Mostrando entradas con la etiqueta Drama social. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drama social. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de noviembre de 2025

LOS TIGRES Héroes mal pagados

España-Francia 2025 109 min.
Dirección
Alberto Rodríguez Guion Rafael Cobos y Alberto Rodríguez Fotografía Pau Esteve Birba Música Julio de la Rosa Intérpretes Antonio de la Torre, Bárbara Lennie, Joaquín Núñez, Silvia Acosta, César Vicente, Jesús del Moral, Skone Estreno en el Festival de San Sebastián 19 septiembre 2025; en salas 321 octubre 2025


Centrado en la televisión desde hace tres años, cuando dirigió su último largometraje, Modelo 77, Los tigres supone un buen regreso de 
Alberto Rodríguez al cine, en la que seguramente sea su cinta más depurada técnicamente y más convencional temáticamente. Puro cine de entretenimiento, sin pretensiones, con el que el director de La isla mínima se recrea en el tejido químico e industrial de Huelva, con ese inconfundible skyline que se puede ver desde la carretera que une la capital onubense con la localidad de Mazagón, y que acompaña en las localizaciones al puerto y las instalaciones en las que atracan los buques petrolíferos.

En ese entorno, Cobos y Rodríguez nos cuentan una historia de entrega y apoyo fraternal, pero también la sempiterna crónica de un fracasado, alguien que cree haber vivido la gloria pero a quien la experiencia sólo le ha conducido a la supervivencia y el fracaso en otros escenarios ajenos al de su propia profesión, buzo mecánico. En el otro lado se encuentra su hermana en la ficción, una comedida Bárbara Lennie que ha aprendido de manera competente nuestro acento, y que representa la generosidad y el sacrificio. Pero igual que nos encontramos ante un film impecable en la forma, con sensacionales secuencias submarinas, se han descuidado algunos detalles de guion que malogran el perfecto acabado de un film interesante, si bien en el fondo no logra plasmar en toda su extensión la problemática que aborda.

Como siempre, Antonio de la Torre borda un papel que, con otros accesorios, conoce bien, mientras el resto del elenco le da réplica con solvencia. Julio de la Rosa ilustra el conjunto con carácter eminentemente atmosférico. Una cinta que se deja ver con interés y atención, que nunca decae, todo lo cual parece haberle facilitado el Premio del Jurado en el Festival de San Sebastián.

sábado, 18 de marzo de 2023

LOS REYES DEL MUNDO Poética del desarraigo

Colombia-Luxemburgo-Francia-México-Noruega 2022 111 min.
Dirección
Laura Mora Ortega Guion María Camila Arias y Laura Mora Ortega Fotografía David Gallego Música Leonardo Heiblum y Alexis Ruiz Intérpretes Carlos Andrés Castañeda, Davison Florez, Brahian Acebedo, Cristian Campaña, Cristian David Duque, Jacqueline Duque, Luis Eduardo Benjumea, Violeta Zabala, Esteher Posada Arias, María Adela Villa Estreno en el Festival de San Sebastián 21 septiembre 2022; en Colombia 6 octubre 2022; en España 17 marzo 2023

La flamante ganadora de la Concha de Oro en el pasado Festival de San Sebastián, ni siquiera considerada en los Goya para una merecida nominación a mejor película latinoamericana, es una valiente y desgarradora crónica sobre la ausencia de esperanza y el derroche de ilusión de unos jóvenes de Medellín condenados al desarraigo y privados de su herencia legítima. Cuenta en clave semi documental, desde el momento en que cada uno y una, incluida la funcionaria del registro, parecen interpretarse a sí mismos, el viaje épico y casi homérico de una pandilla de jóvenes sin futuro hacia la tierra prometida, en forma de predio arrebatado por las fuerzas paramilitares colombianas y ahora devueltas pretendidamente, en otro ejercicio de hipocresía institucional, a sus legítimos herederos. 
Un viaje jalonado de travesuras y aventuras, pero también de tragedia y dolor, que los cinco hombres, sin acceso a la educación y sumidos solo en la cultura de la violencia, emprenderán en un ejercicio de absoluta y rotunda libertad que quienes vivimos una vida cómoda pero convencional nunca experimentaremos.

Sorprende que sean mujeres, realizadora y guionista, quienes hayan urdido esta trama de machitos incontrolables, si bien es su sensibilidad la que logra dar al conjunto el tono poético que merece y da sentido al conjunto, consiguiendo una película dura y a la vez hermosa, tan bellamente fotografiada y con tan majestuosas localizaciones. Una cinta esmerada en todos sus detalles, contando para ello con el apoyo imprescindible de la producción europea, aunque en ella se eche en falta colaboración española. Los reyes del mundo es en última instancia un retrato más de los desheredados de este mundo, las víctimas de un sistema que necesita sacrificios para subsistir y en el que no tienen cabida ni la clemencia ni la esperanza, como muy bien representa ese hogar oníricamente calcinado de quienes ni en la vejez tienen derecho a un descanso digno.

Quizás el uso tan recurrente del caballo blanco sea el único reproche posible a una cinta que no necesitaba de ese trillado recurso para expresar con poesía todo ese dolor que es lo único que en última instancia encuentra arraigo en esa tierra tantas veces prometida y tan a menudo prohibida. Se exhibe con subtítulos dada la ininteligible jerga que utilizan sus protagonistas para comunicarse, por otro lado cinco jóvenes con todo el talento necesario para dar credibilidad a la empresa cuando lo más seguro es que ni siquiera sean capaces de entender la grandeza y el significado de la tragedia que están interpretando.

jueves, 22 de diciembre de 2022

EL UNIVERSO DE ÓLIVER El año del cometa

España 2022 112 min.
Dirección
Alexis Morante Guion Alexis Morante, Miguel Ángel González, Raúl Santos e Ignacio del Moral, según la novela de Miguel Ángel González Fotografía Carlos García de Dios Música Julio de la Rosa Intérpretes Rubén Fulgencio, Salva Reina, María León, Pedro Casablanc, Mara Guil, Moreno Borja, Iván Renedo, Josu Eguskiza, Ignacio Mateos, Luna Berroa, Lorca Prada, Fran Torres, María Alfonsa Rosso, Roberto Campillo Estreno 13 mayo 2022

Recuperamos este título estrenado el pasado mayo por su implicación en los diversos premios que se conceden durante esta época del año. En su primer largo de ficción, después de innumerables videoclips y documentales musicales, el algecireño Alexis Morante fija su atención en una novela de carácter generacional con la que autor y realizador no pueden disimular su querencia por el cine americano ochentero, el de aventuras adolescentes en barrios periféricos, con cielos estrellados y miradas al espacio.

