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domingo, 19 de abril de 2026

UN POETA Esperanza para la inadaptación social

Colombia-Alemania-Suecia 2025 120 min.
Guion y dirección
Simón Mesa Soto Fotografía Juan Sarmiento G. Música Matti Bye y Trío Ramberget Intérpretes Ubeimar Ríos, Rebeca Andrade, Guillermo Cardona, Humberto Restrepo, Alisson Correa, Margarita Soto, Evelin Montoya Sánchez, William Montoya Estreno en el Festival de Cannes 19 mayo 2025; en Colombia 28 agosto 2025; en España 17 abril 2026

Con esta película colombiana se completa el estreno comercial en España, entre salas y plataformas, de los cinco títulos nominados al Goya a la mejor película iberoamericana de la pasada edición. A falta en la terna de El agente secreto de Kleber Mendonça Filho, ésta es sin duda la mejor de las cinco, por encima de La misteriosa mirada del flamenco (Chile), la inexplicable inclusión de la endeble La piel del agua (Costa Rica), la muy interesante Manas (Brasil) e incluso la tan convencional Belén (Argentina) que se llevó el gato al agua. No en vano, Un poeta inició su palmarés logrando el Premio del Jurado en la sección Un certain regard del Festival de Cannes, y el Horizontes a la mejor película iberoamericana en San Sebastián. Se trata de la mirada sincera y acertada, entre la sátira cómica y la crónica trágica y desesperada de un inadaptado social, espléndido Ubeimar Ríos como el poeta del título. El actor presta su singular y diríamos incluso grotesco físico para dar vida a este ser fracasado, alcohólico, incomprendido e inconformista personaje que acarició el éxito en su pasado joven como galardonado y reconocido poeta, y que tras entrar en crisis encuentra su destino en la ayuda que dispensa a una alumna aventajada que, sin embargo, no desea para sí el camino que le ha diseñado su mentor. Una forma también de acercarse a la hija que le repudia, lo que podríamos entender como un acto desesperado y decisivo de amor. 

Se trata, por lo tanto, de una suerte de búsqueda de la redención y la oportunidad perdida a través del talento ajeno, cuando las circunstancias sociales y económicas del país, que quedan así sutilmente reflejadas en un guion modélico al que su autor da la precisa estructura cinematográfica que demanda, no son propicias. Se revela así la película, segunda del joven y talentoso director, como una crónica de los males que azotan un país que quiere salir de la crisis permanente, mirarse en el espejo de esa Europa que queda tan lejos como el bienestar y la situación geográfica le propicia, pero tan cerca como la sensibilidad aprehendida le permite. Vanidades y perversidades quedan así expuestas en una galería en la que el personaje interpretado por un descomunal Ubeimar Ríos, cuyo difícil físico explota a discreción para provocar la reacción entre divertida y adversa que genera en el público, parece sentirse tan ajeno y fuera de lugar.

Alrededor surge todo un elenco de personajes que representan la avaricia, la pereza, la desgana, el rencor, el cariño y otros sentimientos que hacen de ésta una película tan tierna como desgarradora, con una fuerza tremenda que ayuda a reflexionar sobre este mezquino mundo al que tanto cuesta adaptarse, especialmente cuando no se pertence a la mediocridad imperante. Todo funciona gracias a su perfecto ensamblaje, si bien en su tercio final un giro dramático parece dar al traste con esa reconfortante generosidad y viaje hacia el reconocimiento a través de la formación y la educación que propone. Sin embargo, la habilidad y la claridad con la que su guionista y director maneja los resortes de su entretenida y constructiva trama, logra que la esperanza fluya al final con la misma naturalidad que lo ha hecho todo su entramado fabulador.

miércoles, 15 de abril de 2026

DECORADO Prisioneros de una realidad calculada

España 2025 89 min.
Dirección
Alberto Vázquez Guion Alberto Vázquez y Francesc Xavier Manuel Ruiz Fotografía (animación) Martín Romero Música Joseba Beristain Voces Asier Hormaza, Aintzane Gamiz, Kandido Uranga, Mikel Garmendia, José Felipe Auzmendi, Ander Vildósola, Iñaki Beraetxe Estreno en el Festival de Sitges 11 octubre 2025; en salas 24 octubre 2025; en Movistar Plus+ 24 febrero 2026

El cineasta gallego, animador y autor gráfico, Alberto Vázquez, tiene un estilo visual y narrativo muy personal, especialmente evidente en el tono macabro que suele abundar en sus obras, ganadoras del Goya en cinco ocasiones desde que debutara con el cortometraje Birdboy y mantuviera la racha con el cortometraje Decorado en el que se basa esta película, y los largometrajes Psiconautas, Unicorn Wars y ahora, también, la cinta que comentamos. Insiste en un mundo distópico para denunciar la creciente ola de autoritarismo fascista que asola el planeta, a partir de una fábula en cierto modo deudora de El show de Truman, pero con objetivos e intenciones singulares.

Así, con un líder todo poderoso que encubre bajo un aparente carisma amable y preocupado por el semejante, se articula todo un sistema perfectamente articulado para convertir a la ciudadanía en esclava de sus intereses, bajo una aparente libertad que no lo es en absoluto y que marca el rol que cada uno y una debe mantener en tan preciso entramado social, político y económico. Vamos, la vida misma. Ahí una pareja de ratoncitos vive su particular crisis, que les lleva a descubrir esa verdad encubierta y rebelarse ante la misma, con ayuda de un presunto pirómano al que el propio sistema acaba corrompiendo, el fantasma de un marginado que lucha contra dicho sistema, y el juguete roto en el que se ha convertido una antigua leyenda de la televisión y el cine.

Ahora los dibujos son más luminosos y hasta el límite que se permite su autor, más tiernos. Pero sigue subyaciendo esa visión apocalíptica y amenazante del destino que cuenta con sus adeptos, si bien hay una amplia parte del público que renegará de tan siniestros postulados que hacen de ésta y el resto de la filmografía de Vázquez una auténtica animación adulta. Cuenta de nuevo con la música de Joseba Beristain, contribuyendo con su dominio de la gramática que propone el personal director, a todo ese devastador mundo que exhibe su universo. Su reciente Goya y adhesión a una plataforma digital, nos ha invitado a recuperarla.

jueves, 26 de febrero de 2026

MANAS Desafiando un entorno de otra época

Brasil-Portugal 2025 101 min.
Dirección
Marianna Brennard Fortes Guion Felipe Sholl, Marcelo Grabowsky, Marianna Brennard Fortes, Antônia Pellegrino, Camila Agustini y Carolina Benevides Fotografía Pierre de Kerchove Intérpretes Jamili Correa, Fátima Macedo, Rômulo Braga, Dira Paes, Emily Pantoja, Samira Eloá, Enzo Maia, Gabriel Rodrigues Estreno en el Festival de Venecia 2 septiembre 2024; en Brasil 15 mayo 2025; en España 27 febrero 2026

Hay películas que cuesta trabajo comentar, desde el momento en que no conviene referirse al tema que trata para no impedir la magia de ir descubriéndolo poco a poco. En su debut cinematográfico, la directora brasileña Marianna Brennard Fortes, con el padrinazgo de Walter Salles (Diarios de motocicleta, Aún estoy aquí), ilustra un tema trágico y escabroso con una sutileza y una delicadeza que prácticamente deja a cada uno y una que vaya asumiendo, a través de gestos y detalles, la terrible realidad que acecha a la joven protagonista.

Ambientada en una zona casi salvaje del Amazonas profundo, y con el río como fiel aliado, las manas de la película, traducible como hermanas en el sentido de sororidad, pero también en el más literal, despiertan a la madurez de forma no muy amable, mientras en el horizonte descansa la posibilidad de traicionar tradiciones y costumbres y afrontar el futuro de una forma más libre, con mayor ilusión. El patriarcado, fomentado por un apego a la religión y al proyecto de Dios, centrado en la familia como elemento indispensable como pilar absoluto de ese conjunto que llamamos sociedad, se erige así como castrador en su dominio y señorío absoluto.

De todo esto se hace eco esta delicada y a la vez terrible película, una invitación a esa zona de naturaleza generosa y salvaje de la mano de una joven cuya inocencia va germinando poco a poco hacia una realidad incómoda de la que resulta difícil, pero no imposible, salir. La joven Jamili Correa presta su hermoso y cándido semblante a esta heroína de nuestro tiempo que lo parece de otro. Nominada al Goya a mejor película iberoamericana.

miércoles, 11 de febrero de 2026

LA PIEL DEL AGUA Hechuras de principiante

Costa Rica-Chile 2024 79 min.
Guion y dirección
Patricia Velásquez Fotografía Óscar Herrera Música Juan Carlos Díjeres, Fernando Fonseca y Óscar Herrera Intérpretes Ariana Chaves Gavilán, César Maurel, Juan Luis Araya, Lucía Sauma, Ana Beatriz Fernández Estreno en el Festival de Locarno 16 agosto 2024; en España (Filmin) 16 mayo 2025; 
en Costa Rica 17 julio 2025

Sorprendido (y encantado) debe haber quedado todo el equipo técnico y artístico de esta película al haber alcanzado una nominación al Goya a la mejor película iberoamericana. Muy mala ha tenido que ser la cosecha de este año en Sudamérica para que una cinta como ésta haya merecido la atención siquiera de la Academia. Aunque se trata del tercer largometraje de ficción de Patricia Velásquez, tras Dos aguas y Apego, parece enteramente un trabajo de principiantes, en todos sus aspectos, especialmente de dirección, guion e interpretación, los tres pilares básicos de una película que se precie.

Intenta contarnos las vicisitudes de una adolescente mientras se enfrenta a cuestiones presuntamente tan trascendentales como el primer amor, la relación con un padre hasta entonces ausente y ahora omnipresente, o la hospitalización de la madre por un accidente que en cierto modo ha provocado el lógico apetito de la joven protagonista por la diversión nocturna. Una serie de despropósitos que se van desgranando con cierta coherencia pero falta absoluta de ritmo y tensión, una puesta en escena primigenia y unos factores paupérrimos que hacen que su escasa hora y cuarto de duración parezca interminable.

martes, 27 de enero de 2026

EL ASUNTO SIRAT Y LA ESPAÑA QUIJOTESCA


Estos días asistimos perplejos a una de esas incongruencias que tan bien se nos dan en nuestro país. Esta misma mañana leía en la prensa que Sirat merecía estar entre las diez películas nominadas al premio gordo de la Academia de Hollywood, el Oscar a la mejor película, como lo están dos de sus principales competidoras de nominación a la mejor película internacional, Valor sentimental y El agente secreto. No está mal que hagamos apología de lo nuestro si no fuera porque medimos con distinta vara lo que pretendemos fuera que lo que decidimos dentro. El Forqué, el Feroz y el Días de Cine han ido a Los domingos, y seguramente también se llevará el Goya. Así hacemos campaña en España, y no pretendía hacer un pareado. Exigimos de fuera lo que despreciamos dentro.

Hasta la irrupción de la película de Alauda Ruiz de Azúa, Sirat era unánimemente la mejor película española del año. Para muchos, entre quienes me incluyo, lo sigue siendo, por su originalidad, su fuerza, su atrevimiento y su capacidad para mantenerte atado al asiento prácticamente desde el minuto cero. Pero de repente hemos decidido apuntarnos a la moda de lo sagrado y lo eclesiástico, sin menospreciar la que igualmente consideramos una estupenda película y honda reflexión sobre la vocación monacal.

No contentos con este desprecio sistemático que está sufriendo la cinta de Oliver Laxe, hoy nos enteramos que el premio del programa de TVE Dias de cine a la mejor película extranjera ha recaído en Valor sentimental, máxima competidora de nuestra película en los Oscar, y que ya obtuvo el premio del Cine Europeo en la última edición, en la que también competía Sirat. Así que la contracampaña la tiene ya hecha, y se la hemos hecho fundamentalmente nosotros mismos. Si eso no es ser quijotes...

domingo, 23 de febrero de 2025

AÚN ESTOY AQUÍ La herida abierta

Título original: Ainda estou aqui
Brasil-Francia 2024 137 min.
Dirección
Walter Salles Guion Marilu Hauser y Heitor Lorega, según el libro de Marcelo Rubens Paiva Fotografía Adrian Teijido Música Walter Ellis Intérpretes Fernanda Torres, Selton Mello, Luiza Kosovski, Bárbara Luz, Valentina Herszage, Guilherme Silveira, Antonio Saboia, Cora Mora, Olivia Torres, Pri Helena, Dan Stulbach, Fernanda Montenegro Estreno en el Festival de Venecia 1 septiembre 2024; en Brasil 7 noviembre 2024; en España 21 febrero 2025


Imposible evitar viendo esta película que se trata de una historia que nos la han contado infinidad de veces, y sin embargo qué impotencia provoca saber que apenas sirve de nada, por mucho que funcione como sano, indispensable e irrenunciable ejercicio de memoria histórica. Muchas fueron las personas desaparecidas durante la larga dictadura militar brasileña de Humberto de Alencar Castelo, de 1964 a 1985. El episodio elegido por Walter Salles, conocido por Estación Central de Brasil y Diarios de motocicleta, se refiere el ex diputado democrático Rubens Paiva, según las memorias publicadas por su hijo Marcelo. Paiva colaboró en la comunicación entre exiliados y sus familiares y las fuerzas que luchaban por la reinstauración del orden democráctico en su país. Acomodado y feliz padre de familia, su esposa, cuatro hijas y el referido hijo conforman ese núcleo sometido a la oscuridad y el terror más intrenso e inaudito cuando en 1971 su padre y esposo fue secuestrado y desaparecido.

