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miércoles, 14 de octubre de 2026

NAZA La ventana insensible

Reino Unido-USA 2026 80 min.
Guion y dirección
Yuval Abraham y Rachel Szor Fotografía Rachel Szor Documental Estreno en el Festival de Venecia 10 septiembre 2026; en España 9 octubre 2026

Ovacionada en Venecia y récord de taquilla en su género desde su estreno en Italia el pasado mes de septiembre, Naza es el nuevo documental del oscarizado Yuval Abraham, que hace dos años sorprendió junto al activista palestino Basel Adra con su documental No Other Land. Israelí descreído y crítico con la política de destrucción que está llevando a cabo su país en Cisjordania, Abraham se asocia ahora con la directora de fotografía de éste y su anterior trabajo, Rachel Szor, para ofrecer una austera y sórdida operación de desarme emocional, que ha encontrado su antítesis con otro documental de idéntico título y aspecto visual, destinado desde las fuerzas condescendientes con el país a ensalzar la labor de sus fuerzas armadas. Por cierto, el título hace referencia a la expresión con la que en hebreo se denomina al daño colateral que suponen las víctimas civiles de la supuesta contienda.

Abraham va entrevistando sistemáticamente y siempre de noche, a militares y diverso personal estratégico, bajo el prisma aparente del arrepentimiento y la asunción de responsabilidad, que van confesando crímenes de guerra y sádicas formas de aniquilación. Como si de una hitchockiana ventana indiscreta se tratara, mientras las entrevistas se van desarrollando de noche y a cierta altura, la cámara se va deslizando por ventanas de cómodos y suntuosos apartamentos de Tel-Aviv en los que se puede atisbar la vida cálida y tranquila de quienes aún conectando con la contienda permanentemente a través de la televisión, repiten rutinas de relajado descanso nocturno, dando la espalda al sufrimiento y el horror sistemático que se desarrolla a tan sólo sesenta kilómetros de distancia. Una operación que parece derivar del propio productor, Jonathan Glazer, que coqueteó con una idea similar en su aplaudida La zona de interés, y que a pesar de poder considerarse inquietante, pronto se muestra un tanto artificiosa.

Los testimonios, sin embargo, caen frecuentemente en pequeños disparates que hacen mella en su presunta seriedad, mientras el experimento va antojándose repetitivo, a pesar de la brevedad del trabajo. Algunos pasajes documentales fechados a principios del siglo XX, una escalofriante definición de lo que el propio Netanyahu consideraba terrorismo hace cuarenta años, y que coincide con lo que él mismo practica en la actualidad, y un desgarrador pasaje final que hace hincapié en el horror inmenso que a estas alturas todos y todas conocemos, se erigen en los momentos más sorprendentes y conmovedores de un conjunto quizás lastrado por su propia auto condescendencia.

domingo, 4 de octubre de 2026

DIGGER Grandilocuente pero eficiente farsa política

USA 2026 128 min.
Dirección
Alejandro González Iñárritu Guion Alejandro González Iñárritu, Alexander Dinelairs, Nicolás Giacobone, Sabina Berman y Jez Butterworth Fotografía Emmanuel Lubezki Música Cosmo Sheldrake Intérpretes Tom Cruise, Riz Ahmed, John Goodman, Sandra Hüller, Jesse Plemons, Michael Stuhlbarg, Sophie Wilde, Robert John Burke, Emma D’Arcy, Danny Kirrane, Burn Gorman, Mercedes Hernández Estreno en Estados Unidos y España 2 octubre 2026

Posiblemente Alejandro González Iñárritu y Yorgos Lanthimus representen una línea parecida de trabajo en el Hollywood actual, además de representar la rutinaria tendencia del cine estadounidense de vanagloriar talentos venidos de fuera, sea Europa en el caso del primero, o Latinoamérica en la del segundo. Ambos tienen tendencia también a hablarnos de cuestiones trascendentales haciendo uso de un lenguaje diferente y a menudo socarrón, más irritante en el caso del griego que en el del mexicano, al menos más asequible y hasta cierto punto convencional. Cierto tono grandilocuente impera en ambos casos, que en el de Iñárritu se ha traducido en películas de gran calado como Amores perros, El renacido o la muy celebrada, a nuestro juicio desmedidamente, Birdman, otras más discutidas, como Babel o Biutiful, y otras incomprendidas e injustamente despreciadas como Bardo. Con Digger ofrece un esperpéntico espectáculo, presumiblemente divertido, aunque muchos de sus gags no encuentren el eco deseado, en el que se mezclan todos los grandes temores actuales de una humanidad cada vez más próxima al ocaso.

Cruise va en busca, una vez más, del trabajo de prestigio que le aleje del héroe de acción con cuyo milagroso físico e indiscutible agilidad ha cultivado. Una forma de recuperar la faceta que ya exhibió en películas como Nacido el 4 de julio, Algunos hombres buenos, Magnolia o Eyes Wide Shut, y que ahora que la edad apremia necesita más que nunca si desea seguir en la cumbre. Y no lo hace nada mal, incluso si en algún momento resulta histriónico, el tratamiento del film lo justifica sobradamente. Interpreta a un magnate del petróleo tan importante o más que el propio presidente de Estados Unidos, cuya ambición desmedida ha provocado el mayor desastre imaginable en un planeta ya de por sí marchito. Un acertado argumentario, labrado fundamentalmente en una memorable secuencia asamblearia en la que Cruise echa mano de todos sus recursos interpretativos para clavar un exhaustivo monólogo, se convertirá en la mejor defensa de su personaje, y a la vez, reconocimiento de responsabilidad. Otro acertado monólogo de Jesse Plemons más adelante, se encarga de potenciar las virtudes de una película que acaba dando más de lo que se espera, especialmente por la cantidad de veces que hemos soportado su insufrible tráiler al son del clásico de Talking Heads Burning Down the House, ausente en el montaje final de la película, y que tanto nos hacía temer que se asemejara al famoso ¿Teléfono rojo?, volamos hacia Moscú de Kubrick, algo que finalmente queda en un segundo plano aunque la influencia sea clara y visible.

Iñárritu tiene su propio lenguaje, que a buen seguro no convencerá a muchos, pero atesora el suficiente talento para llevar a buen puerto un trabajo que nos habla de todos los males actuales de la humanidad, incluidas pandemias, desastres naturales provocados por el cambio climático, a su vez provocado por la ambición desmedida del hombre, la acentuación de la brecha entre pobres y ricos, las oligarquías, o la inmigración mal gestionada. Deja como última esperanza el papel de la cultura para paliar tanto horror y sufrimiento, aunque sea en el ámbito de una sociedad distópica, y redunda en la facilidad que tienen algunos para apasionarse con un animal doméstico, a la vez que despreciar al semejante, si bien lo mismo hasta tiene razón. Cabe destacar una imaginativa y creativa puesta en escena, mérito de una dirección artística impecable, indispensable para convencer con un trabajo tan singular y atrevido como éste.

domingo, 5 de abril de 2026

LA GRAZIA Un político que duda, reflexiona y escucha

Italia 2025 133 min.
Guion y dirección
Paolo Sorrentino Fotografía Daria D’Antonio Intérpretes Toni Servillo, Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano, Giuseppe Gaiani, Giovanna Guida, Alessia Giuliani, Roberto Zibetti, Vasco Mirandola, Linda Messerklinger, Rufin Doh Zeyenouin Estreno en el Festival de Venecia 27 agosto 2025; en Italia 15 enero 2026; en España 1 abril 2026

L
ejos quedan sus primeros éxitos, Las consecuencias del amor y El amigo de la familia, e incluso su consagración definitiva con la muy aplaudida La gran belleza, y sin embargo Sorrentino nos regala de vez en cuando otra sorprendente y magnífica película, sin volver a cosechar los premios y reconocimientos a los que estos primeros títulos le acostumbraron. Cosa de modas y de novedades, seguramente. Tras coquetear con su devoción hacia la tierra que le vio nacer, en Fue la mano de Dios y Parthenope, el director napolitano nos ofrece ahora, a sus cincuenta y cinco años, su film quizás más sereno y reflexivo, echando mano una vez más de la política, que tan buenos réditos le dio en films como Il divo, donde retrataba los aspectos más sórdidos de la carrera de quien fuera jefe de gobierno Giulio Andreotti, Loro, aquí traducida como Silvio y los otros, donde indagaba sobre la estrambótica figura de Silvio Berlusconi, e incluso el Papa en las series que protagonizaron Jude Law y John Malkovich.

