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lunes, 25 de mayo de 2026

LA FSO DIBUJA Y CABALGA EN VALENCIA


Tenemos la sensación de que, a pesar del ya largo recorrido de esta orquesta valenciana y el rigor y la precisión con la que abordan sus atractivos programas, celebrados por la afición con llenos absolutos y giras que ninguna otra orquesta nacional se ha atrevido jamás a emprender, la crítica profesional, seria y comprometida, no le presta la atención que merece. Nosotros, ya sea porque nos iniciamos en este apasionante mundo de la música sinfónica a través de las grandes bandas sonoras del Hollywood clásico y ochentero, o porque hemos sido capaces de apreciar la notable evolución experimentada por Constantino Martínez-Orts y estos, en su mayoría, jóvenes músicos, siempre hemos seguido de cerca los conciertos que la formación ha celebrado en Sevilla. Este año, por motivos estrictamente personales, se nos ha escapado su habitual concierto en Fibes, celebrado el pasado 16 de este mes. Así que nos hemos ido a Valencia, donde el mismo programa, que ya se había tocado también allí, se repitió el pasado sábado día 23 de mayo.

De paso, tuvimos la oportunidad de disfrutar de otro programa que sólo se ha interpretado en Madrid, en cuyo Auditorio Nacional se estrenó el 10 de abril, y volverá a hacerlo en Gijón y Valladolid el próximo mes de junio. Son programas especiales que no van de gira ni se graban para su consumo doméstico, pero que reportan tanta satisfacción como el resto, como pudimos comprobar en esta doble función del pasado fin de semana.

La música, ingrediente fundamental del cine de animación

Toon Story, el programa con el que este año han recorrido toda la geografía ibérica, es un repaso por algunas de las bandas sonoras más icónicas del cine de animación, aunque Martínez-Orts siempre busca su repertorio en aquellas que, con alguna excepción, se estrenaron en las tres últimas décadas. Es la época que entronca con los que siendo de la misma generación, crecimos admirando a los grandes autores del Hollywood moderno, como Goldsmith, Horner, Elfman, Shore... y, por supuesto, John Williams.

Para mí, volver a escuchar música de cine en el Palau de la Música del antiguo cauce del Turia, uno de los mejores, más atractivos y variopintos parques de cuantos conozco, fue como volver a aquella juventud en la que hacía mis primeros pinitos escribiendo sobre música de cine en una revista especializada de idéntico y genérico título, Música de Cine, que se editaba precisamente en esa ciudad en la que ahora descansa también mi corazón. Fueron aquellos primeros noventa del pasado siglo, en los que la revista organizaba en colaboración con la Mostra unos congresos de música de cine cuya guinda la ponía el compositor invitado de turno, que junto a la Orquesta de Valencia nos deleitaba en ese templo de la música.


Con el rigor y la fidelidad a las partituras originales que les caracteriza, los y las integrantes de la Film Symphony Orchestra repasaron estos títulos icónicos del Disney recuperado tras La sirenita, aunque precisamente esta película no figurara en el menú. Junto a éstos, algunos otros de Dreamworks, Ghibli, Fox, Pixar y Aardman. Destaca el trabajo, siempre respetuoso y agradecido, con el que ensamblan temas para lograr acertadas suites que repasan todo el material dramático y musical de las películas en los atriles. Es el caso de Pesadilla antes de Navidad, cuya sensacional banda sonora de Danny Elfman fue recorrida de principio a fin sustituyendo con acierto algunos de los pasajes cantados por arreglos instrumentales, mientras otros, Qué es y El lamento de Jack, fueron eficientemente vocalizados por, si no nos equivocamos, Toni Dublet.

Esta misma estrategia se mantuvo con la música de John Powell para Cómo entrenar tu dragón, incluidos unos festivos acordes celtas perfectamente en estilo reproducidos por la entusiasta plantilla. De igual forma, la banda sonora de Harry Gregson-Williams y el propio Powell para Shrek, sin olvidar las excelentes suites generadas a partir de la música de Alan Menken para Aladdin y Pocahontas, con las habituales intervenciones de la sevillana Anaís Sancruz.

A diferencia de Fibes, en el Palau la orquesta no necesita amplificación, lo que nos permite disfrutar del sonido natural de los instrumentos, incluido el aterciopleado y perfectamente fraseado violín de la concertino Amanda Ochoa en el precioso Oogway Ascends de Hans Zimmer para Kung Fu Panda, y el no menos emotivo tema de Joe Hisaishi para La princesa Mononoke. Divertidísimo el tema de Chicken Run, de nuevo con Powell y Gregson-Williams a la composición, incluyendo ese punto gamberro que jalona la partitura. Disfrazado de Woody, el vaquero de Toy Story, Dublet entonó un delicioso Hay un amigo en mí de Randy Newman. De su primo David pudimos escuchar un medley de Ice Age, y de Stephen Flaherty la emocionante pero algo pomposa Dime dónde vas (Journey to the Past) de Anastasia, también con arreglos orquestales de David Newman.

