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jueves, 29 de enero de 2026

RECUERDO DE UN AMOR IMPERECEDERO

Drama X Música. Mark Milhofer, tenor. Luis Alberto Domínguez, actor. Manuel Navarro, piano. Rafael R. Villalobos, dirección, dramaturgia, vestuario e iluminación. Programa: He Who Loves Music (obras de Benjamin Britten, Henry Purcell y John Dowland). Espacio Turina, miércoles 28 de enero de 2026

Milhofer, Navarro, Villalobos y Domínguez

A pocos días del estreno en el Maestranza de El sueño de una noche de verano de Benjamin Britten, el Turina rindió su particular homenaje al compositor británico de la mano de uno de los más inquietos, atrevidos y a menudo polémicos directores escénicos nacidos en nuestra ciudad, Rafael Rodríguez Villalobos. Un espectáculo que se pudo ver y oír anoche en el espacio de la calle Imagen y que no contó con el apoyo masivo del mundillo cultural y artístico de la ciudad, a pesar de que a priori constituía todo un acontecimiento.

Una voz interrumpe Bohemian Rhapsody de Queen en la radio para anunciar la muerte de Britten, insigne compositor y baluarte de la cultura y la música del Reino Unido. A continuación, el recuerdo de su memoria y legado a través de la voz de Peter Pears entonando Before Life and Death, deja claro el carácter oficial de una relación sentimental que duró cuatro décadas. Más tarde, las condolencias de Isabel II al tenor afianza aún más esa concepción. Pero fueron muchos años de clandestinidad, de disimular sentimientos en público y mantener una férrea discreción para no caer en las garras de una justicia contraria al amor entre personas del mismo sexo.


En escena, el tenor velando a su amado en un féretro disimulado, dentro de una escenografía sencilla y elegante que combina sólo el blanco y el negro. Junto a él un joven actor que representa la belleza de la juventud, tan idealizada como inalcanzable, y siempre eterno rival de una sexualidad que se autoproclama insaciable, quizás porque los hombres no han sufrido la represión que sí han soportado las mujeres, hasta que ha quedado en los genes, y quedará durante mucho tiempo, siempre que los nuevos tiempos no nos obliguen a dar pasos atrás.

El diálogo y la interactuación entre Pears, esa bella y envidiable juventud y el pianista que también se presta a los juegos de seducción que propone un amante que se entrega al amor libre y la pareja abierta, constituye el material dramático que sale igualmente de la mano y mente de Villalobos. Entre los textos, cartas de amor de la pareja, el testamento sentimental que Britten dedicó a Pears, y poemas de Auden, el primero de los cuales fue fácil de identificar, el mismo que otro viudo dedicaba a su esposo en el funeral de la película de las cuatro bodas.


En el apartado musical, Villalobos selecciona una serie de composiciones, en su mayoría dedicadas al tenor en diferentes momentos de su vida en común, entre las que destacan tres de los siete Sonetos de Michelangelo, convenientemente traducidos al amor heterosexual para no herir la sensibilidad norteamericana frente a la que se estrenaron en 1942. También piezas de Purcell y Dowland que representan el compromiso del autor del War Requiem con la música de su país, de la que fue ferviente defensor y divulgador.

Y con todo este material, Villalobos diseña su particular réquiem, siempre en tono trágico y tétrico, invocando más el dolor y la tristeza de la pérdida que el gozo y la celebración del amor y la vida que muchos hubiésemos preferido. Una iluminación errática, con focos a menudo agresivos que quemaban la escena e impedían ver con nitidez los sobretítulos, en este caso tan elocuentes y necesarios, así como una mezcla de sonidos que en alguna ocasión resultó farragosa, combinando piano, canto y voz en off de manera descontrolada y caótica, completó la propuesta.


Destacó sin embargo la voz poderosa y apabullante del veterano Mark Milhofer, un todoterreno especialista en el autor británico pero también en el repertorio barroco del que supo exprimir con delicadeza y discreción sus ornamentos e inflexiones. Incluso se atrevió emulando a Freddie Mercury con voz aquilatada de poderosos agudos. Aunque evidenció en momentos puntuales incómodos roces en la voz, ésta mantuvo en todo momento una potente proyección y un hermoso timbre, ayudando al éxito una expresividad a flor de piel, si bien la carga dramática del evento no logró ser suficientemente conmovedora ni tierna. Villalobos sólo le permitió un tono jocoso y distendido a través de los arreglos de canciones populares que entonó a mitad del evento, mientras el resto fue puro lamento  romántico (Rendete a gli occhi miei) y desgarro emocional (O Might Those Sighes, de los Sonetos sagrados de John Donne). Con el mismo Before Life and Death que escuchábamos al principio en la voz grabada de Pears, terminó su actuación, demostrando que su voz poco difiere de la del tenor homenajeado.

Junto a él destacó Manuel Navarro, preciso y elocuente al piano, siempre atendiendo a las necesidades de la voz y ofreciendo un precioso solo, depurado en lo técnico y sobrio en lo expresivo, en Night-Music. También el joven efebo encarnado por Luis Alberto Domínguez logró sumar talento y dignidad a una propuesta que con los ajustes necesarios quedará lista para su presentación en otros espacios nacionales e internacionales. Nosotros así  lo deseamos a este director escénico y agitador cultural que ha crecido ante nuestros sentidos.

Excepto la primera, las demás fotos han sido tomadas del facebook de Rafael Villalobos

viernes, 28 de marzo de 2025

UNA FUNCIÓN MUY VERBENERA

La verbena de la paloma. Sainete lírico con música de Tomás Bretón y libreto de Ricardo de la Vega. Prólogo “Adiós, Apolo” de Álvaro Tato. Lucía Marín, dirección musical. Nuria Castejón, dirección escénica. Nicolás Boni, escenografía. Gabriela Salaverri, vestuario. Albert Faura, iluminación. Íñigo Sampil, dirección del coro. Cristina Arias, asistente dirección y coreografía. Con Borja Quiza, Carmen Romeu, Emilio Sánchez, Amparo Navarro, Ana San Martín, Manuel de Diego, Rafa Castejón, Gurutze Beitia y Sara Salado. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro del Teatro de la Maestranza. Producción del Teatro de la Zarzuela. Teatro de la Maestranza, jueves 27 de marzo de 2025


Coincidía ayer el estreno en Sevilla de esta nueva producción de la Zarzuela de La verbena de la paloma, con la celebración del Día Internacional del Teatro. Una feliz coincidencia por cuanto en esta versión de la popular zarzuela de Tomás Bretón, un prólogo de aproximadamente tres cuartos de hora recrea el ensayo previo a la última función del llorado Teatro Apolo de la calle Alcalá, antes de que la especulación acabara por destruirlo.