Pero ahora ya no le interesa tanto criticar y denunciar las estrategias y miserias del poder, sino fabular con un líder inteligente y moderado, un verdadero hombre de Estado capaz de poner en una balanza su propia ideología y aquello que, previo el acertado e imprescindible consejo de quienes le rodean, considere justo y equilibrado, aunque no se ciña a sus propios principios e intereses. Tenemos así a un Mariano De Santis, ficticio presidente de la República, a quien da vida el actor fetiche del afamado director, Toni Servillo, que también fue Andreotti y Berlusconi, y que aquí compone a un humanista curtido en leyes, demócrata conservador y católico, que antepone el amor a la ideología para pronunciarse sobre cuestiones que en el final de su mandato conviene dejar bien atadas para la posteridad. Una ley y dos indultos se convierten así en el perfecto mcguffin de un film que indaga sobre la fuerza del amor, con esa esposa fallecida a la que el presidente no puede dejar de olvidar y cuya presunta traición se empeña en descubrir.

Es el mismo amor que inspira la controvertida ley y las gracias que ha de ejercitar previo un proceso de reflexión, duda y convicción al que se presta con la inestimable ayuda de sus seguidores, desde la comprometida hija a la veterana y vividora amiga, su guardaespaldas o esas personas a quienes debe favorecer con esa gracia del título, que no sólo se refiere al indulto sino a toda la aureola que lo convierte en persona justa, libre, equilibrada y solemne, a quien un guion también en estado de gracia presta diálogos de enorme valor y tanta belleza como cada encuadre y puesta en escena que adorna esta hermosa película, favorecida también con una ecléctica y atractiva banda sonora. A la recurrente pregunta que salpica la función, ¿de quién son nuestros días?, nosotros aseveraríamos que pertenecen a quienes nos poseen, ese sistema que hemos aceptado y que todo lo tiene atado para que el mundo y la vida sean como se ha decidido.

martes, 10 de marzo de 2026

EL MAGO DEL KREMLIN Claves de la arquitectura del poder

Título original: Le mage du Kremlin
Francia 2025 156 min.
Dirección
Olivier Assayas Guion Emmanuel Carrère y Olivier Assayas, según la novela de Giuliano Da Empoli Fotografía Yorick Le Saux Intérpretes Paul Dano, Alicia Vikander, Jude Law, Tom Sturridge, Jeffrey Wright, Will Keen, Matthew Baunsgard, Dan Cade Estreno en el Festival de Venecia 31 agosto 2025; en Estados Unidos y Francia 21 enero 2026; en España 6 marzo 2026


Un proceso en cierto modo similar al que pudimos ver en la película The Apprentice, sobre la relación de poder que mantuvo el abogado Roy Cohn con un entonces joven empresario Donald Trump, clave para el éxito y auge del hoy infame presidente de Estados Unidos, es la que sirve al director francés Olivier Assayas para tejer su particular análisis de la arquitectura del poder en la Rusia comandada por el no menos impresentable Putin. Assayas, que lo mismo dirige películas de corte intimista como Las horas del verano, Viaje a Sils Maria, Dobles vidas o Tiempo compartido, que thrillers en la línea de la inquietante Personal Shopper, echa mano de su particular pericia para contarnos relatos que tienen que ver con la Historia reciente. Lo hizo con Carlos, película y serie protagonizada por Edgar Ramírez sobre el famoso terrorista internacional, y lo volvió a hacer con La Red Avispa, sobre una red de espionaje integrada por desertores cubanos. Ahora se basa en un libro de Giuliano Da Empoli, y con la ayuda inestimable del escritor de moda, Emmanuel Carrère, realiza un mural con todas las claves que llevaron a la Rusia de una joven e incipiente democracia a la dictadura encubierta que hoy sufre, después de acabar con ese imperio de los oligarcas al que representa la figura de Boris Berezovski, magistralmente interpretado por Will Keen.

Pero la figura central de este a ratos fascinante retrato, un asesor que primero triunfó como artista y productor de televisión, es en realidad una mezcla de algunos personajes que pasaron por la vida y obra del presidente de la Federación Rusa desde 2012. La película repasa algunos de los momentos más emblemáticos de su mandato, precedido de las experiencias de este personaje ficticio, Vadim Varanov, que ilustran el ambiente socio político del país durante los años anteriores a la llegada al poder de Putin, y que sirvieron de caldo de cultivo para su ascenso y gloria. Lástima que, a pesar del buen material de base y de una escritura impecable en la que se nota la mano maestra de Carrère, la narrativa se antoje harto discursiva, con demasiados datos y poca concisión, despachando con premura algunos momentos cruciales, como la crisis del hundimiento del submarino K-141 Kursk.

Con todo, el resultado llega a ser suficientemente estimulante, a pesar también de que el esfuerzo en definir a los protagonistas se queda algo corto. Por otro lado, la confusión entre mentira y realidad que provocan las artimañas del poder para construir su propio relato y convencer a los más escépticos, se traduce aquí también en ingenio para convertir escenas reales y su textura televisiva en reconstrucciones fidedignas. Al final queda claro que lo que interesa es analizar y denunciar esas claves que llevan a los menos indicados a regir nuestras vidas y destruir nuestro mundo, da igual quién sea el centro de la diana.

lunes, 4 de agosto de 2025

8 Conmovedor romance a la sombra de una autocracia

España 2025 126 min.
Guion y dirección
Julio Medem Fotografía Rafael Reparaz Música Lucas Vidal Intérpretes Ana Rujas, Javier Rey, Álvaro Morte, Tamar Novas, Loreto Mauleón, Carla Díaz, María Isasi, Oriol Riera, Asier Burguete, Jordi Catalán, Javier Morgade Estreno en el Festival de Málaga 16 marzo 2025; en salas 21 marzo 2025; en Movistar Plus+ 22 julio 2025

Podríamos aceptar que el cine de Julio Medem haya perdido la popularidad de antaño. Pero de ahí a fracasar tan estrepitosamente con su último trabajo va un trecho, eso sí, estrenado de manera harto desganada y desapareciendo de la cartelera de forma inmediata. La hemos rescatado ahora que se ha estrenado en una plataforma digital para comprobar que su cine no ha perdido ni la fuerza ni el interés que tantos le han adjudicado. Muy al contrario, nos hemos dejado subyugar por este precioso drama romántico con el que el cineasta repasa el mapa histórico político del país en los últimos noventa años. Parte para ello de un famoso poema de Machado, popularizado aún más por Serrat, Españolito. En él dice Una de las dos Españas ha de helarte el corazón, y a partir de ahí Medem echa mano de toda su inventiva estética y narrativa para convencernos de forma eficaz que es posible que dos almas gemelas se encuentren y desencuentren a lo largo de ocho citas durante tanto tiempo, echando mano frecuentemente de la mera casualidad.

Almas gemelas en su devenir, paralelas en sus experiencias, pero antagónicas en sus herencias y casi en sus convicciones políticas, dando buena muestra de esas dos Españas a las que aludía el poeta. Pero no nos engañemos, no se trata sólo de este país, en realidad el planeta entero sufre esta penosa dualidad que nos mantiene tan enfrentados y separados. Es un problema de autocracia, de señores que se erigen en jefes absolutos, haciendo y deshaciendo a su antojo, con el sólo límite ocasional de las directrices que marcan los mercados, en el fondo verdaderos artífices del orden social, político y económico mundial. Y en eso Franco repite los códigos no ya de un Hitler o un Pinochet, sino de los Netanyahus, Putins o Trumps que tanto nos atormentan.

En ese espacio marcan sus vivencias, diferencias y afinidades los dos amantes de un film que invita a la reflexión y nos sumerge en una insoportable tristeza, muy a pesar de esa supuesta ingenuidad que tantos se han apresurado en achacarle. Medem repite aquí sus particulares tics estéticos, con movimientos de cámara imposibles, cambios de formato y color, y una puesta en escena impoluta e impecable, su personal manera de hacer poesía, muy diferente a la de Machado pero tan fiel a su instinto y estilo. Eso, junto a la fascinante presencia de Ana Rujas y el valioso plantel de actores y actrices que rodean a la pareja protagonista, hacen que sobren las razones para dejarse seducir por esta película tan hermosa como irresistible y particularmente dolorosa. Insiste con ella en su actual querencia por las películas río, ya presente en su anterior trabajo, El árbol de la sangre.

lunes, 23 de diciembre de 2024

CÓNCLAVE Intriga política en el Vaticano

Título original: Conclave
USA-Reino Unido 2024 118 min.
Dirección
Edward Berger Guion Peter Straughan, según la novela de Robert Harris Fotografía Stéphane Fontaine Música Volker Bertelmann Intérpretes Ralph Fiennes, Stanley Tucci, John Lithgow, Isabelle Rossellini, Brian F. O’Byrne, Lucian Msamati, Carlos Diehz, Sergio Castellitto Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2024; en Estados Unidos 25 octubre 2024; en España 20 diciembre 2024


Daba igual quien las dirigiera, las películas basadas en novelas de John Grisham tenían todas un aspecto similar, eran películas de Grisham. Algo parecido le está ocurriendo a Robert Harris, claro que en su caso las dos anteriores, El escritor y El oficial y el espía, llevaban la misma firma, Polanski. La adaptación que de otra de sus novelas ha llevado a cabo el director del aclamado remake de Sin novedad en el frente, tiene también ese aspecto sobrio y trascendental de las mencionadas. Esta vez el escenario es el cónclave de elección de un nuevo Papa, y los cardenales encargados de hacerlo, con el decano al cargo de organizar la misión, son las marionetas de la función. El principal mérito de la cinta es entretener con los entresijos de intriga y ambición que se manejan en esta lucha por el poder, pero sobre todo es convencer de sus postulados a pesar de jugar con datos bastante disparatados, como el hecho de que cada uno de los aspirantes esconda algún motivo por el que no ser ideal para el cargo, de forma que se tocan todos los aspectos que corrompen no sólo a la casta eclesiástica sino a cualquier otro ámbito de poder al que el sistema nos ha acostumbrado.