Inevitable pensar en cómo estas dictaduras que camparon a sus anchas especialmente en el continente sudamericano, surgieron de golpes militares auspiciados por el poder económico de la autodenominada nación más poderosa del mundo, y hoy surgen del voto democrático, llegándose a la máxima aberración imaginable, la de una dictadura que surge de la voluntad del pueblo, y si no que se lo pregunten a los Estados Unidos, donde a golpe de decreto su ciudadanía está aprendiendo lo que significa perder derechos y puestos de trabajo. ¿Acaso no se lo esperaban? Pues todavía queda mucho por sufrir, y lo peor es que salpicará al resto del mundo considerado libre. Películas como ésta nos ayudan a reflexionar sobre el tema, a temer y sufrir el peligroso giro al que viran los extremismos, y los inconvenientes del liberalismo a ultranza. Estamos en ese bucle que se repite cada cierto tiempo, no importa el fracaso al que se vean abocados los regímenes autoritarios, tal como demuestra la Historia una y otra vez. La ignorancia y el atrevimiento nos llevan a estas situaciones de injusticia, terror e inabarcable angustia que, con mucho tino y considerable delicadeza, nos muestra Salles y su excelente equipo técnico y artístico. En la génesis de la película nos parece vislumbrar la Roma de Cuarón en la forma y el estilo narrativo, y El olvido que seremos de Trueba en su actitud de denuncia y el ambiente familiar en el que se desarrolla el drama.

Entre los méritos de la película se encuentra la interpretación comedida y precisa de Fernanda Torres, justamente nominada al Oscar y ganadora del Globo de Oro, y relevada por su propia madre, Fernanda Montenegro, cuando alcanza la ancianidad y esa memoria imprescindible se diluye como lo hace la que ostentamos como colectividad. Curiosamente Montenegro fue en su día nominada al Oscar por su trabajo en Estación Central de Brasil, también a las órdenes de Salles. Y una última reflexión, ¿por qué nuestro país, tan proclive a narrar en el cine las atrocidades de la Guerra Civil, no presta atención al sufrimiento al que fuimos sometidos durante cuarenta años, y del que aún no nos hemos recuperado, tal es la desidia mostrada por nuestras instituciones a la hora de paliar el dolor de quienes nunca disfrutaron del reconocimiento merecido? Premio en Venecia al mejor guion y Goya a la mejor película iberoamericana son otras de las credenciales de esta imprescindible película.

martes, 13 de febrero de 2024

MIENTRAS SEAS TÚ El presente como espejo del pasado

Título original: Mentre siguis tu
España 2023 72 min.
Guion y dirección
Claudia Pinto Fotografía Agnès Piqué Corbera Música Vanessa Garde Documental Estreno en el Festival de San Sebastián 24 septiembre 2023; en salas 9 febrero 2024


La directora venezolana Claudia Pinto ha desarrollado toda su carrera cinematográfica y televisiva en España, pero en 2013 regresó a su país para rodar La distancia más larga, donde Carme Elías interpretaba a una mujer madura que decide emprender un viaje sin retorno a una de las montañas más antiguas del planeta. Desde entonces la actriz catalana y la realizadora se han convertido en amigas íntimas y sinceras, trabajaron de nuevo juntas en Las consecuencias, rodada en La Palma poco antes de sumirse en el caos volcánico que borró definitivamente algunos de los escenarios más emblemáticos de la cinta y de la isla, un poco como la enfermedad que engulle el pasado y la memoria de la protagonista de Puente de Varsovia o Crónica de un instante.

Pocas veces fue protagonista en el cine, pero trabajó como secundaria o como participante de un reparto coral en películas muy importantes de nuestro cine, como Camino, por la que ganó el Goya, La flor de mi secreto, Morir (o no), El rey pasmado o La orgía, su primera película. Más prolífica en teatro, donde intervino en obras tan importantes como La gaviota, La señorita Julia, La gata sobre el tejado de zinc o varios Shakespeares y clásicos españoles, la vida de Carme Elías estuvo consagrada a la interpretación, al ejercicio de la memoria y la recitación. Nada hay más terrorífico para algunos de nosotros y nosotras que el alzheimer; ella lo padece desde hace unos años, y esta es la crónica de su presente, su día a día, haciendo frente a la enfermedad, asumiéndola y preparándose para una eventual eutanasia.

Pinto le dedica este trabajo respetuoso, delicado y sensible, a su memoria, pero no centrándose tanto en su pasado a modo de reseña biográfica, como en su forma de recordarlo y hasta cierto punto recuperarlo, procurando, y consiguiendo, en la medida de lo posible, no resultar lacrimógeno ni abrir ningún tipo de herida innecesaria. El suyo es como su amistad, un lazo de amor y entrega, de admiración y respeto, que se transmite al espectador sin generar esperanzas ni falsos augurios, pero tampoco recrearse en el drama, simplemente regalando una semblanza justa y emocionante de una vida vivida intensamente. La hermosa música de Vanessa Garde se encarga de potenciar esa emotividad con inspiración melódica y delicadeza expresiva. Goya y Forqué al mejor documental.

viernes, 9 de febrero de 2024

LA PECERA Muerte en Vieques

Puerto Rico-España 2023 92 min.
Guion y dirección
Glorimar Marrero Fotografía PJ López Música Sergio de la Puente Intérpretes Isel Rodríguez, Modesto Lacen, Magali Carrasquillo, Maximiliano Rivas, Georgina Borri, Anamin Santiago, Carola García Estreno en el Festival de Sundance 23 enero 2023; en España 26 mayo 2023

Otra película que conoció un estreno muy limitado en nuestras pantallas la primavera pasada, y que ahora que salta a las plataformas digitales, recupera su actualidad mediante la nominación al Goya a la mejor película iberoamericana que ha cosechado. En La pecera, ambientada fundamentalmente en Vieques, isla perteneciente al estado asociado libre de Puerto Rico, su debutante directora nos cuenta en clave muy femenina la historia de una mujer entrada en los cuarenta que se abandona al cáncer que padece cuando tras luchar denostadamente contra él, la metástasis lo ha convertido en imbatible y sólo queda afrontar el dolor y la despedida.

Surgen entonces los clichés habituales en este tipo de productos que ambicionan cultivar un lenguaje eminentemente poético. La mujer lo deja todo atrás, incluso un marido que molesta por lo mucho que se preocupa de manera responsable por ella, para regresar al origen, el hogar familiar en la isla referida, que actúa como metáfora de destrucción y muerte al haber sido víctima de innumerables experimentos militares por parte de Estados Unidos durante décadas, cuyas consecuencias ahora procuran limpiar sus pobladores.

Allí la protagonista, estupenda Isel Rodríguez con un trabajo no sólo intelectual sino también muy físico, abraza el amor maternal, el primer amor, la tierra, el mar, la luz y la naturaleza en general en estado primitivo, manteniendo el cliché propio de este tipo de producciones líricas y sensibles. Para muchos el proceso se antoja caprichoso e irresponsable, aunque su cadencia y la atmósfera contribuyan a hacer su visionado algo amable dentro de la dureza de sus planteamientos y alguna que otra secuencia bastante desagradable.

jueves, 8 de febrero de 2024

ALMA VIVA Inocencia entre la vida y la muerte

Portugal-Francia-Bélgica 2022 88 min.
Dirección
Cristèle Alves Meira Guion Cristèle Alves Meira y Laurent Lunetta Fotografía Rui Poças Música Amin Bouhafa Intérpretes Lua Michel, Ana Padrâo, Jacqueline Corado, Ester Catalâo, Duarte Pina, Arthur Brigas, Catherine Salée, Martha Quina, Leonel Reiss Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2022; en Portugal 3 noviembre 2022; en España 9 junio 2023

Tras su paso por Cannes y ganar el premio a la mejor dirección novel en el de Valladolid, esta película se estrenó en muy pocas localidades de nuestro país en junio del año pasado, y ahora recobra actualidad por su nominación al Goya a la mejor película iberoamericana, un honor que si no nos falla la memoria nunca antes había recaído en el país vecino. Alves Meira, la realizadora del film, combina hábilmente ese cine rural que tanto se lleva cultivando en España en los últimos años, siempre desde un ángulo inconfundiblemente femenino, con el realismo mágico de los países de Sudamérica, logrando un film curioso e interesante en el que, para exorcizar la fama de tristón que tiene el cine portugués, no falta el humor.

