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jueves, 25 de junio de 2026

DIEZ CITAS MUSICALES IMPRESCINDIBLES EN EL ALCÁZAR

El Patronato del Real Alcázar, en colaboración con Actidea, pone en marcha su vigésimo séptima edición de las Noches en los Jardines del Real Alcázar, con su habitual estructura en efemérides y celebraciones del año en curso. Esta vez con la particularidad, cada vez más asentada, de contar con un mayor número de conjuntos y artistas, de forma que apenas un puñado, concentrados en los ciclos de flamenco, músicas de raíz europea y otras músicas, repiten o triplican sus propuestas. En los que más dominamos, de música clásica y antigua, casi ninguno lo hace, por lo que la oportunidad de disfrutarlos hay que cogerla al vuelo. Destacamos diez de más de sesenta citas programadas, de entre las que nos parecen más atractivas.

París evocada por Claudio Constantini

Foto de Jaime Massieu

Peruano de nacimiento y residente desde hace tiempo en nuestro país, Claudio Constatini se ha labrado un exitoso porvenir como uno de los más reconocidos bandoneonistas del mundo, como ya ha demostrado en anteriores ediciones de este mismo ciclo estival sevillano desde 2021. Precisamente ese mismo año tocó junto a la OJA en el Teatro Central, alternando su faceta al instrumento aerófono con su talento al piano, ofreciendo una Rapsodia en Blue sensacional.

Hoy inaugura estas noches en solitario, alternando también ambos instrumentos y evocando el París de entre los siglos XIX y XX a través de Satie, Chopin, Piazzolla y una composición propia. La capital francesa será protagonista de un buen puñado de propuestas en esta nueva edición de las noches del Alcázar.

María Malibrán recreada por Soraya Méncid


La hija de Manuel García y hermana de Pauline Viardot, protagonista de un popular álbum de Cecilia Bartoli hace ya algunos años, será recordada en el aniversario número ciento noventa de su muerte, por la soprano onubense Soraya Méncid. Descubierta en musicales montados por el Liceo de Moguer, como El fantasma de la ópera o los autóctonos Germinal y El médico, Méncid dio el salto definitivo a la lírica tras obtener el primer premio del Certamen Nuevas Voces de Sevilla de 2024. Ha colaborado en varias ocasiones con la Compañía Sevillana de Zarzuela, y demostrado por qué su voz es tan hermosa y singular en recitales líricos.

Entonará canciones de Malibrán y una selección de arias de títulos operísticos asociados a la celebrada artista de origen sevillano. Será Zerlina en Don Giovanni y Susana en Las bodas de Fígaro, además de encarar piezas de La sonámbula de Bellini, María Estuardo y El elixir de amor de Donizetti, y Guillermo Tell de Rossini. Al piano le acompañará en esta cita del próximo sábado Manuel Navarro, un más que competente artista sevillano que repetirá unos días después con la soprano también sevillana Paula Ramírez, igualmente asociada a la Compañía Sevillana de Zarzuela, en un repertorio íntegramente español.

Axabeba Dúo evoca el pensamiento de Averroes


Este año recordamos novecientos años del nacimiento del pensador, médico y filósofo musulmán Averroes, puente entre las culturas islámica, la antigüedad clásica y el medievo europeo, y auténtico estandarte de la convivencia y el diálogo entre pueblos y culturas de nuestro país. En formación de dúo, el conjunto liderado por el experto en cuerdas medievales, José Luis Pastor, un incondicional de estas noches estivales, evocará la España de Averroes con la complicidad de Ángeles Núñez, que entonará piezas del Libre Vermell de Montserrat, las Cantigas de Martín Codax y las de Alfonso X el Sabio, así como de los Carmina Burana, y otras tradicionales sefardíes, tunecinas y marroquíes. Un fascinante viaje al siglo XIII, cuando la península ibérica se enriquecía con las Tres Culturas, que disfrutaremos el viernes 3 de julio, y que Pastor y Núñez repetirán el sábado 1 de agosto.

Mozart en manos de Patricia Arauzo

Foto de Michal Novak

Se cumplen doscientos setenta años del nacimiento del genio salzburgués, y Actidea lo celebra con la participación de la pianista local y catedrática del Conservatorio Superior de Sevilla, Patricia Arauzo, con quien el y la melómana sevillana está bien familiarizada a través de sus celebrados recitales, sola o acompañada, en diversos escenarios de la ciudad. En esta ocasión su impecable digitación hará dialogar el clasicismo del homenajeado, con su Sonata nº 13, con su influencia en el incipiente romanticismo de Schubert, de quien interpretará su Sonata nº 21. Será ya entrado el mes de julio, el sábado 4.

Jesús Pineda contextualiza a Falla


Si se hubiese descubierto alguna manera de perpetuar nuestra existencia, Falla hubiera cumplido ciento cincuenta años y habría podido disfrutar de su música en las manos expertas del guitarrista Jesús Pineda, que para la ocasión pondrá al autor gaditano en contexto, con obras de Albéniz, Turina y Rodrigo acompañando una elocuente selección de piezas del autor de El amor brujo. Desde que se alzara con el primer premio en el Concurso Andrés Segovia de Linares, Pineda ha ido escalando puestos en una fulgurante carrera que le ha convertido en una de las voces más informadas y respetadas de la guitarra clásica dentro y fuera de nuestro país. El sábado 11 podremos comprobarlo.

Otros artistas de tan sólida raíz sevillana, como el flautista de la ROSS Vicent Morelló y el pianista italiano afincado en nuestra ciudad, Tomasso Cogato, se encargarán el sábado 12 de septiembre de celebrar también esta efeméride. También el Dúo Almaclara y el formado por la violista Marian Herrero y el pianista Daniel del Pino, abordarán en sus programas obras en recuerdo de Falla.

Natalia Labourdette, una flor en el jardín


La soprano madrileña protagonizará el sábado 25 otro recital que auguramos inolvidable, abordando la canción de concierto con una formación inusual, junto al arpista murciano José Antonio Domené. Labourdette entonará piezas de Ravel, Fauré, Debussy y Hahn, así como las Siete canciones populares de Falla, en una cita transversal que evocará el París de la Belle Époque y el aniversario de Falla.

El público sevillano está familiarizado con esta joven soprano desde que en 2018 protagonizara un recital en el Maestranza junto a la ROSS dirigida por su entonces titular, John Axelrod. Después, la hemos visto y escuchado en La mujer tigre de Manuel Busto, con la Sinfónica Conjunta en la Cantata para América Mágica de Ginastera, en Falstaff de Verdi, Las bodas de Fígaro y el montaje de Villalobos para Cosí fan tutte.

