lunes, 4 de febrero de 2013

EXPOSICIÓN Y DOCUMENTAL EN SEVILLA SOBRE EL CONTROVERTIDO ARTISTA CHINO AI WEIWEI

AI WEIWEI: NEVER SORRY

USA 2012 91 min.
Guión, dirección y fotografía Alison Klayman Música Ilan Isakov Documental
Estreno en España 1 febrero 2013

La joven periodista Alison Klayman, corresponsal en Pekín desde hace años, se ha sentido tan fascinada por la figura del artista y activista político Ai Weiwei que le ha acompañado estrechamente desde 2008 a 2011, lo que ha cristalizado en el episodio Who’s Afraid of Weiwei de la serie documental de televisión Frontline, en el que ella ha sido montadora y narradora, así como en este documental rodado para el cine. Este último trabajo la ha valido el Premio Especial del Jurado en el Festival de Sundance del año pasado, así como el reconocimiento de un amplio sector de la crítica artística y política. A nosotros sin embargo nos ha parecido un producto convencional y rutinario acerca de un personaje cuya filosofía de vida, traducida en su obra y en su ideología, choca en exceso con la política social, cultural y económica de su país. El esfuerzo es válido si sirve para situar coyunturalmente la China del auge económico y la represión social y cultural en la que se ve sumida actualmente; entonces bienvenido sea este trabajo que se inmiscuye en el día a día de un pensador bloguero que prepara su gran exposición en la Tate Modern de Londres, nos presenta su inusual familia y nos revela su andadura profesional desde aquellos años 80 en los que residió en la siempre inquieta y fecunda Nueva York, hasta los días recientes de su detención en paradero desconocido y los actuales de confinamiento en las fronteras del país, del que tiene prohibido salir precisamente para no divulgar esta corriente de pensamiento que le ha convertido en el artista controvertido y polémico que hoy se le considera. Aunque lo cierto es que nada de lo que se cuenta sorprende ni resulta especialmente revelador, toda vez que son muchas las noticias e impresiones que nos llegan de ese país que está devorando la economía mundial sin que eso se traduzca en mejoras sustanciales de la vida de la población.

Ai Weiwei sobre sus Sunflower Seeds
Que Ai Weiwei haga este tipo de denuncias en su país, como los deficientes materiales con los que se construyen escuelas que sepultan niños cuando ocurre un terremoto, como así fue hace unos años, tiene más importancia dentro que fuera de China, pues son cuestiones sobradamente conocidas a nivel internacional. Ni siquiera su estructura ni estética como documental resulta especialmente atractiva ni innovadora. La mirada además se detiene poco en su faceta artística, apenas apuntada en relación a esos años en Nueva York, la preparación de la exposición de la Tate, y su campaña de desacreditación del arte como vehículo de escaparate burgués, a través de sus provocativas fotos destruyendo supuestas vasijas neolíticas.

Descending Light. Yo he hecho los deberes
Foto: Pepe Serrano
La exhibición del film coincide con una exposición en Sevilla de obras suyas en cerámica en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, la primera que se celebra en territorio español, en el que destacan piezas como Luz descendiente, las columnas de colores, las vasijas neolíticas o la famosa alfombra de millones de pipas de girasol hechas de porcelana a mano por los trabajadores y trabajadoras de su taller, además de algunos testimonios gráficos de su clausurado blog. Se puede disfrutar hasta mayo próximo, aunque no se puede pasear por encima de las semillas como sí se hizo en Londres, debido a que se ha descubierto que expiden un polvo tóxico al pisotearse. Complementar exposición y documental mucho nos tememos que solo se pueda hacer en estas dos primeras semanas de estreno.

