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sábado, 30 de mayo de 2026

A LA CARA Gestión del dolor en compañía

España-Bélgica 2025 95 min.
Dirección
Javier Marco Guion Javier Marco y Belén Sánchez-Arévalo Fotografía Anna Franquesa Solano Música Margaret Hermant Intérpretes Manolo Solo, Sonia Almarcha, Roberto Álamo, Elena Zumel, Marco Zorrilla, Rulo Pardo, Dani Pérez Prada Estreno en el Festival de Gijón 17 noviembre 2025; en salas 29 mayo 2026

Antes de dirigir a Emma Suárez y Roberto Álamo en la emotiva y sentimental Josefina, Javier Marco ganó un Goya por el cortometraje que ahora desarrolla junto a los dos mismos protagonistas, Manolo Solo y Sonia Almarcha. Propone una radiografía de la cobardía de los haters que, enmascarados en el anonimato que les proporciona internet, se dedican a insultar y despotricar contra famosos cuyas vidas y circunstancias ni conocen ni les interesa. Solo, con su habitual sobriedad y expresiva mirada, es ese hombre al que un día le visita su víctima, una famosa presentadora de televisión de ideas presuntamente polémicas, que en plena crisis personal y sentimental, aprovecha la puesta en alquiler de una habitación del chalé en el que habita él, para exigir que rinda cuentas de sus palabras y hechos.

El reto acaba convirtiéndose en una incómoda convivencia para él y un refugio ante la desesperada huida al que se ve abocada ella. Mientras tanto, la precisa y solemne dirección de Marco y la concisa dramaturgia de Belén Sánchez-Arévalo, que nada tiene que ver con Daniel, colocan frente a frente a dos personas que pronto se revelan heridas, en permanente duelo y con un sentido de la responsabilidad que les hunde y desespera. Todo ello haciendo acopio de paciencia, procurando llenar supuestos huecos narrativos con una elocuencia del silencio y la mirada que desarma, aunque a menudo no sepamos muy bien por qué dirimen su dolor de la manera en que lo hacen, y lo que es peor, en qué consiste exactamente el dolor del hombre, pues el de ella queda perfectamente claro desde el principio, aunque no tanto así su manera de gestionarlo.

Queda por lo tanto una película interesante y hasta cierto punto inquietante, pero imperfecta en sus cometidos e imprecisa en sus objetivos, no obstante el extraordinario esfuerzo interpretativo de su pareja protagonista. Se agradece que abra su espacio ambiental respecto al cortometraje de referencia, así como una galería de personajes que sirven al menos para aliviar la incomodidad que se produce entre sus dos personajes principales. 

domingo, 5 de abril de 2026

LA GRAZIA Un político que duda, reflexiona y escucha

Italia 2025 133 min.
Guion y dirección
Paolo Sorrentino Fotografía Daria D’Antonio Intérpretes Toni Servillo, Anna Ferzetti, Orlando Cinque, Massimo Venturiello, Milvia Marigliano, Giuseppe Gaiani, Giovanna Guida, Alessia Giuliani, Roberto Zibetti, Vasco Mirandola, Linda Messerklinger, Rufin Doh Zeyenouin Estreno en el Festival de Venecia 27 agosto 2025; en Italia 15 enero 2026; en España 1 abril 2026

L
ejos quedan sus primeros éxitos, Las consecuencias del amor y El amigo de la familia, e incluso su consagración definitiva con la muy aplaudida La gran belleza, y sin embargo Sorrentino nos regala de vez en cuando otra sorprendente y magnífica película, sin volver a cosechar los premios y reconocimientos a los que estos primeros títulos le acostumbraron. Cosa de modas y de novedades, seguramente. Tras coquetear con su devoción hacia la tierra que le vio nacer, en Fue la mano de Dios y Parthenope, el director napolitano nos ofrece ahora, a sus cincuenta y cinco años, su film quizás más sereno y reflexivo, echando mano una vez más de la política, que tan buenos réditos le dio en films como Il divo, donde retrataba los aspectos más sórdidos de la carrera de quien fuera jefe de gobierno Giulio Andreotti, Loro, aquí traducida como Silvio y los otros, donde indagaba sobre la estrambótica figura de Silvio Berlusconi, e incluso el Papa en las series que protagonizaron Jude Law y John Malkovich.

Pero ahora ya no le interesa tanto criticar y denunciar las estrategias y miserias del poder, sino fabular con un líder inteligente y moderado, un verdadero hombre de Estado capaz de poner en una balanza su propia ideología y aquello que, previo el acertado e imprescindible consejo de quienes le rodean, considere justo y equilibrado, aunque no se ciña a sus propios principios e intereses. Tenemos así a un Mariano De Santis, ficticio presidente de la República, a quien da vida el actor fetiche del afamado director, Toni Servillo, que también fue Andreotti y Berlusconi, y que aquí compone a un humanista curtido en leyes, demócrata conservador y católico, que antepone el amor a la ideología para pronunciarse sobre cuestiones que en el final de su mandato conviene dejar bien atadas para la posteridad. Una ley y dos indultos se convierten así en el perfecto mcguffin de un film que indaga sobre la fuerza del amor, con esa esposa fallecida a la que el presidente no puede dejar de olvidar y cuya presunta traición se empeña en descubrir.

Es el mismo amor que inspira la controvertida ley y las gracias que ha de ejercitar previo un proceso de reflexión, duda y convicción al que se presta con la inestimable ayuda de sus seguidores, desde la comprometida hija a la veterana y vividora amiga, su guardaespaldas o esas personas a quienes debe favorecer con esa gracia del título, que no sólo se refiere al indulto sino a toda la aureola que lo convierte en persona justa, libre, equilibrada y solemne, a quien un guion también en estado de gracia presta diálogos de enorme valor y tanta belleza como cada encuadre y puesta en escena que adorna esta hermosa película, favorecida también con una ecléctica y atractiva banda sonora. A la recurrente pregunta que salpica la función, ¿de quién son nuestros días?, nosotros aseveraríamos que pertenecen a quienes nos poseen, ese sistema que hemos aceptado y que todo lo tiene atado para que el mundo y la vida sean como se ha decidido.

domingo, 18 de enero de 2026

SI PUDIERA, TE DARÍA UNA PATADA Otra mujer bajo la influencia (de un entorno hostil)

Título original: If I Had Legs, I’d Kick You
USA 2025 113 min.
Guion y dirección
Mary Bronstein Fotografía Christopher Messina Intérpretes Rose Byrne, Delaney Quinn, Mary Bronstein, ASAP Rocky, Conan O’Brien, Ivy Wolk, Christian Slater, Danielle Macdonald Estreno en el Festival de Sundance 24 enero 2025; en Estados Unidos 10 octubre 2025; en España 16 enero 2026


Cuesta entender qué significa para los estadounidenses comedia o musical, dado que Rose Byrne ha sido distinguida con el Globo de Oro a la mejor actriz en esa categoría, a pesar de encontrarnos ante un dramón en toda regla, salvo que nos lo tomemos a risa, que es una opción. Se trata del drama que sufre por enésima vez una mujer sometida a las reglas de una sociedad heteropatriarcal en la que los logros obtenidos tienen forzosamente que combinarse con los roles del pasado. La actriz, rostro conocido al que hemos visto infinidad de veces pero con cuyo currículo y nombre apenas logramos familiarizarnos, realiza un trabajo descomunal para dar vida a otra mujer desquiciada por las circunstancias.