Un universo hábilmente trasladado a los barrios más deprimidos de Algeciras, donde el protagonista intenta huir de los problemas económicos y sentimentales de su familia, el entorno hostil en el que surgen diferencias raciales y una pasión por el fútbol que se convierte en refugio y válvula de escape para los niños y niñas que habitan el lugar. Pero Óliver, un Rubén Fulgencio hermano de la omnipresente niña Luna Fulgencio, de mirada a menudo perdida y actitud algo endeble, tiene además otra vía de escape, su imaginación y la relación que mantiene con su abuelo, aficionado como él a observar el universo, justo cuando el Cometa Halley se prepara para surcar el cielo de 1985.

Trazado todo este plan cabe preguntarse cuál es el objetivo de la narración de una historia que ni avanza ni engancha, que se revela bastante marciana en sus postulados y cometidos y no progresa más allá de la mera anécdota sentimental. No ayuda un guion con demasiados resortes y personajes, sin que ninguno llegue a cuajar, ni una puesta en escena que aunque esmerada y con buenos recursos, resultan poco aprovechados en este espectáculo bastante vacío y desorientado. Bunbury, a quien Morante profesa una enorme admiración a través de los trabajos que para él ha dirigido, pone la canción de los títulos finales.

domingo, 12 de junio de 2022

LA VOLUNTARIA Perdida y frustrada

España 2022 99 min.
Dirección
Nely Reguera Guion Nely Reguera, Eduard Solà y Valentina Viso Fotografía Aitor Echevarría Música Javier Rodero Intérpretes Carmen Machi, Hamam Aldrarweesh, Itsaso Arana, Dèlia Brufau, Arnau Comas, Yohan Lèvy, Henrietta Rauth Estreno  en el Festival de Málaga 25 marzo 2022; en salas 9 junio 2022


En su segundo largometraje como directora, Nely Reguera insiste en trazar el retrato de una mujer perdida en el sistema. Si Barbara Lennie lo estaba en el entramado familiar que se nos ha impuesto desde la iglesia y las instituciones en María (y los demás), Carmen Machi interpreta ahora a una mujer con conciencia que pretende echar una mano como voluntaria en un campo de refugiados sirios en Grecia. Segunda vez por lo tanto en solo unos meses que nuestro cine viaja a tierras griegas con intención de reflejar la situación de los refugiados sirios en aquel país, aunque a diferencia de Mediterráneo, La voluntaria fija más la atención en la peripecia personal de su protagonista, lejos de denunciar ninguna situación política o coyuntural.

Machi es una doctora jubilada que no parece encontrar su lugar en la sociedad, ni entre unos hijos a quienes parecen sobrarle ni entre unas amigas que disfrutan de su recién estrenado status entre viajes y restaurantes. La conciencia de occidente, y también su prepotencia, se hace presente en su espíritu y decide fichar como voluntaria en una ONG, pero las cosas no serán como parecen. Lejos de representar algo fuera del sistema, no exactamente una anarquía pero sí al menos cierta utopía donde las necesidades y las capacidades se acoplen, la mujer se topará con las normas, las reglas y las responsabilidades, lejos del sentimiento y la presunta humanidad con las que pretendía satisfacer su conciencia y necesidad. Así las cosas veremos a una Carmen Machi siempre espléndida perdida en ese microcosmos, con un inglés precario y muchas limitaciones emocionales, que derivarán en una serie de desafortunadas y caprichosas decisiones que marcarán una segunda parte entre el estupor y cierto convencionalismo que deja en entredicho nuestra capacidad solidaria y preparación emocional para afrontar este tipo de calamidades.

Lejos de plasmar la típica evolución y progreso del personaje, asistimos a su involución, a la degradación y el fracaso, en un procedimiento no siempre limpio, a menudo convencional y a veces incluso impostado, a pesar de que el tratamiento del conjunto posee frescura y naturalidad, si bien no siempre la fuerza deseable. A Machi le dan perfecta réplica un niño cuyos traumas le han propiciado una suerte de autismo, y la joven que parece dirigir el campo y cuyo sentido de la responsabilidad y el deber le convierten en el personaje más desagradable de la función, al que presta su carisma y talento Itsaso Arana (La virgen de agosto). Se pudo ver en la sección oficial del Festival de Málaga.

domingo, 30 de enero de 2022

EN UN MUELLE DE NORMANDÍA Cine social cuando más falta hace

Título original: Ouistreham
Francia 2021 106 min.
Dirección
Emmanuel Carrère Guion Emmanuel Carrère y Hélène Devynck, según la novela de Florence Aubernas Fotografía Patrick Blossier Música Matthieu Lamboley Intérpretes Juliette Binoche, Hélène Lambert, Léa Carne, Didier Pupin, Nathalie Lecornu, Patricia Prierur, Richard Vasnier, Alicia Alonso, Emily Madeleine, Evelyne Porée Estreno en el Festival de Cannes 7 julio 2021; en Francia 12 enero 2022; en España 28 enero 2022


La relación con el cine del escritor y filósofo francés Emmanuel Carrère, recientemente galardonado con el Prinesa de Asturias de las Letras, se limita a un documental, una ficción basada en su novela El bigote y el film que Philippe Loiret dirigió en 2010 sobre su novela De vidas ajenas. El resto son guiones para la televisión, a lo que ahora añade esta adaptación de una novela de la periodista Florence Aubernas sobre la precariedad laboral, el trabajo duro y sin garantías simplemente para sobrevivir, y las clases más desfavorecidas de este sistema capitalista que todos y todas hemos abrazado con total desinhibición como si no existiera otro más válido en el mundo.

Su argumento ya se encargan de reventarlo las sinopsis oficiales, que quienes nos dedicamos a esto de forma seudoprofesional acatamos sin reparos, descubriendo solo una vez vista la película que deberíamos haber ahorrado al público datos y detalles que la propia dinámica del film no desvela hasta pasada media hora de metraje. Dicho esto, la película que dirige Carrère y protagoniza una siempre espléndida Juliette Binoche, rodeada de un formidable elenco de actrices desconocidas, analiza el valor de la amistad y la camaradería en las clases más empobrecidas y desheredadas, en un entorno de drama social en el que el trabajo precario y las más abyectas condiciones laborales se dan la mano en el país vecino como en cualquier otro de nuestro entorno. En el proceso a Carrère se le cuelan de forma involuntaria algunos detalles poco convincentes, como la facilidad que supone encontrar ese tipo de trabajo que nadie parece querer ejercer, o la falta de especialización que requiere, todo un despropósito cuando de hacer un favor a las clases más desfavorecidas se trata.

En su desarrollo el director, y quizás también su novelista, va paulatinamente abandonando la tesis que parece informarle para adentrarse en otra más común, y de índole igualmente sospechosa, que es la amistad y la bondad extrema, incluida la tan consabida solidaridad, de esas clases desfavorecidas, cuando en realidad sabemos que la falta de formación, que en estos países avanzados y socialmente desarrollados es solo una cuestión del libre albedrío para la población, provoca más bien cierto incivismo. Pero quedan ahí las buenas intenciones, la facilidad con que podemos llegar a traicionar lo que más nos importa, y algunos destellos de luz aislados, que junto a la amabilidad del conjunto, la tradicional fusión de estilo entre el documental  y el drama, y la siempre estimulante presencia de Binoche, justifican con creces su visionado. De hecho logró el Premio del Público a la mejor película europea en el Festival de San Sebastián.

jueves, 20 de enero de 2022

NOCHE DE FUEGO Hermosa amistad en estado de larga espera

México-Alemania-Brasil-Argentina-Suiza 2021 110 min.
Guion y dirección
Tatiana Huezo, según la novela “Prayers for the Stolen” de Jennifer Clement Fotografía Dariela Ludlow Música Leonardo Heiblum y Jacobo Lieberman Intérpretes Mayra Batalla, Marya Membriño, Giselle Barrera Sánchez, Alejandra Camacho, Ana Cristina Ordóñez González, Blanca Itzel Pérez, Camila Gaal, Memo Villegas, Eileen Yáñez, Norma Pablo, Julián Guzmán Girón, José Estrada, Teresa Sánchez Estreno en el Festival de Cannes 15 julio 2021; en México 16 septiembre 2021

Hay películas que solo después de verlas van cobrando poco a poco mayor interés y valor, como le sucede a esta cinta de la mexicana Tatiana Huezo. Curtida en el documental de temática social, fundamentalmente relacionada con la mujer, la realizadora se adentra ahora en la ficción adaptando con mucho tacto y delicadeza la novela de la escritora norteamericana de origen también mexicano Jennifer Clement. En ella se narra una preciosa historia de amistad entre tres niñas, más tarde adolescentes, que viven su inocencia, juegos y experiencias, con la mirada más en los afectos y el día a día que en el drama que se les aviene y del que son mucho más conscientes sus madres.

Se trata del feminicidio continuo al que están expuestas miles de familias de campesinos en el México más profundo, el de las aldeas de montaña. La inquebrantable amistad de las protagonistas contrasta de forma tan elegante como discreta con el terror que experimenta la madre de una de ellas, que le impide tener una relación más afectuosa con su hija. Un terror que se adueñará también de la joven protagonista conforme vaya haciéndose mayor y tomando conciencia de su potencial como esclava sexual. Un solo retoque en la cara para mejorar el aspecto se convierte en arma homicida, mientras un corte de pelo quizás pueda suponer la salvación. Todo ello en esta crónica hermosa y a la vez terrible en la que cada fotograma está rodado con un primor y una atención al detalle asombrosa, incluyendo paisajes rodados con una fotografía tan luminosa como colorista.

Mención especial merecen sus jóvenes protagonistas, tanto las tres niñas como las tres adolescentes, con sus miradas entre cándidas e ilusionadas, en un film que se mantiene entre las posibles candidatas a una nominación al Oscar a la mejor película internacional, después de haber ganado en Cannes una mención especial del jurado, y en San Sebastián y los Premios Forqué el galardón a la mejor película latinoamericana.

viernes, 8 de enero de 2021

ANE Una generación herida

España 2020 100 min.
Dirección
David Pérez Sañudo Guion David Pérez Sañudo y Marina Parés Fotografía Víctor Benavides Música Jorge Granda Intérpretes Patricia López Arnaiz, Mikel Losada, Jone Laspiur, Aia Kruse, Luis Callejo, Mariana Cordero, Nagore Aranburu, Gorka Aguinagalde, Fernando Albizu Estreno en el Festival de San Sebastián 20 septiembre 2020; en salas comerciales (no en Sevilla) 16 octubre 2020 


El resultado de un guion inteligente, todo un esfuerzo en euskera realizado por un burgalés y una malagueña, una interpretación asombrosa y una dirección precisa solo podía dar como resultado una de las películas más interesantes del cine español estrenadas el pasado año. Sañudo y Parés parten de un cortometraje de hace dos años, protagonizado por Aia Kruse, ahora en un papel secundario, que han desarrollado para conseguir un retrato de un País Vasco herido y dividido que provoca tanto pavor como conmoción.

Las heridas de un pasado teñido de terrorismo se traducen en unas formas pervertidas para conseguir objetivos en principio tan legítimos como evitar desalojos o atentados al medio ambiente. La construcción de las vías del tren de alta velocidad son el telón de fondo de esta historia con madre coraje centrada en la búsqueda y descubrimiento de su hija a las puertas de la mayoría de edad. Como si de Laura de Otto Preminger se tratara, la Ane del título tarda en aparecer en escena mientras especulamos sobre su paradero y verdadera identidad, tal como lo hacen sus padres separados. El giro a mitad de metraje nos lleva por un viaje al centro de una juventud marcada por la violencia de consecuencias inesperadas.

