sábado, 7 de junio de 2025

LA BUENA SUERTE Thriller sentimental

España 2025 90 min.
Dirección
Gracia Querejeta Guion Gracia Querejeta y María Ruiz, según la novela de Rosa Montero Fotografía Juan Carlos Gómez Música Vanessa Garde Intérpretes Hugo Silva, Megan Montaner, Miguel Rellán, Eva Ugarte, Ismael Martínez, Francisca Horcajo, Álvaro Rico, Josean Bengoetxea, Chani Martín Estreno en el Festival de Málaga 16 marzo 2025; en salas 6 junio 2025


Nunca hemos sido de los que piensan que una película de Gracia Querejeta es de por sí una garantía de calidad. De sus diez películas hasta el momento, sólo nos ha convencido plenamente Héctor, por su retrato acertado y conmovedor de la juventud del momento, principios de siglo. Ahora, con La buena suerte, adapta una novela de Rosa Montero que aborda muchos temas, pero principalmente uno muy doloroso y lamentablemente actual, que afecta al odio creciente hacia lo diferente en nuestra sociedad, y paralelamente a la dificultad de educar a los hijos, sobre todo cuando éstos son problemáticos y necesitan de una ayuda especial. 
El stress y la vorágine en que hemos convertido, en cierto modo voluntariamente, nuestras vidas, afecta a nuestro entorno y a la manera de afrontar problemas, sobre todo de carácter sentimental. Nada mejor que una escapada a la España rural y su tan cacareada tranquilidad existencial para intentar, al menos, resolver algunas de estas cuestiones.

El film arranca con muchos misterios y una considerable carga de intriga, para poco a poco ir diluyéndose, adoptando un carácter más amable gracias a la introducción de un personaje femenino de índole santísima, y a la recuperación de ese gran actor de comedia que es Miguel Rellán, aunque sea en forma de arquetípico anciano mal humorado y contestón. La cosa va así funcionando de forma más o menos aceptable, pero conforme avanza y va retomando sus hechuras de thriller, una investigación policial artificiosa y cogida por los pelos, y cierta desgana en la composición de escenas y personajes secundarios, especialmente los menos amables, van lastrando el trabajo.

Hugo Silva parece querer seguir la buena senda de su intervención en Un amor, pero apenas logra salir de una interpretación monocorde en modo dolor absoluto y desdicha descomunal. Al final casi nada llega a convencer plenamente, aunque se puede agradecer las buenas intenciones de la directora y su equipo y el carácter amable, elegante y distendido que ha querido dar al conjunto, lo que por otra parte tampoco es poco. Pero se hubiera agradecido que temas tan relevantes como los que se tratan en el film, hubiesen obtenido un análisis más profundo.

miércoles, 4 de junio de 2025

EL JOCKEY Pretencioso viaje de transformación

Argentina-México-España-Dinamarca-USA 2024 97 min.
Dirección
Luis Ortega Guion Luis Ortega, Fabián Casas y Rodolfo Palacios Fotografía Timo Salminen Música Sune Wagner Intérpretes Nahuel Pérez Biscayart, Úrsula Corberó, Daniel Giménez Cacho, Mariana di Girolamo, Daniel Fanego, Osmar Núñez, Luis Ziembrowski, Roberto Carnaghi, Adriana Aguirre, Roly Serrano Estreno en el Festival de Venecia 29 agosto 2024; en Argentina 26 septiembre 2024; en España 30 mayo 2025


Seis años después de El ángel, y sin que conozcamos el resto de las ocho películas que componen su filmografía, presumimos que Luis Ortega no encuentra un lenguaje propio, pero investiga y arriesga para lograrlo. Nada que ver con aquella interesante anterior película, y mucho nos tememos que tampoco con las series televisivas en las que ha intervenido en este tiempo, en El Jockey se ampara en la luminosa y colorista fotografía de Timo Salminen, habitual de Kaurismäki, para contarnos en clave surrealista el cambio de identidad de una persona sometida a una continua presión.

Al jockey del título da vida ese actor menudo de quien todavía recelamos cuál sea su verdadera nacionalidad, si francés, español o probablemente argentino, Nahuel Pérez Biscayart. La película cuenta su particular viaje de redención y búsqueda de verdadera identidad, en clave de ahorro gestual, rodeándose para ello de una excesiva cantidad de personajes, entre mafiosos de pacotilla, pareja sentimental con amante del mismo género, presos de diversa condición y buscadores de talento.