Otras dos sensacionales suites con la música de Hans Zimmer para El rey león, y la de Menken para La bella y la bestia, tema principal cantado y bailado por Sancruz y Dublet, pusieron punto final al concierto, antes de la propina, Los Simpson de Elfman, con las voces del público colaborando en su arranque. Pero no podemos dejar de alabar la facilidad con la que esta orquesta de jóvenes se adapta a cualquier género, ya sea el swing de Los increíbles (Michael Giacchino) o el mickemousing cargado de aliento jazzístico y muy en estilo del Hollywood de los treinta y cuarenta, recreando los trabajos ilustrativos de Scott Bradley para los cortos de Tom y Jerry... puro delirio sazonado con escenificaciones cómicas de los atareados percusionistas.

Debemos destacar además la conveniencia de programas como éste, destinados a niños, niñas y familias. No hay mejor manera de crear nueva afición, y la verdad es que en general los y las más pequeñas se portan muy bien, sobre todo cuando perciben como nadie que lo que escuchan tiene calidad, ni aburre ni cansa.


Spaghetti y western clásico, sin distinción

Al día siguiente, domingo 24, los y las músicos se disfrazaron de personajes del salvaje oeste, cowboys, indios e indias, para ofrecernos un emocionante recorrido por algunas de las más icónicas bandas sonoras del género. Martínez-Orts, por su parte, abandonó la levita de Neo por la del juez Wyatt Earp. Y juntos nos regalaron una tarde de sensaciones, recuerdos, acción y disfrute a raudales. Un recorrido que arrancó con los títulos iniciales de La conquista del oeste, del patriarca de los Newman, Alfred. Continuó con el arreglo de concierto que hizo John Barry para Bailando con lobosensamblando el tema de John Dunbar y la llegada a Fort Sedgwick. El propio Wyatt Earp estuvo presente con una preciosa suite de la película de igual título de Lawrence Kasdan con música de James Newton Howard, incluido el irrepetible tema de la boda, y la suite con los títulos finales de Tombstone, con música de Bruce Broughton, también presente en Silverado, de nuevo con el tándem Kostner-Kasdan, y toda la espectacularidad que fue capaz de recrear la FSO.


No podía faltar Los siete magníficos, con una suite inédita que aprovecha el sensacional arranque de la película con la suite de concierto que el propio Elmer Bernstein creó para interpretarla junto a la Royal Philharmonic Pops Orchestra. Tampoco cabía excluir la excelente banda sonora de Dimitri Tiomkin para El Álamo, en forma de amplia suite encadenando la obertura, Degüello, una sensacional aportación del trompetista Rubén Zaragoza García, y el apoteósico final. Dos partituras que compitieron aquel mismo año de 1960 por un Oscar que finalmente se llevó Ernest Gold por Éxodo. Con Espartaco de Alex North también en la terna de las nominaciones, no cabe duda de que fue un año extraordinario para la música de cine.

Ennio Morricone, por supuesto, tuvo un amplio recuerdo, dejando claro a través de los temas de la trilogía del dólar cómo en Por un puñado de dólares el italiano se inspiró en Tiomkin para su solo de trompeta, que la versatilidad de los y las integrantes de la orquesta les permite incluso emular con éxito a las voces de I Cantori Moderni di Alessandroni, que el solista silbador hizo un excelente trabajo, y que Sancruz puede recrear con éxito la voz de la soprano Edda del'Orso en El éxtasis del oro de El bueno, el feo y el malo. También ella sacó a relucir sus aptitudes en el bellísimo tema de Jill de Hasta que llegó su hora. Con la amenazante partitura de Los odiosos ocho, se completó este obligado homenaje a las imprescindibles aportaciones de Morricone al género.


Toni Dublet fue también en esta ocasión el encargado de entonar las canciones programadas para la ocasión, Do Not Forsake Me Oh My Darlin' de Solo ante el peligro y la televisiva Rawhide, ambas de Tiomkin. Mientras el oeste más épico y grandioso quedó perfectamente reflejado en unas impecables versiones del tema principal de Horizontes de grandeza de Jerome Moross, y la obertura de concierto de Los cowboys de John Williams. Como propina, el nostálgico tema de Bonanza, de los creadores de éxitos Ray Evans y Jay Livingston, y el tradicional saludo final con Cantina Band, terminando así otra tarde inolvidable al son de la orquesta española más cinéfila. Entre las próximas citas, un especial Halloween con música de cine de terror, en Valencia, y Odisea, un repaso por algunos de los títulos más épicos de los últimos treinta años, en gira.

Fotos: Luis Pascual Alcaide

martes, 14 de mayo de 2024

HASTA EL FIN DEL MUNDO Amor en el valle de los muertos

Título original: The Dead Don’t Hurt
USA-México-Canadá-Dinamarca 2023 129 min.
Guion, música y dirección
Viggo Mortensen Fotografía Marcel Zyskind Intérpretes Vicky Krieps, Viggo Mortensen, Solly McLeod, Atlas Green, Danny Huston, Garret Dillahunt, W. Earl Brown, Lance Henriksen, Shane Graham, Rafel Plana, Michael Weaver, Nadia Litz, Alex Breaux, Ray McKinnon Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2023; en España 10 mayo 2024; en Estados Unidos 31 mayo 2024


Tras el discutible interés de su ópera prima como director, Falling, Viggo Mortensen ha mejorado considerablemente su estilo estético y dramático en esta nueva obra en la que domina gran parte de sus resortes artísticos, desde la interpretación a la música, pasando por el guion y por supuesto la dirección. Los muertos no sufren, que sería la traducción literal de su título original, cuenta una historia muy habitual del western, y a la vez llena de significado para los nuevos tiempos que corren. Una historia en principio romántica en la que la villanía, la ambición y la corrupción hacen presencia para destrozar todo lo que hay de hermoso en la tierra y sus moradores más responsables, conscientes y decentes, los que saben que todo esto es efímero y que no merece tanto dolor y daño.