La mirada de una niña a su entorno, en el pueblo donde pasa las vacaciones estivales en compañía de su abuela y sus tías, se convierte en un viaje hacia el más allá, los espíritus y las presencias que siempre nos acompañan, para avisarnos, guiarnos o consolarnos. Con un tono vitalista y luminoso, nos acercamos a ese universo rural en el que apenas se perdonan los deslices del pasado, se divierte en verbenas y se huye del peligro incendiario que acecha cada verano. En medio de todo esto asistimos a uno de los entierros más delirantes jamás mostrados en una pantalla sin tratarse de comedia abierta e hilarante. Se disfruta con amabilidad y curiosidad, sin llegar nunca a ser la gran sorpresa ni la obra excepcional que se le presume.

lunes, 27 de febrero de 2023

IRATI El desheredado corazón del bosque

España 2022 111 min.
Guion y dirección
Paul Urkijo Alijo Fotografía Gorka Gómez Andreu Música Maite Arroitajauregui y Aránzazu Calleja Intérpretes Eneko Sagardoy, Edurne Azkarate, Itziar Ituño, Elena Uriz, Nagore Aranburu, Ramón Agirre, Iñigo Aranbarri, Iñigo Aranburu, Karlos Argiñano, Kepa Errasti, Patxi Bisquert, Josu Eguskiza, Aitor Barandiaran, Gaizka Chamizo Estreno en el Festival de Sitges 9 octubre 2022; en salas 24 febrero 2023

Nos sirve el esperado estreno de esta película para hacer la enésima reflexión sobre los discutibles e inexplicables Goyas. Un año más tuvimos que cargarnos una entrega de premios en la que se celebró una y otra vez el próspero año cinematográfico español en cantidad y calidad, algo que una edición más no se reflejó en las nominaciones, centradas en apenas unos cuantos títulos, lo que nos lleva a encabezar a nivel mundial los récords de nominaciones (hasta diecisiete en alguna ocasión) y premios (trece o más incluso), encumbrando pocos títulos y dejando en el camino muchos tan dignos y merecedores de premios como los a menudo privilegiados. Es ahora cuando celebramos y reivindicamos los logros de Pacifiction de Albert Serra en los César, habiendo obviado la que para muchos y muchas es la mejor película española del año en los premios de nuestra trasnochada y despistada academia. Enviamos Alcarrás a los Oscar confiando en su Oso de Oro, cuando se trata de sintonizar con un gusto americano que difícilmente empatiza con una película como la de Carla Simón, y encima la dejamos sin Goya alguno, para nuestra vergüenza. Mejor hubiésemos enviado As bestas, que bien que le ha ido en los César, donde ha triunfado por encima incluso de El triángulo de la tristeza, por mucha Palma de Oro, mejor película en los premios europeos del cine y tres nominaciones al Oscar que haya cosechado la película del mimado Ruben Östlund, que en Francia se titula Sin filtros y así la nombraron hace unos días en el informativo de Televisión Española para escarnio de propios y ajenos, cuando anunciaron el César a la película de Sorogoyen.

Viene todo esto al caso de que a la nueva película de Paul Urkijo Alijo le escatimaron uno tras otro todos los Goyas a los que optaba con tanta o más justificación que sus contrincantes. Y es que Modelo 77 puede brillar por muchos motivos, pero en efectos visuales, y vestuario no tiene parangón con Irati, y no digamos su banda sonora, sin duda superior y más elaborada que la no obstante interesante partitura de Olivier Arson para As bestas, si bien aquí nuestra preferida era la del infravalorado Iván Palomares para Las niñas de cristal. Pero lo peor es que ni la dirección artística ni la fotografía, ni el sonido o el maquillaje (imposible identificar a Karlos Arguiñano o Patxi Bisquert tras sus elaborados perfiles) optaban a premio, lo que no deja de ser alarmante, dada la enorme calidad artística y técnica de la película de Urkijo Alijo. Habría que considerar además que Irati acaba de estrenarse y le hubieran venido muy bien para su promoción un par de merecidísimos premios, pero en cuestión de venta seguimos sin haber aprendido nada, si nos salimos de las productoras de televisión privadas.

Es una lástima, porque nos encontramos ante una producción ejemplar y una película insólita en nuestro panorama, que conjuga leyendas celtas del norte de la península con historias de capa y espada, fantasía y un inequívoco mensaje ecológico y feminista en el que por una vez ser bruja resulta algo positivo, es estar en el lado de los buenos. Una fotografía preciosa y preciosista, un trabajo con el sonido fascinante, unos paisajes majestuosos y una producción holgada, además de los mejores efectos visuales disfrutados en una película española en mucho tiempo, un apartado que sí fue reconocido en el Festival de Sitges donde se estrenó, envuelven esta hipnótica película que nuestros exhibidores nos han obligado a disfrutar doblada, y es que ver aquí películas en otros idiomas del país es más difícil que verlas en francés o inglés, lo consideran como veneno para la taquilla, y lo que es peor, quién sabe si para el espíritu, no vaya a ser que el eusquera nos provoque urticaria. Para no resultar empalagosos y excesivamente entusiastas, destacaremos que pierde ritmo a mitad de su metraje, para después recuperarlo y regalarnos un final embelesador. Mientras tanto cabe disfrutar con sus batallas y luchas perfectamente coreografiadas y resueltas, su generosa imaginación y capacidad de inventiva y su acertada crítica a la religión en favor de una madre naturaleza voluptuosa y fascinante. No en vano la leyenda plasmada en esta película otorga al mayor bosque navarro el nombre de la protagonista del film y el cómic El ciclo de Irati de Joxean Muñoz y Juan Luis Landa en el que se basa.

jueves, 9 de febrero de 2023

TRES NOMINADAS A LOS GOYA

OSWALD: EL FALSIFICADOR ¿Quién es este hombre?

