwa, Bertrand Ninteretse, King Kivumbi, Robert Ninteretse Estreno en el Festival de Cannes 12 julio 2021

Tiene mérito que una película ruandesa, aunque inflada con financiación norteamericana, se atreva a utilizar lenguajes visuales y técnicos tan novedosos y experimentales como lo hace esta enigmática e hipnótica película urdida entre la cineasta local Anisia Uzeyman, responsable de la dirección y la fotografía, y el músico neoyorquino Saul Williams, que también dirige, además de encargarse del guion y la banda sonora.

Conocido en ciertos ambientes por su habilidad para mezclar poesía y hip-hop, Williams propone en esta fábula onírica un viaje en una sociedad distópica donde la esclavitud ha vuelto a imponerse y la política se ha transformado en arma dictatorial. Hay poco en su conjunto que se consiga entender, entre número musical donde las raíces africanas se combinan con la música electrónica y el género fluido campa a sus anchas, mientras asistimos a lo que parece una videocreación o un cibermusical donde todo huele a cine experimental que nos retrotrae a películas como The Neon Demon de Nicolas Winding Refn o Titane de Julia Ducournau.

Mientras tanto solo cabe dejarse seducir por esta ópera futurista y cósmica, permitiendo que nos haga reflexionar, o simplemente dejarnos llevar por su parafernalia psicodélica o llegar a la conclusión de que ni tiene sentido ni interés, y si no somos capaces de entender sus postulados e intenciones, no merece la pena.

Y de propina...

OF AN AGE Recuerdo de un amor

Australia 2022 99 min.
Guion y dirección
Goran Stolevski Fotografía Matthew Chuang Intérpretes Tom Green, Elias Anton, Hattie Hook, Matthew Page, Toby Derrick, Grace Graznak, Jack Kenny, Jessica Lu, Kasumi Imbulana, Verity Higgins Estreno en Estados Unidos 10 febrero 2023


Inmediatamente después de dirigir su primer largometraje, No estarás sola, una cinta de terror que ganó el Premio del Jurado Carnet Jove del Festival de Sitges, el director de origen macedonio Goran Stolevski se embarcó en esta película de corte romántico homosexual que está teniendo cierto éxito y reconocimiento especialmente por parte de la comunidad queer.

Como él, su protagonista también proviene de la antigua Yugoslavia y ha sobrevivido en Australia a las consecuencias de la guerra. La película cuenta a través de una original estructura simétrica, el viaje sentimental y físico de este joven que a finales de los noventa se está descubriendo a sí mismo. Una chica está en el centro de un triángulo cuyos otros dos vértices están llamados a protagonizar una bonita historia de amor que no se sabe muy bien por qué no llega a funcionar. Por supuesto que los dos jóvenes son una vez más guapos y nada afeminados, lo que unido al paisaje siempre atractivo australiano y su ambiente permanentemente estival, ayuda sobremanera a degustar la propuesta.

En medio, unos diálogos absolutamente banales e intranscendentales van adornando una experiencia que se revela insólitamente emocional y sensitiva, sin que por ello llegue a suscitar un entusiasmo relevante. Destacan en su banda sonora diversos temas de la época en que se inicia una trama que contiene una elipsis de diez años, entre ellos el Bandido de Azúcar Moreno con el que el joven protagonista ensaya sus bailes de salón.

miércoles, 1 de febrero de 2023

PATHAAN Misión (al extremo de lo) imposible

India 2023 146 min.
Dirección
Siddarth Anand Guion Shridhar Raghavan y Siddarth Anand Fotografía Satchith Paulose Música Vishal Dadlani, Shekhar Ravjiani, Ankit Balhara y Sanchit Balhara Intérpretes Shahrukh Khan, Deepika Padukone, John Abraham, Dimple Kapadia, Ilez Badurgov, Salman Khan, Ashutosh Rana Estreno en India 25 enero 2023; en España 27 enero 2023

La mayor industria cinematográfica del mundo se encuentra en la India. Bollywood produce al año más de mil películas. Desde su creación hace algo más de un siglo, se ha centrado fundamentalmente en películas románticas y musicales, pero en las últimas décadas ha encontrado un filón importante en el cine de acción, al más puro estilo de Hollywood pero inflado hasta límites inimaginables. Eso es lo que ofrece este espectáculo de entretenimiento sin igual, extremo en todos los sentidos, desde sus musculados y presumidos protagonistas hasta la extraordinaria belleza y sensualidad de una de sus estrellas más rutilantes, Deepika Padukone, pasando por sus portentosos efectos visuales y magnífica puesta en escena.