Y nos vino a la memoria, en tan sintomática fecha, tantos espacios cerrados y aquellos otros que corren el peligro de hacerlo, empezando por el Teatro San Fernando de la calle Tetuán, o los de Sierpes, Imperial y Lloréns, a los que declarar bienes de interés cultural no parece hacerles mucho favor, sin hablar del Coliseo, que aunque no fue exactamente teatro, hechuras no le faltaban. Ayer mismo tuvo lugar una concentración frente al Lope de Vega para exigir su inmediata reapertura.

El dramaturgo, actor y poeta Álvaro Tato diseña y articula este prólogo, que a la postre se convierte en lo mejor de esta producción del señero título zarzuelero, cuando todavía recordamos con enorme satisfacción el extraordinario sabor de boca que nos dejó hace casi veinte años la anterior producción, también de la Zarzuela, que pudimos ver cuando el Maestranza la programó por última vez, entonces con una dirección escénica de Sergio Renán muy deudora del cine de los años treinta.

Una primera parte con aspecto de musical

El prólogo se ambienta en 1929, cuando director y compañía preparan con la histeria habitual la última función de un teatro que se especializó en eso que llamaron el teatro por horas, y cuya famosa cuarta de Apolo se reservaba al título más llamativo. Y entonces todo recuerda a la atmósfera que se ha seguido respirando en series de televisión tan populares como Aquí no hay quien viva o La que se avecina, y que a nosotros nos parecen tan deleznables por cuanto retratan una sociedad donde reina el mal humor, la falta de respeto y la mala educación, como si fueran recursos humorísticos.


A pesar de ello, Tato acierta al introducir aquí todas las críticas que pudieran hacerse a una revisión no actualizada del título de Bretón, con proclamas feministas y libertarias y un afán de modernidad que aún debía esperar dos años a asentarse, cuando se proclamase la Segunda República. Queda así justificado el carácter presuntamente rancio de lo que habrá de venir, que no es sino una producción absolutamente fiel al original, salvo por un vestuario contemporáneo a esa última función del Apolo, echándose en falta los tradicionales trajes de chulos y chulapas.

Con este pretexto, se hace un documentado repaso a la historia del Apolo antes de que se reabriese en la Plaza Progreso, hoy Tirso de Molina, donde se representan musicales como el que plantea este prólogo, con números de zarzuelas y revistas poco conocidas que sirven para poner en escena coreografías nunca del todo rematadas, siempre en el límite de lo correcto, sin llegar a la excelencia, aunque en lo estrictamente musical funcionaron satisfactoriamente desde el foso y sobre el escenario, destacando el Chotis de la garsón de Jacinto Guerrero, el Tango del cinematógrafo de Serrano, y el duelo de valses de Chueca y Valverde.

Una exhibición de malos modos

Unos decorados costumbristas y realistas, de esos que el público aplaude a rabiar, abren paso a una Verbena de la paloma cuyo primer cuadro deja ya en entredicho la oportunidad de esta nueva producción a raíz del ciento setenta y cinco aniversario del nacimiento del autor. La combinación entre el dúo de Don Hilarión y Don Sebastián, los chascarrillos del tabernero y sus amigos y la afligida canción de Julián, no funciona. Falta dinamismo y emoción, antes de que en el coro entonando las famosas seguidillas atisbemos en primera línea a Marta García-Morales y Paula Ramírez, integrantes de la Compañía Sevillana de Zarzuela, que con pocos medios tan bien sabe quitarle el polvo a estos títulos decimonónicos.


Se mantiene la línea dramática, bien defendida por cantantes y actores, pero que tanto hiere nuestro sentimiento al evocar esa falta de respeto entre semejantes, buscando en el desprecio y la mala educación el efecto humorístico, tan propio de las clases bajas madrileñas tal como se han empeñado en presentarlas. Y así hasta el final, y sin que nos emocionen las coplas de Don Hilarión ni nos conmueva el famoso dúo de los enamorados y el mantón de manila.

En este contexto, hay que destacar una buena iluminación, un correcto vestuario y una vistosa escenografía, especialmente en el número de la soleá, muy bien cantado por Sara Salado y bailado por la coreógrafa Cristina Arias. Por su parte, la directora jienense Lucía Marín, mantuvo el control de la orquesta, salvo en momentos puntuales en los que llegó a eclipsar las voces, si bien se mostró más preocupada por sacar brillo que por cuidar los matices de la partitura y su excelente orquestación.

Entre esas voces eclipsadas, nos sorprendió la de Manuel de Diego, inaudible en La verbena y sin embargo tan potente en el prólogo, donde daba vida a un fotógrafo. De igual manera, pero a la inversa, nos pasó con Ana San Martín, que dio la sensación de no saber cantar en el prólogo y sin embargo se defendió muy bien en su breve cometido como Casta.


En cuanto al cuarteto protagonista, buena voz, controlada y moldeada, la de Borja Quiza, corto sin embargo en expresividad y sentimiento. Carmen Romeu, a quien aquí hemos visto hasta cantar música antigua en los Jardines del Alcázar, mantiene su voz espesa y bien articulada, aunque a veces parece perderse en los cambios de registro. Emilio Sánchez no es el Hilarión perfecto, resulta estridente y acusa una voz muy tremolante. Amparo Navarro exagera su tono apesadumbrado, pero en lo vocal mantiene la dignidad de su veteranía.

No cabe duda de que Nuria Castejón, más habitual como coreógrafa que como directora de escena, se ha tomado con seriedad su cometido en esta producción que se estrenó en Madrid la primavera del año pasado, y debía haberse representado en Les Arts de Valencia en noviembre si no hubiese sido cancelada por la tragedia de la Dana; pero los resultados no le avalan a nuestro juicio. Que sus hermanos Rafa y Jesús le acompañen en la empresa, el primero como tabernero (director en el prólogo) y el segundo como voz en la radio, nos parece un gesto tan oportuno como entrañable.

Fotos: Guillermo Mendo
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

domingo, 12 de enero de 2025

LAS VIDAS DE SING SING La libertad a través del arte

Título original: Sing Sing
USA 2023 107 min.
Dirección
Greg Kwedar Guion Clint Bentley, Greg Kwedar y John H. Richardson, según la obra de Brent Buell a partir de la historia de Clarence Maclin y John Divine G Whitfield Fotografía Patrick Scola Música Bryce Dessner Intérpretes Colman Domingo, Clarence Maclin, Sean San Jose, Paul Raci, David Graudy, Patrick Griffin, Mosi Eagle, James Williams, Sean Dino Johnson, Dario Peña, Brent Buell Estreno en el Festival de Toronto 10 septiembre; en Estados Unidos 2 agosto 2024; en España 10 enero 2025

El teatro como método terapéutico para hombres y mujeres privadas de libertad en cárceles, se ha convertido en un recurso muy frecuente en los países de nuestro entorno. Lástima que no se profundice más en la importancia de la cultura a todos los niveles para solucionar problemas y desajustes que también se dan en la vida en libertad. Los Hermanos Taviani pusieron el acento hace una docena de años en este tema con su celebrada César debe morir. De forma tangencial lo hemos visto también en clave de humor en películas como Los productores, en cuyo original los protagonistas montaban un musical en la cárcel al ritmo de Prisoners of Love. Mel Brooks está involuntariamente también presente en este film del desconocido Greg Kwedar a través del montaje que pretende representar un grupo de presos de la famosa Sing Sing, una comedia con apuntes musicales en el que Hamlet de Shakespeare tiene una influencia decisiva… ¡Funny Boy en la versión musical de Los productores!