Byrne interpreta a una profesional liberal ahogada por una hija con enfermedad rara, un padre permanentemente ausente pero exigente, y una multitud de episodios que lastran todavía más su difícil convivencia, incluida una pequeña catástrofe en su casa, un terapeuta con el que apenas consigue sintonizar y una serie de personajes que ofrecen su cara más hostil frente a la indefensa protagonista. Como puede observarse, el debut en la dirección de Mary Bronstein se apoya en la acumulación de desgracias, una constante que debería tener su propio género, y que somete a la mujer a un calvario como si esa fuera la forma más acertada de reivindicar su papel en la vida.

A nuestro juicio, de nuevo una equivocación y una falta total de talento para celebrar a la mujer y defender sus derechos. De paso, se nos somete a nosotros y nosotras, las espectadoras, a otro calvario, el de ser testigos de tanta desgracia y desconsideración. No cabe duda, sin embargo, de que la directora novel busca un lenguaje propio, en el que destacan, además de la exigente y exhaustiva interpretación de Byrne, las de la voz en off de Christian Slater y la niña Delaney Quinn, apenas presentes físicamente, mientras se someten sólo al trabajo de voz por distintos motivos.

domingo, 11 de enero de 2026

RENTAL FAMILY (FAMILIA DE ALQUILER) Afectos impostados

Título original: Rental Family
Japón-USA 2025 103 min.
Dirección
Hikari Guion Hikari y Stephen Blahut Fotografía Stephen Blahut y Takuro Ishizaka Música Jon Thor Birgisson (Jónsi) y Alex Somers Intérpretes Brendan Fraser, Mari Yamamoto, Takehiro Hira, Akira Emoto, Shannon Mahina Gorman, Kimura Bun, Shino Shinozaki Estreno en el Festival de Toronto 6 septiembre 2025; en Estados Unidos 21 noviembre 2025; en España 9 enero 2026


La idea no es nueva, ya la explotó Fernando León de Aranoa en su ópera prima, Familia. Aquí ocurre al revés; mientras la película española proponía a un hombre que alquilaba todo un reparto de actores y actrices para que dieran vida a una familia ficticia, aquí es un actor quien es contratado por varios clientes para dar vida a un familiar, ser querido o profesional que cubra una ausencia destacada que les impida conseguir alguno de sus propósitos en la vida. Brendan Fraser tras el subidón que supuso La ballena, Oscar incluido, ahora también recuperado en lo físico, incorpora a este actor algo perdido en la vorágine de Tokio, urbe naturalmente paradigma de la incomunicación, la soledad y la falta de habilidades sociales para forjarse un colectivo afectivo razonable.

La fábula arranca con una ventana indiscreta desde la que el protagonista vislumbra una multitud de vidas ajenas, algo por un lado que anuncia ya la impostura del conjunto, mientras por otro lado contradice su propia tesis argumental, toda vez que ofrece vidas en pareja y comunidad suficientemente satisfactorias como para prescindir de una supuesta agencia exitosa dedicada a proporcionar afectos ficticios. Pero por otro lado, sirve para estructurar la película de forma cíclica, de manera que quien realmente se siente perdido es el protagonista, si bien a renglón seguido descubrimos que tiene una pareja de la que poco después nada volvemos a saber, para al final descubrir que todo su peregrinaje ha servido para encontrarse a sí mismo y su propia alma. Por el camino, Fraser intercomunica con compañeros y compañeras de trabajo, y sobre todo con una clientela en la que destacan un viejo actor olvidado y una niña de padre estadounidense desconocido. Poco a poco se irá revelando que todos estos personajes van forjando en el desolado protagonista una familia ficticia que deja claro que esa misma incomunicación y tendencia a la soledad se ha adueñado también de la civilización occidental.

De la combinación de ambas sociedades sabe bastante su directora, Hikari, que firma con éste su segundo largometraje de ficción, tras trabajar en Estados Unidos en series como Tokyo Vice, liderada por Michael Mann. Pero el resultado global de esta película vendida como singular y con el principal reclamo de su actor protagonista, es pura impostura, tan forzada como los afectos emocionales que pretende ofrecer la agencia que lidera un jefe también carente de esos imprescindibles sentimientos.

lunes, 18 de noviembre de 2024

POLVO SERÁN Un musical de muerte

España-Suiza-Italia 2024 106 min.
Dirección
Carlos Marques-Marcet Guion Carlos Marques-Marcet, Clara Roquet y Coral Cruz Fotografía Gabriel Sandru Música María Arnal Intérpretes Ángela Molina, Alfredo Castro, Mónica Almirall, Ptricia Bargalló, Álvaro Prado, Manuela Biedermann, Valeria Scheilen, Oriol Genís, Lissy Pernthaler Estreno en el Festival de Toronto 7 septiembre 2024; en salas 15 noviembre 2024

Con el Premio Platform en la pasada edición del Festival de Toronto, la Espiga de Plata y una mención especial para su pareja protagonista, así como el premio Monica Vitti a la mejor actriz en el Festival de Roma, llega a las pantallas este
extravagante film con el que Carlos Marques-Marcet parece cerrar su particular ciclo vital, tras analizar la pareja a larga distancia en 10.000 km y la paternidad en Los días que vendrán. Ahora le toca el turno a la muerte, y lo hace fijando su mirada en un matrimonio formado por una actriz y un director de escena, lo que añade teatralidad a la propuesta, cuando ella decide poner fin a su vida mediante muerte asistida en Suiza debido a una enfermedad terminal, y su marido adopta una insólita pero emotiva decisión al respecto.

Con esta línea argumental, el director de Tierra firme ofrece un doble análisis, el de la pareja madura y su responsabilidad ante la familia, con unos hijos que muestran sus gozos y miserias de la misma forma que se muestran egoístas e inflexibles a muy distinta manera y nivel. Por otro lado, es la pareja formada por Ángela Molina y el chileno Alfredo Castro (Desde allá, El club), quienes catalizan el interés de la pieza, desde el temperamento de ella y la contención de él, para poner el énfasis en el amor más puro y verdadero. Y mientras asistimos a este ritual de vida y muerte, de celebración y ocaso, se va dejando en evidencia lo corta de miras que pueden resultar leyes sobre la eutanasia como la que se ha adoptado en nuestro país, que limita lo que en cierto modo debería suponer libertad absoluta para el ser humano.

