martes, 14 de julio de 2026

TAL VEZ Un despropósito con ínfulas de autoría

España 2026 116 min.
Guion y dirección
Arima León Fotografía Carolina Maltese Música Celia Rivero Intérpretes Adriana Ugarte, Tania Santana, Salva Reina, Antonia San Juan, Maykol Hernández, Aitor Luna, Andrea Zoghbi, Ruth Sánchez, María Sabaté, Lea Marks, María Isabel Díaz Lago, Lucifer Rodríguez Estreno 10 julio 2026


Planteada como una libre recreación de la presunta relación romántico sentimental entre la célebre trapecista Pinito del Oro y su frustrada biógrafa Natalia Sosa, la película desaprovecha todas las posibilidades del material de partida, debido fundamentalmente a un desarrollo dramático lleno de lagunas y despropósitos, así como evidenciando una falta de medios que convierte los últimos años laborales de la homenajeada en una desgracia descomunal, enterrada en un circo de tercera categoría en lugar del Price que le dio el merecido y emotivo adiós. Nada hace justicia aquí a quien llegó a ser tan popular internacionalmente que incluso dobló a Gina Lollobrigida en las escenas acrobáticas de la película Trapecio de Carol Reed.

El único glamour que transmite la película se lo debemos a la presencia de una Adriana Ugarte espléndida, radiante, que paradójicamente llegó al proyecto de rebote, cuando Marta Viera se apeó de él. Todo sin embargo, incluida la guardarropía, huele a naftalina, mientras el drama avanza a duras penas y sin más interés que dar trabajo a un puñado de solventes actores y actrices canarios, tierra de donde era la artista y la debutante directora, Arima León. No sirve ni como alegato a una época de represión en la que exhibir la homosexualidad era un atrevimiento heroico, dada la libertad y naturalidad con la que se expone la situación en el entorno familiar de la escritora y laboral de la trapecista.

Premiosa y aburrida, abandona su tesis romántica a una relación epistolar, si bien sólo las cartas de la escritora y poetisa se han hecho públicas, sin que al parecer Pinito del Oro revelase las suyas, lo que deja todo en una incógnita considerable. El irritante tramo final acaba por cargarse el trabajo del todo, cuando una anciana Natalia Sosa se entrega a un juego de la memoria de tintes oníricos, sospechosamente cerca de los biopics de Pablo Larraín, pero sin su talento ni creatividad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario