domingo, 2 de julio de 2023

AISHA Nuestra vergüenza al descubierto

Irlanda 2022 98 min.
Guion y dirección
Frank Berry Fotografía Tom Comerford Música Daragh O’Toole Intérpretes Letitia Wright, Josh O’Connor, Lorcan Cranitch, Denis Conway, Stuart Graham, Ian Toner, Ruth McCabe, Theresa O’Connor, Rosemary Aimiyekagbon Estreno en Irlanda 18 noviembre 2023; en España 30 junio 2023


En su corta filmografía, el director irlandés Frank Berry ha demostrado una especial sensibilidad para abordar temas de interés social a través de las anécdotas de gente que sufre injusticia y marginación. Así lo hizo ver en Ballymum Lullaby, I Used to Live Here y, sobre todo, Michael Inside, cuya factura impecable y extrema sutileza y sensibilidad dramática vuelven a asomar en esta preciosa y tristísima película que deja entrever nuestras más alarmantes vergüenzas como habitantes del considerado mundo civilizado. Acaso creemos que echamos mano de nuestra bonhomía y generosa voluntad cuando legislamos sobre derechos humanos, levantamos campañas a favor de los más favorecidos y generamos políticas de acogida, olvidando que el planeta es lo que es y cómo es por la huella indeleble que han dejado nuestras ansias de poder a través de un bestial colonialismo.

Aisha es una joven nigeriana que tras sufrir la injusticia y el dolor en su país, y las penosas condiciones que todos y todas conocemos para alcanzar nuestras costas del bienestar, ha de sobrevivir a otro calvario particular, el que generan con sus políticas obstructivas los países de acogida, donde minuciosos procedimientos parecen encaminarse más a la deportación y el régimen carcelario que un funcionariado insensible se encarga de vigilar. Con un ritmo narrativo lento pero no aburrido, una dirección sutil y elegante que permite que lo narrado no se convierta en un mero panfleto ideológico, sino en toda una declaración de emociones y una llamada juiciosa a la salvaguarda de los derechos más fundamentales que nos permitan hablar de verdadera igualdad, la película de Frank Berry se beneficia además de unas excelentes interpretaciones.

La joven Letitita Wright (Wakanda Forever), con su mirada profunda y melancólica, y el otrora prometedor Josh O’Connor (Tierra de Dios), dan así expresión a la mujer perdida entre una feroz burocracia y un tratamiento desdeñoso, y la única persona que merced a sus sentimientos románticos, está dispuesta a proveer de humanidad y motivación su existencia. Entre los dos se cruzan unas autoridades que poco favor hacen a las declaraciones de libertades y derechos humanos que tanto enarbolan nuestras naciones, aunque anden más preocupadas por que se cumplan en quienes gozamos de mayores privilegios por derecho propio.

HOURIA (LIBERTAD) ¿Zapatillas de baile opresoras?

Título original: Houria
Argelia-Francia 2022 98 min.
Guion y dirección
Mounia Meddour Fotografía Léo Lefèvre Música Maxence Dussere y Yasmine Meddour Intérpretes Lyna Khoudri, Rachida Brakni, Nadia Kaci, Hilda Amira Douaouda, Meriem Medjkane, Zarah Manel Doumandji, Sarah Hamdi, Marwan Fares Estreno en el Festival de Málaga y en Francia 15 marzo 2023; en España 30 junio 2023

La directora Mounia Meddour y la actriz Lyna Khoudri vuelven a colaborar para un producto de similar corte e intención que el anterior, Papicha, sueños de libertad, pero de resultados bastante más ambiguos y discutibles, además de encorsetados. La película cuenta el periplo trágico de una joven que para sufragar los gastos de su preparación en baile clásico y comprarle algún capricho a su madre y profesora, apuesta en unas muy desagradables peleas de carneros mostradas insistente e innecesariamente al principio de la película, no recomendable para personas sensibles y animalistas.

Lo que sigue es una nueva metáfora de la libertad de la mujer en países poco proclives a reconocérsela, sustituyendo las telas de Papicha por las zapatillas y la voz muda de Houria. Pero lo cierto es que muestra una rutina femenina en la que cuesta ver esa opresión patriarcal que parece denunciarse, donde terapias de grupo, instalaciones deportivas y conjuntos de baile no combinan bien con las ansias de alguna de ellas por emigrar a algún país, en concreto España, donde poder ejercer su libertad y conseguir la felicidad. No cabe duda de que Argelia no es, ni siquiera tras la primavera árabe, el lugar idóneo para que las mujeres puedan ejercer sus derechos de igualdad, pero nada de esto se ve en una cinta donde se respira más libertad de la que cupiera pensar en unas circunstancias de creciente extremismo islámico.