España 2022 100 min.
Dirección
Kike Maíllo Guion Marta Castillo Fotografía Rubén Collado Música Marc Timón Documental Estreno en internet (Filmin) 30 septiembre 2022

Probó suerte con la ciencia-ficción (Eva) y el drama de acción (Toro), después con la televisión y ahora con el documental. Kike Maíllo nos acerca a un controvertido y excéntrico personaje, Oswald Aulestia, pero aunque se presenta como el más importante falsificador de arte de todos los tiempos, no encontramos información alguna sobre sus hazañas salvo a partir del estreno de la película y la relativa atención mediática que ha recibido desde entonces. Eso y el estilo narrativo de la cinta, con testimonios que más bien parecen impostados, si no directamente fruto de la interpretación de actores y actrices, hace que no nos fiemos demasiado de la autenticidad de lo que se cuenta. 
Sin embargo una lectura detallada de sus créditos finales aseguran que se trata de un documental en toda regla, con apenas modificaciones por razones puramente narrativas, y así ha debido entenderlo nuestra Academia de Cine, que lo ha nominado al mejor documental del año.

Maíllo y su protagonista han trabajado a fondo en su particular thriller sobre estafas y aventuras en medio mundo, con unos recursos holgados y continuas idas y venidas entre Barcelona, Miami y Florencia, además de un sinfín de colaboradores entre los que se cuelan sospechosos policías nacionales, psicólogos, marchantes de arte y hasta el hijo de Eduardo Chillida. Nada de esto sería un inconveniente si lograra atrapar al espectador, que se pierde entre anécdotas intrascendentes y un perfil del personaje tan difuminado como el que apenas logran dibujar sus presuntos allegados.

El aspecto de documental forzado ya lo encontrábamos en otros trabajos más lúcidos como En busca del Óscar, donde se analizaba la figura de un crítico de cine que no veía las películas, y El agente topo, donde un infiltrado protagonizaba una comedia en el seno de una residencia de ancianos. La de Maíllo no acaba de cuajar, apenas interesa y no logra perfilar una trama consistente que justifique la dedicación de un público en potencia. Al menos hay que reconocer que se trata de un trabajo elegante y organizado.

UNICORN WARS Bestias de peluche

España-Francia 2022 91 min.
Guion y dirección
Alberto Vázquez Música Joseba Beristain Animación Estreno 21 octubre 2022

Ganador del Goya en 2016 a la mejor película de animación por Psiconautas, Alberto Vázquez echa mano ahora de su cortometraje Sangre de unicornio, nominado así mismo al Goya en 2014, para recrear una cruenta batalla entre ositos de peluche y unicornios en una indigesta propuesta que combina mensajes ecologistas, antifascistas, antibélicos y antirreligiosos con una tremenda dosis de violencia gore, crímenes de lo más execrables y unas premisas que no son aptas no ya para niños y niñas sino para nadie en general.

El proceso recuerda a la muy reconocida e igualmente deleznable La famosa invasión de los osos en Sicilia, que como ésta era una coproducción francesa aunque en ese caso con Italia. En el aspecto estético Vázquez articula una combinación entre Disney tradicional y Manga que sucumbe al vicio de recrear animales y objetos como si fuesen humanos (los ositos tienen incluso genitales de nuestra especie), al objeto de criticar el miedo como arma invencible para dominar y pretexto para ofrecer momentos terriblemente violentos y desagradables.

En el lado bueno, a ese cuidado aspecto visual y conseguido tratamiento del color hay que sumar la acertada banda sonora de Joseba Beristain, Orfeón Donostiarra incluido, si bien no justifica la nominación al Goya a la mejor canción, además del correspondiente a película de animación, por mucho Ave Satani de Goldsmith para La profecía que le sirva de referencia y precedente.

UTAMA La épica del desarraigo

Bolivia-Uruguay-Francia 2022 87 min.
Guion y dirección
Alejandro Loayza Grisi Fotografía Bárbara Álvarez Música Cergio Prudencio Intérpretes Luisa Quispe, José Calcina, Santos Choque, Jorge Yucra Nogales, Félix Ticona Estreno en el Festival de Sundance 22 enero 2022; en Bolivia 29 septiembre 2022; en España 28 octubre 2022


Se nota en su primer trabajo como director que Alejandro Loayza Grisi ha sido hasta ahora fotógrafo, aunque en el film haya confiado esta labor a Bárbara Álvarez. De ella, de la mano naturalmente del debutante realizador y su particular visión y planificación, es el mérito de esta cinta que con pocos recursos y una narrativa muy sencilla, consigue sin embargo traspasar el umbral de lo épico y situarse al nivel de grandes superproducciones en lo que a tratamiento de la imagen se refiere.

Así, la región boliviana de Potosí aparece esplendorosa ante nuestros ojos, a pesar de una terrible, y casi insólita, sequía que nos lleva inmediatamente a pensar en el cambio climático, y que condiciona la supervivencia de quienes habitan la zona y se dedican fundamentalmente a la ganadería, como los protagonistas, dos abuelos a quienes la visita de su nieto urbanita les va provocar un revulsivo en sus vidas.

Loayza trata con mucho mimo y más ternura a sus personajes, que se comunican en castellano y quechua, dejan entrever sus filias y diferencias y comulgan con una naturaleza viva, entre llamas y espléndidas montañas, mientras comparten con los halcones el devenir futuro del ciclo vital. Un film precioso que logró en Sundance el Premio del Jurado en la sección World Cinema, y los de mejor película, dirección y música en la sección iberoamericana del Festival de Málaga, optando ahora al Goya en esa categoría.

lunes, 28 de marzo de 2022

TRES Desincronización existencial

España-Lituania-Francia 2021 104 min.
Dirección
Juanjo Giménez Guion Juanjo Giménez y Pere Altimira Fotografía Javi Arrontes Música Domas Strupinskas Intérpretes Marta Nieto, Miki Esparbé, Luisa Merelas, Fran Lareu, Francisco Reyes, Julius Cotter, Cris Iglesias Estreno en el Festival de Venecia 5 septiembre 2021; en España (limitado, no en Sevilla) 5 noviembre 2021

Ahora que nuestro cine ha conseguido un Oscar al mejor cortometraje (de animación), nos ha parecido el mejor momento para recuperar esta singular película estrenada sin pena ni gloria y con carácter limitado solo en un puñado de ciudades españolas el pasado mes de noviembre. Ni siquiera el previsible Goya al mejor sonido que ha logrado, ha propiciado una repesca en condiciones del debut en el largometraje de Juanjo Giménez, nominado al Oscar al mejor corto de ficción en 2016 con Timecode, protagonizado por Marta Nieto, que precisamente se dio a conocer también con un corto nominado al Oscar, Madre de Rodrigo Sorogoyen.

En Tres una ingeniera de sonido que trabaja para el cine, sufre desincronización en su propia vida, un fenómeno explicable solo si hablamos de cine de fantasía o ciencia-ficción, que en estos tiempos de tecnología digital nos hemos acostumbrado a sufrir especialmente en la pequeña pantalla. Ella lo padece de forma muy especial, por cuanto pierde la noción de la realidad cuando lo que ve y lo que oye están tan distanciados en el tiempo. Una serie de originales giros acabarán convirtiendo su distorsión de la realidad en un arma de espionaje, quizás un homenaje al cine como instrumento para vivir vidas ajenas, mientras sirve a su pretendiente para ganarse su confianza y su cariño, en una secuencia mágica que situaríamos entre lo más logrado y romántico de tan original película.

