Mostrando entradas con la etiqueta Estrenos 2012. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estrenos 2012. Mostrar todas las entradas

sábado, 23 de noviembre de 2013

SUBMARINE Aires retros para una banal crónica de iniciación

Reino Unido-USA 2010 97 min.
Guión y dirección Richard Ayoade, según una novela de Joe Dunthorne Fotografía Eric Alexander Wilson Música Andrew Hewitt y Alex Turner Intérpretes Craig Roberts, Yasmin Paige, Noah Taylor, Sally Hawkins, Paddy Considine Estreno en España 31 octubre 2012 (en Sevilla 17 noviembre 2013)

La falta de digitalización de nuestros cines en circuito original y el uso en ellos de equipos de emisión domésticos hace que en lugar de llegar estrenos se recuperen títulos que se estrenaron en el país hace tiempo, como éste que lo hizo en octubre del año pasado. Ahora que tanto se lleva lo vintage no extraña que se utilice un estilo tan próximo al Free Cinema inglés para contarnos, una vez más, las desventuras del clásico chico con cara de desnortado en esa fatídica edad, o al menos de eso parecen querer convencernos los cineastas cuanto más independientes mejor, en la que se descubre el amor y las responsabilidades de la vida. En ésta lo primero le llega de la mano de una antipática y resabida compañera de colegio, mientras lo segundo consiste en afrontar y tratar de resolver la recurrente crisis matrimonial de sus padres. Su realizador debuta en el largometraje después de dirigir un documental y varios cortos y episodios de televisión, además de participar como actor en un sinfín de películas y series televisivas. Intenta insuflar ritmo a la cinta a base de un montaje veloz con multitud de brevísimas escenas pretendiendo transmitir estados de ánimo y vivencias con un estilo de manual aprendido, y con frases dicha a tal velocidad de vértigo que muchas veces impiden reflexionar sobre las posibles estupideces que nos están recitando, por lo que el conjunto se nos antoja en general deslavazado y poco interesante. El experimento hubiera mejorado si al menos el chico tuviera el carisma de Liam James, el joven protagonista de la reciente El camino de vuelta, por citar un ejemplo de chaval con estas características, y ella un poquito más de encanto. Por quedarnos con algo de este desangelado producto destacaríamos las tribulaciones del protagonista para salvar la relación de sus padres, actuando a menudo como el periscopio del submarino del título, aún a costa de su propia felicidad, y las canciones en tono pop también retro del joven Alex Turner, líder del grupo Arctic Monkeys. Algo debió de verle al proyecto Ben Stiller, que decidió convertirse en su productor ejecutivo e incluyó a su director entre los protagonistas de Los amos del barrio, junto al propio cómico americano, Vince Vaughn y Jonah Hill.

sábado, 9 de febrero de 2013

INFANCIA CLANDESTINA Frentes abiertos

Argentina-España-Brasil 2012 112 min.
Dirección Benjamín Ávila Guión Benjamín Ávila y Marcelo Müller Fotografía Iván Gieransinchuk Música Marta Roca Alonso y Pedro Onetto Intérpretes Teo Gutiérrez Romero, Ernesto Alterio, Natalia Oreiro, César Troncoso, Cristina Banegas, 
Violeta Paludas, Mayorna Neiva, Douglas Simon, Candelaria Irigoyen
Estreno en España 21 diciembre 2012

Hay dos películas que se vienen a la memoria viendo esta nueva crónica sobre la dictadura militar en Argentina. Una es La historia oficial, que Luis Puenzo, productor de esta película, dirigió en 1985 en torno a las consecuencias que ese infame período del país hermano tuvo en el pueblo. Y la otra es Un lugar en el mundo (1992) de Adolfo Aristarain, por contar una historia desde el punto de vista de un niño, cuidando cada detalle para que el chico fuese siempre testigo de la información dramática del film. También Benjamín Ávila ha cuidado ese detalle, aunque para narrarnos algo más terrible y desgarrador que la utopía que mostraba el film de Aristarain. Se trata de una familia condicionada por la persecución, la clandestinidad y el peligro continuo; los padres pertenecen al Ejército Montonero, con base peronista y resistencia activa a la dictadura militar de Videla, y eso naturalmente influye de manera decisiva en la pubertad del hijo mayor, sus relaciones con los demás miembros de la familia, especialmente su tío y su abuela, con sus compañeros y compañeras de escuela, y el primer amor, hasta desembocar en terribles y violentas consecuencias. Un proceso de madurez forzada y acelerada, con varios frentes abiertos, que el equipo técnico y artístico del film asume con mayor sutileza de la que se suele emplear en este tipo de tragedias, momentos emotivos y en general una evidente pericia para mantener en interés. Su discurso sin embargo es ambiguo, pues si bien es evidente desde los títulos de crédito iniciales que critica y ataca los sistemas autoritarios y fascistas, no parece congraciarse bien con los métodos expeditivos empleados por la resistencia, en cuanto tienen los efectos colaterales que en la película experimentan fundamentalmente el niño y su sufrida abuela, episodios que el propio director del film sufrió en primera persona cuando tenía la edad de su joven protagonista.

martes, 15 de enero de 2013

DOBLE SESIÓN DE DIBUJOS ANIMADOS Educación en la diferencia

EL ALUCINANTE MUNDO DE NORMAN

Título original: ParaNorman
USA 2012 92 min.
Dirección Chris Butler y Sam Fell Guión Chris Butler Fotografía Tristan Oliver
Música Jon Brion Voces (originales) Kodi Smit-McPhee, Tucker Albrizzi, Christopher Mintz-Plasse, Leslie Mann, Anna Kendrick, John Goodman, Casey Affleck, Jeff Garlin, Jodelle Ferland Estreno en España 21 diciembre 2012

Es asombroso cómo ha evolucionado la animación artesanal stop-motion hasta el punto de apenas evidenciar distinción con la animación digital por ordenador, y esta propuesta es una buena muestra de ello. Especializado en storyboards de las anteriores películas de la productora Laika Entertainment, La novia cadáver y Los mundos de Coraline, Chris Butler debuta en la dirección junto a Sam Fell y escribiendo él mismo el guión de esta película que guarda significativas coincidencias con los títulos referidos y con otros del universo de Tim Burton como Pesadilla antes de Navidad y Frankenweenie. Ese sello se nota incluso en la elección del compositor de la banda sonora, sea Danny Elfman, Bruno Coulais o, en este caso, Jon Brion, colaborador en las primeras películas de Paul Thomas Anderson, y tan alejado de los habituales músicos de la factoría de Hans Zimmer que suelen encargarse de las estruendosas bandas sonoras de las cintas de animación. Y es que nos encontramos ante una propuesta que pretende mezclar el cine infantil con el de terror, y más concretamente con el de zombies. Más de un niño se puede ir a la cama acompañado de pesadillas tras ver esta película, pero eso no debería impedir que se dejara llevar por una historia en la que hay más mensajes y buenas intenciones que motivos de espanto, y ya se sabe que desde la infancia hay cuestiones que se tienen que ir cultivando y madurando en nuestra mente para lograr un futuro de adultos más amable y conveniente. En esta ocasión una niña que hace trescientos años fue acusada de brujería y ajusticiada en la horca, se venga del pueblo donde ocurrieron los hechos y que ahora aprovecha el personaje para convertirlo en atracción de feria y hacer buena caja al respecto, despertando los cadáveres de quienes la llevaron a la horca para provocar el caos en una comunidad ya de por sí bastante caótica y deshumanizada. Zombies contra humanos o más bien al revés, porque la premisa del film radica en el miedo a lo diferente, desprecio a lo que no se considera normal, si es que hay algo que lo sea, y uso indiscriminado de la violencia para combatirlo. El discurso está brillantemente planteado y le sirve de vehículo una brillante puesta en escena en la que no se escatima creatividad y vanguardia especialmente en las apocalípticas escenas finales en las que el héroe, un niño que como el de El sexto sentido ve muertos y además habla con ellos, se enfrenta a la malvada aunque equivocada bruja que finalmente demuestra no ser más que una resentida necesitada como todos de cariño y comprensión. Y a lo largo de este viaje al autoconocimiento se van soltando detalles muy convenientes para la educación de nuestros niños en ciudadanía.

