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miércoles, 12 de noviembre de 2025

SEFF 2025. MOTHER Un carácter duro

Macedonia-Suecia-Bélgica-Dinamarca 2025 104 min.
Dirección
Teona Strugar Mitevska Guion Goce Smilevski, Teona Strugar Mitevska y Elma Tataragic Fotografía Virginie Saint-Martin Música Magali Gruselle y Flemming Nordkrog Intérpretes Noomi Rapace, Sylvia Hoeks, Nikola Ristamovski, Iskin Corapci, Marijke Pinoy, Labina Mitevska Estreno en el Festival de Venecia 27 agosto 2025

En su cine, la macedonia Teona Strugar Mitevska parece querer analizar la particular relación de la mujer con la Iglesia Católica, para poner en entredicho las limitaciones y la posición que ésta le reserva. Lo hizo en Dios es mujer y se llama Petrunya, galardonada en Sevilla con el premio a la mejor actriz para Zorica Nusheva, y vuelve a hacerlo en esta película que no supone una biografía de la multirreconocida Madre Teresa de Calcuta, sino más bien un retrato de su miseria moral, y hasta cierto punto crueldad, desde un punto de vista estrictamente feminista, en los siete días que precedieron a su marcha del convento irlandés de Loreto, en pleno Calcuta, para fundar su propia orden volcada en la pobreza más absoluta y la ayuda extrema al más necesitado.

En estos días se le presenta un dilema moral que no es capaz de solventar desde un prisma más sensible y humanitario, sino desde los postulados y dogmas eclesiásticos, chocando incluso con las profundas reflexiones de un sacerdote al que, sin embargo, admira profundamente desde el punto de vista humanitario.

Todo esto lo propone Mitevska con una puesta en escena pretendidamente rompedora, introduciendo la función a ritmo de música heavy y haciendo uso de una gráfica austera y gigantesca. Noomi Rapace, que toma el relevo de Geraldine Chaplin y Olivia Hussey, que interpretaron a la protagonista en cine y televisión respectivamente, en producciones mucho más clásicas y académicas, ofrece un trabajo sólido y hasta cierto punto extenuante, mientras el conjunto se observa con menos interés del que demanda su inquieta responsable.

domingo, 26 de octubre de 2025

LOS DOMINGOS Lejos del mundanal ruido

España-Francia 2025 110 min.
Guion y dirección
Alauda Ruiz de Azúa Fotografía Bet Rourich Intérpretes Blanca Soroa, Patricia López Arnaiz, Miguel Garcés, Juan Minujín, Mabel Rivera, Nagore Aranburu, Irina Robledo Espinosa, Guille Zani, Víctor Sainz, Itziar Aizpuru, Noe Chiroque, Florinda Okomo, Bego Aristegui Estreno en el Festival de San Sebastián 21 septiembre 2025; en salas 24 octubre 2025


La nueva película de Alauda Ruiz de Azúa, directora de Cinco lobitos y la serie Querer, llega a las pantallas con la Concha de Oro bajo el brazo, dispuesta a generar debate entre el numeroso público que de seguro está dispuesta a congregar. Y lo hace con un tema largamente abandonado en el cine mundial, salvo por ese arsenal de películas de carácter catecumenal que visitan las salas para gozo de las clases más reaccionarias, el de la vocación religiosa. Los cimientos están en el colegio concertado en el que cursa sus estudios la joven protagonista. Pero ahí lo cursaron también su padre y su tía, y sus miradas son muy distintas a la de ella, generando una especie de curiosa trinidad dispuesta a agitar nuestras opiniones al respecto de una decisión que afecta a una familia de la burguesía vasca. Allí, en el colegio, la joven canta en un coro que entona en castellano, inglés o vasco temas de amor al Santísimo, sigue las indicaciones de un joven y atractivo sacerdote que le sirve de asesor espiritual y quizás de gancho atractivo, y disfruta de retiros espirituales próximos a conventos que le abren la posibilidad, parafraseando a Thomas Hardy, de alejarse del mundanal ruido. El mismo ruido que representa una familia en la que no faltan los problemas económicos y sentimentales, y del que podría desembarazarse recluyéndose en un remanso de paz y silencio.

Puede, no obstante, que la sugestión y el autoconvencimiento le hagan realmente experimentar esa llamada que ansía, pues no nos encontramos ante un film contestatario, sino que más bien practica desde el respeto y la contención el sano ejercicio de dejar que seamos cada uno y una quienes interpretemos el drama que acosa a esta en otros tiempos acomodada familia. Quizás no sea ella, la joven a las puertas de la universidad y de conocer tantas y tantas experiencias, a las que desde luego no parece cerrarse del todo, sino su tía, magistralmente interpretada por Patricia López Arnaiz, quien funcione como eje central de esta inquietante historia. Quizás ella nos represente mejor que ningún otro personaje, centre nuestra incredulidad y nuestro convencimiento absoluto de que todo son patrañas, incompatible con la sensatez y, desde luego, con el rigor científico, que es lo que nos hace avanzar como sociedad en busca de una verdadera igualdad y un sincero bienestar. Ella es, con toda su fuerza, quien lucha contra una decisión a la postre disparatada, mientras un padre interesado se abandona a sus propios objetivos, más pendientes del saneamiento económico que de la felicidad de su hija, y la joven se presenta completamente convencida de su arriesgada decisión, mientras a su alrededor se teje una telaraña sibilina que la empuja a una presunta luz, especialmente tras una reveladora escena que ya no deja huecos a la trama.