El Rey Sol y Felipe V en el centro del aniversario de Marin Marais


El violagambista y compositor francés Marin Marais cumple trescientos setenta años, y las flautas de Rafael Ruibérriz y Alberto Trujillo, junto al archilaúd de Rafael Arjona, han aprovechado la ocasión para hacernos una ambiciosa propuesta digna del Femás. Se trata de conectar su música con la de sus contemporáneos Jean-Baptiste Lully y de Robert de Visée, siempre para esta singular formación, tratando así de recrear el ambiente musical de la corte francesa de Louis XIV y la de Felipe V de España, nieto del primero y de María Teresa de Austria.

El principal reclamo de este concierto recae en una pieza de Pierre Boucquet, la suite nº 12 de piezas para dos flautas traveseras sin bajo, publicada en Sevilla en 1734, durante una estancia de parte de la corte del rey español en nuestra ciudad. La cita, el sábado 29.

La boda del XVI también tiene eco en estas noches de verano


Sevilla se ha volcado con el 500º aniversario de la boda de Carlos V e Isabel de Portugal precisamente entre los muros del Real Alcázar, y estas noches en sus jardines no podían quedarse al margen. Varios serán los artistas que aborden este acontecimiento, de entre los que destacamos a la soprano valenciana Mariví Blasco, que el sábado 4 de septiembre entonará junto a la guitarra barroca de Álex Pernas, piezas de Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales, Josquin des Prés y, sobre todo, Juan del Encina, que ayudarán a contextualizar la ceremonia a través de una estructura tripartita que propondrá un recorrido por lo divino y lo solemne, el amor y la herencia cultural monárquica a través del Cancionero de Palacio, y la fiesta y el alborozo con ritmos populares y danzas palaciegas.

Otros artistas que se unen al recuerdo de la boda de la primavera de 1526, serán Andreas Prittwitz a los metales, junto a la cuerda pulsada de Ramiro Morales, el conjunto Dura Sorte, o la soprano Inés Alonso junto a la vihuela de Ariel Abramovich.

John Coltrane y Miles Davis cumplen cien años


El cupo jazzístico, de quien Miguel Ángel González, de Actidea, es un ferviente admirador, tiene su cita más sobresaliente el jueves 17 de septiembre, cuando el saxo y la flauta de Bernardo Parrilla, junto al piano de Daahoud Salim, hijo del legendario saxofonista tejano afincado en Sevilla, Abdu Salim, recuerden la música del también saxofonista y flautista John Coltrane, y del trompetista Miles Davis, a través de las músicas de Charlie Parker, Thelonius Monk o Duke Ellington que sus interpretaciones hicieron brillar. Toda una fiesta para los amantes del jazz clásico, en manos tan refinadas como las de los músicos convocados. Cabe recordar que la faceta como compositor de Salim ha sido reconocida incluso por la ROSS.

Manu Brazo nos hará bailar


Otro saxofonista insigne, el utrerano Manu Brazo, que tantos y tantas admiradoras atesora, protagonizará la penúltima velada de esta vigésimo séptima edición de las Noches del Alcázar. Será el viernes 18, junto a la violonchelista Rosa García Varela, rebautizada como Rosa Gavare, con quien forma también el conjunto Kumpania, integrado así mismo por el pianista Pepe Fernández, con quien Brazo nos encandiló hace cinco años en este mismo escenario, y que esta vez protagonizará junto al violinista Adrián Fernández otro de los recitales dedicados al París de finales del siglo XIX.

Brazo y Gavare interpretarán una serie de danzas con vocación internacional, de Piazzolla a Granados, pasando por otros compositores menos conocidos, como Paulsson, Henryson o Elizondo, de quien se interpretarán unas suculentas danzas latinoamericanas. Ritmo y precisión técnica para refrescar la que seguramente seguirá siendo una de esas tórridas noches estivales de septiembre.

Fotos: Actidea

lunes, 24 de marzo de 2025

UN BAÑO RELAJANTE EN STILE ANTICO

XLII Festival de Música Antigua de Sevilla. Stile Antico: Helen Ashby, Kate Ashby y Rebecca Hickey, sopranos; Cara Curran, Emma Ashby y Rosie Parker, altos; Andrew Griffiths, Benedict Hymas y Jonathan Hanley, tenores; Gareth Thomas, James Arthur y Nathan Harrison, bajos. Programa: El príncipe de la música. 500 años del nacimiento de Giovanni Pierluigi da Palestrina (motetes, piezas y canciones sacras de Giovanni Pierluigi Palestrina, Josquin Desprez, Jacques Arcadelt, Tomás Luis de Victoria, Orlando di Lasso, Felice Anerio, Gregorio Allegri y Cheryl Frances-Hoad). Espacio Turina, domingo 23 de marzo de 2025


Llegó la música del Renacimiento, y lo hizo de la mano de su máximo exponente en lo que a polifonía vocal se refiere, Giovanni Pierluigi da Palestrina, justo cuando se celebran quinientos años de su nacimiento. Y para iniciar una serie de conciertos articulados en torno a su música y figura, nada mejor que un concierto de Stile Antico, conjunto británico que hoy se cuenta entre los más rigurosos y reconocidos en el repertorio, que para la ocasión articularon un homenaje en el que brilló tanto su música como la de quienes influyeron en su estilo y la de quienes se dejaron influir a su vez por el suyo.

Stile Antico hace acopio de una disciplina férrea y un sonido hermoso en la tradición de los conjuntos ingleses que se dedican a la música polifónica, y una puesta en escena esmerada y meticulosa en la que el emplazamiento de voces resulta crucial para disfrutar al máximo de sus posibilidades en cada propuesta.

Tras un arranque en el que ya se vislumbraba el carácter fundamentalmente balsámico de la música programada, el homenaje discurrió primero por quienes influyeron en su música, con Josquin Desprez, franco flamenco capaz de transmitir una emoción directa, y Jacques Arcadelt, también franco flamenco, de estilo melodioso y refinado, a la cabeza.

Especialmente emotivas resultaron las elocuentes pausas con las que el conjunto se enfrentó al Salve Regina a cinco voces de Desprez, destacando el fraseo cuidadoso y flexible de cada una de las doce voces. Echamos en falta en este primer bloque la influencia de Cristóbal de Morales, especialmente relevante en la escritura de sus misas.

El segundo bloque se centró en la Contrarreforma, de la que Palestrina fue el más destacado representante, sobre todo a través de melodías claras y ritmos precisos. Una polifonía suave y consonante, característica del Renacimiento tardío, que se tradujo en una asombrosa flexibilidad y una articulación precisa al servicio de una armonía esplendorosa, en la que tuvo cabida un breve motete de Tomás Luis de Victoria, que perfeccionó su estilo en el Colegio Germánico de Roma, donde coincidió con el homenajeado, y cuya música respira una atmósfera mística.

Unas dinámicas muy estudiadas consiguieron que el final de esta primera parte asemejase un canto alzado a ese cielo imaginado que resolvía todos los problemas sufridos en la tierra.