Paseos interminables por un Buenos Aires frecuentemente nocturno y fantasmagórico, configuran el particular vía crucis de este personajillo con escasa entidad, tan poca como la que atesora esta película falta de interés, con la que sin embargo su director y equipo se han paseado por todos los palmarés de final de temporada, sin arañar apenas resultados. Ortega, hijo de Palito, se permite adornar su fábula con canciones de su propio padre y otros artistas con aroma vintage, como Sandro o Nino Bravo, en este pretencioso trabajo con ínfulas de genialidad que no consigue arrancar nuestras simpatías.

martes, 3 de junio de 2025

Estreno en salas (no en Sevilla) de SUS HIJOS DESPUÉS DE ELLOS

Desgraciadamente no es la primera vez, ni será la última, que una película galardonada con el Giraldillo de Oro en el Festival de Sevilla, no llegue a las pantallas comerciales de la ciudad cuando se estrena en el resto del país. Ésta además mereció en el mismo festival el premio al mejor actor para su protagonista, Paul Kircher, que también fue premiado en Venecia.

Reseña de la película, estrenada en el Festival de Cine Europeo de Sevilla el 14 de noviembre de 2024

ÉRASE UNA VEZ MI MADRE Comedia melodramática pro y anti madres

Título original: Ma mère, Dieu et Sylvie Vartan
Francia 2025 103 min.
Guion y dirección
Ken Scott, según la novela de Roland Perez Fotografía Guillaume Schiffman Música Nicolas Errèra Intérpretes Leïla Bekhti, Jonathan Coen, Naim Naji, Noé Schecroun, Joséphine Japy, Jeanne Balibar, Sylvie Vartan, Anne Le Ny, Lionel Dray, Milo Machado Graner, David Ayala Estreno en Francia 19 marzo 2025; en España 30 mayo 2025


Roland Perez es un reconocido jurista francés que nació con una malformación en un pie que le hubiera impedido caminar y desarrollar, quizás, una carrera tan brillante como la que llegó a cosechar, si no fuera por la perseverancia y la fe absoluta de su madre, que logró el milagro. Concebida por su propio protagonista como una oda a las madres, sustitutas de Dios cuando éste no puede acudir a todas partes, según reza una de las citas reunidas en la película, su discurso acaba por hacerse farragoso y al final no se entiende si se alaba o no a la madre de este singular personaje. Su adaptación cinematográfica corre a cargo del director canadiense Ken Scott, que ha desarrollado una carrera sin mucho interés a caballo entre Canadá, Francia y Estados Unidos, y cuyo único film memorable es Starbuck, una original comedia también basada en hechos reales, sobre un súper donador de semen. 
Dudamos del carácter comercial del vulgar título castellano de esta cinta, mientras el original, Mi madre, Dios y Sylvie Vartan, nos parece más revelador y desde luego mucho más atractivo.

La primera mitad del film transcurre en un amable y distendido tono de comedia, con momentos realmente divertidos, mientras la actriz de origen marroquí Leïla Bekhti, a quien vimos en cintas como La fuente de las mujeres, Un profeta o más recientemente Maria Montessori y Las dos caras de la justicia, lleva el peso de la función, con carisma y mucho encanto. Pero cuando el problema está resuelto y la consecución de la felicidad por parte del hijo reside en seguir los pasos convencionales de la vida rutinaria, eso que llaman normalidad despreciando cualquier otra alternativa, es decir, estudiar, lograr el éxito profesional, casarse con la mujer de tus sueños y tener una buena prole, el discurso acaba cayéndose. Especialmente porque nuestra heroína pasa a convertirse en un lastre. Desaparecen hermanos y hermanas, y sólo existe madre para el hijo en cuestión, pero de la forma más tópica posible, entrometiéndose en todo y haciéndole la vida imposible.

