lunes, 31 de julio de 2023

INCIVISMO Y ABANDONO EN SEVILLA: LA CARTUJA

Aparcamiento incívico e improvisado en el acerado junto al CAR

Aunque éste sea un blog fundamentalmente de cine y música, de vez en cuando aprovechamos para reflexionar o denunciar sobre ciertos aspectos relacionados sobre todo con Sevilla. Para quien, como yo, tanto ama su ciudad, su gestión y su ciudadanía provocan también mucho dolor, debido a la dejadez y a la falta de civismo, lo que a menudo convierte la ciudad en algo muy lejano a lo que merece y deseamos quienes sí cumplimos unas normas mínimas de convivencia.

Aparcamiento incívico e improvisado en la zona ajardinada junto al Hotel Barceló

Para empezar esta ronda de denuncias, nos hemos fijado en el aspecto tan deteriorado que presenta la que una vez fue la joya de la modernización de la ciudad, la Isla de la Cartuja. Dos cuestiones nos han llamado especialmente la atención en los últimos años, por un lado el uso indiscriminado que de sus aceras y paseos hacen los vehículos de quienes, fundamentalmente, deciden pasar una jornada en Isla Mágica sin pasar por el cómodo aparcamiento dispuesto para ello, y que sólo supone desembolsar una cantidad mínima creo que de tres o cinco euros.

Paseo fluvial invadido junto al Teatro Central. Un vehículo circula libremente por esta zona prohibida al tráfico

El acerado junto a las instalaciones del CAR se convierte así en un improvisado, incómodo y desagradable aparcamiento que impide a los peatones pasear por él, obligándoles a ocupar el carril bici y desplazando éstas en más de una ocasión. Pero aún peor es haber convertido el paseo fluvial junto al Guadalquivir en aparcamiento provisto incluso de los consabidos gorrillas. Más allá incluso del Teatro Central es raro no encontrar en fines de semana coches aparcados impidiendo el uso para el que fue diseñado dicho paseo, el disfrute de peatones y bicicletas. Rara vez pasa por allí la policía, local o nacional, para impedir dicho infortunio e imponer las consabidas multas.

Cancela rota de entrada a la pasarela sobre el río

Y no dejamos el paseo fluvial para denunciar el cierre durante años de la pasarela que nos hacía disfrutar de tantos y agradables paseos sobre el río. Suponemos que el cierre se produjo para evitar que la chavalería lo utilizara como trampolín con el que zambullirse temerariamente en el insalubre río, si bien como remero y piragüista aficionado que fui, las caídas que sufrí y los baños voluntarios que me di en él, nunca me provocaron ningún desajuste físico. Como cabía imaginar, cerrar la pasarela no impidió que los chavales siguieran utilizándola como puente para la diversión, mientras fuimos el resto de la ciudadanía, quienes perdimos el placer de pasear por él. Pagamos justos por pecadores.

Cancela cerrada a la salida de la pasarela sobre el río

Sin embargo hace tiempo que el precinto de la cancela  de entrada a la pasarela fue roto, también la cancela, pero el de salida sigue intacto, por lo que el abandono municipal ha dejado la pasarela seriamente dañada, síntomas que se perciben también en la barandilla seccionada para facilitar el baño de los gamberros. Una vez más, falta mantenimiento en una ciudad que siempre se reivindica de cara al turismo y la historia. Es sólo una de las muchas vergüenzas que denunciaremos, mientras el ánimo y el cuerpo nos lo permita, en próximas entregas.

Barandilla seccionada en la pasarela sobre el río

Fotos tomadas el pasado sábado 29 de julio de 2023

DON JUAN La peor versión de un mito clásico

Francia 2022 100 min.
Dirección
Serge Bozon Guion Serge Bozon y Axelle Ropert Fotografía Sébastien Buchmann Música Benjamin Esdraffo, Laurent Talon y Mehdi Zannad Intérpretes Tahar Rahim, Virginie Efira, Alain Chamfort, Jehnny Beth, Damien Chapelle, Louise Ribiere Estreno en el Festival de Cannes 22 mayo 2022; en Francia 23 mayo 2022; en España 28 julio 2023

De vez en cuando, el actor y guionista Serge Bozon dirige una película. De sus cuatro títulos anteriores en este cargo sólo apreciamos haber visto la excéntrica comedia Madame Hyde, con una divertida Isabelle Huppert como protagonista. Aquello tenía su gracia, ésta ninguna. Tampoco es que lo pretenda, quizás lo único que intente es analizar desde un prisma contemporáneo la mítica figura del Don Juan, el que inmortalizaron Tirso de Molina, Zorrilla, Mozart y Moliére. La cinta está más cerca de este último que de los anteriores, aunque se permita utilizar en su banda sonora la obertura de la más famosa de cuantas óperas se han compuesto sobre el personaje, en unas versiones antiquísimas que dan buena muestra del carácter extravagante y caprichoso de la función.

Desde luego para Tahar Rahim (Un profeta) y Virginie Efira (Benedetta) se trata de un capítulo muy particular de sus filmografías, especialmente por el carácter premeditadamente bizarro de la propuesta. Los referentes son relativamente claros, con la comedia musical al estilo Jacques Demy y la puesta en escena híbrida entre la austeridad de un Rohmer y el colorismo de Leconte, Bozon no encuentra sin embargo el tono justo para llevar a buen puerto su irritante e insufrible oferta, que ni acierta en analizar el mito del conquistador impulsivo en tiempos modernos, ni a empoderar a una Julie/Elvira que aparque el carácter rancio del original, ni a situar en su justa medida el personaje del padre/comendador y su diabólica venganza que aquí no lo es tanto.

Pero mientras la siempre exquisita Efira encaja en su papel, Rahim no lo hace en absoluto, y parece todo el tiempo ausente y falto de inspiración, incluso cuando canta no mal del todo las nada estimulantes canciones que firma Benjamin Esdraffo. Al final lo que más nos sorprende es nuestra capacidad de resistencia, siempre a la espera de que en algún momento surja un rayo de inspiración que justifique haber sufrido tan soporífera y ridícula experiencia, más allá de disfrutar de sus carismáticos protagonistas, que en el caso de ella se multiplica en diversas facetas y aspectos, como si de una muñeca Barbie se tratase.

martes, 25 de julio de 2023

TIERRA DE NUESTRAS MADRES La España vaciada y agredida

España 2023 88 min.
Guion y dirección
Liz Lobato Fotografía Ismael Blanco Música Luis y Jeremías Tejera Intérpretes Saturnino García, José Luis Cruza, Milagros Torres Perales, Carlos Alberto Márquez, Néstor Espada, Luis Miguel Torres Clemente, Rosa Aranda Medrano, Antonio José Novillo, Pilar Rivera, Juliana Sesmero, Maruja López Santos Estreno en el Festival de Málaga 12 marzo 2023; en salas 20 julio 2023


Condenada a una exhibición muy limitada, el debut en la dirección de la hasta ahora actriz Liz Lobato (Salir del ropero, Ánimas, En las estrellas) es sin embargo un producto fresco y diferente entre tanto material prefabricado. La suya es una película hecha con pocos medios pero con mucho cariño y más intención, que retrata esa España vaciada y abandonada a la que nadie, y mucho menos las instituciones públicas, prestan atención. Ambientada en un pueblo de La Mancha, sus habitantes sufren la especulación más agresiva y capitalista imaginable aprovechando las deudas contraídas por la ludopatía reinante, resultado también de la manipulación mediática y la falta de formación generalizada.

Lobato echa mano de un elenco prácticamente amateur, lo que se nota en el resultado más de forma positiva que al contrario, por la frescura y la naturalidad que emana de cada una y uno de sus personajes. Confía la narración a una cabra, a la que pone voz su propia y anciana madre, lo que contribuye aún más a dotar al conjunto de ese aspecto surrealista y esperpéntico que tiene la película y que entronca con aquel cine rural y en blanco y negro que tantas veces cultivaron cineastas como Berlanga o Bardem. Y basa su análisis en las nuevas invasiones culturales e ideológicas, también inmobiliarias, a las que nuestra pereza y conformismo no hacen frente, para lo que no duda en comparar la situación con las luchas antinapoleónicas que nos libraron del invasor hace más de dos siglos. En el camino, toda esta inventiva, frescura y valentía con la que la directora asume su nuevo rol, pasa por altibajos narrativos y falta considerable de tensión, no obstante lo cual se disfruta por su comicidad y resuelta originalidad, llena de ocurrencias como la de confiar el personaje protagonista, una mujer de pueblo a la antigua usanza, a Saturnino García, galardonado en Málaga por un papel que potencia aún más su condición de actor inclasificable, después de que en 1995 fuera galardonado con el Goya ¡al mejor actor revelación! por Justino, un asesino de la tercera edad, sin tener en cuenta su veteranía en la vida y la profesión. Ahora habría que inventar un premio no binario para reconocer su excelente trabajo.

