jueves, 9 de mayo de 2013

METALES PRECI(O)SOS EN EL ÚLTIMO CONCIERTO DE LA SINFÓNICA DE LA UNIVERSIDAD DE SEVILLA Y EL CONSERVATORIO MANUEL CASTILLO

Concierto de la Orquesta Sinfónica Universidad de Sevilla – CSM Manuel Castillo. Javier Trigos, clarinete. Juan García Rodríguez, director. Programa: Sinfonías para instrumentos de viento y Ebony Concerto, de Stravinsky; Sinfonía nº 1 « Titán » de Mahler. Auditorio de la E.T.S. de Ingeniería. miércoles 8 mayo 2013

La orquesta en el Auditorio de la Facultad de Ingenieros
¡Qué alegría ver tanta gente joven, responsable y disciplinada, sobre el escenario y entre el público! La orquesta de la Universidad y el Conservatorio regresó a su sede habitual de Ingenieros tras debutar exitosamente en el Maestranza con la zarzuela Entre Triana y Sevilla. No se entiende que abandonaran un nombre tan moderno y pegadizo como el de Sinfónica Conjunta para adoptar éste tan farragoso y poco comercial. Tampoco acertaron, en esta ocasión, con la elección de la primera de las sinfonías mahlerianas. Por un lado porque en los últimos años ha sido programada a menudo, y por otro porque no plasmaron la energía y el optimismo de sus dos primeros movimientos ni el carácter grotesco que conviene imprimir al tercero, iniciado además de forma errática y desentonada. Sí consiguieron por el contrario transmitir el aliento heroico de su final, transparente y matizado a pesar de su peligrosa monumentalidad, pero en general resultó una interpretación destemplada y desequilibrada.

Javier Trigos
Destacaron sin embargo los metales, que ya en la primera parte del programa evidenciaron estar en perfecta forma a través de las Sinfonías para instrumentos de viento de Stravinsky, un ejemplo de precisión y plena sintonía entre efectivos y no una mera yuxtaposición inconexa de los mismos. Algún desajuste en las maderas no enturbió la excelente intervención de los difíciles metales en esta obra modernista fundamental para entender gran parte de la música del siglo pasado. En la misma línea funcionó el Ebony Concerto del mismo autor, dedicado a la orquesta de jazz del clarinetista Woody Herman, que Javier Trigos defendió ágil y satisfactoriamente en su rol no exactamente de solista pero sí de liderazgo frente a un conjunto dinámico y solemne a partes iguales. Se da la circunstancia de que Trigos fundó Zahir Ensemble junto a Juan García Rodríguez, director de este conjunto y máximo responsable de que, al margen de los inconvenientes que hemos detectado en esta ocasión, los resultados artísticos y estéticos de esta joven orquesta estén dando tantos réditos.

Versión extensa de la crítica publicada en El Correo de Andalucía el 10 de mayo de 2013

martes, 7 de mayo de 2013

EL GATO MONTÉS SEGÚN JOSÉ CARLOS PLAZA: SUSPIROS DE UNA ESPAÑA OSCURA, APASIONADA Y VIOLENTA

El Gato Montés, ópera de Manuel Penella
Cristóbal Soler, director musical. José Carlos Plaza, dirección escénica. Cristina Hoyos, coreografía. Intérpretes: Saoia Hernández, Andeka Gorrotxategi, Ángel Ódena, Milagros Martín, Rubén Amoretti, Luis Cansino, Marifé Nogales. Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Coro de la A.A. del Teatro de la Maestranza. Niños de la Escolanía de Los Palacios. Producción del Teatro de la Zarzuela.
Teatro de la Maestranza, lunes 6 de mayo de 2013

Rescatada por empeño de Plácido Domingo y Miguel Roa para la Exposición del 92, El gato montés fue una pieza de gramática zarzuelera y estructura de ópera que gozó de tanta popularidad en su época que incluso propició una película veinte años después de su estreno. El propio Penella la dialogó, perdiendo su carácter musical casi por completo; y la pionera Rosario Pi, cuya carrera se truncó con la Guerra Civil, la dirigió. Una película primitiva pero con mucho encanto que se puede disfrutar en una copia perfectamente remasterizada, con condiciones óptimas de imagen y sonido.