Esta segunda parte cuenta por supuesto con la nota trágica, al fin y al cabo si se basa en hechos reales habrá que aceptarlo, de forma que el film sigue la estructura habitual en este tipo de películas río, comedia al principio, melodrama al final. Todo esto sin contar la prematura vejez de la protagonista, sometida a los habituales maquillajes pesados y movimientos torpes que no coinciden con la edad que se supone debe tener el personaje, al menos durante un buen tramo de película, pues luego se estanca. Con todo, el buen hacer de sus intérpretes, la colorida ambientación en los sesenta y setenta del pasado siglo, el solvente trabajo de Jonathan Coen interpretando al personaje en edad madura, y una sentimental banda sonora enriquecida con temas jazz y canciones vintage, especialmente del icono francés de la época, Sylvie Vartan, felizmente recuperada para la ocasión, y responsable en buena medida de la recuperación del niño y después adolescente, hacen que el film se vea con agrado y simpatía.

jueves, 29 de mayo de 2025

GLORIA Y PELUCA: OTRA ATRACTIVA CITA CON LA ZARZUELA

Lamentando mucho no poder asistir a ninguna de las tres representaciones que tendrán lugar este fin de semana de la zarzuela
Gloria y peluca, por compromisos familiares, no nos podemos resistir a recomendar desde estas páginas su disfrute, teniendo en cuenta el cariño y la pasión que pone la Compañía Sevillana de Zarzuela en cada espectáculo que acomete, y muy especialmente su principal artífice, nuestro querido amigo y recién nombrado numerario de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría de Sevilla, Javier Sánchez-Rivas.

Precisamente su discurso de ingreso en dicha entidad tuvo a la zarzuela y su relación con nuestra ciudad como protagonista, y ahora, justo un mes de tan feliz fecha, se dispone a afrontar el que será seguro otro feliz acontecimiento, el éxito que acompañará al estreno en el Espacio Turina de esta zarzuela poco divulgada. Apenas recordamos su puesta en escena en el Teatro de la Zarzuela hace catorce años, quizás entonces como recuperación de esta divertida pieza del maestro Francisco Asenjo Barbieri. Precisamente de él pudimos disfrutar hace años en el Maestranza de otra de sus zarzuelas recuperadas y poco transitadas, Los diamantes de la corona. La que ahora nos ocupa tiene la particularidad de trazar, junto a las piezas de Rafael Hernando, El duende y Colegialas y soldados, un antes y un después en el género denominado chico, independizándose en gran medida de la lírica de influencia italiana para tomar carta de naturaleza y añadir elementos autóctonos de nuestra cultura musical para engendrar así el género tal como lo conocemos.


Del catálogo de zarzuelas de Barbieri, con más de sesenta títulos, destaca especialmente El barberillo de Lavapiés, pero a buen seguro que esta Gloria y peluca gustará a quienes mañana a las ocho, o pasado en cualquiera de sus dos funciones, a las cinco de la tarde o a las ocho, se acerquen a comprobar sus cualidades. Para ello la Compañía Sevillana de Zarzuela prosigue su acuerdo con la Facultad de Bellas Artes para la realización de telones que sigan con cierta fidelidad aquellos que acompañaron al estreno, en este caso en el Teatro Variedades de Madrid en 1850. El telón para esta ocasión ha sido realizado por los alumnos Irene Ugolini y Agustín Muñoz García, y representa las estanterías de una tienda de pelucas, con más de ciento cincuenta cabezas y sus correspondientes pelucas adornándolas.


También merece especial atención el esmerado vestuario, fiel a la época representada, de un depurado estilo isabelino, que lucirán tanto la pareja protagonista, el barítono Andrés Merino y al soprano Marta García Morales, junto al resto de la compañía que dará voz al coro. Y es que esta zarzuela está estructurada en romanzas para cada uno y una de la pareja, María y Marcelo, con un singular acompañamiento de coro en ambos casos, y un par de dúos entre los que destacan unas seguidillas. El coro interactúa con los protagonistas a través de melodías sencillas y alegres, mientras un par de personajes cómicos se añaden a una inocente trama de celos y venganza por la afición de él a la composición de ópera. Seguro que con la adaptación de Alejandro Rull, siempre atento a las producciones de una compañía de la que nunca se ha desligado a pesar de su éxito en la escena del musical madrileño, se logrará quitar a la obra esa pátina de polvo que pudiera hacerla rancia a los ojos y oídos de un público actual e informado.