domingo, 3 de febrero de 2013

ASECAN CELEBRA SU TRIGESIMO ANIVERSARIO CON UNA ENTREGA DE PREMIOS MODÉLICA

Foto de familia
Ayer sábado 2 de febrero al mediodía tuvo lugar en la Sala Chicarreros que la Fundación Cajasol tiene en la sevillana Plaza de San Francisco la anual entrega de premios de la Asociación de escritores y escritoras y Crítica Cinematográfica de Andalucía, ASECAN, con la particularidad de que este año cumple su trigésimo aniversario.
Lo que comenzó a principios de los 80 con una discreta entrega de premios a la mejor película española y extranjera, que generalmente se realizaba en los extintos Cinematógrafos Corona Center del barrio sevillano de Los Remedios, conoció su momento de más auge en la década de los 90 y principios del siglo XXI, con galas nocturnas que se celebraron en espacios tan emblemáticos de la ciudad como el Teatro Lope de Vega, el Cine-Teatro Cervantes, el Teatro Central o los también desaparecidos Cines Rialto. En una de esas galas tuvimos oportunidad de reírnos por primera vez con las divertidas parodias de Paco León, travestido para la ocasión en una sensual presentadora que poco después germinaría en su famosa imitación televisiva de la modelo y presentadora Raquel Revuelta. Precisamente su madre, Carmina Barrios, fue reconocida este año como mejor actriz por Carmina o revienta, premio que lleva el sobrenombre de la actriz sevillana de los años 30 Antoñita Colomé, que también participó en su día en algunas de estas galas.
Julián Villagrán recogiendo el premio al mejor actor
por Grupo 7, y la actriz María León detrás
La esmerada organización de la gala de este año logró que un presupuesto exiguo, fruto de la colaboración con, entre otras, la SGAE y la Fundación Cruzcampo, luciese esplendorosamente en una ceremonia sencilla pero muy bien llevada, gracias al excelente trabajo de las tres parejas de presentador y presentadora, que ya habrá ocasión en el futuro de barajar los sexos y que pueda haber también parejas de uno solo, como ya ocurriera en la primera edición de estos premios tras la recuperación operada por su actual presidente, Javier Paisano. Las actrices Maite Sandoval y Mercedes Hoyos estuvieron entre estas personas encargadas de conducir la ceremonia. Pablo Berger, director de Blancanieves, el dramaturgo Alfonso Zurro, el escritor y profesor de la Universidad Rafael Utrera, las directoras Pilar Távora y Ana Rosa Diego, el bailaor Rafael Amargo, el actor Antonio Dechent y la actriz María León fueron otras de las personalidades que intervinieron en la gala.
La precisión con la que se proyectaron los videos ilustradores de cada categoría premiada, el acierto de haber celebrado aparte las nominaciones, ciñéndose ahora solo a los premiados, de forma que las 27 categorías no hiciesen que la ceremonia fuese interminable, los mayoritariamente acertados agradecimientos de los premiados y premiadas, los discursos de algunas de las personas que subieron al escenario, como Francisco Gómez Zayas contra la corrupción del gobierno o Ezequiel Martínez defendiendo la televisión pública, y el emotivo homenaje al octogenario actor y modelo jerezano Antonio Pica, fueron algunos de los grandes aciertos de esta modélica entrega de premios.
Grupo 7 fue la gran triunfadora de una edición en la que se puso de relieve el importante número de producciones andaluzas que se realizaron en 2012. Estrenó dos premios, el de montaje y sonido, y sirvió para que dos de sus intérpretes, ganadores exaequos del premio al mejor actor, sobretitulado Juan Luis Galiardo en homenaje al recientemente desaparecido actor gaditano, Julián Villagrán y Joaquín Núñez, salvaran el nivel como oradores del resto de las personas premiadas por esta película, especialmente su director Alberto Rodríguez y su guionista Rafael Cobos, que como hace tres años, cuando fueron premiados por After, evidenciaron un pasotismo total y absoluto ante la recogida de un premio que parece no fuera con ellos.
Alfonso Sánchez y Alberto López recogiendo el premio al mejor actor
Merecen destacarse también los discursos de Carmen Jiménez en el apartado de mejor labor informativa, lleno de agradecimiento y generosidad hacia las otras nominaciones en su categoría; de Alfonso Sánchez, lleno de gracia y desparpajo, por el guión de El mundo es nuestro, que también ganó igualmente exaequo el de mejor actor junto a su compañero Alberto López; y el muy acertado de Gervasio Iglesias, productor de Grupo 7, en torno a la actual coyuntura cultural en España, anunciando además grandes noticias como la desgravación del IRPF en Andalucía por el precio pagado por asistir a espectáculos y el triunfo en los tribunales de diversas reivindicaciones de la televisión pública andaluza en relación al cine.
En definitiva, una celebración del cine andaluz amable, con mucha dignidad y mucha gracia, que merece mayor divulgación no sólo a nivel local sino también nacional, como hacen los catalanes con sus Gaudí, que llevan una andadura más corta y sin embargo son más reconocidos a nivel de todo el país. Una sugerencia al equipo organizador del evento: hacerse notar en la página web IMDB (Internet Movie Data Base) con cada una de las películas premiadas. En estos tiempos es imprescindible, tratándose de la mayor base de datos sobre cine que existe en la red.
Enhorabuena a todas y a todos... aunque también se evidenció en la gala que la sombra del PP es alargada y ya se empiezan a olvidar los logros alcanzados con el lenguaje no sexista, apenas manejado por la escritora Carmen Jiménez y la actriz Ana Fernández, que galardonada con un premio de honor envió un video de agradecimiento por hayarse rodando fuera de Andalucía. 
Fotos: Pepe Serrano