A partir de aquí, lo que encontramos en Sing Sing es la traducción al cine de esa política de acercamiento de los presidiarios al arte y la comunicación habitualmente practicada a través del teatro. De la mano de sus propios protagonistas – Colman Domingo es el único profesional que da vida a uno de sus verdaderos artífices, el dramaturgo una vez encarcelado John Divine G Whitfield que hace un cameo en el film como fan de su propio personaje – surge un drama en el que los sentimientos y las preocupaciones surgen de forma más o menos natural, a pesar de ese vicio recurrente de poner en boca de los más desfavorecidos palabras y reflexiones que nunca serían capaces de pronunciar en la vida real.

Entre citas a Shakespeare y camaraderías varias, fluye este film sin la intensidad necesaria y con cierta sensación de aburrimiento generalizado que provoca su rápido olvido, tan inconveniente cuando de un tema tan importante como la falta de oportunidades – la mayoría de los encerrados son negros o latinos – y la ausencia de libertad se trata. Bryce Dessner se encarga de poner música casi omnipresente y mayoritariamente innecesaria, con un toque místico y elegíaco, a la esforzada dramaturgia.

martes, 11 de junio de 2024

LA ÚLTIMA SESIÓN DE FREUD En casa del herrero....

Título original: Freud’s Last Session
Reino Unido-Irlanda-USA 2023 122 min.
Dirección
Matt Brown Guion Mark St. Germain y Matt Brown, según la obra del primero Fotografía Ben Smithard Música Coby Brown Intérpretes Anthony Hopkins, Matthew Goode, Liv Lisa Fries, Jodi Balfour, Jeremy Northam, Orla Brady, George Andrew-Clarke, Rhys Mannion Estreno en España 7 junio 2024; en Irlanda y Reino Unido 14 junio 2024


Cuando la promoción de una película se centra sólo y exclusivamente en la interpretación de sus protagonistas, es porque algo o todo lo demás falla. Lo cierto es que esta tercera película del director estadounidense Matt Brown está bien ambientada y parte de un material teatral y unos interesantes apuntes seudo filosóficos, La cuestión de Dios de Armand M. Nicholi jr. en el que se inspira el dramaturgo Mark St. Germain, colaborador también en el guion. Nos encontramso pues ante un nuevo James ivory, realizador norteamericano capaz de insuflar a sus trabajos toda la flema británica que demandan, y sin embargo el resultado es lo que vulgarmente denominamos un ladrillo.

Brown parece inclinado a contar historias de personajes reales, el matemático indio Srivinasa Ramanujan en El hombre que conocía el infinito y el grupo The Clash en London Town, que no tuvo distribución en nuestro país. Ahora es una hipotética reunión entre Sigmund Freud y el escritor C.S. Lewis, autor de Las crónicas de Narnia, la que centra el supuesto interés de una película en la que priman las conversaciones dominadas por un histriónico Freud sobre sexualidad y especialmente religión, en los albores de la Segunda Guerra Mundial y en un Londres donde el exiliado vienés no encuentra la seguridad que él y su hija lesbiana demandaban. Juega en su favor la exposición de posibles contradicciones entre quien se considera padre de la liberación sexual, y sin embargo no parece capaz de asumir la condición sexual de su hija, a la que tiene postrada a sus pies, y tampoco parece profesar el ateísmo al que se aferra, con una conciencia dominada por la religión y un amplio dispositivo religioso adornando su casa.

Los continuos vaivenes entre el encuentro y los episodios biográficos que parecen haber marcado a los duelistas, no ayudan a digerir la trama, generando una sensación global de desinterés y muermo que puede desembocar directamente en el sueño más profundo o el aburrimiento más atroz. Así las cosas, hay poco o nada que suscite interés o resulte atractivo, ni siquiera su esforzada y lírica banda sonora, proclive a subidas de tono puntuales que denotan que ni siquiera su compositor sabía lo que ilustraba.

lunes, 4 de diciembre de 2023

TERESA La noche clara oscura

España-Portugal 2023 100 min.
Dirección
Paula Ortiz Guion Paula Ortiz y Javier García Arredondo, según la obra “La lengua en pedazos” de Juan Mayorga Fotografía Rafael García Música Juanma Latorre Intérpretes Blanca Portillo, Asier Etxeandía, Greta Fernández, Ainet Jounou, Consuelo Trujillo, Urko Olazabal, Julia de Castro, Claudia Traisac, Luis Bermejo Estreno en el Festival de Valladolid 23 octubre 2023; en salas 24 noviembre 2023

A falta de comprobar las bondades de Al otro lado del río y entre los árboles, su sorprendente incursión en el cine británico, la directora de La novia perpetúa su estilo predominantemente estético en esta nueva aproximación al personaje de Santa Teresa de Jesús o Teresa de Ávila. Para ello Paula Ortiz se basa en el texto teatral del prestigioso Juan Mayorga, quien propone un análisis profundo y concienzudo sobre el papel más intelectual que estrictamente religioso que jugó la santa en una época tan oscura y febril como la del siglo XVI en nuestro país. 
El personaje, que ha sido llevado a la gran o pequeña pantalla en multitud de ocasiones, con interpretaciones más o menos memorables como las de Concha Velasco, Aurora Bautista, Paz Vega, Marian Álvarez o Isabel Ordaz, reviste aquí la piel de quien reflexiona profundamente sobre su papel no sólo como religiosa sino fundamentalmente como mujer, mientras da la réplica a un supuesto inquisidor que sirve de acicate y motivación para que ella vaya desgranando sus gozos y sus sombras.

Ortiz acierta al dar aspecto cinematográfico a lo que en las tablas no dejaba de ser un juego dialéctico entre dos personas encerradas en la cocina de un convento. El hecho de que la relación de Teresa de Jesús con la Inquisición se redujera a episodios muy reducidos y generalmente circunscritos a su etapa sevillana, da a entender que lo que Mayorga y Ortiz proponen es meramente una suposición en forma de exposición de los pensamientos, neuras e inquietudes internas de la mujer, sin llegar nunca al tan recurrente trastorno y haciendo hincapié en su formación intelectual y su premonitorio feminismo.