Ruiz de Azúa es la autora del delicado guion, estructurado en gran parte alrededor de una mesa de comedor, mientras la matriarca logra domingo tras domingo, mantener a la familia aparentemente unida y dispuesta a debatir el problema, como también lo haremos nosotros y nosotras al término de la proyección. Un libreto tan inteligente como para dejarnos libres frente a la interpretación de los hechos. Pero sobre todo dirige, porque ésta es una película de actrices y actores, y ella sabe muy bien lo que necesita de cada uno y una de ellas, y lo consigue. Todo responde, en última instancia, a otro vestigio de épocas pasadas, a una involución que tarde o temprano nos pasará cuenta e irá, si no lo remediamos pronto, hacia la demolición de nuestros valores y principios, que creíamos tan asentados y a los que redes sociales y otros agentes tanto daño les están haciendo.

martes, 5 de agosto de 2025

LEER "LOLITA" EN TEHERÁN El club de las lectoras invisibles

Título original: Reading Lolita in Tehran
Italia-Israel 2024 108 min.
Dirección
Eran Riklis Guion Marjorie David, según la novela de Azar Nafisi Fotografía Hélène Louvart Música Jonathan Riklis Intérpretes Golshifteh Farahani, Zar Amir-Ebrahimi, Mina Kavani, Reza Diako, Arash Marandi, Catayoune Ahmadi, Sina Parvaneh, Bahar Beihaghi, Isabella Nefar, Lara Wolf Estreno en Italia 21 noviembre 2024; en Israel 15 mayo 2025; en España 24 julio 2025

Tras dos décadas trabajando bajo bandera de Israel, su país, con algún éxito menor como Los limoneros, el director Eran Riklis pasó a la escena internacional con cintas de escaso interés como Shelter y La trampa de la araña, hasta desembocar en esta bienintencionada pero definitivamente fallida crónica sobre la opresión de la mujer en el Irán del extremismo islámico. Basada en una novela de considerable impacto de la profesora de literatura Azar Nafisi, en la que cuenta sus propias experiencias desde finales de la década de los setenta, cuando cierto aperturismo a occidente levantó la esperanza del pueblo iraní, y especialmente de las mujeres, hasta fechas recientes en las que la opresión y el extremismo religioso acabaron definitivamente con esa esperanza y la necesidad de un exilio efectivo, hasta entonces sólo interior. 
En este periplo, la protagonista pasa de dar clases de literatura inglesa en la Universidad de Teherán a formar un club privado y clandestino dirigido a mujeres anuladas que sólo ahí encuentran su espacio para expresar y exhibir su libertad.

A la propia Nafisi da vida una siempre estupenda Golshifteh Farahani, a quien descubrimos de la mano de Asghar Farhadi en la metafórica A propósito de Elly, y después ha paseado su talento y belleza por el cine internacional en títulos como Los dos amigos, Dioses y reyes, Paterson o la última entrega de los Piratas del Caribe. El resto, una solvente comunidad de actrices que hacen lo que pueden para insuflar vida en una película más bien alicaída, dirigida sin la fuerza ni la intensidad que un tema tan espinoso demanda, lo que ya es difícil tratándose de la eterna denuncia de las religiones como génesis y fruto de tanto dolor e injusticia. Puede que su condición israelí, aunque con ayuda en la producción del cine italiano, mengüe ese aspecto, quedándose en mera y consabida denuncia del extremismo islámico, sin parangonarlo con otras religiones que hicieron de las suyas en el pasado y también en el presente, como la que profesa precisamente un estado tan poco laico como es el propio Israelí.

Tampoco la división en tantos capítulos como famosas novelas se analizan, El gran Gatsby de Fitzgerald, Lolita de Nabokov, Daisy Miller de James y Orgullo y prejuicio de Austen, encuentran reflejo convincente en las experiencias y disquisiciones de las protagonistas, ya sea la moral, la condición de la mujer como mero objeto, su lucha por la libertad o el sometimiento a las costumbres sociales imperantes. Quizás con un mayor ahínco en este apartado se habría logrado un film más atractivo, acertado y convincente. Un ritmo narrativo más fluido podría haber potenciado su calidad como vehículo de denuncia y enseñanza moral. 

domingo, 5 de enero de 2025

HERETIC (HEREJE) Escape-Room de la Fe

USA 2024 110 min.
Guion y dirección
Scott Beck y Bryan Woods Fotografía Chung Chung-hoon Música Chris Bacon Intérpretes Hugh Grant, Sophie Thatcher, Chloe East, Topher Grace, Elle Young Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2024; en Estados Unidos 8 noviembre 2024; en España 1 enero 2025

Aunque han dirigido algo juntos, si por algo han cosechado fama Scott Beck y Bryan Woods es por haber escrito el guion de la, hasta el momento, trilogía Un lugar tranquilo. Y un ejercicio de guion podemos considerar esta película cuyo principal reclamo es el cambio de registro que supone para un Hugh Grant tan amenazante como inquietante, por mucho que los Globos de Oro no parezcan haberse hecho eco del mismo, nominándolo como mejor actor de comedia o musical, a pesar de tratarse de un thriller psicológico y de terror sin concesiones. Dos jóvenes mormonas cuales inocentes Caperucitas, o si lo prefieren como Hansel y Gretel, se adentran en la guarida del infierno mientras aceptan inconscientemente entregarse a un diabólico juego sobre la religión y la fe, su oportunidad, su manipulación y la falta de razones para confiar en ella.

Siguiendo los pasos de clásicos como La huella o La trampa de la muerte, pero insistimos sin atisbo de comedia, los tres protagonistas en un solo escenario, una casa solariega con formas laberínticas, cual moderno escape-room, juegan a este enredo teológico, donde el protagonista, especialista en la materia, pretende demostrar sus teorías a fuerza de someter a sus pupilas a un sufrimiento psicológico que deriva en terror merced a tópicos tan recurrentes como los sótanos o la oscuridad. Perderse entre un intenso juego dialéctico resulta fácil, aunque en el fondo todo acabe siendo mucho más sencillo y pueril de lo que su abundante texto parezca sugerir.