Cierto que la trama se torna caprichosa y poco rigurosa en algún que otro resorte, pero entretiene y engancha a pesar de no alcanzarse a entender muy bien cuál sea su intención y destino, quizás relacionado con nuestra incapacidad para relacionarnos con el entorno familiar, amistoso y laboral, esa desincronización real que existe entre los seres humanos y que a menudo nos lleva al desentendimiento y el sufrimiento. Marta Nieto realiza un trabajo excepcional que adorna con su estilosa presencia, mientras la literatura y la puesta en escena de Giménez alcanza una elegancia inusual en gran parte de nuestro cine.

domingo, 6 de febrero de 2022

LAS SIAMESAS Duelo de amor y odio en un autobús

Argentina 2020 81 min.
Dirección
Paula Hernández Guion Paula Hernández y Leonel D’Agostino, según el cuento de Guillermo Saccomano Fotografía Iván Gierasinchuk Música Ulises Conti Intérpretes Rita Cortese, Valeria Lois, Sergio Prina Estreno en Argentina 3 diciembre 2020; en el Festival de Valladolid 28 octubre 2021

Aunque es apenas conocida en nuestro país, la directora argentina Paula Hernández lleva muchos años en el oficio, intentando en sus filmes analizar la psicología humana y las relaciones sociales, especialmente cuando de mujer se trata. En este difícil y duro film nada contemplativo recurre a dos grandes actrices con las que ya trabajó en el pasado, la veterana Rita Cortese (Herencia) y la más joven pero también curtida Valeria Lois (Los sonámbulos), sendo ellas lo más atractivo en un duelo sin cuartel entre una madre y una hija condenadas a la convivencia más incómoda y demencial imaginable, la que ha de sufrir una mujer en la cuarentena que ve como su vida se le va escapando mientras se reduce a la atención y vigilancia constante de una madre que acumula todos los grandes males de la sociedad moderna, de la hipocondría al miedo total y absoluto a una sociedad que entiende desde su vertiente más maligna, perversa y amenazante, pasando por una lengua de lo más viperina y maliciosa.

Todo se condensa en un incómodo viaje en el autobús que les sirve de ratonera a la vez que supone el único resquicio de conexión a la realidad y el exterior que parece encontrar la más joven, en la persona del descarado conductor. Así las cosas su apenas hora y cuarto de duración se hacen larga y pesada, mientras nos preguntamos si realmente era necesario ser tan cruel y despiadado con estas dos desgraciadas cuya relación acaba resultando tan desconcertante y ligeramente amanerada como el resto de la función. Su participación en la sección oficial del Festival de Valladolid y los premios cosechados en Mar del Plata y la crítica argentina parecen haberle abierto las puertas a una nominación al Goya a la mejor película iberoamericana.

martes, 2 de febrero de 2021

YA NO ESTOY AQUÍ Desarraigo cultural

México-USA 2019 112 min.
Guion y dirección
Fernando Frías de la Parra Fotografía Damián García Intérpretes Juan Daniel García, Coral Puente, Angelina Chen, Jonathan Espinoza, Leo Zapata, Leonardo Garza, Yahir Alday Estreno en el Festival de Morelia 20 octubre 2019; en internet 27 mayo 2020

La gran triunfadora de los Premios Ariel del cine mexicano del año pasado, Ya no estoy aquí supone también la consagración de un cineasta ya saludado como gran artista y mago de la imagen, Fernando Frías de la Parra, con tan solo una película (Rezeta) y dos series de televisión en su haber. 
Estrenada en Netflix después de recorrer varios festivales, la cinta cuenta una historia de desarraigo, la de un joven apasionado de las kolombias, bailes y músicas frecuentadas en Monterrey y objeto de una contracultura de barrio marginal, que debido a una serie de circunstancias debe emigrar a Estados Unidos, donde vivirá entre la nostalgia y la determinación por volver.

Su protagonista rebosa personalidad y un físico atractivo y nada convencional, pero paradójicamente se instala en la inexpresividad, lo que en cierto modo hace naufragar las intenciones de la empresa. Por otro lado su extraña narrativa, dividida entre sus andaduras por barrios marginales de la ciudad mexicana y sus experiencias en Nueva York, sin orden ni preaviso, complican la empatía e identificación con lo que se cuenta en pantalla, a lo que hay que añadir la dificultad de seguir muchos de sus diálogos, plagados de expresiones callejeras.

Nada de eso sin embargo impide que reconozcamos la fuerza de sus imágenes, el competente trabajo de sus intérpretes, al parecer ninguno de ellos ni ellas profesionales, y el relativo interés que supone sumergirse en estas comunidades tan desconocidas de países en cierto modo de nuestro entorno.

jueves, 28 de enero de 2021

MY MEXICAN BRETZEL El arte de contar historias

España 2019 73 min.
Guion y dirección
Nuria Giménez Lorang Fotografía Frank A. Lorang e Ilse G. Ringier Documental Estreno en el Festival de Gijón 18 de noviembre 2019; en salas (limitado, no en Sevilla) 11 diciembre 2020


Presentada en el Festival de Gijón de 2019 y desde entonces saludada como un prodigioso ejercicio de metaficción, la película de la joven catalana Nuria Giménez es ante todo un homenaje al arte de contar historias, y especialmente de hacerlo a través del cine. Se trata de un enigmático ejercicio, ya desde su título que parece hacer referencia a la famosa rosca alemana, que podríamos considerar en cierto sentido experimental, en el que las imágenes rodadas con una cámara doméstica a lo largo de los innumerables viajes que realizaron una acomodada pareja suiza durante las décadas de los cuarenta a los sesenta, sirven para narrar una historia al más puro estilo melodramático de aquellos años cincuenta que se reflejan en la cámara.

Lo primero que llama la atención es la belleza de las imágenes, que no parecen obra de un simple amateur, conteniendo más de una brillante puesta en escena y encuadres extraordinarios, fíjense por ejemplo en los surfistas hawaianos casi al final de la cinta. Imágenes que han sido tratadas y recuperadas con tal esmero que lucen un colorido y un brillo espectaculares. Sobre ellas aparecen impresas las palabras de su protagonista, una tal Vivian Barrett, extraídas de un diario y del libro de un filósofo indio, Paravadin Kanvar Kharjappali, que reflexiona sobre la vida y las convenciones. Imagen y palabra encajan como un guante, mientras casi todo se presenta sobre un silencio sepulcral, derivado del carácter silente de estas películas familiares y quizás también del hecho de que el operador y marido de la protagonista, Léon Barrett, ha perdido gran parte de su audición en un accidente provocado por su trabajo como piloto aéreo.