Otros aciertos es su luminosa fotografía en blanco y negro y su generosa banda sonora, resuelta con pocos instrumentos pero mucha inventiva musical. Merece destacar también la presentación de cada una y uno de los personajes, a fuerza de fotografía antiguas y una entrañable memoria colectiva, aunque a menudo se caiga en el anacronismo entre los personajes y las épocas que les debió tocar vivir. Con todo, se trata de un soplo de aire fresco dentro de un panorama muy mediatizado y demasiado controlado, y por tanto un muy prometedor debut de otra mujer realizadora, que son quienes más agradables y revolucionarias sorpresas nos están dando a la afición y la crítica.

OPPENHEIMER Una demostración de fuerza

USA 2023 180 min.
Guion y dirección
Christopher Nolan, según el libro de Kai Bird y Martin J. Sherwin Fotografía Hoyte van Hoytema Música Ludwig Göransson Intérpretes Cillian Murphy, Emily Blunt, Robert Downey jr., Matt Damon, Josh Hartnett, Florence Pugh, Jason Clarke, Alden Ehrenreich, David Krumholtz, Ben Safdie, Kenneth Branagh, Tom Conti, Rami Malek, Gary Oldman, Casey Affleck, Tony Goldwyn, Matthew Modine, Jack Quaid, Louise Lombard, James D’Arcy, Josh Zuckerman Estreno en España 20 julio 2023; en Estados Unidos 21 julio 2023


En su cine como director, Christopher Nolan siempre se ha caracterizado por rizar el rizo, sobre todo a nivel estético y narrativo, con auténticos laberintos como Origen, Interstellar, Dunkerke o Tenet, y partiendo de aquel mítico Memento que puso el nivel de originalidad tan alto que muchos pensamos sería incapaz de repetir fórmula. Lo ha conseguido, ofreciendo siempre productos muy cuidados, técnicamente novedosos e impolutos y narrativamente sofisticados. Es lo que ofrece también en esta compleja biografía de J. Robert Oppenheimer, el científico que lideró el Proyecto Manhattan que derivó en el arma más mortífera y agresiva que jamás haya perpetrado el hombre, la bomba atómica, y que le convirtió en una marioneta del sistema que más veces se auto flagela y pone en entredicho aunque al final nunca pase nada y todo siga igual. Víctima de su propia megalomanía, Nolan necesita tres horas para contarnos el ascenso y caída de este moderno Prometeo, que como su propio prólogo manifiesta, fue condenado al tormento permanente. Una tortura que en su caso vino de la mano de sus filiaciones al partido comunista norteamericano, propiciadas más por sus escarceos amorosos que por sus propias convicciones.

Plantearse desde un punto de vista ético y moral los desastres que habrían de provocar su ingenio científico, abrió esa puerta del escarnio y la persecución pública a la que tan proclive es la sociedad y la política bienpensante, católica y conservadora estadounidense. El momento fue tan proclive como la caza de brujas del macartismo, y la base un encuentro con el presidente Truman – una brevísima pero muy intensa intervención del camaleónico Gary Oldman – que aclaró lúcidamente quién apretó el botón de la hecatombe y la ignominia presuntuosa del hombre, sobre todo cuando se trataba más de una demostración de fuerza a las puertas de la guerra fría que del remedio a una guerra que se prolongaba y mataba a más soldados de lo esperable, y que en realidad se encontraba prácticamente controlada. Todo esto se cuenta de forma compleja y minuciosa en esta última filigrana de Nolan, más cerca quizás de otros cineastas como Oliver Stone que de su propio lenguaje, cuyo guion, bastante pomposo y pretencioso en sus líneas de diálogo por cierto, también firma el director, como todos sus trabajos anteriores. Lástima que ese guion acuse la falta de rigor respecto al Proyecto Manhattan, mucho más complejo y sofisticado de lo que simplifica la película a pesar de sus tres horas de duración, limitado al poblado Los Álamos construido ex profeso de forma tan peregrina como simplista. Tampoco atina Nolan a la hora de narrar en su primer tercio la carrera académica y científica del protagonista. Hay además una maraña de personajes que enturbian el seguimiento de la película, aunque para ello se nutra de un reparto prodigioso en el que más de uno y una se lucen considerablemente, de manera especial la abnegada y fatigada esposa de Oppenheimer a la que da vida Emily Blunt, y el misterioso director de la agencia de energía atómica al que da vida un sorprendente Robert Downey jr.