En este contexto, Mortensen echa mano de un estilo muy similar al empleado por Clint Eastwood en sus películas del género, deudor del clásico en sus modos pausados y relajados, tan difíciles para sintonizar con ese público joven acostumbrado al ritmo frenético y caduco que impera en las redes sociales. Un estilo que sin embargo agradecemos quienes somos partidarios de degustar una obra de forma equilibrada y a su debido ritmo. Hay sin embargo en el guion algunas incoherencias capaces de lastrar el nivel de convicción de una historia en la que una mujer absolutamente independiente, a quien da vida la actriz de moda en círculos cinéfilos, Vicky Krieps, se deja seducir hasta el punto de dejarse arrastrar a un abismo insondable, responsabilidad de quien no supo calibrar las dificultades de abandonarla en tan hostil ambiente. Tampoco convencen las explicaciones científicas de una enfermedad muy concreta y significativa.

Sirve sin embargo la operación para mostrar la importancia de la educación en cualquier ámbito, de la protección de los más inocentes y del combate de la injusticia. Todo ello sin abusar de la violencia más que en su justa medida, algo tan consustancial al cine contemporáneo. La preciosista fotografía, los hermosos paisajes y un uso de la narrativa a tres tiempos tan estudiado y logrado que conviven los vivos y los muertos con cierto aire melancólico, permiten saludar este western crepuscular con alivio y esperanza, en el que además su director muestra su compromiso con Latinoamérica, rodando con un equipo mayoritariamente hispano en zonas de Estados Unidos y Canadá.

domingo, 5 de mayo de 2024

LOS DELINCUENTES Largo camino hacia la utópica libertad

Argentina-Brasil-Luxemburgo-Chile 2023 189 min.
Guion y dirección
Rodrigo Moreno Fotografía Inés Duacastella y Alejo Maglio Intérpretes Esteban Bigliardi, Daniel Elías, Margarita Molfino, Germán De Silva, Mariana Chaud, Gabriela Saidon, Cecilia Rainero, Javier Zoro, Laura Paredes, Adriana Aizemberg Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2023; en Argentina 26 octubre 2023; en España 1 diciembre 2023; en Filmin 26 enero 2024

Activo desde principios de este siglo, el director argentino Rodrigo Moreno parte de una película de Hugo Fregonese de 1949 titulada Apenas un delincuente, para transformar la idea original hasta duplicar la duración del original y ofrecer un relato que no se atiene a una trama única ni mucho menos a un género específico. Aunque dividida en dos partes, nos encontramos en realidad ante una cinta dividida en un prólogo, tres partes y un epílogo, en la que se suceden géneros diversos que van del drama criminal con considerables dosis de intriga, al drama romántico salpicado de pequeñas concesiones al humor, e incluso el western en parajes incomparables de la Argentina rural. Estas cinco partes reconocibles fuerzan un diálogo a dos voces, apuntado en el intrigante prólogo en el que dos firmas auténticas complican la retirada de fondos de una anciana en el banco donde trabajan sus dos protagonistas.

Cómplices en una intriga criminal, se verán envueltos a su vez en otra de corte romántico, y así se van duplicando las historias y sus posibilidades, hasta llegar al verdadero objeto de tesis del director y guionista, que no es sino alcanzar la libertad utópica que sólo la liberación de ataduras sociales puede conseguir, a lo que se entregan cinco personajes cuyos nombres son el mismo pero con las letras cambiadas (Román, Ramón, Norma, Morna, Román), y a quienes acompaña en sus misteriosas y casi sonámbulas incidencias la música cuidadosamente seleccionada entre Piazzolla, Poulenc o Saint-Saëns, dando el conjunto cierto aire idílico no exento de reconocible onirismo.

Todo esto sería apasionante si no fuera por lo mucho que se resiente del conjunto su extremado largo metraje, habiendo pasado su director de la hora y media escueta del documental Una ciudad de provincias y la aún más recortada hora y cuarto de Reimón, a las más de tres horas de ésta, merendándose sólo los créditos finales nada más y nada menos que quince minutos. Este desmesurado metraje hace que su tercera parte acabe resultando tediosa y que nuestro interés decaiga considerablemente, a pesar de lo cual mereció cuatro nominaciones a los recientes premios Platino, a mejor película, guion, montaje y fotografía. Mención aparte merece el trabajo incisivo y delicado de Esteban Bigliardi, uno de sus protagonistas y actor fetiche en la filmografía de Moreno. 