Esta nueva versión del reputado y experimentado José Carlos Plaza le otorga auténtica entidad operística, gracias a un minucioso y dramático trabajo de concepto que la alivia del excesivo folclore y pintorequismo que contienen libreto y adaptaciones anteriores. Su puesta en escena, parca y sencilla, se apoya en diversos elementos simbolistas que sitúan la trama en una España mísera y austera, permanentemente oscura aún ambientándose en la soleada Andalucía, en la que las emociones del trío protagonista chocan con un ambiente poco adecuado para encontrar la felicidad. La pobreza, la falta de desarrollo y la violencia machista retratan un país entregado a un ritual salvaje de sangre y arena. Un enorme espejo con forma de ninot relaciona en el segundo acto la Sevilla barroca en la que se ambienta con la Valencia de donde era oriundo el maestro Penella. Y un oscurísimo coso taurino, más próximo a Las Ventas que a la Maestranza, como fondo de teatro negro combinado con un grotesco uso de la figuración, resuelve de manera escalofriante la faena y posterior cogida de El Macareno. Son quizás los elementos escénicos más impactantes de un esmerado espectáculo, muy bien dirigido por Plaza, con mucho ritmo y sentido del espacio, y brillantemente coreografiado por Cristina Hoyos, ambos presentes en la sala. La oscuridad funcionó por lo tanto más como consigna que como capricho escénico.

Gorrotxategi y Ódena, dos Españas enfrentadas
por el control de una misma mujer
La soprano Saoia Hernández, que ya interpretó a Soleá en el segundo reparto del Teatro de la Zarzuela, es generosa en proyección, con una voz gruesa y holgada y poderosos agudos, si bien le conviene pulirse como actriz. Gorrotxategi tiene presencia y una voz de bello timbre que modula con gusto y sentimiento; le falta mayor volumen y proyección. El instrumento algo tremolante pero muy bien proyectado y colocado de Ódena cumple con creces en un cometido tremendamente dramático. De todos los demás quien más convenció fue el bajo Rubén Amoretti como padre Antón, con una voz potente, de dicción asombrosa y mucha gracia, especialmente en su intervención del primer acto mientras canta las glorias del torero en Madrid, uno de los números más destacados de la pieza en el aspecto estrictamente musical. Hay que destacar también el Garrotín en la voz aguda y fluida de Marifé Nogales, otro de los momentos musicales más celebrados de una partitura en la que sobresale el famoso pasodoble Torero quiero ser.

Cristóbal Soler, que ya disfrutó de las bondades de nuestra orquesta el año pasado con Luisa Fernanda, supo extraer del conjunto unas excelentes prestaciones, recreando así toda la distinción y la magnífica orquestación de la música de Penella. El coro, especialmente algunas de sus voces solistas, y los niños de la Escolanía de Los Palacios redondearon un espectáculo ciertamente recomendable.

Versión extensa de la crítica publicada en El Correo de Andalucía el 7 de mayo de 2013

lunes, 6 de mayo de 2013

EL ESTUDIANTE Política de primera base

Argentina 2011 110 min.
Guión y dirección Santiago Mitre Fotografía Gustavo Biazzi, Federico Cantini, Alejo Maglio y Soledad Rodríguez Música Los Natas Intérpretes Esteban Lamothe, Romina Paula, Ricardo Felix, Valeria Correa Estreno en España 2 agosto 2013 (en Sevilla 9 de agosto)

Primer largometraje en solitario del guionista Santiago Mitre, colaborador habitual de Pablo Trapero (Leonera, Carancho y Elefante Blanco), con quien comparte el gusto por ambientes sórdidos y marginales, tal como aparece en esta cinta el espacio universitario bonaerense, un nido nauseabundo de jóvenes inconformistas rodeados de una falta de recursos y acondicionamiento realmente alarmante. Con este fondo Mitre nos cuenta la historia de un joven estudiante que tras probar varias licenciaturas se decanta por Ciencias Sociales, si bien pronto descubrirá que haberse matriculado le seduce más por adentrarse en los complejos entramados del poder dentro de la institución académica que por la mera educación y absorción de conceptos con el que dar un salto útil a la sociedad laboral. Acercarse a las personas indicadas, meterse en sus camas, organizar encuentros, celebrar reuniones y relacionar unas personas con otras se convierte en una dinámica que revela un especial talento para un arte, la política. Su guión, galardonado en Gijón, exhibe una complicada y a veces difícil de seguir telaraña donde la traición, el arribismo y el sentido de la oportunidad se convierten en ejes alrededor de los cuales asistimos maravillados a la bajada a los infiernos de un joven ambicioso y poco escrupuloso. Notablemente realizada e interpretada, lo más llamativo es cómo todo este mundo de ambición y poder es expuesto con tanta sutileza, sin sensacionalismos ni glamour, habituales ingredientes en este tipo de denuncias políticas y sociales. En Gijón logró también los premios a mejor película y del jurado joven, además de otros variados en diversos certámenes, a pesar de lo cual sólo ha conocido estreno comercial, fuera de sus fronteras, en Francia, siempre tan inquieta culturalmente.

PERIANES, ÍNTIMO Y APESADUMBRADO

Javier Perianes, piano. Programa: Selección de Canciones sin palabras; y Variaciones Serias Op.54 de Mendelssohn; Sonatas 27 Op.90, 31 Op.110 y 12 Op.26 de Beethoven. Teatro de la Maestranza, domingo 5 de abril de 2013

El pianista de Nerva volvió al Maestranza, donde este año oficia como artista residente, con un concierto perfectamente estructurado, simétrico e intencionado. Sus aportaciones a esta temporada se completarán con la integral de los conciertos de Beethoven y su intervención en el ciclo de cámara de la ROSS junto a algunos de los maestros del conjunto. Perianes parece sentirse especialmente involucrado con el autor de la Pastoral, sobre todo porque profundiza en su genio e interioriza sus emociones, indagando sobre sus intenciones y dejando fluir sensaciones. De sus sonatas interpretó las tres que tiene posiblemente más estudiadas e interiorizadas. Desde que grabara la Op.110 en un registro primerizo creo que ni siquiera editado comercialmente, a su interpretación en el ciclo de cámara de Cajasol a principios de 2009 dentro de la integral de las sonatas beethovenianas que ofrecieron varios pianistas, se observaba ya una evolución considerable en el análisis y la reflexión del artista sobre esta página. Otros cuatro años han pasado para que su interpretación de la penúltima de las sonatas suene aún más profunda, elocuente y sincera, exhibiendo enorme cantabilidad y equilibrio en los acordes. Tras la serenidad del primer movimiento y la vivacidad del segundo, el aire doliente y melancólico del tercero, auténtico centro de gravedad de la obra, fue derivando a un final no tan triunfal como suele ser habitual, ahondando más en esa pesadumbre que fue recurrente a lo largo del concierto.

También las Opp. 26 y 90 las interpretó en aquella integral de Cajasol, y forman parte así mismo del muy celebrado y reciente disco Moto Perpetuo. De la grabación al concierto no ha pasado mucho tiempo, pero parece que sí el suficiente para que el pianista haya indagado todavía más en la partitura, extrayendo más sentimiento y nuevas sensaciones. En la Sonata nº 27 quedó expuesto su romanticismo, contrastando frases decididas e imponentes con otras más delicadas, especialmente en un segundo movimiento que el pianista abordó con gran lirismo y sentido expansivo, como cantándole al amor de la pareja formada por el Conde Lichnowsky y Fräulein Stummer, la cantante de ópera de la que estaba enamorado su dedicatario. También a él está dedicado el cuarto movimiento de la Sonata nº 12, transición entre el clasicismo y el romanticismo que Perianes abordó más desde la segunda vertiente, potenciando su carácter nostálgico y evocador. Su marcha fúnebre, dedicada a la muerte de un héroe innominado, como su casi contemporánea Sinfonía Heroica, fue afrontada con lógreba sobriedad, mientras en el Scherzo y Final potenció su pathos emocional.