Emoción y claridad

Ya en la segunda parte, resultó especialmente conmovedor y revelador el canto a solo cuatro voces del madrigal Goia m’abond’al cor, dos sopranos y dos tenores abandonados a la belleza absoluta, evidenciando una calidad en las voces sólo al alcance de los más refinados solistas. Se trataba de exhibir los esfuerzos por introducir elementos profanos en la música de la época, tan proclive a respetar los designios eclesiásticos.


Siguió un bloque destinado a elogiar la música, en el que el conjunto manifestó tanta claridad textual como magisterio en la elaboración armónica y contrapuntística. Incluyó una pieza de Orlando di Lasso, cuyo estilo vivo y declamatorio enuncia una mística litúrgica resplandeciente, de la que Stile Antico se hizo perfectamente eco.

El legado de Palestrina ocupó el bloque final, con música de Felice Anerio, ya a las puertas del barroco, sucesor de Palestrina en la Capilla Papal, cuya solidez impregnada de misticismo sirvió al conjunto para adaptarse a otro estilo y cambiar tímidamente de registro, algo que logró a lo largo del concierto que no resultara tan monótono como se preconizaba.

Igualmente piadosa sonó la música de Gregorio Allegri, también discípulo del homenajeado. Y finalmente un gran salto a tiempos contemporáneos, con la inclusión de una pieza en clave de motete, homenaje al insigne compositor italiano, de la británica Cheryl Frances-Hoad. Como propina, el conjunto entonó The Silver Swan de Orlando Gibbons, que este año cumple cuatrocientos.

Aunque los textos se podían consultar en la web del festival, disfrutarlos sobre el escenario, traducidos por cortesía de la Asociación de Amistades de la Barroca, evitó la molestia de los móviles encendidos. El respeto y recogimiento del público colaboró a la feliz resolución de un concierto para el que el Espacio Turina a veces se quedó corto en acústica, provocándose saturación en los momentos más álgidos.

Fotos: José Antonio de Lamadrid
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 18 de julio de 2024

LA SEDUCTORA TRADICIÓN DE MASHRABIYA

XXV Noches en los Jardines del Real Alcázar. Mashrabiya Trío: Óscar Acedo, clarinete; Carmen Fernández, violonchelo; Chiqui García, bouzuki y percusión. Programa: Aires de Rüm-èli. Un recorrido por las músicas de la Europa Otomana. Miércoles 17 de julio de 2024


A estas alturas y con veinticinco años a sus espaldas, las propuestas de estas noches estivales en el Alcázar siempre o casi siempre ofrecen calidad. Sus llenos absolutos noche tras noche lo corrobora, ya sea por el atractivo del programa, la riqueza de su contenido o el magisterio de sus intérpretes, sea cual sea el género. Mashrabiya son veteranos en este llamemos festival de verano, siempre asociados al género de músicas del mundo, en este caso de Europa, cuando muchos podrían pensar que su dedicación e investigación les debería llevar al apartado de música antigua interpretada con criterios históricamente informados.
Sin embargo es cierto que, dejando de lado esa labor que sus integrantes sin duda realizan, lo que ofrecen con su propuesta es un viaje sensorial y desprejuiciado a las entrañas de la música de otros espacios y tiempos que sin embargo no nos parecen ajenos y nos ayudan a identificarnos con su particular idiosincrasia y sentirnos un poco más residentes de este mundo tan plural y diverso.

Mashrabiya Trío nos trajo músicas de los países que conformaron la antigua Rumelia, espacio acotado por países de los Balcanes que pertenecieron al Imperio Otomano, fundamentalmente entre los siglos XIII y XV, aunque en realidad la referencia no fue sino un pretexto para destilar músicas del orden tradicional de aquellos países que formaron parte de la región, Turquía y Grecia fundamentalmente. Tamizados por una lectura netamente contemporánea de las partituras, la experiencia acabó siendo un evocador viaje por sensibilidades de carácter folclórico, sumamente sensuales, de piezas de raíces orientales, posiblemente destinadas tanto a festejos palaciegos como otros de carácter más mundano y verbenero. Música rebétika como las danzas griegas que el trío acompasó con energía y dinamismo, o un precioso Nihavent turco de composición moderna que paladearon con gusto exquisito y una generosa dosis de sentimiento.

Carmen Fernández aportó cuerpo y músculo a la propuesta con su roce majestuoso y perfectamente entonado del violonchelo, regalándonos un solo en un Nigun u oración judía de origen askenazy de enorme intensidad emocional. Óscar Acedo evidenció una clara flexibilidad aportando con su clarinete toda la profusa ornamentación de la que es capaz un buen jazzista, haciendo gala de un control perfecto de la respiración y un legato impecable. Chiqui García ejerció de perfecto maestro de ceremonias, con elocuentes ilustraciones y generosas palabras sobre sus compañeros de viaje, mientras en lo musical demostró dominio del bouzouki, instrumento cordófono griego que sustituyó por la guitarra clásica en un vibrante Por qué llorax blanca niña tradicional de Sarajevo. Compenetración, energía y sentido de la musicalidad acompañaron para que la experiencia resultara en términos globales considerablemente relajante.

Foto: Actidea
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

martes, 19 de marzo de 2024

FeMÀS AFRONTA SU RECTA FINAL CON ÉXITO

La tercera y última semana del Festival de Música Antigua aglutina citas muy atractivas hasta culminar con un Mesías de auténtico lujo

Yago Mahúgo

Todavía estremecidos por el auténtico delirio emocional disfrutado con conciertos como los de animAeterna y su particular Réquiem de Mozart, o la voz cálida y sensual de Ángeles Núñez junto a Constantinople, Proyecto Ocnos y la música de Alberto carretero sonando en el Alcázar, afrontamos la última semana de esta cuadragésima primera edición del Femás con compromiso e ilusión. El miércoles 20, el virtuoso clavecinista madrileño Yago Mahúgo asumirá la dirección del ensemble Ímpetus en la Iglesia San Luis de los Franceses para ofrecer un monográfico de Jean-Philippe Rameau. Aunque el grueso de su producción no sean precisamente obras para clave, sí es cierto que llegó a publicar hasta tres libros dedicados al instrumento, además de otras piezas en combinación con el violín o la viola, e incluso algunos arreglos de extractos de Las indias galantes. Pero es sin duda la colección Pièces de clavecín en concerts de 1741, donde más se aprecia la esencia del clave como protagonista, siendo la cuerda, en este caso el violín de Pablo Gutiérrez y la viola da gamba de Marina Cabello, un elocuente añadido.

El prestigioso conjunto italiano Il Giardino Armonico regresa a Sevilla con su fundador, el reputado flautista y director operístico Giovanni Antonini al frente. Junto a ellos, será el violonchelista y compositor Giovanni Sollima el protagonista de un concierto el jueves en el Espacio Turina en el que se interpretarán obras de Natale Sarri, Leonardo Leo, Telemann y Vivaldi, además de un pasacalle del propio Sollima y la popular Música nocturna de las calles de Madrid de Boccherini. Los dos giovannis alternarán las partes solistas, Antonini con exhibición incluida del sintomático chalumeau (salmoé en castellano), una suerte de combinación de clarinete y flauta.