jueves, 23 de noviembre de 2023

LA ESPERA Con la piel quemada

España 2023 100 min.
Guion y dirección
F. Javier Gutiérrez Fotografía Miguel Ángel Mora Música Zeltia Montes Intérpretes Víctor Clavijo, Ruth Díaz, Pedro Casablanc, Luis Callejo, Manuel Morón, Antonio Estrada, Nico Montoya Estreno en el Festival de Sitges 10 octubre 2023; en salas 15 diciembre 2023


Tres un prometedor y apocalíptico debut hace quince años con 3 días, el cordobés Francisco Javier Gutiérrez, aupado por el éxito de esta película en circuitos festivaleros internacionales, estrenó en 2017 su primer largometraje estadounidense, Rings, un thriller fantástico de decepcionantes resultados. Con su tercera película regresa a su tierra para presentar un film de muy lenta cocción pero intenso calado emocional. Anclado en tierras muy áridas, con sol abrasador y pieles quemadas por el aire, el calor y el trabajo sin tregua ni esperanza, Gutiérrez parece ceñirse a los cánones del spaghetti western, como lo hiciera hace unos años Benito Zambrano en Intemperie.

En ese ambiente, en lo que se supone son los años sesenta o setenta del pasado siglo, el desértico campo andaluz se revela como cárcel y sepulcro para los trabajadores a merced de los señoritos, a imagen y semejanza de esa Extremadura que retrató Miguel Delibes en Los santos inocentes. El sudor y la mugre se adueñan de la pantalla, pero dentro de un tratamiento fílmico muy estilizado, cuidado hasta el más mínimo detalle en planificación, encuadre y ritmo. Cuesta sin embargo enganchar en un principio con el drama de una familia cuyo padre acepta el trabajo de guarda de un coto de caza. Decisiones inconvenientes convergen en tragedia y de ahí en la búsqueda desesperada de las razones que la provocaron, una lucha sin cuartel contra los elementos en la que se embarca Víctor Clavijo con un excelente trabajo, extenuante a nivel físico y psicológico.

Poco a poco el clima se va haciendo más denso e irrespirable, el interés va creciendo y el gore se va adueñando de una función que va aumentando también en tensión e inquietud a medida que algunos giros de guion lo van facilitando. La codicia y un posible pacto con el diablo parecen modelar una función a la que el buen trabajo de los secundarios, unos buenos efectos visuales y la inquietante, intensa y muy creativa banda sonora de Zeltia Montes, lo mejor que le hemos escuchado hasta ahora, contribuyen al enrarecimiento de un conjunto que acaba dejando un regusto amargo pero la satisfacción también de haber visto una película diferente y hasta cierto punto original.

lunes, 29 de mayo de 2023

EXTRAÑA FORMA DE VIDA El capricho de Almodóvar

España-Francia 2023 31 min.
Guion y dirección
Pedro Almodóvar Fotografía José Luis Alcaine Música Alberto Iglesias Intérpretes Ethan Hawke, Pedro Pascal, Pedro Casablanc, Jason Fernández, José Condessa, George Steane, Manu Ríos, Sara Sálamo Estreno en el Festival de Cannes 17 mayo 2023; en España 26 mayo 2023

Hay varias explicaciones que pueden hacernos comprender por qué Almodóvar se ha enfrascado en un western. La más evidente es el negocio que sin duda le habrá reportado aceptar este encargo de la firma Saint-Laurent, que justifica entre otras cosas un colorido vestuario en el que destaca la improbable chaqueta que luce Pedro Pascal. Otra podría ser la posibilidad que brinda al director manchego de practicar un poco más con el inglés, ahora que todos anuncian que se enfrenta a su primer rodaje de un largometraje en el idioma hollywoodiense. Y hay incluso quien apunta a que se trata de un ajuste de cuentas con la industria que en su día malogró que se encargara de la dirección de Brokeback Mountain.

Lo cierto es que el segundo corto comercial de Almodóvar en inglés, tras La voz humana, llega un poco con retraso, cuando su capacidad de provocación e innovación queda algo en entredicho, casi veinte años después de que Ang Lee dinamizara estereotipos relacionando románticamente a dos tipos supuestamente duros y entregados a las labores del típico cowboy, aunque en aquella ocasión se tratara de una época relativamente contemporánea. Extraña forma de vida, que toma su nombre de una canción de Amalia Rodrigues que en la película entona Caetano Veloso en la piel de Manu Ríos, como otra extravagancia más de una cinta que a pesar de su corta duración acumula varias, se entiende así como un ejercicio puro de estilo, un western estilizado que mira más a la pulcritud y el estereotipo del género en el Hollywood de antaño que al más sucio y presuntamente realista de Leone y compañía.

