Mostrando entradas con la etiqueta Drama. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drama. Mostrar todas las entradas

viernes, 28 de agosto de 2026

EL SER QUERIDO Un trauma desenfocado

España-Francia 2026 135 min.
Dirección
Rodrigo Sorogoyen Guion Isabel Peña y Rodrigo Sorogoyen Fotografía Álex de Pablo Música Olivier Arson Intérpretes Javier Bardem, Victoria Luengo, Raúl Arévalo, Marina Foïs, Raúl Prieto, Pepa Gracia, Melina Matthews, Nuria Prims, Pablo Gómez-Pando, Malena Villa, Mourad Ouani, Miguel Garcés, Laura Birn Estreno en el Festival de Cannes y en Francia 16 mayo 2026; en España 26 agosto 2026

Decía Isabel Peña, en el coloquio posterior al estreno de la película en un centenar de salas a lo largo y ancho de la geografía española, que esta vez ella y Sorogoyen habían preferido echar mano de emociones y sentimientos universales en lugar de contar con el asesoramiento experto preceptivo para articular sus celebrados thrillers. Pues bien, la pareja artística funciona mejor cuando cuentan con dicho asesoramiento que cuando se dejan guiar por sus propios impulsos. Ni Madre ni esta cinta estrenada en la sección oficial de Cannes, están a la altura de Stockholm, Que Dios nos perdone, El reino o As bestas, que conforman junto a la estupenda serie televisiva Antidisturbios, el grueso de su filmografía juntos. Sorogoyen juega ahora a una doble banda, mostrar los entresijos, dificultades y tensiones de un rodaje particularmente complicado, y al mismo tiempo transmitir el dolor que sufre una hija abandonada por su padre cuando aún era muy joven, y cuyo reencuentro no va a resultar fácil, mientras él hace lo que puede por recuperar el tiempo y, sobre todo, el afecto perdido.

Una dilatada secuencia de introducción sirve para mostrar el frágil paso de la cortesía al reproche, tras tantos años de ausencia y abandono. A partir de ahí, se dan cita las pautas habituales en este tipo de relaciones interrumpidas, con Javier Bardem capaz de exhibir frustración y conciencia de irresponsabilidad, y a la vez un carácter hierático y controvertido, evidente especialmente en otra secuencia pilar del desarrollo argumental. Mientras, Vicky Luengo realiza un trabajo dramático competente y adecuado, a pesar de no ser capaz de exhibir toda la rabia y el dolor que las circunstancias exigen. El duelo que se entabla entre ambos se alarga en demasía, con episodios que poco o nada añaden a la trama, un signo de ambición que se refleja también en una caprichosa mezcla de formatos y texturas que no alcanzan a potenciar el drama, así como apenas logran hacerlo el innumerable reparto de secundarios y secundarias, más allá de una Marina Foïs que repite con Sorogoyen tras As bestas, y que cuenta con una aportación algo más sustanciosa que el resto de la comparsa.

En un segundísimo plano queda el rodaje dentro de la película, una cinta aparentemente al estilo de David Lean, en la que acontecimientos históricos, el Sáhara ocupado por la Segunda República española, se combinan con la mirada romántica y sentimental de una joven de clase acomodada. Un guion más pulido habría encontrado el nexo de unión entre esa ficción y la realidad traumática que pretende erigirse en leit motiv de la cinta, en la línea de lo que hace casi cincuenta años hizo Karel Reisz con La mujer del teniente francés. Nos encontramos, por lo tanto, con una cinta más bien pretenciosa, con alguna secuencia memorable y otra gran interpretación de un Bardem también en buena forma física, pero a la que le falta algo más de alma y coherencia para lograr su cometido, que no es sino transmitir esa desazón vivida por tantos y tantas hijas inocentes que han pagado a menudo con un trauma irreparable el abandono egoísta e irresponsable de sus padres.

lunes, 20 de julio de 2026

OMAHA Un viaje sin retorno

USA 2025 83 min.
Dirección
Cole Webley Guion Robert Machoian Fotografía Paul Meyers Música Christopher Bear Intérpretes John Magaro, Molly Belle Wright, Wyatt Solis, Talia Balsam, Christina Cooper Estreno en el Festival de Sundance 23 enero 2025; en Estados Unidos 24 abril 2026; en España 17 julio 2026

Sólo paseándose por el mayor número posible de festivales, sobreviven desgraciadamente trabajos como éste, un particular viaje físico y emocional de un padre y sus dos hijos pequeños hasta la ciudad del título, en Nebraska. Cole Webley debuta con esta cinta, y lo hace de forma tan delicada como inteligente, mientras John Magaro y la pequeña Molly Belle Wright, sin desmerecer al niño Wyatt Solis, prodigio de frescura y naturalidad, ponen rostro a una desgarradora historia de paternidad y visible pobreza, teñida de la consiguiente tristeza, siempre a la deriva en una aventura familiar con destino emocional indeterminado, cuya naturaleza se va desvelando a la vez que lo hace la mirada inocente pero suspicaz de la joven protagonista.

Para Magaro supone su primer protagonista desde la celebrada First Cow de Kelly Reinhardt, demostrando lo buen actor que es, la fuerza de su controlada expresividad y su capacidad para conmover tanto como lo hacen el preciso guion de Robert Machoian y la meticulosa dirección de Webley.

Una preciosista fotografía completa el equipo que hace realidad un film tan doloroso como éste, que esconde una realidad insufrible pero lamentablemente presente en sociedades supuestamente civilizadas como las nuestras, y que tanto y con tanto ingenio venden el muy cacareado concepto del bienestar. Un film necesario por su capacidad para conmover y concienciar, y convencernos sobre una realidad que se pasea a diario ante nuestros distraídos ojos. 

lunes, 20 de abril de 2026

EL CHICO DE LOS PANTALONES ROSAS Mejor en el fondo que en la forma

Título original: Il ragazzo dai pantaloni rosa
Italia 2024 114 min.
Dirección
Margherita Ferri Guion Roberto Proia Fotografía Martina Cocco Música Francesco Cerasi Intérpretes Claudia Pandolfi, Samuele Carrino, Sara Ciocca, Andrea Arru, Corrado Fortuna, Pietro Serpi Estreno en Italia 10 octubre 2024; en España 17 abril 2026


El caso de Andrea Spezzacatena conmocionó a Italia en 2012 de la misma forma que otros similares lo hicieron en nuestro país y tantos otros del mundo. Se trata del bullying, esa práctica perversa que practican niños y adolescentes que se sienten fuertes y superiores, sobre otros de vulnerabilidad manifiesta. Un tema que a su directora, Margherita Ferri, parece interesarle bastante, habiéndolo ya tratado en su anterior y primer film, Zen sul ghaccio sotile, de 2018. No es sino un síntoma más de la falta de formación y educación que todavía se acusa a esa edad, lo que pone de manifiesto que más que tratar el problema desde la sensibilización del maltratador, conviene someterlo al análisis y el tratamiento de personas especializadas en las víctimas. Sólo mediante el proceso educativo seremos capaces de comprobar quiénes han asimilado esa formación que nos hace más sensibles, solidarios y maduros, y quiénes mantendrán esa perversidad que se hace patente en todos los ámbitos de nuestra vida y entorno.