Se da la particularidad de que además se trata de la primera película de Bollywood que se estrena simultáneamente a nivel internacional, adelantándose incluso a la que hasta ahora ha sido la producción más publicitada de su historia, ese RRR que ya ha cosechado algunos premios en occidente, especialmente su ruidosa canción principal. Pero todo tiene su precio y aquí, aparte de acción a raudales, imposibles ilimitados y cuerpos prodigiosos, solo encontramos disparates. El argumento consiste en un pastiche en el que cabe todo, desde guerras en oriente medio a amenazas con armas químicas, pasando por agencias de inteligencia, mucho patriotismo, intrigas románticas y traiciones de toda índole, todo ello afortunadamente aderezado con un notable y tan sano sentido del humor que ni toda su inusitada violencia perfectamente coreografiada llega a molestar. Pero nada cala profundamente, de forma que todo acontece sin que al público parezca importarle lo más mínimo, entregado a su fabulosa estética visual.

No cabe duda de que los referentes se encuentran en Hollywood, especialmente en Misión Imposible y las películas de James Bond, pero llevado hasta las últimas consecuencias y sin rigor alguno narrativo ni de credibilidad. No faltan los números musicales, dos en esta ocasión, uno ambientado en la costa mallorquina y el otro, a modo de videoclip de cierre, en Cádiz, Sanlúcar y Vejer, aunque no se sabe si pretendiendo parecer allí, teniendo en cuenta la persistente guitarra flamenca en el tema musical, o una vez más La Habana, a tenor de las cantidad de coches antiguos aparcados en el paseo marítimo junto a la Catedral de Cádiz. Palma de Mallorca sirve además como improbable París.

jueves, 11 de noviembre de 2021

18º FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA 6ª JORNADA

MEMORY BOX Los ochenta en el Líbano

Francia-Líbano-Canadá 2021 102 min.
Dirección
Joana Hadjithomas y Khalil Joreige Guion Joanna Hadjithomas, Khalil Joreige y Gaëlle Macé Fotografía Josée Deshales Música Charbel Harber y Radwan Moumneh Intérpretes Rim Turki, Manal Issa, Paloma Vauthier, Clémence Sabbagh, Hassan Akil Estreno en el Festival de Berlín 11 junio 2021; en Francia 19 enero 2022


No cabe duda de que son muy buenas las intenciones que llevan a la pareja artística formada por Joana Hadjithomas y Khalil Joreige a filmar sus películas, casi siempre al servicio de rescatar la memoria perdida tras la cruenta Guerra del Líbano. En ese campo se sitúa también esta cinta inspirada en la correspondencia epistolar entre dos amigas que vivieron una aparentemente feliz juventud ochentera entre hits de la época (Blondie, Visage) para después sufrir la separación del exilio y el romance tortuoso de la protagonista entre bombas y ruinas. Esta pareja de artistas han forjado su celebridad a través del arte experimental, exponiendo en galerías y museos de todo el mundo, y esto se nota en el empaque de la película, que hace acopio de efectos narrativos y visuales que dan al conjunto cierta originalidad y belleza plástica, aunque sí es verdad que su protagonista debió gastar mucho dinero en carretes para hacer tantísimas fotografías como aparecen en la caja de la memoria del título. Caja que sirve a su hija para conocer a su madre, custodia durante mucho tiempo de secretos y misterios. Lástima que a pesar del esfuerzo y el sentimiento que a buen seguro habrán puesto sus artífices en la campaña, apenas traspase la pantalla y genere un mínimo de interés que provoque esa emoción que la historia sin duda alguna reclama. Queda así un bonito fresco sobre una época maldita en un país que apenas consigue emerger, por mucho que el reencuentro con la pandilla ochentera vislumbre una sofisticación y un estilo que exhibe más impostura y cliché importado del cine americano que otra cosa.