Esta belleza apuntada de las imágenes, su carácter documental reflejo de una época que nunca volverá, sus paisajes naturales (los Alpes suizos, Mallorca) y urbanos (Londres, París, Barcelona, Nueva York, Los Angeles, San Francisco) justifican de sobra su visionado, que Giménez pretende sea reflejo también del engaño de la cámara, de cómo ante ella nada es real ni sincero, baste para ello la sonrisa permanente de la Sra. Barrett, siempre al margen de cualquier contingencia de la vida. Solo al final muchas incógnitas serán desveladas, y más de una sorpresa aguarda. Nada es lo que parece, así es el cine y así es esta singular película, como mínimo un notable trabajo de orfebrería y un sentido homenaje al cine que tanto nos gusta.

lunes, 25 de enero de 2021

LA LLORONA Justicia diabólica

Guatemala-Francia 2020 97 min.
Guion y dirección
Jayro Bustamante Fotografía Nicolás Wong Música Pascual Reyes Intérpretes María Mercedes Conroy, Sabrina de la Hoz, Julio Díaz, Juan Pablo Olyslager, Ayla-Elea Hurtado, María Telón, Margarita Kenéfic Estreno en el Festival de Venecia 30 agosto 2019; en Francia 22 enero 2020 


Con esta película y Temblores, ambas estrenadas este año, el director guatemalteco Jayro Bustamante se perfila como uno de los más interesantes valores del actual cine latinoamericano, especialmente dotado para el manejo de la imagen y la sugestión. En esta ocasión echa mano de uno de los mitos más sobresalientes del imaginario espectral del continente, el de la mujer que tras ahogar a sus hijos, arrepentida vaga por tierra y mar aterrorizando con sus llantos y venganzas.

El ingenio del guionista y director enmarca el fantasma en los no menos terribles recuerdos de las matanzas perpetradas durante Guerra Civil de Guatemala entre 1960 y 1966. Desde allí viaja nuestra desdichada llorona, también inmortalizada en la música, para hacer con uno de los generales responsables del genocidio lo que la justicia parece no lograr. Algo así necesitaríamos en muchos países donde la conveniencia no deja despejar los terribles nubarrones que dejaron los crímenes atroces cometidos en un tiempo que tantos consideran demasiado pretéritos y otros todavía muy presentes.

Bustamante consigue también ahora construir una fábula donde el terror es más tangible cuando proviene de la mano del prójimo que cuando lo hace desde el más allá. Y lo hace con un uso inteligente del encuadre y la fotografía, una capacidad envolvente para la sugerencia y un trabajo coral del elenco de primer orden. Aquí lo que interesa es recordar las atrocidades del pasado, procurar que no se repitan y dar al conjunto un tratamiento cinematográfico digno y perdurable, y lo consigue, perfilándose como firme candidata a ser considerada la más lograda producción latinoamericana del pasado año.

EL AGENTE TOPO Investigación sentimental

Chile-Alemania-España-Países Bajos-Estados Unidos 2020 90 min.
Guion y dirección
Maite Alberdi Fotografía Pablo Valdés Música Vincent van Warmerdam Intérpretes Sergio Chamy, Rómulo Aitken, Marta Olivares, Berta Ureta, Zoila González, Petronila Abarca, Rubira Olivares Estreno en el Festival de Sundance 25 enero 2020; en Estados Unidos y Chile (internet) 28 agosto 2020; en el Festival de San Sebastián 23 septiembre 2020

Hay dos cosas fundamentales que caracterizan a este film de la documentalista chilena Maite Alberdi. Una es su original formato, híbrido entre el documental y la ficción que puede desconcertar pero constituye una muestra incontestable de talento e ingenio. La otra es la especial sensibilidad con la que Alberdi y su troupe técnica y artística abordan un material pleno de ternura y amabilidad. Como si de una prolongación natural de su cortometraje Yo no soy de aquí, en el que una anciana gallega vivía cada día como si fuera el primero, celebrando sus raíces pero ignorando la nacionalidad chilena adoptada durante más de sesenta años, Alberdi genera ahora una ficción en forma de investigación criminal para mostrar una realidad, la de esas residencias donde los elefantes viejos, nuestros ancianos y ancianas, son abandonados para pasar sus últimos días sin molestar a nadie.

Parte de una premisa muy preocupante en la actualidad, como es la del posible maltrato y abandono sistemático de estos delicados huéspedes, que tanto ha dado que hablar especialmente en estos tiempos de pandemia. Pero poco a poco va sumergiéndose en otra realidad más velada, la de esa sociedad moderna sin hueco para los más vulnerables, y que tan poco margen de tiempo y disponibilidad deja a sus legítimos cuidadores, hijos, hijas, sobrinas o sobrinos, para hacerse cargo de ellos. Sin embargo se descuida en una de sus tesis, pues más que analizar la injusta soledad a la que son condenados, debería más bien cultivar otras formas de hacer frente a la vida, y que la soledad puede también ser una muy buena compañía, sin obviar que el propio documental muestra en ocasiones cómo en el seno de estas residencias se forman también nuevas familias.

Entre diversos pasajes la cinta muestra con ternura y sensibilidad la búsqueda de la ilusión del amor, el respeto hacia el prójimo, el cariño hacia desconocidas, y las habilidades sociales incluso cuando éstas parecen perdidas. Pero es en la forma donde El agente topo mantiene s mayor frescura y capacidad de atracción, entre la comedia amable y distendida y la crónica de una investigación, en la que personajes presuntamente ficticios interactúan con entrañables ancianitas y un no menos tierno protagonista, ese Sergio Chamy pletórico de vida, ilusión y felicidad aun en pleno duelo por la pérdida de su esposa.

domingo, 8 de febrero de 2015

UN ESTUPENDO DANI ROVIRA NO PUDO IMPEDIR QUE LA GALA DE LOS GOYAS FUERA UNA VEZ MÁS SOPORÍFERA

Un Goya al menos debería estar reservado a los esforzados y entusiastas cinéfilos que se tragan el soporífero espectáculo con el que la Academia nos castiga cada año. Pocos sin duda serán los que consigan llegar al final de la interminable entrega de galardones e insulsos e irrelevantes discursos de agradecimiento que ocupan la mayor parte de estas tres horas y media sin interrupciones que dura la ceremonia. Es humano que los premiados aprovechen para emocionarse y dedicar su triunfo a las personas que quieren, pero a menudo abusan de nuestra paciencia y perjudican al espectáculo. Dani Rovira hizo lo que pudo, que no es poco, y gracias a su frescura, su ingenio, indudable comicidad y saber estar, alivió la pesadez del espectáculo, sobre cuyos aciertos y desaciertos recomiendo una interesante reflexión publicada en lainformacion.com. Salvo por unos poco imaginativos y muy ridículos trailereses (como el actor y cómico llamó con desparpajo a los avances cinematográficos que se proyectan en las salas comerciales), las intervenciones de Rovira fueron recibidas como agua de mayo por la concurrencia, al menos la que lo seguía desde casa. Exhibió incluso agilidad y disciplina a la hora de enfrentarse a una complicada coreografía de claqué diseñada por Jon O'Brien y en el que también destacó el actor Adrián Lastra, curtido en el musical y nominado en 2012 al mejor actor revelación por Primos de Daniel Sánchez Arévalo. Menos logrados fueron los juegos de palabras a propósito de los títulos con más nominaciones, otro préstamo descarado y mal adaptado de los Oscar. Como es costumbre desde su fundación hace ya casi treinta años, la reivindicación y el pataleo fue la nota dominante, por eso no es de extrañar que el éxito del Dúo Dinámico Resistiré se convirtiera en leit motiv de la noche. El presidente de la Academia, Enrique González Macho, esgrimió otro cansino discurso sobre la falta de apoyo de las instituciones y celebró el éxito del cine español del pasado año, aunque al final el reconocimiento unánime e incondicional a un solo título, en esta ocasión La isla mínima, parezca contradecir la excelencia de la cosecha aplaudida. Este año el cine ha llenado las arcas públicas, se dijo; bueno, pues eso está muy bien y por ahí habrá que seguir. En su interminable y lento discurso, uno de los productores de la película del año, creo que José Antonio Félez de Atípica Films, llegó a confesar que habida cuenta del éxito del cine español de 2014 había que seguir haciendo películas que gustasen al público; o sea, que durante cien años no parece haberse acertado. Lamentable. Pero para discurso soporífero el de Antonio Banderas, además leído, lo cual lo hace más pesado, y tan pretencioso que parecía que el actor malagueño estuviese dando el pregón de Semana Santa o hubiese sido poseído por el espíritu de Unamuno. Además, la Academia le condecoró con el Goya de Honor pero dejó sin premio a su película Autómata, que en el colmo de los disparates ni siquiera competía en el apartado de efectos visuales. Almodóvar, al presentar el premio a Banderas, sentó la polémica al dar la bienvenida a toda persona amante de la cultura, entre la que no incluía al ministro Wert, presente en la gala. A algunos les pareció una grosería, a otros muy oportuno y acertado.