Il Giardino Armonico

Al día siguiente será la participación obligada de la Orquesta Barroca de Sevilla la que convoque al melómano sevillano al Turina. Ocho de los doce conciertos que integran L’estro armonico de Vivaldi, sonarán bajo la dirección de Enrico Onofri, uno de los colaboradores más frecuentes del conjunto hispalense. También muy vinculada a la orquesta, la violinista balear Lina Tur Bonet será una de las solistas junto a algunos de los maestros de la formación, Mercedes Ruiz y Valentín Sánchez entre ellas, que atenderán a esta inspiración armónica que tanta divulgación tuvo en su tiempo gracias a su publicación en Amsterdam, alternando uno, dos o varios de sus instrumentos y rebosando sin duda calidez, vitalidad y expresividad.

Una edición coronada con El Mesías de Haendel

El sábado 23 tendremos una original cita en San Luis al mediodía, con la formación de flautas Phaedrus, que debe su nombre al texto de Platón en el que Sócrates afirma que el arte de la retórica fluye de la locura, la interpretación divina y sobre todo, del amor. Este conjunto que recrea el sonido de las flautas traveseras renacentistas, con repertorio fundamentalmente de la polifonía occidental del siglo XVI y principios del XVII, propone un recorrido por el instrumento en la Corte de los primeros Tudor, con Enrique VIII como insólito autor y poseedor de una extensa colección de éste y otros instrumentos. Músicas de Jean Rochefort, Diego Ortiz, Antoine de Févin o John Lloyd completan las piezas extraídas de los manuscritos del monarca inglés y el cancionero de Ana Bolena. Para la ocasión se cuenta además con la voz y el laúd de Emma-Lisa Roux.

Artefactum tampoco faltará a su cita con el festival, con un emplazamiento temporal y espacial de lujo, el mismo Sábado de Pasión en el Espacio Turina, uno de los bastiones fundamentales de la música en nuestra ciudad. El conjunto sevillano se adelantará a la celebración este mismo año de sus treinta años de historia con un concierto en el que repasará la música del medievo en torno a la Cuaresma, con piezas del Laudario de Cortona, el Códice de las Huelgas, las Cantigas de Alfonso X El sabio y los Carmina Burana, territorios todos muy explorados por el conjunto a su particular manera. Alberto Barea, César Carazo, Carmen Hidalgo, José Manuel Vaquero, Ignacio Gil y Álvaro Garrido volverán sin duda a hacer las delicias de su incondicional público.

Collegium 1704

Muchas veces nos hemos preguntado por qué en Sevilla El Mesías siempre se ha interpretado en vísperas de Navidad, cuando el grueso de su partitura se centra en la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Prueba de ello es su frecuente utilización en películas que abordan esta llamada Historia más grande jamás contada. Los responsables del Femás nos brindarán ahora la oportunidad de escucharla en Semana Santa, el mismo Domingo de Ramos a las once de la mañana en el Maestranza, con tiempo suficiente para ver salir la Borriquita. El prestigioso conjunto checo Collegium 1704 y su correspondiente coro, bajo la dirección de su fundador, el clavecinista Václav Luks, serán los encargados de ofrecernos este inmortal oratorio haendeliano, contando para ello con las acreditadas voces de la soprano belga Deborah Cachet, el alto Avery Amereau, aclamado Cherubino en Las bodas de Fígaro de Mozart, el tenor polaco Krystian Adam y el bajo especializado en Haendel y Rossini Luigi di Donato. Habrá culminado así la que podemos considerar una edición con mucho lustre de nuestro veterano Festival de Música Antigua.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

viernes, 15 de marzo de 2024

PASEO POR LAS MÚSICAS DE SEVILLA CON ÁNGELES NÚÑEZ

XLI Festival de Música Antigua de Sevilla 2024. Constantinople & Proyecto Ocnos & Ángeles Núñez & Alberto Carretero. Programa: La Sevilla de las Tres Culturas: Una mirada actual. Salón de Tapices del real Alcázar, jueves 14 de marzo de 2024


Tras el triunfal estreno de La bella Susona de Alberto Carretero en el Maestranza, el Femás presentó ayer un espectáculo único y singular con el que se complementaba de alguna manera la experiencia vivida al aire de la calle antes denominada de la Muerte, a escasos metros del precioso Salón de Tapices del Alcázar donde se convocaron los talentos partícipes en este evento. Pero aunque la fuerza de este encuentro de artistas y culturas fue resultado de una estrecha y muy cuidada colaboración, en la que todos sus resortes brillaron con considerable potencia, fue la cantante de Alcalá de Guadaira, Ángeles Núñez, a quien tantas veces hemos seguido en conciertos de las Noches del Alcázar y otras propuestas sevillanas, quien tuvo posiblemente ayer su gran noche, en la que desplegó sus indiscutibles habilidades y su particular talento para afrontar tantos y variados estilos con una disciplina férrea y sentido de la responsabilidad.


Este recorrido por la Sevilla del siglo XV en la que se desarrolla el drama musical de Carretero y Puerto, encrucijada de culturas que han moldeado sin duda nuestra particular cultura musical, concitó en el escenario al conjunto canadiense Constantinople, de quienes ya disfrutamos en alguna edición anterior del festival junto a la este año ausente Accademia del Piacere, al sevillano Proyecto Ocnos, especialistas en música contemporánea y de amplia divulgación en nuestra ciudad, la música electrónica y las nuevas composiciones de Alberto Carretero, y la voz inmensa y la presencia arrolladora de la cantante sevillana, quien salvo en los cantos de origen persa que entonó Kiya Tabassian, de Constantinople, abordó todas las piezas programadas con un rigor extraordinario, sin desfallecer ni evidenciar fatiga alguna, y una capacidad para embelesar fuera de toda discusión.

El espectáculo se estructuró en cuatro bloques de idéntica duración, hasta completar la hora y media exacta, dividido cada uno a su vez en cuatro disciplinas distintas pero intercomunicadas con acierto e inteligencia. Un canto con ínfulas de danza sefardí, seguido de otro de carácter más recogido y mística cristiana, con piezas de Juan de Anchieta, Juan del Encina y Juan Cornago, entre otros. Después la aportación de raíz musulmana y finalmente el nuevo cancionero experimental de Carretero, siguiendo unas pautas de guion que nos llevaron siempre con carácter de yuxtaposición por la Fe y Tradición, la Infancia y la Maternidad (con escala evidente en nanas sefardí y cristiana entonadas con sentimiento estremecedor), Vida y Muerte, para terminar con Amor y Desamor. Escalas que el ecléctico conjunto abordó con maestría y enorme sentido musical, especialmente en las endiabladas danzas, destacando la capacidad de Núñez para adaptarse a cada disciplina con voz estudiada y adecuada. Acentuó el carácter local de los cantos naturales sefardíes y el tono lírico más afín a su voz de soprano de timbre sedoso y sensualidad desbordante, siempre en perfecto estilo, culminando en un despliegue de vocalizaciones vertiginosas y muy exigentes en las experimentales coplas de Carretero, quien depuró su estilo y lo suavizó para adaptarse a las circunstancias, evidenciando en todo momento un trabajo exhaustivo de investigación y contemporización.

