Irlanda-USA 2026 98 min.
Dirección John Carney Guion John Carney y Peter McDonald Fotografía Yaron Orbach Música John Carney y Gary Clark Intérpretes Paul Rudd, Nick Jonas, Peter McDonald, Marcella Plunkett, Beth Fallon, Jack Reynor, Rory Keenan, Havana Rose Liu Estreno en Irlanda 29 mayo 2026; en España 26 junio 2026
Aunque ya había dirigido a estrellas como Cillian Murphy o Stephen Rea, conocimos a John Carney cuando estrenó la cinta de corte romántico y musical Once, una producción de escaso presupuesto y hechuras de cine independiente. Una película que caló en el público gracias a sus carismáticos personajes, una pareja de cantantes callejeros, sus canciones, la principal de las cuales se alzó con el Oscar de Hollywood, y por cierto disfruta de un simpático cameo en este nuevo trabajo del director irlandés, entonada por otro artista callejero en Dublín. A partir de entonces, Carney se ha adaptado más al estilo clásico y comercial del cine estadounidense, sin traicionar su espíritu amable y un estupendo diseño de personajes. Así, creó la exitosa serie de televisión Modern Love, enlazando con otras comedias musicales de carácter tan tierno como la que nos ocupa ahora, entre ellas Begin Again, con Mark Ruffalo y Keira Knightley, Sing Street y Flora and Son, protagonizada por Eve Hewson, a quien ahora podemos ver en la nueva película de Spielberg, y Jack Reynor, que en estas Letras robadas tiene un destacado papel secundario.
Con estas premisas, Carney, con la colaboración en el guion de Peter McDonald, que además interpreta al divertido, entrañable e inseparable amigo de Paul Rudd, ofrece una de esas películas amables y distendidas, de esas que dicen hacernos sentir bien. Tan significativo resulta su título original, Balada poderosa, a la vez, en uno de esos juegos de palabras que tanto gustan a los angloparlantes, Balada de Power, que es el apellido del protagonista, como su invención castellana, Letras robadas. Cuenta la sempiterna historia de un perdedor de manual, cantante de un conjunto especializado en bodas y otros eventos, que conoce a una antigua estrella de boys band que busca ahora una voz propia que le devuelva la popularidad perdida, esta vez en solitario, y la encuentra usurpando el trabajo del otro. Un papel que no parece sino la recreación de la propia experiencia de Nick Jonas, antiguo integrante de los Jonas Brothers, reconvertido ahora en actor.
Carney y McDonald manejan este sólido material con estilo, elegancia y sutileza, marcando las motivaciones de uno y otro protagonistas, suavizando así sus reacciones, de forma que se apueste más por la comprensión y la amistad que la rivalidad y el rencor. Su algo más de hora y media de duración pasa en un instante, gracias al excelente trabajo de sus intérpretes, la sucesión de canciones, originales del propio Carney y Gary Clark, y clásicas, especialmente de los ochenta, así como la habilidad del director para simplificar, enganchar y emocionar. Si acaso, por buscar algo negativo, la canción que provoca la rencilla no es tan genial, quedándose en el ámbito de lo convencional, y se repite en exceso.

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