Fotos: Compañía Sevillana de Zarzuela

CAMINOS DEL VIENTO Y UNA FLAUTISTA SORPRENDENTE

Concierto #9 de la temporada XIV de la Orquesta Sinfónica Conjunta. Orquesta de Vientos. Aurora Reguera, flauta. Cristina Bayón, soprano. Camilo Irizo, dirección. Programa: Emblems, de Aaron Copland; Concierto para flauta y orquesta de viento, de Mike Mower; Stunde der Seele, de Sofiya Gubaidúlina. Teatro Central, miércoles 28 de mayo de 2025


Con una temporada que se ha ido desgranando concierto a concierto, sin un programa general que nos haya permitido organizar nuestra agenda con antelación, no sabemos si este concierto número nueve de la décimo cuarta temporada será o no el último de la misma. Eso pensamos del octavo, que convocó a Bartók y Satie en el salón de actos de Arquitectura, y sólo hace unos días supimos de la celebración de éste en el Teatro Central, espacio que ya pisaron los y las jóvenes de la Conjunta el año pasado en otra concentración sólo de vientos. Ahí se formaron también muchos de ellos y ellas, gracias a los créditos con los que la Universidad premiaba al alumnado que asistía a los ciclos de música contemporánea que se celebraban en ese recinto hace muchos años.

Precisamente con música contemporánea se despachó Camilo Irizo en un concierto que el conjunto celebró el día antes en el Auditorio de la Ciudad del Conocimiento de Dos Hermanas. El del Central, y a pesar del Betis, contó con un buen aforo, en su mayoría, hay que decirlo, familiares de los numerosos jóvenes convocados. Una generosa representación del alumnado de vientos del Conservatorio Manuel Castillo se dio cita en este concierto dirigido por el maestro, que es quien habitualmente se encarga de la faena cuando de maderas y metales se trata. El sabio e inteligente programa permitió a la formación demostrar su habilidad a la hora de afrontar tres formas diferentes de hacer música con metales, maderas y percusión. Copland representó la música para bandas militares, Mower el concepto de big band y Gubaidúlina el de música contemporánea en sentido estricto.

Del primero, una abundante Conjunta encaró Emblems, un encargo de la Asociación Nacional de Directores de Banda para acompañar su convención de 1964, convirtiéndose desde entonces en pieza angular del repertorio para bandas de música, y obra maestra en su género. En ella se puede observar el estilo expansivo y naturalista del autor, pero haciendo acopio del lenguaje avanzado que caracterizó su música en los sesenta. La Conjunta arrancó de forma imprecisa y atolondrada, pero poco a poco se fue haciendo con la atmósfera y el espíritu de la pieza, logrando una lectura disciplinada e incluso brillante en algunas secciones. Muy sensible resultó la recreación del popular y precisamente emblemático Amazing Grace, que el autor incorporó a la partitura tras comprobar que sus constantes armónicas coincidían con las que él había diseñado para los pasajes más relajados de la espectacular pieza.


La obra del británico Mike Mower, clarinetista, teclista, saxofonista, bajista, pero fundamentalmente flautista, nos lleva a una estética muy diferente pero una época similar, los sesenta del siglo pasado. Aunque se trata de una composición de 2004, sus formas, su manera de afrontar contrapunto y armonía nos retrotraen a estilos identificados con la sofisticación, por ejemplo, de una comedia romántica estadounidense, al estilo de un Mancini o un Hefti, con incorporación de ritmos latinos tan del gusto de la época, como la bossa nova, el mambo e incluso un breve pasaje de rock. Todo un reto para la orquesta, que acompañó primorosamente a una sorprendente Aurora Reguera, sensacional a la flauta como acertada en su concepción de la música como arte total que requiere también una puesta en escena estudiada y tan singular como lo fue la suya, además de atrevida y desprejuiciada, traducido en su ritmo danzante y su espectacular indumentaria influida por la estética del cómic y el cine fantástico. En lo técnico, la joven flautista derrocha talento y habilidad, con ornamentaciones extremadamente complicadas, y un sonido depurado que en cierto modo nos recordó al de James Galway, no en vano colaborador de Mower en un par de trabajos discográficos. A destacar también el magnífico trabajo del conjunto de percusión, batería incluida.