Un esfuerzo considerable para la cantante, que se vio acompañada del poderoso conjunto instrumental en el que se fundieron los instrumentos étnicos, como el kanun o el setar, con las guitarras, incluida la eléctrica, y los clarinetes contemporáneos y debidamente preparados, instrumentos de percusión de diversa índole, incluidos objetos domésticos, y la envolvente y atmosférica electrónica de Carretero. El punto y final lo puso una larga exhibición de todas estas disciplinas que dejó clara la ferviente implicación de cada artista convocado y convocada, provocando deleite y admiración.

Fotos: Lolo Vasco

miércoles, 28 de febrero de 2024

ARRANCA UNA NUEVA EDICIÓN DEL FeMÀS

Algunas citas menos que en ocasiones anteriores conforman una edición número cuarenta y uno de un festival con nombres importantes y carteles atractivos

La Fonte Musica

Superadas las cuarenta ediciones, el
Festival de Música Antigua de Sevilla encara una nueva que arranca este viernes próximo y con la que los sevillanos y sevillanas tendremos oportunidad de disfrutar de algunos nombres imprescindibles de la interpretación históricamente informada, tanto de fuera del país como de artistas locales siempre tan vinculados al certamen que dirige desde hace un buen puñado de años el violagambista Fahmi Alqhai. Esto hace que la estructura y la estética de la propuesta sean muy parecidas a las de ediciones anteriores, si bien se ha reducido el número de espectáculos respecto a las que se celebraron tras los dos años condicionados por la pandemia. Y nos referimos al público local porque una vez más la presentación de la programación ha llegado tan ajustada, hace apenas un par de semanas, que poco margen ha dejado a posibles visitantes de fuera de la ciudad e incluso de fuera de España, para programar el viaje y la estancia oportuna. Ese es un detalle que se repite año tras año y no sólo respecto al FeMÀS sino también a otras importantes citas que tienen lugar en la ciudad, como el Festival de Cine Europeo. Los aficionados y aficionadas no tenemos ese problema cuando queremos desplazarnos por ejemplo a Granada en verano para disfrutar de su Festival Internacional de Música y Danza. Sabemos con mucha antelación cuáles son las propuestas que más nos interesan, no digamos ya si queremos viajar al extranjero, a Salzburgo, Edimburgo o a los Proms de Londres.

Se han reducido especialmente las citas matinales de los fines de semana, aun así las personas interesadas tendrán veintidós estupendas excusas para disfrutar de la buena música que abarca fundamentalmente del Renacimiento al último Barroco. Esta XLI edición del Festival de Música Antigua se inaugura el viernes 1 de marzo en la sede que habitualmente más citas celebra, el Espacio Turina de la calle Laraña, que prácticamente aparca durante tres semanas su impecable programación para centrarse en este evento que desde hace tanto antecede a una de nuestras fiestas más emblemáticas, la Semana Santa. Y lo hace con reminiscencias del carnaval que acaba justo cuarenta días antes de que comiencen las procesiones. Los encargados de esta inauguración son La Fonte Musica, celebrado conjunto italiano que comenzó prestando especial atención al Trecento italiano, lo que les llevó a ganar el Diapason d’Oro, y hoy abarcan un mayor rango histórico, dedicando un gran esfuerzo a la investigación de la retórica y la gramática musical para comprender y traducir con actitud experimental la creatividad y el refinamiento de la música antigua. Su fundador, el prestigioso laudista Michele Pasotti, habitual colaborador de conjuntos de referencia como Il Giardino Armonico, Les Musiciens de Louvre o la Akademie für Alte Musik de Berlín, lo dirigirá en un programa que recrea el Combattimento di Tancredi e Clorinda de Monteverdi precedido de varios madrigales que darán más sentido a su concepto teatral, estrenado hace justo cuatrocientos años, siguiendo la obra poética Jerusalén liberado que Torquato Tasso ambientó en la Primera Cruzada, y especialmente concebido para interpretarse en carnaval. Otros madrigales del propio Monteverdi y de autores contemporáneos como Salomone Rossi, Dario Castello y Biagio Marini, completarán esta primera entrega del festival.

Marta Mathéu

El mismo espacio acogerá al día siguiente, sábado, a un habitual no sólo del festival sino de la escena sevillana, y también especialista en cuerda pulsada como es Daniel Zapico, que con su tiorba ofrecerá un concierto intimista con transcripciones propias, siguiendo patrones estrictamente historicistas, de piezas del barroco francés, de Lully a Couperin, pasando por Robert de Visée, Forqueray y Michel Lambert. Un repaso a su último registro discográfico, Au Monde, que le ha valido igualmente el Diapason d’Or. Para el músico asturiano, fundador de Forma Antiqva, la profundidad de los bajos de la tiorba y su sonido envolvente crean una atmósfera mágica, la que podrán percibir quienes se acerquen ese día al Espacio Turina.

La primera cita matinal de esta edición tendrá lugar en la Casa de la Moneda el domingo siguiente, con Ministriles Hispalensis y su aportación anual al evento, en esta ocasión en forma de las músicas de ida y vuelta de los dos lados del Atlántico, una práctica muy habitual estos últimos años desde que se conmemorara el quinto centenario de la primera circunvalación del planeta. Juan del Encina, Gaspar Fernández o Tomás de Torrejón y Velasco sonarán bajo el título genérico de Allende los mares, en los sacabuches, bajón, chirimías, flautas y percusión de un conjunto que atesora valores locales como Jacobo Díaz o Álvaro Garrido. Un recorrido histórico de doscientos años, de finales del Renacimiento al primer Barroco, en el que la música europea se mezcla con sonidos y ritmos indígenas, enriqueciéndose mutuamente.

Habrá que esperar al miércoles 6 de marzo para reanudar nuestra cita con el FeMÀS. Será de la mano de Marta Mathéu Ensemble y cambiando de espacio, en esta ocasión otro de los habituales del certamen, la Iglesia desacralizada de San Luis de los Franceses. Una de la voces más rutilantes de la lírica española de los últimos años, curtida en ópera, lied y oratorio, nos traerá en In canto un recorrido por la música barroca entre el estilo antiguo de Jaime Casellas y la renovación de José Durán, alumno de Francesco Durante en Nápoles. Un programa que pretende ser un diálogo entre corrientes contrapuestas que prefiguraban el estilo galante, influidas por la arrolladora escuela napolitana. De este modo, motetes y cantadas acompañarán las Lamentaciones de Durante concebidas para el Sábado Santo.