Con sus bailes, de Chaikovski a Beyoncé pasando por el contemporáneo, y su luminosa fotografía, apenas se atisba el dolor y la tragedia de su joven protagonista, ante la desidia y el desinterés policial y político por hacer justicia frente a quienes un día fueron terroristas y hoy se les privilegia haciendo la vista gorda por razones de convivencia, aunque no precisamente con las mujeres. Con estas premisas e ingredientes, el producto acaba convirtiéndose en algo banal y carente de interés.

viernes, 30 de junio de 2023

LA ROSS MARCA LA DIFERENCIA

12º concierto del ciclo Gran Sinfónico de la temporada nº 33 de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Andrea Lucchesini, piano. Valentin Uryupin, dirección. Programa: Concierto para piano nº 1 en Si bemol menor Op. 23, de Chaikovski; Sinfonía nº 2 en Do mayor Op. 61, de Schumann. Teatro de la Maestranza, jueves 29 de junio de 2023


La última noche de esta temporada de la Sinfónica de Sevilla estuvo presidida por un espíritu eminentemente romántico, palpable no sólo en las obras programadas sino también en la propina, el archifamoso Nocturno Op. 9 nº 2 de Chopin, con el que el pianista Andrea Lucchesini recalcó sus líneas maestras de interpretación, basadas en una exhaustiva ornamentación que no se corresponde con una expresividad sincera ni suficientemente emotiva. La ROSS, que durante todos estos años de andadura ha sufrido más de un altibajo, volvió a demostrar sin embargo el excelente estado técnico en el que se encuentra, y que ya hemos podido disfrutar en su intervención en la polémica Tosca y el estupendo Mahler que desgranó la semana pasada bajo la batuta de Soustrot.

No acabó de convencernos el ruso Valentin Uryupin a la batuta. Su dirección del recurrente Concierto nº 1 de Chaikovski resultó tan endeble como almibarada, lo que nos lleva a enjuiciar su particular visión de la sinfonía schumaniana quién sabe si como fruto de la casualidad, de esas excelentes prestaciones de la Sinfónica apuntadas, o de una mayor libertad a la hora de abordar la página, ya sin las injerencias del atribulado pianista, con quien puede no llegara a un buen entendimiento. La orquesta lo dio todo ya desde las arrolladoras fanfarrias iniciales del concierto, apasionadas y nobles, con unas rutilantes intervenciones de los metales que serían constantes a lo largo de toda la noche. Pero hay más exaltación y pasión romántica en esta célebre página de lo que fueron capaces de transmitir Lucchesini y Uryupin con su desvaída visión del conjunto. Echamos en falta algo más de énfasis al piano, pulsado con energía y sentido del ritmo pero de forma decididamente mecánica. La cuerda sonó demasiado flácida y ligera en algunos pasajes, como si su participación se redujera a música de ascensor, si bien pianista y batuta alcanzaron un aceptable nivel de diálogo, y el primero destacó como indiscutible virtuoso en las cadenzas del allegro inicial. El andantino resultó amable pero poco apasionante, mientras el temperamento ruso hizo su aparición en el allegro con fuoco final, donde la orquesta siguió brillando más que el piano, por mucho que el director decidiera rebajar considerablemente su volumen para no enturbiar el ya de por sí potente pianismo del italiano.


Otra cosa muy distinta fue la Sinfonía nº 2 de Schumann, donde la orquesta reafirmó su excelente buena forma y Uryupin convenció con una acertada combinación de lirismo y exaltación emocional sin crispación ni salida alguna de tono. Como tantas otras obras de Schumann, la nº 2 es un viaje de la oscuridad a la luz donde es imprescindible encontrar el punto exacto de tensión y la vena lírica que la recorre. Sin embargo Uryupin estuvo más centrado en la epidermis espectacular de la pieza, a lo que la plantilla se acopló de forma harto disciplinada. Las transiciones fueron en todo momento elegantes y sutiles, como pudo apreciarse en el primer movimiento, donde además el conjunto destacó en ritmo, el mismo que se convierte en carta de naturaleza en el scherzo, que el director guió con agilidad y una exultante energía a la que la plantilla se adaptó con naturalidad y habilidad técnica. El adagio estuvo acompañado en todo momento de mucha ternura y un punto melancólico muy adecuado, sin enfatizar el drama subyacente a la página, y con texturas claras y magníficas prestaciones a la madera. Hubo en todo momento cohesión y rigor en la construcción de la pieza, si acaso faltó algo más de dolor y resignación en su resolución, más atenta a destacar el brillo y el vigor de la página, especialmente en un allegro final que adoptó sabiamente la forma de un himno espiritual y triunfal.

Fotos: Marina Casanova
Artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 29 de junio de 2023

INDIANA JONES Y EL DIAL DEL DESTINO La fuerza de las matemáticas

Título original: Indiana Jones and the Dial of Destiny
USA 2023 154 min.
Dirección James Mangold Guion Jez Butterworth, John-Henry Butterworth, David Koepp y James Mangold, según los personajes creados por George Lucas y Philip Kaufman Fotografía Phedon Papamichael Música John Williams Intérpretes Harrison Ford, Phoebe Waller-Bridge, Mads Mikkelsen, Antonio Banderas, Ethann Isidore, Boyd Holbrook, Shaunette Renée Wilson, Thomas Kretschmann, Toby Jones, Olivier Richter, John Rhys-Davies, Karen Allen Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2023; en España 28 junio 2023; en Estados Unidos 30 junio 2023

Esta quinta entrega sobrevenida y hasta cierto punto inesperada de las aventuras del más famoso arqueólogo cinematográfico, es f
ruto evidentemente de la ambición disneyana, que desde que fagocitó empresas como Marvel o Lucasfilm no ha parado de sacar rédito a su operación comercial, estirando éxitos y banalizando sagas, igual que ha hecho ininterrumpidamente durante todo lo que llevamos de siglo con sus propios éxitos animados. Podría ser otro producto coyuntural y palomitero al más puro estilo de las películas de súper héroes, y sin embargo sus responsables han conseguido un producto con dignidad. No arranca sin embargo precisamente bien, echando mano de tanta creación digital, fundamentalmente para rejuvenecer al protagonista y situar el prólogo en su sempiterna lucha contra los nazis expoliadores en los estertores de la Segunda Guerra Mundial, y de paso rejuvenecer también a su contrincante, a quien da vida el actor danés Mads Mikkelsen, que pierde credibilidad y esa naturalidad que caracterizaba a la trilogía original, donde lo real era más palpable y los efectos visuales de Industrial, Light & Magic más creativos y sorprendentes. Se ha impuesto la infografía y la recreación virtual en menosprecio de la pura y latente realidad.

Superado ese prólogo poco halagüeño, surge la magia de nuevo cuando a finales de la década de los sesenta del pasado siglo, un anciano Indiana se alía con su ahijada, a quien da vida Phoebe Waller-Bridge (Han Solo), hermana de la compositora Isobel Waller-Bridge (Emma.) y a quien se agradece no representar los cánones de belleza actual, para recuperar un extraordinario artefacto inventado por el matemático Arquímedes más de dos mil años atrás (el mcguffin perfecto), con el que siguiendo fórmulas meramente matemáticas se puede dominar el tiempo y realizar viajes a través de él. Quizás en este punto la trama, que denota una vez más la pasión por el conocimiento y la ciencia que despliega el universo creado por Lucas y Philip Kaufman hace cuarenta años, se antoje cogida por alfileres, pero provoca un sinfín de secuencias más o menos memorables, con la persecución a caballo en pleno desfile neoyorquino con los héroes del primer alunizaje, y la sorprendente y emocionante batalla de Siracusa entre ellas, que son recibidas con cierto entusiasmo y una considerable dosis de nostalgia.

Curtido en todo tipo de géneros, el melodrama en Inocencia interrumpida, el terror en Identidad, el biopic musical en En la cuerda floja, el western en El tren de las 3:10, la acción en las calles sevillanas de Noche y día, las carreras automovilísticas en Le Mans’66 y los súper héroes en Lobezno inmortal y Logan, James Mangold se empeña a fondo en esta película, insuflándole la humanidad de la que carecen tantos productos similares actuales, y siguiendo a rajatabla las pautas spielberianas aunque sin prescindir de las suyas propias ni apoderarse de las señas de identidad del otrora llamado Rey Midas de Hollywood. Gran parte de esa humanidad se centra en Indy, con un trabajo inmenso de Harrison Ford y un tratamiento de respeto máximo y carácter inequívocamente nostálgico del personaje, que se trasluce en algunas líneas de diálogo ya imprescindibles para amantes de la saga, y un recorrido sentimental que nos lleva de la mano a quienes pudimos ver su primera entrega en pantalla grande, con algunas referencias a los títulos anteriores o recuperando incluso el personaje de Sallah, interpretado por John Rhys-Davies, a quien pudimos ver en El arca perdida y La última cruzada, así como el idilio conmovedor y épico entre el explorador y su siempre amada Marion.

A todo ello pone de nuevo banda sonora el inimitable John Williams, echando mano sobre todo de mucho oficio pero también de una inspiración notable, algo insólito para quien ya sobrepasa los noventa años, y regalándonos, quién sabe si como testamento, un precioso tema dedicado al personaje que interpreta Waller-Bridge, que en el disco aparece también bajo la interpretación de la célebre violinista Anne-Sophie Mutter, fiel aliada de Williams en sus últimos conciertos junto a la Sinfónica de Boston o la Filarmónica de Viena. Nos encontramos pues ante una fiesta para nostálgicos y para el público joven, que Mangold ha sabido combinar con ingenio, dignidad y sensatez, aunque no podamos evitar echar de menos la mano siempre magistral de Spielberg y un mayor control de Lucas. Pero sabiendo lo que verdaderamente importa a Disney, al menos esta vez ha sido respetuosa y consecuente. Que Antonio Banderas forme parte del elenco, con posición destacada en los títulos de crédito, nos colma de satisfacción, aunque su papel sea meramente anecdótico.

martes, 27 de junio de 2023

UNA CONJUNTA "FANTÁSTICA" E ILUSTRADA

Concierto de clausura del curso 22/23 de la Universidad de Sevilla. Orquesta Sinfónica Conjunta Universidad de Sevilla y Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo. Juan García Rodríguez, dirección. Programa: Sinfonía Fantástica de Berlioz, con proyección de “Una sinfonía en imágenes” de Morgancrea. Teatro de la Maestranza, lunes 26 de junio de 2023


El estudio creativo Morgancrea está detrás de importantes eventos culturales de las últimas décadas. Por ejemplo, el enorme panel que combinaba las pantallas en las que aparecían desde sus casas u hoteles las personas nominadas y demás invitadas en la mejor gala de los Premios Goya hasta ahora realizada, la que celebró Antonio Banderas en plena pandemia en un Teatro del Soho vacío, fue responsabilidad de este equipo vasco. Uno de sus grandes logros fue ilustrar hace exactamente veinte años una interpretación de la Sinfonía Fantástica de Berlioz a cargo de Víctor Pablo Pérez y la Sinfónica de Galicia en la Quincena Musical de San Sebastián, a fuerza de una exhaustiva combinación de secuencias de películas mudas con las que más o menos se pretende seguir el programa diseñado por el compositor para la que se considera la primera obra en su género y precursora del poema sinfónico que poco después desarrollaría en profundidad Liszt y más adelante perfeccionaría Strauss. Siempre ávido de experiencias nuevas y renovadoras, ha sido nuestro admirado Juan García Rodríguez quien para coronar otra extraordinaria programación de conciertos – con el punto cumbre que supuso el concierto que convocó a Natalia Labourdette y cuatro pianos en febrero pasado – ha decidido echar mano de este montaje que ya se ha paseado entre otras plazas por la Ópera de Sydney, el Auditorio de Tenerife, el Festival Estoril de Lisboa y el Palau de la Música Catalana.


Hubo un tiempo, cuando se celebraban en este mismo Teatro de la Maestranza los Encuentros de Música de Cine, que algunos echábamos de menos proyecciones de secuencias de las películas cuya banda sonora en forma de suites y temas se interpretaba. Pero fue en Gante, que celebra un festival de música de cine en el que se entregan unos prestigiosos premios relacionados con el género, donde apreciamos que esa solución estética funcionaba a medias, ya que nos obliga a mantener más atención en la imagen que en la música, que queda en un segundo plano. Otra cosa muy distinta es la costumbre extendida en las últimas décadas de proyectar grandes clásicos del cine con su música interpretada por una orquesta sinfónica en directo, y que constituye un espectáculo en sí mismo. Lo cierto es que algo parecido nos pasó en este concierto de la Conjunta celebrado ayer tarde, y aunque intentamos denostadamente centrar toda nuestra atención en las magníficas prestaciones de García y la orquesta, no pudimos evitar prestar una especial atención a la imagen, más cuanto consistía además en descubrir entre tal maremágnum de imágenes algunas cintas tan populares como El fantasma de la ópera, Metrópolis o Un perro andaluz, y estrellas como los hermanos Barrymore o Lon Chaney. No cabe duda de que se trata de un trabajo excelente, que mantiene en la medida de lo posible un enorme respeto por el argumento ideado por el propio Berlioz para su trabajo más popular y reconocido, y que la sincronización con el discurso orquestal fue ni más ni menos que ejemplar. Pero nos quedó ese sabor agrio de no haber apreciado en su totalidad la que nos pareció una interpretación ejemplar e impecable de la célebre página.

Madurez técnica y expresiva bajo una batuta vigorosa

A estas alturas no vamos a redundar en la excelencia milagrosa de una orquesta en prácticas, tan maleable y dúctil como exige el cambio de plantilla con cada nueva temporada. Ya nos hemos deshecho en elogios a lo largo de estos doce años de andadura que hemos seguido con tanto entusiasmo y admiración. La misma que merece su director titular, un García Rodríguez que a pesar de su excelente posición en el mundo musical hispalense, seguimos considerando como una figura desaprovechada. La ROSS sólo ha contado con él en una ocasión, mientras su trabajo frente a un conjunto tan valorado como Zahir Ensemble, y sobre todo su entrega total y absoluta a estos jóvenes integrantes de la Conjunta, lo avala como personalidad muy a tener en cuenta y capaz de suscitar las más incondicional admiración entre quienes lo hemos seguido de cerca. Pero aún no hemos dicho nada de la interpretación de la Fantástica por la Conjunta ayer en el Maestranza, salvo elogiarla con carácter general. Y ciertamente la de estos jóvenes fue una interpretación repleta de matices, impoluta técnicamente, sin desliz alguno, llevada con maestría por la batuta siempre responsable y comprometida de García, que logró trasladar al público, distracción cinematográfica mediante, todo ese desarrollo anímico in crescendo que caracteriza a la pieza.


La suya fue una dirección que aunó fuego, fantasía y una enorme flexibilidad para adaptarse a cada episodio, desde el ensueño melancólico del primer movimiento, jalonado de acentuaciones rítmicas, pasando por la elegancia del vals, resolviendo con brillantez su suntuosa coda y disfrutando de un trabajo excelente de las arpistas, y la atmósfera bucólica de la escena en el campo, presidida por un diálogo perfectamente diseñado y mejor interpretado entre el oboe y el corno inglés, y la estupenda aportación del violonchelo en la aparición (constante) de la idea fija, ese tema de la mujer ideal que atormenta al protagonista de este viaje psicodélico. Ya con más vehemencia y sentido del espectáculo, Conjunta y García desplegaron todas sus fuerzas, especialmente en unas rotundas maderas y unos tan equilibrados como impecables metales, en la Marcha al suplicio, perfectamente contrastada, con un cuidado extremo en las dinámicas y una violencia vertiginosa en toda su amplitud. Y tras ese estremecedor momento, el desarrollo final del aquelarre, febril y grotesco en algunos de sus pasajes, y una espectacular aceleración rítmica presidiendo todo su apocalíptico desarrollo. Si es así, aunando desarrollo anímico y una vigorosa orquestación, como debe interpretarse la Fantástica, los jóvenes de la Conjunta merecieron ayer un indiscutible sobresaliente, si no matrícula.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

lunes, 26 de junio de 2023

SIN MALOS ROLLOS Sexo y sentimiento

Título original: No Hard Feelings
USA 2023 103 min.
Dirección
Gene Stupnitsky Guion John Phillips y Gene Stupnitsky Fotografía Eigil Byrd Música Mychael Danna y Jessica Rose Weiss Intérpretes Jennifer Lawrence, Andrew Barth Feldman, Laura Benanti, Matthew Broderick, Natalie Morales, Scott MacArthur, Kyle Mooney, Hasan Minhaj, Aysia Joy Powell, Ebon Moss-Bachrach, Jordan Mendoza, Amalia Yoo, Matthew Noszka, Christian Galvis Estreno en España y Estados Unidos 23 junio 2023

Como creador de la serie The Office, director de Chicos buenos y guionista de la hilarante Bad Teacher, Gene Stupnitsky se perfila como uno de los más prometedores directores de comedia de la actualidad. Pero el estilo narrativo de la época le limita, constriñéndole a seguir las pautas habituales que obligan a convertir una comedia gamberra en un drama sentimental a mitad de metraje.

