viernes, 1 de julio de 2011

CONCIERTO DE LA OJA EN EL MAESTRANZA: DIVINO TESORO

Orquesta Joven de Andalucía. Josep Vicent, director. Margarita Höhenrieder, piano. Programa: Concierto para piano nº 1 en Do Mayor Op. 15 de Beethoven. Sinfonía nº 6 en Si menor, Patética Op. 74 de Chaikovsky. Teatro de la Maestranza, miércoles 29 de junio de 2011.

Debemos ser unos sentimentales, pero invocar el tópico de Juventud, divino tesoro para titular esta reseña es consecuencia lógica de la admiración profesada durante la excelente rendición que nuestros jóvenes hicieron el pasado miércoles de la Patética (apasionada) de Chaikovsky, para orgullo manifiesto de familiares, amigos y extraños.

Bajo la dirección atenta y minuciosa del valenciano Josep Vicent, la enorme orquesta ofreció una versión desesperada, muy trágica y ocasionalmente siniestra, de una obra que agradece todas estas connotaciones. Fue una lúcida reflexión sobre el atormentado carácter de su autor, abundando en significativas pausas y ralentizaciones que provocaron incluso una duración algo desmesurada. También en el vals hubo momentos para la melancolía y la desesperanza, extremada en el pesimista final Adagio lamentoso. Sólo la enérgica y apabullante pero no embarullada marcha nos dio un respiro. Abundó coordinación y entusiasmo, sensacionales solos y conjuntos, por ejemplo en los contrabajos, pero también hubo algunos errores técnicos, ampliamente compensados con enorme ímpetu y emotividad.

Antes, la también considerable plantilla convocada para la pieza concertante de Beethoven, le hizo sonar robusta y con un impecable dominio técnico, fruto del talento y del esfuerzo, a pesar de que la dirección de Vicent fue más lánguida, especialmente a partir del Largo. Al piano, Margarita Höhenrieder, ofreció un trabajo eficiente pero de articulación agarrotada y severa, si bien en las cadencias logró extraer muchas de las posibilidades expresivas de este magnífico concierto nº 1 del alemán.


Artículo publicada en El Correo de Andalucía el 1 de julio de 2011

domingo, 26 de junio de 2011

DUELO DE BAJOS EN LA ESPAÑA NEGRISIMA DEL DON CARLO DE DEL MONACO

Crítica de Ópera

Música de Giuseppe Verdi. Libreto original de François-Joseph Méry y Camille du Locle. Pedro Halffter, director musical. Giancarlo del Monaco, dirección escénica. Voces: Ievgen Orlov, Kamen Chanev, Ángel Ódena, Fiorenza Cedolins, Dolora Zajick, Dmitri Ulianov, Aurora Amores. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y Coro de la A.A. del Teatro de la Maestranza. Teatro de la Maestranza. Viernes 24 de junio de 2011



A falta de una tan largamente anhelada La forza del destino de producción propia, el Maestranza se ha aliado convenientemente con otros coliseos españoles – Bilbao, donde se estrenó en septiembre pasado, Oviedo y Tenerife – para ofrecernos la siguiente ópera en el catálogo verdiano, y seguramente la más ambiciosa, de la mano del irregular Giancarlo del Monaco. En lugar de su versión milanesa de 1884, con un acto menos, hubiese sido preferible la posterior de Módena, que recuperaba en esencia y sin ballet la original francesa.

El joven bajo Ievgen Orlov
La quinta escenografía que le hemos podido ver en este teatro se resuelve de forma grisácea y discreta. Su base conceptual, una innecesariamente omnipresente cámara en cuyas paredes se reflejan los límites del Imperio de Felipe II, que no hace sino saturar la escena, no es exactamente audaz ni ingeniosa; y su parafernalia retro, con un fastuoso vestuario y una impactante imaginería, especialmente en el Auto de fe, contrasta con unos fondos decepcionantes. La dirección de actores parece inclinarse una vez más por una escuela de cine mudo, con movimientos de masas torpes y mecánicos, e individuales rutinarios y ridículos, tanto que sin ánimos predispuestos al drama, la risa hubiera brotado en más de una ocasión como si de una parodia se tratase.