Los guionistas, entre ellos la también directora y habitual colaboradora del director, Clara Roquet (La libertad), engalanan la fiesta con una serie de números musicales al estilo de Bailar en la oscuridad, evidente incluso en alguna de las composiciones vanguardistas de María Arnal de corte industrial, en los que el baile contemporáneo espasmódico se alterna con el glamour clásico y caleidoscópico de Busby Berkeley, cortesía del coreógrafo Marcus Morau, todo lo cual convierte ésta en una película particular e inclasificable.

domingo, 10 de noviembre de 2024

SEFF 21 (2024) DESMONTANDO UN ELEFANTE Breve pero no conciso

España 2024 82 min.
Dirección
Aitor Echevarría Guion Aitor Echevarría y Pep Garrido Fotografía Pau Castejón Intérpretes Emma Suárez, Natalia de Molina, Darío Grandinetti, Alba Guilera, Milo Taboada, David Climent, Marta Bessa, María Ribera Estreno en el Festival de Sevilla 9 noviembre 2024; en salas 10 enero 2025


Hay en la nueva película de Aitor Echevarría (Morir cada día, La voluntaria) un trabajo técnico formidable para contarnos una historia de desajustes emocionales, adicciones tóxicas y sentimentales, siempre enfocadas a la sufrida mujer, en un ambiente sofisticado de familia de alta burguesía, tan socorrido para hacer más atractivo el conjunto. Se agradece su brevedad, a la vez que se echa de menos algo más de concisión, menos reiteración y un enfoque más preciso en sus postulados y lo que con ellos se quiere transmitir. Así como también se agradece el trabajo de sus dos protagonistas, siempre espléndidas Emma Suárez y Natalia de Molina, que además aprovecha para exhibir su talento y habilidad a la danza contemporánea. Por cierto, sus números coreográficos son de lo mejor de la película, bellísimamente fotografiados por Pau Castejón.

domingo, 6 de octubre de 2024

LOS DESTELLOS Emotivo ensayo sobre el epílogo de nuestra existencia

España 2024 101 min.
Guion y dirección
Pilar Palomero, según el relato de Eider Rodríguez “Un corazón demasiado grande” Fotografía Daniela Cajías Música Vicente Ortiz Gimeno Intérpretes Patricia López Arnaiz, Antonio de la Torre, Marina Guerola, Julián Lóez, Ramón Fontserè Estreno en el Festival de San Sebastián 4 septiembre 2024; en Estados Unidos y España 4 octubre 2024

Consagrada con su ópera prima, Las niñas, y corroborada con La maternal, Pilar Palomero presenta ahora su tercer largometraje ahondando en ese cine de sentimientos y emociones íntimas que le caracteriza, centrando su atención ahora en el retrato de una mujer cuya evolución emocional le lleva de un pasado que se intuye en sus alegrías y miserias, a un presente doloroso en el que su presencia y su ayuda se antojan tan relevantes como reveladoras. Patricia López Arnaiz, premiada en San Sebastián por este complejo papel, lleva así todo el peso de un film en el que sin embargo se ve rodeada de eficientes y esforzadas interpretaciones. De la Torre sufre otra de esas transformaciones a lo Robert de Niro que tanto le caracterizan para convertirse en un hombre al final de su existencia, consumido por la enfermedad, mientras la joven Marina Guerola deslumbra humanidad y esperanza con su papel de hija entregada y responsable, cariñosa y llena de ternura, y hasta Julián López sorprende con una interpretación madura de la pareja de la protagonista, que parece tener poco que decir y sin embargo sirve de catalizador neutral de toda una gama de sentimientos, colores, gestos y sensaciones que Palomero dosifica con esa contención y elegancia marca de la casa que tanto la ha encumbrado.

Esos destellos que se producen de una vida pasada, otra presente y, sobre todo, futura, tanto como los que acaban cegándonos para hacernos comprender que quizás lo más importante de la vida, y lo que le da sentido, sea el amor de los más próximos y la comprensión de quienes nos rodean, acaban proyectándose sobre nosotros y nosotras mismas, haciéndonos preguntarnos si obramos bien o no en episodios de nuestra propia existencia, o si damos a cada cosa la importancia que tienen. En este sentido, resulta muy revelador el detalle con el que la cámara se fija en cada libro, objeto y rincón de los espacios en los que se desarrolla la trama, el mismo con el que la protagonista se deleita en una película en la que abundan los silencios y los tiempos supuestamente muertos, aunque la habilidad de Palomero consiga que ni una cosa ni la otra llegue a aburrir ni provocar desinterés.

Y entre toda esta eclosión de intimidad y generosidad, una secuencia que sirve de bisagra y no oculta su concepción documental, cuando Ramón Fontserè ayuda a De la Torre a afrontar el final con optimismo, sin tabúes ni prejuicios, cerrando este ensayo sobre nuestro propio epílogo en el que se convierte esta emotiva y aparentemente sencilla película. Pero una tarde luminosa frente al balcón escuchando la música que proviene de una verbena, o un agradable baile entre un padre y una hija en la cocina, pueden dar tanto sentido o más a toda una vida, por muy al final que nos encontremos del camino.

martes, 29 de agosto de 2023

EL VIAJE DE HAROLD Ligero de equipaje

Título original: The Unlikely Pilgrimage of Harold Fry
Reino Unido 2023 108 min.
Dirección
Hettie Macdonald Guion Rachel Joyce, según su propia novela Fotografía Kate McCullough Música Ilan Eshkeri Intérpretes Jim Broadbent, Penelope Wilton, Monika Gossmann, Joseph Mydell, Earl Cave, Linda Bassett, Daniel Frogson, Claire Rushbrook Estreno en Reino Unido 28 abril 2023; en España 25 agosto 2023

Esta pequeña y delicada película es como los buenos vinos, hay que degustarla detenidamente para enfrentarse a las emociones que inspira. En principio se trata de un argumento algo disparatado, toda vez que lo es la peregrinación de un señor casi octogenario atravesando más de ochocientos kilómetros a lo largo del Reino Unido ¡a pie! Reside en el talento y la pericia de su directora convencernos de que es posible y subyugarnos con su particular aventura, de forma que sea finalmente lo que nos quiere contar y no cómo lo haga lo que verdaderamente nos importe y conmueva.