Blanca Portillo y Asier Etxeandía se prestan con solvencia y fluidez al empeño, sin estridencias ni salidas de tono, mientras es el material dramático y temático el que pierde paulatinamente fuerza conforme sus postulados se entregan más a una manifestación estética que a un verdadero trabajo analítico y concienzudo sobre la realidad de su época y género, con lo que todo queda en un producto flácido y sin demasiada enjundia, o al menos no tanta como su autor literario alcanzó a reflejar en la obra que le sirve de referente.

miércoles, 22 de marzo de 2023

BAJO TERAPIA Qué poco hemos cambiado

España 2023 93 min.
Guion y dirección
Gerardo Herrero, según la obra de Matías del Federico Fotografía Juan Carlos Gómez Música Paula Olaz Intérpretes Malena Alterio, Alexandra Jiménez, Eva Ugarte, Fele Martínez, Antonio Pagudo, Juan Carlos Vellido Estreno en el Festival de Málaga 12 marzo 2023; en salas 17 marzo 2023

Gerardo Herrero es un cineasta todo terreno, un apasionado de lo que hace, que pone todo su empeño en hacerlo bien aunque a menudo no cumpla su premisa. Ahí están sus veinte películas como director para analizarlo, además de más de ciento cincuenta como productor. En estos treinta años de carrera ha probado casi todos los géneros, casi siempre sin resultar pretencioso, ni siquiera cuando ha abordado trabajos tan complejos como Territorio Comanche, Silencio en la nieve o El misterio Galíndez. Se preocupa a menudo por cuestiones de peso político y social, pero a veces se pierde en marañas de intriga como en dos de sus últimos estrenos, El asesino de los caprichos y La playa de los ahogados. Nosotros siempre nos quedaremos con la emotiva Las razones de mis amigos, pero este último estreno no nos ha disgustado. Ha logrado el Premio del Jurado de Málaga por adaptar con pericia y sin trampas una obra teatral que bebe directamente de un género que puso de moda Yasmina Reza en la primera década de este siglo con Un dios salvaje, cuatro años después llevada al cine por Polanski, y que en España encontró eco con Cesc Gay y su cargante Sentimental.

Se trata del duelo de parejas, ya sea para analizar el sentido de la educación de los hijos, problemas de salud sexual o, como en este caso, la pervivencia del machismo en nuestra sociedad. Seis únicos personajes, tres parejas, se encuentran en una terapia de grupo urdida sagazmente por su terapeuta con el fin de que surjan los traumas de cada una y encuentren una solución debatida y conjunta que les ilumine. El tono lo da la melancólica banda sonora de Paula Olaz, apoyada en el llanto del violonchelo, que suena solo en la apertura y el cierre pero condiciona por su tono tristón. Y es que así, con hechuras de comedia pero triste, resulta comprobar que tras cuarenta años de democracia, con leyes aprobadas para corregir tantos desatinos y una sociedad del bienestar que debería haber desterrado tantos fantasmas, nuestra sociedad admita todavía esos clichés tan abundantes en el cine del franquismo, entonces dados por correctos, hoy objeto de crítica. Entonces y ahora la mujer quedaba definida por su sensatez e inteligencia, mientras el hombre se caracteriza por sus desmanes heredados, machistas y miserables.

Otra cosa era el papel que en una sociedad fuertemente religiosa y basada en el concepto tradicional de familia mantenía el género femenino. Puede que el rol ahora haya cambiado, pero nuestra psicología no parece haberlo hecho. Es quizás eso el germen de tanta violencia machista y comportamiento degradante, que la cinta y su precedente teatral del que Herrero no huye, aunque abuse de barridos fotográficos y efectos de zoom, analiza de forma discursiva y efectista, pero que merece atención y paciencia cuando finalmente sus endebleces puedan quedar justificadas por razones que no se pueden desvelar. Imprescindible para el éxito de la causa es que cuente con buenas interpretaciones, y unos más que otros u otras, el elenco se ajusta con precisión y profesionalidad a su cometido y la sensación que han de transmitir.

lunes, 30 de enero de 2023

LA BALLENA La soledad del luchador de fondo

Título original: The Whale
USA 2022 117 min.
Dirección
Darren Aronofsky Guion Samuel D. Hunter, según su obra teatral Fotografía Matthew Libatique Música Rob Simonsen Intérpretes Brendan Fraser, Sadie Sink, Hng Chau, Ty Simpkins, Samnatha Morton Estreno en el Festival de Venecia 4 septiembre 2022; en Estados Unidos 21 diciembre 2022; en España 27 enero 2023

Mucho se ha hablado desde su estreno en Venecia de la transformación física de Brendan Fraser en esta película, tanto o más que de su recuperación para el cine tras largos años de ausencia debido a graves problemas de salud física y mental. Pero la ballena a la que parece hacer referencia su título no es fruto solo de esa fatal transformación, sino de un abundante añadido de maquillaje y prótesis que convierten en tremendo obeso mórbido a quien una vez fuera objeto de deseo por su imponente físico en George de la Jungla, La momia y sobre todo en Dioses y monstruos, donde curiosamente otro Whale (ballena en inglés), el director de Frankenstein, ansiaba poseer su cuerpo. Tanto ha sido así que parece que sea el principal reclamo de este nuevo trabajo del habitualmente excesivo y polémico Darren Aronofsky. Polémico, o al menos controvertido, en sus primeros trabajos, Pi y Réquiem por un sueño, y excesivo en los más recientes Cisne negro, Noé o Madre!.

Como ya hiciera en El luchador con Mickey Rourke, Aronofsky parece querer ahora revivir a otro icono, este decididamente menor, del cine de hace una veintena de años, y de momento el trabajo le ha reportado a Fraser varios premios de interpretación, aunque se le hayan resbalado los más importantes, el de Venecia y el Globo de Oro, y quién sabe si lo hará también el Oscar. La obra teatral de Samuel D. Hunter está detrás de este proyecto que no disimula en absoluto su origen, con una estructura y una planificación eminentemente teatral, donde los personajes declaman sin tregua, aunque en realidad se pretenda plasmar la soledad del desgraciado personaje. Una divertida e irascible enfermera que le ayuda generosamente en sus quehaceres ordinarios (la también nominada Hong Chau), un joven predicador de una secta que prepara para un inminente fin del mundo, su permanentemente cabreada ex esposa, y la hija de ambos, más cabreada aún, insoportable e intransigente en su propia angustia y complejo de abandono, no parecen ser la perfecta expresión de la soledad de un hombre destruido y consumido que espera la muerte como redención final y que está permanentemente comparando su lucha con la que mantuvo el capitán Ahab con la ballena Moby Dick, lo que nos lleva a la conclusión de que la del título de Aranofsky y Hunter no es el protagonista sino su propia existencia, marcada por la homosexualidad, la diferencia, la no aceptación de uno mismo y ese genuino psicoanálisis americano que siempre está en busca de una redención de carácter más religioso de lo que cupiera pensar.