Tanto Grant como sus dos jóvenes oponentes bordan sus cometidos y logran, con ayuda del guion y la siniestra fotografía del habitual de Park Chan-wook, Chung Chung-hoon, generar inquietud, intriga e interés con una historia que acaba decepcionándonos cuando al final opta por ser más complaciente y conservadora de lo deseable.

martes, 19 de noviembre de 2024

EL BAÑO DEL DIABLO Demencia religiosa

Título original: Des Teufelds Bad
Austria-Alemania 2024 120 min.
Guion y dirección
Severin Fiala y Veronika Franz Fotografía Martin Gschlacht Música Anja Plaschg (Soap&Skin) Intérpretes Anja Plaschg, David Scheid, Maria Hofstätter, Natalija Baranova, Franzika Holzer, Tim Valerian Alberti Estreno en el Festival de Berlín 20 febrero 2024; en Austria 8 marzo 2024; en España 15 noviembre 2024


En su particular y certera cruzada contra los estragos de la Iglesia, el director Ulrich Seidl, responsable de la trilogía Paraíso, produce esta película dirigida por su esposa Veronika Franz en colaboración con el también austriaco Severin Fiala, en la que exponen el daño que durante siglos ha provocado la religión y la superstición en la mujer, precisamente su principal sierva y valedora. En su tercer trabajo conjunto, tras Buenas noches, mamá bajo bandera austriaca y La cabaña siniestra, producida en el Reino Unido, y antes de debutar en pareja en Estados Unidos con Head Full of Ghosts, Fiala y Franz exponen el sufrimiento de las mujeres en una sociedad que sólo demandaba de ellas encargarse de las labores domésticas y de la procreación.

La frustración de una joven tras casarse y no sentirse deseada, otra lacra que tantas y tantas han sufrido por la armarización forzosa de tantos hombres atemorizados por la ética religiosa, provoca demencia y consecuencias trágicas, dejando en entredicho la coherencia y el sentido de justicia de una institución que tanto ha regido sobre vuestras costumbres y comportamientos. Cargada de simbolismo, a menudo difícil de captar, la denuncia y la singularidad de lo que nos cuenta están bien construidas y motivadas. Sin embargo, su desarrollo se ralentiza de forma que, tras un arranque demoledor, la trama tarda en desarrollarse.

Aún así, su atmósfera malsana e incómoda, así como una excelente ambientación rural en el siglo XVII y un estupendo trabajo de su protagonista, que también se encarga de su vanguardista e inquietante banda sonora, ayuda a que el resultado sea tan estimable como para merecer un Oso de Plata en Berlín por su sobresaliente contribución artística, y el premio a la mejor película en Sitges.

miércoles, 27 de marzo de 2024

LA ABADESA Espada y cruz, dos caras de la misma moneda

España-Bélgica 2024 122 min.
Guion y dirección
Antonio Chavarrías Fotografía Julián Elizalde Música Ivan Georgiev Intérpretes Daniela Brown, Blanca Romero, Carlos Cuevas, Ernest Villegas, Berta Sánchez Bajona, Oriol Genís, Joaquín Notario, Olivia Auclair Estreno en el Festival de Málaga 7 marzo 2024; en salas 22 marzo 2024

El veterano director Antonio Chavarrías (Una sombra en el jardín, Susanna) vuelve a depositar su interés en un personaje histórico, tras el de Ramón Mercader que protagonizó El elegido. Se trata ahora de la conocida como Emma de Barcelona, hija de un conde catalán del siglo IX que tras la muerte de su padre entró a regir como abadesa el Monasterio de San Juan de Ter que su padre fundó con el fin de frenar el avance de sarracenos o mahometanos en sus dominios. Su misión fue repoblar las tierras del condado y homogenizar el dominio del Cristianismo en el lugar, algo que cumplió con creces y enorme sentido de la ambición, aunque el episodio mostrado en la película se reduzca a sus primeras y trascendentales decisiones como máxima autoridad de una institución que contó con la protección del Rey Carlos III el Simple y el Arzobispo de Narbona.

Chavarrías pone su mayor empeño en la ambientación y la atmósfera que recrea con esmero los últimos años del polémico siglo, mientras evidencia con su propio guion cierta dispersión y alguna que otra inconexión entre los episodios narrados y quienes los protagonizan. Esto naturalmente resta eficacia a un proyecto que nace con tanto interés como oportunidad, toda vez que el personaje central se revela casi desde el principio como reflejo de la todavía de actualidad lucha feminista. Pero poco a poco la cinta logra cumplir sus objetivos, captar nuestra atención y demostrarnos una vez más, aunque sea lógicamente modernizando lenguajes y psicologías, la influencia regresiva de la religión y cómo ésta ha sido utilizada con ambición expansiva a través de la espada, el tormento y la injusticia, así como imposición fanática respecto a cualquier tipo de placer, obstaculizando cualquier forma de cultura en favor de la evangelización y el control, en una operación que se revela como abuso intensivo del dogma de fe.

La cinta se beneficia de una hermosa fotografía con la que se capta el habitual claroscuro invernal y monacal, así como los paisajes nebulosos y nevados en los que se desarrollan los escasos exteriores. También destaca la interpretación de su joven protagonista, Daniela Brown, y muy meritoria de Blanca Romero, a quien no veíamos casi y menos en papel relevante desde su debut en la serie de televisión Física o química y la película de Alberto Rodríguez After. También Carlos Cuevas logra una interpretción convincente personificando al cruel hermano de la abadesa del título.

jueves, 11 de enero de 2024

EL RAPTO Fe y mafia católica

Título original: Rapito
Italia-Francia-Alemania 2023 134 min.
Dirección
Marco Bellocchio Guion Marco Bellocchio, Susanna Nicchiarelli y Edoardo Buscetta Fotografía Francesco di Giacomo Música Fabio Massimo Capogrosso Intérpretes Enea Sala, Paolo Pierobon, Fausto Russo Alessi, Barbara Ronchi, Leonardo Maltese, Filippo Timi, Fabrizio Gifuni, Andrea Gherpelli, Samuele Teneggi, Corrado Invernizzi, Aurora Camatti, Paolo Calabresi, Bruno Cariello, Renato Sarti, Fabrizio Contri, Federica Fracassi Estreno en el Festival de Cannes 23 mayo 2023; en Italia 25 mayo 2023; en España 12 enero 2024