Se trata por lo tanto de convertir el Vaticano en metáfora de la situación política actual mundial, con las tumultuosas luchas entre religiones que provocan guerras y atentados terroristas como paradigma de las manipulaciones y controles al que todos y todas nos hemos sometido. Logra por lo tanto la complicidad del público, entregado a este trampantojo de la situación política y social actual, los vientos reaccionarios que nos asolan y el retroceso generalizado en políticas progresistas con el que amenazan los sistemas políticos que un mundo que se siente amenazado vota presuntamente de manera libre y democrática. Se trata también de un trabajo que pone de relieve los supuestos avances ideológicos de una institución que sigue revelándose rancia, y cuyos pasos adelante son tan lentos como rápidos los que le hacen retroceder.

Así, entre intriga y giro narrativo, llegamos a un final tan sensacionalista como de dudosa validez, dado el principio Duos habet et bene pendentes, que si no quieren spoiler absténganse de averiguar en qué consiste. Aunque de alguna manera, también esta conclusión que podríamos considerar como una libre licencia, sirve decisivamente a los objetivos de la empresa. Como otro signo de los cambios, podríamos considerar la actitud severa de Isabella Rosselini frente a la angelical de su madre, Ingrid Bergman, portando también los hábitos en Las campanas de Santa María.

lunes, 30 de septiembre de 2024

MEGALÓPOLIS La caída de la República Americana

Título original: Megalopolis
USA 2024 138 min.
Guion y dirección
Francis Ford Coppola Fotografía Mihai Malaimare jr. Música Osvaldo Golijov Intérpretes Adam Driver, Giancarlo Esposito, Nathalie Emmanuel, Aubrey Plaza, Shia LaBeouf, Jon Voight, Laurence Fishburne, Dustin Hoffman, Talia Shire, Jason Schwartzman, Kathryn Hunter, Grace VanderWaal, Chloe Finneman, James Remar, D.B. Sweeney Estreno en el Festival de Cannes 16 mayo 2024; en Estados Unidos y España 27 septiembre 2024

Hace tiempo que la última película de Coppola, considerada su testamento cinematográfico, dejó de provocar expectación, desde que se estrenó en Cannes y rápidamente fue defenestrada por la crítica. Llega ahora con todo ese aluvión de nefastas crónicas que la han convertido en un fracaso antes de llegar al gran público, y eso a pesar de haberse estrenado en gran número de salas. Coppola sabe de sobra lo que es un gran fracaso. Recuperarse de Corazonada le llevó un par de décadas y asumir una serie de proyectos tan poco personales como Peggy Sue se casó, Jack o Legítima defensa, quizás su última película estimable hasta la fecha. Entre esta adaptación de John Grisham a la que ahora nos ocupa, Coppola apenas dirigió tres largometrajes, el último, Twixt, hace más de una década. Pero a diferencia de Corazonada, que contó con el favor unánime de la crítica y solo fracasó en taquilla, y a falta de ver qué ocurre con ésta entre el público, Megalópolis nos llega ya como un rotundo fracaso y un descomunal disparate perpetrado por el idolatrado responsable de El padrino y Apocalipsis Now, quién sabe si títulos sobrevalorados, el tiempo lo dirá, aunque ya lleva mucho corroborándolo. Ese mismo tiempo determinará si esta innegable obra compleja y elaboradísima, alcanzará también algún día el olimpo de las obras maestras, aunque mucho nos tememos no será así.

Dicen que Coppola empezó a erigir este mega proyecto inmediatamente después de rodar Corazonada, aunque nosotros preferimos el título original, One from the Heart. Pero con la ruina absoluta de su empresa productora, Zoetrope, tuvo que apearse del proyecto hasta que unos años después comenzó a rodarla con intérpretes distintos de los que ahora aparecen en pantalla. Hasta treinta horas llegó a rodar para finalmente tener que abandonar el sueño y el metraje. Un sueño ahora recuperado y hecho realidad con esta mastodóntica película en la que cobran mucha relevancia los mismos logros digitales que ensayó con el musical del 82, aunque ahora han quedado manifiestamente anticuados e incluso parcialmente obsoletos, de forma que apunta a un largo videoclip añejo mezclado con película de súper héroes de bajo presupuesto, y a pesar de ello luce relativamente grandiosa en pantalla. No cabe duda de que en su película Coppola plasma la sempiterna lucha entre progreso y conservadurismo, también trasladable al mundo de la creación artística, como bien se han hecho eco a lo largo de la historia del cine multitud de títulos de referencia. Pero hay también mucho de profético declive del imperio estadounidense, comparándolo con la Antigua Roma, y más expresamente con esa República en la que destacaron César, Craso, Catilina y otros cuyos nombres sirven para identificar los personajes de esta crónica distópica de la actualidad, la eterna amenaza del fascismo y la utópica lucha por construir un mundo mejor, todo ello ambientado en un Nueva York rebautizado como aquella antigua pastelería sevillana, Nova Roma.

Por el camino parece que Coppola quisiera emular a Sorrentino, y a su vez a su mentor Fellini, para una vez recreadas bacanales, circos y ceremonias, centrarse en aquello por lo que hace tiempo fue destacado cineasta, las intrigas, traiciones y disputas familiares de El padrino. Pero nada de todo esto consigue traspasar la pantalla y llegar a interesarnos lo suficiente, y vaya si el director y su numeroso equipo se empeñan en ello, con un diseño de producción fastuoso a pesar del abuso del croma y otros efectos deliberadamente digitales, así como un elenco artístico de primer orden aunque muchos de sus intérpretes apenas tengan relevancia en la trama general. Un argumento que protagoniza Adam Driver, un joven romántico, idealista y emprendedor, creativo y revolucionario, a su vez arrogante y engreído, a quien se opondrá en todos los ámbitos, sentimentales, políticos y profesionales, el poder dominante de un alcalde al que da vida Giancarlo Esposito, pero que contará con la complicidad de una influencer interpretada por Nathalie Emmanuel y de un anciano y poderoso empresario al que presta su imagen un deteriorado Jon Voight, y la envidia y persecución de un pariente aficionado al travestismo, un trabajo sobreactuado de Shia LaBeouf. Todo con cierta tendencia a combinar nuevos lenguajes y texturas con otros recursos más anticuados, como la estimulante banda sonora de Osvaldo Golijov, colaborador habitual de Coppola en sus últimos trabajos.

domingo, 29 de septiembre de 2024

LA VIRGEN ROJA Proyecto Hildegart, destino mesiánico

España 2024 114 min.
Dirección
Paula Ortiz Guion Eduard Sola y Clara Roquet Fotografía Pedro J. Márquez Música Guille Galván y Juanma Latorre Intérpretes Najwa Nimri, Alba Planas, Aixa Villagrán, Patrick Criado, Pepe Viyuela, Jorge Usón, Pablo Vázquez, Fernando Delgado-Hierro, Pep Ambrós, Jon Viar, Claudia Roset, Summer Rose Churchhouse Estreno en el Festival de San Sebastián 21 septiembre 2024; en salas 27 septiembre 2024

En su nueva película, tras la difícil y pretenciosa Teresa y su particular y poético coqueteo con el cine británico en Al otro lado del río y entre los árboles, Paula Ortiz deja de lado su estilo preciosista y un tanto caprichoso para adoptar un tono más realista y convencional, sin por ello abandonar una puesta en escena meticulosa y en ciertos momentos despampanante. Lo hace para contarnos la historia real de Hildegart Rodríguez Carballeira, una joven concebida y educada por su tiránica madre, heredera involuntaria del mismo patriarcado al que pretende combatir, para cambiar el mundo y dar a la mujer la voz y el protagonismo que merece.