Aronofsky maneja todo esto con una deliberada contención, plasmada también en la dramática música de Rob Simonsen, una fotografía grisácea y el uso de efectos de sonido lluviosos y tormentosos que dan al total un carácter aún más trágico de lo que se acontece. Una contención que se pierde al final, cuando el temperamental director da rienda suelta a su proverbial histeria, a pesar de que en todo momento no hemos atisbado el grado de emoción que la empresa parece estar persiguiendo denostadamente. Merece no obstante destacar el buen trabajo de Fraser, que ha encontrado así su mejor papel desde el ya apuntado en la excepcional película de Bill Condon.

sábado, 12 de noviembre de 2022

SEFF 2022 8ª Jornada

UN PETIT FRÈRE Mamá nos complica la vida

Francia 2022 116 min.
Guion y dirección
Lèonor Serraille Fotografía Hélène Louvant Intérpretes Annabelle Lengronne, Stèphane Bak, Ahmed Sylla, Kenzo Sambin, Laetitia Dosch, Jean-Christoph Folly, Thibaut Evrad Estreno en el Festival de Cannes 27 mayo 2022


Esta historia de una familia monomarental y emigrada desde Costa de Marfil a Francia, contiene cierta mirada femenina que una vez más no se materializa suficientemente en los resultados, como siempre poco o nada complacientes con su condición. En este contexto, la realizadora Lèonor Serraille nos cuenta aproximadamente veinte años de esta familia, centrándose en la relación entre la madre y sus dos hijos, desde que son pequeños hasta que ya hombres han seguido el camino que más o menos justifica su difícil relación con ella, una joven apasionada de su libertad y los hombres, lo que le hace descuidar sus deberes maternales.

Afortunadamente no se echa mano de las estridencias ni las salidas de tono a que nos tienen acostumbrados este tipo de argumentos. Lástima que el discurso sufra tantos altibajos y vaivenes, hasta alargar en dos horas lo que podría haberse resuelto de manera más concisa y coherente en menos tiempo o con otros ingredientes argumentales.

El uso de la música de Bach al piano sirve para relajar ánimos y dignificar el producto, a veces mezclado con música étnica según el exitoso disco que Lambarena lanzó a principios de siglo, titulado Bach to Africa, por si a alguien le interesa.

FOREVER YOUNG La belleza de la juventud

Título original: Les Amandiers
Francia-Italia 2022 126 min.
Dirección
Valeria Bruni Tedeschi Guion Valeria Bruni Tedeschi, Noémie Lvovsky y Agnés de Sacy Fotografía Julien Poupard Intérpretes Nadia Tereszwiewicz, Sofiane Bennacer, Louis Garrel, Micha Lescot, Noham Edje, Vassili Schneider, Oscar Lesage, Sarah Henoschberg, Clara Bretheau, Eva Danino, Liv Henneguier, Baptiste Carrion-Weiss, Alexia Chardard, Lena Garrel, Suzanne Lindon Estreno en el Festival de Cannes 22 mayo 2022; en Francia 16 noviembre 2022

En 1983 el prestigioso director de teatro, cine y ópera Patrice Chéreau, durante un tiempo residente en Sevilla, creó el Teatro Nanterre-Amandiers, a su vez escuela que pronto cobró especial relevancia para la formación de las jóvenes promesas de la interpretación gala.

Para su nuevo trabajo como directora, y van ya unos pocos, la actriz Valeria Bruni-Tedeschi regresa a sus años de estudiante en tan importante institución y nos narra, primero en clave de comedia juvenil, al final en la de inevitable drama catártico, los episodios amorosos, las ilusiones y esa contagiosa alegría de vivir que caracteriza a la juventud, especialmente cuando además le acompaña la belleza y la creatividad, tan necesaria en todos los ámbitos, no solo en el mundo de la farándula.

La cinta se revela entonces como un particular Fama particularmente afrancesado y sin hacerse eco del esfuerzo que supone triunfar en esta y cualquier otra disciplina, seguramente porque esa es la intención de la directora. Logra sus objetivos, emocionarnos y encandilarnos por su energía y positividad. Pero pronto descubrimos que pierde su discurso y comienza a deambular sin destino preciso, hasta que el latoso epílogo dramático acaba por tirar por la borda nuestra esperanza de encontrarnos ante algo fresco, y si no divino al menos estimulante y agradecido.

LA PIEDAD Cáncer autoritario

España-Argentina 2022 84 min.
Guion y dirección
Eduardo Casanova Fotografía Luis Ángel Pérez Música Pedro Onetto Intérpretes Manel Llunell, Ángela Molina, Macarena Gómez, Ana Polvorosa, Antonio Durán, María León, Daniel Freire, Meteora Fontana, Alberto Jo Lee, Songa Park Estreno en el Festival de Karlovy Vary 3 julio 2022

Desde sus tiempos de actor de comedia en series televisivas, el todavía joven Eduardo Casanova ha cultivado su faceta de provocador, pretendiendo más que logrando ser transgresor. Olvida que estos son conceptos que tenían validez e incluso relevancia cuando andábamos más encorsetados y necesitábamos respirar. Aunque en muchos campos estemos sufriendo una notable regresión, no cabe duda de que afortunadamente hemos perdido esa inocencia que permitiría sorprendernos con propuestas como la de Casanova.

A pesar de lo dicho, el director pone tanto interés y mimo en lo que hace que podemos pasar por alto su intención y quedarnos con su cuidada puesta en escena, de colores muy seleccionados entre el rosa, el gris, el blanco y el negro, coreografías exóticas y espacios y vestuarios muy asépticos. En ese entorno lo que nos cuenta ni impresiona ni emociona, y vaya si hay ingredientes para hacerlo. Se trata del proceso de vampirización de una madre controladora sobre su vulnerable único hijo, aquejado además de un cáncer que lo hace más maleable para la pérfida madre. Y todo eso lo compara con la situación de abuso y control que el dictador Kim Jong-un ejerce sobre el pueblo de Corea del Norte. Por cierto, que según parece en la del Sur la película ha gustado mucho, natural.