Esto es exactamente lo que ofrece su nueva película, donde una espléndida y seductora Jennifer Lawrence, auténtica y desinhibida devoradora de hombres, mide fuerzas con una nueva estrella proveniente de la televisión, Andrew Barth Feldman, que interpreta a un joven tímido y retraído cuyos padres deciden espabilarlo antes de entrar en la universidad, con la ayuda de una mujer sin escrúpulos ni prejuicios para seducirlo y llevarlo a la cama. Naturalmente surgirán los problemas morales habituales, cuando el joven revele ser un sentimental y moverse lentamente, lo que demuestra un retroceso en las relaciones sexuales de la nueva juventud con respecto a generaciones anteriores, quizás provocado por las redes, internet, los juegos adictivos frente a la pantalla y el aislamiento al que todo esto ha sometido a muchos y muchas jóvenes, tal como se aprecia en la muy lograda y reveladora secuencia de la fiesta juvenil, donde Lawrence no sólo desentona por edad.

Lástima que todo este análisis apenas quede cubierto en un guion que persigue meramente el entretenimiento fácil y simplón, que triunfe en la cartelera veraniega añadiendo, eso sí, frescura entre tanto superhéroe y remake disneyano. La intención indisimulada de que el conjunto recuerde a aquellas comedias juveniles ochenteras, se refleja también en una banda sonora en la que el tema Maneater de Hall & Oates, además de otros de la época, cobra una especial relevancia.

UNA VIDA NO TAN SIMPLE Educar en madurez

España 2023 107 min.
Guion y dirección
Félix Viscarret Fotografía Óscar Durán Música Mikel Salas Intérpretes Miki Esparbé, Álex García, Ana Polvorosa, Olaya Caldera, Julián Villagrán, Ramón Barea, Xabi Valcárcel Estreno en el Festival de Málaga 13 marzo 20223; en salas 23 junio 2023

No encuentra Félix Viscarret en su todavía corta filmografía el tono justo para transmitir lo que con sus presuntamente maduras historias quieren plasmar. Ni en Bajo las estrellas, ni en la supuestamente original y atrevida No mires a los ojos, ni ahora en esta su comedia dramática seguramente más madura y elaborada, consigue llegar más allá de la mera narrativa, de contar unas historias con unos personajes más o menos atractivos e identificables con esta sociedad moderna tan agrietada.

El objeto de su análisis es ahora la supuesta crisis de los cuarenta que afortunadamente no todos ni todas sufrimos tan inevitablemente como nos quieren convencer. Y si se es padre y se ha acostumbrado uno o una a la rutina, incluyendo el amor que tantas veces parece queramos confundir con la estabilidad y la huida de la soledad, todavía peor. Por esta tesitura deambula el protagonista, un Miki Esparbé que continúa escalando peldaños en su carrera, más lentamente de lo que suele ser habitual en nuestro cine, y que con gesto taciturno y pensativo recorre este estadio de su vida, cuando ha pasado fulminantemente del éxito al fracaso, su vida profesional se ha estancado y su vida familiar pende de un hilo por hastío o esa temible rutina apuntada. Lo vemos cuidar y educar a sus hijos, dos criaturas pequeñas que a la postre son lo más agradable y agradecido de la función, mientras asistimos a una realidad muy diferente, que quizás sea él, y por extensión, nosotros y nosotras, quienes necesitemos una educación que nos haga madurar en condiciones.

Claro que siempre desde el punto de vista de un director convencido de que todos y todas podernos identificarnos con este presunto decepcionado de la vida. Pero Viscarret, que cuenta su historia con elegancia y mesura, no alcanza a definir suficientemente bien ni a su protagonista ni mucho menos a un amigo, interpretado por Álex García, aún más desdibujado e inútil al conjunto, mientras unas relaciones amorosas sobrevenidas resultan demasiado impostadas y la metáfora de las jóvenes patinadoras con lentejuelas acaba resultando demasiado recurrente y evidente, como esa libertad inalcanzable que en esta sociedad moderna de comodidades, caprichos y frivolidades, todos estén empeñados en que anhelemos en general.