sábado, 8 de marzo de 2014

JOVEN Y BONITA El placer del descubrimiento

Título original: Jeune & jolie
Francia 2013 95 min.
Guión y dirección François Ozon Fotografía Pascal Marti Música Philippe Rombi Intérpretes Marine Vacth, Géraldine Pailhas, Frédéric Pierrot, Fantin Ravat, Johan Leysen, Charlotte Rampling, Nathalie Richard, Djedje Apali, Lucas Prisor
Estreno en España 7 marzo 2014

La nueva película del director de En la casa y Potiche es una lúcida reflexión sobre las relaciones de los jóvenes con el mundo adulto que les rodea, cuyo comentado parecido con Belle de jour de Buñuel se limita a su punto de partida, toda vez que son tan pocas las películas que se han hecho sobre el tema que bastan dos para compararlas. Una joven de clase media alimenta su curiosidad sobre el sexo como parámetro para conocerse mejor a sí misma y sus sentimientos, ejerciendo la prostitución. A través de las cuatro estaciones del año y de sendas canciones de Françoise Hardy que ilustran sus diferentes estados de ánimo, vamos conociendo los avatares de esta bellísima y magnética chica cuya existencia va experimentando una visible y muy bien reflejada evolución. La reacción de quienes la rodean, tan ensimismados en sus propias experiencias y tan poco formados en el cuidado de sus descendientes, irán perfilando el carácter y la definición de este formidable personaje principal, a quien Ozon ni juzga ni mucho menos condena, como hacía muy recientemente el ultra Lars von Trier. Isabelle tan sólo experimenta con tanto desprejuicio como ingenuidad, con temor al principio, curiosidad después y, finalmente, mucha seguridad y confianza en sí misma. La hipocresía reinante a su alrededor, en el comportamiento de adultos que se traicionan mutuamente y de jóvenes a quienes tantas cosas les están permitidas menos la impudicia del sexo (otra cosa es la advertencia sobre los peligros que para la salud y la seguridad conlleva su práctica indiscriminada), ejercerán sobre ella una serie de convicciones que la irán enriqueciendo como persona y ser humano. Como Oh Boy, película con cuyo estreno coincide y con la que recomendamos un estimulante y revelador pase doble, Isabelle pertenece a una generación perdida en la comodidad y el desinterés; pero a diferencia del joven alemán, la francesita tiene las cosas más claras y mucha más fuerza y entereza vital. Resulta sin embargo sintomático que sean los personajes veteranos quienes en ambos casos estimulen más sus instintos humanos y emocionales. Ozon es un director que no se conforma con el estatus conseguido, que intenta ir siempre más allá, decir nuevas cosas sin renunciar a su particular estilo visual y narrativo, y sorprender con películas tan intrigantes y enigmáticas como ésta, a la que el brillo de su protagonista le hace sumar enteros.

OH BOY Generación perdida

Alemania 2012 85 min.
Guión y dirección Jan Ole Gerster Fotografía Philipp Kirsamer Música Cherilyn McNeil y The Major Minors Intérpretes Tom Schilling, Friedericke Kempter, Marc Hosemann, Katharina Schüttler, Justus von Dohnányi, Michael Gwisdek, Andreas Schröders, Leander Modersohn Estreno en España 7 marzo 2014

Es habitual que en su ópera prima los realizadores, especialmente europeos, se fijen en su propia generación y nos cuenten cosas que les preocupan personalmente, a veces incluso con datos autobiográficos. Es exactamente lo que le ocurre al treintañero Jan Ole Gerster, colaborador en tareas de post-producción en Goodbye Lenin como credenciales. El protagonista de su laureada película, mejor ópera prima en los Premios Europeos del Cine de la pasada edición y seis premios de la Academia de Cine Alemán, vaga desnortado por un Berlín plagado de personajes caricaturescos y extremos, sin horizonte ni objetivo alguno. Producto de innumerables influencias que convierten el film en un pastiche, desde la fotografía en blanco y negro y la música de jazz que recuerdan al Woody Allen de Manhattan, al Scorsese de Taxi Driver (que se cita) y ¡Jo, qué noche! (cuyo esquema narrativo parece emular en cierto modo), la cinta deambula con corrección pero irregularidad pretendiendo ser un reflejo poético de la juventud actual. Una vida regalada por unos padres que se desentienden de su educación y su formación, amigos tan perdidos como él, un desinterés tan generalizado que incluso salpica al propio sexo, y un café que se le resiste y parece erigirse como metáfora de la frustración, se mezclan en un cóctel ambicioso pero impostado, especialmente en lo que a diseño de personajes se trata, siempre extremos e inverosímiles. Tan sólo el contacto con gente de la tercera edad parece estimular su adormecido apetito antropológico y despertar su conciencia como ser humano. Un producto por lo tanto irregular pero interesante, especialmente válido como herramienta para analizar en un futuro próximo una generación perdida en la jungla de un mundo que les supera y aburre.