La veterana mezzo Dolora Zajick
En un principio las voces parecían arruinar literalmente la espléndida partitura. Sólo la naturalidad y generosidad de Dolora Zajick, dando vida a una improbable Princesa de Éboli, se impuso a la frialdad canora del ucraniano Ievgen Orlov, la carencia de peso y volumen de la soprano lírica Fiorenza Cedolins, y la ausencia de química entre Ángel Ódena y el búlgaro Kamen Chanev, cuyo Dúo de la amistad acusó falta de legato y mecanicismo extremo. Tras el intermedio sobrevino un impactante dramática y musicalmente Acto III, con un excelente duelo de bajos, Orlov y el muy siniestro Gran Inquisidor Dmitri Ulianov, precedido por un notable Ella giammai m'amó a cargo del primero, y un muy bien resuelto cuarteto Sospetto fatale. A partir de ahí todas las voces parecieron encontrar su rumbo salvo la del aún desentonado, gritón y grotesco Kanev. Ódena por su parte corrigió en parte su exceso de vibrato, Cedolins logró imbuir a su personaje de mayor emotividad, y Zajick cautivó aún más con O don fatale que con Nel giardin del bello del primer acto, cantado con dominio técnico pero sin mucha gracia.

Una vez más tenemos que congratularnos por disfrutar de tan espléndida orquesta en el foso, de la que Halffter supo extraer las mejores prestaciones técnicas y expresivas, atento como siempre al detalle y a la transparencia, y compensando en más de una ocasión la ausencia de emotividad en una ópera cuyas falsedades históricas se perdonan por su hondura dramática y sentimental. Del coro basta decir que cumplió con las expectativas que cada vez con más confianza depositamos en sus miembros.

Crítica publicada en El Correo de Andalucía el 26 de junio de 2011

sábado, 25 de junio de 2011

CONFUCIO Más interés estético que dramático

Título original: Confucius
China 2010, 125 min.
Dirección Hu Mei Guión Chan Khan, Jiang Qitao, He Yanjiang y Hu Mei Fotografía Peter Pau Música Zhao Jiping Intérpretes Chow Yun Fat, Zhou Xun, Chen Jianbin, Yao Lu, Zhang Xingzhe, Ren Quan, Ma Qiang, Li Wenbo Estreno en España 24 junio 2011

Uno de los más carismáticos actores asiáticos, Chow Yun Fat, da vida al legendario político y filósofo Confucio en esta superproducción de la realizadora china Hu Mei. El intérprete compagina sus trabajos en Hollywood (Ana y el rey, El monje) con otras superproducciones orientales, como Tigre y dragón de Ang Lee o La maldición de la flor dorada de Zhang Yimou, director de vistosos trabajos del que esta cinta parece ir a remolque gracias a su indiscutiblemente impactante acabado formal y estético. Pero más allá de esa impecable factura no encontramos un retrato ni de lejos apasionante del personaje. Centrándose en su vida política, empeñado en la unificación de los diversos estados chinos quinientos años antes de Jesucristo, chocan sus inocentes y ridículos planteamientos, como si apenas se hubiese logrado ingenio alguno para retratar la fuerza intelectual del personaje a la hora de convencer a sus supuestos enemigos. Proveniente de la televisión, la directora parece abandonarse a las segundas unidades y a la magia de los efectos especiales la recreación de escenas épicas y batallas espectaculares, mientras acusa en las secuencias intimistas, excesivamente dialogadas, un manejo algo rudimentario de la cámara y la mesa de montaje. Un ejemplo del pujante cine épico chino, inclinado en esta ocasión más hacia el puro didactismo que a la socarronería juguetona de las películas del director de La casa de las dagas voladoras. Por otro lado resulta inevitable sentirse distanciado de una narración afín a quienes estén familiarizados con los episodios históricos plasmados, por lo que su mero interés estético cobra aún más relevancia.

martes, 21 de junio de 2011

PACO CANO PRESENTA SU MÚSICA, ESCRITA CON EL CORAZÓN

Recámara. Recital de canciones y música de cámara de Paco Cano
Mónica Rengel, soprano. Javier Rodríguez, tenor. Jesús Campos y Rocío Vilchez, piano. Eduardo Rodríguez, contrabajo. Javier León, clarinete. Gonzalo Castelló, viola. Cuarteto Da Capo: Laura Rubiales y María Sansón, violines; María Manchón, viola; y Beatriz González, cello. Escolanía de Los Palacios, voces blancas.
Centro Cultural Cajasol. Sala Joaquín Turina. Lunes 20 de junio de 2011.

Cuarteto Da Capo
Bajo pretexto de la dichosa crisis son muchas las manifestaciones culturales que han ido desapareciendo, siendo una de las más llamativas el espléndido ciclo de cámara que ofrecía el Centro Cultural Cajasol hasta hace apenas unos meses. Sin embargo esta misma situación ha provocado que muchos músicos locales hayan agudizado su ingenio para seguir ofreciendo espectáculos procurando cierta garantía de calidad. Es el caso de los miembros de la Orquesta Barroca de Sevilla, que nunca hasta ahora habían ofrecido tantos conciertos, bajando naturalmente su caché profesional, pero manteniendo siempre la categoría que les caracteriza. En otros casos son las formaciones que intentan resurgir sobreviviendo sólo con capital privado, como ocurre con la Orquesta Filarmónica Bética, presentada hace unos días y con vocación de orquesta escénica, para acompañar espectáculos de danza, teatro, zarzuela y ópera.

Pero una de las propuestas más insólitas y sanas nos llegó el pasado lunes con un recital curioso y entrañable centrado en composiciones de un melómano de toda la vida y profesional de la música en nuestra ciudad. Se trata del profesor Francisco Cano, dedicado tanto a la música clásica como al jazz desde diversas formaciones hispalenses, combinándolo con la composición. Sin embargo tenía la deuda pendiente de ofrecer en público un ramillete sacado de la recámara de su corazón, formado por piezas de cámara y canciones, y aglutinando todo un universo de influencias, desde la música cinematográfica a la de cámara estricta, leves toques de jazz y música popular, y demostrando que también se puede hacer música por encima de cualquier moda o corriente, haciendo simplemente la suya, la que le gusta y motiva. Claro que los resultados no siempre son iguales, pero en general se trata de una obra amena y sincera, sin pretensiones ni artificios, que van desde el ritmo sincopado al lirismo contenido.

Para su puesta de largo contó con un buen puñado de jóvenes dedicados en nuestra ciudad a la música, con el Cuarteto da Capo ofreciendo versatilidad y coordinación en sus juegos de cuerdas, acompañadas por Eduardo Espínola al contrabajo, el estupendo clarinetista Javier León González, que protagonizó una de las páginas más inspiradas de la noche, Noviembre, así como un excelente duelo con el violista Gonzalo Castelló Ferri en el Trío Mágico. El resto del elenco también mantuvo buen nivel, incluidos los niños de la Escolanía de Los Palacios en la simpática canción Niños, logrando que nos hiciéramos una idea de la inquietud lacerante en quienes han logrado encontrar un hueco, aunque sea humilde, en el difícil mundo de la interpretación musical. Muchos de ellos y ellas han pasado por multitud de conjuntos y han recibido formación de grandes nombres, muy especialmente quienes han tenido ocasión de trabajar con el Diván de Barenboim, lamentablemente en vías de extinción ante el inminente aterrizaje del nuevo gobierno en la Junta de Andalucía. Mucho nos tememos que ni una muestra de buena voluntad de la Fundación Barenboim-Said, por ejemplo en forma de rebaja en sus presupuestos económicos, por otro lado ficticia, en aras al buen fin de sus objetivos,  lograra frenar lo que no es sino una política de destrucción masiva de lo que otros que no fueron ellos hicieron.