A sus casi ochenta y cinco años, Marco Bellocchio sigue demostrando una inmejorable forma física y psicológica a la hora de entregarse a lo que más le gusta, dirigir películas. Con una extensa filmografía que se remonta a mitad de los sesenta cuando realizó la mítica Las manos en los bolsillos, Bellocchio siempre ha mostrado un especial interés por el cine social y por denunciar las grandes injusticias de la política y la religión. El secuestro lo abordó ya en Buenos días, noche, cuando en 2003 nos contó la inquietante historia del secuestro y asesinato del primer ministro italiano Aldo Moro en 1978 a mano de las Brigadas Rojas. Bellocchio se superó a sí mismo hace unos años con la excelente El traidor, sobre Tommaso Buscetta, informador de la mafia en los años 80, y vuelve a hacerlo ahora con esta sensacional película que cuenta la insólita historia del secuestro del niño Edgardo Mortara a mediados del siglo XIX. Una increíble historia que conmocionó al mundo en su época y que hoy había quedado en el olvido, incluso en nuestro país, donde el protagonista residió algunos años atraído por la lengua vasca.

El Papa Pío IX, cuando Roma dominaba a través del Vaticano gran parte de la geografía italiana en el preludio de su liberación, ordenó el secuestro del pequeño Edgardo con pretexto de haber sido bautizado a pesar de pertenecer a una familia de judíos. Una guerra de religiones, promovida por la Católica, que devino en un martirio para la familia del niño y una lucha política y judicial contra la denominémosla mafia católica. El film se revela desde su inicio como un intenso e inquietante viaje a la maldad y a lo más sórdido del ser humano, un lobo con piel de cordero al que da vida quizás con algo de exceso caricaturesco Paolo Pierobon, frente a la mirada incrédula e inocente del niño Enea Sala y todo el dolor que es capaz de transmitir Barbara Ronchi como la sufrida madre.

La intensidad dramática de la película, que se deglute con una enorme inquietud y algunas dosis de ansiedad, viene reforzada por una espléndida banda sonora anclada en el terror más absoluto, obra de Fabio Massimo Capogrosso con una considerable ayuda de La isla de los muertos de Rachmaninov. Su poderosa puesta en escena, depurada fotografía y magnífica ambientación, más los méritos aludidos y una sólida dirección del maestro que no elude el histerismo allí donde la historia lo merece, logran un film excelente que pone en entredicho el carácter a menudo satánico de una iglesia hoy afortunadamente bastante superada.

viernes, 5 de enero de 2024

SAMSARA Paraísos reencarnados

España 2023 113 min.
Dirección
Lois Patiño Guion Lois Patiño y Garbiñe Ortega Fotografía Mauro Herce y Jessica Sarah Rinland Música Xabier Erkizia Intérpretes Amid Keomany, Youmor Xiong, Simone Milavanh, Mariam Vuaa Mtego, Juwairiya Idrisa Uwesu Estreno en el Festival de Berlín 29 febrero 2023; en España 20 diciembre 2023


Presentada en la sección Nuevas Olas del pasado Festival de Cine de Sevilla, tras su paso por otros festivales como el de Berlín, donde fue galardonado, o el de Valladolid, el nuevo trabajo del infatigable Lois Patiño, que con éste alcanza la veintena de trabajos entre cortos y largometrajes de índole casi siempre documental, es un título inclasificable que arranca en Laos y termina en Tanzania a golpe de suajili.

Una comunidad de jóvenes monjes en el país asiático sirve de fondo místico a las andanzas de otro que lee el Bardo Thödol a una anciana moribunda, libro con el que se prepara para el extraordinario viaje al más allá acompañado de la reencarnación. Tras un paréntesis en toda regla en la que los espectadores y espectadoras somos invitadas a una experiencia sensorial de luz y sonido a ojos cerrados, un colorista poblado en las costas de la isla de Zanzíbar será el nuevo escenario en el que una niña cuida de una traviesa cabra, mientras los ecos de una vida pasada traspasan nuestro intelecto, y la reivindicación de esos paraísos perdidos se apodera de nuestra alma.

Un título que se debate entre la ficción y el documental con una importante escala en el cine experimental, cargado de simbolismo y cultura religiosa, del budismo al islam con una fuerte intención espiritual no muy lograda y un toque analógico inflado a digital que potencia el carácter experimental y atrevido de su joven director gallego, que alcanza con éste su trabajo más sugerente desde la aclamada Lúa vermella.

miércoles, 28 de diciembre de 2022

EL PRODIGIO ¡Quiero ser Santa!

Título original: The Wonder
Irlanda-Reino Unido 2022 108 min.
Dirección
Sebastián Lelio Guion Alice Birch y Sebastián Lelio, según la novela de Emma Donoghue Fotografía Ari Wegner Música Mathew Herbert Intérpretes Florence Pugh, Tom Burke, Kila Lord Cassidy, Niamh Algar, Ruth Bradley, Caolan Byrne, Toby Jones, Ciarán Hinds, Brian F. O’Byrne, David Wilmot, Dermot Crowley, Josie Walker, Elaine Cassidy Estreno en el Festival de Toronto 13 septiembre 2022; en Irlanda 2 noviembre 2022; en España 4 noviembre 2022; en Netflix 16 noviembre 2022


No es casual que esta película se enmarque en la artificiosidad de un decorado cinematográfico encerrado en un hangar, tanto como la Iglesia cuyo fanatismo denuncia y la marginación a la que siempre ha estado sometida la mujer por su mera condición de tal, así como la forma en que se le ha utilizado para expiar los pecados masculinos.