L'Apotheóse

El primero de los cuatro conciertos que programa el FeMÀS en colaboración con el Centro Nacional de Difusión Musical, otra constante de este festival sevillano, llegará el jueves 7 con el Ensemble L’Apothéose interpretando en el Turina conciertos de Telemann. Una nueva ocasión para degustar el arte de la flautista alemana Dorothée Oberlinger como invitada, tras su estupendo concierto junto a la Barroca de Sevilla en octubre pasado, ahora con los también invitados Joseph Domenech al oboe, Eyal Streett al fagot y Kepa Arteche a la viola, todos habituales de nuestra Barroca, entre otros músicos que con esta formación han logrado sonados reconocimientos a uno y otro lado del Atlántico y que debe su nombre a L’Apothéose de Corelli de Couperin, su primer proyecto juntos. Del más prolífico compositor alemán del Barroco interpretarán seis conciertos. Una cita sin duda a tener muy en cuenta.

Un particular mapping y el regreso de un gran contratenor

El viernes 8 un imprescindible de la escena Sevilla, La Imperdible Artes Escénicas, pondrá en marcha el primero de los cuatro pases del mapping especial que han diseñado para este festival, y que se proyectará a las nueve de la noche en la Torre del Oro, bajo el emblema de Electrónica Antigua. Un espectáculo que combina instrumentos antiguos como el oud o la mandolina con otros electrónicos, mezclado todo con la video creación de José María Roca, y que se ilustrará con música de los siglos XI al XIV. Será como una especie de sesión de DJ en el que vientos digitales, cuerdas tratadas, percusiones, sintetizadores y secuenciadores sustituirán las flautas, cornetas, chirimías, vihuelas y otros instrumentos tradicionales. Sobre la fachada sur del emblemático monumento se proyectarán episodios y personajes históricos vinculados con él, sirviéndose de técnicas de proyección 3D y diversos elementos animados.

Tras esta cuota de representación escénica con la que habitualmente se anima el festival, el sábado 9 al mediodía, el conjunto hispalense A5 Vocal Ensemble presentará en San Luis su propuesta Inaudita Musica, con motetes, misas y canciones sacras del sevillano Francisco Guerrero, que junto al también sevillano Cristóbal de Morales y el abulense Tomás Luis de Victoria forman los pilares fundamentales de la música española del siglo XVI. Incansable viajero de su época, la propuesta incluirá piezas recogidas en colecciones publicadas en Sevilla, Venecia y París entre 1555 y 1597, contenido del segundo disco del grupo. En concreto, la Misa in te, Domine, speravi será el centro del programa junto a varios motetes a cinco voces, todas obras raramente escuchadas en directo y llevadas ahora al disco por primera vez, en un registro que saldrá a la venta el próximo verano. El conjunto, con nueve años de recorrido, es especialmente relevante por haber interpretado en el Turina la integral de madrigales de Monteverdi, un centenar de piezas que abarcan sus seis primeros libros y una selección del resto.

Max Emanuel Cencic

El famoso contratenor croata, residente en Austria, Max Emanuel Cencic, regresará a la ciudad tras el excelente recital que protagonizó junto a Maxim Emelyanychev e Il Pomo d’Oro en este festival hace ocho años. Será ese mismo sábado en horario nocturno en el Espacio Turina, con un programa centrado en el mítico castrato Francesco Bernardi, más conocido como Senesino. Para él compuso Haendel su primera ópera para la Royal Academy of Music, Radamisto. Tras ello compuso otros diecisiete roles para este cantante de voz prodigiosa, hasta que en 1733 le traicionó aceptando dirigir la compañía rival. En el programa se citan ocho arias pertenecientes a seis óperas distintas, entre ellas Rodelinda, reina de Lombardía, Scipione y Siroe, rey de Persia. Además, se interpretarán un Concerto grosso y las oberturas de Radamisto y Alessandro. Un todo Haendel con el que este virtuoso con más de cuarenta años de carrera lucirá su radiante voz. Desde que debutara como uno de los Niños Cantores de Viena, ha sido soprano, sopranista como Samuel Mariño, el cantante venezolano que nos visitó el pasado viernes como aperitivo a este FeMÀS, y ahora contratenor debido a los cambios fisiológicos de su registro. Acude a esta cita acompañado por el conjunto polaco {oh!} Orkiestra, comandado por la aclamada violinista Martyna Pastuszka, que abarca desde la música barroca a la contemporánea.

La semana terminará con la segunda colaboración del Centro Nacional de Difusión Musical, Musica Ficta, el conjunto liderado por Raúl Mallavibarrena del que ya hemos tenido ocasión de disfrutar tanto en ediciones anteriores del FeMÀS como en las Noches del Alcázar. El domingo 10 en San Luis interpretarán un concierto en torno a Palestrina y Tomás Luis de Victoria, cuyas carreras convergieron en la fructífera Roma, de ahí el título de un programa que incluye motetes del Libro I y IV (del Cantar de los Cantares) del primero, y motetes a cinco, seis y siete voces del Officium Hebdomae Sanctae del segundo, que fue alumno y colaborador del maestro italiano. Y así hasta el martes 12 de marzo, que el Maestranza albergará el Réquiem de Mozart según versión del siempre controvertido MusicAeterna, en una nueva semana que anticiparemos convenientemente en estas mismas páginas.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 6 de julio de 2023

SEPHARDICA MIRA A SEVILLA DESDE EL GUADALQUIVIR

XXIV Noches en los Jardines del Real Alcázar. Sephardica: Sara Marina, clavicémbalo, percusión y narración; Emilio Villalba, dirección musical, cuerda pulsada, viola; Irene Saura y Patry Cruz, canto. Programa: Sevilla. La música de un reino (música sefardí y andalusí fundamentalmente de los siglos XVI y XVII). Miércoles 5 de julio de 2023


Para un enamorado irredento del Guadalquivir, concretamente de su dársena, cuyas aguas ha recorrido una y mil veces en piragua y remo, y sobre las cuales celebró el día más feliz de su vida, el de su boda, una propuesta como la que ofrecía el
proyecto Sephardica no podía pasar desapercibida. Un espectáculo que aúna música, poesía, canto, historia y narración, en el marco de esas Noches del Alcázar que son ya consustanciales al estío sevillano, cuando cumplen veinticuatro años de ininterrumpida programación veraniega. En este tiempo han surgido muchas propuestas nuevas y diferentes para amenizar el calor inherente a esta ciudad, alguna de las cuales se coló en forma de eco por el Jardín del Cenador de la Alcoba, sin por ello agredir el carácter relajado del concierto y sin que estas alternativas hayan disminuido el interés de propios y extraños por las tan consolidadas Noches del Alcázar que el equipo de Actidea hacen realidad con su esfuerzo y dedicación.