Rodada casi íntegramente en euskera – solo la andaluza Mariana Cordero y el castellano Luis Calleja hablan en español – en el film sobresale la excelente interpretación de Patricia López Arnaiz, mientras la función nos lleva de la mano por toda una aventura bien urdida y rodada, absorbente e inquietante a partes iguales.

martes, 24 de noviembre de 2020

LA VIDA POR DELANTE Cariño maternofilial

Título original: La vita davanti a sé
Italia 2020 94 min.
Dirección
Edoardo Ponti Guion Ugo Chiti, Edoardo Ponti y Fabio Natale, según la novela de Romain Gary Fotografía Angus Hudson Música Gabriel Yared Intérpretes Sophia Loren, Ibrahima Gueye, Renato Carpentieri, Abril Zamora, Babak Kaeimi, Massimiliano Rossi, Iosif Diego Estreno en Internet 13 noviembre 2020 

Poco han debido cambiar las cosas en el drama de la inmigración para que una novela publicada hace cuarenta y cinco años siga teniendo vigencia hoy en día. Romain Gary fue escritor y diplomático francés de origen lituano muy ligado a la actriz Jean Seberg, que fue su esposa y protagonista de un par de largometrajes dirigidos por él, y autor de la famosa novela autobiográfica La promesa del alba, dos veces llevada al cine, por Jules Dassin en 1970 y por Eric Barbieri en 2017. En 1975 escribió La vida ante sí, que es como se tituló en su momento en nuestro país, lo que hubiera evitado repetir ahora el título de la famosa película que dirigió y protagonizó Fernando Fernán Gómez de 1958, en la que describe el despertar a la crudeza de la vida de un niño inmigrante musulmán, que es acogido por una vieja prostituta en los suburbios de París.

La acción de la novela, que contiene multitud de datos autobiográficos y ganó el prestigioso Premio Goncourt, se traslada ahora a Nápoles de la mano del hijo de Sophia Loren y Carlo Ponti en el que es su segundo largometraje. Su anterior trabajo fue precisamente una adaptación en cortometraje de La voz humana de Cocteau protagonizada también por su madre. A este cariño maternofilial debemos la recuperación de la legendaria actriz, que aquí muestra su vejez sin tapujos pero demostrando que sigue siendo una señora espléndida. Hay más cariño en este particular que en la relación que se entabla entre Madame Rosa y Momo, los dos marginados protagonistas de la función, cuya química no llega a funcionar a pesar del impecable trabajo de la veterana actriz. Su presencia y haber sido terminada durante el confinamiento pandémico son seguramente los mayores alicientes de una película que no acaba de encontrar el tono ni la emoción justas.

Su joven protagonista no logra enganchar ni con su mirada ni con la descripción que ha recibido su personaje, más atento al pillaje, como si de un personaje dickensiano se tratara, mal encarado y radicalmente antipático, que proclive a ayudar a su mentora y cultivar con ella esa relación entrañable que se apunta. Falta tensión y ritmo en el conjunto, y la mayoría de sus episodios y personajes quedan notablemente desdibujados, a pesar de los buenos recursos con los que ha contado la producción, lo que hace que su intento de recuperar la atmósfera del neorrealismo italiano quede en mera anécdota. Sin duda su mayor encanto reside en volver a disfrutar de Sophia Loren y vislumbrar con este esbozo la riqueza humana y emocional que expide su original literario. Como curiosidad, la eternamente nominada al Oscar Diane Warren ha compuesto la canción original que canta Laura Pausini.

domingo, 1 de marzo de 2020

ESPECIALES Trabajos de amor desenfocado

Título original: Hors normes
Francia 2020 114 min.
Guion y dirección Olivier Nakache y Eric Toledano Fotografía Antoine Sanier Música Grandbrothers Intérpretes Vincent Cassel, Reda Kateb, Hélène Vincent, Bryan Mialoundama, Alban Ivanov, Benjamin Lesieur, Marco Locatelli, Catherine Mouchet, Frédéric Pierrot, Suliane Brahim, Lyna Khoudri, Aloïse Sauvage Estreno en el Festival de Cannes 25 mayo 2019; en Francia 23 octubre 2019; en España 28 febrero 2020

Después de coquetear con la dependencia en la exitosa Intocable y la inmigración en Samba, y tras el vehículo meramente cómico que supuso C’est la vie, Nakache y Toledano se lanzan definitivamente a la que podríamos considerar su primera película fundamentalmente dramática centrada en una problemática social y humanista tan tangible como es la de quienes consideramos fuera de lo normal, esa acepción que se utiliza tan alegremente para excluir todo lo que no se considera corriente o habitual, como los autistas y demás personas distinguidas o especiales según el eufemístico término que utilizamos en nuestro país, que retratan en este esforzado y concienzudo film.

No cabe duda que el tándem de realizadores y todo su numeroso equipo tienen mérito de sobra al visibilizar no solo esta realidad que al resto de mortales suele resultar tan incómoda, sino sobre todo de ofrecer su espacio a las organizaciones y la gente que mayoritariamente desde la generosidad y el desinterés lucrativo absoluto ofrecen todo su apoyo a colectivos vulnerables. A la vez el producto sirve para denunciar la decepcionante labor que al respecto realiza el sistema público, sumido en aparatos burocráticos tan estériles como ajenos a la verdadera problemática que supone garantizar cierta calidad de vida a seres humanos que merecen los mismos derechos, libertades y obligaciones que disfrutamos el resto de mortales.

Hasta aquí todos los muy loables méritos de una película en la que no cabe duda sus artífices, incluido un formidable Vincent Cassel, han debido poner todo su cariño y entusiasmo. Sin olvidar el detalle de mostrar una realidad multicultural en la que el amor no entiende de barreras, y los conflictos entre árabes y judíos que tanto interesan en la estratosfera quedan sobrepasados por el ánimo de colaboración y camaradería que informa a los dos aguerridos protagonistas de la gesta. Lástima que para todo esto se haya optado por un estilo narrativo y una estructura de encrucijadas y acumulación, muy apreciado en el cine galo a través de títulos como Polisse, Hipócrates o Los miserables, pero que en este caso potencian un desenfoque generalizado de personajes y situaciones que ayudan poco a experimentar un mayor y más eficaz interés por la gravedad de los hechos expuestos, invitando más bien a quedarnos en el margen de nuestra poltrona aburguesada, redimidos con el Premio del Público en San Sebastián y ocho nominaciones a los César.

sábado, 29 de febrero de 2020

EL HOMBRE INVISIBLE Inteligente perversión de un clásico

Título original: The Invisible Man
USA 2020 108 min.
Guion y dirección Leigh Whannell, según la novela de H.G. Wells Fotografía Stefan Duscio Música Benjamin Wallfisch Intérpretes Elisabeth Moss, Aldis Hodge, Harriet Dyer, Storm Reid, Oliver Jackson-Cohen, Michael Dorman, Benedict Hardie Estreno en Estados Unidos y España 28 febrero 2020