En ese contexto en el que cabe adivinar influencias de King Vidor (Duelo al sol) y Nicholas Ray (Johnny Guitar incluso en el cartel publicitario), Almodóvar firma su trabajo más extravagante y caprichoso, con el talento y el acierto de concitar en apenas media hora una acertada narrativa, un excelente trabajo de actores y una depuradas líneas de guion que cantan al amor y el compañerismo, no importa el sexo y la condición, afectados por la fatalidad y los compromisos sentimentales. También la fotografía de Alcaine y la siempre excelente partitura de Iglesias parecen mirar a ese western nada crepuscular, clásico y estilizado del cine clásico americano, en el que quizás sea uno de los trabajos de admiración y pasión por el cine más evidentes en toda la carrera del celebrado cineasta.

lunes, 22 de noviembre de 2021

EL PODER DEL PERRO Tensión en el rancho

Título original: The Power of the Dog
Australia-Reino Unido-Nueva Zelanda 2021 128 min.
Guion y dirección
Jane Campion, según la novela de Thomas Savage Fotografía Ari Wegner Música Jonny Greenwood Intérpretes Benedict Cumberbatch, Jesse Plemons, Kirsten Dunst, Kodi Smit-McPhee, Geneviève Lemon, Thomasin McKenzie, Keith Carradine, Frances Conroy, Peter Carroll, Alison Bruce Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2021; en España 19 noviembre 2021; en Internet 1 diciembre 2021

Thomas Savage publicó El poder del perro en 1967 con gran éxito de crítica. Su última edición cuenta con el prólogo de Annie Proulx, la autora de Brokeback Mountain, libro y película con la que el nuevo film de Jane Campion guarda alguna que otra evidente similitud. La directora australiana llamó nuestra atención hace treinta años con Un ángel en mi mesa, y saltó a la fama internacional solo un par de años después con El piano. Desde entonces el interés de su cine ha ido decayendo, desde la incomprendida Retrato de una dama pasando por Holy Smoke, En carne viva y la irrelevante Bright Star. Por eso celebramos tanto ahora su regreso, por cuanto llega de la mano de una de las películas más fascinantes vistas en mucho tiempo.

Aunque ha introducido algunas modificaciones en su guion, en sustancia la cinta mantiene toda esa atmósfera malsana que respira la novela de Savage, con esos sentimientos reprimidos y el carácter agrio y desafiante de su protagonista, un Benedict Cumberbatch espléndido, que da a su personaje esa mirada irritada que exige y logra con su interpretación momentos de enorme perturbación emocional. En esencia El poder del perro es una historia con cuatro personajes, todos ellos en busca del afecto que dé algún equilibrio a sus vidas. Solo uno de ellos parece fuerte, sin embargo hay otros dos que esconden fiereza y decisión, haciendo alusión al perro del título, mientras los caracteres más volubles solo encuentran destrucción.

Campion ha logrado un western disfrazado de thriller, o viceversa, de enorme intensidad dramática, un espíritu agrio y virulento y una esencia perturbadora de primer orden. Le sirven al efecto las espléndidas interpretaciones del cuarteto protagonista, así como una banda sonora imponente que firma la personalísima voz de Jonny Greenwood, capaz de imponer su impronta hasta el punto de acariciar el espíritu de las películas de Paul Thomas Anderson a las que ha puesto música el compositor inglés. Gran parte de la tensión que acumula la cinta se debe al excelente trabajo del músico, tanto descriptivo como psicológico, mientras el impecable acabado estético de la cinta no hace sino aumentar su valor e indudable capacidad de fascinación perturbadora. El Festival de Venecia supo apreciar estos méritos otorgándole el León de Plata a la mejor dirección a esta película que en cierto modo recuerda el estilo de la novela gótica, con Rebeca en el subconsciente; más de un aspecto parece inspirarse en la novela de Daphne du Maurier y la película de Hitchcock.

martes, 28 de septiembre de 2021

CRY MACHO El refugio del lobo solitario

USA 2021 104 min.
Dirección
Clint Eastwood Guion N. Richard Nash y Nick Schenk, según la novela del primero Fotografía Ben Davis Música Mark Mancina Intérpretes Clint Eastwood, Eduardo Minett, Natalia Traven, Dwight Yoakam, Fernanda Urrejola, Horacio García Rojas, Marco Rodríguez Estreno en Estados Unidos 17 septiembre 2021; en España 24 septiembre 2021

En cierto modo la última película de Eastwood es un regreso al pasado, a esos mismos años setenta en los que se ambienta y en los que dirigía película tras película sin haber recibido todavía los elogios críticos que hoy han encumbrado su carrera y le han generado cierta responsabilidad para hablarnos siempre de temas trascendentes. Acompañado de un adolescente y de un gallo de pelea como si de aquel orangután de Duro de pelar se tratara, un lobo solitario tiempo atrás estrella del rodeo, a quien el actor y director en eterna retirada presta un físico con al menos veinte años más de lo que el personaje demanda, se reconcilia con la vida y encuentra el refugio perfecto para pasar el resto de una vida, allí donde tantas cosas han pasado pero ahora todo parece estar muy tranquilo.

Aparte de ser esa crónica sobre amistad y aprendizaje entre un joven y un viejo que anuncia, Cry Macho es sobre todo la del viaje interior de un viejo campeón, un hombre duro destinado con su mirada tierna y condescendiente a reconvertirse en un amable y reposado cachorro centrado en el amor y la generosidad. Cry Macho es además un homenaje a esa tierra tan ligada a Texas que es la frontera mexicana, sus gentes sencillas y amables en una época no tan agitada como la actual, en la que reinaba una mayor dosis de inocencia. Y es también una lección sobre paternidad responsable, así como en cierto sentido un retroceso a los orígenes de una leyenda del cine, que empezó también en tierras de habla hispana, travestidas del salvaje oeste americano como Nuevo México lo es ahora del país vecino, donde el exótico poncho es sustituido por una chaqueta mexicana bordada con figuras de vivos colores, y los perversos maleantes de la trilogía de Leone son ahora torpes mercenarios rendidos a los encantos de un nonagenario.