¡ROMPE RALPH!

Título original: Wreck-It Ralph!
USA 2012 108 min.
Dirección Rich Moore Guión Phil Johnston, Jennifer Lee, Rich Moore y Jim Reardon Música Henry Jackman Voces (originales) John C. Reilly, Sarah Silverman, Jack McBrayer, Jane Lynch, Alan Tudyk, Mindy Kaling, Joe LoTruglio, Ed O’Neill, Dennis Haysbert Estreno en España 25 diciembre 2012

Si El alucinante mundo de Norman mezcla sabiamente zombies y cine de animación, ¡Rompe Ralph! hace lo propio con el mundo de los videojuegos, con vocación más infantil pero sensacionalmente efectiva y muy recomendable para mentes aún por cultivar y educar así como para adultos ávidos de diversión y receptivos para el reciclaje emocional y formativo. Como en Norman, el miedo a lo diferente, a lo que se aparta un poco de lo corriente, de lo vulgar, es el leit motiv de una película que aprovecha una puesta en escena extraordinaria para lanzar sus acertadas proclamas. Que John Lasseter se encuentre entre los productores de esta estupenda cinta hace que el film se encuentre más cerca del mundo de Pixar que del de Disney, que es quien realmente la produce en solitario, lo que afortunadamente hace que se eviten los habituales discursos moralizantes, conservadores y familieros. Quienes conozcan bien juegos de Arcade disfrutarán posiblemente más de este espectáculo, pero les aseguramos que quienes no lo pasamos bomba con este prodigio de color, acción, diversión e ingenio. Ralph es el malo de su juego, uno de los más veteranos de un salón de juegos que, como en El soldadito de plomo, cuando de noche echa el cierre sus personajes aprovechan para cobrar vida propia y relacionarse entre ellos como si fueran extras de cine en unos estudios cinematográficos en pausas de rodaje. Bueno más que malo es que lo hicieron así, como a Jessica Rabbit, pero él no quiere ser malo, porque se siente solo y despreciado, así que emprende un viaje que le llevará a varios videojuegos vecinos con sus particulares estéticas perfectamente reproducidas, con el fin de hacer algo heroico, solo para comprender que cada uno tenemos nuestro fin en la vida, seamos como seamos, buenos, malos, acróbatas o parapléjicos. Ya lo decía Shyamalan en La joven del agua, y está bien que se lo inculquemos a los más pequeños desde el principio, y a muchos que no lo son desde ya. En su viaje descubriremos mundos maravillosos que parecen sacados de Alicia en el país de las maravillas, Willy Wonka o Final Fantasy, con gran despliegue de imaginación tanto en la iconografía paisajística como en el diseño de personajes y en los divertidos e ingeniosos diálogos. Un espectáculo por lo tanto impecable, portentoso y muy recomendable.

viernes, 28 de diciembre de 2012

WOODY ALLEN: UN DOCUMENTAL Semblanza exhaustiva y sin embargo insuficiente

Título original: Woody Allen: A Documentary
USA 2011 192 min.
Guión y dirección Robert B. Weide Fotografía Neve Cunningham, Nancy Schreiber, Anthony Savini, Bill Sheehy, Buddy Squieres Música Paul Cantelon Documental

Extenso documental sobre el genial cineasta emitida en televisión en dos episodios dentro de una serie que se denomina American Masters y que lleva años emitiéndose. Estrenado en cines en versión considerablemente reducida, no aquí en Sevilla, donde la exhibición se parece cada vez más a la de una pequeña ciudad de provincias, recorre la interminable filmografía del director deteniéndose en los títulos más significativos y con intervenciones estelares no solo de la plana mayor de actores y actrices con quienes ha trabajado, especialmente Diane Keaton y con la única excepción de Mia Farrow, que al parecer sigue muy afectada por el episodio con su hija adoptiva Soon-Yi. Más interesantes son las declaraciones de otros colaboradores y colaboradoras habituales del director, desde el fotógrafo Gordon Willis a los productores Marshall Brickman y Robert Greenhut, pasando por su hermana Letty Aronson, la directora de cásting Juliet Taylor o el crítico Leonard Maltin. El problema es que no hay ni una declaración en todo el documental que revele alguna característica negativa del realizador, más allá de tratar sus neurosis o manías como simpáticas anécdotas. Sus generosas intervenciones, muchas de archivo y otras expresamente grabadas para la ocasión, revelan tan solo pequeños detalles impagables para sus seguidores pero poco reveladores en relación a su arte y oficio. No es casualidad que se haya encargado de esta semblanza Robert B. Weide, cuyo acercamiento a otro nombre mítico del humor de café teatro, Lenny Bruce, fue ya objeto de un trabajo por el que fue nominado al Oscar, así como ha sido artífice de una serie de trabajos para la televisión en torno al también humorista Larry David, alter ego de Allen en Si la cosa funciona. Weide dirigió también la comedia de ficción Nueva York para principiantes. Lástima que a pesar de un trabajo tan concienzudo y detallista de documentación gráfica, que incluye impagables secuencias de juventud, fotografías y material de archivo televisivo, se echen en falta, además de una crítica mordaz al genio y figura del homenajeado, aspectos muy significativos de su vida y obra. Pasa de puntillas por su vida personal, no se detiene en absoluto en sus trabajos como actor para otros directores, en películas como La tapadera o Escenas de una galería; su curioso doblaje de una cinta japonesa en 1966, que dio como resultado What’s Up Tiger Lilly?, auténtico precedente de su carrera como director; sus aportaciones a la inigualable película Casino Royale; sus trabajos para la televisión, que incluyen la adaptación de una de sus obras de teatro, Don’t Drink the Water; la repercusión que debió ocasionarle el atentado de las Torres Gemelas; sus preferencias musicales, muchas veces motor en la acción de sus películas; mayor profundidad en sus temas favoritos, la muerte, la religión y el sexo; o su relación con Scorsese y Coppola en la película Historias de Nueva York. Un documental parcial y fallido a pesar de su largo metraje, pero imprescindible para admiradores del cineasta, que lo encontrarán apasionante por cuanto repasa una filmografía ejemplar que uno no se cansa de ver una y otra vez.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

LOS MISERABLES Musical desprovisto de intención y emoción

Título original: Les misérables
Reino Unido 2012 158 min.
Dirección Tom Hooper Guión William Nicholson, Alain Boublil, Claude-Michel Schönberg y Herbert Kretzmer, según el musical de Boublil y Schönberg basado en la novela de Victor Hugo Fotografía Danny Cohen Música Claude-Michel Schönberg y Alain Boublil Intérpretes Hugh Jackman, Russell Crowe, Anne Hathaway, Amanda Seyfried, Helena Bonham-Carter, Eddie Redmayne, Aaron Tveit, Sacha Baron Cohen, Samantha Barks, Daniel Huttlestone, Colm Wilkinson Estreno en España 25 diciembre 2012