El Guadalquivir fue motivo y testigo de este recorrido por coplas, danzas y música de toda índole que capturaron la esencia de esta ciudad a lo largo de los siglos, como testamento de su pasado árabe y judío, y su proyección hacia las distintas etapas que han ido conformando su historia y su idiosincrasia. Sephardica apareció con una formación nueva, en la que la voz y la sensualidad de Ángeles Núñez ha sido sustituida por las voces cálidas pero intencionadamente menos en estilo de Patry Cruz e Irene Saura, dos devotas de la voz, a la que dedican su esfuerzo como cantantes y actrices. Pero en el corazón del conjunto permanecen sus dos artífices principales, Sara Marina, que con su voz menuda e inocente personificó ese Guadalquivir desde cuyas riberas sonaron los cantos de la época convenientemente transformados para adaptarse a las nuevas sensibilidades. Y Emilio Villalba, que con una maestría indiscutible es capaz de dominar la cuerda pulsada y la frotada haciendo gala de una colección impresionante de instrumentos de época, que poco tiene que envidiar a la que atesora Joaquín Rodero del grupo Caravasar, que tanto estuvo ligado a estas noches del Alcázar en sus primeros años de andadura.

Los poemas de Joaquín Romero Murube en torno al río y la vida alrededor, desde Triana al Arenal pasando por el puente que todo lo sabe, la velá y los barcos que de sus muelles zarparon y a ellos volvieron, sirvieron para conducir este paseo amable y distendido. En él sobresalieron las bellísimas ornamentaciones de Villalba, que ofreció unas gallardas a la sorprendente viola de teclas y una tarantela al rabel pletóricas en ritmo y virtuosismo, con el disciplinado acompañamiento a la percusión de Marina, que también hizo uso de su destreza al clavisimbalum y una nutrida representación de panderos y darbukas, así como un sorprendente adufe que tamborileó con tanta dulzura como delicadeza. La aportación de las voces, en registro grave y agudo combinados y armonizados, nos llevó por un cancionero muy identificable para quienes hemos crecido en esta tierra, siempre desde una sensibilidad modernizada con la que llegar a amplios públicos, traicionando el espíritu original lo justo y dejando claro que se trata de un legado tradicional y popular que como tal admite su transformación según la época. Así pudimos disfrutar del ritmo acentuado y jovial de No me mordas más habibi, la candidez mecida de Por qué lloras blanca niña y muy especialmente el Romance de Gerinaldo, basado en la continua repetición de estrofa con un efecto hipnótico, o el ligero toque aflamencado de la Petenera del niño turco. En el extremo más atrevido abordaron su faceta más comercial con una versión acompasada a través de una suerte de caja de ritmo, del tradicional sefardí Adio Querida, que tanto juego dio a la música popular y tan emparentada está al Addio al passato de La traviata de Verdi.

Foto: Actidea
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 16 de marzo de 2023

TRANSFORMACIONES RENACENTISTAS

XL Festival de Música Antigua de Sevilla FeMÀS. Vandalia: Rocío de Frutos, soprano. Gabriel Díaz y Jorge Enrique García, contratenores. Víctor Sordo, tenor. Javier Cuevas, bajo. Diego García Trío: Pablo Martín Caminero, contrabajo. Borja Barrueta, percusión y lap-steel. Daniel García, piano, arreglos, composición y dirección musical. Programa: Obras de Pérotin, Juan del Enzina, Francisco Guerrero, Alonso Lobo, Carlo Gesualdo, Tomás Luis de Victoria, William Byrd y Mateo Flecha el Viejo. Espacio Turina, miércoles 15 de marzo de 2023


Solemos acercarnos a estas propuestas de fusión con curiosidad e ilusión, aunque también con cierta desconfianza ante el devenir de los resultados. Pero el prestigio que paulatina y merecidamente ha ido adquiriendo el conjunto Vandalia nos hacía esperar un trabajo de calidad en esta colaboración con el trío jazzístico que lidera el salmantino Daniel García, y así fue. La idea era fundir el canto polifónico fundamentalmente del siglo XVI con el jazz armónico y melódico de nuestra era y poner ambos lenguajes en diálogo, que acabó siendo fluido, sincero y natural. Pero no fue así en todo momento, destacaron los tres pilares fundamentales sobre los que se asentó la propuesta, su arranque con Pérotin, el núcleo central con Gesualdo y sobre todo su sorprendente y generosa ensalada final a cargo de Mateo Flecha el Viejo. La imprescindible amplificación de instrumentos y voces fue lo suficientemente discreta y equilibrada como para no malograr la función.

Todavía recordamos con agrado el recital que Rocío de Frutos ofreció junto a Ignacio Torner hace unos años en los Jardines del Alcázar, mezclando con acierto y buen gusto música del barroco con sonoridades próximas al jazz contemporáneo; y desde luego no podemos dejar de mencionar el excelente trabajo que realizaron la soprano y el bajo Javier Jiménez Cuevas junto a Torner y el resto de Taller Sonoro hace apenas un mes en esta misma sala a partir del radiodrama Un posible día de Javier Torres Maldonado. No es de extrañar que vistos los resultados el conjunto vocal al que ambos vocalistas pertenecen se embarque en estas aventuras musicales y presten toda su garantía para que la empresa salga a buen puerto. Así, ya desde el principio, con Pérotin el Grande y el canto llano del siglo XII como base sobre las que el trío dibujó sus líneas sensuales y oníricas, con piano y contrabajo intervenidos y ecualizados electrónicamente, fueron surgiendo una a una las cinco voces convocadas, alternándose agudas (Frutos, el recién desembarcado del Aquiles en Esciros del Real, Gabriel Díaz, y el también contratenor Jorge Enrique García) y graves (Víctor Sordo demostrando de nuevo que es un tenor de voz cálida y rutilante, y Cuevas haciendo gala de su rotundo registro y excelente capacidad para dar cuerpo al conjunto). La misma pieza con diferentes arreglos, Beata viscera, que además dio título al programa, sirvió de propina.

Una combinación acertada

El estilo polifónico del que fue precursor Pérotin se hizo visible definitivamente en Amor con fortuna, del Cancionero de Palacio de Juan del Enzina, así como en Ave Virgo Sanctissima de Francisco Guerrero, adornadas con improvisaciones y arreglos del propio García que también afectaron a los juegos de voces. Tras otra pieza del también sevillano Alonso Lobo, de su esencial Liber primus missarum, combinando la suave técnica del contrapunto con la intensidad cromática y casi violenta del autor, lo que provocó algún pequeño desajuste y enmarañamiento en las voces, Vandalia a capela presentó el madrigal de Gesualdo Moro, lasso, al mio duolo, que contó con excelentes aportaciones del conjunto jazzístico, algunas próximas al flamenco, y logró el encantamiento general que pretendía la propuesta. Después vino Tomás Luis de Victoria y un algo desangelado homenaje a Thomas Tallis de la mano de William Byrd, que sirvió para apreciar la habilidad de Pablo Martín Caminero al contrabajo, con sonoridades insinuantes y orientalistas muy próximas al estilo de Luis Delgado en la década de los noventa del siglo pasado.