Tampoco es casual que en su desarrollo y estructura esta película, y la novela en que se basa, nos recuerde tanto a aquel Milagro de Ana Sullivan que enfrentaba a una institutriz y su alumna ciega y sorda hasta el punto de resultar salvaje. También lo es quien se empeña en mantener tal nivel de fanatismo religioso que ni ve ni escucha la realidad, se mantiene fiel a sus dogmas de fe y al artificio creado alrededor de un supuesto milagro. La eterna disputa entre la ciencia y la religión, que empezaba a asomar con cierta fuerza a mediados del siglo XIX en un país tan mediatizado por la religión católica como es Irlanda, y justo después de una hambruna colosal, se refleja con habilidad y sentido de la intriga y el misterio en esta nueva incursión del director chileno Sebastián Lelio en el maltrecho universo de la mujer estigmatizada y maltratada.

Lelio demuestra además una enorme capacidad para adaptarse a las cinematografías más diversas, desde su chilena natal (Una mujer fantástica) a la inglesa (Disobedience), la italiana (la serie Hecho en casa) la norteamericana (su remake de Gloria o la cinta que prepara ahora con Scarlett Johansson, Bride) y la irlandesa, con esta película preciosista en su ambientación y luminosa fotografía. Florence Pugh escala un peldaño más en su fulgurante carrera como actriz de carácter, con personajes siempre fuertes y decididos, en esta ocasión una enfermera británica que se alimenta, y repetidas veces, de realidad, frente al maná del cielo con el que asegura alimentarse la niña aspirante a mártir y santa a la que tiene que vigilar.

domingo, 2 de enero de 2022

LOS OJOS DE TAMMY FAYE ¡Maquíllate y reza!

Título original: The Eyes of Tammy Faye
USA 2021 126 min.
Dirección
Michael Showalter Guion Abe Sylvia Fotografía Mike Gioulakis Música Theodore Shapiro Intérpretes Jessica Chastain, Andrew Garfield, Vincent D’Onofrio, Cherry Jones, Mark Wystrach, Sam Jaeger, Fredric Lehne, Louis Cancelmi, Gabriel Olds, Chandler Head Estreno en el Festival de Toronto 12 septiembre 2021; en Estados Unidos 17 septiembre 2021; en España previsto el 25 febrero 2022

La telepredicadora americana Tammy Faye, un icono mediático de la religión llevada al extremo más friki en Estados Unidos, y competente cantante de estilo country, fue ya objeto de un par de documentales a principios de este siglo, uno de igual título que esta película, dirigido por Fenton Bailey y Randy Barbato en 2000, y otro para la televisión centrado en su lucha contra el cáncer, Tammy Faye: Death Defying, cuestón obviada en esta cinta dramática.

En una operación que nos recuerda a la que hace apenas unos años llevó a cabo Mimi Leder con la jueza del Tribunal Supremo Ruth Bader Ginsburg en Una cuestión de género, basada a su vez en el documental de Julie Cohen y Betsy West RBG, el realizador Michael Showalter, que hace algún tiempo disfrutó de cierta fama gracias a la comedia The Big Sick (La gran enfermedad del amor), dedica a tan controvertido personaje un film a mayor gloria de una formidable Jessica Chastain. En ella y las bondades con las que el guion parece querer restablecer su dignidad y memoria, recaen las mayores virtudes de un film por lo demás todo lo aseado y previsible que es habitual una cinta de estas características. Faye logró junto a su esposo, el charlatán y codicioso Jim Bakker, interpretado con bastante tendencia a la sobreactuación y el histrionismo por Andrew Garfield, erigir en los setenta y ochenta del pasado siglo el más grande imperio mediático en torno a la religión, llegando incluso a construir un parque temático dedicado a familias cristianas.

Todo un mensaje de prosperidad y comodidad al más puro estilo del sueño americano, traición y competencia incluidas, con apología absoluta del conservadurismo y las políticas de derechas, que les llevaron a la corrupción y el delito fiscal, si bien la cinta carga las tintas sobre el esposo, mientras procura reflejar en ella su visión amable y sentimental, incluso ingenua y algo naif, de la vida y su carácter abierto y generoso ante la diferencia. Showalter dirige con oficio y pulcritud, mientras Chastain, premiada en San Sebastián, nos regala una interpretación memorable y entrañable, amparada también por un maquillaje que mientras en ella hace milagros, en el resto se revela impostado y definitivamente maniqueo.

viernes, 12 de noviembre de 2021

18º FESTIVAL DE CINE EUROPEO DE SEVILLA 7ª JORNADA

SAVING ONE WHO WAS DEAD El cielo no puede esperar

Título original: Zpráva o záchrane mrtvého
República Checa-Eslovaquia-Francia 2021 90 min.
Dirección
Václav Kadrnka Guion Václav Kadrnka, Marek Sildenka y Jiri Soukup Fotografía Raphaël O’Byrne Música Irena y Vojtech Havlovi Intérpretes Zuzana Mauréry, Vojtech Dyk, Petr Salavec Estreno en el Festival de Karlovy Vary 26 agosto 2021