Ahora que las redes sociales facilitan aún más esa perversión y ese escarnio al que se somete públicamente a jóvenes vulnerables, los casos se han disparado, y las consecuencias son en muchos casos tan trágicas como la que sufrió el joven Spezzacatena, de la que esta película estrenada en Italia hace casi dos años, se hace eco. Se trata de un film aseado y sencillo, de dramática fácil e intencionadamente edulcorada. Afortunadamtne su gramática se muestra sutil y delicada, sin evidenciar con toda su crudeza y contundencia el sufrimiento padecido por su protagonista, de quien muestra una adolescencia por una parte agradecida por su inteligencia y expediente académico, pero lastrada por la situación familiar e indicios de una sexualidad diversa que le hace padecer un primer choque con el amor no correspondido. Sus ansias de integración en el entorno y una sensibilidad extrema, se convierten en caldo de cultivo para sufrir el bullying aludido, pero en el camino se aprecia ilusión y esperanza.

Sus jóvenes protagonistas aciertan en la caracterización de sus personajes, pero junto al angelizado protagonista y su amiga confidente, destaca la ambigüedad impecablemente plasmada del centro de atracción del joven acosado, su compañero de clase al que da vida Andrea Arru, cuyo trabajo le ha reportado algún que otro premio de interpretación. El film se ve con interés y atención, echando de menos quizás un tratamiento cinematográfico más riguroso y creativo, pero agradeciendo su claridad y su vocación de denuncia, tan necesaria para acabar con un lastre imperdonable que afecta sobre todo a nuestro sistema educativo y los protocolos de prevención y actuación.

lunes, 1 de diciembre de 2025

SINGULAR Dolor virtual

España-Finlandia 2025 100 min.
Dirección
Alberto Gastesi Guion Álex Merino y Alberto Gastesi Fotografía Esteban Ramos Música Jon Agirrezabalaga y Ana Asuaga Intérpretes Patricia López Arnaiz, Javier Rey, Miguel Irirarte, Íñigo Gastesi, Emilia Lazo Estreno en el Festival de Sitges 11 octubre 2025; en salas 28 noviembre 2025

Tras una serie de cortometrajes y video-clips para Malú y Pablo López, Alberto Gastesi debutó en el largo con La quietud de la tormenta, una cinta que como ésta jugaba a combinar y difuminar realidad y fantasía a través del romance entre dos personas que se conocen en la visita a un apartamento en venta, para descubrir que quizás comparten un pasado remoto juntos. Ahora, el director donostiarra nos lleva de la mano por los vericuetos de la inteligencia artificial contándonos una historia de dolor no superado, al que una catarsis emocional y un tránsito protagonizado por una obsesión robótica, irá mostrando el camino para la asunción y la consecución de la paz y el consuelo ansiados. 
Gastesi mantiene un ritmo pausado y una atmósfera inquietante, y aunque conforme avanza la trama nos puede ir pareciendo rara o marciana, nunca llega a excederse en estos términos, de forma que consigue tenernos en vilo, intrigados por el devenir de unos acontecimientos que, incluso cuando entran en bucle obligado, nunca dejan de generar interés por su incógnita deriva.

Para que la estrategia funcione, sus protagonistas aportan un gran y meticuloso trabajo, especialmente Patricia López Arnaiz, que en su gesto de casi permanente extrañeza, diametralmente opuesto a la introducción de su personaje, logra generar en nosotros y nosotras esa inquietud e intriga necesarias. Por otro lado, el personaje le sirve para salir del encasillamiento de madre y tía en dramas familiares al que nos ha acostumbrado. También Javier Rey está a la altura del proyecto, mientras la inquietante mirada del joven Miguel Irirarte logra generarnos incertidumbre sobre la naturaleza y realidad de la narración.

La recurrente casa en el bosque, tan habitual en películas del género, cobra aquí cierto significado. Una evocadora fotografía, que se deleita en paisajes boscosos y un grisaceo lago en un incierto clima, así como la rompedora y excitante banda sonora, incluyendo el acertado uso del clásico de Bob Geldof y The Boomtown Rats I Don't Like Mondays, consigue redondear un producto original e insólito, al que unos aseados efectos visuales ponen la guinda definitiva.

sábado, 29 de noviembre de 2025

BLUE MOON Excelente crónica de una amargura existencial

USA-Irlanda 2025 100 min.
Dirección
Richard Linklater Guion Robert Kaplow Fotografía Shane F. Kelly Música Graham Reynolds Intérpretes Ethan Hawke, Margaret Qualley, Bobby Cannavale, Andrew Scott, Patrick Kennedy, Jonah Lees, Simon Delaney, Giles Surridge Estreno en el Festival de Berlín 18 febrero 2025; en Estados Unidos 24 octubre 2025; en España 28 noviembre 2025

La unión de Richard Linklater y Robert Kaplow dio como fruto hace un puñado de años la película Me and Orson Welles, que como esta segunda colaboración y segundo guion del dramaturgo norteamericano, se ambientaba en las bambalinas del mundo del espectáculo de Broadway. Siguiendo la estela de la correspondencia epistolar que Lorenz Hart mantuvo con una supuesta estudiante de Yale llamada Elizabeth Weiland, más allá de lo cual no está demostrada su existencia, el director de Boyhood y la reciente Nouvelle Vague recrea la noche del estreno de ¡Oklahoma! en Broadway, y la posible repercusión que este evento pudo tener en el protagonista de esta amarga semblanza del desprecio, la humillación y el desarraigo que borda con una actuación sobresaliente Ethan Hawke, actor fetiche del director. Hart fue durante un cuarto de siglo el letrista del afamado y genial compositor Richard Rodgers desde que se conocieron en la Universidad de Columbia. Juntos crearon musicales de la talla de Pal Joey, con canciones emblemáticas como I Could Write a Book o Bewitched, Bothered and Bewildered. Suyas son también las populares canciones My Funny Valentine, Where or When, Manhattan, The Lady Is a Tramp y la que da título a esta amarga y nostálgica fábula sobre la fama y el abandono, Blue Moon.

Hart aguarda en el Restaurante Sardi la llegada de Rodgers y su nuevo letrista, Oscar Hammerstein II, quienes cosecharían una larga lista de éxitos, como Carrusel, Al sur del Pacífico, El rey y yo o Sonrisas y lágrimas, además de esa Cenicienta para la televisión que descubrió a Julie Andrews y hoy se puede admirar en la Gran Vía madrileña. En ese único escenario, aquel día 31 de marzo, apenas unos meses antes de fallecer como consecuencia de sus problemas con el alcohol, en noviembre de 1943, Hart demoniza sus particulares fantasmas, relacionados con su adicción, su latente homosexualidad, sus celos y esa sensación de insufrible abandono al que se enfrenta tras la cada vez más definitiva ruptura profesional con Rodgers, ahogando sus penas a través de discursos extraordinariamente escritos por Kaplow y declamados por Hawke en estado de gracia, con interlocutores circunstanciales como el barman del lugar (Bobby Cannavale) o Elwin Brooks White (Patrick Kennedy), ensayista y escritor de espíritu eminentemente intelectual, y otros más directos con los protagonistas de su particular calvario existencial, un Rodgers incómodo que el actor Andrew Scott recrea con tanta riqueza de matices que le valió un premio en Berlín, y la tal Elizabeth Weiland (Margaret Qualley), símbolo de la incapacidad natural o sobrevenida de Hart para atraer a las mujeres y exorcizar su homosexualidad, y que pudo inspirar al personaje que interpretaba June Allyson en la más edulcorada y falseada biografía cinematográfica que rodó Norman Taurog sólo cinco años después de la muerte del letrista, al que dio vida Mickey Rooney, Words and Music (Letra y música). La de Linklater se puede definir como una lúcida y amarga crónica de la desesperación de un hombre que ve cómo el pasado engulle su futuro y le ofrece una perspectiva incierta e insatisfactoria de la vida, tan difícil de aceptar.