El género fantástico es sin duda uno de los más queridos del cine y necesita que al menos de vez en cuando algún título suscite suficiente interés como para convertirse en estímulo y depósito de nuevas y renovadas esperanzas. Últimamente se ha regenerado con el talento de Ari Aster (Midsommar, Hereditary), al que se une el director australiano Leigh Whannell, cuya carta de presentación la firmó dirigiendo secuelas de Saw e Insidious, y ahora adapta con tanto ingenio como inteligencia el clásico de H.G. Wells a una de las más demoledoras plagas del nuevo siglo, el maltrato doméstico y la violencia de género. De hecho poco o casi nada queda del original, o de cualquiera de los firmados por otros grandes autores del siglo XIX y principios del XX como por ejemplo Julio Verne, porque aquí apenas se echa mano de la anécdota, el científico loco que encuentra una fórmula para hacerse invisible, para generar una trama completamente nueva, fresca y actual, suficientemente aterradora para suscitar el temor más fundado y convincente.

Esta crónica de una mujer absolutamente aterrorizada por su marido casa a la perfección con el elemento fantástico o sobrenatural, convirtiéndose todo su desarrollo en una perfecta metáfora de las fases que ha de traspasar y superar cualquier mujer en su situación, desde la sumisión a la huida pasando por una demoledora pérdida de facultades, un previsible deterioro mental y una catarsis que conduzca al desenlace, sin olvidar la incredulidad del entorno, tan acomodaticio que no duda en despreciar aquello que le molesta, y vaya si el dolor de una mujer abusada lo hace.

Con una puesta en escena elegante y un trabajo sobresaliente de Elisabeth Moss, a quien hemos visto en películas como The Square, La gaviota y Nosotros, pero que´aquí demuestra por fin su talento y entrega, Whannell consigue un film sobresaliente, apasionado y apasionante para quienes amamos el cine, que podemos disfrutar con tantas referencias como préstamos, desde el inevitable Hitchcock (Psicosis, Con la muerte en los talones), a Luz que agoniza de Cukor, Durmiendo con su enemigo con Julia Roberts e incluso La semilla del diablo de Polanski, sin descuidar el clásico de James Whale, y sus milagrosos efectos visuales ya en 1933, que inició la saga y tantas variantes ha dado lugar, desde la mujer modelo al agente bélico y así llegando a este maltratador sibilino y perverso para el que la película ha generado todo un renovador imaginario, con homenaje incluido al original de referencia, y que en este caso inspira a la heroína para desenmascarar a su verdugo. Una cinta que merece un gran aplauso por su acierto al combinar con talento y respeto una lacra social tan terrible y lamentable con un género tan característico, y que por esta vez suscita la fascinación que muchos vamos buscando cuando nos concentramos a oscuras ante una pantalla de cine.

CUESTIÓN DE JUSTICIA Increíble pero cierto

Título original: Just Mercy
USA 2019 136 min.
Dirección Destin Daniel Cretton Guion Destin Daniel Cretton y Andrew Lanham, según la novela de Bryan Stevenson Fotografía Brett Pawlak Música Joel P. West Intérpretes Michael B. Jordan, Jamie Foxx, Brie Larson, O’Shea Jackson jr., Tim Blake Nelson, Rafe Spall, Michael Harding, J. Alphonse Nicholson, Dominic Bogart, Hayes Mercure, Rob Morgan, Karan Kendrick Estreno en el Festival de Toronto 6 septiembre 2019; en Estados Unidos 10 enero 2020; en España 28 febrero 2020

Siempre preocupado por estratos invisibles de la sociedad, como los adolescentes desarraigados de Las vidas de Grace o los miserables sumidos en una utopía de La casa de cristal, y con la complicidad en todo momento de Brie Larson (Capitana Marvel), Destin Cretton fija su atención ahora en una realidad más tangible y convencional, multitud de veces tratada en el cine, como es la injusticia jurídica, política y social que sufre la comunidad afroamericana en el país de las libertades que se supone es Estados Unidos. En Monroeville, Alabama, paradójicamente la población que vio crecer a Harper Lee, la autora de la semi autobiográfica Matar a un ruiseñor, y donde parece ser la amiga de Truman Capote ambientó su localidad ficticia, sucedieron unos injustificables y sorprendentes hechos a finales de los ochenta del pasado siglo, cuando un respetable empresario negro fue acusado de asesinar a una joven blanca de su comunidad. Una historia que si no fuera cierta no la creeríamos, tal es el derroche de despropósitos, pruebas aceptadas que eran del todo inaceptables, y las despreciadas que eran viables desde cualquier punto de vista, que demostraban la inocencia del acusado.

Cretton se acerca con una gramática clásica y convencional a esta nueva crónica del apartheid americano, del país que lanzó bombas atómicas tras el muy condenado holocausto nazi, y el único de nuestro entorno que mantiene la sombra de la execrable esclavitud que removió de sus casas a millones de seres humanos del continente africano. Sus hechuras son claras y sencillas, casi de producto televisivo, apoyada como siempre en efectivas y emotivas interpretaciones, una narrativa precisa y una intención cristalina, partiendo para ello del libro del protagonista de esta increíble y sorprendente nueva batalla de David contra Goliat, el abogado de Harvard especializado en derechos civiles que tuvo que lidiar con un sistema inhumano en ese infernal sur de Norteamérica donde se continúa asesinando por decreto público, a veces a inocentes, y donde el color de la piel lo determina todo, desde la condición social hasta la culpabilidad y el ostracismo cultural.