Carne de festival o quizás de reuniones de catequesis, si no fuera por su carácter frecuentemente incomprensible. Como sus anteriores trabajos, el director checo Václav Kadrnka parece insistir en un cine seudorreligioso solo apto para iniciados que encuentren en este cine triste y apesadumbrado el caldo en el que expiar sus tentaciones, como ya ocurriera en su anterior película, Little Crusader. Prosigue también como en aquella su particular indagación sobre las relaciones entre padres e hijos, ahora personificada en una madre y un hijo que luchan denostadamente por recuperar al padre y esposo que yace en coma en la cama de la UCI de un hospital. La película arranca ya exigiéndonos un primer esfuerzo, adaptarnos al formato de pantalla más estrecho que jamás recordamos, ni siquiera utilizado por los pioneros del cine. Luego nos sumerge en un hospital que parece estar en reconstrucción, con pacientes en posición inerte mientras esperan a ser atendidos, y pasillos y comportamientos sospechosamente mortecinos. Las continuas visitas de la familia sin abandonar el recinto, y su empeño por devolver al enfermo a la vida que abandonó provisionalmente tras operarse de un coágulo cerebral, integran la estructura narrativa de un film que parece estar siempre en bucle, sin que nada llamativo llegue a ocurrir más que la aparición de un niño que podría arrastrar la misma arritmia que padece el joven protagonista y que llevó a su padre a estar postrado en la cama de cuidados intensivos. Una puerta al paraíso parece avisarnos de esa vida en el más allá con la que algunos y algunas todavía sueñan. Para entonces el aburrimiento y el desinterés se ha adueñado de quienes hemos padecido la película sin saber que se trataba de una trampa o una broma de los programadores del festival. A destacar la banda sonora entre monteverdiana y minimalista.

jueves, 9 de abril de 2020

Cine en confinamiento SEMANA SANTA EN EL VATICANO

John Malkovich, Silvio Orlando y Jude Law
Mucha gente se está dedicando a recomendar películas y series de televisión para amenizar estos días de confinamiento decretado por el gobierno y seguido por sentido común y sentido de la responsabilidad. Guiados por un espíritu que a pesar de los años y los cambios de postura siguen en cierto modo influidos por una educación religiosa y unos valores tradicionales, de los que por mucho que pase el tiempo este estado secular no parece poder desembarazarse del todo, algunos no podemos sucumbir a la tentación de programar durante Semana Santa películas de índole religioso, como muchos escépticos no pueden sustraerse a la emoción de ver procesionar sus santos por las calles de su localidad. Este año hemos fijado nuestra atención en el Vaticano, habida cuenta del protagonismo que el Papa ha tenido en el cine con ese duelo interpretativo entre Jonathan Pryce como Francisco I y Anthony Hopkins como Benedicto XVI que en la plana y superficial Los dos papas de Fernando Meirelles con el que cerramos el 2019 y abrimos este fatídico año.

También la televisión se ha hecho eco del mediático personaje con la sobrevalorada serie de Paolo Sorrentino El nuevo Papa, que de paso ha puesto de moda a su predecesora El joven Papa, ambas tan bien escritas y capaces de provocar una enorme fascinación estética gracias a la maestría del director de La gran belleza para tratar la imagen y el sonido, con una cuidadísima y ecléctica banda sonora, pero que no acaban de encontrar en su planteamiento el sentido y la trascendencia que muchos esperábamos del visionario director. Cabe destacar en ellas el trabajo de Jude Law como un considerablemente joven y rebelde Papa, capaz de despojar a la Iglesia de sus concesiones y transigencias con tal de devolverla a un estado primitivo e intolerante con el que moldear una nueva institución, así como el impecable trabajo de Silvio Orlando como Cardenal Voiello, a caballo entre la comicidad y la responsabilidad de estado, la inquietante para muchos presencia de John Malkovich como sustituto del papa en coma, la sensualidad de Cécile de France exhibiendo una espléndida madurez o la candidez de un atormentado Javier Cámara como aportación española con Mediapro en la producción. Cabe destacar también la sorprendente intervención puntual de Marilyn Manson y Sharon Stone interpretándose a sí mismos, y sobre todo la espléndida recuperación de Diane Keaton en la primera de las dos series, libre de las muecas y espasmos a los que nos ha acostumbrado su filmografía los últimos veinte años desde El Padrino III.

Charlton Heston y Rex Harrison en El tormento y el éxtasis
Pero la presencia del Vaticano en el cine está plagada de títulos, de los que nosotros vamos a destacar cinco, desde su papel de mecenas artístico en la épica El tormento y el éxtasis, una cinta de 1965 dirigida por Carol Reed (El tercer hombre) en la que Rex Harrison como el Papa guerrero Julio II y Charlton Heston como Miguel Ángel se entregan a un extenuante duelo protagonizado por la admiración y el apoyo absoluto del primero sobre la libertad de creación y el genio imperecedero del segundo mientras decora la Capilla Sixtina, cuyos métodos creativos son minuciosamente recreados en una pantalla abrumada por una exquisita ambientación. La excelente banda sonora de Alex North, en la que sería una de sus partituras más épicas junto a las de Espartaco, Cleopatra y El gran combate, pone el resto en este suntuoso melodrama sobre el poder del genio, el trabajo y el talento para trascender, y el de quien sabe verlo, admirarlo y apoyarlo. Solo cabe reprocharle que el resultado final de la Sixtina se asemeje más al estado que tenía en el año de su producción que al esplendor con el que hoy podemos disfrutarla tras su restauración. Un exquisito corto documental sobre la figura de Miguel Ángel como escultor, con música majestuosa de Jerry Goldsmith, le sirve de prólogo. También con música de North podemos acercarnos a Las sandalias del pescador, un melodrama de ficción en el que un papa ruso, durante veinte años condenado a trabajos forzados en Siberia, se convierte en esperanza de occidente y el comunismo soviético para evitar una guerra nuclear. Michael Anderson no era tan buen director como Carol Reed, como se trasluce en películas como la vistosa La vuelta al mundo en ochenta días y la ingenua La fuga de Logan, y eso se deja traducir en su torpeza a la hora de plasmar las dudas de un sacerdote que no sabe muy bien cuál es su misión y si debe asumirla. En este sentido su paseo de incógnito por una Roma atestada de vida y feliz vulgaridad nos recordó a la más conseguida y reciente película de Nanni Moretti Habemus Papa, con un excelente Michel Piccoli perdido en Roma y en su conciencia.