sábado, 2 de febrero de 2013

EL DELICADO PASO DEL TIEMPO EN EL CICLO DE MÚSICA ANTIGUA DEL CICUS

MAUS 2013
Ciclo de Música Antigua de la Universidad de Sevilla. Urueña Trío Poesía medieval femenina: De las trobairizes al Códice de las Huelgas. Un Cavalier di Spagna El canto del caballero: Música del siglo XVI para tecla, arpa, vihuela y flauta. Quito Gato y Luciana Elizondo El jardín de las Hespérides: El arte de la variación en España. Siglos XVI y XVII. Auditorio y sala alternativa del CICUS, 30 y 31 de enero y 1 de febrero de 2013

En Sevilla la música no triunfa si no es gratis o en el Maestranza o se programa en el FeMÁS; por eso esta iniciativa de la extensión cultural de la Universidad y Arcadiantigua corre el peligro de desaparecer, tan apropiado como es para una institución académica su carácter didáctico y divulgativo, más cuando como en esta edición se hace un repaso cronológico por la música esencialmente española desde el Medievo al Barroco pasando por el Renacimiento. 

Luis Delgado
Los veteranos Luis Delgado y Cesar Carazo nos introdujeron en composiciones de mujeres de los siglos XI a XIV: trobairizes occitanas como Beatriz de Día, poetisas andalusíes como Yusuf al-Berberiyya, autoras sefardíes y religiosas como la imprescindible Hildegard von Bingen, o manuscritos conventuales del Códice de las Huelgas. Un repertorio que el polifacético e inquieto Luis Delgado documentó con profusa retórica pero que en la práctica sonó tan descafeinado y convencional que desdibujó las particularidades y diferencias de estilos. El canto delicado de Carazo pero insuficiente en agilidades y cambios de registro unido a la falta de creatividad en la percusión e instrumentación, con Delgado en la zanfoña y el laúd, Carazo en la viola de brazo y Jaime Muñoz en gaitas y flautas, dieron como resultado un concierto esencialmente monótono.

Tampoco resultó apasionante la propuesta del grupo de Fernando Paz, Un Cavalier di Spagna. Recercadas, pavanas, diferencias y fantasías de autores del Renacimiento español tan imprescindibles como Diego Ortiz, Antonio de Cabezón o Alonso de Mudarra, que demandaban un tratamiento más flexible que el rígido y muy apagado con el que atacaron Paz en las flautas, Laura Puerto al arpa y órgano, y Ramiro Morales a la vihuela. Lo mejor recayó en los dúos entre arpa y guitarra, a pesar de una pulsación no siempre precisa de Puerto y un tañido poco entusiasta de Morales. Se hubiese agradecido un poco de ilustración como guía para seguir un repertorio tan extenso interpretado casi sin pausa.

