sábado, 8 de octubre de 2016

DESPUÉS DE ESTO y antes de la catarsis

Título original: Efterskalv
Suecia 2015 102 min.
Guión y dirección Magnus von Horn Fotografía Lukasz Zal Intérpretes Ulrik Munther, Mats Blomgren, Loa Ek, Oliver Heilmann, Stefan Cronwall, Wieslaw Komasa, Ellen Mattsson, Suen Ahiström, Inger Nilsson Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2015; en Suecia 20 noviembre 2015; en España 7 octubre 2016

Para su debut en el cine, el joven director sueco Magnus von Horn combina con cierta pericia dos temas de candente actualidad en un drama con mimbres de thriller que acusa exceso de frialdad en su exposición y premisas. Como si del reverso anímico de La jauría humana se tratase, un joven encuentra incomprensión y negación de oportunidades en su familia y la sociedad tras cumplir condena en un reformatorio. Bajo apariencia de neutralidad en la exposición y tratamiento de su trama, procurando no juzgar ni interferir en nuestro entendimiento, lo cierto es que von Horn en realidad intenta manipularnos a través de mecanismos como el ahorro de información. Resulta no obstante difícil decantarse por una postura moral u otra frente a lo que podría ser una denuncia del sistema legal y penitenciario, o por el contrario de una sociedad cada vez más extremista y aborregada. Es cierto sin embargo que reserva el comportamiento más civilizado a los personajes mejor preparados, especialmente educadores que parecen tener muy clara su posición frente al joven que en su pasado cometió un crimen en principio imperdonable. El papel de los compañeros de instituto se convierte a la larga en el elemento catalizador de una historia, y el más interesante de cara a un análisis exhaustivo de la situación. El conjunto se mece con sobriedad y hasta frialdad, sólo salpicado por puntuales estallidos de violencia, generalmente fuera de encuadre, como muchas de la situaciones tensas que plantea. Pero se encamina inevitablemente hacia un final catárquico y desmesurado que sólo encontrará solución en el ánimo y la inteligencia de un espectador al que previamente se le ha hecho sentirse libre para juzgar, pero que en realidad ha sido más manipulado de la cuenta. En fin, hasta para lograr eso hay que tener talento. Galardonada con tres premios Goldbagge de la Academia de Cine Sueco, a la mejor película, director y actor secundario para Mats Blomgren, que interpreta al desesperado y desorientado padre de la criatura, un joven Ulrik Munther de rostro angelical pero mirada penetrante y amenazante.

viernes, 7 de octubre de 2016

JOSÉ Mª GALLARDO DEL REY, CON LICENCIA PARA TOCAR

2º concierto de abono de la temporada 2016/2017 de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. José Mª Gallardo del Rey, guitarra. John Axelrod, director. Programa: Concierto de Aranjuez, de Rodrigo; Diamantes para Aranjuez, de Gallardo del Rey; Sinfonía nº 6 “Pastoral”, de Beethoven. Jueves 6 de octubre de 2016

Espíritu inquieto y enamorado de la música, el excelente guitarrista sevillano José Mª Gallardo del Rey coronó en el segundo programa de abono de esta temporada de la ROSS una estrecha colaboración con su director titular, John Axelrod, que le llevó en enero a protagonizar un discutible espectáculo seudoflamenco y ahora a recrear su particular versión del Concierto de Aranjuez, completado con un reverso de su propia cosecha creado desde la humildad y el corazón. Una noche en la que piezas archiconocidas y sobreprogramadas sonaron distintas por empeño de sus intérpretes, un Gallardo del Rey volcado en explorar nuevas sonoridades y cadencias en la página del Maestro Rodrigo, y un Axelrod dispuesto a desentrañar las connotaciones más sentimentales y personales, en términos psicológicos, de una sinfonía habitualmente asociada a la ilustración de las bondades de la naturaleza, como buen anticipo del poema sinfónico que se le considera.

Bien atento a dinámicas y articulaciones, Axelrod no cayó en la tentación de impregnar el Concierto de Aranjuez de tipismo andaluz, acentuar sus colores y sobreexponer acentos folclóricos. Por el contrario hizo una versión contenida y elegante que acompañó a la guitarra amplificada de un intérprete que se permitió la licencia de explorar nuevas sonoridades, dotar al conjunto de un mayor enfoque flamenco y recrear las cadencias del adagio con una estructura y unas ornamentaciones desconocidas hasta el momento, pero tremendamente efectivas, hasta completar una versión personal y acertada de la celebérrima página. Su particular homenaje a la pieza adopta la forma de un concierto de cosecha propia denominado Diamantes para Aranjuez, en el que toma prestados elementos armónicos y melódicos de la obra de Rodrigo hasta subvertirlos, y que adopta ese estilo característico suyo muy cerca de la música ligera y festivalera, con profusión orquestal, un elevado carácter melódico y el acompañamiento del cajón, de nuevo a cargo de Roberto Vozmediano, que le da al conjunto un sabor muy jocoso. En el adagio Eric Crambes protagonizó una introducción de exacerbado lirismo.

Beethoven volvió a escena con la Sinfonía que más entronca con el espíritu primaveral de la pieza de Rodrigo, la Sexta, a la que Axelrod dedica unas muy expresivas y sentidas palabras en un anexo al programa. Una exposición de motivos para adelantar que la suya pretende ser una visión introspectiva y psicoanalítica del dolor de su autor cuando la pérdida de audición estaba adentrándose por derroteros muy preocupantes. Al margen de si esta intención logró materializarse o no, lo cierto es que el tejano nos ofreció una Pastoral rica en expresividad, profundamente melancólica y de una belleza exultante. A sus órdenes la orquesta, solistas incluidos, ofrecieron una nitidez y una perfección extraordinarias, con especial mención para la cuerda grave, que tanto volumen y solemnidad aportan a las interpretaciones de la ROSS, y los metales, que si aún quedaba alguna duda de su notable mejoría, en esta ocasión demostraron una fuerza imponente y majestuosa sin paliativos.

jueves, 6 de octubre de 2016

FESTIVAL DE LA GUITARRA DE SEVILLA: ENCUENTROS IN EXTREMIS

7º Edición Festival de la Guitarra de Sevilla. Francisco Bernier & Zahir Ensemble Obras de Toru Takemitsu (Stanza I, Towards the Sea y Valeria). Rafael Ruibérriz, Alejandro Casal y Ventura Rico Obras de Jacques Martin Hotteterre, François Couperin, Joseph-Marie Amiot y Jean-Marie Leclair. Miércoles 5 de octubre de 2016


Francisco Bernier
Reinaugurada hace un par de días por Kiko Veneno, tras una transformación que ha convertido su vestíbulo en una barraca de feria de color amarillo chillón, incluida réplica ahora también amarilla de la Giraldilla, la Sala Turina de la céntrica calle Laraña vuelve a acoger el Festival de Guitarra impulsado por el incombustible Francisco Bernier, que lo convierte por derecho propio en plataforma de lanzamiento de los discos que edita bajo su sello Contrastes. Y de contrastes fue precisamente el concierto inaugural, precedido como debe ser por unas palabras de bienvenida del director de marketing Royds F. Imbert, y con una doble propuesta de estéticas en principio antagónicas pero llamadas a convivir e invitar a públicos dispares entregados al placer de escuchar buena música, cualquiera que sea su época y estilo. El evento estuvo alimentado por el talento local, ese que está aliviando la terrible sequía que de grandes intérpretes venimos sufriendo en esta desdichada ciudad desde hace ya demasiados años, aunque con un esfuerzo considerable Bernier tiene preparado un buen ramillete de competentes figuras internacionales de la guitarra en los próximos días de celebración.

Bernier, García y Zahir Ensemble
La primera parte del concierto inaugural estuvo protagonizada por Toru Takemitsu, cuando se cumplen veinte años de su desaparición. Al músico japonés, tan conocido en los circuitos cinematográficos por sus numerosas bandas sonoras de películas de, entre otros, Kurosawa, Oshima e Imamura, se le dedica gran parte de la programación de un festival que este año inaugura además un concurso de guitarra flamenca y otro de composición, además de exposiciones, conferencias y proyecciones que otorgan un carácter cada vez más ambicioso a un proyecto nacido con premisas humildes. El propio director del certamen junto al Zahir Ensemble comandado por Juan García Rodríguez se emplearon a fondo para ofrecer una elocuente muestra de la obra de Takemitsu para guitarra, evocando siempre esas imágenes que indefectiblemente forman parte de su universo musical, bien sean de carácter urbano, como en Stanza I, una pieza de 1969 en la que se atisba su admiración por Messiaen y que contó con la atinada participación de la soprano Sachika Ito y altas dosis de precisión y expresividad en los músicos convocados. O implicaciones de la naturaleza, como Towards the Sea, en el que se atisba un mayor contenido poético y melódico, con una perfecta compenetración entre flauta y guitarra como principal reclamo de una pieza que invita a mecerse relajadamente, mientras en Valeria es la cuerda la protagonista de otro viaje evocador por esa naturaleza tan presente en la obra del japonés. En todas ellas destacó la pulsación precisa y contenida de un Bernier en estado zen.

Rafael Ruibérriz
El experimento de combinar esta primera parte con una segunda diametralmente opuesta resulta inteligente como elemento aglutinador de públicos diferentes, invitados así a sumergirse en propuestas distintas a las acostumbradas. Tres pilares fundamentales de la Barroca de Sevilla se dieron cita en un programa sin guitarra pero con muy buena y preciosa música, a cargo de maestros del barroco francés y centrado en la formación de trío con flauta, instrumento que Ruibérriz dominó a la perfección en un alarde de resistencia y compostura que le llevó a atacar con tanta dulzura como brío y agilidad donde correspondía. Especialmente destacables fueron las piezas de Couperin, sobre todo su Concierto nº 1 para flauta travesera y bajo continuo, en el que Ventura Rico se empleó a fondo dotando al conjunto de un cuerpo poderoso gracias al efecto hipnótico de una viola de gamba de sonido especialmente profundo. Para entroncar con el protagonista de la edición, interpretaron dos piezas de inspiración oriental, más evidente en el Divertimento Chino nº 3, de carácter sorprendentemente intemporal. También Casal hizo gala de su proverbial dominio del clave, y remataron con dos movimientos de una sonata para flauta de Bach, tan por encima de etiquetas y efemérides.

miércoles, 5 de octubre de 2016

EL HOGAR DE MISS PEREGRINE PARA NIÑOS PECULIARES Más de lo mismo con estética Burton

Título original: Miss Peregrine’s Home for Peculiar Children
USA 2016 127 min.
Dirección Tim Burton Guión Jane Goldman, según la novela de Ransom Riggs Fotografía Bruno Delbonnel Música Matthew Margeson y Mike Higham Intérpretes Asa Butterfield, Eva Green, Samuel L. Jackson, Terence Stamp, Judi Dench, Ella Purnell, Allison Janney, Rupert Everett, Kim Dickens, Chris O’Dowd, Finlay McMillan, Milo Parker, Lauren McCrostie, Hayden Keeler-Stone, Raffiella Chapman, Pixie Davies Estreno en Estados Unidos y España 30 septiembre 2016