En 1977 Fernando Fernán Gómez y Rafael Azcona convirtieron Mi hija Hildegart, el libro de Eduardo de Guzman que narraba tan insólita y prodigiosa vida, en una película más relacionada con la época del destape en la que se rodó que con su carácter de fábula feminista y nostalgia republicana. Ortiz se fija más en los hechos y, sobre todo, en la tortuosa relación de una madre exigente y castradora con su hija, prodigio intelectual e ideológico, que paulatinamente va tomando conciencia de su situación y mostrando debilidad ante los sentimientos y emociones propios de su edad y condición. La directora afina con una dramaturgia y una puesta en escena clásica y académica, logrando grandes interpretaciones de sus dos aguerridas protagonistas, Najwa Nimri en la mejor interpretación de su carrera, y la joven Alba Planas, que ya coincidieron hace cinco años en la última película estrenada de Julio Medem hasta el momento, El árbol de la sangre. A ellas hay que sumar el excelente trabajo de Aixa Villagrán como criada y Patrick Criado como objeto del deseo de la joven Hildegart.

La película emociona por cuanto muestra aquella España que podría haber progresado e incluso haberse convertido en líder mundial en muchos aspectos relacionados con los derechos y libertades, y cómo el golpe de estado que sobrevendría sólo unos años después, acabó con toda esperanza y sumió en el olvido a gente muy valiosa, especialmente a mujeres valerosas, cultas e intelectuales que podrían haber dado nueva luz al país, pero que la dictadura apagó para el resto, y sólo hoy, tantos años después de la llamada transición, emergen como grandes heroínas y símbolos de una lucha que nunca acaba de terminar.

sábado, 28 de septiembre de 2024

SOY NEVENKA Vía crucis y los dueños del cortijo

España 2024 110 min.
Dirección Icíar Bollaín Guion Icíar Bollaín e Isa Campo, según la novela "Hay algo que no es como me dicen" de Juan José Millás y los testimonios de Nevenka Fernández Fotografía Gris Jordana Música Xavier Font Intérpretes Mireia Oriol, Urko Olazabal, Ricardo Gómez, Carlos Serrano, Lucía Veiga, Mabel del Pozo, Pepo Suevos, Font García, Miguel Garcés. Luis Moreno, Javier Gálego, David Blanka, Mercedes del Castillo Estreno en el Festival de San Sebastián 20 septiembre 2024; en salas 27 septiembre 2024

Desde hace unos años, el caso de Nevenka Fernández se ha vuelto tan mediático como cuando saltó a la actualidad a principios de este siglo. Los responsables de este revival son el devastador libro de Juan José Millás, basado en una serie de entrevistas que el periodista mantuvo con la víctima de los abusos sexuales del alcalde de Ponferrada, donde ella ejercía como improvisada concejala de Comercio y Hacienda, así como la obra de teatro que la compañía andaluza Histrión Teatro puso en marcha hace unos años a partir del texto de Millás. María Goiricelaya supo de forma tan concisa como demoledoramente conceptual poner en escena esta crónica de lo inaceptable, a lo que se sumó hace apenas un par de años una mini serie documental para Netflix articulada en torno a los testimonios de una visiblemente deteriorada física y psicológicamente Nevenka Fernández. El rodaje el pasado invierno de esta nueva incursión de Icíar Bollaín en la crónica negra española y a menudo universal, se tuvo que realizar en Zamora porque el gobierno local de Ponferrada, todavía en manos del mismo PP en el que se forjó la polémica y el escándalo sin que nadie al margen del directo abusador hiciera nada por paliar tan inadmisible episodio, denegó los permisos pertinentes. Hace veinte años era el pueblo el que indignado clamaba contra la víctima y aclamaba al verdugo, de la misma forma que el pueblo marbellí destacaba los supuestos logros de Julián Muñoz frente al latrocinio perpetrado sobre sus arcas públicas, ahora recordado tras su anunciada muerte. Aquellas heridas parecen no haberse cerrado, toda vez que la sociedad sigue empeñada en normalizar los excesos y disparates de nuestra clase política e institucional, por mucho que a menudo se autoproclamen dueños del cortijo, haciendo y deshaciendo a su gusto todo aquello que directa o indirectamente afecta a nuestro quehacer diario.

En este contexto, la historia de Nevenka Fernández se erige en un cuento moral y a la vez de terror sobre cómo los abusos psicológicos y sexuales se justifican, convirtiendo incluso a la propia víctima en responsable absoluta de su destino. Si ya partimos de aceptar los insultos habituales a la mujer que tienen que ver con su conducta moral, siempre más vilipendiada que la del condonado hombre, visible incluso en una indignante moda de bautizar bares y restaurante con calificativos peyorativos de mujer, queda claro lo mucho que el machismo se ha normalizado, lo mucho que cuesta combatirlo y lo muchísimo que queda por hacer para erradicarlo. Icíar Bollaín, que es indiscutiblemente una excelente directora, hace siempre lo posible por ayudar a corregir estas injusticias, y si hace veinte años denunciaba la violencia de género en el ámbito doméstico con Te doy mis ojos, ahora hace lo propio con el caciquismo y el abuso de poder, enmarcado en el movimiento Me Too, dejando claro que un ejemplo temprano y valiente lo tuvimos aquí en España, cuando Fernández fue puesta en tela de juicio incluso en los medios de comunicación, con una Ana Rosa Quintana, todavía considerada reina de la televisión, abanderando esta campaña de denigración a una mujer ultrajada, aterrorizada y traumatizada para el resto de su vida, tal como pudimos comprobar en la entrevista que le brindó Ana Pastor simultáneamente al rodaje de la cinta y emitida un día antes de su estreno, y como atestigua el hecho de que tuviera que huir de España y residir en el extranjero para procurar rehacer en lo posible su vida.

Su amarga crónica viene protagonizada también por quienes le dieron la espalda, entre ellos aunque de forma matizada, sus propios padres, compañeros y compañeras de corporación y resto de la ciudad que la vio nacer y con la que siempre mantendrá esos en su caso dolorosos lazos de amor que tanto nos unen a nuestra tierra. Pero también pone el acento en quien la apoyó desde un principio, la médico y también concejal en Ponferrada Charo Velasco, que aunque del partido en la oposición, no buscó nunca sacar tajada de la situación. Una vez más se demuestra que solo la izquierda es capaz de hacernos avanzar, frente al inmovilismo de la derecha, tan rancia como reaccionaria. Bollaín se muestra como la eficiente realizadora que es, manteniendo ritmo y tono con la ayuda de una joven Mireia Oriol empapada en su rol hasta prácticamente mimetizarse con él. También Urko Olazabal construye un villano que no cree que lo es, de múltiples resortes y matices, mientras el resto del elenco cumple con responsabilidad, y entre todos consiguen un trabajo sólido y absorbente, ciertamente irrespirable, una paliza emocional en toda regla que prácticamente nos hace saltar del asiento y abandonar durante dos horas nuestra zona de confort. Atención al cameo de la protagonista, entre el público que asiste al desfile de los Templarios.

domingo, 8 de septiembre de 2024

REINAS Un trampantojo emocional

Perú-España-Suiza 2024 104 min.
Dirección
Klaudia Reynicke Guion Klaudia Reynicke-Candeloro y Diego Vega Fotografía Diego Romero Intérpretes Abril Gjurimovic, Luana Vega, Gonzalo Molina, Jimena Lindo, Susi Sánchez, Fabrizio Aguilar Estreno en el Festival de Sundance 22 enero 2024; en Perú 22 agosto 2024; en España 6 septiembre 2024


Con una filmografía netamente suiza hasta el momento, la directora peruana Klaudia Reynicke regresa a su país para contarnos una historia que parece tener mucho de auto biográfica. Nos encontramos ante un relato ambientado en ese país andino, poblado en su mayoría por indígenas, pero de nuevo centrado en la población caucásica descendiente de los invasores, como de hecho ocurre en sus programas televisivos, culebrones incluidos. Esta vez tiene sentido por cuanto de auto biográfico parece contener una función que nos habla de los convulsos años noventa del pasado siglo, cuando Fujimori tenía al país en cuarentena, sometido a las fuerzas armadas y a sus políticas de austeridad económica.