Pero lo mejor llegó, con una generosa media hora de duración, con la ensalada (combinación de lenguas, estilos y formas musicales) de Mateo Flecha el Viejo, toda una sinfonía u ópera rock en el que la perfecta combinación entre los dos conjuntos produjo sus mejores resultados. Hasta entonces García había tenido muy buenas y aprovechadas oportunidades de lucimiento al teclado, preparado o natural, y ahora lució también su talento para el arreglo y la composición, creando una pieza de extraordinaria belleza y poder evocador. Vandalia ya dio en el pasado buenas muestras de su capacidad para abordar con éxito las ensaladas de Flecha, como pudimos apreciar en Granada hace un par de años con La bomba. Ahora con El fuego se adaptaron perfectamente a los postulados del teclista, con aportación extraordinaria de Borja Barrueta a la percusión, creando una atmósfera de ensoñación con campanas y toques de tambor que lograron la perfecta simbiosis con el trabajo serio y equilibrado del resto de talentos en liza. Entre todos consiguieron su cometido, que esta música dialogara en perfecta comunión y un canto polifónico renacentista, convenientemente transformado, acabara sonando como una rapsodia bohemia.


Fotos: Lolo Vasco / FeMÀS
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

viernes, 21 de octubre de 2022

LA TARDE MÁS DIDÁCTICA DEL FESTIVAL DE LA GUITARRA

XIII Festival de la Guitarra de Sevilla. José Luis Pastor, cuerda pulsada. Programa: Vade Mecum: Historia de la guitarra (obras del Códice de Las Huelgas y el Llivre Vermell, Martín Códax, Alfonso X, Alonso Mudarra, Luis de Narváez, Gaspar Sanz, Giuliani, Albéniz, Pastor y Vega). Klara Tomljanovic, guitarra. Programa: Obras de Bach, Falla, Albéniz, Barrios Mangoré, Piazzolla y Carretero. Espacio Turina, jueves 20 de octubre de 2022


Después de dos años sorteando todos los obstáculos imaginables debido a la pandemia, el Festival de la Guitarra de Sevilla, con Francisco Bernier a la cabeza de un equipo competente y comprometido, se encuentra dando sus últimos coletazos desde que arrancara el pasado 6 de octubre, con una noche italiana hoy viernes a cargo de Carlo Curatolo y Adriano del Sal, y cerrando mañana sábado en clave flamenca con Juan Carlos Romero y el bailaor Rafael Campallo sobre el escenario del Espacio Turina. Una propuesta del todo ecléctica que conoció ayer su jornada más didáctica, con interesantes conferencias de los celebrados compositores César Camarero, con disertaciones sobre el papel de la guitarra en la música contemporánea y su práctica por parte de los intérpretes más avezados, y Alberto Carretero, ilustrando sobre técnicas de composición e inserción de la guitarra española en el universo atonal y experimental, así como sobre su obra Phórminx con cuyo estreno habría de cerrarse tan atractiva y diversa propuesta.

La herencia de la guitarra

De sobras conocido por el público melómano sevillano, José Luis Pastor recuperó un espectáculo que estrenó aquí mismo hace un par de años, un recorrido por la historia de la cuerda pulsada desde el Medievo a nuestros días. Una excelente oportunidad para muchos de nosotros que no pudimos entonces disfrutar de tan extraordinaria propuesta. Cierto que desde entonces ha modificado parcialmente el programa, y recogido en un disco imprescindible del sello sevillano Contrastes Records, grabado nada más y nada menos que en la Gruta de las Maravillas de la localidad natal del especialista en cuerda pulsada, Aracena. Por sus manos pasaron hasta doce instrumentos, sin que se acertara a saber con cuál se sentía más cómodo y competente, ¡los domina todos!, desde la pequeña vihuela de péñola con la que hizo su aparición en el escenario, entonando con la misma dulzura y delicadeza con la que afrontó gran parte del programa un canto polifónico del Códex Huelgas, hasta la guitarra eléctrica prestada por el hermano de Juanjo Pizarro, todo un emotivo detalle tratándose de la Sala Silvio del Turina, entonando una pieza del propio Pastor dedicada a su hija, ATRAM. Entre medias la sofisticada vihuela de rueda evocando la atmósfera de Vigo al que era tan devoto Martín Códax, una alegre cítola reproduciendo una cantiga de Alfonso X, una intimísima Mariam Matrem Virginem del Llivre Vermell en la guitarra medieval, una hermosísima pavana de Alonso Mudarra a la guitarra renacentista, manteniendo siempre una claridad y una destreza sorprendentes, unas agilísimas y muy bien ornamentadas Diferencias sobre Guárdame las vacas de Narváez a la vihuela de mano y los inevitables y siempre efectivos Canarios de Gaspar Sanz para dar paso a la icónica guitarra barroca.

Después ilustró la guitarra romántica con unas delicadísimas variaciones de Mauro Giuliani sobre un tema de Hándel, una paladeada Asturias de Albéniz a la guitarra clásica, unas tarantas de cosecha propia en perfecta clave flamenca, y la versión instrumental de la canción El sitio de mi recreo del añorado Antonio Vega a la guitarra acústica, tocada con una sensibilidad extrema. Conocidas de sobra las aptitudes de Pastor en la instrumentación antigua, disfrutarlo en otras disciplinas y campos fue toda una revelación.

La mirada al futuro

La participación a continuación de la guitarrista Klara Tomljanovic sirvió de complemento natural e ideal a la lección magistral de Pastor. Comenzó con el Preludio de la Suite en sol menor BWV 995 de Bach, hay que reconocer sin mucho estilo ni suficiente claridad. Prescindir de partitura le hizo quizás sentirse más libre y dueña de su particular estilo intimista y sentimental, en el sensacional Homenaje a Le Tombeau de Debussy de Falla, una primera aproximación en la noche al lenguaje experimental y una poética y sensorial evocación del universo del compositor frente al folclore granadino. Con una preciosista digitación prosiguió precisamente con Granada de Albéniz y Una limosna por el amor de Dios de Agustín Barrios Mangoré, antes de adentrarse en el ritmo y la armonía de Piazzola con La milonga del ángel, y terminar con el esperado estreno de Phórminx, tercera de las obras del sevillano Alberto Carretero para guitarra, esta vez preparada para invocar los sonidos de la lira tartésica, así como Oud lo fue para el laúd árabe y Flow My Tears para la guitarra renacentista según Dowland. Tuvo que empeñarse a fondo la guitarrista eslovena para extraer de la caja acústica y sus cuerdas sonidos tan dispersos y atrevidos, con ayuda de una suerte de minúscula flauta de pan reversible, y punteando las cuerdas con macillos mientras los brazos se entregaban a posturas imposibles para acatar todas las órdenes de la compleja partitura, tan inquietante y repleta de inflexiones como sus obras anteriores para el instrumento. Mejor colofón para el recorrido propuesto en una tarde noche tan didáctica, imposible.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía