Mostrando entradas con la etiqueta Belén Cuesta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Belén Cuesta. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de julio de 2022

UN NOVIO PARA MI MUJER Desafortunada comedia romántica

España 2022 92 min.
Dirección Laura Mañá Guion Pol Cortecans y Laura Mañá, según la historia de Pablo Solarz Fotografía Sergi Gallardo Música Alfred Tapscott Intérpretes Belén Cuesta, Diego Martín, Hugo Silva, Joaquín Reyes, Eric Masip, Ángela Cervantes, Andreu Castro, Roger Berruezo Estreno 22 julio 2022

Apuntados en nuestro cine ya sin ningún tipo de reservas ni pudor a los remakes a mansalva, la nueva película de Laura Mañá perpetra el de una comedia argentina 
de éxito de hace catorce años, dirigida por Juan Taratuto. No hacía falta esforzarse mucho para superar el original, y sin embargo la desgana de la realizadora y del elenco interpretativo se adueña tan pronto de la función que esta acaba resultando todo un despropósito y un desastre absoluto.

Sorprende que tratándose de una comprometida realizadora, cuyos primeros trabajos lograron un considerable  interés (Sexo por compasión, La vida empieza hoy) y que ha alternado el cine comercial con las biografías de mujeres tan singulares como Clara Campoamor, Concepción Arenal o Frederica Montseny, Mañá se lance ahora a la piscina con su segunda incursión en la comedia romántica supuestamente alegre y distendida, tras el discreto éxito cosechado con Te quiero, imbécil, cuya carrera comercial quedó truncada por la pandemia. En Un novio para mi mujer los guionistas no se han esforzado un ápice, limitándose a calcar situaciones y diálogos de su referente, pero con tanta desgana y falta de orientación que todo resulta un lastre.

Se supone que esta fábula de progresivo empoderamiento de una mujer cuyos límites parecían injustificadamente centrados en la cocina, como la del chiste, tenía que conseguir cierto calado emocional, pero ni la poco convincente interpretación de Belén Cuesta, a años luz de la mucho más antipática Valeria Bertuccelli del original, ni sus giros de guion tan faltos de coherencia y verosimilitud, logran levantar el vuelo de la que es una cinta absolutamente prescindible. Por si fuera poco, su vocación americanista le lleva a ensartar secuencias que provocan auténtico rubor, y condimentar la función con canciones variadas, desde el ubicuo Sebastián Yatra al suinguero Michael Bubblé.

lunes, 17 de febrero de 2020

HASTA QUE LA BODA NOS SEPARE Entretenimiento sin mucha sustancia

España 2020 110 min.
Dirección Dani de la Orden Guion Olatz Arroyo, Eric Navarro y Marta Sánchez, según la película de “Jour J” Reem Kherici Fotografía Chechu Graf Música Zacarías M. de la Riva Intérpretes Belén Cuesta, Álex García, Silvia Alonso, Antonio Dechent, Mariam Hernández, Adrián Lastra, Gracia Olayo, Salva Reina, Leo Harlem, Antonio Resines, Malena Alterio, Jordi Sánchez, Ernesto Sevilla Estreno 14 febrero 2020

Tras su periplo televisivo, Dani de la Orden parece sentirse cómodo tanto en la comedia (El mejor verano de mi vida) como en el drama generacional (Litus), y eso le ha llevado a apuntarse a esa nueva moda en el cine español que es adaptar éxitos del cine francés e italiano. Ahora le ha llegado el turno a La wedding planner, una cinta gala de hace apenas tres años dirigida por la joven de origen tunecino Reem Kherici, y parece ser que ha mejorado el original a juzgar por las reseñas publicadas hasta el momento. Sin haberla visto cabe suponer que debía ser francamente mala, pues este remake estrenado significativamente el día de San Valentín no es precisamente una obra maestra.

Arranca prometiendo analizar una realidad tangible, como es la conveniencia de formalizar una unión de pareja a través del matrimonio como institución todavía incontestable. Rápidamente cualquier atisbo de análisis y reflexión desaparece en favor de un producto meramente entretenido y amable, sin enjundia dramática ni afán de originalidad. Construida sobre la base de una serie de situaciones en su mayoría forzadas, y confiándolo todo al atractivo de sus protagonistas, que como ha ocurrido siempre en nuestro cine se están quemando de aparecer en tantas películas y tan de seguido, está claro que la idea es reproducir el estilo del slapstick americano de los años cuarenta, que tanto frecuentaron directores de la talla de Sturges, Lubitsch, Hawks, Leisen o Wilder, con los medios de hoy y una ambientación de lujo, que siempre ha funcionado, sobre todo en épocas de crisis económicas, y procurando que al menos haya química entre los protagonistas, algo en lo que podemos afirmar sus responsables han triunfado. No hay mucho más aquí que estirar una fórmula, hacer caja y entretener de la forma más aparentemente inofensiva e inútil posible.