La carrera cinematográfica de la realizadora Hettie Macdonald es tan insólita como el viaje de Harold; sólo dos películas en un cuarto de siglo, y un sinfín de series de televisión, algunas de ellas dedicadas a Agatha Christie, por medio. Su primera película, Beautiful Thing, se convirtió a mediados de la última década del pasado siglo en todo un fenómeno a pequeña escala sobre el despertar a la homosexualidad juvenil, con el mismo cariño y tono amable con el que ahora, veinticinco años después, encara esta entrañable película basada en la exitosa novela de Rachel Joyce, responsable también del guion. A ciertas edades comprendemos mejor determinados episodios de nuestro pasado que o bien nos avergüenzan o provocan cierto remordimiento del que queremos desprendernos. La oportunidad de hacerlo le llega a Harold, un espléndido como no podía ser menos Jim Broadbent, en forma de carta, ese medio de comunicación tan olvidado aunque emotivo. Retrasar un desenlace esperado a través de un reto se convierte en leit motiv del protagonista y su historia. Mientras la gesta mantiene un tono intimista que sirve al protagonista para conocer a determinadas personas que van iluminando su vital camino, todo funciona muy bien. Cuando esta gesta se convierte en pública y notoria, el interés decae aunque no del todo.

Lo cierto es que a lo largo del metraje observamos cómo Harold no sólo aligera su equipaje, sólo lo sucinto, sino también la mochila que arrastra su pasado. Mientras, Penelope Wilton, también magistral, sirve como contrapunto sensato a la aventura de su esposo, evidenciando un dolor recogido al más puro estilo británico, que también saldrá a relucir en su justo momento. Todo esto lo cuentan Macdonald y Joyce con mucho tacto y cariño, esa gramática limpia y correcta que caracteriza el cine inglés, la ayuda inestimable de un elenco en estado de gracia, y una considerable dosis de tristeza y melancolía a la que no son ajenas las conmovedoras canciones de Sam Lee, ideal para que la empresa deje una huella indeleble en el espectador o espectadora que logre ser cómplice de su historia.

lunes, 30 de enero de 2023

LA BALLENA La soledad del luchador de fondo

Título original: The Whale
USA 2022 117 min.
Dirección
Darren Aronofsky Guion Samuel D. Hunter, según su obra teatral Fotografía Matthew Libatique Música Rob Simonsen Intérpretes Brendan Fraser, Sadie Sink, Hng Chau, Ty Simpkins, Samnatha Morton Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2022; en Estados Unidos 21 diciembre 2022; en España 27 enero 2023

Mucho se ha hablado desde su estreno en Venecia de la transformación física de Brendan Fraser en esta película, tanto o más que de su recuperación para el cine tras largos años de ausencia debido a graves problemas de salud física y mental. Pero la ballena a la que parece hacer referencia su título no es fruto solo de esa fatal transformación, sino de un abundante añadido de maquillaje y prótesis que convierten en tremendo obeso mórbido a quien una vez fuera objeto de deseo por su imponente físico en George de la Jungla, La momia y sobre todo en Dioses y monstruos, donde curiosamente otro Whale (ballena en inglés), el director de Frankenstein, ansiaba poseer su cuerpo. Tanto ha sido así que parece que sea el principal reclamo de este nuevo trabajo del habitualmente excesivo y polémico Darren Aronofsky. Polémico, o al menos controvertido, en sus primeros trabajos, Pi y Réquiem por un sueño, y excesivo en los más recientes Cisne negro, Noé o Madre!.

Como ya hiciera en El luchador con Mickey Rourke, Aronofsky parece querer ahora revivir a otro icono, este decididamente menor, del cine de hace una veintena de años, y de momento el trabajo le ha reportado a Fraser varios premios de interpretación, aunque se le hayan resbalado los más importantes, el de Venecia y el Globo de Oro, y quién sabe si lo hará también el Oscar. La obra teatral de Samuel D. Hunter está detrás de este proyecto que no disimula en absoluto su origen, con una estructura y una planificación eminentemente teatral, donde los personajes declaman sin tregua, aunque en realidad se pretenda plasmar la soledad del desgraciado personaje. Una divertida e irascible enfermera que le ayuda generosamente en sus quehaceres ordinarios (la también nominada Hong Chau), un joven predicador de una secta que prepara para un inminente fin del mundo, su permanentemente cabreada ex esposa, y la hija de ambos, más cabreada aún, insoportable e intransigente en su propia angustia y complejo de abandono, no parecen ser la perfecta expresión de la soledad de un hombre destruido y consumido que espera la muerte como redención final y que está permanentemente comparando su lucha con la que mantuvo el capitán Ahab con la ballena Moby Dick, lo que nos lleva a la conclusión de que la del título de Aranofsky y Hunter no es el protagonista sino su propia existencia, marcada por la homosexualidad, la diferencia, la no aceptación de uno mismo y ese genuino psicoanálisis americano que siempre está en busca de una redención de carácter más religioso de lo que cupiera pensar.

Aronofsky maneja todo esto con una deliberada contención, plasmada también en la dramática música de Rob Simonsen, una fotografía grisácea y el uso de efectos de sonido lluviosos y tormentosos que dan al total un carácter aún más trágico de lo que se acontece. Una contención que se pierde al final, cuando el temperamental director da rienda suelta a su proverbial histeria, a pesar de que en todo momento no hemos atisbado el grado de emoción que la empresa parece estar persiguiendo denostadamente. Merece no obstante destacar el buen trabajo de Fraser, que ha encontrado así su mejor papel desde el ya apuntado en la excepcional película de Bill Condon.

domingo, 8 de enero de 2023

LIVING Un cuento sobre la mortalidad

Reino Unido-Suecia-Japón 2022 102 min.
Dirección
Oliver Hermanus Guion Kazuo Ishiguro, según el guion de Akira Kurosawa para “Vivir (Ikiru)” Fotografía Jamie Ramsay Música Emilie Lavienaise-Farrouch Intérpretes Bill Nighy, Aimee Lou Wood, Tom Burke, Alex Sharp, Adrian Rawlings, Hubert Burton, Oliver Chris, Michael Cochrane Estreno en el Festival de Sundance 21 enero 2022; en Reino Unido 4 noviembre 2022; en España 4 enero 2023

Para su primera película británica, el sudafricano Oliver Hermanus ha fijado su atención en el clásico de Akira Kurosawa de 1952 Vivir. O quizás haya sido el escritor premiado con el Nobel en 2017 Kazuo Ishiguro quien haya sido el principal artífice de esta propuesta. Lo cierto es que ambos han tenido el detalle de ambientar la cinta en la misma época en la que se gestó el clásico japonés, cuando tanto la nación vencida como la vencedora en la última de las conflagraciones mundiales, luchaban por reconstruirse y dejar atrás el pasado. Una época propicia para preguntarse sobre algo que no parece preocupar a la mayoría de los mortales, que es precisamente eso, su mortalidad.