Al margen de todas estas consideraciones, la del lunes fue una velada entrañable, un apunte mágico en la historia de un amante de la música, y una ocasión para comprobar el nivel alcanzado en la interpretación musical en nuestra ciudad. Lástima que contara con tan poca afluencia de público, insólito teniendo en cuenta que con sólo un puñado de amigos, alumnos, profesores y familiares de los intérpretes allí presentes, se hubiera llenado la sala. Esta ciudad tiene esos misterios insondables.

domingo, 19 de junio de 2011

RECUPERACIÓN DE LA HISTÓRICA ORQUESTA BÉTICA FILARMÓNICA DE SEVILLA

Programa de mano de un concierto
de la OBF ofrecido en 1983

La incorporación de una orquesta a la vida cultural de una ciudad que cuenta con dos de los mejores conjuntos de España en el ámbito sinfónico y en el de la música barroca, así como otras espléndidas formaciones especializadas en música antigua y de vanguardia, supone sin duda una excelente noticia para el melómano local.

El pasado viernes 17 de junio tuvo lugar en el Paraninfo de la Universidad Pablo de Olavide, clausurando el IX Ciclo de Música de Cámara de esta institución académica, la presentación de la nueva Orquesta Bética Filarmónica, eclipsada y más tarde inactiva desde que su plantilla pretendiera integrarse sin éxito en la de la recién creada Orquesta Sinfónica de Sevilla. Aquella formación de entonces no alcanzaba los parámetros de calidad exigibles a las puertas del siglo XXI, como demuestra por ejemplo la mala impresión que causó en el compositor Elmer Bernstein cuando la dirigió en 1980 en el seno del I Festival Internacional de Cine de Sevilla. Sin embargo hablamos de un conjunto pionero dentro de la música en Andalucía.

La Orquesta Bética de Cámara en 1923, frente
al Teatro Lloréns de la Calle Sierpes de Sevilla
Fue creada como Orquesta Bética de Cámara por Falla en marzo de 1923, con ayuda del violonchelista Segismundo Romero y el Maestro de Capilla de la Catedral de Sevilla Eduardo Torres, con el fin de estrenar en versión concierto El retablo de Maese Pedro. Acordada su continuidad, su presentación oficial tuvo lugar hace exactamente ochenta y siete años en el Teatro Lloréns, cuya recuperación parece estar en la agenda del nuevo consistorio municipal. Hasta 1936 su dirección corrió a cargo de un joven Ernesto Halffter, constituyéndose en 1964 como Orquesta Filarmónica, y adoptando a mitad de los 70 el nombre con el que actualmente la conocemos.

Equipo directivo de la nueva OBF
En todos estos años su archivo documental y sonoro ha crecido considerablemente. Mientras su vicepresidenta, Inmaculada Hernández, buscaba sede para el mismo, tras el desalojo sufrido de Santa Lucía, encontrándolo definitivamente en la Pablo de Olavide gracias a la Vicerrectora de Participación Social Rosalía Martínez, surgió la saludable idea de reconstituir la orquesta con algunos de sus integrantes históricos, pero enriqueciéndola con abundante savia nueva. Con José Salazar como Presidente, José Yáñez como gerente, y la joven Juany Martínez de la Hoz Casas, alumna entre otros de George Pehlivanian, como directora, se produjo el feliz reencuentro ante un público entusiasmado y agradecido. Ya se perfila a partir de septiembre una temporada centrada en su repertorio histórico, del que aseguran custodiar numerosas partituras inéditas, tanto de la Filarmónica como de su versión reducida clásica, la Bética de Cámara.

Presentación a cargo de Rosalía Martínez
en el Salón de actos de la Pablo de Olavide
El programa diseñado para su presentación se centró en música muy española, sobresaliendo la coherencia y compenetración de las familias instrumentales. Una Suite nº 1 de Carmen de Bizet resuelta con solvencia y agilidad; la Danza nº 1 de La vida breve de Falla acertada en tempi y matices; las Danzas Sinfónicas de Turina algo deficientes en sutileza e intimidad pero con una Orgía enérgica y contundente; finalmente, Sevilla de Albéniz despachada con notable sentido de la musicalidad. Y eso que las condiciones acústicas y climáticas de la sala no acompañaron precisamente.


Artículo publicado en El Correo de Andalucía el domingo 19 de junio de 2011


"Sevilla" de la Suite Española de Albéniz, dirigida y orquestada por Rafael Frühbeck de Burgos con la Sinfónica de Chicago

UN CUENTO CHINO sobre el desencanto y la esperanza

Argentina-España 2011 90 min.
Guión y dirección Sebastián Borenzstein Fotografía Rodrigo Pulpeiro Música Lucio Godoy Intérpretes Ricardo Darín, Huang Sheng Huang, Muriel Santa Ana, Enric Rodríguez, Iván Romanelli Estreno en España 17 junio 2011

Con el paso de los años la presencia de Ricardo Darín en una película se ha convertido en un imán para atraer al público, y algo así parece le vaya a ocurrir a esta película. Sin haber estrenado nada entre nosotros, tras dos films y varias series de televisión en Argentina y México, Sebastián Borenzstein aterriza en nuestras pantallas con una amable y simpática fábula sobre la amistad y la necesidad de afecto incluso en aquellos personajes que, por propia impostura, adoptan una posición escéptica y ermitaña ante la vida. Una situación absurda dentro de una película en la que abundan las anécdotas con esta calificación, desencadena una relación forzada en la que la falta de entendimiento irá provocando numerosos gags cómicos, algunos francamente divertidos. Pero la sensación de situación alargada y repetitiva demuestra que no hay mucho sobre lo que divagar o que el análisis carece de profundidad. Las heridas del pasado, la cerrazón, la falta de apertura al amor y al afecto, se van convirtiendo en piedras angulares de una cinta que logra el aprecio del público, dispuesto a reír a toda costa y a dejarse arrastrar por una historia sencilla y agradable como ésta. Dentro de su puesta en escena también sencilla y austera hay espacio para algunas secuencias de acabado formal virtuoso, como aquella con la que se inicia la función, o la que explica la mirada obtusa que el protagonista mantiene ante una vida y un mundo que considera absolutamente absurdos.

sábado, 18 de junio de 2011

EL ÁRBOL El dominio de la Naturaleza

Título original: The Tree
Australia-Francia 2010 102 min.
Guión y dirección Julie Bertucelli, según la novela de Judy Pascoe Fotografía Nigel Bluck Música Grégoire Hetzel Intérpretes Charlotte Gainsbourg, Marton Csokas, Morgana Davies, Aden Young, Gillian Jones, Christian Bayers, Tom Russell, Gabriel Gotting, Zoe Boe Estreno en España 3 junio 2011 (Sevilla 17 junio)


Hace algunos, bastantes, años éste era el tipo de películas que triunfaban, que la gente quería ver. Cintas con sentimiento, con historias sobre el amor, la vida y la muerte, con las que todas las personas pudieran identificarse, con las que poder aprender algo y aplicarlo a nuestras propias existencias. Ahora que lo único que parece triunfar es el puro artificio técnico, la montaña rusa de efecto inmediato y fulminante digestión, que apenas deja secuelas, películas como la que nos ofrece Julie Bertucelli quedan marginadas a un nivel independiente y minoritario, con escasa divulgación y despreocupada promoción. Una insólita coproducción entre Francia y Australia, que importa del primero una realizadora más experimentada en la segunda unidad, en la que ha trabajado para maestros como Tavernier o Kieslowski, y una actriz por cuyas venas corre también sangre inglesa (su madre es Jane Birkin). Ambientada en los espacios naturales del estado de Queensland en Australia, Bertucelli imprime una sensibilidad eminentemente femenina en esta historia sobre las fuerzas de la naturaleza, sobre la pérdida de un ser querido y su reencarnación en la propia naturaleza, con la educación emocional y sentimental de una caprichosa y chantajista niña como telón de fondo. Película sobre la pérdida, su asunción y superación y las segundas oportunidades, de ritmo convenientemente pausado y excelentes interpretaciones, especialmente la niña referida. Y sobre todo película sobre la supremacía absoluta de la Naturaleza, su majestuosidad y su dominio absoluto, de lo que constituye demostración certera la enigmática secuencia en la que la niña queda maravillada y luego aterrorizada por el comportamiento de una medusa en el fondo del mar.