Hace tiempo que Tim Burton perdió la licencia que le convertía en uno de los más personales y mayores creativos del cine americano de aventuras y fantasía. La industria lo ha engullido para fabricar productos en la línea que domina actualmente, si es posible dejando abiertas posibilidades de secuelas y sagas. Eso y su paulatina falta de inspiración ha provocado el empobrecimiento de su mundo personal y que cada nuevo producto lo recibamos con más recelo y desconfianza. Aunque sin haberla visto, sólo a partir de su sinopsis, encontramos diversas similitudes entre esta película y la última aventura cinematográfica de Zipi y Zape, con Eva Green y Elena Anaya regentando similares instituciones con parecidos atuendos, la novela de Ramson Riggs ofrecía a priori suculentos elementos para ser aprovechados por Burton y darle el toque poético y a la vez grotesco que la hubiera apartado de la moda imperante, a menudo impersonal, en la literatura infantil, que sigue los cánones impuestos por Harry Potter. Burton sólo aprovecha parcialmente estos elementos, construyendo una película que funciona en su primera parte, un largo prólogo en el que el elemento humano está más presente, aunque la emoción tampoco llegue a asomar en este primer tramo. Una transición destacable por algunas secuencias de incontestable hermosura, deviene en la inevitable montaña rusa de efectos digitales y luchas interminables que caracterizan las películas de súper héroes, en la que ésta se convierte sin disimulo merced al guión de Jane Goldman, tan vinculada a los X-Men con los que estos niños guardan un asombroso parecido. El diseño de los poderes de los pequeños y jóvenes da al conjunto cierta dignidad, así como su lujoso y guiñolesco reparto, pero al final el decaimiento del interés y la falta de emoción sincera convierten esta película en una más de un lote en el que da igual quién sea el autor, todo es lo mismo, por vistoso que resulte. Y menos mal que no se insiste en los traumas infantiles, aunque el personaje de Asa Butterfield (La invención de Hugo) se queda muy cerca del estereotipo, y la celebración de la diferencia con la que otras películas de escasa categoría quieren superar sus deficiencias. En cuanto a la música, desconozco las razones por la que Burton ha prescindido de Danny Elfman, aunque sus compositores se han esforzado en no traicionar el espíritu musical de sus películas.

domingo, 2 de octubre de 2016

ELLE Verhoeven y Huppert suman

Francia 2016 130 min.
Dirección Paul Verhoeven Guión David Birke, según la novela de Philippe Djian “Oh...” Fotografía Stéphane Fontaine Música Anne Dudley Intérpretes Isabelle Huppert, Laurent Lafitte, Anne Consigny, Charles Berling, Judith Magre, Virginie Efira, Lucas Prisor, Christian Berkel, Alice Isaaz, Jonas Bloquet, Vimala Pons Estreno en Cannes 21 mayo 2016; en Francia 25 mayo 2016; en España 30 septiembre 2016

Tras diez años sin dirigir un largometraje, desde El libro negro que le devolvió al cine patrio holandés tras un largo periplo de trabajo en Hollywood (Robocop, Desafío total, Instinto básico, Showgirls, Starship Troopers, El hombre sin sombra), Paul Verhoeven reaparece con su primera película francesa, país cuyo proverbial atrevimiento le permite aunar todas sus perversiones, basándose para ello en una novela de Philippe Djian, muy adaptado en el cine galo aunque aquí sólo conozcamos Betty Blue, que dirigió Jean-Jacques Beineix en 1985 y nos descubrió a una actriz de boca interminable y talento limitado, Beatrice Dalle. Elle consuma muchos de los delirios del Verhoeven más provocativo para trazar un retrato certero y sólido de una mujer férrea, condicionada por una tragedia de infancia tan terrible como increíble, que no inverosímil. A través de su entorno, y de un episodio violento muy particular, conocemos a una implacable mujer de negocios (violentísimos videojuegos en un alarde de coherencia admirable), más implacable aún hija y todavía más madre, aunque a veces no le falte razón en sus postulados prácticos y vitales. Su entorno, familiar y amistoso, es analizado también sin pedantería ni pretensiones, pero con escasa empatía, mostrando un universo sólido pero enfermizo en el que todo gira alrededor de esta sofisticada y compleja mujer, magistralmente interpretada por Isabelle Huppert, grande siempre y especialmente indicada cuando de proponer personajes morbosos se trata. El film va así derivando en una vorágine de intriga y misterio no tanto alrededor de los episodios criminales plasmados sino de la intrincada personalidad de esta mujer herida de muerte en la infancia y resucitada como zombie frío y calculador, muro de defensa ante un mundo que la trastorna tanto como la mima. La ineptitud de los personajes que la rodean, especialmente los masculinos, tejen a su alrededor una cortina de hierro que le obliga a tomar decisiones poco comunes y sin embargo convincentes, gracias a la mano maestra de un director que quizás ofrece con éste su mejor trabajo, más pulido y mejor orquestado. Hasta Anne Dudley (Full Monty, American History X) es mejor compositora en manos de este maestro. Elle se configura así como un fascinante retrato de mujer diezmada y resurgida de sus cenizas, en el que los excesos y la acumulación de trastornos y neuras están tan bien ensamblados que no provoca rechazo y logra resultar convincente en su conjunto. Eso es lo que hace grande al cine, proponer historias increíbles y hacerlas convincentes. Verhoeven lo ha conseguido, por supuesto con la ayuda inestimable de ese monstruo de la interpretación que es Isabelle Huppert.