Mención especial merece una espléndida Ángela Molina, estupenda en registro abiertamente cínico y cómico, con una dicción asombrosamente impecable y sacando el máximo provecho a algunas situaciones tan hilarantes que parecen sacadas de repertorio de Martes y Trece. Los recursos en dirección artística y efectos visuales, algunos para recrear situaciones realmente desagradables, están muy bien aprovechados.

lunes, 28 de febrero de 2022

EL TRIUNFO Cultura, libertad y buena voluntad

Título original: Un triomphe
Francia 2020 105 min.
Dirección
Emmanuel Courcol Guion Emmanuel Courcol y Thierry de Carbonnières Fotografía Yann Maritaud Música Fred Avril Intérpretes Kad Merad, Marina Hands, Sofian Khammes, Pierre Lottin, Wabinlé Nabié, Lamine Cissokhu, David Ayala, Saïd Benchnafa, Aleksandr Mednedev, Laurent Stocker, Mathilde Courcol-Rozès, Catherine Lescault, Yvon Martin Estreno en el Festival de Valladolid 31 octubre 2020; en Francia 1 septiembre 2021; en España 25 febrero 2022


Con solo una película en su haber, Alto el fuego, sobre las heridas de la Primera Guerra Mundial en dos hermanos, el realizador francés Emmanuel Courcol ha convertido ahora una historia real acaecida en Suecia en 1985, en un proyecto de buena voluntad que combina con cierta perica el drama y la comedia para presentarnos una historia si se quiere original en sí misma, aunque vista en conjunto nos resulta familiar y no difiere mucho de otras historias similares de superación de algún tipo de marginación a través del trabajo en equipo, la cultura o el deporte.

Para ello no duda en aceptar una serie de clichés muy transitados, como su protagonista, el habitual actor divorciado, frustrado y amargado que encontrará en la aventura que se le propone no tanto la redención de sus semejantes como la suya misma. Respecto al equipo de presos metidos a actores ocasionales, beben todos del buenismo generalizado que se presupone en este tipo de empeños, haciendo una vez más poco creíble la condescendencia con la que se trata a este tipo de personajes, llegándose incluso a obviar sus crímenes para no hacer peligrar así nuestras simpatías. Flaco favor hace por otro lado a la profesión si confía a un equipo de presos sin experiencia previa la difícil tarea de poner en pie un texto tan complejo, un reto para los actores más curtidos, como Esperando a Godot y la empresa resulta un éxito. Confiamos en que todo forma parte de la magia del cine y sus múltiples convenciones, y que las diferencias con la anécdota real en que se basa la cinta sean más que notables, empezando por el hecho de que aquí a los presos les queda poca condena, lo que les hace más dignos de confianza a la hora de trasladarlos de la cárcel a importantes teatros del país con carácter periódico.

Por si fuera poco, la propuesta tarda en cuajar, a la vista de esa sensación de ya visto que inunda el metraje, si bien su tercio final cuenta con suficientes atractivos para por fin enganchar, especialmente desde que la directora del centro penitenciario, estupenda Marina Hands, responde a la jueza encargada de otorgar los pertinentes permisos, cuando esta le sugiere que dirija un centro cultural, que eso es precisamente lo que pretende. Es ahí donde radica toda la fuerza de su discurso, en apoyar más la cultura para hacer de este un mundo más habitable, justo y libre. Reconocida en los Premios del Cine Europeo como mejor comedia hace dos ediciones.

viernes, 16 de julio de 2021

UNA CANCIÓN IRLANDESA Una granja lejos del mundanal ruido

Título original: Wild Mountain Thyme
Reino Unido-USA 2020 102 min.
Guion y dirección
John Patrick Shanley, según su obra “Outside Mullingar” Fotografía Stephen Goldblatt Música Amelia Warner Intérpretes Emily Blunt, Jamie Dornan, Christopher Walken, Jon Hamm, Barry McGovern, Dearbhla Molloy, Don Wycherley, Clare Barrett, Danagh O’Kane, Abigail Coburn, Lydia McGuinness, Danielle Ryan, Jon Tenney Estreno en Estados Unidos 11 diciembre 2020; en España 16 julio 2021

Efectivamente esta comedia romántica, o deberíamos llamarla mejor fábula romántica, gira en torno a una canción irlandesa, ese Tomillo silvestre de montaña al que se refiere el título original de la película, que nos habla de las bondades de la tierra irlandesa y su gente, siempre tan admiradas por los cineastas americanos. Pero aunque no le vamos a negar sus méritos, John Patrick Shanley no es John Ford y no logra captar ese espíritu mágico que siempre le han endiñado a esa húmeda, verde y frondosa tierra. El oscarizado autor del guion de Hechizo de luna, y director de las notables Joe contra el volcán y La duda, esta también basada en una obra suya, como la presente, pone todo su empeño en mostrar la clásica cabezonería irlandesa a través de una poco creíble historia de amor a lo largo de los años.

Nada más y nada menos que casi cuarenta esperan sus granjeros protagonistas para declararse amor y consolidar lo que el espectador sabe desde el minuto cero. Claro que si aceptamos que el personaje de Jamie Dornan, siempre asociado al Christian Grey de 50 sombras, es una especie de autista, podremos aceptar su rocambolesca trama. De cualquier modo ese asunto romántico se torna secundario y prescindible cuando ante nuestros ojos disfrutamos de tan maravillosos parajes, y unos personajes estilosos y de diseño tan alejados de lo que entendemos por la vida en el campo, su dureza y falta absoluta de glamour, algo que todos y todas las intérpretes de este extraño film derrochan. Puede también servirnos como un regreso a la vida sencilla, a las cosas que nos rodean y nos alejan de la vida en sociedad, cada vez más complicada y decepcionante, más cuando decisiones políticas y judiciales marcan tanto nuestro ánimo y nuestra esperanza.

Cuanto más lejos del mundanal ruido mejor, y si es recuperando hechuras de un cine pretérito y perdido, y estamos pensando en películas amables y sentimentales como En el estanque dorado, más bienvenido sea. La música cuenta también con un especial protagonismo en esta delicada película que nunca llega a ser empalagosa, demostrando una vez más las dotes canoras de Emily Blunt, como ya hiciera en El regreso de Mary Poppins.

lunes, 14 de junio de 2021

SOLO UNA VEZ El corderito feroz

España 2021 80 min.
Dirección
Guillermo Ríos Bordón Guion Marta Buchaca, según su obra de teatro Fotografía Roberto Ríos Intérpretes Ariadna Gil, Álex García, Silvia Alonso, Mari Carmen Sánchez, Isa Montalbán, Javier Martos Estreno en el Festival de Barcelona 16 abril 2021; en salas comerciales 11 junio 2021


Resulta alarmante lo poco que se cuida el cine, y la cultura en general, en este país, a pesar de ser de los pocos que han decidido no cerrar completamente la actividad durante la pandemia. Mientras de cualquier película americana u otras cinematografías, por muy humilde que sea, resulta fácil encontrar datos en internet, son muchos los títulos españoles cuya información se convierte en una auténtica búsqueda del tesoro para cualquiera que se interese. Habría que volver a ver esta película y tomar apuntes de sus títulos de crédito, o disponer de un cartel bien definido, para averiguar el reparto completo, y eso que son pocas las actrices y actores que intervienen, o los responsables de su banda sonora, más allá de la cantante Alice Wonder, que entona varias canciones en castellano e inglés. Y es una pena, porque la contribución de la música en este film es fundamental a la hora de construir el ambiente de intriga y desasosiego que a veces provoca, tal es su eficacia y buen sentido.