viernes, 7 de marzo de 2014

VLADIMIR FEDOSEYEV Y LA ROSS: EXPRESIÓN DE SOCORRO FRENTE A LA OPRESIÓN

9º Concierto de abono de la XXIV temporada de conciertos de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Vladimir Fedoseyev, director. Programa: Rusia romántica (Sinfonía de cámara Op.110a de Shostakovich; Sinfonía nº 4 de Chaikovski). Teatro de la Maestranza, jueves 6 de marzo de 2014
 
A diferencia de aquella mítica grabación de Solti para Decca con idéntico título que este programa, Rusia romántica, que incluía piezas de Mussorgsky, Glinka y Borodin, las estéticas de los autores y obras escogidas en esta ocasión distan considerablemente entre sí. Coinciden no obstante en su carácter autobiográfico y su denuncia de una realidad que oprimía y ahogaba su individualidad, lo que sin duda les hace merecer el calificativo de románticas. La misma realidad que hoy día les haría avergonzarse de un país donde la merma de derechos, la opresión y la falta de libertad siguen dominando sus postulados. Resulta sintomático que estos gritos desesperados vinieran precedidos del reparto de unas demoledoras octavillas a la entrada del teatro denunciando la precaria situación que parece vivir nuestra magnífica orquesta.
 
De las transcripciones que de los cuartetos de Shostakovich hizo el gran Rudolf Barshai, fundador del Cuarteto Borodin que tanto hizo por divulgar el imprescindible ciclo camerístico del autor de La nariz, la Sinfonía de Cámara basada en el Cuarteto nº 8 quizás sea la más lograda. Expresionista y espectacular, se trata de una partitura amarga y violenta que la autoridad del veterano Vladimir Fedoseyev desgranó con deleite y sumo detalle aunque con excesiva contemplación, tan preocupado por su belleza formal que dejó su desgarradora fuerza expresiva en un segundo plano. La cuerda sonó impoluta, destacando en precisión sus frecuentes y complicados pianissimi.
 
El primer movimiento de la Sinfonía nº 4 de Chaikovski resultó sensacional y apabullante, con unas prestaciones explosivas, casi diabólicas de la orquesta. Tras unos correctos andantino, no exento de lirismo, y scherzo con sus pizzicati ofreciendo otra oportunidad de lucimiento, el Finale sonó estrepitoso, como una demostración más de fuerza de una nación siempre en pie de guerra.
 
Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 8 de marzo de 2014

lunes, 3 de marzo de 2014

THE ACT OF KILLING Asesinos inmunes

Dinamarca-Reino Unido-Noruega 2012 159 min.
Dirección Joshua Oppenheimer Fotografía Carlos Arango de Montis y Lars Skree Música Elin Øyen Vister Documental

En su camino hacia el Oscar al mejor documental, que al final se le resistió en favor del más complaciente y sentimental A 20 pasos de la fama, este trabajo del norteamericano Joshua Oppenheimer, producido por Werner Herzog entre otros, ha ido cosechando triunfos en diversas asociaciones críticas, el Festival de Berlín, los Premios Europeos del Cine y los Bafta. Ciertamente se trata de un film polémico y demasiado atrevido como para acertar con los estómagos de los académicos; ya con la nominación estarán convencidos de haber cumplido. Difícil, duro, escalofriante y estremecedor, rememora el genocidio perpetrado en Indonesia cuando el golpe de estado de Suharto acabó con el régimen conciliador aunque igualmente represor de Sukarno. Más de medio millón de comunistas fueron asesinados por legiones de criminales contratados al efecto, destacando las Juventudes Pancasilas, reclutados de entre pequeños delincuentes y mercenarios. La aproximación en Medan, al norte de Sumatra, a dos de los más sangrientos asesinos, Anwar Congo y Herman Koto, constituye el grueso de la trama argumental de este film. El realizador les convoca para recrear sus crímenes sin que hayan sufrido juicio alguno en estos casi cincuenta años, mientras ellos se muestran orgullosos de lo que hicieron y acuden a programas televisivos en los que son enaltecidas sus monstruosas hazañas. Echando mano de géneros como el cine negro o el musical colorista, lo que llega a proporcionarle un aspecto entre surrealista y onírico, la cinta analiza de forma tan inteligente como fría e inflexible la mentalidad de estos asesinos confesos y no arrepentidos, a la vez que lo hace de la banalidad del mal tal como apuntaba la filósofa Hannah Arendt en sus estudios sobre el genocidio nazi. Este proceso lo convierte en material de primera clase para psicólogos y analistas del comportamiento humano. El resultado son casi tres horas de espeluznantes crónicas sin apenas reflexiones, más allá de reservar al sorprendido espectador el juicio moral que merecen semejantes monstruos, generando como siempre en estos casos la terrible sensación de que en condiciones similares nosotros y nosotras mismas pudiéramos exhibir un comportamiento parecido.