Desde la mastodóntica adaptación que hizo Raymond Bernard del clásico de Victor Hugo en 1933 hasta la que dirigiera Bille August en 1998 con Liam Neeson y Geoffrey Rush, son muchas las versiones que se han realizado de este título imperecedero de la literatura universal, pasando por el clásico de Richard Boleslawski de 1935 con Fredric March y Charles Laughton, El inspector de hierro de Lewis Milestone de 1952 con Michael Rennie, la que protagonizó Jean Gabin en 1958, Lino Ventura en 1982 dirigida por Robert Hossein, o la adaptación libre y pedante de Claude Lelouch de 1995, titulada aquí Testigo de excepción y con Jean-Paul Belmondo dando vida a Jean Valjean. También para la televisión se ha abordado varias veces, con Gerard Depardieu en 2000 o Anthony Perkins como Javert en 1982. Con mayor o menor acierto han plasmado en imágenes el universo decadente y miserable que pintaba el genial escritor francés de su época, algo que precisamente en estos tiempos en los que la lucha por mantener nuestros derechos adquiridos así como el tan merecido estado de bienestar hubiera venido muy bien refrescar vía esta nueva y espectacular adaptación. Sin embargo al hacerse a partir del musical que lleva triunfando en Broadway, el West End londinense y muchos otros escenarios del mundo desde mitad de los 80, pierde gran parte de su efectividad y su fuerza. Y es que en la adaptación de Schönberg y Boublil queda bastante desdibujada la relación entre el protagonista Valjean y su antagonista Javert, una suerte de baile entre duelistas en el que la obsesión del segundo por el cumplimiento estricto de la ley irá influyendo dramáticamente en las vidas de diversos personajes enredados en una miserable época de hambruna y enfermedad en la que las clases pudientes machacaban sistemáticamente a las débiles amparándose en leyes lamentables y una justicia execrable. Todo un material que exige un tratamiento profundo y concienzudo y que sin embargo queda indefinido sobremanera en la partitura de los autores franceses, centrada más bien en episodios folletinescos y sentimentales. Toda la significativa e imprescindible primera parte de la novela es despachada en el musical en apenas diez minutos, mientras batallas y enfrentamientos entre estudiantes y ejército, sin explicación clara y contundente de cuáles sean las motivaciones, ocupan gran parte del largometraje, haciéndolo interminable. La música es un tour de force continuo con el que plantear al público una sucesión de melodías que parecen querer ir eclipsando unas a otras, si bien al final entre las más aplaudidas se encuentran I Dreamed a Dream y Empty Chairs at Empty Tables. Hasta aquí el análisis somero de un musical por parte de quien acaba de descubrirlo con esta adaptación cinematográfica. Tras un gran triunfo en los Oscars, como fue el de El discurso del rey, lo habitual es que a su director se le encargue un gran proyecto. Tom Hooper se ha limitado sin embargo a ponerle buena caligrafía a la traslación al cine de este puntal del musical moderno, aprovechando los enormes recursos técnicos y artísticos que se han puesto a su disposición. Hubiera sido sin embargo más deseable algo de ingenio y personalidad, mayor profundidad en el tratamiento de personajes y situaciones, y un manejo más hábil y sofisticado de la cámara. Al final sus más de dos horas y media de duración se resienten mucho. El reparto se esmera a la hora de cantar, pero no dan la nota. Ni Jackman, al que creíamos más dotado para el musical desde que nos sorprendiera en montajes como Oklahoma, ni Crowe consiguen sobresalir en la tarea, mientras Hathaway decepciona en su doliente interpretación del tema que popularizara Susan Boyle. Más correctos Bonham Carter y Baron Cohen en papeles grotescos en los que nos parece haberlos visto ya antes. Redmayne, al que vimos el año pasado en Mi semana con Marilyn, y Seyfried cumplen; aunque seguramente la auténtica revelación sea la desconocida Samantha Barks. Anne Dudley logra un trabajo competente como orquestadora, y Paco Delgado (Biutiful, Blancanieves, La piel que habito) puede celebrar haber entrado en Hollywood por la puerta grande con un trabajo de vestuario exigente y muy elaborado. Extenuante, carente de la emoción y la intención de un clásico que siempre es un referente, más hoy en día, este nuevo musical acaba ciertamente decepcionando. Apuntar finalmente que haber doblado sus limitadísimas partes habladas resulta ciertamente ridículo, pero al menos agradecemos que no hayan doblado las irregulares voces de los protagonistas con las más educadas de, por ejemplo, el elenco teatral español. Si quieren emocionarse con la narración de Hugo, con un lenguaje sencillo, esmerado y lleno de simbología, lo mejor es dejarse seducir por la modélica versión de 1935, aunque un musical es siempre bienvenido, y más en estas fechas. Con un adecuado uso del lenguaje cinematográfico e ingeniosos recursos plásticos, hasta lo grotesco y desagradable puede resultar fascinante y motivador; Hooper no lo ha logrado con su discutible propuesta.

martes, 25 de diciembre de 2012

AMOR ES TODO LO QUE NECESITAS Limones con miel

Título original: Den skaldede frisør
Dinamarca-Italia 2012 112 min.
Dirección Susanne Bier Guión Anders Thomas Jensen Fotografía Morten Søborg Música Johan Söderqvist Intérpretes Tryne Dyrholm, Pierce Brosnan, Kim Bodnia, Molly Blixt Egeling, Páprika Oteen, Sebastian Jessen, Bodil Jørgensen, Christiane Schaumburg-Müller, Ciro Petrone Estreno en España 21 diciembre 2012

Tras varios largometrajes incidiendo en temas trascendentales y dramáticos, como Hermanos, Después de la boda o Cosas que perdimos en el fuego, culminando con la espléndida En un mundo mejor, con la que ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa hace un par de años, Susanne Bier parece haberse querido tomar un respiro y un descanso rodando una comedia romántica al más puro estilo hollywoodiense, aunque sin prescindir de su propia identidad, rodando en su país y con recursos autóctonos y anotando algunas reflexiones presuntamente trascendentales en su discurso. El ejercicio da sin embargo como resultado un film irregular, que si acaso se disfruta fundamentalmente por su carácter colorista y desenfadado y por sus hermosas localizaciones en el sur de Italia. Pero naufraga en lo más esencial, pues no hay apenas química ni credibilidad en la relación romántica que plantea entre una peluquera más bien sosa y anodina, que recuerda en su semblante amable y sus mohínes encantadores a una Doris Day desfasada, y un apuesto y maduro tiburón de los negocios, hombre triunfador y eje alrededor del cual parecen bailar todos y cada uno del resto de personajes, tanto como lo hacen los propios actores y actrices intérpretes alrededor de la estrella que es Pierce Brosnan. El sabor agridulce de los limones, la enfermedad de la mujer como trasfondo de una experiencia romántica edulcorada con miel, va desarrollándose entre episodio y episodio con más bien poco interés, y mientras tanto vamos siendo testigos de otras historias paralelas ancladas en el tópico (ex marido grotesco con novia mucho más joven y más grotesca; pareja de jóvenes que van a casarse en la idílica Italia, donde por supuesto siempre es verano, como en Grecia o aquí en España; y por supuesto salpicaduras de tolerancia y buena voluntad hacia otras tendencias sexuales, con presencia del poco agraciado y larguirucho Ciro Petrone, a quien vimos con ametralladora en mano en Gomorra, aunque en los títulos de crédito la celebración del amor, con tarantella de Dean Martin incluida, sólo aprecie la de carácter heterosexual). Muchos flancos y poco interés, desarrollo irregular y cien veces vista, y a la larga el más impersonal y decepcionante film de su realizadora, con el padrinazgo del tótem Lars von Trier y su productora Zentropa.

LAS SESIONES Delicado ensayo sobre sexo y respeto

Título original: The Sessions
USA 2012 95 min.
Guión y dirección Ben Lewin, según el artículo “On Seeing a Sex Surrogate” de Mark O’Brien Fotografía Geoffrey Simpson Música Marco Beltrami Intérpretes John Hawkes, Helen Hunt, William H. Macy, Moon Bloodgood, Annika Marks, Rhea Perlman, W. Eearl Brown, Robin Wright, Blake Lindsley, Ming Lo Estreno en España 21 diciembre 2012