Luciana Elizondo
La música se hizo por fin viva en la tercera velada, con Quito Gato y Luciana Elizondo en otra estancia del CICUS más recogida y con mejor acústica que el auditorio, y un programa en torno a la glosa del primer Barroco en el que salpicado de versos de Góngora, Lope de Vega y Quevedo pudimos escuchar folías, jácaras, fandangos y otras piezas de compositores como Diego Hernández de Huete o Santiago de Murzia. La voz cálida, bellísima y tan en estilo de Elizondo, incluido un Baxel de Gabriel Bataille que ya hubiese querido para sí Polanski en la banda sonora de Piratas, acentuó su encantador frotado de viola de gamba en perfecta comunión con la cuerda pulsada de Gato. Música interpretada con cariño, creatividad, entusiasmo y energía que desembocó en unos Canarios de Gaspar Sanz ideales para ser bailados por gauchos, y una canción tradicional argentina como propina que Luciana entonó en otro estilo más apropiado pero con igual belleza y singularidad.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el martes 5 de febrero de 2013

HITCHCOCK Emoción cinéfila

USA 2012 98 min.
Dirección Sacha Gervasi Guión John McLaughlin, según el libro “Alfred Hitchcock and the Making of Psycho” Fotografía Jeff Cronenweth Música Danny Elfman Intérpretes Anthony Hopkins, Helen Mirren, Scarlett Johansson, Toni Collette, Jessica Biel, Danny Huston, James D’Arcy, Michael Stuhlbarg, Michael Wincott, Kurtwood Smith, Richard Portnow Estreno en España 1 febrero 2013

No son muchas las películas que cuentan el rodaje de otra película famosa, pero en las dos últimas décadas podemos contar varias, como Cazador blanco, corazón negro sobre La reina de África, RKO281 sobre Ciudadano Kane, o más recientemente Mi semana con Marilyn sobre El príncipe y la corista, por citar algunas. Ahora se presenta ésta sobre el rodaje de Psicosis con más talento dentro del que parece a primera vista. Porque el realizador Sacha Gervasi, debutante en la ficción tras el éxito cosechado hace unos años con el documental Anvil: El sueño de una banda de rock, y el guionista John McLaughlin han conseguido a través del arte de la elipsis contraer en torno al rodaje de esa celebérrima película todo un retrato del maestro del suspense salpicado de gestos, fobias, episodios y relaciones que bien debieron ocurrir a lo largo de su vida pero que aquí se limitan al período comprendido entre el estreno de Con la muerte en los talones y el de Psicosis. Es decir que han logrado con pericia y mucho ingenio biografiar al director centrándose en apenas un año de su vida. Quienes conocemos bien su filmografía y su en algunos aspectos, especialmente eróticos, frustrada vida, la vemos razonablemente reflejada en esta hora y media de disfrute cinéfilo. “John Gavin es guapo pero actúa como una puerta”, le dice tío Alfredo a su querida Alma; todo un síntoma de su envidia por el atractivo masculino que consolaba con otras supuestas carencias, pero que tan bien le hubiera venido para conquistar a todas esas bellezas rubias que ilustraron sus películas y sus secretos más íntimos. Pero quien sí le acompañó toda la vida fue Alma Reville, su esposa, amiga, compañera y colaboradora, para quien el film es todo un homenaje y una declaración de respeto y admiración por toda aquella gran mujer que se esconde a la sombra de un gran hombre. De una manera ingenua pero efectiva la cinta viene a confirmar algo así como que Hitchcock no hubiera sido lo mismo sin la colaboración de su esposa. Respeto y amor conyugal empañado por los celos, los de él ante el arribista guionista Whitfield Cook, autor del guión de Pánico en la escena y colaborador en el de Extraños en un tren, que pretendía camelarse a la esposa para llegar hasta el genio. Y celos de ella por todas esas bellezas que se convertían en deseo carnal de su orondo y siempre a dieta esposo. El más genial de los realizadores empeñado en una historia inspirada por el asesino en serie Ed Gein, que le acompaña en sus pesadillas más terribles previas al rodaje del famoso film de terror en blanco y negro y con factura televisiva. El acierto de Gervasi y McLaughlin reside también en ofrecernos la imagen que conocemos de sus protagonistas, de forma que Hitchcock es el de las presentaciones previas a los episodios de su serie de televisión, mientras Anthony Perkins se comporta como su personaje Norman Bates, y Scarlett Johansson consigue, a pesar de no parecerse físicamente, que veamos en ella a una cálida y cariñosa Janet Leigh infinitamente agradecida por el trato recibido de tío Alfredo. Y es que por una vez no se biografía a un genio del arte para explotar sus miserias, traumas y neuras, sino que se hace desde el respeto, la admiración y el cariño que merece quien tanto nos ha hecho disfrutar. De forma que los incondicionales de su cine tendemos a derramar alguna lagrimita durante el visionado de este sencillo pero muy efectivo y emotivo film. Los diálogos perfectamente urdidos, cínicos y divertidos, se complementan perfectamente con la banda sonora de Danny Elfman, que fue responsable de la adaptación de la música de Bernard Herrmann para la copia plano a plano que hizo Gus Van Sant a finales de los 90, en la que sin traicionar su estilo personal se denota sutilmente cierto homenaje a la cuerda crispada de Psicosis.