Living como Ikiru se plantean como un cuento todavía moderno, y desde luego muy vigente, sobre nuestras efímeras vidas y cómo las malgastamos confiando en una eternidad de la que no escarmentamos está solo en nuestro subconsciente. Lo cierto es que morimos, y nunca sabemos cuándo. Pero si nos ponen fecha de caducidad emergen cuestiones y premuras nunca antes experimentadas. Puede ser invertir todo lo cosechado hasta el momento en divertirnos y disfrutar de lujos nunca antes imaginados; pero si esto no funciona, podríamos pensar en la posteridad, en aprovechar al máximo nuestro tiempo como si no hubiera un mañana, con la misma energía que nos inspira una persona cercana, quizás un compañero o compañera de trabajo, y dedicándonos en cuerpo y alma a ayudar, a satisfacer los deseos del prójimo o simplemente hacer bien nuestro trabajo.

Sin llegar a emocionar, con ayuda de un estupendo Bill Nighy como protagonista, Hermanus administra sus intachables recursos con una caligrafía que parece extraída del cine de James Ivory, con formas elegantes aunque algo frías, y un ritmo pausado que se traduce también en diálogos muy paladeados. No en vano, Ishiguro escribió para Ivory los guiones de La condesa rusa y especialmente Lo que queda del día, basada en su propia novela. Y al final todo parece reducirse, con muerte anunciada o no, al deseado regreso a la infancia, en forma de canción o de parque para juegos.

sábado, 5 de noviembre de 2022

SEFF 2022 1ª Jornada

TORI Y LOKITA Todo está podrido

Bélgica-Francia 2022 88 min.
Guion y dirección
Jean-Pierre y Luc Dardenne Fotografía Benoît Dervaux Intérpretes Pablo Schils, Mbundu Joely, Alban Ukaj, Tijmen Govaerts, Charlotte De Bruyne, Nadège Ouedraogo, Marc Zinga Estreno en el Festival de Cannes 24 mayo 2022; en Bélgica 7 septiembre 2022; en España 11 noviembre 2022

Premiada en Cannes y San Sebastián, los veteranos hermanos Dardenne insisten en su particular cine de denuncia social aunque para ello tengan que retorcer al máximo las miserias y desgracias que ahoguen a sus protagonistas, y puede que en ese sentido esta sea una de sus películas decididamente más duras. No se puede negar desde luego el ingenio y la pericia de estos realizadores a la hora de conjugar todos sus ingredientes para crear ese microcosmos en el que la esperanza apenas asoma y donde todos y todas acabamos sintiéndonos partícipes de un sistema que nos permite disfrutar de nuestras cómodas vidas siempre ajenas a los pilares que las sustentan, y que pasan en su mayoría por la injusticia a la que se ven sometidas las personas que en su inocencia y credulidad esperan una vida mejor y más digna.

Las mafias de la inmigración, con la complicidad de la burocracia judicial y administrativa que aseguran nuestro bienestar, abonan el campo en el que amasan sus riquezas las otras mafias, de la droga y la prostitución, en cuyas fauces acaban cayendo los y las incautas jóvenes que todavía creen en un futuro amable.

En ese contexto viven su particular cuento, que ya no participa de los universos de Grimm ni Perrault, un niño y una niña arrebatados de su infancia, sin apenas alegría y con un futuro tan incierto como inexistente. Los Dardenne filman con su característico estilo documental, claro y certero, mientras los jóvenes protagonistas se esmeran en dar credibilidad absoluta a sus carismáticos personajes. El púbico, entregado a sufrir dolor en el estómago y en la conciencia.

MORE THAN EVER El drama interior

Título original: Plus que jamais
Francia 2022 123 min.
Dirección
Emily Atef Guion Emily Atef y Lars Hubrich Fotografía Yves Calpe Música Jon Balke Intérpretes Vicky Krieps, Gaspard Ulliel, Bjorn Floberg Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2022


Resulta paradójico que la última película del malogrado Gaspard Ulliel verse precisamente sobre la muerte cuando aun se es joven, siendo no su personaje sino el de su pareja en la ficción quien espera el fatal desenlace al que le conduce una rara enfermedad sin apenas cura.

La realizadora alemana Emily Atef parte de una idea original, ya que al contrario de lo habitual su protagonista no se aferra a la vida, más bien acepta su destino, para lo que necesita estar cerca de quien afronta un mismo desenlace, en lugar de quien desborda optimismo y vitalidad y espera de ella lo mismo. Eso le hace entregarse a una suerte de trío sentimental donde el sexo no es lo determinante, de hecho ni siquiera existe fuera de la pareja, sino el vínculo emocional, el sentimiento y la complicidad con el otro, con quien le comprende por estar en la misma situación.

Sin embargo la idea acaba dilatándose y ni la sobria y contenida interpretación de Vicky Krieps logra traspasar la pantalla de manera que lleguemos a involucrarnos en lo que parece un drama interior intenso. Su huida hacia la naturaleza, los fiordos noruegos y las noches blancas solo consigue que acabemos conmovidos por la alarmante falta de agua que destilan las montañas apenas nevadas y que veranos pasados apreciábamos en todo su esplendor.

sábado, 22 de octubre de 2022

UN AÑO, UNA VIDA Catarsis de pareja

España-Francia 2022 120 min.
Dirección
Isaki Lacuesta Guion Isa Campo, Isaki Lacuesta y Fran Araújo, según el libro de Ramón González Fotografía Irina Lubtchansky Música Raül Refree Intérpretes Nahuel Pérez Biscayart, Noémie Merlant, Quim Gutiérrez, Alba Guilera, Natalia de Molina, C. Tangana, Enric Auquer, Blanca Apilánez, Bruno Todeschini, Sophie Broustal Estreno en el Festival de Berlín 14 febrero 2022; en salas 21 octubre 2022

El español residente en París Ramón González vivió en primera persona los atentados de la sala Bataclán del viernes 13 de noviembre de 2015, y para superarlo decidió dejar constancia de hechos e impresiones en un libro, parece ser que por recomendación de su terapeuta. De ello se ha hecho eco el director Isaki Lacuesta cuatro años después de sorprender con Entre dos aguas, y once después de ganar la Concha de Oro en San Sebastián con Los pasos dobles. En medio ha realizado la alimenticia Murieron por encima de sus posibilidades y la interesante La próxima piel.

De todo el rico material de partida, Lacuesta ha preferido atender a la crisis de pareja que un trauma semejante puede provocar, algo que ya hemos visto en muchas ocasiones y que ha deparado satisfacciones como la de Lawrence Kasdan con El turista accidental. El realizador catalán fija su atención en dos formas dispares de asumir el duelo, la muy extrovertida y extremista del protagonista, y la más recogida y aparentemente serena de su pareja, en realidad una olla a presión imposible de controlar. Sin embargo ni él con su distanciamiento ni sus protagonistas con gestos e imposturas varias consiguen sintonizar con un espectador que a pesar de la gravedad de los narrado no logra emocionarse ni empatizar con personajes ni situaciones.