De ascendencia polaca y con casi setenta años de edad, apenas sabemos nada del realizador norteamericano Ben Lewin, salvo que a lo largo de una dilatada carrera de casi cuarenta años ha dirigido varias series y películas de televisión y un par de largometrajes que al menos en nuestro país no han visto la luz. Y ahora nos llega con una pequeña joya bajo el brazo; una preciosa y exquisita película basada en una serie de artículos periodísticos del lingüista postrado en una camilla y la mayor parte de su tiempo enchufado a un pulmón artificial Mark O’Brien. Sus artículos analizaban una serie de sesiones experimentadas con una suplente sexual (una especie de especialista en la difícil labor de iniciar a un discapacitado en el sexo) cuando a los casi cuarenta años decidió perder su virginidad. En torno al sexo y la discapacidad hemos visto ya algunos títulos satisfactorios, como Nacional 7, y otros no tanto y más recientes, como Hasta la vista. Pero siempre habían incidido en el carácter generalmente malhumorado e irritado de sus difíciles protagonistas, aunque acertando en presentarlos como seres con sus emociones y sentimientos, tan corrientes y comprensibles como los de cualquiera. Persiste aquí lo segundo pero prescinde de lo primero, por cuanto lo más extraordinario de esta película reside en la dulzura y la extrema exquisitez de una persona que, al margen de sus limitaciones físicas, llega hasta el corazón de un puñado de personajes, en su mayoría del género femenino, a través de la palabra, del comportamiento, del respeto y la consideración. Cierto que tendremos siempre su punto de vista, que puede ser tan realista como iluso, y que la adoración que algunas de éstas acaban profesándole puede ser más fruto de su imaginación que de una realidad constatable, pero eso no quita fuerza ni validez a un discurso cuanto menos sensible y emotivo sobre las relaciones humanas. Y lo más excelente es cómo trata el sexo, de forma tan natural y sencilla, desinhibida por una vez, algo insólito todavía en el cine americano, aunque es la mujer, en este caso la siempre soberbia Helen Hunt, quien más enseña, mientras para él siempre queda la socorrida sabanita. Pero hay que aplaudirle la explicitez con la que se muestran las sesiones del título; de no haber sido así la propuesta hubiese quedado como una impostura y hubiera perdido frescura y convicción. El discurso continúa sus aciertos desde el momento en el que, debido a las circunstancias, el sexo se erige en el inicio de una relación que poco a poco se va haciendo más afectiva y personal, una consideración que deberíamos tener más en cuenta el resto de los mortales para ir dejando de demonizar conductas que no persiguen más que el placer y la satisfacción de una necesidad; la confianza y el conocimiento pueden o no venir detrás. Otro acierto es la inclusión de la Iglesia en el análisis, a través del carismático personaje de un sacerdote incapaz de censurar pero tampoco de aconsejar, desde su propia incapacidad y desconocimiento, al héroe de la función; a la vez que va tomando una conciencia de celos e incluso envidia frente a las experiencias que el protagonista le va detallando en su necesario enfrentamiento con sus propias creencias, generalmente censurantes, de la religión católica que practica. En definitiva, que sin estridencias ni salidas de tono, con diálogos e interpretaciones guiadas por la templanza y la exquisitez, esta película se digiere con tanto interés como curiosidad, dejándose llevar por sus postulados, dominados por el respeto y la amabilidad de sus propuestas. Como todo no podía ser perfecto, diremos que según nuestra opinión le sobra un final excesivamente edulcorado y lacrimógeno, pero esto es Hollywood y eso gusta.

EL CUERPO Juego detectivesco y rocambolesco

España 2012 107 min.
Dirección Oriol Paulo Guión Oriol Paulo y Lara Sendim Fotografía Óscar Faura Música Sergio Moure Intérpretes Belén Rueda, Jose Coronado, Hugo Silva, Aura Garrido, Juan Pablo Shuk, Cristina Plazas, Oriol Vila, Patricia Bargalló, Mia Esteve, Montse Guallar, Nausicaa Bonnín Estreno 21 diciembre 2012

Thriller psicológico ambientado enteramente en una morgue con noche tormentosa de fondo, que no busca otra cosa más que entretener y mantener inquieto al espectador. Y lo consigue de sobra, constituyendo un afortunado debut como realizador de quien hasta ahora apenas tenía entre sus créditos haber escrito el guión de Los ojos de Julia, película con la que además ésta comparte productores y actriz protagonista. Oriol Paulo demuestra buen pulso narrativo con una rocambolesca y retorcida trama de venganza con una serie de personajes en juego cuyos pasos irán siendo determinantes para que el más avezado de los espectadores vaya sacando sus propias conclusiones para ver si al final tenía o no razón. Un trabajo por lo tanto detectivesco de esos que tanto proliferaban en los años 70 en la pequeña y gran pantalla, y que había ido perdiendo territorio en las últimas décadas. El problema es que su punto de partida y posterior desarrollo es tan disparatado y tremebundamente retorcido que cuesta mucho trabajo entrar en su juego sin otra impresión que sea la de la indignación, hasta que llegado el final todo cobra mayor sentido y relieve y queda redimido su grotesco planteamiento para pasar a la coherencia y la convicción. En el camino encontraremos una puesta en escena meticulosa, un montaje acertado, unas interpretaciones interesantes, aunque Hugo Silva y Aura Garrido deberían mejorar su dicción en aras a una mejor comprensión de sus diálogos, y un uso de la tecnología justo y preciso. Lástima que la omnipresente y mala música desluzca un poco un espectáculo que, por otro lado, cuenta con la siempre excelente interpretación de una Belén Rueda convertida definitivamente en musa del género.

lunes, 17 de diciembre de 2012

UNA PISTOLA EN CADA MANO De qué habla el macho ibérico

España 2012 95 min.
Dirección Cesc Gay Guión Cesc Gay y Tomás Araguay Fotografía Andreu Rebés Música Jordi Prats Intérpretes Javier Cámara, Ricardo Darín, Eduard Fernández, Jordi Mollá, Eduardo Noriega, Alberto San Juan, Leonardo Sbaraglia, Luis Tosar, Cayetana Guillén Cuervo, Candela Peña, Clara Segura, Leonor Watling Estreno 14 diciembre 2012


Hotel Room, Krampack, V.O.S., Ficción y especialmente En la ciudad son unas estupendas credenciales para recibir lo nuevo de Cesc Gay con expectación y cierto entusiasmo. Resulta además que se trata del mejor reparto del cine español desde La colmena (1982) de Mario Camus, y que parece retomar la temática y el estilo que tan bien abordó en la antes mencionada En la ciudad. Durante hora y media asistimos a una serie de sketches ambientados en Barcelona; podrían perfectamente tratarse de cortometrajes con una temática común. En ellos los hombres se lamentan de sus vidas sentimentales y confiesan sus fracasos y miserias emocionales. Lo hacen entre ellos, de dos en dos, o con alguna mujer (por eso el número de protagonistas masculinos dobla al de femeninos), y como ocurre con los cortometrajes, unos aciertan más que otros. Molesta comprobar que a diferencia de otros países europeos, nosotros apenas hemos incorporado aún la actual realidad socioeconómica al cine, seguimos viviendo en pisos burgueses del centro de la ciudad, rodeándonos de gente guapa y comiendo y bebiendo elegantemente en compañía. Apenas un personaje de esta comedia agridulce coral sufre las consecuencias de la crisis, y es periodista. La menos convincente de las conversaciones planteadas es la protagonizada por Luis Tosar y Ricardo Darín en un parque, a la que le sigue la de Eduard Fernández y un muy afectado Leonardo Sbaraglia en el portal de una casa, el tópico intento de recuperación de Javier Cámara de su ex esposa Clara Segura, las conversaciones cruzadas y muy reveladoras entre Alberto San Juan, Leonor Watling, Cayetana Guillén Cuervo y Jordi Mollá, y la mejor, la que protagonizan una impagable Candela Peña y Eduardo Noriega en la redacción de un periódico. Episodios desiguales con un objetivo común, reflejar la estulticia del hombre, enfrascado en frustraciones que se quieren propias de la edad, los cuarenta, aunque muchos de nosotros en la misma tesitura afortunadamente no las compartamos; y todo ello en clara confrontación con el supuesto sexo débil, que cómo no se revela más maduro y autocomplaciente. En definitiva se trata de una puesta al día de una constante en el cine español; la que en los cincuenta, sesenta y setenta presentaba, sobre todo en las comedias, al macho ibérico como un mamarracho contumaz, y a la mujer hermosa y cabal. Afortunadamente son otros tiempos y estos matices están suavizados y presentados con mayor sutileza.