miércoles, 30 de enero de 2013

BESTIAS DEL SUR SALVAJE Poesía de garrafón

Título original: Beasts of the Southern Wild
USA 2012 92 min.
Dirección Benh Zeitlin Guión Lucy Alibar y Benh Zeitlin, según la obra de la primera Fotografía Ben Richardson Música Dan Romer y Benh Zeitlin Intérpretes Quvenzhané Wallis, Dwight Henry, Levy Eastesly, Lowell Landes, Pamela Harper, Gina Montana, Amber Henry, Jonshel Alexander, Joseph Brown Estreno en España 25 enero 2013

Con esta película el debutante Benh Zeitlin parece querer ingresar en el club que en los últimos veinte años han formado cineastas como Spike Jonze, Charlie Kaufman, Michel Gondry, Wes Anderson y Alexander Payne, empeñados en esa poesía de tienda de regalos, pretenciosa y antipática que, paradójicamente, ha conocido y saboreado la admiración incondicional a uno y otro lado del Atlántico, especialmente por cierto sector de la crítica que quiere ver en estos trabajos una mirada fresca, lírica y rejuvenecedora del cine americano. Por no hablar del éxito de este tipo de películas en festivales y certámenes; ésta por ejemplo ha sido bendecida en Cannes, Sundance y los Oscar. Hay quienes sin embargo no vemos más que impostura, poesía de garrafón y cursilería a partes iguales. En esta cinta asistimos a los efectos post apocalípticos que el huracán Katrina (aunque no se cita literalmente) ejerce sobre la ya de por sí miserable población de los márgenes del río Mississippi. Por supuesto que las gentes que lo habitan viven su miseria y su cochambre con un orgullo y una felicidad de esas de que vivo así porque quiero. Y en ese ambiente asistimos al proceso de madurez, otro más, de una niña poetisa (qué cosas llega a decir en off esta niña de 9 años) que soporta todos los males posibles: una madre que le abandona, un padre que le maltrata y una tragedia apocalíptica. Lo que parecía ser la comunión entre un ser inocente y creativo con la naturaleza y los animales, se degrada progresivamente en este manual de madurez en el que unos mastodontes prehistóricos renacidos por efecto del deshielo llegarán a postrarse ante su majestad la dichosa y, también hay que decirlo, preciosa niña, cuando ésta ha demostrado la valentía suficiente y alcanzado así definitivamente la madurez que le permitirá sobrevivir en un mundo implacable. Así las cosas lo que tenía que ser entrañable y sencillo se convierte en pretencioso y aburrido, a lo que hay que añadir el despropósito de nominar al Oscar a una niña de tan corta edad, cuyas excelencias interpretativas derivan de su encanto natural y personal y no del esfuerzo y trabajo que ha de ser objeto de tal reconocimiento; y menos mal que no han nominado a quien hace de padre, que ejercía de panadero antes de embarcarse en esta aventura cinematográfica. Si la cámara tiembla a menudo, la fotografía es granulosa y la música destila buen rollo, todavía nos mantenemos más en el margen de ese desgastado cine indie americano del que han bebido entre otros los realizadores antes mencionados. Este cine presuntamente mágico de cuento infantil ilustrado por Agatha Ruiz de la Prada es un poco tostón.