Por si fuera poco, la narración acaba siendo tan confusa que invita a creer que quizás nada es lo que parece, sin espacio para mucha convicción por nuestra parte. Proponer cuestiones paralelas y tan espesas como el papel de la inmigración árabe en nuestra aparentemente controlada civilización, no consigue levantar el vuelo de una función que prácticamente desde el minuto cero nos resulta caduca.

lunes, 25 de julio de 2022

LUNANA: UN YAK EN LA ESCUELA Música desde el Himalaya

Título original: Lunana: A Yak in the Classroom
Bután 2019 110 min.
Guion y dirección
Pawo Choyning Dorji Fotografía Jigme Tenzing Música Yi Chen Chiang y Duu-Chih Tu Intérpretes Sherab Dorji, Ugyen Norbu Lhendup, Kelden Lhamo Gurung, Kunzang Wangdi, Pem Zam, Tandin Sonam, Tsheri Zom Estreno en Bután febrero 2020; en España 22 julio 2022

Hay películas que narran la persecución de un sueño, otras muestran cómo el destino nos puede deparar una sorpresa y descubrir que quizás nuestro lugar era otro al que teníamos en mente. Esta sencilla y hermosa película pertenece al segundo grupo. Una nominación al Oscar a la mejor película internacional en la última edición de los premios ha obrado el milagro e impulsado el estreno de una cinta proveniente de un país tan exótico como Bután en nuestras pantallas. Pero ni el tema que toca ni el ambiente en el que lo hace son ajenos a nuestra memoria y cultura. De nuevo el Shangri-La emerge como paradigma de la felicidad y el equilibrio espiritual, aunque no exactamente como esa tierra del maná que planteaba el clásico de Frank Capra hace ya casi un siglo.

Una aldea remota en el Himalaya es ahora el escenario en el que la magia y la espiritualidad abrirán los ojos de un joven urbanita convencido de que su felicidad está donde el sistema y su aparato mediático se empeñan en destacar. La gente amable, exquisita y educada con la que se ve obligado a convivir, tan ajena a cualquier tipo de prepotencia, le demostrará que existen otros mundos donde la esperanza, la convivencia y la armonía resultan más tangibles. Curiosamente el debutante director y guionista hace hincapié en la altitud a la que se encuentra cada localización de la película, desde lo más alto en esta pequeña y entrañable localidad, lo más cerca del cielo, hasta lo más bajo y alejado del paraíso, ubicado junto a la Ópera de Sydney, donde los sueños quizás no sean como los pintamos. Mientras tanto nuestro protagonista realiza un viaje físico, y extenuante, así como espiritual y sentimental que le enseñará de la vida tanto como él sea capaz de enseñar a los niños de la escuela del título, ávidos de saber y de conocimiento como fin para lograr la estabilidad y la supervivencia de un ecosistema llamado a ser engullido por las grandezas del mundo supuestamente civilizado. El yak del título representa a la naturaleza de la que es imposible desconectar si se quiere alcanzar ese nivel de equilibrio y sabiduría que nos lleve a la consecución de esa felicidad.

La música funciona en todo este entramado como eje alrededor del cual gravitan los sueños perseguidos y los encontrados por el joven y desorientado protagonista. El sonido de la música sirve aquí también para conectar con el presente y el pasado, y ejercer como impulsora de emociones y sentimientos, sin apenas necesidad de un público que la reconozca. Su combinación con el imponente paisaje y su espléndida iluminación obra la maravilla, convirtiendo esta en una película de viajes y descubrimiento, quizás más convencional de lo deseable pero indiscutiblemente amable en sus nobles planteamientos y eficaces resultados.

miércoles, 9 de febrero de 2022

EL CANTO DEL CISNE Existencialismo de postal

Título original: Swan Song
USA 2021 112 min.
Guion y dirección
Benjamin Cleary Fotografía Masanobu Takayanagi Música Jay Wadley Intérpretes Mahershala Ali, Naomie Harris, Glenn Close, Awkwafina, Adam Beach, Nyasha Hatendi, Lee Shorten, Dax Rey Estreno en internet (Apple TV) 17 diciembre 2021


El debut en la dirección de largometrajes del joven Benjamin Clearly, después de una serie de cortometrajes, es un film tan arriesgado como ambicioso que no acaba de cuajar en ninguna de sus propuestas. En uno de esos futuros distópicos tecnológicamente avanzados y estéticamente asépticos, a un hombre de color atractivo, económicamente desahogado y con una hermosa familia en la que todo es amor y paz, se le diagnostica una enfermedad terminal. Su doctora, una improbable Glenn Close de aspecto muy avejentado, le propone una solución para no traumatizar a su encantadora familia, clonarse en cuerpo, psicología y alma.

Lo que podría haber dado lugar a un interesante ejercicio y debate sobre ética y existencialismo que propone su trama, se convierte en algo vacuo y sumamente perdido, en el que solo cobran relevancia los aspectos sentimentales y más banalmente emocionales. El espectáculo acaba más cerca de la postal amable y pastelosa que del análisis espiritual que propone, sin que apenas destaque su elegante puesta en escena y la interpretación del siempre estimulante aunque poco pródigo Mahershala Ali, nominado por ello a un Globo de Oro. Close parece más el clon casi inexpresivo que se suponía al protagonista, mientras Harris (Moneypenny en los James Bond de Daniel Craig) se limita a poner caras dulces y sonrisas cariñosas. La aportación de la simpática Awkwafina tampoco trasciende lo meramente correcto en esta película que apenas resiste los mínimos índices de interés que se le suponen.

lunes, 24 de enero de 2022

EL CALLEJÓN DE LAS ALMAS PERDIDAS Artificiosa dualidad entre el hombre y la bestia

Título original: Nightmare Alley
USA 2021 150 min.
Dirección Guillermo del Toro Guion Guillermo del Toro y Kim Morgan, según la novela de William Lindsey Gresham Fotografía Dan Laustsen Música Nathan Johnson Intérpretes Bradley Cooper, Cate Blanchett, Rooney Mara, Toni Collette, Willem Dafoe, Ron Perlman, David Strathairn, Richard Jenkins, Mary Steenburgen, Tim Blake Nelson, Mark Povinelli, Holt McCallany, Jim Beaver, Paul Anderson Estreno en Estados Unidos 17 diciembre 2021; en España 21 enero 2022

No se acierta a saber si la última película de Guillermo del Toro, tras varios años de ausencia en la gran pantalla después del éxito cosechado con La forma del agua, es un remake del título que dirigió Edmund Goulding y protagonizó Tyrone Power un año después de formar equipo de calidad en El filo de la navaja, o por el contrario se trata simplemente de una nueva adaptación de la novela de William Lindsey Gresham en la que también se basaba aquella. Por extensión desconocemos si el hecho de que en esta nueva versión su protagonista mantenga una justificación basada en un dichoso trauma familiar es una cuestión de fidelidad al original o simplemente una licencia del director de El laberinto del fauno tan inoportuna como impertinente. De cualquier modo fue mucho más lúcido Goulding a la hora de prescindir de dicha motivación y justificar el comportamiento de su indecente e inmoral protagonista en un instinto animal de supervivencia y notoriedad basado en una ambición genuina y desmedida que le lleva irrenediablemente a la perdición y a esa perseguida identificación con el monstruo que llevamos supuestamente dentro. Lo cierto es que aquel título en blanco y negro con vocación de serie B y aspecto de cine negro, conseguía mejor que esta revisión penetrar en nuestro subconsciente y reflexionar sobre nuestra frágil naturaleza.

Todo lo que de machista y misógina tenía aquella película de finales de los cuarenta, se mantiene de manera más inconveniente en esta aportación del director mexicano, ambientada a principios de dicha década, cuando Estados Unidos estaba a punto de entrar en la Segunda Guerra Mundial. Le ocurre a este nuevo film del director mexicano lo mismo que a sus celebrados títulos anteriores, que es su incapacidad para analizar y redondear el universo que propone, quedándose más en los aspectos meramente estéticos. Tenemos así una película atractiva por cuanto lo es su reparto multiestelar, de una factura impecable y exquisita, cuidada fotografía y triste ambientación, a la que contribuye la grisácea partitura de Nathan Johnson (Puñales por la espalda) reconvertido en Carter Burwell. Pero naufraga en su cometido de reflejar el proceso de autodestrucción de un alma perdida en la ambición y la falta de escrúpulos, que acaba convirtiéndose en el monstruo que todos tememos llegar a ser algún día.

sábado, 1 de enero de 2022

EL CONTADOR DE CARTAS La redención de la marioneta

Título original: The Card Counter
USA-Reino Unido-China 2021 112 min.
Guion y dirección
Paul Schrader Fotografía Alexander Dynan Música Robert Levon Been y Giancarlo Vulcano Intérpretes Oscar Isaac, Tye Sheridan, Tiffany Haddish, Willem Dafoe, Alexander Babara, Bobby C. King, Bryan Truong, Ekaterina Baker Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2021; en Estados Unidos 10 septiembre 2021; en España 29 diciembre 2021


Martin Scorsese
, para quien Paul Schrader escribió los guiones de Taxi Driver, Toro salvaje y La última tentación de Cristo, produce esta interesante e inquietante película que muchos han querido identificar como la resurrección del director de Mishima y American gigoló. No les falta razón a quienes así lo han sentenciado si tenemos en cuenta los poco estimulantes trabajos a mayor gloria de Nicolas Cage que suponen Dark, Como perros salvajes y Caza al terrorista, o las fallidas Adam resucitado y Desenfocado. Pero entre estas también es verdad que ha realizado otros títulos inolvidables como Aflicción o la más reciente El reverendo, otro retrato de personaje atormentado como al que da vida un excelente Oscar Isaac en esta crónica sobre un veterano de guerra, perdedor y resignado a ocupar un lugar humilde y discreto en esta sociedad marcada por el triunfo y la notoriedad. 
Aunque extraordinario jugador de cartas, se conforma con ganar lo justo para vivir holgadamente mientras embala escrupulosamente con sábanas blancas el mobiliario de las habitaciones de motel donde habita, como si de un Cristo, no el de la tentación sino el fallecido artista, se tratara, quizás con la intención de limpiar su conciencia y evitar fuertes contrastes en un mundo tan propenso a la estridencia y la vulgaridad, escenificado en esos no lugares donde se desarrolla la acción.

Quizás sea con Taxi Driver, cinta a la que puso guion, igual que a Fascinación de Brian De Palma y también con música de Bernard Herrmann, Yakuza de Sydney Pollack o La costa de los mosquitos de Peter Weir, la película con la que este Contador de cartas guarde más similitud, al trazar el retrato de un hombre marcado por las secuelas que le deja una guerra injustficada e invasiva, la que mantuvo Estados Unidos en Irak a principios de siglo como hizo en Vietnam a principios de los setenta del pasado. Guerras que enmascaran intereses políticos y económicos de dudosa legitimidad y que manejan a los hombres como si fueran títeres o marionetas.

La redención es el camino seguido tanto por Travis Bickle como por este autodenominado William Tell, protagonista del film. Y si Bickle la buscaba a propósito de ayudar a la joven prostituta interpretada por Jodie Foster, a Tell es el contacto con un joven herido emocional y colateralmente por las crueles prácticas del ejército americano contra supuestos terroristas yihhadistas, y más tarde contra sus propios presidiarios, a quien da vida Tye Sheridan, protagonista de Ready Player One, Mud y Joe, el que inspirará al jugador para redimirse a través de la venganza, único arma o instrumento que conoce una sociedad tan fuertemente militarizada como la americana, en la que todo se permite con el fin de preservar un modelo de vida y economía que poco a poco va desenmascarándose para evidenciar su carácter endeble y desafortunado. Una mujer está en el vértice de dicho camino de redención, como paradigma de la sempiterna necesidad de financiación así como elemento capaz de dar sentido con su amor y su compromiso a una vida desorientada y en modo casi vegetal. Las espléndidas e hipnóticas canciones de Robert Levon Been completan los méritos de esta película que se alzó en Valladolid con el premio al mejor guion.

domingo, 17 de octubre de 2021

DISTANCIA DE RESCATE Adivina, adivinanza

Perú-Chile-España-USA 2021 93 min.
Dirección
Claudia Llosa Guion Claudia Llosa y Samantha Schweblin Fotografía Óscar Faura Música Natalie Holt Intérpretes María Valverde, Dolores Fonzi, Guillermo Pfening, Germán Palacios, Emilio Vodanovich, Guillermina Sorribes Liotta, Marcelo Michonaux, Macarena Barros Montero Estreno en el Festival de San Sebastián 20 septiembre 2021; en España 8 octubre 2021; en Internet 13 octubre 2021


La directora de La teta asustada vuelve a fijar su atención en las relaciones entre madres e hijos e hijas, tras su primera producción española con No llores, vuela, rodada en inglés con reparto internacional. Su fuente de inspiración en esta ocasión es la novela corta de la argentina Samantha Schweblin, saludada hace siete años con todos los honores y definida como un maridaje perfecto entre estilo narrativo o forma y estado mental. No en vano parece ser que la historia cuenta los delirios de una madre en la cama de hospital donde supuestamente se está despidiendo de la vida. Su título original, Distancia de rescate, hace referencia al recorrido que puede llegar a hacer una madre para salvar a su hija o hijo en peligro, mientras el título anglófono, Fever Dream, resulta más explícito en cuanto al estado mental de su protagonista.

Ella es María Valverde, que desde que se convirtió en la esposa del exitoso director de orquesta Gustavo Dudamel se prodiga cada vez menos en el cine. Su belleza inmarchitable, que le hace seguir pareciendo una adolescente, no casa bien con una defectuosa dicción que, junto al acento chileno y argentino del resto del elenco, dificulta el entendimiento de una trama ya de por sí bastante complicada de seguir tal como la han planteado Llosa y la misma Schweblin en el guion. Todo parece indicar que se trata de las complejas relaciones entre madres e hijos, los miedos de la maternidad y el enfrentamiento a la misma en soledad. Para ello Valverde y Dolores Fonzi (La Patota) se entregan a una ambigua relación quizás sentimental que pone las cosas aún más difíciles, siempre dentro de parajes verdes y frondosos, en lujosas mansiones de campo con piscina incluida y generosas exhibiciones de cuerpos esbeltos en bikini.

Leemos en otras crónicas que lo mejor es abandonarse a la belleza estética de la propuesta y no preocuparse por la intensa psicología que plantea su enrevesada y desordenada trama. Bueno, es una manera de reconocer que no se ha entendido nada sin arriesgarse a condenar un tipo de producto que lamentablemente suele ser carne de defensa esnobista. Quizás es que no estuvimos atentos a los detalles, como advierte frecuentemente el niño que dialoga con la protagonista en off, una indicación que nos recuerda inevitablemente al personaje que interpretaba Ángel Garó en televisión, Juan de la Cosa, cuando planteaba una adivinanza.

lunes, 14 de junio de 2021

LA VIOLINISTA El precio de la excelencia

Título original: Viulisti
Finlandia 2018 118 min.
Dirección
Paavo Westerberg Guion Emmi Pesonen y Paavo Westerberg Fotografía Mark Wieser Intérpretes Matleena Kuusniemi, Olavi Uusivirta, Kim Bodnia, Samuli Edelmann, Misa Lommi, Pyry Nikkilä Estreno en Finlandia 5 enero 2018; en España 11 junio 2021

Apuesta sólida y sumamente atractiva del cine finlandés de hace unos años que incomprensiblemente no ha acaparado atención en certámenes ni galardones diversos, y apenas se ha estrenado en algunos países, con un retraso en nuestro caso considerable, a pesar de sus evidentes méritos. Esta mezcla de oscuro drama pasional y romántico y rendición amorosa a la música y la excelencia recuerda por un lado a aquel título de Haneke en el que una profesora de piano mantenía una tortuosa relación con un alumno, pero se aleja considerablemente de ella en cuanto apreciamos que guarda un parecido más razonable con aquellas películas que hablan del arte, los sacrificios que hay que afrontar para alcanzar la excelencia y la adicción que todo esto provoca.

Cuando un accidente le hace perder la sensibilidad en las manos, una virtuosa violinista se recicla como profesora, pero intenta superar su frustración a través de un posible sucesor en forma de joven amante. La cinta se adhiere así a esos títulos que encuentran en la superación de una compleja partitura su leit motiv, como El último concierto (2011) de Yaron Zilberman, en el que un famoso conjunto de cuerda afronta el Cuarteto nº 14 Op. 131 de Beethoven, o Shine (1996) la galardonada película de Scott Hicks en la que Geoffrey Rush daba vida al pianista David Helfgott, cuya carrera fue presuntamente abortada por su esquizofrenia, mientras el film se centraba en su afán de dominar el Concierto nº 3 de Rachmaninov. También en otros géneros musicales se ha tratado con mucha fortuna este apasionante tema, como es el caso de Whiplash (2014) de Damien Chazelle en el terreno jazzístico. La novedad en el film del debutante Paavo Westerberg es que el precio a pagar no es solo la renuncia sino la mercaduría sexual, algo de lo que en los últimos años se ha hablado mucho y ha generado encendidos debates. Una manera trapera e inmoral de alcanzar objetivos que en la cinta de Westerberg se convierte en perversidad al estilo del referido Haneke.

Con todo, lo mejor del film es que nos abre una ventana a esos ambientes académicos musicales finlandeses que tanto están haciendo por progresar en la educación de los jóvenes, así como esa pasión por la música clásica que se representa de manera muy gráfica en el Concierto para violín de Mendelssohn, todo ello amenizado con una puesta en escena sobria y elegante y un trabajo del sonido excepcional, así como el efectivo trabajo interpretativo de su elenco, especialmente la desorientada y a la vez maquinadora protagonista. Lástima que la banda sonora recurra en un par de ocasiones para transmitir melancolía al trillado tema de Max Richter On the Nature of Daylight, lo que vulgariza la propuesta.

domingo, 10 de enero de 2021

LOS CAMINOS QUE NO ESCOGEMOS La pena infinita

Título original: The Roads Not Taken
USA-Reino Unido 2020 85 min.
Guion, música y dirección
Sally Potter Fotografía Robbie Ryan Intérpretes Javier Bardem, Elle Fanning, Salma Hayek, Laura Linney, Branka Katic, Katia Mullova-Brind, Milena Tcharntke, Dimitri Andreas Estreno en el Festival de Berlín 26 febrero 2020; en Estados Unidos 13 marzo 2020; en España (internet) 15 diciembre 2020 


En su corta aunque dilatada en el tiempo filmografía, Sally Potter ha demostrado que no se embarca en un proyecto si no tiene un interés personal muy especial en él. Tras el éxito de la irritante The Party y con aquel Orlando siempre en el horizonte, que nos dio a conocer a una ambigua Tilda Swinton, Potter parece ahora fijar su atención en esa pena infinita que un acontecimiento trágico es capaz de provocar en una mente frágil y sensible, en este caso la del personaje interpretado por Javier Bardem.

Con la ayuda inestimable de su hija, Elle Fanning en pantalla, vivirá un accidentado día en Nueva York entre miradas perdidas, balbuceos y pérdidas de la noción de la realidad. Son todo consecuencias de una de esas temidas enfermedades mentales a las que necesariamente hay que buscarles un detonante. En esta ocasión lo encontramos a través de flashbacks recurrentes, unos en el México natal del protagonista junto a una esplendorosa Salma Hayek, otros en el retiro en una supuesta costa griega recreada en Almería, donde comienza a perder una razón ya del todo desaparecida en ese caótico Nueva York de taxis, hospitales y consultas de dentista y oftalmólogo por el que transita un Bardem esforzado en la mirada triste y el ademán desvaído.

Junto a él disfrutamos con una estupenda Elle Faning, hija coraje que aporta ternura a este doloroso via crucis, y la aparición siempre gratificante de Laura Linney. El resultado es un film que se deja ver sobre todo por sus buenas interpretaciones (Bardem siempre vale un seguimiento) y porque al fin y al cabo dura poco.