Racismo y pena de muerte en el punto de mira de una película que intenta, y a menudo lo consigue, no cargar las tintas, exponiendo con claridad meridiana unos hechos que si no fueran ciertos habrían provocado que tildásemos el libreto de ingenuo, simplista y manipulador. Esto es como el holocausto o la guerra civil española, por muchas películas que se hagan y mucho que se escriba al respecto, nunca será suficiente. De eso trata la memoria histórica, de no olvidar, recordar continuamente y evitar que vuelva a suceder en el futuro. Lástima que en este caso siga sucediendo, y lo vemos hasta en los ámbitos más supuestamente progresistas de la sociedad americana, como el arte y la cultura.

domingo, 23 de febrero de 2020

LAS GOLONDRINAS DE KABUL Relato doloroso amortiguado por el formato

Título original: Les hirondelles de Kaboul
Francia-Luxemburgo-Suiza 2019 80 min.
Dirección Zabou Breitman y Eléa Gobbé-Mévellec Guion Zabou Breitman, Patricia Mortagne y Sébastien Tavel, según el libro de Yasmina Khadra Música Alexis Raoult Animación Estreno en el Festival de Cannes 16 mayo 2019; en Francia 4 septiembre 2019; en España 21 febrero 2020

El hecho de que ésta sea la primera película de animación de Zabou Breitman refuerza la tesis de que solo mediante el uso de este formato se podía llevar a buen puerto una historia tan desgarradora como ésta y a la vez con esa vocación de cuento moderno, moral y educativo, sin resultar excesivamente duro e insoportable. Así mismo parece que la elección de una estética basada en la acuarela y los tonos pastel esté también encaminada a frenar la dureza de su propuesta argumental y emocional.

Las desgracias se suceden sin pausa pero con naturalidad en esta crónica sobre el Afganistán ocupado por los talibán – perdón , talibanes, es que me he contagiado de la moda periodística que tiende ahora a llamarlos en singular – a finales del siglo pasado, en torno a dos parejas de distintas generaciones que sufren las inclemencias de un sistema extremadamente represor, sobre todo con la mujer, anulada y sometida a morir en vida, vivir como zombis o sombras de su propia existencia. Niños que apedrean perros, guerrilleros que se entretienen disparando a las golondrinas, y ciudadanos lapidando adúlteras y pecadores de la carne, como imaginario insoportable y deshumanizado en un entorno destruido por guerras incesantes, antes con la Unión Soviética y ahora con el terror del extremismo islámico, frente a un pasado más amable y cada vez más lejano e inalcanzable.

Crónica de la desdicha humana más terrible, siempre desde un punto de vista más occidental, proclive a analizar esta dolorosa realidad desde unos parámetros tan alejados de su cultura y maldita tradición y próximos a nuestros conceptos de dignidad y libertad. Pero igualmente válidos para provocar la reflexión y la toma de conciencia, siguiendo los puntales identificables del cuento con mensaje, con malos y buenos, princesas modernas y emancipadas, hadas madrinas y monstruos aberrantes. Su poética visual y narrativa, con hermosas metamorfosis entre el pasado y el presente o entre seres oprimidos y pájaros libres, mereció nominaciones a los Cesar y los Premios Europeos del Cine.

lunes, 3 de febrero de 2020

ADÚ Los ojos inocentes que miran la tragedia de la inmigración

España 2020 119 min.
Dirección Salvador Calvo Guion Alejandro Hernández Fotografía Sergi Vilanova Música Roque Baños Intérpretes Moustapha Oumarou, Luis Tosar, Anna Castillo, Adam Nourou, Álvaro Cervantes, Zayiddiya Dissou, Ana Wagener, Nora Navas. Jesús Carroza, Miquel Hernández, Belén López, Josean Bengoetxea, Issaka Sawadogo, Bella Agossou, Eliane Chagas, Emilio Buale, Marta Calvó Estreno 31 enero 2020

A menudo nos preguntamos por qué el cine español cuenta casi siempre las mismas historias y se enfrasca en géneros muy limitados y reconocibles. Por eso y porque se trata de una película necesaria por lo que cuenta y por dar visibilidad a un drama con el que convivimos a diario pero al que poca o ninguna atención prestamos por estar ensimismados en nuestros pequeños traumas burgueses, deberíamos dar la bienvenida a esta crónica del viaje desesperado de un niño hacia la vida, la libertad y un poco de bienestar. Pero eso no sería suficiente si no se tratase además de una cinta bien contada, mejor hecha y con suficiente entidad dramática y narrativa como para entretener, convencer y estremecer. Casi todo eso cumple la nueva película de Salvador Calvo, que dio el salto de la televisión al cine hace un par de años con la que a nuestro juicio fue una fallida nueva versión de Los últimos de Filipinas.

Hace un par de temporadas Mediaset intentó hacer algo parecido, en esta ocasión centrándose en las mafias y guerrillas africanas, con El cuaderno de Sara, pero el exceso de dramatismo y un sinfín de episodios durísimos e inasumibles dieron al traste con una historia en la que Belén Rueda padecía demasiados trances como para sobrevivir al intento. La intención ahora es la misma, hacer taquilla, pero el vehículo vuelve a ser también loable; afortunadamente la empresa ahora resulta más digna y convincente. A lo largo de dos horas asistimos a tres historias conectadas por el tráfico ilegal de marfil y el salto desesperado de la verja de la inmundicia que separa España de Marruecos. En el medio un niño de mirada limpia, amplia e inocente recorre gran parte del continente africano en compañía de su hermana y, más tarde, de un joven que como él busca una oportunidad en medio de la sumisión política, la penuria económica o los abusos sexuales. Salvador Calvo y su guionista no cargan las tintas, prefieren que simpaticemos con los protagonistas, incluidos ese padre y esa hija que aprenden a conocerse, entenderse y respetarse, o ese policía que mancha su conciencia por respeto al uniforme, antes que sumergirnos en una vorágine de dureza, maldad y crueldad extrema, sin que por ello deje de sobrevolar todo eso en un ambiente que mezcla drama y aventura de forma tan equilibrada como bien articulada.

Podría ser el amor la razón de tanto freno y discreción, porque una vez más es el cariño que se forja entre familiares, colegas y compañeros de viaje lo que redime la tragedia o la hace más soportable. En el fondo Adú nos habla de esa fuerza sobrenatural que llamamos amor y que inunda nuestros sentimientos, y a ellos apela a la hora de poner en pie estas vidas cruzadas destinadas a tocarnos el corazón y sensibilizar nuestra actitud ante una situación asfixiante e intolerable a la que cada vez más muchos y muchas de nuestros políticos quieren ponerle veto y cerrar fronteras. Ciertamente podría haber sido más contundente y generar más crispación, y desde luego podría haberse ahorrado un par de episodios mal resueltos; quizás peque incluso de demasiada contención, pero mejor eso que la histeria y el desmadre con los que frecuentemente se tratan temas tan delicados como éste. No debemos juzgar la mirada del niño protagonista, un evidente acierto de cásting, como un símbolo de sentimentalismo barato, sino como un intento de dulcificar o amortiguar la tragedia, y sobre todo como una ventana abierta a la esperanza y la justicia.