¿Qué importa si Mike Milo debiera tener veinte años menos, justificar así las fotografías de un pasado triunfante que no parecen esos principios del siglo XX para que salgan las cuentas, y sobre todo justificar ese amor otoñal que le una a una hermosa mujer latina de pasado doloroso y presente relajado? Como curiosidad, en la banda sonora de un recuperado Mark Mancina (Speed, Twister) se utiliza como leit motiv unos acordes ya presentes en la música que Eastwood compuso con ayuda de Lennie Niehaus para Space Cowboys, y que a su vez tanto recuerda al estribillo de aquel All of You que cantaron a dúo Julio Iglesias y Diana Ross en la década de los ochenta.  Cry Macho es un Eastwood tan sentimental como consciente de que el paso del tiempo nos devora a todas las personas, y que solo la pérdida de los seres queridos y no de lo material nos marca para siempre, pero también podemos superarlo.

sábado, 12 de junio de 2021

EN UN LUGAR SALVAJE Un resquicio para la esperanza

Título original: Land
USA 2021 89 min.
Dirección
Robin Wright Guion Jesse Chatman y Erin Dignam Fotografía Bobby Bukowski Música Ben Sollee y Time for Three Intérpretes Robin Wright, Demián Bichir, Sarah Dawn Pledge, Kim Dickens, Brad Leland, Warren Christie, Finlay Wojtak-Hissong Estreno en el Festival de Sundance 31 enero 2021; en Estados Unidos 12 febrero 2021; en España 11 junio 2021


En estos tiempos en los que tanto asusta comprobar cómo la maldad más absoluta e inconcebible habita entre nosotras, y a veces hasta se transmuta en nosotros mismos, resulta sintomático enfrentarse a una película que pretende denostadamente convencer de que afortunadamente, y por mucha hostilidad que veamos a el entorno, abunda la bondad humana, la solidaridad y los afectos más profundos y sinceros.

En su debut como realizadora de largometrajes, tras varios cortos y algún episodio de series como House of Cards, donde ella misma era la protagonista, Robin Wright consigue una película aseada, hermosa y sincera. No cuenta nada que no hayamos visto antes en otros formatos y variantes, la odisea de alguien que escapa del dolor más inmenso y se refugia en la naturaleza, en todo su esplendor y hostilidad, lejos de la civilización y de cualquier contacto con otros seres humanos. Pero lo hace con sobriedad, sin estridencias ni amaneramientos, aunque eso sí echando mano de algunos tópicos mil veces utilizados. Pero es en sus magníficos paisajes, fotografiados con mimo y atención al detalle, bañados con esa relajante música country que acaba de ubicar el relato en su entorno más primitivo y básico, y sobre todo en la interpretación de su protagonista y directora, que consigue así su mejor interpretación desde La conspiración, donde el film alcanza una dignidad y una fuerza que hoy nos resulta muy difícil encontrar en el cine americano, y antes era su tarjeta de presentación.

Echarán de menos quienes la vean algunas secuencias incluidas en el tráiler, aunque se comprende que la directora haya prescindido de ellas por no aportar nada a una historia donde lo importante es la amistad sincera y verdadera y la confianza en que el amor del prójimo es tan posible como el odio más visceral del que más se nutren lamentablemente los medios de comunicación, un cine desquiciadamente violento incluido.

lunes, 29 de marzo de 2021

FIRST COW Las galletas de la suerte

USA 2019 121 min.
Dirección
Kelly Richardt Guion Jonathan Raymond y Kelly Richardt, según la novela del primero Fotografía Christopher Blauvelt Música William Tyler Intérpretes John Magaro, Orion Lee, Toby Jones, Ewen Bremner, Scott Shepherd, Gary Farmer, Lily Gladstone, Alia Shawkat, John Keating, Rene Auberjonois Estreno en el festival de Berlín 22 febrero 2020; en Estados Unidos 6 marzo 2020; en España previsto 21 mayo 2021

Desde su estreno hace un año la fama y el interés por esta película ha ido creciendo, hasta llegar a nosotros convertida prácticamente en un título de culto, al menos tiene vocación de ello, quizás como casi todo lo que ha dirigido esta aficionada a la fotografía que cuenta con legiones entre sus seguidores y seguidoras. Su estilo minimalista y exquisito no le ha granjeado mucha popularidad, a pesar de haber trabajado con estrellas de cine como Michelle Williams, Laura Dern y Kristen Stewart (Certain Women) o Jesse Eisenberg y Dakota Fanning (Night Moves) y estar en activo desde 1994. Pero es ahora, con esta singular crónica de una amistad condicionada por los caprichos de la fortuna, que por fin despunta con mayor contundencia la fama poco a poco conseguida por esta realizadora de Florida.