MOVIE 43 Algo pasa con Hollywood

USA 2013 97 min.
Dirección Elizabeth Banks, Steven Brill, Steve Carr, Rusty Cundieff, James Duffy, Griffin Dunne, Peter Farrelly, Patrick Forsberg, James Gunn, Bob Odenkirk, Brett Ratner y Jonathan van Tulleken Guión Steve Baker, Will Carlough, Jacob Fleisher, Patrick Forsberg, Matt Portenoy, Greg Pritikin, Rocky Russo, Jeremy Sosenko y Elizabeth Wright Shapiro Fotografía Frank G. DeMarco, Steve Gainer, William Rexer y Tim Suhrstedt Música Billy Goodrum Intérpretes Devin Eash, Adam Cagley, Mark L. Young, Hugh Jackman, Kate Winslet, Liev Schreiber, Naomi Watts, Austin Cope, Anna Faris, Chris Pratt, J. B. Smoove, Kieran Culkin, Emma Stone, Richard Gere, Kate Bosworth, Jack McBrayer, Aasif Mandvi, Justin Long, Jason Sudeikis, Uma Thurman, Bobby Cannavale, Kristen Bell, Leslie Bibb, Christopher Mintz-Plasse, Chloë Grace Moretz, Gerard Butler, Seann William Scott, Johnny Knoxville, Halle Berry, Stephen Merchant, Terrence Howard, Elizabeth Banks, Josh Duhamel Estreno en España 25 enero 2013

No se nos ocurre ningún motivo por el que un elenco tan amplio y atractivo de estrellas de Hollywood haya aceptado participar en este enésimo ejemplo de declive de la comedia americana perpetrado por los Hermanos Farrelly y algunos de sus incondicionales. Los seis millones de dólares que dicen que ha costado, gastos comerciales incluidos, no dan para el caché de la mayoría de sus famosos intérpretes. Hasta hoy solo Woody Allen lograba contratar tantos nombres ilustres a costa de que éstos bajasen su caché, obviamente las diferencias entre trabajar en una película de Allen y hacerlo en ésta saltan a la vista, así que habremos de pensar que en tiempos de crisis reírse de todo y de todos es más necesario que nunca; puede que por ello estos conocidos actores y actrices hayan pensado que así colaboran con algún tipo de ONG o algo parecido. Y la verdad es que no es difícil reírse con esta sucesión de cortometrajes que escenifican situaciones de auténtico delirium tremens. Escatología, adicciones, juegos, racismo, maltrato animal, citas a ciegas… todo en torno al sexo, la obsesión por el sexo a través de lenguajes y perversiones de lo más zafias y vulgares, nunca a través de la carne, que como ya se sabe se enseña poca (bueno, tan solo la de la iBabe, que es un reproductor musical con prestaciones muy particulares), y la que se enseña es postiza y se hace en los dos episodios dirigidos por Peter Farrelly, que de eso sabe mucho: Hugh Jackman enseña lo suyo en un lugar insólito de su anatomía, y Halle Berry muestra primero unos senos convencionales y más tarde otros enormes. Imaginen una chica que le pide a su novio que le haga sus necesidades encima, o un gato de dibujos animados haciéndole felaciones a su dueño, en un episodio que hace una clara alusión a la película Ted, la del osito chabacano... pues ya saben de qué va la cosa. No sabemos qué ha pasado en la exhibición del film para que la versión que se puede ver en Estados Unidos sea diferente a la que vemos aquí. El nexo entre los diferentes episodios en América es un guionista de Hollywood que propone diversas historias a un productor, a cual más descabellada, que no acaban de agradarle. Dennis Quaid, Greg Kinnear y Seth McFarlane intervienen en este episodio que sirve de enlace que no vemos en España, donde ha sido sustituido por unos adolescentes que deciden gastarle una broma a un hacker invitándole a que busque en la red la película más atrevida y prohibida de la historia. Pero los resultados no son ni tan atrevidos ni tan provocadores, salvo de risa inevitable y embarazosa, porque las historias propuestas son de auténtico análisis clínico. Como suele ocurrir en estas películas de episodios, unos merecen más la pena que otros, y en esta ocasión nos quedamos con el protagonizado por Naomi Watts en torno a la educación de su hijo adolescente, interpretado por el impagable Austin Cope con cara de desnortado.