EL AMOR EN SU LUGAR Cultura en tiempos trágicos

Título original: Love Gets a Room
España-Reino Unido 2021 103 min.
Dirección Rodrigo Cortés Guion Rodrigo Cortés y David Safier, según la obra de Jerzy Jurandot Fotografía Rafael García Música Víctor Reyes Intérpretes Clara Rugaard, Ferdia Walsh-Peelo, Mark Ryder, Magnus Krepper, Freya Parks, Valentina Bellé, Jack Roth, Henry Goodman, Dalit Streett Tejeda Estreno en el Festival de Sevilla 10 noviembre 2021; en salas 3 diciembre 2021

Al director auriense Rodrigo Cortés le gusta el más difícil todavía. Sorprendió obligando a Ryan Reynolds a mantenerse dentro de un ataúd durante hora y media en Enterrado, y luego se atrevió nada más y nada menos que con Robert de Niro y Sigourney Weaver en Luces rojas. El amor en su lugar es una ambiciosa producción con intérpretes desconocidos y un trabajo de recreación extraordinario que pasa incluso por una excelente partitura de Víctor Reyes, que ya en otra película compleja, Grand Piano, se vio obligado a componer un improbable concierto con más partes orquestales que de solista para facilitar sus exigencias narrativas. El amor en su lugar es una comedia musical que se representó algunas semanas en 1942 en el gueto judío de Varsovia, en condiciones sumamente difíciles e incómodas. De la obra solo se pudo recuperar el texto de Jerzy Jurandot pero no su música, ahora compuesta en su integridad por Reyes siguiendo los códigos del género, la época y el lugar con total acierto. Sirve como pretexto para una historia de suspense y supervivencia. Mientras la compañía representa la pieza ante un público entusiasmado aunque aterido, entre bambalinas algunos planean fugarse del gueto mientras se preguntan por el amor, correspondido o no, como antídoto para el dolor insufrible infligido por las fuerzas de la Gestapo desplegadas en el lugar. Toda la película se convierte así en un tour de force en el que abundan los planos secuencia y se logran momentos de enorme intensidad dramática, además de ofrecer un estimable espectáculo musical y otra desgarradora crónica de la mayor crueldad imaginable perpetrada por el hombre contra el hombre.

TRES PISOS Tango de dolor y desconcierto

Título original: Tre piani
Italia-Francia 2021 120 min.
Dirección
Nanni Moretti Guion Nanni Moretti, Federica Pontremoli y Valia Santelli, según la novela de Eshkol Nevo Fotografía Michele D’Attanasio Música Franco Piersanti Intérpretes Riccardo Scarmacio, Alba Rohrwacher, Nanni Moretti, Margherita Buy, Alessandro Sperduti, Stefano Dionisi, Adriano Gianini Estreno en el Festival de Cannes 12 julio 2021; en Italia 23 septiembre 2021; en España 10 diciembre 2021

Hace tiempo que Moretti anda obsesionado con las relaciones paterno filiales, siempre desde un punto de vista en el que prima el dolor y la decepción. Esta su última película podríamos considerarla el punto cumbre de esta corriente, con un puñado de personajes que habitan un mismo edificio romano, sufriendo distintas desavenencias provocadas por esas relaciones a menudo equivocadas o mal encauzadas. Hay en el conjunto, a partir de la novela en que se basa pero sin que Moretti haya limado asperezas, muchos puntos discutibles o inaceptables desde el punto de vista moral. Mujeres doblegadas, jóvenes cuya provocación justifica el mal comportamiento del macho, y muchas salidas de tono en un plantel en el que sin embargo abunda la contención y la elegancia. Una vez más nos encontramos en un ambiente burgués de pisos elegantes y buen gusto escolástico, que suele ser el más elegido para esconder miserias y tragedias. Pero el buen pulso y la habilidad del director hace que emocione y afecte, a lo que no es ajeno un reparto sumamente atractivo, especialmente la siempre espléndida Margherita Buy. El resultado general es un film tristísimo y doloroso, digno de reflexión y análisis a pesar de esos detalles que tan poco sirven al progreso educativo y sentimental de nuestra sociedad.

FABIAN. GOING TO THE DOGS Desquicie formal y temático

Título original: Fabian oder Der Gang vor die Hunde
Alemania-Austria 2021 176 min.
Dirección
Dominik Graf Guion Dominik Graf y Constantin Lieb Fotografía Hanno Lentz Música Sven Rossenbach y Florian Van Volxem Intérpretes Tom Schilling, Saskia Rosendahl, Albrecht Schuch, Meret Becker, Michael Wittenborn, Petra Kalkutschke Estreno en el Festival de Berlín 10 junio 2021; en Alemania 5 agosto 2021