domingo, 12 de enero de 2020

LA INOCENCIA De visión obligatoria para profesionales de la educación

España 2019 92 min.
Dirección Lucía Alemany Guion Lucía Alemany y Laia Soler Fotografía Joan Bordera Música Óscar Senén Intérpretes Carmen Arrufat, Laia Marull, Sergi López, Josel Bosqued, Laura Fernández, Sonia Almarcha, Josh Climent, Bogdan Florin Guilescu, Lidia Moreno Estreno en el Festival de San Sebastián 23 septiembre 2019; en salas 10 enero 2020

Si nuestras administraciones públicas, en especial los servicios sociales, gastaran en promocionar este tipo de valiosas películas lo que gastan empresas privadas como Mediaset en naderías como Si yo fuera rico, avanzaríamos en cuestiones sociales y en el ejercicio de derechos y el acceso a un mayor bienestar social por parte de todos los colectivos ciudadanos, más que invirtiendo en campañas la mayoría de las veces obsoletas e inútiles, aunque un poco para todo combinado tampoco estaría mal. Lo cierto es que cualquier mensaje llega mejor a la inmensa mayoría de sus destinatarios y destinatarias a través del cine, cuando la película en cuestión lo merece, y es una lástima que distribuciones tan limitadas y poco promocionadas como ésta lo impidan. Lucía Alemany se ha esmerado y empleado a fondo para conseguir que su mensaje sea claro y contundente en este soberbio debut cinematográfico. Para ello toma prestados algunos apuntes autobiográficos y nos invita a sumergirnos en esa España rural y profunda en la que aún perviven sentimientos, costumbres y comportamientos muy arraigados en la Iglesia y el antiguo régimen, aún cuarenta años después del fallecimiento del infame dictador.

La joven protagonista de esta conmovedora historia tiene muy claro lo que quiere de la vida y a qué quiere dedicarse, todo un lujo en unos tiempos en los que la juventud anda tan perdida. Pero su entorno no le entiende ni se preocupa en hacerlo, especialmente un padre asalvajado, machista y primitivo y una madre incapaz de salir del armario de sumisión y dependencia en el que le ha encerrado su esposo y entorno. La falta de información y de una educación sexual y sentimental adecuada proporcionarán el caldo de cultivo para el drama, mientras una amiga incondicional y su progresista madre serán la única vía de escape para enderezar el futuro de quien todavía cuenta apenas quince años y tiene toda la vida por delante. Todo esto nos lo cuenta la joven Alemany, natural de Traiguera en Castellón, donde transcurre el rodaje de esta preciosa película, desde la sinceridad y la delicadeza, con una naturalidad extrema solo enturbiada por el empeño de nuestros distribuidores de doblarlo todo, extirpando una parte importante del acervo cultural de una película que se desarrolla en un entorno concreto y con una cultura particular.

Lástima no haberla descubierto en el Festival de Sevilla, donde se proyectó en sesión especial respetando su dualidad idiomática en castellano y valenciano con distintos matices y acentos. Especial mención merece la joven Carmen Arrufat, sobre cuya frescura y naturalidad descansa el peso de la película; pocas veces habíamos visto en pantalla a alguien llorar con tanto sentimiento y sinceridad. Este es el tipo de películas que deberían frecuentar nuestros educadores y educadoras para gestionar su información y transmitirla a nuestro futuro más inmediato, en lugar de andar como muchos hacen perdidos y perdidas en comedias tontas y aventuras de superhéroes aún más tontas. Así es como se hace cine feminista, se valora a la mujer y se dan pistas válidas para acabar con la lacra machista y la carencia de educación en este país tan desgraciado y miserable en muchos aspectos.

domingo, 15 de diciembre de 2019

LAS BUENAS INTENCIONES Campeones refugiados

Título original: Les bonnes intentions
Francia 2018 103 min.
Dirección Gilles Legrand Guion Léonore Confino y Gilles Legrand Fotografía Pierre Cottereau Música Armand Amar Intérpretes Agnès Jaoui, Alban Ivanov, Claire Sermonne, Tim Seyfi, Michèle Moretti, Philippe Torreton, Eric Viellard, Marie-Julie Baup, Didier Bénuereau, Martine Schambacher, Chantal Yam, Romeo Hustiac, GiedRé, Saliha Bala, Nuno Roque Estreno en Francia 21 noviembre 2018; en España 13 diciembre 2019

El término buenismo se ha asentado entre nosotros y nosotras, generalmente con fines despectivos. La derecha la ha acuñado para criticar, o como mínimo ridiculizar y aligerar, cualquier medida que desde el otro extremo se proponga para paliar las grandes desigualdades que impera en nuestra sociedad o al menos para favorecer la convivencia. En otros campos la falsa o equivocada progresía utiliza el término para desprestigiar labores humanitarias y generosas que ellos y ellas mismas no están dispuestas a desarrollar, o directamente tachar de superflua e ingenua cualquier actuación encaminada a resolver esas mismas desigualdades.

A veces sin embargo acaba siendo conveniente acuñar el término en tal sentido peyorativo, sobre todo cuando nos encontramos ante productos tan rayanos en la mediocridad, tan decididamente superficiales como esta película de Gilles Legrand. Parece como si se hubiera contagiado del éxito de Campeones, si no fuera porque es prácticamente contemporánea, antes del éxito de la película de Fesser en buena parte del Mundo. Así, una adicta a las buenas causas, profesora de francés en una academia para inmigrantes y refugiados, se verá al frente de un puñado de éstos, tratados como seres tan ingenuos como presuntamente entrañables, decidida a abrirles las difíciles puertas del mercado laboral en el país galo.