DE ÓXIDO Y HUESO Discapacidades físicas, morales y emocionales

Título original: De rouille et d’os
Francia-Bélgica 2012 122 min.
Dirección Jacques Audiard Guión Jacques Audiard y Thomas Bidegain, según la novela de Craig Davidson Fotografía Stéphane Fontaine Música Alexandre Desplat Intérpretes Marion Cotillard, Matthias Schoenaerts, Céline Sallette, Bouli Lanners,
Armand Verduse, Corinne Masiero, Jean-Michel Correia
Estreno en España 14 diciembre 2012

Confirmado como cineasta a tener muy en cuenta con títulos como De latir mi corazón se ha parado y especialmente Un profeta, Jacques Audiard se atreve ahora con el melodrama desmelenado, bañado eso sí con una pátina de seriedad y trascendencia, además de sus habituales buenas formas para narrar sin estridencias ni altisonancias. La improbable relación romántica entre dos personas diametralmente opuestas unidas por una desgracia puntual, aunque no es la única que salpica el metraje, se erige en metáfora para hablarnos de discapacidades emocionales y físicas. Su protagonista cuenta con una presencia contundente y arrolladoramente animal; se trata del belga Matthias Schoenaerts, al que vimos en Rundskop (Bullhead) de Michael R. Roskam, nominada el año pasado a la mejor película de habla no inglesa; resulta difícil cogerle simpatía, tanta es la violencia que inunda su día a día, sea en su trabajo o en su relación con su hijo, y sin embargo logramos sintonizar con él, quizás porque representa a ese amplio porcentaje de una Europa devastada, ya sin oportunidades, abocada al fracaso y la falta de esperanza. En su camino se cruzará una segura y hermosa mujer con una visión totalmente opuesta de la vida, a quien una tragedia le obligará a suavizar su mirada y sus metas, a la vez que le generará un alto grado de dependencia respecto al animal que representa su pareja en la cinta. Marion Cotillard refleja perfectamente, con una interpretación antológica, esos matices inherentes a su personaje. La novela es lo que es, y contiene todos esos elementos de excesos melodramáticos, pero Audiard ha conseguido contenerlos y mostrarlos con naturalidad gracias al impagable trabajo de sus intérpretes y a un manejo magistral de los recursos narrativos, estéticos y emocionales. Dos recientes nominaciones a los Globos de Oro coronan de momento una carrera en la que ya ha conseguido premios a la mejor película en el Festival de Londres y a mejor dirección, actor y guión en Valladolid, tras su presentación en el pasado Festival de Cannes.

domingo, 16 de diciembre de 2012

EL HOBBIT: UN VIAJE INESPERADO y un sorprendente cambio de registro

Título original: The Hobbit: An Unexpected Journey
USA-Nueva Zelanda 2012 169 min.
Dirección Peter Jackson Guión Peter Jackson, Philippa Boyens, Guillermo del Toro y Fran Walsh, según la novela de J.R.R. Tolkien Fotografía Andrew Lesnie Música Howard Shore Intérpretes Martin Freeman, Ian McKellen, Richard Armitage, Andy Serkis, Ken Stott, Graham McTavish, William Kircher, Stephen Hunter, Dean O’Gorman, Aidan Turner, John Callen, Peter Humbleton, Jed Brophy, Mark Hadlow, Adam Brown, Benedict Cumberbatch, Ian Holm, Elijah Wood, Christopher Lee, Cate Blanchett, Hugo Weaving, James Nesbitt, Lee Pace Estreno en España 14 diciembre 2012

Cuando J.R.R. Tolkien comenzó a escribir su obra maestra El señor de los anillos, Europa se hallaba en la peor encrucijada de su historia reciente, los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial; y es evidente que esa circunstancia no debió escapársele y por lo tanto tuvo que influir en su intención y hasta en la resolución de su obra. A tenor de la exitosa y laureadísima adaptación cinematográfica de Peter Jackson no parece sin embargo que el realizador neozelandés comprendiera ese extremo y apenas logró, a nuestro juicio, imbuir de alma a su mastodóntica y costosísima, y por supuesto también innovadora, saga fantástica. Por el contrario la intención de Tolkien al escribir el cuento El hobbit fue sencillamente divertir a sus hijos, entonces pequeños, al menos eso dicen. Pero han pasado diez años desde la trilogía cinematográfica de El señor de los anillos, y ahora que Jackson ha madurado y reflexionado, parece haber querido plasmar en esta nueva trilogía los anhelos y preocupaciones del momento, eso sí, de nuestro momento, hoy y ahora. Cuando Ralph Bakshi decidió llevar al cine El señor de los anillos en 1978, se decantó por los dibujos animados, muy oscuros y tenebrosos por cierto, y tuvo que recortar considerablemente el contenido de la obra original hasta alcanzar apenas dos horas y cuarto de metraje. Justo lo contrario ha hecho Jackson con la obrita que le precede, ésta que ahora se estrena, que la ha extendido hasta las nueve horas (doce dura la edición completa y extendida de la anterior trilogía). Cierto que hay secuencias que se alargan, como la presentación de los treces enanos en casa de Bilbo Bolson, pero en general no queda la sensación de que la historia se haya estirado en exceso, tal es la cantidad de situaciones, aventuras y peligros que se ofrecen en esta primera entrega de la nueva trilogía. Con este nuevo título el realizador ofrece nuevas razones para seguir disfrutando del cine en los grandes templos reservados para ello, lo que sin duda merece un enorme agradecimiento; la experiencia no puede ser nunca igual en una pantalla de televisión, por muy sofisticada y grande que sea. El humor y el magnífico trabajo con los intérpretes, además de su acertada contemporización le dan a la cinta una nueva dimensión, la humaniza y le otorga el alma que las otras no tenían. Por supuesto que no olvidamos que ésta es una operación comercial en toda regla, y que se trata de explotar al máximo la gallina de los huevos de oro, pero afortunadamente se ha optado por hacerlo desde el respeto a los incondicionales de la obra de Tolkien, y del público en general, que con tan solo pequeños esfuerzos será capaz de reconocer muchos elementos que le preocupan en su acontecer diario y podrá incluso extraer conclusiones y recursos para intentar combatir esas mismas preocupaciones. Desconocemos el original literario en el que se basa esta espectacular película, lo que impide que podamos hacer una comparativa pero a la vez nos brinda la posibilidad de acercarnos vírgenes a esta adaptación y analizarla solo como producto estrictamente cinematográfico. Los diez años pasados entre El señor de los anillos y El hobbit no han pasado factura a la coherencia estética de la propuesta, como sí le pasó a la saga galáctica de George Lucas; por el contrario Jackson ha cuidado mucho la iconografía original y ha optado por mantener los aciertos visuales y efectistas precedentes, seguramente con mayor holgura a la hora de manejar presupuestos y recursos. Gracias a la tecnología digital ha logrado incluso rejuvenecer a los personajes que aparecían en el anillo con sesenta años más encima, de forma que Frodo, Elrond, Galadriel, Saruman o incluso Gandalf lucen un aspecto convenientemente más joven. Seguimos disfrutando de una mitología extraída directamente de la tradición del norte, con El anillo del nibelungo y El Rey Arturo como principales referentes de una iconografía que aglutina también buena parte de los cuentos clásicos infantiles, como La bella durmiente y sus bosques encantados, Blancanieves y sus entrañables enanitos, o Pulgarcito perdido entre terribles ogros y gigantes. Orcos y Trolls persiguen a los héroes de la función, y soluciones mágicas les salvan en más de una ocasión del atolladero. Pero entonces en qué se diferencia esta nueva propuesta para que a algunos a quienes no nos convenció la anterior saga, nos aburriera y apenas lograra emocionarnos, ahora nos rindamos a sus excelencias. Que Jackson, posiblemente ayudado por Guillermo del Toro, que durante más de dos años asumió la dirección y preproducción del proyecto y ha colaborado en la génesis de su guión, ha impregnado de emoción y alma a su paisaje físico y humano; y sobre todo que ha dotado al conjunto de unos valores y principios que permiten interpretaciones varias entre las que se encuentran los paralelismos con la situación mundial que vivimos en la actualidad. Así no sería extraño que al hablarnos de enanos despojados de sus tierras y riquezas se estuviera refiriendo a nosotros y el bienestar social del que nos vamos desprendiendo merced a un dragón con forma de banqueros despiadados. Que es más fácil vencer y robar a quienes acostumbrados al bienestar nunca han tenido que ejercer la violencia, y que aprender a reutilizarla se convierte inevitable y desafortunadamente en algo necesario para defender nuestro futuro y nuestra paz. Y que la inocencia y la bondad inherente a tanta gente corriente que vive su rutina con respeto y cariño debe motivarnos para combatir esas tinieblas que se ciernen sobre todos y todas y que tradicionalmente identificamos como el mal. Todo eso podría estar en la intención de Jackson y su valioso equipo, plasmado a través de extraordinarias y vigorosísimas viñetas multicolor, con un uso excelente de la tecnología tridimensional, que impregna de profundidad y potencia la ya rica fantasía que desprende la primera entrega de este sorprendente y sobre todo inesperado viaje para quienes a estas alturas no esperábamos mucho de sus encantos y propuestas.