La segunda parte, mucho más seria y exigente para el oyente, estuvo monopolizada por la pieza de Sofiya Gubaidúlina Stunde der Seele, algo así como La hora del alma. La música de esta importante compositora rusa afincada en Alemania, que falleció hace apenas un par de meses, sonó casualmente hace sólo unas semanas en los atriles de la ROSS, y volvió ahora con fuerza y rotundidad en los de esta joven y admirable orquesta. Buena parte de la obra recorre todo tipo de sonoridades y efectos que llegan a provocar un profundo desasosiego en el oyente, siempre que sus intérpretes estén a la altura para comunicar esta sensación de ansiedad, como fue el caso. Hacia el final se incorpora la voz de una mezzo, en este caso soprano, para cantar en estilo declamatorio los textos, oscuros y misteriosos, de Marina Tsvetaeva, tan poco afín al régimen stalinista, lo que se demustra en su tono pesimista. La muy querida entre nosotros Cristina Bayón abandonó para la ocasión su afinidad con el repertorio barroco para sumergirse en una vorágine llena de fuerza y expresividad, buscando los registros más graves de su tesitura. Juntos, orquesta, director y voz, lograron una interpretación bastante depurada y acertada de esta sintomática pieza que, como todas las del programa, se concibió directamente para la formación elegida, sin transcripciones ni adaptaciones de ningún tipo.

martes, 27 de mayo de 2025

UNA FUNCIÓN INESPERADA Road movie por la integración

Título original: Erza
USA 2023 101 min.
Dirección Tony Goldwyn Guion Tony Spiridakis Fotografía Daniel Molder Música Carlos Rafael Rivera Intérpretes Bobby Cannavale, William Fitzgerald, Robert de Niro, Rose Byrne, Vera Farmiga, Rainn Wilson, Whoopi Goldberg, Jimmy Kimmel Estreno en el Festival de Toronto 9 septiembre 2023; en Estados Unidos 31 mayo 2024; en España 23 mayo 2025


Nieto del famoso productor del Hollywood clásico Samuel Goldwyn y del responsable de la adaptación cinematográfica de Lo que el viento se llevó, Sidney Howard, Tony Goldwyn se dio a conocer cuando interpretó al sospechoso amigo de Patrick Swayze en Ghost. Como actor no ha pasado de interpretar personajes secundarios, los más recientes en El método Williams y Oppenheimer. Paralelamente ha llevado a cabo una carrera como director, primero con comedias románticas (La tentación, Siempre a tu lado, El último beso) y en 2010 con su mejor trabajo hasta fecha, el drama judicial protagonizado por Hilary Swank, Betty Anne Waters. Trece años después nos presenta esta comedia agridulce sobre un padre rebelde y exagerado que vela como mejor entiende, a su manera, con un hijo autista, al que da vida con notable esfuerzo y sentido de la responsabilidad el joven William Fitzgerald, actor como se dice del espectro. 
Todo para analizar y quizás poner en entredicho el sistema público de tratamiento de la diferencia, siempre obrando desde un punto de vista paternalista y quizás poco o nada efectivo a la hora de buscar la integración.

Bobby Cannavale, el cuñado macarra de Cate Blanchett en Blue Jasmine, pone toda la carne en el asador para dar vida a este abnegado padre, comediante de profesión, que no duda en emprender una huida por todo el país para preservar el bienestar y la felicidad del niño. El film se articula entonces como una road movie en la que padre e hijo son perseguidos por la policía y los agentes sociales, pero sobre todo por su ex mujer y madre del niño, la siempre eficiente Rose Byrne, y el abuelo y padre del protagonista, Robert de NiroDentro de una histeria general a menudo chirriante, intervienen también en personajes muy secundarios Whoopi Goldberg y el propio director de la película, mientras en los títulos finales se reserva un cameo el popular presentador de televisión Jimmy Kimmel.

Habiéndose estrenado en nuestro país justo un año después de hacerlo en Estados Unidos, coincide en la cartelera española con Wolfgang, que trata también en clave de relación paternofilial la variante del síndrome de Asperger. Pero es consciente de una problemática mayor y menos condescendiente que la que plantea el film de Javier Ruiz Caldera. Como consecuencia, resulta más difícil de digerir, aunque en el camino nos vayamos encariñando con los personajes y acabemos sucumbiendo a su sentimental resolución. Una amable y distendida banda sonora del californiano Carlos Rafael Rivera ameniza la función.