Un barco de carga fluvial nos sitúa en tiempos actuales, para tras un macabro descubrimiento que permite al espectador ir trazando una posible historia paralela a la que nos están contando, nos sumerge en un viaje en el tiempo con destino a un western de marcado carácter historicista. Lejos de los ambientes sanos e impolutos con los que el género se ha cultivado durante décadas, la tendencia hoy es intentar ser lo más fieles posible al aspecto y los recursos que debieron disfrutar los moradores de aquella América de grandes parajes e infinitas oportunidades. Sería en cine lo que a música es la interpretación con rigor histórico. En ese ambiente Reichardt se toma su tiempo para presentarnos a sus protagonistas, y es ahí quizás donde desequilibra el conjunto, pues durante casi una hora apenas capta nuestra atención.

Nada que ver con lo que acontece a continuación, una hermosa, emocionante y emotiva historia de amistad y oportunidad en la que un trapero muy hábil en la cocina y un misterioso oriental se asocian para trazar su propio destino, gracias a la generosa aportación de la vaca del título. A partir de ahí asistimos inquietos y curiosos a este cuento salvaje y hermosamente fotografiado, que cuenta además con la colaboración de unos intérpretes en su justa medida y la sensación final de haber degustado uno de los platos más suculentos y atractivos de la temporada.

sábado, 30 de enero de 2021

NOTICIAS DEL GRAN MUNDO Un buen western siempre es bienvenido

Título original: News of the World
USA 2020 118 min.
Dirección
Paul Greengrass Guion Luke Davies y Paul Greengrass, según la novela de Paulette Jiles Fotografía Dariusz Wolski Música James Newton Howard Intérpretes Tom Hanks, Helena Zengel, Elizabeth Marvel, Ray McKinnon, Mare Winningham, Bill Camp, Michael Angelo Covino, Fred Hechinger, Clint Obenchain, Neil Sandilands, Winsome Brown Estreno en Estados Unidos 25 diciembre 2020; en España 29 enero 2021

La mayoría de los westerns realizados a partir de la década de los 70, lo que se ha venido en definir como western crepuscular, parecen mirarse en el espejo de John Ford. Su estilo elegante y pausado, de amplias llanuras y personajes bien definidos ha sido imitado hasta la saciedad, con mayor o menor fortuna, por cineastas empeñados en recuperar la grandeza del género americano por antonomasia. Abandonada ya su tendencia a la cámara agitada y la realización enérgica, cultivada desde su presentación en sociedad con Domingo sangriento y continuada con la saga Bourne y la que para nosotros sigue siendo su película más lograda hasta la fecha, United 93, Paul Greengrass mantiene ahora una caligrafía más sosegada, ya practicada en su aproximación a la matanza de Utoya en 22 de julio, en su particular revisión del oeste texano con estas Noticias del mundo a la que la distribución española, haciendo alarde siempre de creatividad, ha añadido Gran.

Tom Hanks, a quien ya había dirigido en Capitán Phillips, da vida ahora a otro capitán, Jefferson Kidd, un personaje llamado a engrosar la larga lista de personajes míticos del oeste americano si el tiempo se lo permite. Un veterano de la guerra civil que viaja por pequeñas localidades leyendo las noticias más curiosas y relevantes del panorama mundial, y especialmente las de índole local. Un entretenimiento para las masas que aunque le brinda la oportunidad de exhibirse como gran orador, nos parece poco para una personalidad de su talante, tal es la habilidad del actor y del director para definirlo de un plumazo. El encuentro fortuito con una niña abandonada a su suerte tras ser liberada de sus secuestradores indígenas, llevará a ambos a un viaje plagado de peligros pero también de confesiones y camaradería, todo manteniendo siempre un nivel de sana e indisimulada previsibilidad.

Todo ello se convierte en pretexto para disfrutar de los generosos paisajes, las excelentes interpretaciones del protagonista y la joven revelación, y el carácter ameno y episódico del relato, mientras asistimos atónitos cómo logra profetizar sobre los recientes acontecimientos en el país de las libertades, con una sociedad dividida y crispada ya desde hace tanto. Con niveles artísticos de calidad, incluida la preciosista y luminosa fotografía del gran Dariusz Wolski y la excelente, entre folk, melódica y atmosférica banda sonora de James Newton Howard, Greengrass consigue un entretenimiento digno y estimulante y un homenaje certero a la épica de los pioneros, sorteando con habilidad los momentos más delicados para la moral imperante.

miércoles, 2 de septiembre de 2020

LA VERDADERA HISTORIA DE LA BANDA DE KELLY Orgía de sangre y barbarie

Título original: True History of the Kelly Gang
Australia 2019 124 min.
Dirección Justin Kurzel Guion Stuart Grant, según la novela de Peter Carey Fotografía Ari Wegner Música Jed Kurzel Intérpretes George MacKay, Charlie Hunnam, Russell Crowe, Nicholas Hoult, Essie Davis, Claudia Karvan, Sean Keenan, Thomasin McKenzie, Ben Corbett, Orlando Schwerdt Estreno en el Festival de Toronto 11 septiembre 2019; en Australia 9 enero 2020; en España (no en Sevilla) 3 julio 2020

Héroe o malhechor según unos u otros, Ned Kelly se convirtió en leyenda australiana cuando en la segunda mitad del siglo XIX se enfrentó a soldados coloniales como consecuencia de una serie de infortunios familiares y una condición de pobreza extrema que azotaba a gran parte del país. El director de las oscuras y extravagantes Macbeth y Assassin’s Creed no se conforma con llevar su historia con modos académicos y convencionales, como hizo Gregor Jordan a principios de este siglo en una cinta protagonizada por Heath Ledger y Orlando Bloom como su amigo inseparable Joe Byrne. Él ha creado un pasado distópico en el que la banda del criminal parece una de rock, algo que seguramente ya intentó Tony Richardson en 1970 cuando contó para su particular Ned Kelly con el rostro de Mick Jagger.

