Reino Unido-Francia-USA 2026 101 min.
Dirección Anthony Maras Guion Anthony Maras y David Haig, según la obra del segundo Fotografía Jamie Ramsay Música Volker Bertelmann Intérpretes Andrew Scott, Brendan Fraser, Kerry Condon, Chris Messina, Damian Lewis, Tamsin Topolski, Con O’Neill Estreno en Estados Unidos 29 mayo 2026; en Reino Unido 9 septiembre 2026; en España 18 septiembre 2026
Igual que el título original, Presión, juega al doble sentido de la presión atmosférica y la que se ejerece sobre una cuestión delicada cuando el tiempo apremia, la anodina traducción al castellano parece también querer jugar a ese doble sentido, en este caso en relación al tiempo, atmosférico y del calendario. Ocho años después de contarnos otra historia real, la que vivieron los huéspedes y trabajadores del hotel Taj Mahal en la película Hotel Bombay protagonizada por Armie Hammer, el director británico Anthony Maras, impulsado por los productores de otra historia bélica reciente, El instante más oscuro, nos ofrece ahora este interesante thriller que aborda el desembarco de Normandía desde un punto de vista prácticamente inédito, el de las condiciones meteorológicas para llevarlo a buen puerto. Churchill vuelve en cierta manera a estar detrás del argumento, como mandatario ausente pero fundamental para que Eisenhower confíe casi ciegamente en el meteorólogo James Stagg.
Película de despachos y amplias habitaciones en uno de esos castillos británicos de la antigua aristocracia que sirvieron de base a tantos destacamentos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, no puede disimular su origen teatral, pero tampoco le hace falta. Unos buenos y documentados diálogos, unas interpretaciones sólidas y una precisa dirección capaz de dosificar los elementos para lograr, pese al conocimiento de la historia, la tensión necesaria, logran una estimable película que aporta otro aspecto destacable a una crónica, la del Día D, tantas veces llevada al cine. Arranca con el desastre de la Operación Tigre, unos ejercicios preparativos del desembarco que tuvieron lugar un par de meses antes y se saldaron, merced al clima y una serie de errores estratégicos, con la muerte de más de setecientos soldados inexpertos estadounidenses. Un dramático acontecimiento que sirve para mostrar la postura del general estadounidense frente al verdadero desembarco, meticulosa, precisa y sin concesión alguna al margen de error.
La obstinación de Stagg, magníficamente interpretado por Andrew Scott (Ripley, Desconocidos), y la lealtad ciega a su profesión, por encima incluso de dramas personales, se convierte en leit motiv de una cinta que muestra la lucha entre la precisión y la oportunidad, manifiesta en el otro meteorólogo al que da vida Chris Messina, mientras un estupendo Brendan Fraser, sacando una vez más provecho al Oscar recibido por La ballena, exhibe confianza y rabia a partes iguales como Ike. El resto del reparto cumple perfectamente, con Kerry Condon como comprensiva asistenta de Eisenhower, y Damian Lewis como el polémico general Montgomery, a la cabeza. Film correcto desde todo punto de vista, interesante en cuanto a cómo aborda un episodio tan trillado, e inquietante en cuanto a la forma de conducirlo su artesano realizador. La música de Volker Bertelmann, ganador de un Oscar por Sin novedad en el frente, potencia el carácter inquietante de la película.

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