El problema es que la función se sustenta sobre una serie de clichés y situaciones arquetípicas, la mayoría de las veces incluso disparatadas, en la que el sempiterno dilema entre la familia biológica y la elegida parece convertirse en eje dramático de una comedia coral con la carismática Agnès Jaoui al frente. A la actriz francesa la preferimos cuando dirige películas con algo más de empaque que esta tontería, como Para todos los gustos, Como un espejo o incluso la muy aburguesada 50 primaveras. Estos campeones refugiados son tratados con tanta indolencia que acaban resultando ridículos, ahogados en la peor acepción posible del término buenismo, mientras la cinta ni muchísimo menos tiene la factura impecable de la española, si mantenemos nuestra postura de compararlas.

sábado, 30 de noviembre de 2019

LA HIJA DE UN LADRÓN Drama social de perfiles misteriosos

España 2019 102 min.
Dirección Belén Funes Guion Belén Funes y Marçal Cebrian Fotografía Neus Ollé Intérpretes Greta Fernández, Eduard Fernández, Álex Monner, Borja Espinosa, María Rodríguez Soto, Frank Feys Estreno en el Festival de San Sebastián 23 septiembre 2019; en salas comerciales 29 noviembre 2019

El nuestro es un país fecundo en óperas primas. Cada año se estrenan un sinfín de debuts cinematográficos. Para el suyo parece que la catalana Belén Funes, curtida en trabajos de asistente en películas tan diversas como Tres días con la familia, Mientras duermes o Tengo ganas de ti, haya retomado el personaje de Sara a la fuga, cortometraje con el que obtuvo la Biznaga de Plata en el Festival de Málaga de 2015. En él se contaba la historia de una joven quinceañera que vive en un centro de acogida y recibe las visitas intermitentes de su padre, también interpretado por Eduard Fernández. Su hija, Greta, a quien hemos visto recientemente en la última película de Isabel Coixet Elisa y Marcela, retoma ahora el papel que en el corto hacía Dunia Mourad. Ha crecido, tiene un bebé y vive ajena a la suerte que pueda correr su padre, encerrado en la cárcel, con quien le une un pasado que se presagia turbulento y oscuro.

La escritora y realizadora prefiere ahorrarnos información, lo que menoscaba nuestra aceptación de los hechos que se nos narra. Casi parece percibirse cuál sea ese drama pretérito y las razones que asistan a la protagonista para comportarse como lo hace, pero la incertidumbre afecta a nuestro interés y comprensión del relato. Por el contrario, sus comportamientos parecen fruto de una educación muy condicionada, la que nos obliga a vivir de forma tan robótica como predeterminada, como si no existiera otro horizonte que esa vida convencional arraigada en una sociedad fuertemente ideologizada por la religión.

Parece que en el devenir de los acontecimientos la joven tenga que sufrir un proceso de aprendizaje que le ayude a aceptar que hay otros caminos hacia la felicidad, que la independencia e incluso la soledad pueden apreciarse de forma más positiva. Pero lo cierto es que en el camino Sara no para de dar pasos en falso, que le convierten en dependiente, incluso acosadora, relacionarse con su padre de forma incoherente y hasta caprichosa, y luchar por sus objetivos con insuficiente coraje. Pero falta información y nos cuesta hacernos una idea completa y veraz de cuál sea el drama de esta joven producto de la marginación social en un mundo fuertemente condicionado por el poder y la fortuna. Mientras tanto asistimos con agrado a secuencias con tanta ternura como aquella en la que lava el pelo de su hermano, otra víctima de la desigualdad y el desarraigo. Greta Fernández logró con esta interpretación la Concha de Plata a la mejor actriz en San Sebastián, y ya está en todas las quinielas de los próximos galardones a celebrar.

domingo, 24 de noviembre de 2019

LOS MISERABLES Un mundo a punto de explotar

Título original: Les misérables
Francia 2019 102 min.
Dirección Ladj Ly Guion Ladj Ly, Giordano Gederlini y Alexis Manenti Fotografía Julien Paupard Música Pink Noise Intérpretes Damien Bonnard, Alexis Manenti, Djibril Zonga, Jeanne Balibar, Steve Tientcheu, Issa Perica, Al-Hassan Ly, Almany Kanoute, Nizar Ben Fatma, Raymond Lopez Estreno en el Festival de Cannes 15 mayo 2019; en Francia 20 noviembre 2019; en España 22 noviembre 2019

No se trata de la enésima versión de la célebre novela de Victor Hugo, aunque se ambienta en el barrio que le inspiró hace siglo y medio, Montfermeil, y extrae de ella la cita literal que le da sentido y razón de existir: No hay malas hierbas ni malos hombres, solo malos cultivadores. Estrenada el mismo fin de semana que Adiós, cuánto difieren una de otra y qué tratamiento tan diferente de una misma marginalidad y problemática. Las Tres Mil Viviendas sevillanas son tratadas con tanta falta de respeto como impostura y carencia de sentido, mientras Montfermeil en manos del debutante en el largometraje Ladj Ly es el caldo de cultivo de un problema que preocupa y asusta a todo el mundo. Pero aquí sí hay respeto, hay un tratamiento preciso y eficiente de la tensión y una habilidad extrema a la hora de plantear una trama plausible y asfixiante que nos remonta a los graves disturbios raciales que acontecieron en la capital de Francia hace apenas unos años, y aun no resueltos.

Para Ly el barrio es un hervidero en el que se desenvuelven policías que pretenden mantener un orden incierto, casi ficticio, y una población multirracial y multicultural que sobrevive como puede a unas condiciones difíciles. Y hay sobre todo una infancia inconsciente de lo que se le viene encima, que empieza a pagar el precio de una educación despreciada y a menudo inexistente, ese cultivo que se erige como único remedio posible a tanta marginación. Siglo y medio después las diferencias y las desigualdades son prácticamente las mismas, al margen de la opulencia, la excentricidad y el glamour de una ciudad que celebra la Copa del Mundo, frente a la que estos marginados sociales, estos miserables entonan La Marsellesa cuales patriotas a los que la vida da la espalda.

A vista de dron, el mismo que desencadena la tragedia, participamos de estas vidas, conocemos a sus portadores, debidamente presentados y definidos, y nos implicamos en su lucha de supervivencia, su batalla diaria para contener una rabia que finalmente se descontrola, y las consecuencias de un mundo en el que la desigualdad y la injusticia es tan evidente como imperceptible para quienes hemos tenido la suerte de aterrizar en los límites del bienestar. Una película lúcida, trepidante, angustiosa y sorprendente, testimonio de un cine bien hecho y mejor articulado, emocional y sentimentalmente equilibrado, contundentemente realizado para provocar esa desazón, ese despertar a una conciencia que es el cultivo que esperamos algún día de sus frutos y así conseguir la quimera o utopía de un mundo mejor y más habitable. Basada en un cortometraje previo, mereció el Premio del Jurado en Cannes y ha obtenido tres importantes nominaciones a los Premios del Cine Europeo: Película, guión y debut o Discovery.