Aparte esta consideración, nos encontramos ante el debut en el largometraje del director tinerfeño Guillermo Ríos Bordón, multipremiado con su cortometraje Nasija. Solo una vez se basa en una obra de teatro y no renuncia en su estética y formulación a su origen, aunque añada algunos personajes y salga de vez en cuando al exterior de ese centro de asistencia a mujeres maltratadas en el que se desarrolla su psicoanalítica trama. Ariadna Gil, tras muchos años ausente de la gran pantalla, interpreta a una psicóloga que se convierte en nuestro alter ego, aunque en el camino notemos que echamos en falta algo más de formación y familiarización para comprender todos los recovecos que le llevan a descifrar el enigma que se le presenta en forma de presunto maltrato en el seno de una pareja de jóvenes y guapos triunfadores. En su escueta duración, algo que celebramos por ser capaz de abandonar esa tendencia discursiva que malogra gran parte de la producción actual, y centrarse en lo importante, asistimos a un manual eficaz y estupendamente sintetizado de la violencia de género, desde todas sus vertientes, incluida esa violencia vicaria lamentablemente tan en boga, precisamente en Tenerife donde transcurre la trama aunque no se diga en ningún momento. La negación de los hechos, la consideración que tenían en el pasado reciente, las disculpas y esa educación machista que pervive en hombres y mujeres que se creen progresistas como nuestra clase política, y evidencian que no se enteran de nada, se convierten de la mano de su autora y la concisa dirección de Rojas Bordón, en una impecable obra de cámara con mecanismo de relojería que encontrará un cierre tan perfecto como el resto de sus ingredientes, incluidos un terceto protagonista en auténtico estado de gracia.

Entre los muchos méritos de la propuesta se encuentra la compleja y perfectamente diseñada identidad de los personajes y el interés creciente del conjunto, no exento de incentivos detectivescos. Merecía una mayor atención por parte de distribuidores y exhibidores, pero sobre todo de instituciones públicas, porque consigue hacernos reflexionar e incluso preguntarnos si en determinadas circunstancias muchos no seríamos también capaces de ser maltratadores. Lo que demuestra inteligentemente que esto es un problema de la sociedad al completo.

lunes, 8 de febrero de 2021

LA MADRE DEL BLUES Las amargas lágrimas de August Wilson

Título original: Ma Rainey’s Black Bottom
USA 2020 94 min.
Dirección
George C. Wolfe Guion Ruben Santiago-Hudson, según la obra de August Wilson Fotografía Tobias A. Schliessler Música Branford Marsalis Intérpretes Viola Davis, Chadwick Boseman, Colman Domingo, Glynn Turman, Michael Potts, Jeremy Shamus, Jonny Coyne, Taylour Paige, Dusan Brown Estreno en Estados Unidos 25 noviembre 2020; en España (Netflix) 18 diciembre 2020

Tercera de las adaptaciones que se han hecho de las amargas crónicas que el difunto August Wilson plasmó en sus obras de teatro. Fences de Denzel Washington, que ahora se reserva el papel de productor, es el referente más claro, mientras La lección de piano se concibió directamente para la televisión. A la dirección encontramos ahora al discreto George C. Wolfe, responsable de títulos tan olvidables como Noches de tormenta con Richard Gere y Diane Lane y Siempre estaré contigo con Hilary Swank. En todo caso pasa con Wilson lo que frecuentemente ocurría en el pasado con las obras de Tennesse Williams, con quien comparte amargura y descrédito, que no pueden disimular ni parecen querer hacerlo su origen teatral, lo que hace que el conjunto llegue a resultar bastante indigesto, no por animadversión al género sino por el desencuentro que habitualmente existe entre ambas disciplinas dramáticas.

En esta ocasión Viola Davis, que con Fences logró su hasta ahora único Oscar, interpreta a una hosca y terrible cantante de blues de los años veinte del pasado siglo, la Ma Rainey del título original, cuya primera aparición recuerda poderosamente a las sesiones bajo carpa de jazz y blues en El color púrpura de Spielberg. Instalada en el éxito y el respeto absoluto, se permite imponer sus criterios y maneras en la sesión de grabación durante la cual transcurre casi toda la trama del film. Junto a ella su paciente manager y su resignado productor, ambos blancos, y la banda con la que toca y graba, entre los cuales se entablan los difíciles y cansinos diálogos, destinados a recordar el trágico pasado de su comunidad y la terrible herencia que les ha dejado, lo que quizás justifique que la tensión esté siempre presente, la rabia explote en más de una ocasión y el mal rollo se instale cómodamente entre todos los contertulios.

Con apenas pequeñas concesiones de exteriores recreados con evidente infografía e ilustradas con breves pinceladas jazzísticas del genial saxofonista Branford Marsalis, el resto es puro teatro interpretado también con la gestualidad y el histrionismo propio del género, mientras lo más sobresaliente se revela la interpretación enérgica y decidida de Chadwick Boseman, que puso así el broche de oro a una carrera truncada por el cáncer que le hizo desaparecer con tan solo 43 años, tras consagrarse como Black Panther y rubricar 2020 con Da 5 Bloods a las órdenes de Spike Lee, 21 Bridges (Manhattan sin salida) y esta película.

domingo, 7 de febrero de 2021

UNA NOCHE EN MIAMI... Los chicos del Black Power

Título original: One Night in Miami...
USA 2020 110 min.
Dirección
Regina King Guion Kemp Powers, según su propia obra teatral Fotografía Tami Reiker Música Terence Blanchard Intérpretes Kingsley Ben-Adir, Eli Goree, Aldis Hodge, Leslie Odom jr., Lance Reddick, Christian Magby, Joaquina Kalukango, Nicolette Robinson, Michael Imperioli, Beau Bridges, Emily Bridges Estreno en el Festival de Venecia 7 septiembre 2020, en Estados Unidos 25 diciembre 2020; en España 15 enero 2020 en Amazon Prime

Después de haber intervenido en un sinfín de películas, haber coqueteado con la cámara en series de televisión, algunas tan relevantes como Animal Kingdom o The Good Doctor, y haber ganado un Oscar como mejor actriz secundaria por El blues de Beale Street hace un par de años, Regina King debuta en el largometraje con la adaptación de esta ficción teatral en la que cuatro importantes hombres de color en los tumultuosos años sesenta comparten opiniones y reflexiones sobre su raza y la religión en la habitación de un motel en Miami. Se trata de Malcolm X, Cassius Clay a punto de convertirse en Muhammad Ali, la estrella del fútbol americano Jim Brown justo cuando despega su carrera cinematográfica tras protagonizar Río Conchos, y el cantante Sam Cooke, pionero del soul e importante empresario musical. 
Con ocasión de celebrar la victoria del boxeador en el campeonato mundial de los pesos pesados, los cuatro supuestos amigos que no lo fueron en la realidad, se reúnen en lo que creen va a ser una fiesta, convocados por el líder radical del Black Power para intentar convencerlos de que se conviertan a la rama del Islam que él mismo quiere regenerar, recuperando los ideales y valores puros del profeta frente a la perversión de que han sido objeto por parte de los extremistas.