En ese contexto, Reynicke centra su atención en la mirada ingenua y desprejuiciada de dos niñas, como suele ser habitual en muchas de las películas dirigidas por mujeres que nos han ido llegando en los últimos años. Dos jovencitas pertenecientes a una familia de izquierdas, y sin embargo aburguesada y acomodada, cuyos privilegios parecen ir despareciendo con el devenir de los tiempos. Ajenas a cualquier tipo de peligro, las niñas sólo piensan en su bienestar inmediato, al que están acostumbradas, mientras su madre anhela con salir del país y contar para ello con el permiso del irresponsable y divorciado padre.

Rodada en formato comedia como la vida misma, esconde en realidad la tragedia de un país azotado por la pobreza y el recorte de libertades, mientras asistimos como si de un trampantojo se tratara, a los episodios más o menos amables y distendidos que viven las dos chicas y su fantasioso padre, un Peter Pan que genera rechazo y simpatía a partes iguales. El principal mérito de Reynicke radica en contar estos tiernos episodios sin renunciar a la tensión de fondo y la zozobra de los adultos, entre quienes se encuentra la enorme Susi Sánchez apenas forzando el acento. Gran mérito el de las niñas protagonistas, especialmente la más pequeña, Abril Gjurimovic, de mirada tan emotiva como inocente y resultados siempre llenos de magia y brillo.

jueves, 1 de agosto de 2024

QUE LA FIESTA CONTINÚE El amor ilusiona más que la política

Título original: Et la fête continue!
Francia 2023 106 min.
Dirección
Roberet Guédiguian Guion Robert Guédiguian y Serge Valletti Fotografía Pierre Milon Música Michel Petrossian Intérpretes Ariane Ascaride, Jean-Pierre Darroussin, Lola Naymark, Robinson Stévenin, Gérard Meylan, Grégoire Leprince-Rinquet, Alice Da Luz, Pauline Caupenne, Jacques Boudet, Xavier Mathieu Estreno en Francia 15 noviembre 2023; en España 25 julio 2024


Fiel a sus valores y principios, la última película de Guédiguian apela a la unidad y la fuerza de la izquierda como único motor de convivencia en solidaridad, igualdad y justicia social. Y lo hace convocándonos a una fiesta que es justamente la que un miserable paisano nuestro pide que se acabe en unas recientes elecciones europeas, por las que un múltiple y presunto criminal esquiva, con la lamentable inmunidad diplomática, los juicios pendientes. A su edad, y visto cómo la sociedad del bienestar (para algunos y algunas, no para todos) sepulta los logros del pasado y amenaza con dilapidar las esperanzas de la clase trabajadora, el director francés se decanta por la serenidad y la madurez para hablarnos fundamentalmente de familia y de amor. La primera como pilar que fundamenta la herencia recibida de quienes sí lucharon por nuestros derechos y nuestras libertades, y como eje alrededor del cual se concentran nuestros anhelos e ilusiones. El segundo como catalizador de nuestras emociones e impulsor de nuestras ansias de vivir.

La protagonista, una perenne en la filmografía del realizador Ariane Ascaride, presta también su gesto sereno, amable pero también crítico, a quien aspira a liderar una imprescindible unión de partidos de izquierdas para combatir la injusticia y dar cabida a más derechos y más beneficiarios de ellos. Justo sucede cuando se ultiman los detalles para la celebración de un homenaje a las víctimas de la desidia política que provocó el derrumbe de varios edificios residenciales vetustos en el corazón de Marsella hace cinco años y a la vista, o más bien el oído, de un busto de Homero. Mientras, desde el origen armenio de su familia se reivindica la diversidad y la multirracialidad de quienes integran un pueblo, se encuentre donde se encuentre. Son cuestiones que siguen preocupándonos, más cuando sobre nosotros y nosotras se cierne de nuevo la amenaza del fascismo al que tan proclive es una nueva juventud más preocupada por cuestiones tan superficiales como el aspecto físico que por problemas reales a los que sí presta atención otra menos numerosa pero más consecuente.

Ante tanta decepción, Rosa, nuestra protagonista, acaba confiando más y refugiándose en el amor, a su familia y a una nueva ilusión romántica, tan serena como ella, tan intelectual como la cultura que apoya las políticas integradoras siempre de izquierdas, nunca del signo contrario, privatizador e individualista. Guédiguian nos convence asñí de que nunca es tarde para comenzar una nueva vida, que no merece la pena perder la ilusión. Si además la película nos brinda la ocasión de volver a disfrutar de Georges Delerue y su precioso Tema de Camille, origina del film de Godard El desprecio, aún mejor.

domingo, 7 de julio de 2024

EL ORGULLO SE CUELA EN LAS SALAS DE CINE

Es fácil encontrar en las plataformas ciclos completos dedicados al cine sobre diversidad sexual estos días, pero son pocas, muy pocas - en Sevilla, sólo una y siempre la misma - las salas donde estos últimos días, coincidiendo con la celebración del Orgullo LGTBI+, se han ido estrenando algunas con cuentegotas y en sesiones limitadas. En concreto, un cuarteto de películas de contenido gay de muy diferente valor e interés, de las que nos hacemos eco por orden de estreno:

NORWEGIAN DREAM

Noruega-Polonia-Alemania 2023 97 min.
Dirección
Leiv Igor Devold Guion Justyna Bilik, Gjermund Gisvold y Radoslaw Pazcocha Fotografía Patryk Kin Música Florian Tesslof Intérpretes Hubert Milikowski, Karl Bekele Steinland, Edyta Torhan Estreno en Noruega 17 marzo 2023; en España 25 junio 2024

El director polaco Leiv Igor Devold ha probado con todo, el cortometraje, el documental, la animación y ahora la ficción, volcando en su primer largometraje sus inquietudes acerca de la represión y la falta de oportunidades en su país, especialmente desde que rige allí la extrema derecha. Su película combina el drama de la emigración y el desarraigo con ese otro cada vez más candente de negación de la diversidad sexual.

Un joven encuentra su oportunidad de trabajo en una fábrica de pescado cerca de Trondheim, mientras a la vez experimenta la atracción sexual por un compañero, evidenciando aquello que tenía reservado pero siempre a punto para explotar. El film no encuentra sin embargo el punto necesario para inquietar y emocionar. Sus premisas quedan bastante solapadas por un tratamiento excesivamente frío y convencional de la materia, quedando simplemente como un testimonio de la cruda realidad que se vive en un país que no sólo es miembro de la Unión Europea sino al que se le permite presidir sus instituciones como a cualquier otro.

BIG BOYS

USA 2023 92 min.
Guion y dirección
 Corey Sherman Fotografía Gus Bendinelli Música Will Weinsenfeld Intérpretes Isaac Krasner, Dora Madison, David Johnson III, Taj Cross, Emily Deschanel, Marion Van Cuyck, Emma Broz, Jack De Sanz Estreno en Estados Unidos 31 mayo 2024; en España 28 junio 


La mejor y más refrescante de estas propuestas en celebración del orgullo LGTBI+, y seguramente una de las películas más hermosas y emotivas de la temporada, es ésta, debut en la dirección del cineasta estadounidense Corey Sherman, en el que posiblemente haya volcado algunos de sus fantasmas y experiencias de primera juventud. Aquí, un adolescente de catorce años experimenta el descubrimiento y la confusión cuando viaja junto a su cretino hermano, su prima del alma y el novio de ésta a un campamento en los frondosos bosques californianos.

El carisma del joven protagonista nos enamora desde el primer minuto, fundamental para empatizar con su vivencia de verano, esa estación en la que ocurren los episodios más maravillosos de nuestras vidas, época de descubrimiento, ilusión pero también frustración y valentía para afrontar todo lo que se nos ha de venir encima. Especialmente relevante en este sentido es la imaginación del joven enfocada a un futuro próximo en el que como adulto consigue afrontar su condición de diferente y por ello igualmente feliz.

Los cuerpos no normativos, incluido el atractivo objeto del deseo y el cariño pero no fibrado ni musculado de gimnasio, y la facilidad con la que los protagonistas departen sobre distintos temas relacionados con la temática principal, ayudan a hacer del visionado de este entrañable film una experiencia en la que cabe la risa, la sonrisa, la emoción y la ternura, derrochando gracia y frescura y alimentando nuestras ansias siempre renovables de disfrutar del verano y del amor. La banda sonora relajada y evocadora contribuye al encanto general de una película que merecía mejor distribución y más suerte en taquilla, sobre todo por su carácter educativo y de magnífico entretenimiento.