EL CUARTETO Dos razones para emocionarse, nuestros mayores y la música

Título original: Quartet
Reino Unido 2012 95 min.
Dirección Dustin Hoffman Guión Ronald Harwood, según su propia obra teatral Fotografía John de Borman Música Dario Marianelli Intérpretes Maggie Smith, Tom Courtenay, Billy Connolly, Pauline Collins, Michael Gambon, Sheridan Smith, Trevor Peacock, Michael Byrne, Elina Powell, Luke Newberry Estreno en España 25 enero 2013

Dice Dustin Hoffman que se ha sentido tentado por la dirección en muchas ocasiones, pero no ha sido hasta ahora que por fin ha encontrado el momento y vehículo apropiados para hacerlo. Resulta sintomático sin embargo que lo haya hecho de la mano del cine inglés, y que el producto resultante haya logrado ese sabor y estilo tan eminentemente británicos. Menos raro es que la mayor parte del encanto de este entrañable film resida en sus espléndidos intérpretes, toda vez que siempre se ha dicho que nadie mejor para entenderlos que ellos mismos. Ronald Harwood, prestigioso guionista y ocasional dramaturgo al que le debemos títulos como El pianista, La escafandra y la mariposa, la adaptación de Oliver Twist que dirigió Polanski o Australia de Baz Luhrman, es el artífice de este guión en el que repara en los comportamientos de la gente de la farándula, como ya hizo en La sombra del actor, también protagonizada por Tom Courtenay, el hijo de Zhivago en el film de David Lean, y en Conociendo a Julia. En esta ocasión el punto de mira lo pone en los músicos clásicos, bien sean instrumentistas o fundamentalmente cantantes de ópera. La preparación del famoso cuarteto de Rigoletto, Bella figlia dell‘amore, por parte de cuatro ilustres internos de una residencia para mayores retirados del mundo de la música, el Hogar Beecham, en honor al legendario director de orquesta Sir Thomas Beecham, se convierte en la trama de una amabilísima película sobre el respeto a nuestros mayores, las segundas oportunidades y la templanza adquirida cuando la espera del desenlace final se convierte ya casi en una certeza. El tono elegante y encantador de la cinta, sin llegar nunca al empalago ni la cursilería, y el trabajo excepcional de los intérpretes, especialmente el muy matizado de la siempre grande Maggie Smith, logran un film emotivo y disfrutable que adopta como su mayor logro lanzar una mirada de respeto absoluto por nuestros mayores, que nos han inspirado e iluminado en ese difícil viaje que es la vida. Es como el lado amable de esa otra gran película sobre la ancianidad que tenemos en cartel ahora mismo, el Amor de Haneke. Aparte de Smith, Courtenay, Pauline Collins (Arriba y abajo, Shirley Valentine), Billy Connolly (Su majestad Mrs. Brown y las dos próximas entregas de El Hobbit) y el excéntrico Michael Gambon (Gosford Park, Harry Potter), el film tiene el acierto de contar entre sus secundarios con auténticas voces e instrumentistas de la lírica y la música en general británicas, con la soprano Gwyneth Jones a la cabeza dando vida sin prejuicios y con mucha frescura a una antigua diva rival de la protagonista incorporada por Maggie Smith. Muy oportuno por cierto que se estrene al comienzo del año en el que se conmemora el 200 cumpleaños de Verdi.