Otto Preminger da instrucciones a Tom Tryon y Romy Schneider
Mucho mejor película que las anteriores es El cardenal, del imprescindible Otto Preminger. Al margen de su espléndida ambientación a lo largo de los primeros cuarenta años del siglo XX, con escenarios, vestuario y peinados más cuidados y documentados de lo que era habitual en aquellos años sesenta, y de otra magnífica banda sonora, en esta ocasión firmada por Jerome Moross, el autor de la emblemática sintonía de Horizontes de grandeza, esta larguísima película destaca por cuestionar de forma tan respetuosa como discreta algunos de los valores y principios más arraigados de la Iglesia Católica, como el voto de castidad, el cumplimiento férreo y sin excepciones de los mandamientos, o el papel activo en la expansión del nazismo, algo de lo que también se encargaba con bastante lucidez la película de Costa-Gavras Amén. Una jovencísima Romy Schneider pasea por algunos de los escenarios vieneses que la hicieron célebre en Sissi, mientras da la réplica romántica a un Tom Tryon abrumado por las dudas y atormentado por la conciencia. Entre los numerosos secundarios destaca John Huston dando vida al cardenal Glennon con matices que le llevan de la autoridad a la compasión y que le reportaron una nominación al Oscar. Allí donde termina El cardenal empieza Monseñor, una cinta más humilde de 1982, dirigida por Frank Perry y en la que Christopher Reeve interpreta a un joven capellán norteamericano que tras desembarcar con las tropas de su país en las costas italianas, se verá pronto bajo la responsabilidad de recuperar la maltrecha economía del Vaticano, para lo que llegará incluso a contactar con la mafia. Siguiendo un esquema similar a la película de Preminger, romance incluido esta vez con la carismática Genevieve Bujould, la cinta se deja ver con simpatía y amabilidad, incluyendo la aportación de Fernando Rey como cardenal y mentor, y destacando la elegante y majestuosa música de John Williams, muy en sintonía con el ambiente criminal y mafioso que retrata, tejiendo de alguna manera una imagen muy tenebrosa e inquietante de una Iglesia corrupta y un sacerdocio más diabólico que divino. Lo sorprendente es que Williams fuera nominado a los Razzie por esta interesante partitura.

El repaso lo terminamos con la mirada femenina de Audrey Hepburn en uno de los registros imprescindibles de su carrera, el de la joven misionera belga Hermana Luke en Historia de una monja, una excelente película que Fred Zinnemann dirigió en 1959 y por el que la actriz logró su tercera nominación al Oscar, tras conseguirlo por Vacaciones en Roma y volver a ser candidata al año siguiente por Sabrina. En esta película del director de Solo ante el peligro se destaca la función más generosa y desinteresada de la Iglesia, o mejor de algunas de las personas que la integran, a la vez que se pone de nuevo en tela de juicio el espinoso tema de la vocación y las dudas sobre la dedicación a lo divino por encima de las satisfacciones y veleidades de la vida civil y el servicio al prójimo desde una posición eminentemente laica. Basada en la novela de Kathryn Hulme, la cinta se benefició también de una espléndida banda sonora de Franz Waxman, que supo aunar el carácter místico de la propuesta con sus resortes más misteriosos y amargos.

martes, 31 de marzo de 2020

Cine en confinamiento CORPUS CHRISTI El triste porvenir

Título original: Boze Cialo
Polonia-Francia 2019 116 min.
Dirección Jan Komasa Guion Mateusz Pacewicz Fotografía Piotr Sobocinski jr. Música Evgueni y Sacha Galperine Intérpretes Bartosz Bielenia, Eliza Rycembel, Aleksandra Konieczna, Tomasz Zietek, Leszek Lichota, Lukasz Simlat, Barbara Kurzaj, Zdzislaw Wardejn Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2019; en Polonia 11 octubre 2019; en España previsto para el 30 abril 2020

Aunque cuenta con una amplia consideración en su tierra natal, Jan Komasa ha tenido que esperar a dirigir esta producción con ayuda francesa para acaparar atención internacional, y lo ha conseguido haciéndose eco de la inmensa influencia que tiene la Iglesia Católica en Polonia no solo en asuntos espirituales sino también de índole meramente social. La improbable historia de un delincuente juvenil que cultiva una discutible vocación religiosa en el reformatorio en el que cumple condena, y que canaliza a través de la impostación en una pequeña población sacudida por una terrible desgracia, sirve a Komasa para tejer una ambigua reflexión en torno a los valores tradicionales de la Iglesia, pero siempre desde una perspectiva que no deja entrever con claridad si se trata de una denuncia o una salvaguarda de esos mismos valores espirituales.

El carácter rebelde y un punto canalla del joven protagonista choca no solo con esa supuesta vocación sino con una institución anquilosada a la que sin embargo limpiar sus miserias no le va a suponer precisamente un arduo problema. Su más que discutible habilidad para convencer casi de la noche a la mañana a los sufrientes habitantes de esa pequeña localidad rural, así como para curar su casi inexplicable rencor, se convierte así en enésimo discurso sobre el David que lucha contra ese testarudo Goliat con el que suele identificarse en este tipo de operaciones a la masa estúpida y adocenada.

Insolencia frente a tradición y conservadurismo, una receta más que trillada en el cine y la literatura y que aquí sirve además para practicar una puesta en escena sobria y relajada en el que la tristeza es ampliamente trabajada desde todos sus resortes, las interpretaciones de su reparto coral, la gris y azulada fotografía y la planeadora y atmosférica música de los hermanos franceses Evgueni y Sacha Galperine. Una operación que entre muchas satisfacciones le ha reportado numerosos premios dentro y fuera de Polonia, incluido el Festival de Venecia, y una nominación al Oscar a la mejor película internacional.

miércoles, 8 de enero de 2020

LOS DOS PAPAS Desaprovechada radiografía de la Iglesia Católica

Título original: The Two Popes
Reino Unido-Italia-Argentina-USA 2019 126 min.
Dirección Fernando Meirelles Guion Anthony McCarten Fotografía César Charlone Música Bryce Dessner Intérpretes Jonathan Pryce, Anthony Hopkins, Juan Minujín, Cristina Banegas, Sidney Cole, Luis Gnecco, Federico Torre, María Ucedo Estreno en el Festival de Toronto 9 septiembre 2019; en Internet 20 diciembre 2019

Hacer que una canción de Zarah Leander suene al piano de forma tan similar a un tango da idea de por dónde van los tiros en esta película dirigida por el realizador de Ciudad de Dios y El jardinero fiel y escrita por el autor de las exitosas La teoría del todo, El instante más oscuro y Bohemian Rhapsody. Se trata ciertamente de retratar a dos personajes en principio tan antagónicos como Joseph Ratzinger y Jorge Bergoglio de forma que acerquen más sus posiciones que realmente alejarlos como consta en el acervo popular. Un hipotético encuentro entre ambos mandatarios de la Iglesia, cuando el primero aún ejercía como Papa Benedicto XVI y el segundo era Cardenal de Buenos Aires antes de convertirse en el Papa Francisco, es la base argumental de esta vistosa producción en la que Jonathan Pryce, convenientemente doblado al castellano con acento porteño cuando las circunstancias lo exigen, y Anthony Hopkins dan una auténtica lección de interpretación, prácticamente el mayor mérito y acierto de esta lamentablemente tímida película.

Tímida porque desaprovecha la oportunidad de tejer un auténtico análisis de la situación actual de la Iglesia, destapar con convicción y valentía las miserias de esta institución arcaica y arremeter contra sus numerosas injusticias y mezquindades, sin por ello dejar de celebrar sus posibles aciertos y no caer en el descrédito gratuito. La cinta se centra en el personaje argentino, de quien recorre su vida desde joven con distintas texturas según la época, dentro de un acabado estético luminoso y suntuoso. Retrata su inquietud por la situación de los más desfavorecidos y por un lavado de cara de una Iglesia anquilosada en la que tengan cabida colectivos vulnerables y una aparente mayor tolerancia, hasta que en cierto punto da un golpe de efecto que refleja también sus miserias y manifiesta así claramente la distinción entre lo divino y lo humano a la que tan proclive son estas producciones sobre el Catolicismo. Ratzinger por el contrario apenas es tratado más allá de su preocupación por los vertidos sobre el funcionamiento irregular de la banca del Vaticano y los abusos sexuales cometidos por sacerdotes, todo de forma decepcionante y superficial. Supuestamente son éstas las razones que le hacen renunciar como prelado y convertir a Bergoglio en su presunto favorito, después de que éste quedara posiblemente segundo en las votaciones ganadas por el primero en el anterior cónclave, un dato que el film utiliza como mera conjetura dado el secretismo de la Iglesia en ésta como en otras numerosas lides. 

La energía que desprende la película, gracias también a una variada y atractiva banda sonora, su luminosa fotografía y asombrosos paisajes, desde el lujo del Vaticano y la residencia de verano del Papa a los grandes parajes argentinos retratados como si fueran la puerta de la eternidad, y sobre todo las estupendas interpretaciones de su pareja protagonista, una suerte de extraña pareja que se atreve incluso a bailar pegados, son los alicientes de esta esmerada pero desaprovechada película.

jueves, 14 de noviembre de 2019

SEFF 2019. JUANA DE ARCO Postal musical de aficionados sobre un personaje trillado

Título original: Jeanne
Francia 2019 137 min.
Guion y dirección Bruno Dumont, según la obra de Charles Peguy Fotografía David Chambille Música Christophe Intérpretes Lisa Leplat Prudhomme, Annick Lavieville, Justine Herbez, Benoît Robail, Alain Desjacques, Serge Holvoet, Julien Hanier, Christophe, Fabrice Luchini Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2019; en Francia 11 septiembre 2019; en el Festival de Sevilla 14 noviembre 2019

Francia tiene siempre su enfant terrible, y últimamente nadie mejor que Bruno Dumont parece merecer ese título. Desde 2006, cuando estrenó Flandres, un drama romántico y bélico que consiguió el Gran Premio del Jurado en Cannes, no ha hecho sino aumentar esa sensación de realizador caprichoso que se enfrenta a sus proyectos con una visión muy particular de la estética y la provocación. En el Festival de Sevilla lo hemos podido comprobar con Camille Claudel 1915, protagonizada por Juliette Binoche, y con la insufrible Ma Loute (La alta sociedad), que se llevó el Giraldillo de Oro contra pronóstico. Hace un par de años se enfrentó a la figura de Juana de Arco en clave de seudomusical en Jeannette, que aquí se tituló La infancia de Juana de Arco. Entonces contó con la jovencísima Lisa Lesplat en el rol principal, y otra joven al final a edad más madura. Ahora vuelve a ser Lesplat quien con solo doce años da vida a la heroína y santa francesa, aunque sigue aparentando ante la hoguera menos edad que quien le incorporó de mayor en la anterior entrega. Se trata de llevar al cine un díptico teatral de Charles Peguy, y el resultado de la segunda parte es este esperpéntico fresco histórico que parece rodado por aficionados. Antes la figura de Juana había sido objeto de películas de Dreyer, Victor Fleming con una Ingrid Bergman superados los treinta, o más recientemente Luc Besson. Solo Lelee Sobieski en una producción televisiva con dieciséis años parece reflejar mejor la apariencia más acorde de la protagonista. Lesplat solo contaba doce años cuando rodó esta improbable Juana de Arco parlanchina y redicha a la que dan réplica una serie de insufribles personajes en playas, campos, bunkers de la guerra y la Catedral de Aimes. Una producción ciertamente baratita en la que los interminables parlamentos se combinan con anacrónicas canciones de Christophe, mientras entre todos los despropósitos posibles aparece también una exhibición ecuestre digna de Jerez de la Frontera. A estas alturas sorprende que todavía estas historias eclesiásticas sigan mereciendo tanta atención, aunque sea para criticar la institución.