DRAMARAMA

USA 2020 91 min.
Guion y dirección
Jonathan Wysocki Fotografía Todd Bell Música Chanda Dancy Intérpretes Nick Pugliese, Anna Grace Barlow, Megan Suri, Nico Greetham, Danielle Kay, Zak Henri Estreno en Estados Unidos 13 agosto 2020; en España 1 julio 2024

Como si de una versión queer de El club de los cinco se tratara, también los cinco protagonistas de esta película viven su particular encierro, esta vez no impuesto como castigo sino como fiesta exclusiva para despedirse antes de empezar cada uno y una su periplo universitario y artístico. Estos no son los malos estudiantes del instituto, sino todo lo contrario. Quizás más bien los raritos que quieren dedicarse a las artes, plásticas o escénicas, lo que da mucho juego para la identidad sexual. Un sexto personaje, el guaperas algo chulo pero inhábil para los estudios, sirve para desorientar al grupo y afectar a sus presuntamente inquebrantables lazos.

Ambientada en 1994 quizás con el fin de justificar la armarización de sus protagonistas, especialmente los dos masculinos, todo discurre a lo largo de una jornada de confesiones y desvelos que ponen en entredicho el valor de la amistad, sobre todo cuando se está a punto de pasar página y se sabe que todo empezará a ser diferente, empezando por las relaciones sociales. Más allá de eso, el film puede irritar todo lo que las tontas conversaciones de sus pijos protagonistas pueden deparar, sin que despierte un interés más allá del meramente coyuntural.


La última en estrenarse, Potato Dreams of America, lo hizo el 2 de julio en nuestras salas y de ella ya dimos cuenta cuando se pudo ver en el Festival Andalegai en abril de 2022.

lunes, 10 de junio de 2024

VALÈNCIA, T'ESTIME Peligro de regresión

España 2023 85 min.
Guion y dirección
Carlos Giménez Pons Música Josué Vergara Blanco Documental Estreno en Cinema Jove 25 junio 2023; en salas 7 junio 2024

Un año exacto ha tardado en estrenarse este documental desde su presentación oficial en el Festival Cinema Jove, con una distribución tímida prácticamente reducida a la capital levantina (en Sevilla se podrá ver en sesión única el próximo jueves 13). Se trata de un voluntarioso documental sobre la lucha del colectivo LGTBI en Valencia desde la transición a principios del nuevo siglo. Un trabajo que llega de forma conveniente y puntual justo cuando nos jugamos en Europa abrazar el progreso o sufrir el retroceso, como finalmente parece va a ocurrir, aunque con paliativos importantes que algo nos sirven de consuelo. De nada parece servir insistir en la importancia de la revolución y la lucha, en lo mucho que significa lograr avances y lo poco que cuesta perderlos, a sabiendas de que su recuperación requiere un arduo y traumático esfuerzo. Es la sempiterna habilidad del hombre para olvidar y perder la confianza en sí mismo, para dejarse llevar por el control sistemático e impudoroso de nuestros instintos más básicos, y no nos referimos al alivio de nuestros impulsos sexuales, que tanta falta les hace a mucha ciudadanía y clase política, sino a la inconsistencia de bulos, mentiras y como hoy se denomina, fango. Con ello se tapan logros, avances imprescindibles para nuestra felicidad, y se vuelve la vista a monstruos que una vez desataron el terror y la inmundicia.

Son los peligros de la democracia mal enfocada y abandonada a merced de un pueblo ignorante e iliterato. Sólo así se comprende preferir la regresión al avance, la pérdida de derechos y libertades por encima de la supuesta y eterna promesa de recuperación económica que acaba convirtiéndose en el único motor capaz de movilizar a un pueblo cada vez más egoísta y salvaje. Da verdadera pena cómo todo lo expuesto en este, como otros, imprescindible trabajo de recuperación de nuestra memoria, se narra en pasado, como si todo esta inmundicia, injusticia y barbaridad no pudiese volver a producirse. Las torturas, la represión, las palizas, la cárcel, la marginación, el suicidio, la incomprensión… todo está a la vuelta de la esquina, esperando su triunfante reaparición, borrando tanta lucha, tanto dolor, tantas lágrimas y tanta resistencia con la que creíamos haber apartado el fantasma de la ignorancia, la barbarie y la sinrazón.

València, t’estime indaga en todo esto desde el punto de vista estrictamente local, lo que le hace más disfrutable para el público gay y lésbico de la provincia, aunque en absoluto desdeñable o inútil para cualquier otro, dada la similitud que guardan estas luchas entre sí, cualquiera que sea el punto geográfico en el que se hayan producido. Giménez Pons se vale para eso de interesantes testimonios y mucho material de archivo que enriquece la propuesta, siempre dentro de los cánones habituales del género, sin pretender ningún tipo de alarde estético que nos aparte de su esencial mensaje. Como suele ocurrir, hay mayor protagonismo del hombre, en sus diferentes vertientes de homosexualidad y transexualidad, mientras lesbianas y transexuales de mujer a hombre ocupan un lugar secundario.

Entre los variados personajes cuyas experiencias ilustran el proyecto, se encuentran La Margot y Rampova, este último fallecido durante el rodaje de un documental que nos avisa de lo fácil que es perder todo lo recorrido y lo difícil que sería recuperarlo. El votante de izquierdas no puede quedarse en casa exhibiendo decepción, porque el de derechas nunca lo hace, siempre vota, y tenemos mucho que perder con quienes si por ellos fuera la rueda seguiría siendo cuadrada y el mundo plano. Arriesgamos mucho y nuestra obligación es impedirlo.

martes, 22 de agosto de 2023

ROJO, BLANCO Y SANGRE AZUL Progreso frente a tradición

Título original: Red White & Royal Blue
USA 2023 118 min.
Dirección
Matthew López Guion Matthew López y Ted Malawer, según la novela de Casey McQuiston Fotografía Stephen Goldbaltt Música Drum & Lace Intérpretes Taylor Zakhar Pérez, Nicholas Galitzine, Uma Thurman, Clifton Collins jr., Rachel Hilson, Sarah Shahi, Stephen Fry, Ellie Bamber, Thomas Flynn Estreno en Amazon 11 agosto 2023


Tras debutar como guionista en la serie de televisión creada por Aaron Sorkin The Newsroom, Matthew López se embarca ahora como director en la adaptación de una exitosa novela rosa que no disimula su ambición política y social. Bajo una ficción muy parecida a la realidad, con orientación sexual suplantando al matrimonio interracial, el hijo de la presidenta de Estados Unidos y el hermano del heredero a la corona inglesa, mantienen una relación romántico sexual furtiva, mientras sus respectivos países se esfuerzan por salvaguardar las buenas relaciones que históricamente les han caracterizado.

La propuesta da para una comedia romántica con su porción de enredo, bien urdida y con un sabor clásico y añejo muy agradecido, sin renunciar a una vistosa modernidad. Pero en el camino se introducen ideas interesantes, bajo un guion modélico en el que se vislumbra el esfuerzo y el interés desplegado fundamentalmente por López, su principal artífice. La inutilidad y el anacronismo de una institución como la monárquica es puesta en evidencia, aunque para ello no se dude en plasmar los fastos de la realeza y su atractivo mediático y popular. Sus jóvenes protagonistas son por supuesto todo lo apuestos y atractivos que cabía esperar, y por supuesto nada afectados y muy masculinos, siguiendo el patrón generalizado.

La empresa sirve fundamentalmente para pasar un rato entretenido y dejar claras las virtudes de una república, en la que los mandatarios o mandatarias (como es el caso gracias a la intervención de Uma Thurman) son elegidos por el pueblo y pueden provenir de la clase trabajadora en el mejor de los casos, frente a la anquilosada y en términos generales inútil institución monárquica, aunque para limar asperezas acabe funcionando como modelo para los súbditos. Un variopinto escaparate de secundarios y secundarias, con espacio para todo tipo de raza y condición potenciando así su voluntad de corrección política, colabora al éxito de la empresa, su facilidad de digestión y la alegría que en general destila su propuesta. En su variada banda sonora hay sitio hasta para Rigoberta Bandini.

jueves, 1 de junio de 2023

UN PAÍS BAJO LA INFLUENCIA

El pasado Viernes Santo esperaba mesa libre en un restaurante de la calle Reyes Católicos, junto a Pastor y Landero al paso del Cachorro de regreso a su iglesia. Al quedar una libre, un señor de sienes plateadas y bien trajeado se apresuró a cogerla, a lo que la encargada del establecimiento respondió informándole que había lista de espera y que nos tocaba a mi marido y a mí ocuparla. El hombre se levantó agitado y gritó El alcalde este se va a cargar la ciudad, ¡rojo de mierda!. La chica, nosotros y hasta las dos acompañantes del energúmeno en cuestión nos quedamos atónitos, preguntándonos qué tendría que ver Antonio Muñoz con las listas de espera en las terrazas de restauración de la ciudad, y si esos eran modales y el lugar idóneo para exhibirlos. Es el perfil de muchos y muchas de las votantes del Partido Popular, junto a quienes se han sumado en estas últimas elecciones quienes han entendido que había que dar un buen escarmiento a Pedro Sánchez, al Sanchismo como se han empeñado en tildar al gobierno democrático y legítimamente elegido por una mayoría del pueblo español, que de vez en cuando confía en que la única vía al progreso y la decencia la abanderan las políticas de izquierda.