La isla mínima merecía un gran reconocimiento, pero en apartados como vestuario o dirección artística sobraba premio; incluso la música de Julio de la Rosa, que funciona bien dramáticamente, no tenía parangón con la preciosa partitura de Pascal Gaigne para Loreak, una joya que se fue de vacío. Nerea Barros apenas tiene un par de secuencias en la película, que defiende con corrección y poco más. Frente a ella un trabajo integral como el de la joven sevillana Ingrid García-Jonsson en Hermosa Juventud, único título del año que afronta directamente la crisis económica en nuestro país, o Natalia Tena en 10.000 kilómetros, merecían más el premio de actriz revelación. Por su parte Yolanda Ramos no pudo ocultar su decepción al no recibir el galardón en esa categoría por Carmina y amén, título por cierto perjudicado por la presbicia de los académicos, que no han sabido ver en ella la buena y reflexiva película que encierra, muy superior a su antecesora, la grosera aunque divertida Carmina o revienta. Además del triunfo máximo de La isla mínima, la presencia sevillana fue notable con unas poco afortunadas intervenciones de Alex O'Dougherty como hombre orquesta, y el Cabeza y el Culebra como estandartes del tipismo hispalense, a lo que hay que añadir más folclore de la mano del catalán Miguel Poveda.

Un año más, y van veintinueve, el premio a la mejor película europea lo recogieron sus distribuidores. A estas alturas no creemos que se trate del desprecio del cine europeo a nuestra industria, sino más bien la ineptitud del comité organizativo para procurar la asistencia de los nominados. Al Festival de Sevilla no le cuesta tanto atraer a los cineastas convocados. Resulta una desfachatez en toda regla nominar una película más argentina que española como Relatos Salvajes a nueve nominaciones para finalmente sólo otorgarle el más cantado de mejor película hispanoamericana. Que de todo su espléndido elenco sólo se destacase en las nominaciones al popular Ricardo Darín es otro despropósito. Como cruel resulta dejar a Clara Lago, cuyo trabajo quizás no destaque demasiado en Ocho apellidos vascos, como única protagonista sin premio del elenco de la película de Emilio Martinez Lázaro. También la estupenda Magical Girl se tuvo que conformar con un solo premio, el más previsible, a los que aspiraba. La verdad es que todos los galardones fueron previsibles; no hubo espacio para la sorpresa, por muy saludable que ésta sea en este tipo de acontecimientos. Nadie se acordó de Santi Amodeo, con quien Alberto Rodríguez dió sus primeros pasos, a pesar de que en el discurso de Gervasio Iglesias primó el buen rollo entre los compañeros de generación. Sí hubo emotivos recuerdos para Álex Angulo y Amparo Baró de mano de los ganadores al mejor actor y la mejor actriz de reparto. Y no menos emotivo fue el homenaje a Asunción Balaguer, presente en la sala y balbuceando en Resistiré del comienzo. Por último, aunque la música tuvo su protagonismo, en lugar de ciertas actuaciones y montajes mal encajados, una interpretación en directo de las canciones y partituras nominadas, aunque fueran abreviadas, tendría más sentido.

viernes, 18 de enero de 2013

EL MUERTO Y SER FELIZ Don Quijote de la Patagonia

España-Argentina-Francia 2012 94 min.
Dirección Javier Rebollo Guión Lola Mayo, Javier Rebollo y Salvador Roselli Fotografía Santiago Racaj Intérpretes José Sacristán, Roxana Blanco, Valeria Alonso, Jorge Jellinek, Lisa Caligaris, Fermí Reixach, Vicky Peña, Carlos Lecuona

Quienes hayan visto los anteriores trabajos de Javier Rebollo, Lo que sé de Lola y La mujer sin piano, no se sorprenderán con su voz contracorriente y ambiciosa de personalidad propia. Rebollo es el tipo de cineasta que conviene a una cinematografía para salirse de la línea impuesta y convencional y permitir así algo de variedad en un panorama cada vez más absorbido por este mundo globalizado en el que vivimos. Por eso su particular universo narrativo no es apto para todos los gustos; en esta ocasión una latosa voz en off, a veces dos, va describiendo todo lo que vemos y lo que no vemos pero podríamos intuir si la dichosa voz no se adelantara. El resultado es un distanciamiento tal con esta historia mínima, género originado en cinematografías como la uruguaya, a la que va dedicada el film, y argentina, donde se desarrolla la trama, que nos impide involucrarnos y casi ni interesarnos por lo que le ocurra al asesino a sueldo terminal que interpreta José Sacristán. El actor está pidiendo a gritos que le den el Goya, seguramente convencido de que es uno de los mejores intérpretes que ha dado España y todavía no se lo han reconocido con el galardón más preciado de nuestro cine. Y es principalmente por eso por lo que nos hemos atrevido a ver el film, constatando sin embargo que la suya no es una interpretación antológica aunque supere los habituales niveles de dignidad, y que si finalmente logra el premio será más por su trayectoria profesional que por este trabajo en concreto. Rebollo coloca a su personaje recorriendo sin rumbo una Argentina rural y deprimida poblada de gente humilde y feliz, atiborrado de analgésicos, confundiendo a menudo ficción y realidad y enfrascándose en aventuras imposibles. Una suerte de Don Quijote moderno, asesino en lugar de caballero, y a quien no le falta su Sancho Panza, una mujer que encuentra en el camino y que le ayudará a mantener los pies en el tierra. No está mal la intención y no resultaría insufrible la historia y su pobre puesta en escena si no fuera por la insoportable voz narradora que todo lo subraya y en un tono además tan pedante; hemos de suponer que esto también forma parte de ese paralelismo con el personaje de Cervantes que le adivinamos.