Los convulsos y libertinos años berlineses previos a la proclamación del nazismo sirven al controvertido director alemán Dominik Graf para hacer un film tan radical y desconcertante como el que nos ocupa. Ya sus tres horas de duración son una provocación, pero la enorme cantidad de recursos narrativos, su anárquica estructura, el concurso de tantos tics estéticos, desde la cámara agitada a los flashbacks súbitos, los mil y un detalles que no acertamos a entender si sirven o no a la historia, esa voz en off que acaba confundiendo más que aclarando, y el tono grotesco de casi toda la función, hacen que tardemos en enganchar, o incluso no llegar a hacerlo, y que por mucho que esperásemos un film académico pero lúcido sobre aquella fascinante ápoca y el escenario que la vivió, no podamos sino rendirnos al mérito de poner en pie un trabajo tan complejo y arriesgado y acabar incluso conmoviéndonos. No llega a ser cine experimental pero en cierto modo sí resulta bastante innovador, aunque muy difícil como para destinarlo al consumo mayoritario. Lo que en un principio no es sino una historia de amor y amistad con tres vértices, acaba convirtiéndose quizás en un producto indigesto al que sin embargo no podemos negarle el mérito de querer contar su historia de manera tan insólita y atrevida.

viernes, 1 de octubre de 2021

TODOS HABLAN DE JAMIE Una fiesta ideal para salir del coma sentimental

Título original: Everybody’s Talking About Jamie
Reino Unido 2021 121 min.
Dirección
Jonathan Butterell Guion y canciones Dan Gillespie Sells y Tom McRae, según su propio musical Fotografía Christopher Ross Música Dan Gillespie Sells y Anne Dudley Intérpretes Max Harwood, Lauren Patel, Sarah Lancashire, Shobna Gulati, Richard E. Grant, Sharon Horgan, Samuel Bottomley, Ralph Ineson, Adeel Akhtar Estreno en Amazon Prime 17 septiembre 2021


En una operación muy similar a la perpetrada por Javier Ambrossi y Javier Calvo con su espectáculo La llamada, Jonathan Butterell, Dan Gillespie y Tom McRae debutan en el cine con la adaptación de su propio musical, una comedia igualmente petarda y colorista que toca temas de igualdad, diversidad y aceptación con una puesta en escena brillante y desenfadada. El alcance por supuesto viniendo del Reino Unido y con el éxito cosechado allí y en otros países donde se ha montado el musical, es infinitamente superior al logrado por los Javi, que solo después pudieron contar con los medios holgados y sofisticados que sus propuestas demandan, en este caso para su celebrada serie televisiva Veneno.

El musical se inspiró en un documental de 2011 titulado Jamie: Drag Queen at 16, y se estrenó en el West End londinense en 2017. La puesta de largo de su adaptación al cine ha tenido que posponerse en un par de ocasiones como consecuencia de la pandemia. Desechado su estreno en salas, ha llegado por fin a una plataforma digital, donde sus elaboradas y vistosas coreografías no lucen igual pero rinden lo suficiente para conseguir que este sea un espectáculo tan agradable como refrescante, una demostración de sus creadores de que son perfectamente capaces de adaptarse al nuevo medio, a pesar de ser su primera obra cinematográfica, saliendo de un encorsetado escenario a toda una serie de localizaciones exteriores y cambios continuos de escena, siguiendo un lenguaje cinematográfico perfectamente identificable. En cierto modo entronca con otro musical estrenado recientemente que celebra la diversidad, The Prom, pero aquí la empresa está mejor resuelta.

Corren extraños tiempos en los que la aceptación a la diversidad ha arraigado perfectamente en la sociedad como un todo, y sin embargo emergen cada vez más núcleos aislados que promueven el odio y la crispación, y Jamie entronca perfectamente con este nuevo ambiente. De hecho uno de los momentos más conmovedores de la cinta es el repaso a la lucha del colectivo LGTBI durante aquellos ochenta thatcherianos, sida incluido, al ritmo de la única nueva canción de la película, This Was Me, entonada por Holly Johnson, de Frankie Goes to Hollywood. Una lucha que afortunadamente al protagonista, una suerte de Billy Elliot contemporáneo al que da vida con enorme desparpajo y frescura el joven Max Harwood, le queda lejos e incomprensible, y sin embargo todavía encuentra algunos obstáculos en su camino al gran sueño de su vida, convertirse en drag queen. Entre esos obstáculos destacan una bruja, personaje del que este cuento moderno parece no saber prescindir, y un ogro o dragón según se prefiera. Pero hasta esos personajes arcaicos encajan en esta celebración del color, la música, el baile, la juventud y la diversidad. Una fiesta a la que todos y todas estamos invitadas para disfrutar y emocionarnos cómoda y sinceramente. Estas son las películas que se deberían ver en familia, y no esa sempiterna violencia a la que desgraciadamente nos hemos acostumbrado.