Pero esa confianza parece haberse perdido en favor de ese castigo aludido que ha salpicado a los y las alcaldables de gran parte de España y a algunas de sus comunidades autónomas, entre las que destaca la cada vez más irrespirable dominada por esa mujer cuyos méritos y aciertos muchos y muchas no alcanzamos ni siquiera a vislumbrar. Había que castigar al Sanchismo y al gobierno Frankenstein de coalición, lo venían repitiendo desde hace mucho los medios de comunicación más influyentes del país, el ABC por supuesto, todo un ejercicio de coherencia, El Mundo, La Razón… y en Sevilla, el Diario de Sevilla (más incluso que el ABC, que al fin y al cabo va de cara y todos y todas sabemos cuál es su ideología y no engaña a nadie, como Vox con respecto al PP), paradójicamente el periódico más mimado por el Ayuntamiento de Sevilla, que contrata a diestro y siniestro a sus colaboradores para sus eventos institucionales, ¡qué periódico más ingrato!

Entendimos que España castigara al gobierno mentiroso y criminal de Aznar, doscientos muertos y una mentira inexcusable mediante. Pero, ¿qué hay que castigar a Sánchez, a quien ha subido las pensiones de nuestros mayores, el salario mínimo interprofesional en casi quinientos euros, lidiado con una pandemia, con sus aciertos y sus errores, con un volcán aniquilador, una crisis económica y una guerra con una crisis humanitaria monstruosa? Los medios no se han cansado de criticar las supuestas malas relaciones entre los socios de gobierno, como si una coalición debiera funcionar como una mayoría absoluta, cuando precisamente su grandeza es servir de freno a los desmanes y los comportamientos autoritarios de quien está a su frente. Y a pesar de eso, también han criticado al presidente como si se comportara como un dictador, el colmo de la incoherencia informativa.

Ha habido por supuesto errores, y la ley del sí es sí (así, en minúsculas, porque una ley no debería adoptar títulos tan vulgares), no porque fuera una mala ley sino porque había que prever que se aprovecharían de sus resquicios quienes más han procurado hacer daño a un gobierno de progreso, la oposición y una mayoría de jueces reaccionarios. A Feijoo no le ha pasado factura su falta de disposición a colaborar en la protección frente a la pandemia haciendo política de Estado, su continua predisposición al insulto y la descalificación ( su portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra, es el paradigma de la crispación permanente), su filiación absoluta y descarada al gran empresario o su empeño en bajar impuestos sin advertir de los efectos que eso conlleva para la efectividad de los servicios públicos. Una política insolidaria y mezquina que ahora corremos el peligro de llevar a una Europa que nos había otorgado su confianza y aplauso, y que ahora deberá lidiar, si no lo remediamos , con otro presidente de derechas que no habla ni entiende el inglés. Todos son pasos atrás, propios de un país adormecido y dominado por la influencia de los medios y sus tiránicas intenciones.

No puedo evitar cierta sensación de luto por el sufrimiento que deben estar experimentando quienes tanto han luchado por nuestros intereses y por un medio ambiente que volverá a estar en peligro (vehículos libres para campar a sus anchas por nuestras pobres ciudades patrimonio de la humanidad, un Doñana amenazado por la política oportunista de Moreno…). Y entre ellos especialmente Antonio Muñoz, a quien le costará mucho digerir por qué la ciudadanía le ha dado la espalda, a él que en año y medio ha hecho muchísimas más cosas que Zoido en cuatro de gobierno local, que lo único que hizo fue derribar el Paseo de Colón, a pesar de los premios internacionales que acumulaba, para sustituirlo por un portaviones que se ha cargado el entorno de forma criminal y despersonalizada. Claro que al Diario de Sevilla solo le importa la Avenida de la Palmera por los supuestos mamotretos que se han construido en ella, quién sabe si futuros edificios a catalogar por su importancia e intrepidez arquitectónica, sin que se haya derribado ninguna construcción relevante ni se haya destrozado un entorno que disfruta de un contraste que en otras ciudades, como Nueva York, París o La Haya, se aplaude. En año y medio a Muñoz no le ha dado tiempo a resolver otros problemas, como el siempre delicado de la limpieza, pero ha dejado muchos proyectos ejecutándose para que ahora se ponga la medalla quien lo sustituya, que por cierto viene de gobernar Tomares, uno de los pueblos más ricos del país y por lo tanto más fácil de presupuestar, lo que facilita mucho la gestión. Ni Sánchez ni Muñoz se merecían esto, propio de un país ingrato y desagradecido. Menos mal que el Sevilla ha ganado su séptima Eurocopa, con eso ya está todo arreglado.

Los gobiernos de derecha nunca han supuesto un avance en derechos y libertades, pero sus responsables siempre han sabido aprovechar los progresos de las políticas de izquierda, como cuando se oponían radicalmente a todo lo que no fuera familia tradicional y acabaron casándose también sus militantes homosexuales. Este artículo me lo ha inspirado este otro de Carlos Fernández Liria, profesor de Filosofía de la Complutense, publicado en el diario Público, un medio considerado el diablo por algunas de las mentes intelectuales, como la de Ana Rosa, que controlan un país de ignorantes y gente perezosa.

viernes, 16 de diciembre de 2022

SIMONE, LA MUJER DEL SIGLO Les presento a Madame Veil

Título original: Simone, le voyage du siécle
Francia 2022 140 min.
Guion y dirección
Olivier Dahan Fotografía Manuel Dacosse Música Olvon Yacob Intérpretes Elsa Zylberstein, Rebecca Marder, Élodie Bouchez, Judith Chemla, Olivier Gourmet, Mathieu Spinosi, Sylvie Testud Estreno en Francia 12 octubre 2022; en España 9 diciembre 2022

Hay películas que solo por lo que cuentan merecen destacarse, se convierten en necesarias si no imprescindibles. La vida de Simone Veil merece conocerse a fondo. Fue dos veces ministra del gobierno de Francia, y la primera mujer presidenta del Parlamento Europeo, gracias en gran parte a su vocación eminentemente europeísta y su clara convicción y confianza en una Europa unida como única forma eficaz de evitar que se volvieran a producir las grandes tragedias que asolaron el continente, supuestamente civilizado, a lo largo del pasado siglo. De todo esto se hace eco el film de Olivier Dahan, que saltó a la fama de la mano de Edith Piaf cuando le construyó el biopic La vida en rosa. Otro biopic le llevó a Hollywood, el de Grace Kelly en la piel de Nicole Kidman. Pero si en éste se centraba en un capítulo muy concreto de la vida de la princesa de Mónaco, en Simone, el viaje del siglo, que es como se titula en francés esta película, abarca prácticamente toda su vida, noventa años condensados en algo menos de dos horas y media, evidenciando un carácter fragmentario y a menudo aislado, lo que malogra parcialmente el retrato que la política y luchadora sin duda merece.

Dahan presta mucha atención a su trágica adolescencia como judía sometida a la crueldad nazi, campo de concentración incluido, germen sin duda de su concienciación posterior y su dirigismo hacia un mundo mejor, más humanizado, justo y equitativo. Pero en este viaje se descuidan sus grandes logros políticos, meramente esbozados, como la aprobación del aborto en 1975, su lucha contra el sida y la marginación social, o su trabajo con inmigrantes, todo lo cual la convierten en un personaje admirable e irrepetible, digno de conocerse y reconocerse, para lo que este trabajo irregular al menos sí funciona.