LA RECONQUISTA Eternamente pavos

España 2016 108 min.
Guión y dirección Jonás Trueba Fotografía Santiago Racaj Intérpretes Francesco Carril, Itsaso Arana, Aura Garrido, Candela Recio, Pablo Hoyos Estreno en el Festival de San Sebastián 22 septiembre 2016; en salas comerciales 30 septiembre 2016

El cuarto largometraje del hijo de Fernando Trueba (Todas las canciones hablan de mí, Los ilusos, Los exiliados románticos) transita por los mismos derroteros que su ópera prima, pero con aún mayor dosis de languidez e impostura. Pretende el jovencito apuntarse un tanto ofreciendo supuesto arte radical, o casi, cuando nuestro cine ha vuelto a industrializarse y mirar a modelos estandarizados que convoquen un mayor número de público a las salas. Para eso recurre a algo tan original como invocar el primer amor y coquetear con el destino y la providencia. Dos jóvenes treinteañeros se reencuentran en un no lugar, que más tarde descubrimos que no es tan no lugar y que representa un triste paseo suicida en el Madrid más retratado de los últimos cincuenta años de cine español; desde allí recorren un restaurante chino, un café musical en el que Jonás nos tortura con nada menos que dos canciones y media de un cantautor cursi y trasnochado estilo Sabina, un disco-bar lleno de gente y ruido y un club de swing (la secuencia más fresca y disfrutable del film) que deja constancia del rápido auge que en los últimos años ha cobrado esta disciplina de los cuarenta ahora en nuestro país. La excusa es una carta de amor reaparecida, y la consecuencia un sinfin de charlatanería pausada y relajada en el rostro de dos personajes impostados y aburridos, más cerca del cliché que de la propia creación artística. Poca naturalidad y mucha pretensión poética. Peor se ponen las cosas aún cuando tras una inútil, aún más sosa y aburrida, travesía en moto por las calles de Madrid, con fondo de una de las canciones del cantautor trasnochado otra vez torturándonos, el personaje masculino invoca el pasado desde su atalaya de supuesto maduro tristemente resignado a una vida cómoda, un buen trabajo (creativo por supuesto) y una novia ejemplar (Aura Garrido, la de Stockholm, a la que a veces se parece este engendro, cartel con el nombre de la ciudad sueca incluido en alguna escena). Aparecen entonces dos adolescentes, una insufrible y pedante y el otro soso como nadie. Un proceso inverso del amarillo al rosa, pero con viejos prematuros a ambos extremos, y el aburrimiento generalizado de una platea obligada a tragarse los delirios románticos de este hijo de papá.