Para redondear el aspecto de pieza de cámara teatral con la que el propio Linklater la define, toda la música, naturalmente recreaciones de canciones no sólo del tándem Rodgers-Hart sino también de otros grandes de la época como Berlin, Gershwin o Kern, sale del piano que toca otro personaje clave del film, un aspirante a compositor ficticio de nombre Morty Rifkin, ataviado con uniforme militar propio del momento, plena Segunda Guerra Mundial en aquel Estados Unidos que en su lejanía se permitía celebrar eventos sofisticados como el estreno glorioso del musical ¡Oklahoma!, en cuya fiesta posterior celebrada en Sardi, aparece entre otros un aspirante a director de cine llamado George Roy Hill (David Rawle), un cuarto de siglo más tarde celebrado por títulos como Dos hombres y un destino o El golpe. Como puede apreciarse del entusiasmo generalizado de esta reseña, una película especialmente indicada para amantes del género, aquellos personajes y aquella nostalgia, pero igualmente disfrutable para amantes del buen teatro con buenos personajes y espléndidas elucubraciones emocionales y sentimentales plasmadas en un libreto extraordinario.

jueves, 30 de octubre de 2025

EDÉN La isla de las manipulaciones

Título original: Eden
USA 2024 129 min.
Dirección
Ron Howard Guion Noah Pink Fotografía Matthias Herndl Música Hans Zimmer Intérpretes Jude Law, Ana de Armas, Vanessa Kirby, Sydney Sweeney, Daniel Brühl, Jonathan Tittle, Felix Kammerer, Toby Wallace, Ignacio Gasparini, Richard Roxburgh, Paul Gleeson, Thiago Moraes Estreno en el Festival de Toronto 7 septiembre 2024; en Estados Unidos 22 agosto 2025; en España (Amazon Prime) 24 octubre 2025 


Siguiendo la estela de películas que adaptan material previamente llevado al documental, Edén ofrece en versión ficción la historia que hace diez años se contó en The Galapagos Affair: Satan Comes to Eden, un interesante documental sobre el misterio que rodeó la estancia de una serie de personajes en el período de entre guerras, la década de 1930, en una de las Islas Galápagos, Floreana. Allí se mudó el doctor Friedrich Ritter y su compañera Dore Strauch, en busca del reposo y el aislamiento que le permitiera reflexionar en términos filosóficos sobre el devenir de la humanidad, siguiendo ese peligroso ciclo democracia-fascismo-guerra en el que lamentablemente parece que nos encontramos en la actualidad. 
Pronto se les adhirieron la familia Wittmer también provenientes de Alemania, admiradores del trabajo de Ritter. La convivencia no fue fácil, pero menos aún lo fue cuando apareció el tercer personaje en discordia, una supuesta baronesa y su séquito, con la supuesta intención de construir un hotel de lujo. A partir de ahí se sucedieron manipulaciones, rencillas, traiciones e intrigas, convirtiendo el supuesto paraíso en un pequeño paradigma de la verdadera condición humana.

Quizás no sea Ron Howard el director más apropiado para llevar a la pantalla una historia tan sórdida, sombría y cruel, lo que hace seguramente que no nos encontremos ante una de sus mejores películas, como las recientes Rush o Trece vidas, pero tampoco es de las peores, y al menos sirve para conocer esta inquietante e insólita historia. El encargado del guion ha probado ya cierta pericia en el trabajo con personajes reales, como atestiguan la serie Genius y la película Tetris.

En su multiestelar reparto destaca el trabajo de Ana de Armas, muy involucrada como baronesa, mientras el aspecto musculado de Jude Law no sintoniza con la precariedad alimenticia que está obligado a soportar en la angosta isla. Aparte de las gratuitas referencias pictóricas al Caminante sobre el mar de nubes de Caspar David Friedrich, y a un metraje desmesurado, la cinta se deja ver con cierto interés y curiosidad, y merece entre otras cosas por el, a nuestro juicio, espléndido trabajo de la actriz hispano cubana.

jueves, 23 de octubre de 2025

LA VIDA DE CHUCK Danza de vida y muerte

Título original: The Life of Chuck
USA 2024 110 min.
Guion y dirección
Mike Flanagan, según un relato corto de Stephen King Fotografía Eben Bolter Música The Newton Brothers Intérpretes Tom Hiddleston, Jacob Tremblay, Benjamin Pajak, Cody Flanagan, Chiwetel Ejiofor, Karen Gillan, Carl Lumbly, Mark Hamill, Mia Sara, Trinity Jo-Li Bliss, Q’orianka Kilcher, Harvey Guillén, Matthew Lillard, David Dastmalchian, Annalise Basso, Taylor Gordon y la voz (en versión original) de Nick Offerman Estreno en el Festival de Toronto 6 septiembre 2024; en Estados Unidos 13 junio 2025; en España 17 octubre 2025


Prolífico donde los haya, la bibliografía de Stephen King ha sido ampliamente adaptada al cine y la televisión, generando un catálogo de cine de terror y fantasía inabarcable. El propio director de esta película, que se consagró con títulos como Oculus, Ouija o de la mano del propio King con Doctor Sueño, prepara el lanzamiento próximo de una serie basada en Carrie. Pero hay algunas obras de su catálogo que tocan temas de carácter más emotivo o sentimental, y que también han conocido su versión cinematográfica, como Cadena perpetua, Cuenta conmigo, Corazones en Atlántida o La milla verde. A este apartado pertenece esta película con raíz en Frank Capra y la celebración del individualismo como forma también de acceder y contribuir al bienestar y la felicidad de quienes nos rodean. Ni la película ni la historia corta en la que se basa renuncian al ingrediente fantástico, aunque hay que verla para entender cómo se ha integrado en una cinta que cuenta la vida de una persona corriente en tres capítulos cronológicamente inversos.

De su fallecimiento a la temprana edad de treinta y nueve años, víctima de un tumor cerebral, a su infancia junto a unos entrañables abuelos encarnados por Mark Hamill y Mia Sara, a quien siempre recordaremos como compañera de un jovencísimo Tom Cruise en Legend de Ridley Scott. En el camino, la frustración de tantos y tantas que sabiéndose poseedores de un talento especial, en este caso la danza, ceden al chantaje de la vida convencional y rutinaria. En este sentido, el capítulo central sirve de tránsito entre los otros dos para regalarnos una sensacional secuencia de baile en la que el protagonista, Tom Hiddleston, Loki en la serie Los vengadores, y una improvisada compañera Annalise Basso se comportan como artistas callejeros al son de la percusionista Taylor Gordon. Una secuencia que hace tanto añorar aquel cine musical estadounidense, aquí homenajeado a través de Rita Hayworth (una constante en la novela dramática de King) y Gene Kelly al son de la música de Jerome Kern para Las modelos.

El fin del mundo que se avecina en el tercer capítulo y primero de los narrados, así como la torre encantada que aparece en el primero y último en proyectarse, encuentran su justificación en ese devenir vital y mortal de un personaje que pese a vivir poco, parece hacerlo intensamente aún en la rutina convencional a la que el sistema le ha condenado. El resultado de todo esto es un film hermoso, poético a la manera comercial que impera, extraño e hipnótico. Sólo cabe reprocharle el exceso de voz narradora, pero sorprende que aún habiendo ganado el Premio del Público en el Festival de Toronto del año pasado, haya tenido que esperar tanto para estrenarse.

lunes, 17 de febrero de 2025

LA TUTORÍA Una cuestión interesante pero mal enfocada

Título original: Armand
Noruega 2024 117 min.
Guion y dirección
Halfdan Ullmann Tondel Fotografía Pal Ulvik Rokseth Música Ella van der Woude Intérpretes Renate Reinsve, Ellen Dorrit Petersen, Endre Hellesveit, Oystein Roger, Thea Lambrechts Vaulen, Vera Veljovic-Jonavovic Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2024; en Noruega 27 septiembre 2024; en España 14 febrero 2025


Estrenado en la sección Un certain regard del Festival de Cannes, donde se alzó con la Cámara de Oro, y reconocido en los Premios Europeos del Cine con el Premio Fipresci al mejor descubrimiento europeo, el debut en el largometraje del nieto de Ingmar Bergman y Liv Ullmann propone una historia que parece un cruce entre Sala de profesores y Un Dios salvaje. Todo se centra, manteniendo una narrativa muy propia del teatro aunque con escapadas que asoman conforme el film se va acercando al final, en la reunión que organiza como protocolo el atribulado colegio en el que cursan estudios primarios dos niños implicados en un oscuro episodio de carácter presuntamente sexual, siendo uno de ellos el Armand del título original.

En una primera parte todo se reduce a la confrontación entre los progenitores, de cuya identidad el director y guionista se guarda ases en la manga para ir sorprendiendo y despistando conforma avanza la trama, y el comportamiento del profesorado, desde una confusa e inexperta profesora a un curioso y encorsetado director, pasando por una veterana profesora que interrumpe el diálogo constantemente merced a un persistente sangrado de nariz con el que el director parece querer añadir metáfora a la función. Poco convence la naturaleza del incidente, ni la edad de sus protagonistas, y menos el procedimiento llevado a cabo para esclarecerlo, y mucho menos si se trata de advertirnos sobre ciertas conductas que pueden influir negativamente en la educación de los y las menores.

Tras una irritante secuencia que obliga a una esforzada Renate Reinsve, la actriz europea de moda (La peor persona del mundo, A Different Man) a reir compulsivamente, la narración se va introduciendo en aspectos más sombríos y surrealistas, incluido un baile espasmódico y un acoso multitudinario tan irritantemente largo como la risa precedente, para acabar con un giro narrativo que, una vez más, reincide en la mala y equivocada práctica de convertir a la mujer en la perversa de la función, por si con haberla convertido también en la más histérica no bastaba.

lunes, 27 de enero de 2025

THE BRUTALIST Epopeya de resortes wagnerianos

USA-Reino Unido 2024 215 min.
Dirección
Brady Corbet Guion Brady Corbet y Mona Fastvold Fotografía Lol Crawley Música Daniel Blumberg Intérpretes Adrien Brody, Felicity Jones, Guy Pearce, Joe Alwyn, Raffey Cassidy, Stacy Martin, Isaac de Bankole, Alessandro Nivola, Emma Laird, Ariane Labed, Jonathan Hyde Estreno en el Festival de Venecia 1 septiembre 2024; en Estados Unidos 20 diciembre 2024; en España 24 enero 2025


Se anuncia como una película monumental, ya desde el tráiler que anticipa una estética tan particular y distinta como lo es el acabado formal y el contenido emocional de esta crónica única sobre el talento, el arte, la admiración, el orgullo y hasta la prepotencia. Y es monumental por su duración, por sus multidimensionales personajes, por su carácter de epopeya y por su ambición. Su director, Brady Corbet, parece no querer desprenderse del siniestro papel que interpretó en la copia americana que Michael Haneke realizó de su celebrada Funny Games. Desde entonces lo hemos visto interpretar papeles de otra índole, pero como director sigue fascinado por el poder del mal y sus consecuencias. Así pudimos comprobarlo en la inquietante La infancia de un líder, donde se podía entrever la génesis de un personaje tan nefasto como Hitler, y después en Vox Lux: El precio de la fama, una especie de Fausto a la femenina ambientada en el mundo de la música pop y protagonizada por Natalie Portman.

En The Brutalist Adrien Brody interpreta a László Toth, un afamado arquitecto que profesa el estilo que da título a la película, y que se ve obligado a emigrar a Estados Unidos tras la debacle que se produce en Europa después de la Segunda Guerra Mundial, especialmente en su condición de judío. Segunda vez que el actor interpreta a una víctima del genocidio, galardonado en El pianista con el Oscar y posible ganador de un segundo premio ahora con esta sensacional creación en la que deambula por Pensilvania primero de la mano de un primo emigrado hace tiempo (Alessandro Nivola) y después de un rico mecenas de temperamento tan fuerte como lo es su sensibilidad para apreciar el verdadero talento y la creatividad del artista.

Nos encontramos ante un cruce entre la magnífica película de King Vidor El manantial, donde un arquitecto interpretado por Gary Cooper hace prevalecer su arte y su imaginación por encima de servidumbres mercantilistas, y la épica relación verdadera de Richard Wagner y su mecenas Luis II de Baviera, cuando éste, llevado por su infinita admiración, le propició construir su particular Valhalla, el Teatro de Bayreuth, concebido para celebrar y enaltecer su obra operística. Una admiración teñida de atracción romántica que aquí se traduce en el dominio y el control que una persona poderosa, o quizás una nación acostumbrada a serlo, ejerce irremediablemente sobre todo aquello que le llama la atención o de la que puede extraer algún beneficio. Un retrato por ello de la agresión capitalista al resto del orbe internacional, de cómo engulle hasta lo más sagrado en términos prosaicos, y lo ensucia de mugre y perversión.

Hay dos partes bien diferenciadas y separadas por un intermedio ilustrado por la música al piano compuesta e improvisada por Daniel Blumberg, sobre quien nos extenderemos al final de esta reseña. En la primera asistimos fundamentalmente a esta relación de admiración y fuerza que se entabla entre el protagonista y el mecenas a quien da vida un extraordinario Guy Pearce. Un episodio que llega a conmover en momentos muy escogidos, evidenciando la grandeza del arte y la creación, así como el reconocimiento y la alabanza que despierta en quien sabe apreciarlo. En la segunda, menos lograda, aparece el personaje de la esposa del protagonista, agotada y lisiada por la guerra. Un papel que Felicity Jones, que parece condenada a ser más valorada cuando da vida a la mujer en la sombra de un genio (La teoría del todo), aborda con delicadeza y pureza, pero que enturbia el leit motiv que hasta entonces tanto nos había fascinado, atrapado y conmovido. Surgen entonces episodios que pueden resultar tan perturbadores como descolocados, pero que no vienen sino a potenciar la relación de mecenazgo, relativa servidumbre y admiración excelsa que apuntaba esa primera parte.

Unas soluciones gráficas ciertamente novedosas y atractivas, y una banda sonora que ilustra a la perfección situaciones y personajes, casi psicoanalizándolos, completan un trabajo seguramente imperfecto en su ambición y desmesura emocional, casi como una exaltada función operística que simboliza el arte completo que tanto perseguía Wagner. Música que parece emerger también del olimpo wagneriano, combinado con un sonido industrial tan adecuado al estilo arquitectónico que ilustra, y que debemos al casi debutante Daniel Blumberg, de quien sólo conocemos su partitura para la película The World to Come, dirigida en 2021 por Mona Fastvold, esposa de Corbet y coguionista de esta singular epopeya dramática.

domingo, 20 de octubre de 2024

LA HABITACIÓN DE AL LADO La depuración de un estilo

Título alternativo: The Room Next Door
España 2024 106 min.
Guion y dirección
Pedro Almodóvar, según la novela “¿Cuál es tu tormento?” de Sigrid Nunez Fotografía Eduard Grau Música Alberto Iglesias Intérpretes Tilda Swinton, Julianne Moore, John Turturro, Alessandro Nivola, Juan Diego Botto, Raúl Arévalo, Victoria Luengo, Alex Hogh Andersen, Esther McGregor, Alvise Rigo, Melina Matthews, Sarah Demeester Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2024; en España 18 octubre 2024


Desde que la escritora estadounidense Sigrid Nunez publicara en 2020 su novela, Almodóvar decidió llevarla al cine y convertirla así en su primer largometraje rodado en inglés, tras sus coqueteos con el idioma en los cortos La voz humana y Extraña forma de vida. Como el título original de la novela indica, What Are You Going Through? (¿Qué es lo que te preocupa?, aquí traducido como ¿Cuál es tu tormento?) y haciendo uso de un estilo tan personal que prácticamente todo se le permite, el director manchego aprovecha su trama central para verter todo aquello que le preocupa a él personalmente y a muchos de sus seguidores en particular. Así no es de extrañar, y tampoco debe molestar, que en medio de los entresijos de esta hermosa película sobre el valor de la amistad, la compañía y la solidaridad en momentos muy cruciales de una vida que se apaga, Almodóvar, también escritor y rotundo creador, salpique su historia de reivindicaciones en torno al medio ambiente, la guerra, la extrema derecha y, especialmente, la losa de la religión impidiendo en tantos casos una vida digna y plena de tantos mortales, desde la histórica condena de la homosexualidad a la más explícita en este caso de la eutanasia como medio de evitar tanto sufrimiento y desgracia. ¡Todavía el Opus Dei celebra el tormento extremo como medio de salvación y gozo en el más allá!

Sin embargo, en su disección de tan duro viaje hacia la muerte, Almodóvar procura ser tan sobrio y solemne que le sale una película no tan emotiva como prometía, y su hermosísima banda sonora de Alberto Iglesias preconizaba. Un trabajo del compositor vasco que quizás pudiera reportarle el Oscar que se le ha resistido tras las nominaciones de El jardinero fiel, Cometas en el cielo, El topo y Madres paralelas. Su pulcrísima puesta en escena, generosa en colores fogosos, y su extraordinario trabajo con tan grandes actrices, una camaleónica Tilda Swinton con la que ya trabajó en La voz humana y una espléndida Julianne Moore expresando con la mirada y el lenguaje corporal más de lo que muchos y muchas son capaces de hacer con un buen texto, son de por sí méritos más que suficientes para lograr un film disfrutable y hasta ameno, e incluso haberle reportado ese León de Oro en Venecia con el que aterriza por fin en nuestras pantallas, antes de hacerlo en el resto del mundo.

Poseedor de un estilo tan definido que consigue hasta que un nuevo operador de fotografía, el catalán Eduard Grau, a pesar de un inflado currículo y con el añadido de estar tan familiarizado con el cine hollywoodiense, se adapte a la huella dejada por José Luis Alcaine, responsable en gran parte del estilo visual del cineasta manchego desde Mujeres al borde de un ataque de nervios. Por cierto, si la memoria no nos falla, nunca antes Almodóvar había ensanchado tanto la panorámica de una película suya. Pero al margen de estas consideraciones estilísticas, y de la frecuencia con la que un refinado y cultivado director suelta sus cuitas culturales, en esta ocasión netamente anglosajonas, desde William Faulkner a Edward Hopper pasando por Buster Keaton, James Joyce o John Huston, o una fascinante casa de campo que parece un cruce entre Frank Lloyd Wright y su simbiosis con la naturaleza y Frank Gehry y sus rebuscadas geometrías, aunque en realidad se trate de un trabajo de Aranguren y Gallegos ubicado en la Sierra de Guadarrama, cerca de El Escorial. Todo un lujoso envoltorio para diseccionar nuestra inevitable relación con la muerte, la aceptación como algo que ha de sobrevenir y ese permanente juego de amor y lucha con el destino, tan bien plasmado en los episodios bélicos que salpican la narración central, Vietnam e Irak como ejes fundamentales. Una relación que la escritora y el cineasta hacen coquetear con el sexo y el amor, en una macabra danza de amor y muerte en cuyos pilares descansan las existencias en cierto modo algo torturadas de sus dos protagonistas, una escritora de éxito en cuyo último trabajo confiesa su animadversión hacia el destino final, y una reportera de guerra para quien el único consuelo ante tanta barbarie y tragedia ha sido el compañerismo, el sexo y la sensación de seguridad que da el grupo, y que precisamente por ello demanda una compañía fiel y sincera en sus últimos días de vida.

Quizás porque el director no está suficientemente familiarizado con el idioma, echamos en falta algo de humor en esta dolorosa aunque no tan conmovedora película, seguramente porque el glamour y el notable bienestar que disfrutan en su madurez estas dos amigas que se reencuentran, nos alejan de la verdadera intensidad del drama que tanto acosa a gran parte de una población mundial que ve diezmada su capacidad de respuesta ante la agresividad sin compasión de quienes enarbolan la bandera de la libertad y el libre comercio. Como sucedía con Woody Allen cuando homenajeaba a Ingmar Bergman, la de Almodóvar es puro Almodóvar, aunque en el fondo encontremos la dolorosa sustancia del director sueco. Con todo, sea por sus espléndidas actrices y no menos extraordinarios trabajos, la prodigiosa música de Iglesias, la bellísima puesta en escena, sus citas culturales, y el empeño de su director porque todo encaje y esté milimétricamente calculado, hacen de ésta una película digna de los más altos elogios y reconocimientos, que a buen seguro irá mejorando con cada nueva revisión, que nos descubrirá nuevos detalles y motivos de admiración, como suele ocurrir con el cine de nuestro creativo más internacional.

miércoles, 7 de agosto de 2024

LOS TRES MOSQUETEROS: D'ARTAGNAN y MILADY Drama, intriga y aventura a muy buen nivel

Título original: Les trois mousketaires: D'Artagnan et Milady
Francia-Alemania-España-Bélgica 2023 121 y 115 min.
Dirección
Martin Bourboulon Guion Matthieu Delaporte y Alexandre de La Patellière, según la novela de Alexandre Dumas Fotografía Nicolas Bolduc Música Guillaume Roussel Intérpretes François Civil, Vincent Cassel, Romain Duris, Pio Mamaï, Eva Green, Vicky Krieps, Louis Garrel, Lyna Khoudri, Jacob Fortune-Lloyd, Eric Ruf, Marc Barbe, Patrick Mille, Julien Frison, Camille Rutherford, Alexis Michalik, Ivan Franek, Ralph Amousson, Gabriel Almaer, Thibault Vinçon Estreno en Francia 5 abril 2023 (D'Artagnan) y 13 diciembre 2023 (Milady); en España 12 abril 2023 (D'Artagnan) y 26 enero 2024 (Milady)


Cuando está a punto de estrenarse en el cine la última adaptación cinematográfica de El conde de Montecristo, recuperamos este díptico estrenado a mediados de 2023 y principios del año en curso. Se trata de la versión definitiva de la novela de Dumas en manos del país que la vio nacer, bajo la dirección del responsable de la comedia Mamá o papá y el espectacular biopic de Eiffel, Martin Bourboulon. Quienes firman el guion se han encargado ahora de la dirección de este nuevo Conde de Montecristo, mientras el resto del equipo técnico y artístico repite muchos de los nombres que participaron en esta nueva versión de las andanzas de los famosos cuatro mosqueteros. Bourboulon y sus guionistas prescinden del tono cómico con el que abordaron la pieza las más famosas adaptaciones hasta la fecha, la de George Sidney en 1948 y la de Richard Lester en 1974, éste echando mano también del formato en dos partes, aunque luego añadiera una tercera postiza una década después. Podríamos incluir también en este grupo de adaptaciones jocosas la que Stephen Herek realizó en 1993 a remolque del éxito del Robin Hood de Kevin Costner.

Bourboulon, Delaporte y de La Patellière han optado sin embargo por un tono más sombrío y más dramático, sin renunciar por ello al factor aventura al más alto nivel, pero profundizando en la psicología de los personajes, especialmente D’Artagnan, Athos y Milady de Winter, una espléndida Eva Green aprovechada al máximo en toda su extensión de mujer intrigante, misteriosa y fascinante. Como D'Artagnan, el joven músico y actor François Civil se revela por su parte como competente galán y nuevo valor del cine galo, mientras Vincent Cassel compone un Athos atormentado y resignado ante su destino en defensa de la patria.

Alrededor de estos personajes fluye un plantel de primeras figuras del cine francés que encajan a la perfección en sus distintos roles, destacando una vulnerable Vicky Krieps y un confuso e indeciso Louis Garrel como reyes de Francia. La intriga, la traición y la muerte están perfectamente definidas en un conjunto que se disfruta fácilmente, condimentado con una puesta en escena suntuosa y elegante que mira decidiamente al cine actual de gran espectáculo, evidente incluso en su banda sonora, sin renunciar a una manera clásica de hacer cine, cuidando narración y ritmo pero sin grandes subrayados ni momentos de impacto exagerado e insufrible. Destacan las luchas espléndidamente coreografiadas y desarrolladas, mientras el director maneja todos los lujos puestos a su alcance con profesionalidad y pulcritud, habilidad e ingenio, hasta lograr un producto más que digno, seguramente una adaptación fiel y seria del excelente material de partida. Todo eso hace presagiar un satisfactorio Conde de Montecristo, por mucho que sus tres horas de duración se nos hagan a priori cuesta arriba.

lunes, 15 de abril de 2024

EL SALTO Lejos de la peste que dejamos

España 2024 90 min.
Dirección
Benito Zambrano Guion Flora González Villanueva Fotografía Álex de Pablo Música Pascal Gaigne Intérpretes Moussa Sylla, Edith Martínez Val, Nansi Nsue, Eric Nantchouang, Ali Useni, Vicenta N’Dongo, Vicky Peña, Mari Paz Sayago, Mariola Fuentes, Norberto Trujillo B. Estreno en el festival de Málaga 3 marzo 2024; en salas 12 abril 2024

Aunque sólo fuera por sus valores estrictamente cinematográficos, el sexto largometraje de ficción de Benito Zambrano ya merecería nuestro respeto. Está bien narrada, con un guion si se quiere didáctico pero muy preciso, con buenas interpretaciones de un elenco prácticamente novel y desconocido de quienes en su mayoría han sufrido las vicisitudes que se narran en la película, y trabajos extraordinarios de algunas de sus secundarias, especialmente Vicky Peña pero también Vicenta N’Dongo, y cuenta con una gramática fluida y bien orientada a provocar ese terror que hoy albergan estas historias y no las tan ingenuas que se empeñan en hacernos sufrir con demonios, fantasmas y antiguas maldiciones. Pero es en sus valores puramente humanitarios, en su denuncia de una situación insostenible y a todas luces injusta, donde parece escocer a quienes sistemáticamente se han entregado a vapulearla y estigmatizarla, que son mayoría.

Zambrano se lanza al espinoso tema de la inmigración ilegal proveniente de África, y muy concretamente al polémico salto criminal de la ignominiosa y vergonzante valla que separa Marruecos de Melilla, a través del drama de un sin papeles que es expulsado de España justo cuando está a punto de formar una familia y espera un hijo, lo que le obliga a probar el tan temido regreso con todas sus nefastas consecuencias. El director de Intemperie no cae en la tentación de poblar su película de personajes malvados y despiadados que potencien el sufrimiento de quienes buscan esa vida mejor que todas las personas merecemos. Más bien presta una especial atención a quienes ayudan, quienes dedican su vida a resolver los miles de problemas que acucian a estas personas que huyen del hambre, la guerra, la represión y todo aquello que germinó tras la semilla que dejó nuestro paso por sus tierras en favor de nuestro mayor provecho. Se trata de no mirar hacia otro lado, y todos los esfuerzos son pocos para lograrlo aunque sólo sea un poco.

Con su proverbial sensibilidad, el director sevillano nos pellizca el corazón con sus nobles personajes, también con sus atribulados letrados y letradas, médicos y religiosas que dedican todo su esfuerzo a paliar el sufrimiento de tanta gente inocente a quienes los informativos apenas dedican alguna atención sólo cuando la odisea acaba justamente en tragedia, ya sea a bordo de una patera o por las heridas infligidas por las terribles concertinas o los indiscriminados y crueles golpes de las fuerzas de seguridad. De nuestra seguridad, para mantenernos alejados de la peste que respiran los sufridos herederos de toda la basura que dejamos en las criminales colonias de antaño y que han posibilitado ese bienestar del que tanto presumimos y consideramos fruto de nuestro esfuerzo. Si sólo fuésemos capaces de compartirlo aún al precio de prescindir de parte del nuestro, la humanidad y la tan necesaria convivencia lo agradecería. Pero para eso son muchas las leyes que hay que cambiar, y alguien se empeña en convencernos de que no merece la pena hacerlo.

viernes, 5 de enero de 2024

LOS QUE SE QUEDAN Un nostálgico cuento de Navidad

Título original: The Holdovers
USA 2023 133 min.
Dirección
Alexander Payne Guion David Hemingson Fotografía Eigil Bryld Música Mark Orton Intérpretes Paul Giamatti, Dominic Sessa, Da’Vine Joy Randolph, Carrie Preston, Brady Hepner, Michael Provost, Ian Dolley, Jim Kaplan, Andrew Garman, Naheem Garcia, Stephen Thorne, Gillian Vigman, Tate Donovan, Darby Lee-Stack Estreno en el Festival de Toronto 10 septiembre 2023; en Estados Unidos 10 noviembre 2023; en España 3 enero 2024

Hace bien Alexander Payne, director de las tan reconocidas A propósito de Schmidt, Entre copas, Los descendientes y Nebraska, en arrancar su nueva cinta recuperando el logo de Universal Pictures tal como aparecía en las añejas películas de finales de los sesenta y década de los setenta del pasado siglo. Y es que en The Holdovers, por una vez bien traducido al castellano, Payne practica un tipo de cine que desgraciadamente ya apenas se hace en Estados Unidos, donde actualmente impera la violencia, el montaje frenético y la comedia estridente. Se trata del en otro tiempo cine sentimental y humano que a menudo nos hacía derramar alguna lágrima y reconsiderar nuestra propia existencia en aras de mejorar y con ello nuestro entorno. 
Ambientada en un colegio para ricos durante las vacaciones de Navidad, los que se quedan son aquellos alumnos a quienes sus económicamente saludables padres y madres dan la espalda por una u otra cuestión, y deben permanecer en las instalaciones académicas tutelados por el profesor de turno, un Paul Giamatti que calcula y modera mucho sus ademanes para no caer en la caricatura y el ridículo, cuando de interpretar a un señor malhumorado y decepcionado se trata.

Lo que comienza como una suerte de club de los cinco, da paso a una comedia amable, con toques dramáticos en esta ocasión no reservados para el final sino salpicados a lo largo del metraje, en la que el Mr. Scrooge de turno, su aventajado alumno y una cocinera a la que el destino en forma de Guerra de Vietnam le ha dado la espalda, se enriquecen mutuamente hasta lograr limar previsiblemente asperezas y contradicciones. Entre los numerosos méritos de una cinta que no aburre pese a su largo metraje y engancha de principio a fin, está el análisis certero que hace de un sistema de clases rancio y perjudicial, donde la vida está diseñada desde el nacimiento y no cabe buscar la felicidad por un camino alternativo, algo que se mantiene sin cambios cincuenta años después. Destaca también la comparación perfecta que el atribulado profesor hace de su entorno y las antiguas costumbres clásicas romanas y griegas, de las que se erige en especialista, demostrando lo poco que hemos progresado, y en muchos casos los pasos de gigante hacia atrás que hemos dado.

La frescura de los intérpretes más jóvenes, con un estupendo Dominic Sessa al frente, cuya interpretación atesora matices de diversa índole, además de la perfección en modo y estilo de Giamatti y la contención emocional de una también excelente Da’Vine Joy Randolph, así como el encanto de Carrie Preston prescindiendo de la recurrente belleza física convencional, son algunos de los alicientes de una película perfectamente construida, divinamente narrada y ambientada, e ilustrada con un nostálgico ramillete de canciones folk de la época, una contenida banda sonora de Mark Orton y una simpática selección de villancicos con intérpretes de todas las procedencias y estilos. Una belleza de película.

miércoles, 21 de junio de 2023

UPON ENTRY (LA LLEGADA) La pesadilla americana

España 2022 77 min.
Guion y dirección
Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vasquez Fotografía Juan Sebastián Vasquez Intérpretes Alberto Ammann, Bruna Cusí, Laura Gómez, Ben Temple, David Comrie, Gerard Oms, Colin Morgan Estreno en el Festival de Málaga 18 marzo 2023; en salas 16 junio 2023

Rara vez utilizamos estas páginas de reseña cinematográfica para contar anécdotas personales. Sin embargo lo que cuenta esta película me trajo a la memoria un episodio que viví cuando tenía diecisiete años, a mitad de los ochenta del pasado siglo, cuando volé a Canadá con el fin de pasar en Terranova todo un verano en casa de unos amigos y mejorar así mi inglés justo antes de emprender mi carrera universitaria, y que me gustaría compartir con quien me lea. En Montreal, donde debía hacer una escala de una noche, fui retenido durante varias horas en la comisaría del aeropuerto con el fin de que las autoridades portuarias se asegurasen de que el fin de mi viaje era estrictamente vacacional y no de inmigración. 
Tal era la concepción que de nosotros los españoles se tenía en aquel momento, y eso que mi padre ya me avisó, en un ejercicio de racismo involuntario hoy inadmisible, que me presentara siempre como español europeo para distinguirme de los latinos, todavía peor vistos. Son episodios lamentables que se dan en una sociedad tan presuntamente avanzada como la norteamericana y que tan celosamente guarda su status económico hasta el punto de no agredirlo con injerencias desde su punto de vista indeseables.

En mi caso no atisbé violencia ni maltrato alguno, ni físico naturalmente ni tampoco psicológico, si bien es verdad que me hizo perder la ayuda que una amable compañera de vuelo me había prometido para alojarme en las mejores condiciones en una ciudad en la que debía hacer noche para coger el vuelo a San Juan la mañana siguiente. A la pareja protagonista de este thriller dirigido con tan buen pulso, tanta profesionalidad y estupenda dirección de actores por los debutantes Alejandro Rojas y Juan Sebastián Vasquez, les ocurre algo parecido. Pero en la era Trump en la que se ambienta la trama, la animadversión hacia el extranjero, especialmente el inmigrante, se acentuó y amenaza con perpetuarse, y las consecuencias son más humillantes y perniciosas, hasta el punto de poder suponer un antes y un después en las vidas de sus víctimas, tal como muy bien se demuestra, con precisión y confianza, en esta milimétrica y despiadada película.

Apenas cuatro personajes y una habitación crean la atmósfera enrarecida y febril suficiente para generar la angustia y creciente ansiedad que entre todos y todas logran insuflar en el público. El resultado es el sueño americano convertido en auténtica pesadilla capaz de vulnerar los derechos y libertades más fundamentales, de los que precisamente esa poderosa nación se considera habilitadora y salvaguarda.

jueves, 9 de marzo de 2023

CAUSEWAY Otro regreso traumático del infierno

USA 2022 92 min.
Dirección
Lila Neugebauer Guion Elizabeth Sanders, Luke Goebel y Ottessa Moshfegh Fotografía Diego García Música Alex Somers Intérpretes Jennifer Lawrence, Brian Tyree Henry, Linda Emond, Jayne Houdyshell, Stephen McKinley Henderson, Will Pullen Estreno en el Festival de Toronto 10 septiembre 2022; en España y Estados Unidos (Apple TV+) 4 noviembre 2022

No cabe dudar de las buenas intenciones de todo el equipo técnico y artístico de esta película, que cuenta el proceso de superación de una joven militar que ha sufrido un ataque en Afganistán que le ha provocado un severo daño cerebral. Un proceso en el que encontrará un alma gemela que como ella intenta superar también un fuerte trauma emocional.

Pausada y relejada, su realizadora, hasta ahora formada solo en el ámbito televisivo, procura no cargar las tintas en ningún momento, contando para ello con una Jennifer Lawrence excesivamente contenida y el buen trabajo de Brian Tyree Henry, encumbrado por ello en todas las nominaciones a premios de la temporada, Oscar incluido. Sin embargo la empresa se antoja demasiado tímida y sin embargo suficientemente artificiosa como para costar empatizar con el drama de sus protagonistas, algo a lo que ni siquiera ayuda la viciada atmósfera familiar que rodea a su protagonista.

El resultado es una película anodina sobre ese proceso al que alude su título, un Causeway que podríamos traducir como puente o transición, que se deja ver por el encanto de la galardonada actriz y el trabajo de su compañero de reparto, sin que lleguen a cuajar ni sus dramas personales ni alguna posible crítica a la situación bélica y el fracaso del sueño que siempre parece acompañar a la sociedad norteamericana.

martes, 17 de enero de 2023

POKER FACE Pretencioso juego de la verdad y la muerte

USA 2022 94 min.
Dirección
Russell Crowe Guion Stephen M. Coates y Russell Crowe Fotografía Aaron McLisky Música Anthony Partos y Matteo Zingales Intérpretes Russell Crowe, Liam Hemsworth, RZA, Aden Young, Steve Bastoni, Daniel MacPherson, Brooke Satchwell, Paul Tassone, Matt Noble, Benedict Hardie, Molly Grace, Elsa Pataky, Jack Thompson Estreno en Estados Unidos (internet) 16 noviembre 2022; en España 13 enero 2023

En su segunda película como director tras El maestro del agua, Russell Crowe plantea una pretenciosa mezcla de drama, acción, amistad, arte y traición en la que interpreta a un multimillonario jugador de póker que convoca a sus mejores amigos a un juego de la verdad, mientras sufre un vengativo atraco en su lujosa casa de la bahía de Sidney.

Parece que lo que más importe al actor director, por encima de su propia interpretación, sea la sala de montaje, donde complica la trama a fuerza de flashbacks, acciones paralelas y anotaciones que trastocan el rigor narrativo y descargan la poca identidad e intensidad que pueda tener su propuesta. De hecho, poco deben haber confiado en ella sus distribuidores que la han relegado directamente a televisión. Aunque su puesta en escena pueda resultar elegante, el argumento hace aguas por todas partes y su resolución demuestra ser tan torpe como la pandilla de amistades, entre quienes se encuentran un político importante y un exitoso novelista, que participan en ese juego de póker.

No parece tampoco atractiva ni como anécdota la coincidencia de los cuñados Elsa Pataky y Liam Hemsworth en pantalla. Ella interpreta a la crupier, una presencia esquiva a pesar de tener cierto protagonismo en el cartel publicitario, quizás como mero objeto ornamental de una cinta presuntuosa y decididamente fallida.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

EL PRODIGIO ¡Quiero ser Santa!

Título original: The Wonder
Irlanda-Reino Unido 2022 108 min.
Dirección
Sebastián Lelio Guion Alice Birch y Sebastián Lelio, según la novela de Emma Donoghue Fotografía Ari Wegner Música Mathew Herbert Intérpretes Florence Pugh, Tom Burke, Kila Lord Cassidy, Niamh Algar, Ruth Bradley, Caolan Byrne, Toby Jones, Ciarán Hinds, Brian F. O’Byrne, David Wilmot, Dermot Crowley, Josie Walker, Elaine Cassidy Estreno en el Festival de Toronto 13 septiembre 2022; en Irlanda 2 noviembre 2022; en España 4 noviembre 2022; en Netflix 16 noviembre 2022


No es casual que esta película se enmarque en la artificiosidad de un decorado cinematográfico encerrado en un hangar, tanto como la Iglesia cuyo fanatismo denuncia y la marginación a la que siempre ha estado sometida la mujer por su mera condición de tal, así como la forma en que se le ha utilizado para expiar los pecados masculinos.

Tampoco es casual que en su desarrollo y estructura esta película, y la novela en que se basa, nos recuerde tanto a aquel Milagro de Ana Sullivan que enfrentaba a una institutriz y su alumna ciega y sorda hasta el punto de resultar salvaje. También lo es quien se empeña en mantener tal nivel de fanatismo religioso que ni ve ni escucha la realidad, se mantiene fiel a sus dogmas de fe y al artificio creado alrededor de un supuesto milagro. La eterna disputa entre la ciencia y la religión, que empezaba a asomar con cierta fuerza a mediados del siglo XIX en un país tan mediatizado por la religión católica como es Irlanda, y justo después de una hambruna colosal, se refleja con habilidad y sentido de la intriga y el misterio en esta nueva incursión del director chileno Sebastián Lelio en el maltrecho universo de la mujer estigmatizada y maltratada.

Lelio demuestra además una enorme capacidad para adaptarse a las cinematografías más diversas, desde su chilena natal (Una mujer fantástica) a la inglesa (Disobedience), la italiana (la serie Hecho en casa) la norteamericana (su remake de Gloria o la cinta que prepara ahora con Scarlett Johansson, Bride) y la irlandesa, con esta película preciosista en su ambientación y luminosa fotografía. Florence Pugh escala un peldaño más en su fulgurante carrera como actriz de carácter, con personajes siempre fuertes y decididos, en esta ocasión una enfermera británica que se alimenta, y repetidas veces, de realidad, frente al maná del cielo con el que asegura alimentarse la niña aspirante a mártir y santa a la que tiene que vigilar.

lunes, 31 de octubre de 2022

L'IMMENSITÀ Construyendo una identidad

Italia-Francia 2022 98 min.
Dirección
Emanuele Crialese Guion Emanuele Crialese, Francesca Manieri y Vittorio Moroni Fotografía Gergely Pohárnok Música Rauelsson Intérpretes Penélope Cruz, Luana Giuliani, Vicenzo Amato, Alvia Reale, Aurora Quattrocchi, Giuseppe Pattavina, Filippo Pucillo Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2022; en Italia 15 septiembre 2022; en España 28 octubre 2022

Conocíamos el interés de Emanuele Crialese por la emigración (Nuevo mundo) y la inmigración (Terraferma), pero nada sabíamos de su pasado como niño trans, que le sirve de tema para su nueva película, una suerte de semi autobiografía en la que relata sus experiencias como adolescente perdido en la identidad de género en el seno de una familia de la alta burguesía romana en plena década de los setenta del pasado siglo.

Poco convencen sin embargo las vivencias de este niño al que da vida con expresión monocromática, permanentemente enfadada la joven Luana Giuliani. Su presunta incomodidad dentro de una familia conservadora y como víctima de la relación viciada entre su padre y madre, así como su primera atracción sentimental y sexual, no llegan a cuajar ni conmover, ni casi interesar, dentro de un conjunto donde solo sobresale una espléndida Penélope Cruz, hermosa y mimada, a la vez vulnerable mamma a quien Crialese parece dirigir su mirada como homenaje sentido a su propia progenitora.

Es ella bailando por Raffaella Carrà, su ídolo, emulando a Patty Bravo o recreando números televisivos junto a Adriano Celentano, lo único destacable de un film que cuesta digerir por su falta de entidad y un contenido dramático tan escasamente estimulante como poco atrevido. Habría apetecido algo más contundente y convincente, justo ahora que en nuestro país se discute la conveniencia de ampliar el horizonte de una ley trans algo escueta, lo que serviría, como cualquier ampliación de derechos, para que nuestro periplo por el planeta fuera más amable.