jueves, 27 de febrero de 2014

SOLISTAS DE LA BARROCA DE SEVILLA: UN CUARTETO DE MAESTROS Y APADRINADOS

Temporada de conciertos de la Orquesta Barroca de Sevilla. Rafael Ruibérriz, flauta. Josep Martínez, violín. Mercedes Ruiz, violonchelo. Santiago Pereira, clave. Programa: El padrino (Cuartetos TWV 43:G1 y TWV 43:e2 de Telemann; Tríos Wq 143 y Wq 150 de C.P.E. Bach). Sala Joaquín Turina de la Fundación Cajasol, miércoles 26 de febrero de 2014


Ruibérriz en el patio del CICUS en calle Madre de Dios
En una noche tan luctuosa como la del pasado miércoles, en la que lamentamos la pérdida de alguien tan significativo para la música en general como Paco de Lucía, tuvimos hasta tres interesantes propuestas musicales en Sevilla donde elegir: la joven pianista ucraniana Maryana Brodska en el Pabellón de Juventudes Musicales, la inauguración del ciclo de música contemporánea en el Central y este concierto de solistas de la Barroca de Sevilla en la amable sala Joaquín Turina, con un lleno casi absoluto que evidencia una vez más la devoción del público por esta singular formación.

El programa giró en torno a uno de los autores más prolíficos e inabarcables de la historia, Telemann, cuya amistad con el maestro de la fuga le llevó a apadrinar al segundo de sus hijos, Carl Philipp Emanuel, el otro gran protagonista de la noche. Paradójicamente dos de los más firmes y sintomáticos componentes de la orquesta, Mercedes Ruiz y Rafael Ruibérriz, ejercieron a su vez de padrinos de los otros dos intérpretes, jóvenes colaboradores en ciernes de convertirse en nuevos integrantes del conjunto.

La sutileza y la elegancia que caracterizan los Cuartetos de París de Telemann quedó patente en una interpretación que cuidó el contraste entre timbres de la flauta, dominada con agilidad y rico fraseo por el habitual relaciones públicas de la orquesta, y el violín de Josep Martínez, flexible y vigoroso si bien demasiado áspero y puntualmente chirriante. Tiempo tendrá de progresar, como así ha hecho el hoy sensacional Ruibérriz. Mercedes Ruiz como siempre aportó cuerpo, lirismo y sensualidad, mientras Santiago Pereira al clave exhibió concisión y un sonido brillante y bien articulado, fundamental en el caso de Bach. En esa misma estética discurrió el resto del programa, exuberante y desinhibido el Cuarteto en Mi menor del Tafelmusik o Música de entretenimiento de Telemann; melódicos, equilibrados e imaginativos los dos de los once tríos que Carl Philipp Emanuel Bach compuso para flauta, violín y bajo cifrado.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 28 de febrero de 2014

lunes, 24 de febrero de 2014

MONUMENTS MEN Los cazatesoros y las minas del Führer Adolf

Título original: The Monuments Men
USA 2014 118 min.
Dirección George Clooney Guión George Clooney y Grant Heslov, según el libro “Monuments Men: Allied Heroes, Nazi Thieves and the Greatest Treasure Hunt in the History” de Robert M. Edsel y Bret Witter Fotografía Phedon Papamichael Música Alexandre Desplat Intérpretes George Clooney, Matt Damon, Bill Murray, John Goodman, Jean Dujardin, Bob Balaban, Hugh Bonneville, Cate Blanchett, Dimitri Leonidas, Justus von Dohnányi, Holger Handtke Estreno en España 21 febrero 2014