Tras una jugosa presentación de cada uno de los cuatro protagonistas, el libreto de Kemp Powers, y su adaptación al cine, los encierra en esa habitación con escasas oportunidades de salida al exterior, resueltas generalmente con flashback, en un ejercicio que recuerda considerablemente al de Mart Crowley y sus Chicos de la banda, que conoció una celebrada adaptación de William Friedkin en 1970 y otra más discreta de Joe Mantello el año pasado. Si en aquella un grupo de amigos anónimos se reunían para celebrar un cumpleaños y surgían los prejuicios y traumas de su homosexualidad, aquí cuatro grandes de la cultura afroamericana lo hacen para celebrar esa victoria y discutir sobre su influencia en la causa del sistemático apartheid americano.

El experimento tiene su gracia y atractivo, resulta interesante y se beneficia de unas espléndidas interpretaciones por parte de un elenco prácticamente desconocido, salvo quizás Leslie Odom jr., que da vida a Sam Cooke y saltó a la fama interpretando a Aaron Burr en el musical Hamilton. Pero este tipo de ejercicios claustrofóbicos y reivindicativos suelen agotarse pronto, y la película de Regina King, pese a sus méritos, no es una excepción. El esfuerzo de Malcolm X se dilata demasiado, y la discreción a la hora de no caer en el didactismo barato le quita paradójicamente sentido y emoción.

sábado, 31 de octubre de 2020

SENTIMENTAL Hablemos de eso

España 2020 82 min.
Guion y dirección
Cesc Gay, según su obra “Los vecinos de arriba” Fotografía Andreu Rebés Intérpretes Javier Cámara, Griselda Siciliani, Belén Cuesta, Alberto San Juan Estreno en el Festival de San Sebastián 24 septiembre 2020; en salas comerciales 30 octubre 2020

A pesar de disfrutar de un amplio reconocimiento hay apenas dos películas de Cesc Gay que captan nuestro interés,
En la ciudad por su lucidez a la hora de retratar un variado muestrario de animalario urbano, y Una pistola en cada mano por su hilaridad y capacidad para enganchar con la mayoría de sus episodios. Ni la muy valorada y multipremiada Truman ni ésta que nos ocupa han captado nuestro interés.

En Sentimental adapta una exitosa obra teatral propia ideal para tardes de domingo en teatros de provincia, como antaño lo eran los vodeviles que protagonizaban Arturo Fernández y Pedro Osinaga, pero actualizando un poquito los temas, siempre dirigidos a públicos de risa maliciosa y fácil que oculta tímidamente la todavía sorprendente capacidad de algunos y algunas para ruborizarse y escandalizarse, aunque solo sea tímidamente, con temas propios de Elena Ochoa y su programa televisivo Hablemos de sexo. Aquello tuvo su parodia de la mano de Martes y 13 que se llamó Hablemos de eso, que es a lo que Gay parece querer parecerse echando mano del humor a borbotones para ridiculizar a estas dos parejas burguesas cuyo primer encuentro serio y oficial genera un desencuentro tan desastroso como el que protagonizaron los personajes de Yasmina Reza en Un dios salvaje, con la que guarda un indisimulado parecido estructural y dramático.

Forzada desde la propia presentación de los protagonistas, un amargado Javier Cámara porque está profesionalmente frustrado, una Griselda Siciliani que perpetúa el rol de ama de casa insatisfecha sexual y sentimentalmente, víctima todavía a estas alturas de un machismo no confeso, un Alberto San Juan sobrado de sí mismo y, menos mal, una Belén Cuesta que de nuevo evidencia su capacidad para ser natural incluso cuando el libreto proporciona pocas claves para lograrlo. Si de verdad queremos saber algo de diversidades sexuales, swingers intercambios de pareja, que por otro lado es tan viejo como la rueda y ya nos ilustraron sobre ello genios como Shakespeare o Mozart, mejor vean de vez en cuando First Dates… se sorprenderán con la variedad de formas que existen en este planeta para disfrutar del sexo, del amor, de la compañía y de la vida en general.

lunes, 16 de septiembre de 2019

LITUS El reencuentro de los pobres niños ricos

España 2019 85 min.
Dirección Dani de la Orden Guion Dani de la Orden y Marta Buchaca, según la obra de ésta Fotografía José Luis Bernal Ibáñez Música Iván Ferreiro y Dani Trujillo Intérpretes Álex García, Adrián Lastra, Belén Cuesta, Quim Gutiérrez, Miquel Fernández, Marta Nieto Estreno en el Festival de Málaga 18 marzo 2019; en salas comerciales 13 septiembre 2019

El nuevo largometraje de Dani de la Orden es consecuencia directa de su apuesta por unos planteamientos más serios y ambiciosos tras su paso por la exitosa serie de televisión Élite. Atrás quedaron sus incursiones en la comedia alocada con El pregón y El mejor verano de mi vida. Litus supone su particular reencuentro con el cine generacional, del que tomó buen apunte con su díptico de debut, aquellas Barcelona, noche de verano y Barcelona, noche de invierno. El pretexto ahora es una obra teatral de Marta Buchaca, cuyo formato y estilo apenas disimula aunque su hábil realización aporte al conjunto un indiscutible sabor cinematográfico.
 
Se nota que el director domina el lenguaje y consigue dar consistencia y valor a un argumento que no renuncia a sus referentes, unos Amigos de Peter con el que Branagh radiografiaba a su generación a principios de la última década del siglo XX, y un menos explícito Reencuentro con el que Kasdan inauguraba el género en 1983. Pero tampoco queda atrás el recuerdo de la mejor película patria sobre la materia, Las razones de mis amigos, quizás lo mejor dirigido por Gerardo Herrero en su dilatada filmografía. Un grupo de amigos en la treintena se reúne tres meses después del suicidio de uno de ellos. Inmediatamente somos conscientes de que se va a producir una situación catártica entre ellos, quizás algo forzada pero comprensible dado el habitual mal rollo con el que los españoles despachamos nuestras relaciones sociales.
 
Su ajustado metraje servirá para dar más importancia de la debida a una serie de desencuentros entre los y las protagonistas, y para destacar una vez más la dificultad para madurar de una generación de niños mimados y burgueses a quienes las responsabilidades abruman tanto como repelen. Marta Buchaca hace un buen trabajo de adaptación de sus propios diálogos, mientras los intérpretes se esfuerzan en dotar de naturalidad sus momentos de lucimiento, de los que salen especialmente airosos Adrián Lastra poniendo la nota cómica y un premiado en el Festival de Málaga Quim Gutiérrez cargando con la dosis de intensidad necesaria para que el producto se eleve por encima de la mera anécdota.