Las variaciones del primer movimiento de esta sonata encontraron reflejo en las Variations Sérieuses de Mendelssohn, con las que el intérprete supo poner su talento técnico al servicio de la excelencia musical. De nuevo elementos serios y lastimeros en una interpretación por otro lado virtuosística y muy expresiva. El único punto flaco de la velada, aparte de ese carácter extremadamente sombrío del conjunto, quizás no discutible pero sí unidimensional, fue el modo de acercarse a una selección de los Lieder ohne Worte de Mendelssohn liderada por la que inicia este imprescindible ciclo de ocho cuerpos, la célebre Op.19 nº 1. En general hubo demasiada trascendencia en unas piezas que demandan mayor levedad, finura de fraseo y equilibrio musical para no caer en un exceso de sentimentalismo. En sus manos sonaron ampulosas, con dinámicas muy contrastadas, ajenas al protagonismo melódico y la ensoñadora vocación del conjunto. Como propina Perianes insistió en una pieza que ya ha ofrecido otras veces también como bis, que controla a la perfección y a la que da un sensacional aire casi jazzístico, la Mazurca Op.17 nº 4 de Chopin.

domingo, 5 de mayo de 2013

TOMBOY Tierna y delicada infancia

Francia 2011 82 min.
Guión y dirección Céline Sciamma Fotografía Crystel Fournier Música Para One Intérpretes Zoé Héran, Malonn Lévana, Jeanne Disson, Sophie Cattani, Mathieu Demy Estreno en España 3 mayo 2013 (no en Sevilla)

Tras dirigir en 2007 Naissance des pieuvres (algo así como El nacimiento de los pulpos) en torno al despertar sexual adolescente, la joven realizadora francesa Céline Sciamma se reafirma como observadora y analista del comportamiento humano en esa etapa tan delicada, relevante y tanto definitiva como definitoria del carácter e identidad personales como es la infancia. Una sucesión de escenas familiares alternándose con otras centradas en los juegos infantiles y la camaradería entre niños, con la placidez del verano como escenario y sin extremismos ni estridencias, sirven a Sciamma para ir contándonos una sutil y hermosísima historia de iniciación a la vida, de elección de roles, despertares emocionales y asunción del dolor como contrapartida a una decisión de vida. El entorno, las reacciones y la difícil tarea de la educación se van sucediendo como temas fundamentales dentro de un cuento infantil en el que no faltan las princesas, los dragones y los héroes épicos, aunque personificados de manera sorprendente. Un canto a la valentía de quienes desde la infancia deciden y asumen cómo quieren relacionarse con los demás, presentar sus cartas y asumir sus consecuencias. Lecciones de vida ofrecidas con detalle y minuciosidad, un importante porcentaje de ternura y un enorme mimo hacia sus personajes, único pasaporte para que el espectador se involucre, se emocione y, en la medida de las circunstancias de cada uno y una, se identifique. La infancia nos marca a todos y todas, la vivimos como una vida aparte, en la que cada año, cada momento significa mucho y lo sentimos intensamente. Después cada cual aplicará lo vivido más tarde o más temprano, pero seguro que lo hará orientado por esas experiencias que tanto nos enriquecieron, y el papel que en ellas jugaron los personajes que habitaron nuestro particular cuento. Sciamma habla de todo esto con extraordinaria espontaneidad, sinceridad y enorme delicadeza; al espectador sólo le toca sorprenderse y emocionarse. El hecho de que no se haya estrenado en Sevilla, donde el histrionismo de Robert de Niro y Diane Keaton puede sufrirse en cada una de nuestras numerosas pantallas, da buena idea de que la oferta cinematográfica que nos ayude a ser mejores personas es inversamente proporcional a la suciedad acumulada en las calles de esta tan preciosa como maltratada ciudad.