Kurzel ha convertido el material de arranque, que a pesar del título confiesa ya desde el primer fotograma que lo que vamos a ver dista mucho de ser real, en un espeluznante catálogo de barbaridades y perversidades, desde niños empuñando armas y apuntando a sus víctimas a matanzas de animales a sangre fría, pasando por relaciones sexuales ambiguas y equívocos complejos de Edipo, y todo bañado por suciedad y sangre extremas.

Sin embargo su vocación parece querer ser poética, con carreras continuas de hombre travestido de mujer de rojo a caballo por bosques desolados y nevados, como revelador ejemplo. George MacKay (Marrowbone, 1917) se empeña a fondo física y expresivamente para intentar al menos transmitir el dolor y la angustia de su trayectoria vital desde niño (Orlando Schwerdt, con gran parecido con el actor británico) que le ha llevado a perpetrar los crímenes por los que su personaje fue colgado en 1880. A nosotros y nosotras solo nos queda rendirnos a sus fondos y formas o simplemente sentir repugnancia y aburrimiento.

lunes, 25 de noviembre de 2019

INTEMPERIE Un país mata perros

España-Portugal 2019 103 min.
Dirección Benito Zambrano Guion Pablo Remón, Daniel Remón y Benito Zambrano, según la novela de Jesús Carrasco Fotografía Pau Esteve Birba Música Mikel Salas Intérpretes Luis Tosar, Jaime López, Luis Callejo, Vicente Romero, Kandido Uranga, Paz de Alarcón, Mona Martínez, Miguel Flor de Lima, Yoima Valdés, María Alfonsa Rosso Estreno en el Festival de Valladolid 19 octubre 2019; en el Festival de Sevilla 8 noviembre 2019; en salas comerciales 22 noviembre 2019

Independientemente de lo buena película que nos pueda parecer, como todo lo que nos viene de la mano del director de Solas y La voz dormida, hay un par de cosas que nos molestan muchísimo y hasta hieren nuestra sensibilidad en esta su nueva película. La primera es la cantidad de animales que son maltratados en la ficción, desde una liebre a dos perros pasando por parte de un rebaño de ovejas. La segunda es el arsenal de armas que empuña, y algunas utiliza, el niño protagonista. Nos consolamos pensando en la conveniencia que tienen dentro de un argumento que combina el espíritu del western tradicional y el retrato de un país salvaje, empeorado por una guerra civil cruenta e inexplicable cuyas consecuencias aun estamos pagando casi un siglo después.

Benito Zambrano adapta la exitosa novela de Jesús Carrasco sobre la huida del horror más nauseabundo que emprende un niño a través de un paisaje árido e implacable, casi tanto como los corazones de quienes lo pueblan. La miseria más absoluta y la degeneración más sórdida, amparada por un sistema que encumbra la educación católica y los símbolos religiosos, se dan la mano en esta durísima crónica de una infancia truncada, una inocencia interrumpida y los más execrables instintos criminales imaginables. Todo forma parte de un paisaje agreste y diezmado, el de un país que mata perros, celebra corridas y muestra los instintos más salvajes, sórdidos y malvados posibles. Algo que hemos vivido incluso quienes nacimos en los estertores del régimen, y menos mal que en estos cuarenta años hemos aprendido y mejorado considerablemente, aunque el germen y el instinto siga ahí, en el adn de nuestra personalidad y conciencia.

No hace muchos que Lola Gaos mataba un perro sin simulación alguna en Furtivos, o que el idolatrado Félix Rodríguez de la Fuente provocaba peligros para que pobres animales fueran presa fácil de depredadores. Eso es y era España y si denunciarlo es lo que pretenden novela y película, valgan las atrocidades reflejadas, siempre que como confiamos sean mero truco y efectos especialesNo olvidemos que millones de votos nostálgicos han refrendado recientemente que éste siga siendo un país mata perros.

Por lo demás, Intemperie es una sólida imitación de western en el que no faltan símbolos tan identificables como el molino de viento o el duelo final, dentro del mismo paisaje árido y desértico en el que se filmaron tantos spaghetti-western, esta vez en la provincia de Granada. Un film más que estimable que respira una tensión insufrible y se beneficia de una narración fluida y atrayente, así como del sensacional trabajo de sus intérpretes, desde un Luis Callejo de sibilina maldad a un Luis Tosar sobrio y noble, pasando por la mirada atónita entre aterrada y rabiosa del niño Jaime López y la recreación friqui de un Manolo Caro maquillado como un horripilante tullido.