Disfruta la cinta de una espléndida fotografía que combina color y blanco y negro del artista de la luz Hoyte van Hoytema. Hay sin embargo demasiada música, omnipresente, del más que interesante Ludwig Göransson, lo que tampoco facilita la consideración del film como obra redonda, a pesar de lo cual no nos cabe sino admirar la capacidad de Nolan para sorprender y entretener sin contar nada nuevo, que de autocríticas norteamericanas el cine está lleno, y la asunción del mea culpa es casi un sub género, esta vez por una bomba que mató de un tirón a cientos de miles de inocentes. Einstein no parecía desde luego entusiasmado con la empresa y así se constata en una secuencia crucial y muy reveladora de esta película desigual que contiene indiscutiblemente momentos de gran cine.

BARBIE La vida no es siempre de color rosa

USA 2023 114 min.
Dirección
Greta Gerwig Guion Greta Gerwig y Noah Baumbach Fotografía Rodrigo Prieto Música Mark Ronson y Andrew Wyatt Intérpretes Margot Robbie, Ryan Gosling, America Ferrera, Michael Cera, Rhea Perlman, Will Ferrell, Simon Liu, Emma Mackey, Kate McKinnon, Alexandra Shipp, John Cena, Ariana Greenblatt, Connor Swindells Estreno en España 20 julio 2023; en Estados Unidos 21 julio 2023

Cualquiera con un poquito de inquietud cinematográfica sabía que ésta no podía ser una aproximación simplista y meramente frívola al universo de las famosas muñecas Mattel. Con Greta Gerwig y su pareja Noah Baumbach al frente cabía toparse con un artilugio bastante más pretencioso y articulado en torno a algún tipo de mensaje, especialmente de tono feminista. Pero también es cierto que ese mismo motivo invitaba a desconfiar del resultado final, por cuanto la joven 
realizadora (tiene todavía cuarenta años) no ha acertado en sus anteriores y sin embargo celebrados trabajos a plasmar todo el potencial del material que le ha servido de base, ni en la un tanto histérica y esquiva Lady Bird ni en la más pedante de cuantas adaptaciones ha tenido Mujercitas de Louise May Alcott. Si además añadimos a su esposo Noah Baumbach como guionista, que la ha dirigido en Frances Ha y Mrs. America, y es el responsable de otros celebrados a pesar de inocuos films como Historia de un matrimonio o Ruido de fondo, la desconfianza crece. No podemos sin embargo negar al producto cierta complacencia en lo kitsch, con una puesta en escena hortera y divertida, un elenco de personajes atractivo, con todas las Barbies y Kens imaginables tomando cuerpo y forma, y una querencia por el chiste y el homenaje bien perfilado, que hace de la experiencia un disfrute de manera considerable.

A ello se une un marketing tan esmerado que ha convertido su estreno en el más exitoso de una cartelera veraniega plagada de estrenos estrella, arrastrando con ello el de otra película del muy mediático Christopher Nolan, Oppenheimer, muy codiciado también en un mismo fin de semana que algunos han bautizado como Barbenheimer. Tan divertido como la película es comprobar, al menos en sus primeros días de exhibición, el afán del público por acudir a la cita disfrazado de las famosas muñecas y muñecos, toda una fiesta que se perpetúa en la primera mitad de una película que arranca certeramente con una plasmación en estilo 2001 de la razón por la que Ruth Handler (interpretada por Rhea Perlman, protagonista de la serie Taxi y esposa de Danny DeVito) inventó la muñeca en los cincuenta del pasado siglo, para sustituir los muñecos que servían a las niñas para aprender a ser mamás y amas de casa por otras en las que poder reflejarse como cánones de belleza y mujeres independientes y empoderadas con profesiones liberales. El empeño de Gerwig y su protagonista y productora Margot Robbie, reside en desmantelar ese propósito con fines feministas, convirtiendo el producto Mattel en otro mecanismo de control y poder de un país experto en hacerlo de manera discreta y disimulada, creando así un estereotipo de mujer que lejos de liberar a las niñas, las limita y traumatiza si no alcanzan unos parámetros determinados.

Pero la empresa una vez más le sale rana a Gerwig, que no sabe manejar de forma eficiente y clarificadora estos pormenores, con lo que al final todo queda en un relumbrón divertido y jocoso, plagado de situaciones surrealistas y personajes que lo son todavía más (los interpretados por Will Ferrell o la Barbie extraña de Kate McKinnon), pero que en su recta final pierde el discurso y no alcanza a cerrarlo con la clarividencia y el ingenio que merece. Darle la vuelta a la vida real, con Ken tomando conciencia del machismo en ella y reclamando su poder en el mundo rosa que le constriñe, puede resultar lo más ingenioso y sorprendente del conjunto, y lo que de este modo mejor ayuda a plasmar la crítica al machismo imperante con la que Gerwig, Baumbach y Robbie han querido teñir su particular fábula con Barbie de protagonista.

miércoles, 19 de julio de 2023

EL CASO BRAIBANTI En tiempos de retroceso

Título original: Il signore delle formiche
Italia 2022 134 min.
Dirección
Gianni Amelio Guion Gianni Amelio, Federico Fava y Edoardo Petti Fotografía Luan Amelio Intérpretes Luigi Lo Cascio, Elio Germano, Sara Serraiocco, Leonardo Maltese, Anna Caterina Antonacci, Rita Bosello, Davide Vecchi, Maria Caleffi, Roberto Infurna, Giovanni Visentin, Fabio Zulli Estreno en el Festival de Venecia 6 septiembre 2022; en Italia 8 septiembre 2022; en España 14 julio 2023 (no en Sevilla)


Después abordar el tema en el documental Felice chi è diverso, el director de Lamerica y Las llaves de casa se empeña en profundidad en desvelar un doloroso caso judicial que enfrentó a finales de los años sesenta del pasado siglo a un notable dramaturgo, poeta y estudioso de las hormigas (haciendo gala a su título original), Aldo Braibanti, con los poderes públicos del momento. Acusado de plagio, una figura jurídica asignada para quienes se creen ejercían una influencia de tipo moral en jóvenes, y que no era sino una forma de encubrir la persecución de la homosexualidad. 
Llega el film en un momento tan oportuno, cuando los vestigios del fascismo, de los que también eran eco este tipo de persecuciones criminales, resurgen en su país y amenazan con hacerlo también en los países del entorno.

Se aprovechan estas alimañas empeñadas en tanta crueldad y la salvaguarda de un poder que estiman tan frágil que todo les parece una amenaza, de pueblos dormidos, sus conciencias y su mísera memoria, que acuden, estos sí influidos tanto por los medios como por el aparato desalmado de la confusión, a ejercer la libertad y la democracia sin pensar en que la llave la entregan a quienes una vez encerraban, sometían a vejaciones e incluso asesinaba a quienes no pensaban como ellos y no seguían los caminos convencionales del catolicismo, con todas sus consecuencias. En este contexto la película de Gianni Amelio se perfila no sólo como un producto necesario, sino como una película rotunda y contundente, de estructura férrea, magníficas interpretaciones - destacan Luigi Lo Cascio (La mejor juventud) y Elio Germano (Mi hermano es hijo único) - y una cuidada ambientación. Hay en esta película episodios que la emparentan con Te estoy amando locamente, como las terapias de choque con electricidad que tanto perjudicaron a miles de jóvenes, o los juicios sumarísimos basados en la protección de la moral cristiana. Como siempre son las voces de izquierdas, tanto desde un periódico afín al movimiento obrero como desde las protestas estudiantiles a pie de tribunal, quienes procuran despertar conciencias, pero éstas se resisten frente a la maldad subyacente de quienes cuando ejercen el poder procuran que nada huela a progreso y continuemos en la edad de piedra y sin ruedas.

Todo esto nos lo ofrece el director italiano, seguramente tan decepcionado como lo podamos estar muchos y muchas de nosotras, bajo el prisma de una hermosísima historia de amor, dolorosa e inexplicablemente terrible, cuando lo único a lo que deberían aspirar nuestros gobiernos es a que reine el amor, no la guerra y la discordia ni la incomprensión. Una historia de amor que se ilustra con ritmos y canciones de la época, pero también con conmovedores pasajes de Aida de Verdi, en la mítica versión que interpretaron Renata Tebaldi y Carlo Bergonzi y dirigió Karajan. Pero la primera desconfianza nos la merece el propio pueblo, tan proclive a traicionar y dar la espalda a quienes procuraron nuestra felicidad y la ampliación de nuestros derechos y libertades. ¿Cuándo la derecha se ha caracterizado por eso? Sólo el egoísmo y la materia les motiva. Como tantas otras veces, los éxitos de taquilla no han dejado apenas hueco para esta película, que apenas goza de una exigua distribución en nuestro país.