7 CAJAS Asunción, bajos fondos

Paraguay 2012 100 min.
Guión y dirección Juan Carlos Maneglia y Tana Schémbori Fotografía Richard Coreaga Música Fran Villalba Intérpretes Celso Franco, Lali González, Nico García, Mario Toñanez, Nelly Davalos, Roberto Cardozo, Jin Hyuk Johnny Kim, Luis Gutiérrez Estreno en España 3 mayo 2013 (5 julio en Sevilla)

Avalada por sus premios en San Sebastián (Jurado Joven) y Miami (Público) y su nominación al Goya, así como por el hecho de ser la película paraguaya más vista en su país, esta cinta del tándem Maneglia-Schémbori se revela como una intriga artificiosa realizada con pericia y notable habilidad a pesar de sus evidentes escasos recursos. Montaje y fotografía se erigen en elementos técnicos que dotan al conjunto del empaque necesario para convencer y atraer a pesar de sus carencias argumentales. Ambientada en un espacio cerrado, un mercado de los suburbios de una gran ciudad que nunca se llega a nombrar, aunque todo apunta a que se trate de Asunción, plantea una intriga criminal en la que el azar y la casualidad se convierten una vez más en los principales aliados de los guionistas para tejer una historia tan enrevesada como poco plausible, en la que todo parece funcionar y encajar a golpe de guión; lo que unido al poco carisma que expide su protagonista, con la consiguiente falta de empatía con el espectador, hacen que el experimento naufrague parcialmente, salvándose en conjunto por un montaje frenético, un hábil diseño de producción y un cuidadoso aprovechamiento de los recursos técnicos. Su escenario y su entramado de ambiciones materiales, en forma de cámaras y móviles, sirve a su vez para recrear la marginación social y la miseria que azota tanto a éste como a otros países del entorno, y si las cosas siguen igual, pronto también a nosotros. Exige subtitulado debido al complicadísimo dialecto, propio de las clases bajas retratadas, que se habla en el ochenta por ciento de su metraje.

DOS MÁS DOS Sexo libre y responsable

Argentina 2012 103 min.
Dirección Diego Kaplan Guión Juan Vera y Daniel Cúparo Fotografía Félix Monti Música Iván Wyszogrod Intérpretes Adrián Suar, Julieta Díaz, Juan Minujín, Carla Peterson, Alfredo Casero, Tomás Wicz, Micaela Cuccaresi Estreno en España 3 mayo 2013 (no en Sevilla)

Del país natal del Papa nos llega una comedia fresca y madura con un mensaje liberalizador para mentes estrechas; una invitación a disfrutar de nuestro cuerpo y nuestra sexualidad sin prejuicios, complejos ni ataduras, como una fiesta. Dos parejas de posición económica y social acomodada se entregan a la práctica del intercambio sexual tras un período de dudas y reflexiones producto de nuestra herencia moral, tan influida y castrada por nuestra educación religiosa. Alguien dice en un momento dado de la película que es lo más parecido a una utopía socialista, aunque pudiera parecer también una derivación burguesa de los ideales hippies de antaño. Un juego que, como todos, tiene sus reglas, fundamentalmente de índole personal o sentimental, que hay que respetar para que el resultado sea siempre plenamente satisfactorio. La regla básica, aquí como en todo, es no hacer daño, ni a los demás ni a nosotros mismos. Asumido eso, ¿qué no impide disfrutar y descubrir nuevas sensaciones y experiencias en esta vida tan efímera y a menudo lastimosa? Adoptando en todo momento un aire de comedia sofisticada pero amable, aligerada de todo el mal gusto que la propuesta pudiera arrastrar, director e intérpretes parecen salidos de la televisión para poner en pie, con profesionalidad y buen oficio, una comedia divertida y agradable en la que una vez más, sin embargo, se repite el clásico esquema tan asentado en la comedia urbana contemporánea de un tercio final derivado hacia el drama. Un film en definitiva desinhibidor que no condena pero advierte.