Una de las hazañas bélicas más desconocidas y menos reconocidas de la Segunda Guerra Mundial dio pie a un libro que según muchos ofrece una lectura tan apasionada como fascinante. Y no es para menos si tenemos en cuenta su trama, que gira en torno a un pelotón de especialistas en arte a quienes se les encomendó la complicada tarea de encontrar y recuperar los tesoros artísticos que robaron los nazis para o bien ser destruidos (los que no gustaban al Führer) o entrar a formar parte del mayor museo planificado del Mundo. Se trataba de recuperar miles de obras de arte y devolverlas a sus dueños y lugares de origen por toda Europa. Ciertamente la idea da para un espectáculo soberbio y entretenido pero naufraga en manos de Clooney, siempre con un ojo en Tarantino y otro en Soderbergh, a pesar de que no duda en echarse piropos en el guión que firma junto a su colaborador habitual Grant Heslov, como “no sólo soy guapo sino también manitas”. Sus discursos humanistas enalteciendo nuestra cultura milenaria son tan explícitos como poco efectivos. Sólo con que se hubiera parecido algo a los films de Indiana Jones, que en sus aventuras ha recuperado mucha cultura expoliada por los nazis, aunque rebajando naturalmente el contenido fantástico, hubiera bastado. En su lugar Clooney se ha decantado en su habitual megalomanía y melancolía por ese cine bélico con ínfulas de comedia que se frecuentaba en los años 60, con títulos como Doce del patíbulo y La gran evasión, cuyo tema musical de Elmer Bernstein es descaradamente homenajeado por el siempre estupendo Alexandre Desplat en su banda sonora. Pero Clooney es mucho más ambicioso y menos eficiente que John Sturges o Robert Aldrich y los resultados acaban siendo muy mediocres, porque la trama está muy dispersa, los personajes apenas esbozados, las situaciones no tienen suspense, y la estrategia seguida por nuestros cazatesoros prácticamente no existe. Más cerca de Ella es el partido que de las más interesantes aunque irregulares Buenas noches y buena suerte. y Los idus de marzo, sin embargo tampoco funciona su vertiente cómica, no emociona culturalmente y encima exhibe un patriotismo y un puritanismo trasnochado que no hace sino potenciar todos estos inconvenientes apuntados.

domingo, 23 de febrero de 2014

QUINTO CONCIERTO DE LA BÉTICA DE CÁMARA: LA LETRA CON SANGRE ENTRA

5º concierto de la temporada de la Orquesta Bética de Cámara. Ana Mar García de Quero, voz. Michael Thomas, director. Programa: Obertura Egmont, de Beethoven; Suite de El amor brujo, de Falla; Pavana para una infanta difunta, de Ravel; Sinfonía nº 40, de Mozart. Sala Joaquín Turina de la Fundación Cajasol, domingo 23 de febrero de 2014

No hay que ser indulgente ni optimista, ni siquiera generoso, para celebrar cada nueva comparecencia de la recuperada Bética de Cámara. Los amantes de la música no hubiéramos imaginado ni en nuestros más fantásticos sueños que un día convergerían en la ciudad cuatro buenas orquestas, la Sinfónica, la Barroca, la Conjunta y la Bética, y dos más con vocación menos localista, como son la Academia de Estudios Orquestales y la Joven de Andalucía. El sueño se ha hecho realidad y, como la letra que con sangre entra, no nos cansamos de repetirlo para lograr generar ese sentimiento de satisfacción que ya sin duda merecemos tener.

Con toda la ilusión y la perseverancia de la que el maestro Michael Thomas es capaz, va siendo hora sin embargo de que el conjunto se regenere y reinvente, dejando atrás repertorios trasnochados para abordar otros más frescos e innovadores. No es el caso de este quinto concierto de su primera temporada, un trasunto de los que la formación original acometió en tiempos de su fundador, el mismísimo Falla. La joven cantaora almeriense de formación académica clásica – también es violinista – Ana Mar García de Quero hizo gala de una voz poderosa, perfectamente modulada, de dicción precisa y clara y contundente proyección, tanto cantando como recitando El amor brujo, mientras la orquesta le arropó con prestancia y sentido del color. Antes el director extrajo de sus músicos una potente y vigorosa recreación de la Obertura Egmont de Beethoven.

Un clasicismo que se repitió en una segunda parte más endeble con la 40 de Mozart, caracterizada por falta de equilibrio en los planos sonoros, diluyéndose todos los matices y volúmenes en un incómodo efecto masa. Los resultados fueron mejores en los pasajes enérgicos, menuetto y allegro assai, que en los más delicados, andante así como en la Pavana de Ravel, por otro lado muy melancólica, que se revelaron mórbidos y faltos de inspiración, decepcionando en cantabilidad, ligereza y precisión. No nos cabe duda de que el esfuerzo y la responsabilidad que está demostrando la orquesta irá paulatinamente generando mejores frutos, como esa letra a la que hacíamos referencia al principio. Enhorabuena por cierto al público, que aunque no llenó la sala sí exhibió el respeto y la formación de la que otros carecen.

Crítica publicada en El Correo de Andalucía