jueves, 13 de diciembre de 2012

DAMISELAS EN APUROS Me quedo con Fred Astaire

Título original: Damsels in Distress
USA 2011 99 min.
Guión y dirección Whit Stillman Fotografía Doug Emmett Música Mark Suozzo y Adam Schlesinger Intérpretes Greta Gerwig, Adam Brody, Analeigh Tipton, Megalyn Eichikunwoke, Carrie MacLemore, Hugo Becker, Billy Magnussen, Ryan Metcalf, Jermaine Crawford, Zach Woods, Nick Blaemire Estreno en España (no en Sevilla) 5 diciembre 2012

Antes de ser reclamada por Woody Allen para formar parte del elenco de A Roma con amor, Greta Gerwig protagonizó esta nueva incursión en el cine de Whit Stillman, del que no sabíamos nada desde que en 1998 dirigiera Los últimos días del disco. Empeñado en analizar el comportamiento de las clases altas americanas, la frescura que exhibió en su primera película, Metropolitan, se ha ido desgastando y convirtiendo en impostura en sucesivos títulos, Barcelona, Los últimos días…, y ahora estas Damiselas en apuros cuyo título toma prestado de un clásico de George Stevens de 1937 que aquí se llamó Señorita en desgracia y en el que Fred Astaire tenía como pareja después de varios años no a Ginger Rogers sino a Joan Fontaine, que se atrevía incluso a marcarse algún tímido baile. A Stillman le debe gustar bailar porque siempre hace que sus personajes lo hagan, y en ésta de forma más explícita como terapia contra la depresión y con dos números de baile destacados, uno a partir precisamente de una de las canciones de ese clásico de Astaire, Thing Are Looking Up de George e Ira Gershwin; el otro es un baile inventado para la ocasión bajo el nombre de Sambola. Por cierto, ojo a la banda sonora de Mark Suozzo y Adam Schlesinger, autor este último de las canciones de la película The Wonders, que dirigió Tom Hanks en 1996. En todo el entramado de esta nueva película se nota el afán del director por reincidir en un cine no muy elaborado y aparentemente ingenuo en el que sin embargo poder verter una buena dosis de mala leche; porque su retrato de ambientes pijas, que poco tiene que ver con las nuevas clases altas, más macarras, erigidas a partir de la especulación financiera y el empobrecimiento del mundo, encierra sin embargo un alto porcentaje de veneno, desde las cimientes del sistema, que son las universidades y su muy programada e intencionada estructura de clases y sistemas. Las elucubraciones y las maquinaciones de una pandilla de jóvenes cretinas dominadas por la más sagaz en torno al amor y la generosidad, en un ambiente universitario y eternamente primaveral, hacen quizás extrañar otras propuestas más gamberras y evidentes, aunque también menos pretenciosas, como Una rubia muy legal, Fuera de onda o Rumores y mentiras. Pero en general hay en esta cinta mucho encanto y sutileza, así como un trabajo excelente con los jóvenes intérpretes, a muchos de los cuales convendría prestarles bastante atención. Y todo en torno a un guión que encierra más de lo que aparenta, como ya ocurría con el clásico de George Stevens del que toma prestado su nombre, aunque por su ingenuidad y su frescura, y desde luego por sus magníficas canciones y estupendos números musicales, seguimos quedándonos con Fred Astaire.

martes, 11 de diciembre de 2012

EL DOBLE DEL DIABLO La otra cara del monstruo

Título original: The Devil’s Double
Bélgica-Holanda 2011 109 min.
Dirección Lee Tamahori Guión Michael Thomas, según el libro de Latif Yahia Fotografía Sam McCurdy Música Christian Henson Intérpretes Dominic Cooper, Ludivine Sagnier, Raad Rawi, Mimoun Oaïssa, Khalid Laith, Philip Quast, Nasser Memarzia
Estreno en España 5 diciembre 2012

Hay historias que por increíbles que parezcan resultan ser ciertas, y la que cuenta el ex combatiente iraquí Latif Yahia es tan extraordinaria y estrambótica que mucho se ha tardado en llevarla a la gran pantalla. Planteada como un cruce entre Príncipe y mendigo y Doctor Jeckyll y Mister Hyde, la película de Lee Tamahori se adentra con más morbo y sensacionalismo que verdadero análisis en las entrañas de un monstruo contemporáneo, un ogro sin conciencia, sensibilidad ni mesura que respondía al nombre de Uday y cuyo padre era todo un experto carnicero, Sadam Hussein. Caprichoso y sanguinario, será su doble forzado, de moral diametralmente opuesta a la de su dueño, quien con su mirada nos desvele los encantos de quien disfrutaba a diario con la tortura, la humillación y la sumisión más extrema. Todo un festival de crímenes, atropellos y extorsiones que no derivan precisamente en un juicio ético, por mucho que sea evidente la postura a tomar respecto a tan execrable personaje. Más cerca del debut cinematográfico de su director, Guerreros de antaño, que de los títulos acomodaticios que rodó después en Hollywood, desde La brigada del sombrero a Muere otro día, pasando por El desafío, Tamahori ofrece en esta película mucha carnaza, con una realización precisa y contundente apoyada en una dirección artística esmerada y una interpretación doble sobresaliente del joven novio de Amanda Seyfried en Mamma Mía. Pero el resultado le ha quedado demasiado epidérmico, y no consigue adentrarse en el cuerpo del asunto, en su anatomía, diseccionando el origen de ese mal, la estirpe que lo promueve y la estructura que lo mantiene.

EL CHEF, LA RECETA DE LA FELICIDAD Ingredientes: Entusiasmo, confianza y emoción

Título original: Comme un chef
Francia-España 2012 84 min.
Dirección Daniel Cohen Guión Daniel Cohen y Olivier Dazat Fotografía Robert Fraisse Música Nicola Piovani Intérpretes Jean Reno, Michaël Youn, Raphaëlle Agogué, Julián Boisselier, Santiago Segura, Salomé Stevenin, Serge Lariviere, Issa Doumbia, Bun Hay Mean, Pierre Vernier Estreno en España 5 diciembre 2012

Por una vez se ha acertado al promocionar una cinta con el socorrido recurso de presentarla como la nueva película de los productores de un éxito reciente, en este caso Intocable, dando en la diana a la hora de preparar al espectador para lo que se va a enfrentar. Y es que la película del desconocido entre nosotros Daniel Cohen es tan agradable y simpática como su referente promocional, beneficiándose de ese mismo espíritu liviano y jovial que caracterizaba la cinta de Eric Toledano y Olivier Nakache. El relativamente famoso cómico francés Michaël Youn y el siempre solvente Jean Reno protagonizan una comedia sumamente amable en torno a los fogones de un restaurante con tres estrellas Michelín. El riesgo de perder una a causa de unos críticos culinarios muy aficionados a la cocina molecular, y el cruce que su afamado chef tendrá con un desgraciado cocinero con más ingenio y talento del que se le supone, generarán una sucesión de divertidas y entrañables situaciones en las que tienen cabida una nutrida galería de estupendos secundarios. Estructura, personajes e ingredientes emocionales consiguen una escasa hora y media de sensaciones agradables en las que la perseverancia, el entusiasmo y la dedicación se dan la mano con la autoconfianza, para terminar generando un cuentecito ideal para las fechas que se avecinan, consiguiendo de paso zambullirnos en ambientes selectos y platos suculentos. Sin carcajadas, pero con sonrisas permanentes y una sencilla emoción que acompaña a unos personajes tan carismáticos como entrañables.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

EL ORIGEN DE LOS GUARDIANES Christmas Action Men

Título original: Rise of the Guardians
USA 2012 97 min.
Dirección Peter Ramsey Guión David Lindsay-Abaire, según los libros “Los guardianes
de la infancia” de William Joyce Música Alexandre Desplat Intérpretes Chris Pine,
Hugh Jackman, Jude Law, Isla Fisher, Alec Baldwin, Dakota Goyo
Estreno en España 30 noviembre 2012

William Joyce es el flamante ganador del último Oscar al mejor cortometraje de animación, The Fantastic Flying Books of Mr. Morris Lessmore. También es el autor de una serie de libros que convierten a varios personajes extraídos de la tradición infantil anglosajona en vulgares superhéroes de acción al más puro estilo de lo que conocemos como Los cuatro fantásticos, X-Men o Los vengadores, por citar sólo algunos. Aparte del daño que supone ya de por sí enfrentar cada día más a los niños y niñas de este país a iconos culturales tan ajenos a los nuestros, encima los convierten en superhéroes. Es como si pensáramos en el Ratoncito Pérez, el Coco o los Reyes Magos como si fueran hombres de acción con superpoderes que, cómo no, vienen a salvar el Mundo. Éstos que aparecen en la película del debutante en la dirección Peter Ramsey, representan el espíritu de la Navidad (Norte o Santa Claus y Jack Frost o Escarcha), la ilusión (El Hada de los Dientes y El Conejo de Pascua) y el terror (Sombra). Claro está que la lucha se centra entre los primeros y este último, empeñado en acabar con la inocencia de los niños, cuando en realidad quienes van a acabar con ella son estos productos adocenantes que van preparando a la gente, ya desde pequeña, para plegarse el sistema sin apenas capacidad de reacción y análisis, con mensajes tales como creer y tener fe incluso en lo más inverosímil; es decir, no perder la ilusión ni siquiera en los momentos más difíciles, confiándose a la fe en algo fuera de nuestro alcance, entiéndase dogmático. Faltaría más que el diseño técnico y artístico de la película no fuera impecable, para eso su realizador se ha curtido y bien en el arte del storyboard, con películas como Independence Day, Hombres de Negro, Cómo ser John Malkovich o Minority Report entre muchísimas otras. Su aspecto visual recala en la nostalgia del pasado, con personajes y ambientes cuidados hasta el detalle, inclinados hacia la melancolía y los recuerdos ancenstrales; los referentes son claros: Peter Pan, Alicia en el país de las maravillas, Tim Burton... y todo pasado por la turmix de las películas de acción tal como las entendemos desde hace algunas décadas. Hay creatividad pero poca imaginación en cuanto al argumento y su tratamiento, que es más de lo mismo, algo que desinteresa hasta el aburrimiento. En definitiva, la única receta indicada por un pueblo tan absorto en la violencia que ya ni siquiera se da cuenta de ello.

domingo, 2 de diciembre de 2012

EL CAPITAL Un informe nada revelador

Título original: Le capital
Francia 2012 114 min.
Dirección Costa-Gavras Guión Costa-Gavras, Jean-Claude Grumberg y Karim Boukerche, según la novela de Stéphane Osmont Fotografía Eric Gautier Música Armand Amar Intérpretes Gad Elmaleh, Gabriel Byrne, Natacha Régnier, Céline Sallette, Liya Kebede, Hyppolite Girardot, Daniel Mersguich, Bernard LeCoq, Olga Grumberg
Estreno en España 30 noviembre 2012

Puede que junto a Polanski Costa-Gavras sea de los pocos dinosaurios del cine europeo en activo que siguen convocando un gran número de público ante sus películas. En el caso del greco-francés tiene el añadido del interés que despiertan sus tramas de denuncia socio-política, algo que en esta ocasión traslada al ámbito de la economía, tan de actualidad en estos tiempos de crisis provocada. Con un planteamiento atractivo en el que abunda el lujo y las múltiples localizaciones, de París a Tokio pasando por Londres y Nueva York, el principal problema de la película radica en que no descubre nada que no sepamos ya, por lo que su carácter de intriga y descubrimiento prácticamente desaparece. Si además lo hace enroscándose en los laberintos de las altas finanzas, con su lenguaje técnico y sus complicados juegos y estrategias, el interés decae aún más. Acaba resultando uno de esos casos en los que es el espectador quien tiene que esforzarse en poner interés en lo que se le cuenta, en lugar de ser el producto el que le interese por sí mismo. Así las cosas son secuencias como las del examen moral al que somete su familia al protagonista, un economista seducido por el dinero hasta convertirse en banquero y tiburón de las finanzas, las que prenden más en el espectador medio, mientras el realizador se empeña en trazar un análisis multidimensional del personaje principal, dotándole de una ambigüedad tal, a través de ráfagas de conciencia imaginada, debilidades ingenuas como la que le ata a una sofisticada modelo o una mirada compasiva a los niños, el futuro, que hace muy difícil identificarse con su juego y su drama. No ayuda que se dirija al público en el inicio y el epílogo, ni que se utilice su voz en off caprichosamente, por mucho que se denuncien asuntos tan graves como la fascinación enfermiza por el poder y la ficción del dinero, o la manipulación norteamericana del sistema bancario europeo… en fin, cosas que ya sabemos y que inexplicablemente toleramos con nuestra postura de pasividad absoluta.

LA VIDA DE PI En perfecta comunión con la Naturaleza

Título original: Life of Pi
USA 2012 127 min.
Dirección Ang Lee Guión David Magee, según la novela de Yann Martel
Fotografía Claudio Miranda Música Mychael Danna Intérpretes Suraj Sharma,
Irrfan Khan, Tabu, Rafe Spall, Adil Hussain, Ayush Tandon, Andrea di Stefano,
Gérard Depardieu Estreno en España 30 noviembre 2012

El nombre de Pi no parece que sea casual. Tratándose de una de las constantes más utilizadas en la investigación científica, la historia de este empedernido buscador de Dios y de una explicación al sentido de la vida parece apropiada para que su denominación tenga este parámetro tan empírico, tan en las antípodas del misticismo que empuja y anima la vida de este singular personaje. Recuerdo cuando sólo tenía 12 años que quedé fascinado por el contenido de un disco de Stevie Wonder que se llama La vida secreta de las plantas, tanto en lo musical como en su diseño artístico. Descubrí ahí tal exotismo y sensualidad que desde entonces lo asocié a la iconografía sobre la India que deseaba ver representada en cine e ilustración. No ha sido hasta ahora que he visto colmado ese anhelo, en forma de precioso largometraje de cristalina resolución y fascinante acabado estético y técnico. Pocas veces desde la macarra Avatar hemos visto en el cine la tecnología 3D tan bien aprovechada; apenas Scorsese con La invención de Hugo y sobre todo Wenders con Pina lo han conseguido. El todo terreno Ang Lee puede presumir ahora de sumarse a esos dos creadores en lo que al uso de este recurso se trata. Fotografía, efectos visuales, imagen virtual y tenología 3D se unen portentosamente para ponerse al servicio de esta historia increíble, conmovedora y prodigiosa que habla de supervivencia, amistad y ternura, pero por encima de todo de comunión con la Naturaleza, quizás el único Dios posible de cuantas religiones se empeñan en monopolizarlo, a todas las cuales presta especial curiosidad este impresionante y desde ya imprescindible personaje del cine, que antes lo fue de la literatura. Porque La vida de Pi adapta una exitosa novela del canadiense Yann Martel que transcurre en gran parte en una barcaza, y con un joven y un tigre como casi únicos personajes. La proeza que Hitchcock lograra en 1944 con Náufragos repetida ahora por el realizador taiwanés, aunque éste haya contado con un prólogo y algunos episodios sueltos que dan tregua a ese espacio único perdido en el horizonte del océano en el que transcurre la mayor parte del metraje de esta maravillosa película. Emocionante, emotiva y sobre todo tierna, todo lo que acontece en la película reviste un tinte fantástico que realmente no es tal; cada uno de los prodigios de la Naturaleza que presenta están demostrados empíricamente, y sin embargo dan tanto juego para crear una atmósfera irreal y fantasmagórica, una especie de sueño profundo, un paraíso al que parece sólo se pueda acceder a través de la fantasía y el asombro. Y es que hemos creado este Mundo tan absorto en banalidades que nos hemos olvidado del esplendor de todo lo que nos rodea, de lo que no hemos inventado nosotros sino que se nos ha regalado para que lo disfrutemos. Pi tiene la ocasión de experimentarlo a partir de una tragedia insoportable, en una aventura no deseada y sin embargo tan reveladora, tan enriquecedora; una experiencia única que da sentido a su vida y a la de cualquier ser humano, que empieza en un Arca de Noé y termina en una línea existencial ordenada y armoniosa, pacífica y entregada, con paradas en la renuncia, el sacrificio, la tolerancia y la constancia. Muy acertada la elección de Mychael Danna para ilustrar musicalmente esta exótica aventura. Este compositor canadiense, que ya colaboró con Ang Lee hace quince años en La tormenta de hielo y que trabaja habitualmente con su compatriota Atom Egoyan, ha demostrado en varias ocasiones su familiaridad con la música étnica india, como lo demuestran sus trabajos para cintas como Water o La boda del Monzón; el resultado es una partitura envolvente, preciosa, llena de cariño y emoción. Por todo ello La vida de Pi no es sólo una experiencia visual sin precedentes, ni un cuento moral instructivo y balsámico, sino que trasciende a todo ello para convertirse en experiencia vital y reflexión fundamental sobre lo que somos, lo que hacemos, nuestro entorno, representado por la circunferencia, y nuestra alma, su punto central, al que accedemos a través del diámetro en una relación cuyo valor es el número Π.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