Dahan juega con el montaje, llevándonos continuamente de una época a otra y cambiando a sus actrices, Rebecca Marder de joven y Elsa Zylberstein hipermaquillada de mayor. Ambas hacen un trabajo digno, si bien el de la segunda queda muy oculto bajo tanta capa de maquillaje. El resto del reparto cumple con considerable solvencia. Sin embargo, tanta música omnipresente y voz en off ayudan poco a dirigir y sobrellevar la función en su justa medida, como sin duda merece. Y es una vez más el horror que suscita la barbarie nazi, que nada impide se vuelva a repetir como podemos observar a nuestro alrededor, que ni se agota ni deja de sorprender. También queda claro que resulta difícil encontrar gente tan entregada, responsable, equilibrada y justa como Madame Veil en el panorama político internacional, y así nos va.

martes, 4 de octubre de 2022

ARGENTINA, 1985 Justicia para todos

Argentina 2022 140 min.
Dirección
Santiago Mitre Guion Santiago Mitre y Mariano Llinás Fotografía Javier Juliá Música Pedro Osuna y Michael Giacchino Intérpretes Ricardo Darín, Peter Lanzani, Alejandra Flechner, Norman Briski, Carlos Portaluppi, Alejo García Pintos, Claudio Da Passano, Gina Mastronicola, Laura Paredes, Susana Pampín, Daniela Leyva Becerra Acosta Estreno en el Festival de Venecia 3 septiembre 2022; en Argentina 29 septiembre 2022; en España 30 septiembre 2022 

En 1985 Argentina ganó su primer Oscar a la mejor película de habla no inglesa con La historia oficial, un melodrama de Luis Puenzo en el que una acomodada ama de casa abría los ojos recién terminada la dictadura militar de Videla, para descubrir el horror que había azotado su país y cómo había afectado incluso a su propia familia. Ese mismo año la judicatura argentina, con el presidente Alfonsín detrás, decidió abrir la causa judicial que una gran parte del país imploraba, contando para ello con el fiscal Julio Strassera, asistido por el joven idealista, y sin embargo de familia vinculada al mando militar, Luis Gabriel Moreno Ocampo. Juntos formaron la pareja de héroes a la que esta emocionante e imprescindible película rinde homenaje.

Santiago Mitre ha estado siempre comprometido con los entresijos de la política, a gran escala (La cordillera) y en la base (El estudiante), así como con los derechos humanos y sociales (Paulina). Ahora combina ambos temas y, en un alarde de sobriedad y discreción, abandona cualquier pretensión de estilo y autoría para simplemente narrar los hechos con la mayor objetividad posible y honestidad en unos acontecimientos que apenas dejan margen para la duda ni la incomprensión. La mayor de las aberraciones y crueldades humanas se dio cita en aquella dictadura que apenas duró siete años y que tanto daño hizo y sigue provocando. Argentina demostró con estos juicios al estilo de los de Nuremberg que era un país con dignidad, a pesar de que los resultados apenas arrojaran al dictador a un continuo ir y venir de cárceles, donde finalmente falleció a los 87 años.

Mitre se sirve de una narrativa convencional para sintetizar la causa y sus protagonistas, motivaciones y consecuencias, enarbolando en todo momento la bandera de la más pura y genuina emoción, apelando al corazón y salpicando su quirúrgica disección con momentos sublimes, algunos dotados de humor, otros de simple y llano sentimiento. Darín añade otro personaje extraordinario a su larga trayectoria, mientras el resto del reparto cumple con el compromiso y la complicidad que la empresa merece. El resultado mereció el Premio Fipresci de la Crítica Internacional en Venecia y el del Público en San Sebastián. Ninguna transición del autoritarismo a la democracia debe salir indemne y resultar indolora, y aquí lo estamos descubriendo cuarenta años después. Todos y todas merecen justicia.

lunes, 2 de mayo de 2022

EL MUNDO DE AYER Como un huevo a una castaña

Título original: Le monde d’hier
Francia 2022 89 min.
Guion y dirección
Diastème, según la novela de Stefan Zweig Fotografía Philppe Guilbert Música Valentine Duteil Intérpretes Léa Drucker, Denis Podalydès, Alban Lenoir, Benjamin Biolay, Emma de Caunes, Jacques Weber, Thierry Goddard, Jeanne Rosa, Frédéric Andrau, Yannick Renier Estreno en Francia 30 marzo 2022; en España 29 abril 2022


Bajo el peculiar nombre de Diastème se esconde un director que parece estar saludablemente obsesionado con el peligro que supone para el mundo el regreso de la extrema derecha al panorama político y social, como refleja su anterior film, Sangre francesa, protagonizado por Alban Lenoir, aquí responsable de la seguridad de la protagonista, una Lèa Drucker muy contenida e incluso hierática. En su país acaban de celebrarse unas elecciones que a punto han estado de dar la victoria a la representante de esa corriente antisocial y represiva, por lo que no puede resultar más puntual el estreno de esta película basada tan libremente en las memorias de Stefan Zweig reflejadas en su libro El mundo de ayer, que cas diríamos que la cinta se parece a la novela lo que un huevo a una castaña.

Sirve solo como pretexto para denunciar ese miedo al advenimiento de un nuevo orden que suponga una regresión en todos los aspectos de la sociedad del bienestar que se traduce no solo en políticas económicas desarrollistas sino en la consolidación de derechos y libertades que tanto han costado reivindicar y conseguir. En la película una presidenta de la República de izquierdas teme que las inminentes elecciones las gane la extrema derecha al haberse filtrado un escándalo de corrupción que afecta al nuevo candidato a la presidencia por su partido. La diatriba le lleva a tomar drásticas decisiones, a la vez que provocan una situación de desasosiego y ansiedad a su secretario de estado, magníficamente interpretado por Denis Podalydès, que a la postre se perfila como único referente del propio Zweig en tan intrincada trama, lo que quizás justifique su poco convencional y forzado desenlace.

El ambiente es sobrio y considerablemente elegante, las interpretaciones ajustadas y los diálogos contienen trazas interesantes, aunque una vez más se trate a las minorías como apestados susceptibles de las más intolerables represiones. Pero el conjunto resulta confuso y a menudo inexplicable, todo lo contrario de lo que cabe pedir a un producto como este, que reivindica la libertad y la justicia por encima de estigmas y amenazas que puedan acabar con los logros del pasado, lo que por otro lado sirve de justificación a otro aspecto forzado de la cinta, la relación entre la protagonista y su hija, algo indigesta e inoportuna salvo por explicar la importancia de dejar a las nuevas generaciones un mundo aseado y en progreso, jamás en regresión. Cabe al final preguntarse qué es mejor, si la corrupción política o la amenaza fascista, y si hay que elegir algunos lo tenemos claro.

lunes, 21 de marzo de 2022

CÓDIGO EMPERADOR Una intriga tan ambiciosa como malograda

España-Francia 2022 105 min.
Dirección
Jorge Coira Guion Jorge Guerricaechevarría Fotografía Pablo Rosso Música Xavier Font y Elba Fernández Intérpretes Luis Tosar, Alexandra Masangkay, Georgina Amorós, Denis Gómez, Laura Domínguez, María Botto, Miguel Rellán, Aarón Piper Estreno en el Festival de Málaga y en salas comerciales 18 marzo 2022

Jorge Guerricaechevarría, guionista habitual de Daniel Monzón y Álex de la Iglesia, recientemente galardonado con un Goya por el último trabajo del primero, Las leyes de la frontera, urde una complicada y rebuscada trama de intriga en la que los servicios secretos españoles se afanan en maquillar asuntos turbios que puedan perjudicar el ejercicio del poder desde las más altas esferas. El tema desde luego promete, pero se encalla por la cantidad de tramas que propone, el ambiente extremadamente sórdido con el que pretende dar un toque de mayor trascendencia a la empresa, y una dirección a la que la falta de experiencia y pericia añade solo más confusión.

Jorge Coira ha cosechado un considerable éxito con la serie de televisión Hierro, pero allí el dilatado metraje permitía desarrollar los personajes y tramas con más acierto que en esta película a la que le sobran tanto unos como otras. Por si fuera poco, una música supuestamente inquietante se empeña en ilustrar cada fotograma de la película, lo que acaba por resultar cansino. Sus múltiples localizaciones en Madrid, Bilbao, Panamá y Budapest no logran reflotar un batiburrillo en el que surgen varias de las miserias de este país y el resto del mundo conocido, pero de manera tan arquetípica que no logra servir ni como denuncia ni como crítica política o social. Hubiera estado bien que se conformara con ser un thriller clásico, como aquellos títulos de cine negro clásico donde las cloacas del poder desencadenaban los crímenes a resolver, tipo Chinatown. Pero aquí todo es excesivo, acaba resultando pretencioso y la falta de definición de los personajes provoca apatía.

Por si fuera poco, se insiste en utilizar cuestiones tan superadas como la homosexualidad como moneda de cambio para controlar bajo amenaza de escándalo, o se prostituye a jóvenes de forma poco plausible con el fin de lograr objetivos, sin olvidar ese recurrente vicio español de inmiscuirse en los ambientes más sórdidos aunque no sea necesario para el desarrollo de la intriga. Para rematar, echa mano de un romanticismo tan impostado como el resto de la función para justificar la reacción del antihéroe que interpreta Tosar con el habitual gesto doloroso y amargado con el que se empeñan en caracterizar a estos perdedores entregados a su trabajo… sucio.