EL PROFESOR Indiferencia chillona

Título original: Detachment
USA 2011 100 min.
Fotografía y dirección Tony Kaye Guión Carl Lund Música The Newton Brothers Intérpretes Adrien Brody, Marcia Gay Harden, Christina Hendricks, Bryan Cranston, William Petersen, Tim Blake Nelson, Betty Kaye, Sami Gayle, Lucy Liu, Blythe Danner, James Cann Estreno en España 31 octubre 2012

Tony Kaye es un realizador que se prodiga poco; en algo más de una década apenas ha dirigido un par de largometrajes, un documental y una serie para la televisión. De todo este trabajo sólo ha trascendido la muy violenta American History X, que protagonizó Edward Norton en 1998. Ahora nos ofrece una película atípica y caprichosa con la que parece querer hacer un análisis del desapego o la indiferencia, como muy bien han traducido nuestros amigos latinoamericanos, pues lo de los títulos españoles es cada vez más demencial, en esta ocasión por vulgar y poco original. Ciertamente cuenta las experiencias de carácter más sensorial que otra cosa de un profesor de instituto; un sustituto al que se supone menos apegado al entorno que sus compañeros de trabajo. Pero iremos descubriendo que éstos acusan más indiferencia por su alumnado que él mismo, y que los alumnos, ya se sabe, se llevan el premio a la indiferencia más absoluta. Se supone que con este experimento histérico y chillón se pretende criticar el sistema educativo americano, pero lo que le llega al espectador es una amalgama indigesta de imágenes, personajes y situaciones desordenadas, sin rumbo y sin interés, y eso sí que provoca auténtica indiferencia. Claro que no habrá quien la tache de genial, provocadora y no sé cuántas cosas más. Personalmente consideramos que se trata de la enésima demostración de un ego inquebrantable y un ejercicio pretencioso en el que naufragan el guionista (curiosamente un debutante para tratarse de un libreto tan irritante y pedante) y el lujoso reparto incorporando a unos personajes con los que no saben muy bien qué hacer, o quizás sí, tratarlos también con indiferencia. Y lo peor es que Kaye prepara ahora otra película, Attachment (apego), protagonizada por Sharon Stone, que como da vida a una esposa y madre que mantiene una aventura extraconyugal suponemos que nuestros distribuidores la bautizarán así, La adúltera.

martes, 27 de noviembre de 2012

HASTA LA VISTA Autopista hacia el cielo

Bélgica 2011 115 min.
Dirección Geoffrey Enthoven Guión Pierre De Clero, Mariano Vanhoof y Asta Philpot Fotografía Gerd Schelfhout Música Meuris y Papermouth Intérpretes Robrecht Vanden Thoren, Gilles de Schryver, Tom Audenaert, Isabelle de Hertogh, Kimke Desart
Estreno en España 23 noviembre 2012

Quienes esperasen ver en esta película galardonada con la Espiga de Oro de la Seminci del año pasado una especie de Nacional 7, aquella amarga y dura película francesa sobre un discapacitado con muy mal humor que desea colmar su apetito sexual, se sentirán muy defraudados. Los derroteros van por otro lado; donde allí se trataba de concienciar sobre las necesidades naturales de un grupo humano generalmente marginado y sobre el que apenas dirigimos nuestra mirada, aquí se convierte en un ejercicio sentimental y complaciente con el que generar una comedia dramática con unos personajes más apoyados en el arquetipo que en el análisis concienzudo y profundo sobre una realidad que molesta pero que podría afectarnos a cualquiera. La historia es la de tres jóvenes cuyas discapacidades condicionan un temperamento y una personalidad de manual que se embarcan en un viaje que les lleva de Bélgica a la Costa del Sol para perder la virginidad en un prostíbulo especializado en gente como ellos, de nombre El Cielo. Guiados por una enfermera y chófer que como ellos también sufre un tipo de marginación, en este caso por su obesidad, la trama deambula a través de la autopista entre discusiones motivadas por el mal carácter del tetrapléjico frente a sus compañeros ciego (feo y bonachón) y paralítico por un accidente (guapo y enrollao), pequeñas anécdotas sin mucha gracia ni relevancia y encuentros con unos padres que se muestran mucho más comprensivos y confiados de lo habitual. Se agradece que los belgas consideren a nuestro país tan avanzado socialmente como para ubicar en nuestra geografía un burdel con fines terapéuticos, pero la propuesta en general se queda muy corta, demasiado convencional y nada reveladora. Un desenlace apresurado, tópico e innecesario remata una faena poco graciosa y satisfactoria en general.

lunes, 26 de noviembre de 2012

GOLPE DE EFECTO Deuda de amistad

Título original: Trouble with the Curve
USA 2012 111 min.
Dirección Robert Lorenz Guión Randy Brown Fotografía Tom Stern Música Marco Beltrami Intérpretes Clint Eastwood, Amy Adams, Justin Timberlake, John Goodman, Matthew Lillard, Robert Patrick, Joe Massingill, Scott Eastwood, Jay Galloway, Peter Hermann Estreno en España 23 noviembre 2012

Clint Eastwood anunció a propósito de Gran Torino que nunca más se volvería a poner delante de una cámara; pero mucho debe apreciar a quien durante los últimos veinte años ha sido su asistente de dirección y uno de los productores de sus películas, como para incumplir su promesa en el que es el debut en la dirección de su colega. Ni siquiera le ha hecho desistir de esa muestra de lealtad y consideración un libreto tan endeble como el que propone el primerizo realizador, algo que a buen seguro no se le ha escapado al instinto del mítico cineasta. El guión de Randy Brown está repleto de las constantes del director de Mystic River, como son relaciones paternofiliales, infancia difícil, o cabezonería y mal humor del viejo protagonista (uno de esos americanos que se aferran al trabajo como único nexo posible a la vida, negando cualquier evidencia de envejecimiento y decadencia, seguramente algo de lo que también sufre un realizador que se empeña en presentarnos un trabajo casi al año, si bien con innegable éxito). Con un tratamiento plano de la narrativa y la dramaturgia, y un devenir complaciente de los acontecimientos, en el que todo queda bien y felizmente atado aunque los detalles de incoherencia son frecuentes, la cinta no tiene ni muchísimo menos la profundidad que Eastwood le hubiera impreso a estos que son los mismos ingredientes de su cine más reciente. El espléndido plantel de intérpretes poco puede hacer ante tan débil material, y a pesar de eso es con lo que más se disfruta, especialmente con las esforzadas interpretaciones del protagonista y Amy Adams, aunque a la vista de la escasa entidad dramática del conjunto, previsible y falto de interés, su esfuerzo queda también deslucido. Su título original, Problemas con la curva, hace referencia a una modalidad de lanzamiento del béisbol que será clave para resolver algunos de los problemas que plantea esta anodina película; lo de Golpe de efecto es otro capricho injustificado de la distribución nacional.